LA ESPAÑA ARRUINADA que dejó el socialismo: Alemania salva a Europa de la recepción

Alemania salva a Europa de la recesión
Crece un 0,5% contra todo pronóstico y compensa el descenso del PIB francés e italiano
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Media Europa se empeña en convencer a Merkel de que emprenda la senda del crecimiento y el empleo, pero la canciller alemana parece no haber abandonado jamás ese camino, a juzgar por el récord histórico de alemanes trabajando y por el irrefutable crecimiento del PIB alemán, que ha vuelto a dar una positiva sorpresa al multiplicar por cinco las previsiones para el primer trimestre de 2012. Gracias a este dato, la zona euro en conjunto evita la recesión, limitándose a un crecimiento nulo en el primer trimestre, a pesar de los lastres periféricos.
Los expertos contaban con una contracción de la economía alemana del 0,2% de enero a marzo, después del escueto positivo del 0,2% del último trimestre del año pasado, lo que situaría a Alemania al borde de la recesión en 2012. Sólo contaban con un nuevo crecimiento a partir del verano. Pero el dato que publicó ayer la Oficina Federal de Estadística recoge un crecimiento del 0,5% del PIB entre enero y marzo de este año; un inesperado repunte impulsado por las competitivas exportaciones germanas y que contrasta de forma evidente con el estancamiento de la economía francesa y el hundimiento de la italiana.
En tasa interanual, el crecimiento alemán ha sido del 1,7% y demuestra que «la economía alemana ha superado la fase de debilidad coyuntural del invierno y ha vuelto a tomar impulso», explicaba ayer orgulloso el ministro de Economía, Philipp Rössler. «Eso muestra la importancia de una política económica orientada hacia la estabilidad y la solidez de las finanzas públicas para un crecimiento sostenido».
Pero en la media sonrisa del ministro alemán asomaba una mueca de preocupación porque el Gobierno de Berlín es muy consciente de que, si bien estos datos son la demostración palpable de su teoría, que sostiene que la estabilidad presupuestaria crea confianza, atrae inversiones y desemboca en crecimiento y empleo, sabe también de los peligros que encierra la enorme falla que se está abriendo entre las diferentes economías del euro, con la fuerza del movimiento de placas tectónicas que terminan separando los continentes.
El Instituto Nacional de Estadística francés confirmó ayer que la economía gala se estancó en el primer trimestre, tras la ligera progresión del PIB del 0,1% en los tres últimos meses del pasado año. Francia vende menos. El saldo exterior tuvo una contribución negativa de 0,1 puntos, cuando en el último trimestre de 2011 había supuesto siete décimas positivas. La razón es que las importaciones volvieron a progresar un 0,7%, frente a la caída del 1,4% registrada en el trimestre anterior, mientras que las exportaciones ralentizaron su marcha (0,3% en lugar de 1,1%). Estos datos refuerzan la idea de pérdida de competitividad de la economía francesa, sobre todo en comparación con la alemana, cuyas exportaciones suponen ya más de la mitad del PIB nacional y ganan terreno rápidamente en China y EE.UU. «Las exportaciones alemanas están fuertemente alineadas con la demanda de los países emergentes y sus precios son muy competitivos», aclara Christian Schulz, economista de Berenberg Bank.
Además, la demanda interior francesa contribuyó al PIB con una escuálida décima, frente a las tres que había aportado en el cuarto trimestre de 2011, debido a un alza del consumo limitada al 0,2%. El consumo interno alemán, en cambio, ha aumentado un 0,7% en los últimos tres meses. «Esa es la verdadera noticia, la clave del dato de PIB alemán. El altísimo empleo genera un alto grado de confianza y el consumo está compensando e incluso superando el papel que deberían estar jugando las inversiones, limitadas por la crisis del euro», señala Schulz.
La comparación es aún más dolorosa con la economía italiana, cuyo PIB retrocedió un 0,8% de enero a marzo, hundiéndose más en la recesión técnica ya alcanzada en diciembre de 2011 y que prevé cerrar este año con un negativo del 1,3%. Por no hablar las primeras estimaciones publicadas por la oficina de estadísticas griega, según las que el PIB de Grecia cayó un 6,2% interanual en el primer trimestre 2012, su quinto año de recesión, tras registrar una baja de 7,5% en el último trimestre de 2011.
Analizados en bloque, los datos de los 17 países del euro muestran un creciente desequilibrio que hace al conjunto más y más dependiente de Alemania y dificulta una política económica común.
. Un 'corralito' es un «sinsentido»
El ministro de Economía, Luis de Guindos, responsabilizó el lunes a Grecia del aumento de la prima de riesgo de España, que se sitúa próxima a los 500 puntos. Horas más tarde, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, le corregía y aseguraba que «Grecia no es el origen de todos los problemas y no siempre se puede echar la culpa a los demás». Aclarado este malentendido, ayer De Guindos se limitó a decir que la prima de riesgo «es inaceptable» en estos momentos y pidió de nuevo más colaboración a sus socios de la Eurozona para «estabilizar la situación, porque situaciones en las cuales tenemos una prima de riesgo tan elevada no son sostenibles». Tras su reunión en el Consejo de Ministros europeos de Finanzas, De Guindos también comentó las recientes opiniones del premio Nobel de Economía, Paul Krugman, que en su último artículo auguraba un 'corralito' en España tras la salida del euro de Grecia. «No tiene ninguna racionalidad y es un sinsentido», dijo el ministro, que también recordó que la voluntad de toda la Eurozona es que el país heleno no salga del euro. Para evitarlo, reclamó a sus líderes que acaben con la inestabilidad política y den al país un Gobierno capaz de aplicar los compromisos de ajuste.Grecia asesta otra sacudida a la deuda española
La prima de riesgo alcanza otro récord en 488 puntos y el Ibex marca otro mínimo
La tragedia griega volvió ayer a imponer los números rojos en los mercados europeos, que ven con desesperación cómo la convocatoria de elecciones legislativas para junio abre un nuevo periodo de tensa espera, en medio de crecientes especulaciones sobre la salida del país heleno del euro. El resultado fue una nueva vuelta de tuerca a la prima de riesgo española, principal víctima colateral junto a Italia de la debacle de Grecia. El diferencial entre el bono español y el alemán a 10 años siguió ayer su imparable avance hacía la barrera psicológica de los 500 puntos y cerró la jornada coronando un nuevo máximo histórico de 488 puntos, nivel que coloca a España al borde del rescate, en opinión de los analistas. La Bolsa española, por su parte, ahondó un 1,66% más en su caída y marcó un nuevo mínimo anual en 6.700 puntos.
«La desesperación en los mercados es cada día mayor. Vemos una repetición de la misma película que hace un año, con la crisis griega como telón de fondo y un culebrón en el que nunca se ve el desenlace final. No es extraño pues que las Bolsas y la deuda sigan precipitándose en un pozo sin fondo», afirma Alberto Roldán, director de Renta Variable de Inverseguros.
Grecia puso ayer, por segundo día consecutivo, en un segundo plano todo lo demás: los positivos datos macroeconómicos en Alemania, donde el crecimiento del primer trimestre batió las expectativas, las reciente reforma financiera en España e incluso la decisión de Moody's de bajar el rating de 26 bancos italianos. «Los mercados están inundando de incertidumbres en torno al futuro del euro y totalmente noqueados ante la falta de soluciones concretas a un problema que se alarga ya dos años», apuntan en un gran banco español.
Así, tras un comienzo de calma tensa, la presión vendedora volvió ayer a dominar el mercado español de deuda pública, al conocerse que Grecia convocará nuevas elecciones. El bono español a 10 años alcanzó el 6,35% mientras que la prima de riesgo volvió a tocar los 492 puntos. Al final cerró la jornada en la cifra récord de 488, un 2,3% más que en la jornada anterior.
Por su parte, los seguros de impago de deuda (credit default swap o CDS), para cubrir la posibilidad de impago de 10 millones de dólares
de bonos españoles a 10 años se cambiaban al cierre a 502.400 dólares anuales, 3.300 dólares más caros que en la víspera.
El diferencial de la deuda de Italia respecto al bono alemán a 10 años, considerado referente de estabilidad, también sufrió las tensiones por la crisis griega y saltó a 455 puntos, 15 más que en la jornada anterior, lo que arroja un tipo de interés del 6%.
«Los actuales niveles de prima de riesgo no se pueden aguantar durante mucho tiempo. En el mercado comienza a especularse con que el Banco Central Europeo (BCE) lleve a cabo una nueva inyección de liquidez para socorrer a países como Italia y España», explica Alberto Roldán.
Las incertidumbres sobre el futuro de la moneda única volvieron a imponerse en la renta variable europea. La Bolsa de Atenas lideró, un día más, las caídas, al desplomarse un 3,6%; la siguió Milán, con un retroceso del 2,6%; mientras que Madrid se dejó un 1,66% y descendió a su peor nivel desde noviembre de 2003.
«Es probable que veamos nuevos mínimos anuales. No se percibe en el horizonte nada que haga pensar que vamos a despegar desde los actuales niveles», explica el analista de Inverseguros, quien añade que, desde hace tiempo, la Bolsa española está sólo en manos de los especuladores del corto plazo. «El inversor final, aquél que compra acciones con vocación de quedarse un tiempo, está desaparecido».
Aunque la agonía griega ha dejado en un segundo plano la crisis bancaria y el negativo escenario económico español, lo cierto es que el mercado sigue analizando la segunda vuelta de la gran reforma financiera aprobada el pasado viernes por el Gobierno de Rajoy y que exigirá al sector unos saneamientos adicionales de 30.000 millones de euros, lo que abre nuevos temores de nuevas intervenciones de entidades bancarias por parte del Estado y más ayudas públicas.
Un día más, las acciones bancarias lideraron la caída. Banco Santander, BBVA y Popular bajaron un 2,5%, mientras que Bankia retrocedió otro 1,27%, con lo que eleva sus pérdidas desde que salió a Bolsa, el pasado mes de julio, al 50%.
C. LL. MADRID
16/05/2012 ECONOMÍA
¿Hasta dónde puede llegar el desplome?
La tragedia griega volvió ayer a imponer los números rojos en los mercados europeos, que ven con desesperación cómo la convocatoria de elecciones legislativas para junio abre un nuevo periodo de tensa espera, en medio de crecientes especulaciones sobre la salida del país heleno del euro. El resultado fue una nueva vuelta de tuerca a la prima de riesgo española, principal víctima colateral junto a Italia de la debacle de Grecia. El diferencial entre el bono español y el alemán a 10 años siguió ayer su imparable avance hacía la barrera psicológica de los 500 puntos y cerró la jornada coronando un nuevo máximo histórico de 488 puntos, nivel que coloca a España al borde del rescate, en opinión de los analistas. La Bolsa española, por su parte, ahondó un 1,66% más en su caída y marcó un nuevo mínimo anual en 6.700 puntos.
«La desesperación en los mercados es cada día mayor. Vemos una repetición de la misma película que hace un año, con la crisis griega como telón de fondo y un culebrón en el que nunca se ve el desenlace final. No es extraño pues que las Bolsas y la deuda sigan precipitándose en un pozo sin fondo», afirma Alberto Roldán, director de Renta Variable de Inverseguros.
Grecia puso ayer, por segundo día consecutivo, en un segundo plano todo lo demás: los positivos datos macroeconómicos en Alemania, donde el crecimiento del primer trimestre batió las expectativas, las reciente reforma financiera en España e incluso la decisión de Moody's de bajar el rating de 26 bancos italianos. «Los mercados están inundando de incertidumbres en torno al futuro del euro y totalmente noqueados ante la falta de soluciones concretas a un problema que se alarga ya dos años», apuntan en un gran banco español.
Así, tras un comienzo de calma tensa, la presión vendedora volvió ayer a dominar el mercado español de deuda pública, al conocerse que Grecia convocará nuevas elecciones. El bono español a 10 años alcanzó el 6,35% mientras que la prima de riesgo volvió a tocar los 492 puntos. Al final cerró la jornada en la cifra récord de 488, un 2,3% más que en la jornada anterior.
Por su parte, los seguros de impago de deuda (credit default swap o CDS), para cubrir la posibilidad de impago de 10 millones de dólares
de bonos españoles a 10 años se cambiaban al cierre a 502.400 dólares anuales, 3.300 dólares más caros que en la víspera.
El diferencial de la deuda de Italia respecto al bono alemán a 10 años, considerado referente de estabilidad, también sufrió las tensiones por la crisis griega y saltó a 455 puntos, 15 más que en la jornada anterior, lo que arroja un tipo de interés del 6%.
«Los actuales niveles de prima de riesgo no se pueden aguantar durante mucho tiempo. En el mercado comienza a especularse con que el Banco Central Europeo (BCE) lleve a cabo una nueva inyección de liquidez para socorrer a países como Italia y España», explica Alberto Roldán.
Las incertidumbres sobre el futuro de la moneda única volvieron a imponerse en la renta variable europea. La Bolsa de Atenas lideró, un día más, las caídas, al desplomarse un 3,6%; la siguió Milán, con un retroceso del 2,6%; mientras que Madrid se dejó un 1,66% y descendió a su peor nivel desde noviembre de 2003.
«Es probable que veamos nuevos mínimos anuales. No se percibe en el horizonte nada que haga pensar que vamos a despegar desde los actuales niveles», explica el analista de Inverseguros, quien añade que, desde hace tiempo, la Bolsa española está sólo en manos de los especuladores del corto plazo. «El inversor final, aquél que compra acciones con vocación de quedarse un tiempo, está desaparecido».
Aunque la agonía griega ha dejado en un segundo plano la crisis bancaria y el negativo escenario económico español, lo cierto es que el mercado sigue analizando la segunda vuelta de la gran reforma financiera aprobada el pasado viernes por el Gobierno de Rajoy y que exigirá al sector unos saneamientos adicionales de 30.000 millones de euros, lo que abre nuevos temores de nuevas intervenciones de entidades bancarias por parte del Estado y más ayudas públicas.
Un día más, las acciones bancarias lideraron la caída. Banco Santander, BBVA y Popular bajaron un 2,5%, mientras que Bankia retrocedió otro 1,27%, con lo que eleva sus pérdidas desde que salió a Bolsa, el pasado mes de julio, al 50%.
P&R
La Bolsa retrocede hasta los 6.700 puntos, el nivel de hace nueve añosEl Ibex 35 acumula ya una caída del 21% en lo que va de año y ha retrocedido a los niveles de 2003. Sin embargo, los analistas, de momento, no ven el final del declive.
¿Hasta cuándo seguirá la presión vendedora en los mercados?
Los analistas afirman que llevamos dos años sumidos en la crisis del euro y se sigue sin dar soluciones definitivas para superarla. Lejos de mejorar, los problemas se multiplican y los mercados comienzan a descontar la salida de Grecia de la moneda única. En definitiva, la inestabilidad en los mercados sigue asegurada y, muy probablemente, la Bolsa coronará nuevos mínimos y la prima de riesgo alcanzará nuevos máximos.
¿Cómo reaccionarían los mercados a una salida de Grecia del euro? La salida de Grecia del euro abre un terreno inexplorado, con lo que las consecuencias para los mercados, aunque se prevén muy negativas, son imposibles cuantifificar, según reconocen la mayoría de los expertos financieros.
¿Dónde está el límite de resistencia de España?
Una mayoría de los analistas cree que España no podrá aguantar durante mucho tiempo una prima de riesgo por encima de los 450 puntos. Este fue el límite para que Irlanda y Portugal fueran rescatados. Los mercados confían en que el BCE actúe en breve, con una nueva inyección de liquidez.
El Gobierno pide al BCE que audite a la banca y deja a Ordóñez en evidencia
El Eurobanco es «vital» para dar una «imagen fiel de la solvencia», según De Guindos
El Banco Central Europeo colaborará con los dos expertos independientes que designe el Gobierno en la evaluación de los activos de la banca en un plazo de dos meses.
Los técnicos y analistas que el Eurobanco tiene en Fráncfort desempeñarán un papel clave en este plan de transparencia que ha diseñado el Gobierno y que pone cada vez más en entredicho al Banco de España, cuya tarea de supervisión será en cierto modo puenteada por un organismo supranacional y dos consultoras extranjeras.
La forma en que se ha cerrado esta nueva colaboración no está del todo clara. Tal y como lo explicó el ministro de Economía, Luis de Guindos, fue primero el BCE quien mostró interés por participar en esta reforma y, acto seguido, el Gobierno le lanzó la propuesta formal. En cualquier caso, el efecto que se persigue es «tener una imagen absolutamente clara y fiel de la situación de solvencia de las entidades españolas», según explicó ayer el ministro, que espera que el proceso esté culminado antes de mediados de julio.
De Guindos no quiso valorar si esta especie de auditoría independiente supervisada por el BCE supone un descrédito para el Banco de España, el organismo sobre el que recae la tarea de garantizar la transparencia del sector. «En estos momentos existen dudas sobre la credibilidad de la banca española y lo que quiero es mirar para adelante», dijo ayer tras su reunión con el resto de ministros de Finanzas de la Unión Europea. No obstante, su compañero de partido Vicente Martínez-Pujalte, cargó ayer contra el Banco de España en su intervención en el programa Una mirada a EL MUNDO, presentado por Carlos Cuesta en el canal de Unidad editorial Discovery Max. «El Banco de España era una entidad prestigiosa» y su «ejercicio de supervisión era considerado un certificado de credibilidad», dijo el portavoz de la Comisión Económica del Congreso, quien se mostró partidario de que el gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, deje su puesto antes del fin oficial de su mandato el próximo 12 de julio. «Yo creo que por amor a España, el gobernador debería adelantar su salida», aseguró.
Independientemente, el Eurobanco aportará su conocimiento en la valoración y catalogación de clases de activos -en España los activos de la banca superan los tres billones de euros-, para lo que tiene todo un equipo de expertos en Fráncfort que, entre otras tareas, se encarga de medir qué partidas de los balances de la banca europea son elegibles para presentarlas como garantía ante sus operaciones de financiación. Además, el BCE también asesorará en la creación de las sociedades de gestión de activos que crearán las entidades financieras y a las que les venderán los inmuebles, promociones y solares que actualmente tienen los bancos. «El conocimiento del Banco Central Europeo es vital y creemos que puede ser muy útil», dijo De Guindos.
Según el ministro, la banca española «no tiene nada que ocultar» porque la realidad es mejor de lo que perciben los inversores y que tanto castigo está suponiendo para las entidades y la financiación del Tesoro Público. Con esta nueva fase de reforma del sector financiero, casi la mitad del crédito inmobiliario estará provisionado por las entidades, tras haberles obligado a hacer unas dotaciones específicas de casi 84.000 millones de euros.
El Gobierno aún tiene que seleccionar las dos empresas que se encargarán de hacer esta valoración. No será fácil porque debe tratarse de compañías que no tengan ningún conflicto de interés con alguna de las entidades españolas que se someten al examen. «Es un trabajo que lleva tiempo porque estamos hablando de una cartera de préstamos que está próxima al 300% del PIB de España», recordó De Guindos.
Algunos analistas creen que la estadounidense BlackRock sería una de las encargadas de hacer la valoración. Esta empresa diseñó antes de la crisis un sofisticado programa de medición de riesgos, denominado Aladdin, que en 2008 fue empleado por la Reserva Federal para, en sólo 24 horas, valorar todos los activos del banco quebrado Bear Stearns. BlackRock participó en la creación del banco malo en Irlanda. En su contra juega el hecho de que su gestora tiene importantes inversiones en empresas españolas y que sus fondos cotizados -iShares- son vendidos por algunas entidades españolas.
La UE pacta elevar los requisitos de capital de la banca europea
Más de 8.000 bancos tendrán que reforzar su solvencia al 8%
Los 8.300 bancos europeos tendrán que elevar su capital hasta el 8% de sus activos ponderados por riesgo, aunque los estados miembros podrán elevar estos requerimientos hasta un 5% adicional sin necesidad de contar con la autorización de Bruselas. El acuerdo alcanzado ayer por los ministros de Finanzas de la UE fue posible después de que varios países, en especial Reino Unido, retirarán su bloqueo a esta negociación, que hace dos semanas terminó sin un acuerdo tras más de 16 horas de negociación.
La nueva directiva aprobada ayer, que ahora debe ser ratificada por el Parlamento Europeo, servirá para transponer a los estados miembros las reglas de capital que fija el acuerdo internacional Basilea III. Según este acuerdo, los bancos tendrán que tener un nivel de solvencia del 8% del total de sus activos en función de su riesgo. De esta cantidad, el capital de máxima calidad pasará del 2% al 4,5%.
Además, la propuesta de la presidencia de turno de la UE, que es sobre la que se ha trabajado y finalmente aprobado, fija un colchón adicional del 2,5% para todas las entidades de la UE y otro «anticíclico» del mismo porcentaje que se creará en los periodos de expansión crediticia y será el primero que se consuma en futuras crisis.
El punto de fricción entre varios países venía por las exigencias de Reino Unido de que a partir de este estándar mínimo los reguladores nacionales pudiesen imponer a las entidades que operan en sus mercados unos requisitos adicionales. Finalmente, la disputa se ha saldado con el acuerdo de que quien lo desee podrá imponer a los bancos un tercer colchón del 3% que se elevará hasta el 5% para los créditos nacionales y en terceros países de fuera de la UE. Estas exigencias no requerirán la aprobación de la Comisión Europea ni de los supervisores bancarios comunitarios.
El periodo para cumplir con estos requisitos termina en 2019. Para entonces, según cálculos de la Comisión, los bancos europeos tendrán que haber elevado su capital en unos 460.000 millones de euros, que tendrá un ligero impacto en su actividad crediticia y por tanto repercutirá en el crecimiento del PIB comunitario, que disminuirá en torno a un 0,15%.
MADRID
16/05/2012 BOLSA
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Repsol ha dado el primer paso para llevar el caso de la expropiación de YPF a un arbitraje internacional. La petrolera española ha remitido una carta a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en la que declara la existencia de una controversia en la nacionalización del 51% de YPF.Los 8.300 bancos europeos tendrán que elevar su capital hasta el 8% de sus activos ponderados por riesgo, aunque los estados miembros podrán elevar estos requerimientos hasta un 5% adicional sin necesidad de contar con la autorización de Bruselas. El acuerdo alcanzado ayer por los ministros de Finanzas de la UE fue posible después de que varios países, en especial Reino Unido, retirarán su bloqueo a esta negociación, que hace dos semanas terminó sin un acuerdo tras más de 16 horas de negociación.
La nueva directiva aprobada ayer, que ahora debe ser ratificada por el Parlamento Europeo, servirá para transponer a los estados miembros las reglas de capital que fija el acuerdo internacional Basilea III. Según este acuerdo, los bancos tendrán que tener un nivel de solvencia del 8% del total de sus activos en función de su riesgo. De esta cantidad, el capital de máxima calidad pasará del 2% al 4,5%.
Además, la propuesta de la presidencia de turno de la UE, que es sobre la que se ha trabajado y finalmente aprobado, fija un colchón adicional del 2,5% para todas las entidades de la UE y otro «anticíclico» del mismo porcentaje que se creará en los periodos de expansión crediticia y será el primero que se consuma en futuras crisis.
El punto de fricción entre varios países venía por las exigencias de Reino Unido de que a partir de este estándar mínimo los reguladores nacionales pudiesen imponer a las entidades que operan en sus mercados unos requisitos adicionales. Finalmente, la disputa se ha saldado con el acuerdo de que quien lo desee podrá imponer a los bancos un tercer colchón del 3% que se elevará hasta el 5% para los créditos nacionales y en terceros países de fuera de la UE. Estas exigencias no requerirán la aprobación de la Comisión Europea ni de los supervisores bancarios comunitarios.
El periodo para cumplir con estos requisitos termina en 2019. Para entonces, según cálculos de la Comisión, los bancos europeos tendrán que haber elevado su capital en unos 460.000 millones de euros, que tendrá un ligero impacto en su actividad crediticia y por tanto repercutirá en el crecimiento del PIB comunitario, que disminuirá en torno a un 0,15%.
Repsol planta cara a Argentina
La petrolera inicia la batalla legal por la expropiación de YPF
A partir de ahora, se abre un plazo de seis meses para que ambas partes lleguen a un acuerdo antes de que Repsol presente definitivamente una demanda arbitral ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones del Banco Mundial (Ciadi), según fuentes de Repsol, que no descarta emprender acciones legales en Argentina o Estados Unidos, informa Efe.
Con la notificación de la declaración de existencia de controversia, se inician formalmente las acciones legales para que se declare ilícita la actuación de Argentina y se la condene a restaurar la situación o a indemnizar a la compañía por los daños y perjuicios ocasionados. Repsol era el máximo accionista de YPF con el 57,4% del capital, participación que la compañía presidida por Antonio Brufau valora en unos 8.170 millones de euros. Según Repsol, la nacionalización vulnera los compromisos del Tratado de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones firmado entre España y Argentina.
Por otra parte, la Comisión Europea estudia solicitar consultas con Argentina en la Organización Mundial del Comercio (OMC) por su política de restricciones a las importaciones, según comentó ayer el portavoz comunitario de Comercio, John Clancy. La CE recaba hace meses evidencias de estas políticas restrictivas. Aunque la expropiación de YPF ha acelerado los trámites, el comisario de Comercio, Karel De Gucht, ya ha denunciado en varias ocasiones las trabas de Argentina a las importaciones de Estados europeos, y de otros países de la OMC.





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