CATALUÑA CORRUPTA Y QUEBRADA: CiU, el partido de la risa, estudia opciones para parecer menos ridículo y menos chorizo

Duran: «Los puentes con el PP son muy frágiles y algunos están rotos»
El presidente de Unió desconfía de ERC como socio que «permita un Gobierno
estable»
Los puentes de CiU con el PP son «frágiles» y algunos «están rotos» tras el
desafío independentista de Artur Mas, según confirmó ayer un cabizbajo Josep
Antoni Duran Lleida. El portavoz de los nacionalistas catalanes en el Congreso
es uno de los dirigentes de CiU que se han mostrado más en desacuerdo con la
propuesta independentista lanzada por el presidente de Convergència Democràtica
de Catalunya (CDC) y candidato, un órdago que ha llevado a Mas a perder 12
diputados en las elecciones catalanas.
El también presidente de Unió llegó ayer a la Cámara a las 18.00 horas, a pesar de que el Pleno había comenzado a las 16.00. Y no se mostró muy optimista ante la «situación compleja» que se abre en Cataluña tras el fallido desafío de Mas y el castigo de las urnas.
Preguntado por la posible recuperación de un pacto con el PP, Duran manifestó que «los puentes entre el PP y CiU eran ya débiles antes de las elecciones; pero ahora son mucho más frágiles, por no decir que algunos se han roto durante la campaña».
De hecho, como también adelantó Duran, ni Mariano Rajoy ni nadie del PP ha llamado a Artur Mas para felicitarle por su victoria. A pesar del varapalo y como recordó Duran, CiU ha sido «la primera fuerza con diferencia» y ha sacado «tres veces más votos que el PP».
Sin embargo, Duran tampoco cree que Esquerra Republicana pueda ser un socio que garantice la estabilidad del futuro Gobierno catalán -«da la sensación de que ERC no quiere saber nada de un Gobierno estable», dijo-. Y resaltó que conseguir un socio fiable es la primera condición para gobernar el día a día, por encima de la realización de la consulta independentista.
«La consulta puede hacerse dentro de uno, dos o cuatro años», explicó a los periodistas, «pero pasado mañana hay que tomar decisiones» y «sin el día a día no hay nada de lo demás».
Duran negó que CiU esté priorizando a ERC y explicó que es la primera formación con la que se establecen contactos porque ha sido la segunda que ha conseguido más escaños en los comicios.
La semana pasada, CiU pidió junto al PNV la comparecencia del ministro del Interior, Jorge Fernández, ante el Pleno del Congreso para que explicara el borrador de la Unidad de Delincuencia Económica de la Policía sobre las investigaciones a Artur Mas y a los Pujol y que desveló EL MUNDO. Como explicaron los portavoces de Convergència, esa comparecencia se podría producir esta semana si había unanimidad en la Junta de Portavoces.
Sin embargo, ayer los diputados de CiU presentes en la Junta ni siquiera propusieron debatir esa propuesta, que había sido clasificada por la Mesa del Congreso. Fuentes del grupo parlamentario catalán aseguraron que no se hizo porque era necesaria la unanimidad y ayer ya sabían que no se iba a producir. Por tanto, la comparecencia de Fernández no podrá ser hasta el 11 de diciembre.
Los puentes de CiU con el PP son «frágiles» y algunos «están rotos» tras el
desafío independentista de Artur Mas, según confirmó ayer un cabizbajo Josep
Antoni Duran Lleida. El portavoz de los nacionalistas catalanes en el Congreso
es uno de los dirigentes de CiU que se han mostrado más en desacuerdo con la
propuesta independentista lanzada por el presidente de Convergència Democràtica
de Catalunya (CDC) y candidato, un órdago que ha llevado a Mas a perder 12
diputados en las elecciones catalanas. El también presidente de Unió llegó ayer a la Cámara a las 18.00 horas, a pesar de que el Pleno había comenzado a las 16.00. Y no se mostró muy optimista ante la «situación compleja» que se abre en Cataluña tras el fallido desafío de Mas y el castigo de las urnas.
Preguntado por la posible recuperación de un pacto con el PP, Duran manifestó que «los puentes entre el PP y CiU eran ya débiles antes de las elecciones; pero ahora son mucho más frágiles, por no decir que algunos se han roto durante la campaña».
De hecho, como también adelantó Duran, ni Mariano Rajoy ni nadie del PP ha llamado a Artur Mas para felicitarle por su victoria. A pesar del varapalo y como recordó Duran, CiU ha sido «la primera fuerza con diferencia» y ha sacado «tres veces más votos que el PP».
Sin embargo, Duran tampoco cree que Esquerra Republicana pueda ser un socio que garantice la estabilidad del futuro Gobierno catalán -«da la sensación de que ERC no quiere saber nada de un Gobierno estable», dijo-. Y resaltó que conseguir un socio fiable es la primera condición para gobernar el día a día, por encima de la realización de la consulta independentista.
«La consulta puede hacerse dentro de uno, dos o cuatro años», explicó a los periodistas, «pero pasado mañana hay que tomar decisiones» y «sin el día a día no hay nada de lo demás».
Duran negó que CiU esté priorizando a ERC y explicó que es la primera formación con la que se establecen contactos porque ha sido la segunda que ha conseguido más escaños en los comicios.
La semana pasada, CiU pidió junto al PNV la comparecencia del ministro del Interior, Jorge Fernández, ante el Pleno del Congreso para que explicara el borrador de la Unidad de Delincuencia Económica de la Policía sobre las investigaciones a Artur Mas y a los Pujol y que desveló EL MUNDO. Como explicaron los portavoces de Convergència, esa comparecencia se podría producir esta semana si había unanimidad en la Junta de Portavoces.
Sin embargo, ayer los diputados de CiU presentes en la Junta ni siquiera propusieron debatir esa propuesta, que había sido clasificada por la Mesa del Congreso. Fuentes del grupo parlamentario catalán aseguraron que no se hizo porque era necesaria la unanimidad y ayer ya sabían que no se iba a producir. Por tanto, la comparecencia de Fernández no podrá ser hasta el 11 de diciembre.
El SUP (el sindicato socialista de la Policía) actuará contra los corruptos
Anuncia una plataforma desde la que fiscalizará a políticos, policías o incluso jueces
El Sindicato Unificado de la Policía (SUP) está dispuesto a poner encima de
la mesa iniciativas encaminadas a luchar contra la corrupción. Después de
repartir a todos los medios de comunicación el borrador de la Udef publicado por
EL MUNDO, en el que se apuntan actuaciones delictivas y corruptas por parte de
CDC y de sus máximos dirigentes actuales y anteriores, el sindicato mayoritario
en el Cuerpo quiere crear un instrumento encaminado a acosar a los corruptos.
Así, como ya declaró José Manuel Sánchez Fornet -líder del sindicato- en una entrevista con este periódico, el SUP anunció ayer en un comunicado la puesta en marcha de la Plataforma de Policías contra la Corrupción. En ella participarán no sólo agentes de la Policía Nacional, sino también de otras policías del Estado como los Mossos o la Ertzaintza. La intención es actuar desde esta Plataforma «contra políticos, mandos policiales, jueces, fiscales y cualquier persona que no sea escrupulosa en la aplicación de la legalidad y la persecución de los delitos».
El SUP insiste en este comunicado en la validez como documento policial del borrador de la Udef desvelado por EL MUNDO. De hecho, descalifica a quienes lo han bautizado como «borrador fantasma». De nuevo, explica cómo se elabora este tipo de borradores y cómo, posteriormente, cuando las informaciones están contrastadas, se convierten en un documento informe que se remite al juez.
Ahora, el SUP pide a la Policía que vuelque en un documento resumen todos los datos que estaban en dicho borrador y formalice sus investigaciones ante el juez. Precisamente ayer, el titular del Juzgado de Instrucción 30 de Barcelona, que investiga el caso Palau, ha enviado un requerimiento al comisario de la Udef para que valide el documento borrador sobre la corrupción en CDC, ya que no consta firma alguna en él.
Así, como ya declaró José Manuel Sánchez Fornet -líder del sindicato- en una entrevista con este periódico, el SUP anunció ayer en un comunicado la puesta en marcha de la Plataforma de Policías contra la Corrupción. En ella participarán no sólo agentes de la Policía Nacional, sino también de otras policías del Estado como los Mossos o la Ertzaintza. La intención es actuar desde esta Plataforma «contra políticos, mandos policiales, jueces, fiscales y cualquier persona que no sea escrupulosa en la aplicación de la legalidad y la persecución de los delitos».
El SUP insiste en este comunicado en la validez como documento policial del borrador de la Udef desvelado por EL MUNDO. De hecho, descalifica a quienes lo han bautizado como «borrador fantasma». De nuevo, explica cómo se elabora este tipo de borradores y cómo, posteriormente, cuando las informaciones están contrastadas, se convierten en un documento informe que se remite al juez.
Ahora, el SUP pide a la Policía que vuelque en un documento resumen todos los datos que estaban en dicho borrador y formalice sus investigaciones ante el juez. Precisamente ayer, el titular del Juzgado de Instrucción 30 de Barcelona, que investiga el caso Palau, ha enviado un requerimiento al comisario de la Udef para que valide el documento borrador sobre la corrupción en CDC, ya que no consta firma alguna en él.
Antifraude investiga adjudicaciones a Telefónica
La Oficina Antifraude de Cataluña (OAC) ha remitido a Fiscalía un informe en
el que denuncia presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos por
prestación de servicios a Telefónica Soluciones de Informática y
Telecomunicaciones (filial de Telefónica), por parte de la Generalitat, la
Diputación de Barcelona y el Consorcio Sanitario de Tarrasa. Fuentes judiciales
confirmaron que la Fiscalía tiene «en fase de estudio» el citado informe para
dictaminar si procede o no incoar diligencias de investigación.
Los presuntos indicios de delito vendrían dados por cinco operaciones realizadas entre la empresa de telefonía y comunicaciones y las administraciones públicas implicadas, según publicó Economía Digital. Un portavoz de la OAC confirmó que el informe se encuentra desde el pasado 21 de noviembre en la mesa de la Fiscalía Superior de Cataluña.
La información -corroborada por Antifraude- habla de el tráfico de influencias, malversación de fondos públicos, pactos colusorios (bajo coste) y alteración de precios en concursos y subastas como posibles delitos cometidos en diversos concursos públicos licitados entre el 2008 y el 2012.
Telefónica no entró a valorar la información publicada al no tener conocimiento oficial del contenido del citado informe, según aseguraron fuentes de la compañía.
Alteración de oferta
Según los análisis que la OAC ha trasladado a la Fiscalía se habría producido una alteración de la oferta presentada por Telefónica en el proceso de licitación de una aplicación informática para la gestión de la ley de protección de datos en la Generalitat de Cataluña, siempre según el diario digital.
Respecto a un pliego de cláusulas de un concurso para el mantenimiento y administración de los sistemas de seguridad informática de la Diputación de Barcelona, Antifraude admitiría que se dio información privilegiada sobre el pliego de condiciones. A este respecto, Telefónica aclara que no se presentó a este concurso público.
Entre las restantes actuaciones a investigar destaca la adjudicación de las partes más cuantiosas del contrato TIC de la Generalitat que se llevó a cabo este año. Telefónica consiguió contratos a 10 años por valor de 639 millones, el 39% de los contratos en juego en términos de dinero, correspondiendo la mayor parte a las prestaciones de servicios de conectividad y telecomunicaciones.
Los presuntos indicios de delito vendrían dados por cinco operaciones realizadas entre la empresa de telefonía y comunicaciones y las administraciones públicas implicadas, según publicó Economía Digital. Un portavoz de la OAC confirmó que el informe se encuentra desde el pasado 21 de noviembre en la mesa de la Fiscalía Superior de Cataluña.
La información -corroborada por Antifraude- habla de el tráfico de influencias, malversación de fondos públicos, pactos colusorios (bajo coste) y alteración de precios en concursos y subastas como posibles delitos cometidos en diversos concursos públicos licitados entre el 2008 y el 2012.
Telefónica no entró a valorar la información publicada al no tener conocimiento oficial del contenido del citado informe, según aseguraron fuentes de la compañía.
Alteración de oferta
Según los análisis que la OAC ha trasladado a la Fiscalía se habría producido una alteración de la oferta presentada por Telefónica en el proceso de licitación de una aplicación informática para la gestión de la ley de protección de datos en la Generalitat de Cataluña, siempre según el diario digital.
Respecto a un pliego de cláusulas de un concurso para el mantenimiento y administración de los sistemas de seguridad informática de la Diputación de Barcelona, Antifraude admitiría que se dio información privilegiada sobre el pliego de condiciones. A este respecto, Telefónica aclara que no se presentó a este concurso público.
Entre las restantes actuaciones a investigar destaca la adjudicación de las partes más cuantiosas del contrato TIC de la Generalitat que se llevó a cabo este año. Telefónica consiguió contratos a 10 años por valor de 639 millones, el 39% de los contratos en juego en términos de dinero, correspondiendo la mayor parte a las prestaciones de servicios de conectividad y telecomunicaciones.
Mas tienta a ERC con la consulta
CiU cree que el «proyecto» soberanista «queda ratificado» pese a su caída
electoral
Después del estupor de la noche electoral, CiU trata de salir del bache aferrándose a la consulta independentista que pretende convocar Artur Mas. El portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, explicó que la celebración del referéndum «es el mandato más explícito» de las elecciones, pese a que la suma de CiU y ERC ha perdido un escaño.
El descalabro que supuso que Mas, que había convocado las elecciones para obtener una mayoría absoluta que ratificara su plan, perdiera 12 diputados el domingo, y que la relación de fuerzas entre nacionalistas y no nacionalistas quedara prácticamente intacta ha dejado muy tocados a CiU y al Gobierno catalán. Pero después de que el president descartara dimitir, los nacionalistas tratan ahora de salvar la Generalitat.
La pérdida de escaños ha provocado que CiU se haya quedado muy lejos de la mayoría. Y los estrategas de Convergència no dudan de que prefieren un acuerdo con Esquerra. Quizá por ello, Mas dijo el lunes que la consulta se celebrará en cuatro años y que es «irrenunciable», y Homs fue ayer bastante más lejos. «La situación es superable. Ya nos adaptaremos. El proyecto queda ratificado, y eso es lo central», afirmó.
CiU ha pedido «colaboración» tanto a PSC como a ERC para gobernar. Para atraer a los republicanos, Homs insistió: «Estamos dispuestos a hablar de todo, a excepción hecha de que se tiene que hacer una consulta sobre el futuro de Cataluña en esta legislatura».
Frente a la amenaza de que la aventura de Mas y la nueva distribución parlamentaria hagan que Cataluña sea ingobernable y la aboque a unas nuevas elecciones, Homs trató de tentar a ERC con el proyecto independentista. «Hay un tema trascendente sobre la mesa, y nunca lo había estado. La oportunidad es histórica», afirmó.
El portavoz del Govern no hizo nada por disimular que apuesta por un ejecutivo de coalición con ERC. De hecho, parece mucho más factible ese acuerdo que uno con los socialistas, que ya han expresado su voluntad de permanecer en la oposición y con quienes el acuerdo sobre los términos del referéndum sería más difícil.
Fuentes del Ejecutivo catalán insinuaron que, en las inminentes negociaciones, CiU presionará a ERC para que acepte entrar en el Govern y compartir así el desgaste por los recortes. Los republicanos, en cambio, prefieren apoyar la investidura de Mas y dar apoyo desde fuera al proceso soberanista, para evitar así el desgaste de gestionar la crisis económica.
La opción del PSC ya estaría descartada si no fuera por la insistencia de Unió, y especialmente de su líder, Josep Antoni Duran Lleida. Es conocido que el secretario general prefiere pactar con otros partidos que con ERC.
Pero el PSC no contempla sacarle ahora a CiU las castañas del fuego y, según un dirigente socialista, sólo podría plantearse la entrada en el Govern si antes desaparece del mapa Artur Mas.
Sea como fuere, no parece que la autocrítica sea la directriz que vaya a guiar estas primeras semanas en CiU después de su fracaso electoral. El propio Homs, muy cercano a Mas y uno de los ideólogos de la hoja de ruta soberanista, dijo ayer que la campaña, considerada casi unánimemente mesiánica, «ha funcionado de maravilla en algunos sitios», aunque en otros no.
>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el videoanálisis de Ferrer Molina.
El verbo dimitir es altamente irregular y de difícil conjugación en español.
Se recuerda el caso de Joaquín Almunia, tras el recuento de las generales de
2000, cuando su adversario Aznar se alzó con la absoluta. Uno aquella noche se
sintió francés, pero la ilusión duró poco. Empezó a generalizarse la expresión
asumo toda la responsabilidad, que traducido al cristiano quiere decir: yo sigo.
El último español ha sido Rubalcaba, que calificaba acertadamente de «fracaso»
la pérdida de 12 escaños por CiU (el 19,35% de sus efectivos), mientras la
pérdida de ocho en el PSC (el 28,57% de los suyos) le parecía un resultado malo,
pero digno.
Artur Mas, aurea mediocritas, es un precipitado de las más hondas esencias de
la política española, el macizo de la raza, que diría Juliana, y tiene la misma
aversión a dimitir. Se le compara en estos días con Ibarretxe, aunque Juan Josué
tuvo la disculpa de la originalidad. Echó un órdago, pero lo perdió. Ganó las
autonómicas, pero perdió la centralidad que siempre había tenido el PNV, igual
que ahora Mas ha arruinado la de CiU.
¿Por qué habría de dimitir si no ha hecho nada mal? Una gestión desastrosa,
una economía en bancarrota, recorte de gastos sociales, pero no del boato
identitario. Ha mentido al prometer un imposible: un Estado catalán en la UE. Se
ha gastado 35 millones que la Generalitat no tiene en adelantar unas elecciones
para descalabrar a su partido, encumbrar a su competencia de izquierdas, abrir
una grieta en la convivencia de los ciudadanos catalanes entre sí y con el resto
de los españoles. Tampoco dimite Duran, ¡presidente de la Comisión de Exteriores
del Congreso!, aunque opina que «el Estado es una cloaca».
Hace mes y medio, Mas invitó a los consumidores catalanes a pensar «qué hay y
quién hay» detrás de cada compra. Es hora de que los empresarios, héroes
alternativos incluso para la defensa de lo suyo, hablen en legítima defensa:
«Mire, Mas, que insistir en las etiquetas va a acabar beneficiando al cava de
Requena».
Cataluña es la expresión más acabada de la decadencia española. ¿Recuerdan el
momento en que Maragall puso la cifra: «i aquest problema es diu tres per cent»?
Tomó como patrón de la mordida el 3% -índice Sabadell-, cuando la tasa Millet de
los convergentes era del 4%. Ya me temía yo que en la honorable sociedad el tres
era poco, que incluso podría ser considerado dumping. Pere Navarro recordaba en
campaña que la sede de CDC está embargada judicialmente a cuenta del Palau. Ayer
veía cómo los Mossos notificaban la imputación a dos presuntos comisionistas de
su ejecutiva: el secretario de Organización y jefe de la campaña electoral del
PSC, y al alcalde de Sabadell, dos pesos pesados socialistas. Mas podría empezar
a trabajarse un posible socio. Le bastaría llamar a Navarro y decirle: «A todos
nos pueden salir un Macià y un Prenafeta. Son cosas de la vida, Pere».
Después del estupor de la noche electoral, CiU trata de salir del bache aferrándose a la consulta independentista que pretende convocar Artur Mas. El portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, explicó que la celebración del referéndum «es el mandato más explícito» de las elecciones, pese a que la suma de CiU y ERC ha perdido un escaño.
El descalabro que supuso que Mas, que había convocado las elecciones para obtener una mayoría absoluta que ratificara su plan, perdiera 12 diputados el domingo, y que la relación de fuerzas entre nacionalistas y no nacionalistas quedara prácticamente intacta ha dejado muy tocados a CiU y al Gobierno catalán. Pero después de que el president descartara dimitir, los nacionalistas tratan ahora de salvar la Generalitat.
La pérdida de escaños ha provocado que CiU se haya quedado muy lejos de la mayoría. Y los estrategas de Convergència no dudan de que prefieren un acuerdo con Esquerra. Quizá por ello, Mas dijo el lunes que la consulta se celebrará en cuatro años y que es «irrenunciable», y Homs fue ayer bastante más lejos. «La situación es superable. Ya nos adaptaremos. El proyecto queda ratificado, y eso es lo central», afirmó.
CiU ha pedido «colaboración» tanto a PSC como a ERC para gobernar. Para atraer a los republicanos, Homs insistió: «Estamos dispuestos a hablar de todo, a excepción hecha de que se tiene que hacer una consulta sobre el futuro de Cataluña en esta legislatura».
Frente a la amenaza de que la aventura de Mas y la nueva distribución parlamentaria hagan que Cataluña sea ingobernable y la aboque a unas nuevas elecciones, Homs trató de tentar a ERC con el proyecto independentista. «Hay un tema trascendente sobre la mesa, y nunca lo había estado. La oportunidad es histórica», afirmó.
El portavoz del Govern no hizo nada por disimular que apuesta por un ejecutivo de coalición con ERC. De hecho, parece mucho más factible ese acuerdo que uno con los socialistas, que ya han expresado su voluntad de permanecer en la oposición y con quienes el acuerdo sobre los términos del referéndum sería más difícil.
Fuentes del Ejecutivo catalán insinuaron que, en las inminentes negociaciones, CiU presionará a ERC para que acepte entrar en el Govern y compartir así el desgaste por los recortes. Los republicanos, en cambio, prefieren apoyar la investidura de Mas y dar apoyo desde fuera al proceso soberanista, para evitar así el desgaste de gestionar la crisis económica.
La opción del PSC ya estaría descartada si no fuera por la insistencia de Unió, y especialmente de su líder, Josep Antoni Duran Lleida. Es conocido que el secretario general prefiere pactar con otros partidos que con ERC.
Pero el PSC no contempla sacarle ahora a CiU las castañas del fuego y, según un dirigente socialista, sólo podría plantearse la entrada en el Govern si antes desaparece del mapa Artur Mas.
Sea como fuere, no parece que la autocrítica sea la directriz que vaya a guiar estas primeras semanas en CiU después de su fracaso electoral. El propio Homs, muy cercano a Mas y uno de los ideólogos de la hoja de ruta soberanista, dijo ayer que la campaña, considerada casi unánimemente mesiánica, «ha funcionado de maravilla en algunos sitios», aunque en otros no.
>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el videoanálisis de Ferrer Molina.





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