MARÍA VEGA MADRID
02/06/2012 PORTADA
La Bolsa pierde 19.000 millones en una semana negra y la prima de riesgo sigue en 536 puntos

. La Bolsa española cerró ayer su peor semana desde agosto de 2011, cuando el agravamiento de la crisis de deuda obligó al BCE a poner en marcha un mini rescate con la compra de bonos de Italia y España. En sólo cinco sesiones, los inversores han retirado del Ibex 35 más de 19.100 millones de euros, un castigo que dejó al selectivo ayer a un paso de perder los 6.000 puntos. En el mercado de deuda, el balance también fue desolador y la prima de riesgo arrancará el lunes en 536 puntos.
La estampida de capitales sufrida por las empresas del Ibex 35 en la última semana se suma a otros datos preocupantes sobre la salida de dinero de España. En abril, los inversores extranjeros retiraron de la deuda española más de 6.000 millones de euros, mientras que los depósitos en bancos españoles se desplomaron en más de 31.000 millones de euros. A estas cifras se une el dato de que en el primer trimestre del año, la salida neta de capitales de España se aproximó a los 100.000 millones de euros.
En medio de esta crisis de desconfianza, el selectivo español llegó a perder ayer la barrera psicológica de los 6.000 puntos, aunque finalmente logró cerrar 65 puntos por encima de ese nivel. Se trata de un nuevo mínimo desde 2003 y si pierde esa cota, el Ibex 35 fijará su próximo suelo en los 5.700 puntos, según el director de renta variable de Inverseguros, Alberto Roldán.
De momento, con la caída de los últimos días el Ibex ha perdido en una semana un 7,3% de su valor y acumula en el año unas pérdidas próximas al 30%.
La especulación se está cebando con España y prueba de ello es que la prima de riesgo no cerró ayer en un nivel más alarmante por el cierre de posiciones de los inversores bajistas sobre los bonos a 10 años.
El diferencial de la deuda española frente a la alemana llegó a amenazar en la mañana del viernes con tocar los 550 puntos. Pero, de forma brusca, pasadas las 14.00 horas, el interés de los bonos españoles se desplomó de golpe desde el 6,6% al 6,4%, según datos de Bloomberg. Cerca de media hora después, el bono italiano siguió los pasos del español y su rentabilidad se desplomó desde el 5,8% al 5,6%.
Esta caída generó rumores sobre una posible intervención por parte del BCE con la reactivación de su programa de compras de deuda en los mercados secundarios.
Sin embargo, ese runrún del mercado pronto fue desmentido. «Las compras han sido cierre de posiciones cortas, de venta, en países periféricos», explicó a este diario el subdirector de deuda pública de Ahorro Corporación, Javier Casal. Con esta estrategia, los especuladores buscaban cubrir su riesgo de pérdida ante la llegada del fin de semana y de posibles novedades sobre la crisis de la Eurozona.
«Si realmente estuviéramos ante una fuerte especulación de que el BCE está dispuesto a dar un paso creo que el bono bajaría 30 ó 40 puntos básicos», aseguró ayer el operador de renta fija de WestLB AG, John Davies, informa Bloomberg desde Londres.
El nerviosismo de los mercados ante la incertidumbre sobre cómo se resolverá este nuevo brote de crisis de la zona euro, que tiene a España como protagonista, volvió a inflar ayer la burbuja que se está formando entorno al bono alemán. La rentabilidad del bund llegó a desplomarse hasta el 1,12%, fijando un nuevo mínimo histórico. Y acabó el día ofreciendo un interés del 1,17%.
Teniendo en cuenta que la inflación anual de la Eurozona es del 2,7%, según Eurostat, los inversores están perdiendo dinero cada vez que se refugian en la deuda alemana para esquivar el temporal financiero.
Sin embargo, los inversores dieron ayer un toque a la locomotora de Europa. El Dax cerró como el peor índice de Europa al perder un 3,4%, lo que dejó su capitalización en el nivel más bajo desde enero de este año. A ese pesimismo contribuyó el mal dato de desempleo en EEUU y la desaceleración de la economía china, lo que agudizó las pérdidas de todas las Bolsas europeas y de Wall Street. .
FRANCISCO NÚÑEZ MADRID
02/06/2012 PORTADA
Déficit cero en las autonomías por las ayudas del Estado y la caída del gasto
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Las autonomías alcanzaron el déficit cero en el primer trimestre. El equilibrio de sus cuentas se debió a los ingresos extraordinarios que han recibido. El Gobierno les ha adelantado, para aliviar sus problemas de liquidez, más de 4.800 millones que deberían obtener a lo largo del año. Sin estas ayudas, el déficit alcanza el 0,45% del PIB, un tercio del objetivo del año (1,5%). El gasto se modera.
Aunque las cuentas públicas son poco representativas en el primer trimestre, porque es imprevisible su desarrollo a lo largo del año y sobre todo porque las partidas de gasto no se han activado aún, el Gobierno presentó ayer el déficit cero conseguido por las autonomías hasta marzo como el resultado del «gran esfuerzo» que están haciendo las comunidades.
Sin embargo, las autonomías alcanzaron el equilibrio de sus cuentas, incluso con un leve superávit técnico de 14 millones de euros frente a los 8.090 de déficit hace un año, gracias al manguerazo de 4.800 millones que el Gobierno les ha soltado en los primeros meses del año como anticipo de las transferencias del Estado que deberían recibir durante todo el ejercicio como consecuencia del actual sistema de financiación. Entre ellas, se encuentra el adelanto de las liquidaciones positivas de 2010, que deberían haberse abonado en julio. Este adelanto, para dotar a las autonomías de toda la liquidez posible con que pagar nóminas y gastos financieros por ejemplo, se irá diluyendo a lo largo del año.
¿Qué comunidad ha recibido mayores transferencias del Estado? A Cataluña, la región con mayor peso en la economía nacional, le sale que registró en este periodo un superávit de 888 millones frente a un déficit de 1.293 el año pasado. En realidad, los adelantos a cuenta recibido de Estado superaron los 1.800 millones. Y por ejemplo, Madrid ha obtenido más de 1.000 y Castilla-La Mancha más de 300.
Sin embargo, Andalucía (con 633 millones) es una de las siete comunidades cuyas cuentas, pese a los adelantos, arrojan déficit. Eso quiere decir, que todas ellas han recibido menos aportaciones.
Y como estas transferencias se computan como ingresos, la recaudación no financiera del conjunto de las CCAA creció un 10,9%. Sin estos anticipos, los ingresos habrían caído un 6,15%, como se recoge en un documento del Ministerio de Hacienda, ya que, por ejemplo, se despeñó la recaudación a cuenta del IRPF (un 5,20% menos).
Mientras, desde el lado de los gastos, se moderaron en un 8,13% respecto al mismo periodo del año anterior. Se debe a varias razones: al inicio de los planes de ajuste (las inversiones caen un 30%, un 13% los gastos corrientes y un 1% los de personal); a la imputación en los presupuestos de las obligaciones pendientes (proveedores) y también al temor de los gobiernos autonómicos en adoptar compromisos de gasto ante las dificultades económicas y sobre todo financieras de los mercados.
Es particularmente llamativo el crecimiento en este primer trimestre en un 28,02% de los gastos para pagar los intereses de la ingente deuda. Y que están gastando menos las autonomías se comprueba en el porcentaje de ejecución de los pagos que es sólo del 21% en estos tres meses cuando hace un año era de casi el 26%.
Sin embargo, en los próximos trimestres no aparecerá esta ayuda de 4.800 millones ya recibida y se volatilizará ese déficit. Entonces, aparecerá el saldo real.
¿Qué pasará entonces? El dato lo aportó también ayer el ministro. En términos homogéneos, es decir, eliminado esos 4.800 millones anticipados, el déficit de las autonomías se situó ya en este primer trimestre en el 0,45% del PIB (4.787 millones). Esto significa que en realidad las autonomías ya han consumido en este periodo casi un tercio del objetivo de déficit previsto (1,5%). Por ello, según reconoció Montoro, hay que esperar a los resultados de los planes económico- financieros aprobados en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera.
En todo caso, descontados esos anticipos, todas las CCAA, salvo el País Vasco (0,25% de superávit sin tener estas ayudas), registran déficit. El de Navarra, que no participa en los anticipos por ser comunidad foral, llega al 1,44%, mientras que el de Murcia se encuentra en el 0,85%. Aún así, estos datos del 0,45% son mejores que los de hace un año cuando la media alcanzaba el 0,75% (8.090 millones).
Montoro se mostró satisfecho con los resultados y sobre todo del «paso positivo que significa la publicación de estas cuentas por «la clarificación y conocimiento de la situación de las comunidades autónomas» en referencia a la permanente exigencia de Bruselas.
«Estamos en la senda» para conseguir el objetivo de reducir el déficit al 1,5%, afirmó. Aun así, no se atrevió a asegurar que las autonomías puedan cumplir este año el objetivo previsto. «No es seguro el cumplimiento, ni mucho menos, y en absoluto estoy confiado, ya que es un momento extraordinariamente difícil y el cumplimiento del déficit hay que ganarlo», manifestó. Sin embargo, destacó «el intenso ajuste» que están haciendo las CCAA en el proceso de consolidación fiscal. «El plan del Gobierno está dando resultados», dijo.
MARISA RECUERO MADRID
02/06/2012 ECONOMÍA
MARÍA DOLORES DANCAUSA Consejera delegada de Bankinter
«¡Estado, yo también quiero 24.000 millones!»
.Bebe té verde y no duda al contestar. María Dolores Dancausa es consejera delegada de Bankinter desde hace poco más de un año y medio. Se muestra dura con las reformas del Gobierno y crítica con la recapitalización de Bankia. «No soy partidaria de mutualizar los errores. Cada palo tiene que aguantar su vela».
Pregunta.-¿Necesita España que Europa la rescate?
Respuesta.- Si las cifras de saneamiento de las entidades financieras siguen subiendo, creo que no va a haber más remedio. Las palabras del presidente del Gobierno, que dijo que no iba a haber ningún rescate, me parecen más un deseo que una realidad.
P.- ¿Teme que el Gobierno imponga más provisiones a la banca?
R.- Sinceramente, espero que no. He hecho el recuento de todos los hitos que ha habido desde que se decidió sanear y reformar el sistema financiero, y detrás de cada hito siempre venía la afirmación de que con esa medida se iba a devolver la confianza al sistema. Pero sigue habiendo desconfianza hacia el sector. Este gobierno lleva cinco meses, y en tres ha publicado dos decretos con nuevas y mayores exigencias. Han pasado pocas semanas desde entonces, pero la confianza en el sector financiero todavía no ha aparecido. Espero que este último Real Decreto-Ley sea el definitivo, porque los bancos sanos van a dejar de estar sanos. No podemos abarcar tantas reformas.
P.- ¿Qué opinión le merece el marco regulatorio financiero?
R.- No ha habido un diagnóstico claro, preciso y objetivo de cuáles son las causas de la situación. No hay un plan director y se ha ido actuando reactivamente. La reestructuración del sector bancario tiene que rematarse, porque la confianza es cada vez menor y llevamos un deterioro de mucho tiempo. Pero yo sigo sin ver ese plan director, ese diagnóstico y un plan de acción. Eso es lo que a mí, todavía, nadie me ha contado.
P.- ¿Cree que se podría producir otro caso similar al de Bankia?
R.- Espero que no. El cambio del consejo de administración había que hacerlo, era la medida correcta. El problema ha sido que después de la alegría que nos hemos llevado de ver que hay un consejo con gente profesional y competente, llega la consternación de ver que la cantidad que se solicita para reflotar Bankia es muy alta, y el cambio de las cuentas de resultados de 2011 es también muy grande. Tienen que dar una explicación coherente y transparente porque, si no, se va a volver a quebrar la confianza sobre los gestores, el regulador bancario y el resto del sector financiero. Va a parecer que las cifras, en este país, se manejan a la carta.
Eso es hacer competencia desleal, una injusticia flagrante. ¡Estado, yo también quiero 24.000 millones, o la parte que me corresponda! Les dan ayudas a aquellos que han gestionado mal la entidad, pero qué pasa con los que estamos luchando día a día para ganar eficiencia, generar ingresos, ganar clientes, y, además, no somos una carga para el Estado, todo lo contrario, pagamos religiosamente nuestros impuestos. Aquí hay un agravio importante que también tiene que explicarse. Estamos compitiendo en desigualdad de oportunidades.
P.- ¿Considera la creación de un banco público?
R.- La época de la banca pública pasó. Sería un paso atrás.
P.- Bankinter es uno de los bancos con menos exposición al ladrillo. ¿Es el prototipo por el que se debería apostar en España?
R.- La política prudente de riesgos que ha tenido siempre Bankinter es una de las grandes fortalezas del banco. Ésa es una clave del negocio bancario que se ha perdido y hay que recuperar. En suelo sólo tenemos 100 millones, y 511 millones de euros en activos adjudicados. Cifras muy pequeñas.
Otro problema que tiene la banca es el exceso de capacidad en oficinas y empleados. En Bankinter somos 4.000 empleados y 386 oficinas. Además, tenemos ratios de capital muy solventes. Somos un banco sano, con un tamaño mediano. Hoy, el tamaño puede ser un problema, porque cuando una entidad es muy grande no la puedes dejar caer, ya que te organiza un cataclismo.
Estamos pasando momentos de incertidumbre, pero también de clarificación y oportunidades. Cuando pase todo esto, va a emerger un sector financiero mucho más sólido y más dinámico.
P.- ¿Las sociedades inmobiliarias, los bancos malos, que ha impuesto el Gobierno, tendrán futuro?
R.- Yo siempre he estado en contra de la creación de bancos malos, porque consiste en emitir deuda para que ese banco se quede con los activos tóxicos de las entidades. Esto mutualiza los errores, es decir, las entidades que han tenido una gestión imprudente se encuentran, de repente, sin problemas, porque el Estado asume esos activos y nos pone, otra vez, en desigualdad de condiciones. No soy partidaria de mutualizar los errores. Cada palo tiene que aguantar su vela y asumir el producto de su gestión.
MARISA RECUERO MADRID
02/06/2012 PORTADA
Rato contra la 'brutal inyección de fondos públicos' en Bankia
Denuncia «graves perjuicios» para accionistas, banca y contribuyentes / Dice que Goirigolzarri presenta como «pérdidas reales, posibles pérdidas futuras»

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Rodrigo Rato se rebela contra Luis de Guindos por la recapitalización de Bankia. No tardó ni una semana y lo hizo a través de un escrito de tres páginas, distribuido por él mismo entre los miembros del consejo de administración de Caja Madrid que aún preside, pero redactado por un consejero de Bankia, según confirmaron fuentes cercanas. «Una inyección brutal de fondos públicos», advierte el citado documento en referencia a los 19.000 millones de euros que costará el rescate del banco.
«Una magnífica situación financiera» para la entidad, precisa, pero «desgraciadamente» causando un «grave perjuicio» a los actuales accionistas de Bankia. Con este documento, el ex presidente del banco manifestó su malestar por la manera en que el Gobierno quiere recapitalizar al grupo y reprochó, con ironía, que el plan será también «magnífico» para el nuevo equipo gestor que preside José Ignacio Goirigolzarri.
El documento repasa de manera pormenorizada las cifras que facilitó Goirigolzarri hace una semana, en su primera comparecencia pública. Es más, advierte de que el presidente del banco difundió un plan que «aún no estaba terminado», ni siquiera aprobado por el consejo de administración, pese a contar ya con el asesoramiento del Ministerio de Economía y el Banco de España. «Sólo fue objeto de información y no de aprobación», según consta en el escrito, en relación a la reunión del consejo celebrada el pasado 25 de mayo.
En ese encuentro, «diversos consejeros manifestaron su preocupación y las consecuencias negativas» que el plan puede tener sobre los accionistas de Bankia y el resto del sector financiero, según apunta el documento aportado por Rato.
El citado escrito interpreta la recapitalización de la entidad como una manera de «provisionar o dotar las posibles pérdidas futuras derivadas de unas inversiones excesivas realizadas en el pasado». Es más, destaca estas palabras escribiéndolas con letras mayúsculas y subrayando los términos «futuras» y «pasado». El análisis defendido por el ex presidente del banco advierte de que las millonarias necesidades de capital de Bankia son «provisiones por posibles pérdidas futuras». Es decir, «se trata de provisiones contables y no de pérdidas reales ya producidas». Las reflexiones que maneja Rato responsabilizan a las inversiones inmobiliarias «que se hicieron en el pasado» y que hoy califica de «excesivas».
Es más, advierte de que los 19.000 millones de euros adicionales que precisa la entidad no es «la cifra del plan». En este sentido, apunta un importe de 22.000 millones, en referencia al valor bruto de la recapitalización.
Lo que sorprende a Rato es la provisión que el banco hará para dotar de un colchón financiero a los créditos fiscales de la entidad -en torno a 3.000 millones de provisiones- y el plazo de compensación del que disponen: 18 años. «Es sorprendente», según consta en el documento, que reconoce que estos créditos se dotan por si no fuera posible su utilización en el futuro.
Las necesidades de capital de la cartera crediticia -incluye la inmobiliaria- y de las empresas participadas por Bankia y su matriz Banco Financiero y de Ahorros (BFA) son también analizadas en el escrito que presentó Rato. En ambos casos, se limita a describir, de manera objetiva, las cifras aportadas por Goirigolzarri. Esto es, 7.000 millones para cubrir las provisiones impuestas por el saneamiento inmobiliario; 8.000 millones en dotaciones adicionales de la cartera crediticia; y 4.000 millones para hacer frente a las pérdidas ocasionadas por la valoración de las participadas a precio de mercado.
En total, 19.000 millones de euros netos que permitirán que Bankia tenga «la cobertura más alta de todas las entidades financieras de España», reconoce el documento, aunque no sin manifestar, con cierta ironía, que sea también la más alta a nivel internacional. «Debe de serlo del mundo», apunta, para después advertir de que «va a tener múltiples y mullidos colchones para posibles pérdidas futuras», aunque haciéndolo «con cargo al Tesoro Público y a costa de sus actuales accionistas».
El análisis de la recapitalización no pasa por alto las consecuencias que tendrá para el resto del sector financiero, que califica de «negativas», además de asegurar que «van a tener unos porcentajes de cobertura muy inferiores». Este periódico se puso en contacto con el ministerio de Economía y con Bankia para conocer su opinión en relación con el escrito distribuido por Rato, pero rehusaron hacer declaraciones.
Rodrigo Rato no terminó el consejo de Caja Madrid sin debatir la reformulación de las cuentas de 2011 que el nuevo equipo gestor sometió a revisión. En este sentido, justificó las pérdidas de Bankia del año pasado alegando que se debió a las provisiones adicionales impuestas por el Gobierno, y culpó también al «deterioro del mercado inmobiliario producido después del cierre de 31 de diciembre de 2011 (según afirmación del auditor)». Sólo la matriz de Bankia perdió 3.318 millones de euros en 2011.
JAVIER G. GALLEGO BRUSELAS CORRESPONSAL
02/06/2012 ECONOMÍA
P&R
¿Rescatar a un país o rescatar a los bancos?
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El Gobierno español ha encontrado algunos apoyos para que el fondo de rescate europeo recapitalice directamente a la banca, aunque la Comisión Europea ha dejado claro que ésta no es una opción porque lo impide el tratado que lo regula.
¿Cómo puede intervenir el fondo de rescate?
En julio de 2011, los países del euro acordaron dar más capacidad de acción a este mecanismo. Antes sólo podía prestar dinero a los Estados, pero ahora también se permite usar sus fondos para recapitalizar bancos de la Eurozona, comprar deuda soberana en el mercado primario (nuevas emisiones) y secundario, así como dar créditos preventivos a países que estén sufriendo problemas.
Entonces, ¿puede recapitalizar a la banca?
Sí puede hacerlo, pero no directamente. El tratado que lo regula deja muy claro que el fondo sólo presta a los gobiernos. Y ellos, luego, son los encargados de destinar esos fondos a las entidades financieras.
¿Por qué se hace de esa manera?
Para asegurar que quien pide el dinero es el Gobierno. Así se condiciona la ayuda a que ese país firme el llamado «memorándum de entendimiento», que fija las condiciones del préstamo y lo vincula obligatoriamente al cumplimiento de un programa de ajuste económico diseñado por el FMI, el BCE y la Comisión Europea (la Troika).
¿Es posible cambiar la norma para que se pueda inyectar capital directamente en la banca?
Es un tratado internacional y, por tanto, requeriría que todos los países volvieran a someterlo a la aprobación de sus parlamentos nacionales. Ahora está en proceso de ratificación el Mecanismo Europeo de Estabilidad, que será el fondo de rescate permanente que sustituya al actual y que fija exactamente las mismas condiciones.
¿Qué alternativas tiene el Gobierno?
En realidad, el Gobierno tiene a su disposición las herramientas que reclama a la Eurozona. Puede solicitar formalmente al presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, que se utilice parte del fondo para comprar deuda de España, exactamente lo que está reclamando al BCE. También puede solicitar dinero para inyectarlo en la banca.
¿Y por qué no lo hace?
Porque implica la exigencia de someterse a un plan de ajuste diseñado desde fuera. Por eso, el Gobierno está presionando al BCE para que compre deuda. Porque el efecto sería el mismo (ayudaría a reducir la prima de riesgo), pero no tendría ninguna condición a cambio.