SÓLO 1 DE CADA 3 ESPAÑOLES considera que el Estado autonómico funciona 'bien'

Sólo uno de cada tres españoles considera que el Estado autonómico funciona «bien»
Funcas destaca que en 2005 la mitad de la población tenía una opinión favorable
Sólo uno de cada tres españoles cree que el Estado autonómico funciona «bien o muy bien», según un estudio de la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) referido a datos de 2010. El resultado rebaja la valoración obtenida cinco años antes, cuando la mitad de los españoles percibían favorablemente el funcionamiento autonómico, según informa Efe.Frente al 31% de los encuestados que tiene una visión positiva de la organización del Estado de las autonomías, el 18% estima que el funcionamiento es «malo o muy malo», mientras que un 45% opta por calificar el sistema de «regular».
Por comunidades, La Rioja (con un 47% que responden «bien o muy bien») y Navarra (con un 43%) son las autonomías que más valoran el funcionamiento de su Comunidad, por delante de Murcia y Cantabria (ambas con un 40%), además de la ciudad autónoma de Melilla (43%).
Por el contrario, en Castilla y León y Cataluña es donde se dan los porcentajes más altos de personas descontentas con el funcionamiento autonómico. En ambas, un 22% de ciudadanos considera que el sistema funciona «mal o muy mal». Les siguen muy de cerca la Comunidad Valenciana y Canarias, con el 21%.
El informe de Funcas, que emplea datos del CIS, destaca que entre 2005 y 2010 se produce una apreciable caída en la percepción que los españoles tienen de su Estado autonómico, siendo Extremadura y Navarra donde se aprecia más esa caída.
Así, en 2005 el 70% de los extremeños valoraba muy bien el Estado de las Autonomías, porcentaje que bajó al 39% en 2010. La situación fue muy similar en Navarra, cuando se pasó del 63% en 2005 al 43% apenas cinco años después.
A juicio del editor de Funcas y catedrático de la UNED, Fernando Pampillón, los datos demuestran que «se ha pasado el fervor autonómico» y que, con la crisis, «la gente empieza a plantearse toda una serie de cosas», como la influencia de la administración autonómica en la situación actual.
Un sistema educativo dispar y disperso
Los indicadores aireados por Wert para destacar la deficiencias autonómicas en enseñanza demuestran que la mediocridad española viene de sus grandes diferencias
La Administración ha tendido a invisibilizar ésas y otras diferencias eludiendo las comparaciones entre regiones, pero ahora el ministro José Ignacio Wert ha querido levantar el velo de un tirón. El tiempo dirá si sólo ha sido para exhibir los fracasos de Andalucía durante su precampaña electoral, o si realmente alguna de sus políticas se orienta a armonizar la desestructurada educación española que tanto llama la atención fuera de nuestras fronteras.
La dificultad es titánica. Aunque la mayoría de las comunidades estén gobernadas por el mismo partido, cada una tiene unos vicios heredados, no sólo de sus dispares leyes y gestiones, sino del valor arraigado que sus familias dan a la educación o al trabajo sin cualificación.
Por lo pronto, y para poner el acento en esas llamativas diferencias, el ministro anunció la semana pasada que va a diseñar una Carta de Derechos Básicos de la educación con la vista puesta en la igualdad de oportunidades; si su contenido va a ser genérico o concreto, o si su forma puede comprometer realmente a los gobiernos autonómicos no ha quedado nada claro. La cuestión es si padres, madres y alumnos podrán exigir de algún modo a su comunidad que tenga tan buenos resultados como otras; si en nombre de la susodicha carta podrán reclamar más becas, más bilingüismo o, incluso, el derecho a estudiar en castellano en cualquier territorio.
Por ejemplo, el ministro insiste últimamente en que la inversión por alumno de Andalucía es de las más bajas -si bien en su discurso general reitera que el gasto no es tan determinante-. Aunque Andalucía es la que más dinero aporta a educación, su alto número de alumnos hace que toquen a poco. Lo que no dice Wert es que muy cerca de ella, en gasto por estudiante, están Baleares, Comunidad Valenciana, Extremadura y Murcia, todas ellas en manos del PP y algunas desde hace muchas legislaturas, como Valencia y Murcia. Ocurre que todas estas regiones son las que peores resultados han obtenido hasta ahora en las pruebas de diagnóstico del Ministerio y en la evaluación internacional de la OCDE -el estudio PISA- (aquí los resultados valencianos no aparecen detallados por deseo expreso de esta comunidad, igual que los de Castilla-La Mancha y otras).
En cambio, en Madrid, aunque también registra un gasto por alumno de los más bajos, los resultados educativos se encuentran entre los mejores. Los expertos de PISA advierten de que los países que más invierten no son necesariamente los mejores. Algo de eso vemos en España, donde Baleares supera la media de gasto por alumno y destaca por su malos resultados.
PISA también señala que la inversión, igual que otros factores como la ratio alumnos/profesor, sólo influye en el rendimiento del alumnado hasta un punto. El factor más determinante es el entorno familiar, su formación y la importancia que se da a la educación en el hogar. Por eso el éxito o el fracaso escolar no dependen sólo de la gestión.
Los resultados pormenorizados de estas comunidades en las evaluaciones nacionales o internacionales demuestran otro problema: su incapacidad para hacer que los buenos estudiantes destaquen y sus altos porcentajes de alumnos pésimos, con más de un curso de retraso respecto a otros compañeros de su misma edad y probablemente de su misma aula. Sus alumnos con mejor nota son muy pocos en comparación con los de las autonomías que mejores resultados sacan.
Otra bomba que arroja la evaluación, por la puntuación media obtenida por cada comunidad, es que los alumnos de 15 años de regiones como Baleares o Andalucía están un curso por debajo de sus coetáneos de las exitosas Madrid, Castilla y León o La Rioja (ésta última con una concentración de inmigrantes por aula superior a las demás). La OCDE dice que una diferencia de 39 puntos equivale a un curso.
Por otro lado, también los índices más altos de fracaso y de abandono escolar temprano los encontramos en esas comunidades que invierten menos. En Baleares, un 36,7% de la población entre 18 y 24 años no ha estudiado más allá de la obligatoria o incluso puede que ni la hayan terminado. A eso se refiere el índice de abandono escolar temprano. Murcia está en un 35,5% y Andalucía en un 34,7%.
También en la tasa de graduación hay poderosas distancias. En Asturias, por ejemplo, en 2009 se graduó en ESO un 90% del alumnado; en Cantabria, un 86,5%, y Galicia, un 78%. En Baleares, el 61%; en Murcia, un 70%, y en Andalucía un 72%.
El PSOE irá a una Conferencia Política para modernizar partido y proyecto
Será en otoño y quiere implicar a todas las fuerzas socialdemócratas europeas
El PSOE ha decidido trasladar a la primera quincena de octubre la celebración de una gran Conferencia Política en la que busca dar un impulso para la modernización del partido y del proyecto político.
En principio, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, prometió en el 38º Congreso una Conferencia sólo de carácter orgánico para antes del verano, pero ahora la dirección del partido ha decidido hacer algo más ambicioso que, además de revisar el funcionamiento interno, marque un nuevo modelo socialdemócrata.
En todo caso, Rubalcaba cumple el mandato aprobado por el 38º Congreso, donde se aprobó que dicho encuentro debía celebrarse en un plazo máximo de un año tras el cónclave socialista de Sevilla.
Por ello, según fuentes consultadas, el PSOE quiere realizar una intensa tarea implicando en la misma Conferencia a los partidos socialdemócratas europeos, tanto en la preparación del evento como en su participación en la propia Conferencia.
El cambio de fecha y de contenido también obedece a que el PSOE quiere iniciar con potencia el nuevo curso político tras el verano, una vez que concluya el proceso de renovación de sus estructuras regionales, provinciales y locales, es decir, el periodo congresual por el que está pasando el partido.
Fuentes de la dirección del partido aseguraron que ya se está trabajando para preparar los contenidos y elaborar un buen documento de debate que se enviará a todas las agrupaciones con antelación para su discusión interna.
Alfredo Pérez Rubalcaba ha pedido a la Secretaría de Organización que dirige Óscar López que se dé la máxima prioridad a esta Conferencia Política. Con ella aspira a reforzar el proyecto socialista «tanto como alternativa de Gobierno como para convertirse en el defensor en la oposición de la red de protección y de consensos sociales tejidos en democracia y amenazados por el Gobierno del Partido Popular», según afirmó a este diario un destacado dirigente del partido.
En la Conferencia se abordarán cuestiones como la apertura del partido a la sociedad, las fórmulas para la elección de candidatos, el reforzamiento de la participación política hacia dentro y hacia fuera, las nuevas formas de militancia, el uso de las nuevas tecnologías y su aplicación a la participación política.
El objetivo final, en palabras de uno de los organizadores del evento, es que «el PSOE quiere celebrar una Conferencia sobre el partido como herramienta para un proyecto político. Partido y proyecto; proyecto y partido, de eso se trata», afirmó.
Hay que recordar que Alfredo Pérez Rubalcaba sigue exactamente los mismos pasos que dio José Luis Rodríguez Zapatero cuando llegó a la Secretaría General del PSOE cuando, meses después de su triunfo en el 35º Congreso, organizó su primera Conferencia Política, que supuso un gran impulso para el partido y la consolidación de su todavía débil liderazgo por aquel entonces.
El PSOE entiende, además, que será al inicio del próximo curso político cuando debe empezar a marcar una línea de oposición contundente al Gobierno, al que ya no le servirá el argumento de echar la culpa a la herencia recibida.
La idea diseñada por la dirección del PSOE coincide con los últimos mensajes políticos de Alfredo Pérez Rubalcaba, en los que afirma que hay un ataque directo hacia la socialdemocracia por parte de la derecha, y que ésta tiene que rearmarse ideológicamente, dar soluciones y buscar otras salidas a las que se proponen por parte de los partidos conservadores para salir de la crisis y afrontar los problemas.
El PSOE, además, considera que, cuando hayan finalizado los congresos y pasadas las elecciones andaluzas y asturianas -aunque es probable que se adelanten las gallegas-, el partido debe centrarse únicamente en volver a recuperar la confianza de los ciudadanos.
Rubalcaba llama a dar la «batalla ideológica»
Dice que el PP quiere culpar de la crisis a los trabajadores que luchan por sus sueldos
Así lo hizo ayer en la clausura del Congreso del PSdeG, donde no estaban las cosas para hablar de temas internos tras la profunda división surgida entre los socialistas gallegos. Él se limitó a arengar a su partido para dar una «batalla ideológica» contra una reforma laboral que, según dijo, «el PSOE no va a apoyar jamás».
Rubalcaba denunció, refiriéndose a la crisis, que «el PP la quiere reorientar de una forma ideológica muy clara, culpando a los trabajadores que luchan por un salario digno, que piden una sanidad y una educación pública de calidad y unas condiciones de vida. Ahora esos parecen ser los culpables de la crisis».
Para el líder socialista, la reforma laboral recoge las soluciones que siempre ha querido la parte más extrema del empresariado, y vaticinó que no va a servir para nada: «Sólo va a suponer más desempleo y recesión a corto plazo, y a medio plazo la creación de empleos precarios». En este sentido, insistió en que dicha reforma sólo busca «despedir barato a los padres, para contratar en precario a los hijos».
Por ello, una y otra vez animó al PSOE a combatir la reforma -aunque en ningún momento se refirió a las manifestaciones celebradas ayer en toda España ni a la huelga general convocada el 29-M-, pero sí dio a entender que el PSOE debe estar en ambos frentes.
«Tenemos que defender nuestras ideas más que nunca. Estamos ante una gran batalla ideológica, que la ganarán unos u otros, y quien la gane definirá la salida de la crisis», dijo.
Y siguió erre que erre. «Se trata de una reforma profundamente ideológica, purita ideología, y profundamente antieconómica, que no va a funcionar, porque cuando se abarata el despido en plena recesión lo que va a haber son más despidos. No vamos a comprar esa mercancía ideológica de la derecha», sentenció.
También denunció que las mujeres sufrirán especialmente esta reforma al poder descolgarse las empresas de los convenidos donde están recogidos los planes de igualdad, al impedirles cambiar horarios para atender a sus hijos. «Es un claro atentado contar la igualdad entre hombres y mujeres», dijo.
De lo ocurrido en el PSdeG no dijo nada. Felicitó a Pachi Vázquez, afirmó que será un «buen secretario general» y no comentó más. Pero el PSdeG ha salido absolutamente roto y dividido del Congreso, prácticamente en todas las provincias, y con fracciones claramente enfrentadas. La Ejecutiva no ha sido de integración y el malestar entre el sector perdedor -que logró el 47% de los apoyos- es más que destacable.
En Ferraz no ha gustado nada el resultado ni lo que, seguramente, pasará más tarde en los próximos congresos provinciales, aunque en estos asuntos el líder socialista parece estar optando por lavarse las manos y no implicarse personalmente en nada.
El siguiente Congreso convulso será en Valencia, el último fin de semana del mes. Y tampoco los que apoyaron al secretario general del PSOE en el 38º Congreso lo tienen muy claro en Cantabria.
Por el momento las heridas no terminan de cerrarse y, aunque el PSOE no está para peleas internas, la situación del partido dista mucho de ser buena.
UPyD deja el camino abierto para pactar en Asturias
La líder de UPyD, Rosa Díez, entró ayer de lleno en la campaña electoral en Asturias con su candidato, Ignacio Prendes, sabiendo que la última encuesta del CIS le otorga dos diputados en el Parlamento regional y que el resto de fuerzas de derechas y de izquierdas tiene el voto tan dividido que podría necesitar de su partido para formar gobierno.Sabía Rosa Díez que le iban a preguntar por quién se decantaría, si por la posible alianza Foro-PP o por la de PSOE e IU después del 25 de marzo. Para no restarse votos, dio una respuesta ambigua: «Son los otros los que tienen que inclinarse para pactar», pero no concretó quiénes.
El PP, por su parte, recibió ayer el apoyo del ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete. Su candidata, Mercedes Fernández, dijo que la creación de empleo no se conseguirá «ni con pancartas ni con manifestaciones ni con una huelga general».
Y el candidato de Foro Asturias, Francisco Álvarez-Cascos, se volvió a mostrar convencido de que volverán a ganar las elecciones e incluso que podrían duplicar el resultado de las anteriores «si nos atenemos a los pronósticos del CIS», que le dieron en mayo ocho escaños y logró 16.





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