EDITORIALES: Jarro de agua fría de Rajoy sobre 2012 Los "brotes verdes" eran otro cuento chino socialista

Jarro de agua fría de Rajoy sobre 2012

EN SU ESTRENO parlamentario como presidente del Gobierno, Mariano Rajoy quiso dejar meridianamente claro que él no es como su antecesor. Se acabaron los brotes verdes, las luces al final del túnel y el optimismo antropológico con los que Zapatero acababa adornando siempre sus intervenciones sobre la crisis, fueran con motivo de una cumbre europea o de una sesión de control. Rajoy pintó ante los españoles un negro panorama para este año y no dejó resquicio para concretar un horizonte de recuperación. El presidente reconoció que «en el empleo la situación no puede ser más grave» y que en 2012 «el paro empeorará». Rajoy señaló que la realidad de las cuentas públicas es «crítica» y que «es difícil imaginar un punto de partida peor para esta legislatura». Fue tan desesperanzada su intervención que hasta para pedir tiempo utilizó un tono dramático. «Tenemos que contar con el tiempo no a la hora de actuar, pero sí, irremediablemente, para cosechar los resultados». La estrategia política de Rajoy es, de esta manera, una suerte de ducha escocesa por comparación con la de su antecesor. Quizá un término medio fuera lo más adecuado. Al discurso de Rajoy le faltó alguna ventana a la esperanza, por pequeña que fuera. Paradójicamente, fue el ex presidente Aznar el encargado de lanzar un mensaje de confianza en el «éxito de la búsqueda de la excelencia económica, social, cultural y política».
No cabe duda de que el presidente del Gobierno intenta con su chorro de agua helada preparar a los ciudadanos para las medidas de ajuste y recorte que tenga que incluir en los Presupuestos y ponerse la venda antes que la herida para el momento en el que la cifra de parados pueda rozar los seis millones. Según el servicio de estudios del BBVA, el paro rozará el 25% en el primer semestre de 2013. Si después los datos son mejores, él los podrá presentar como los frutos de su gestión.
Es esta realidad que él mismo describe en términos tan crudos la que cerca al presidente del Gobierno, ya que la oposición, por lo menos en el debate de ayer, brilló por su ausencia. Rubalcaba se estrenó como nuevo líder socialista sin pena ni gloria en la sesión, recibió tímidos aplausos de su grupo y fue incapaz de poner en apuros a Rajoy, que hizo uso de su habilidad parlamentaria para situar al PSOE ante sus contradicciones.
Pero más allá de que el debate pusiera de manifiesto la debilidad argumental de los partidos de la oposición, Rajoy no puede trazar este tenebroso panorama ante los españoles de la misma manera que los analistas se limitan a describir la situación macroeconómica. Es completamente cierto lo que dijo el presidente y repitió su vicepresidenta en la sesión de control: hemos llegado hasta aquí por la pésima gestión del Gobierno socialista. Pero ahora es Rajoy quien gobierna y empieza a haber una cierta sensación de que el dramatismo con el que el presidente describe la realidad no acaba de corresponderse con su actuación política. Una situación de emergencia requiere un plan de emergencia. Por eso hay tanta expectación por la reforma laboral que hoy analizará la comisión delegada que preside Rajoy y mañana aprobará el Consejo de Ministros. La ministra de Empleo no avanzó casi nada en el Congreso, pero sí descartó los minijobs -que en Alemania crearon millones de puestos de trabajo- y aseguró que el contrato único es «inconstitucional», a pesar de que el ministro de Economía lo defendió en un artículo en la prensa económica internacional. Las reformas -tanto la laboral como las que vengan después para atajar el déficit público, reducir el peso de la administración y poner orden en las cuentas públicas- deben ser adecuadas a la pésima realidad y al annus horribilis que por adelantado describió Rajoy en su estreno parlamentario.
Aprobó su prejubilación antes de dejar la Junta
La desvergüenza de Ibarra no tiene límites
EL PSOE extremeño tildó de «caza de brujas» y «montaje inmundo» la información publicada ayer por este periódico sobre la prejubilacióndorada de Ibarra y de otros profesores universitarios, por la que están cobrando más que en activo. Pues bien, aquí no hay caza de brujas, sino un político desvergonzado que ha sido cazado en sus propias actuaciones. Porque el populista Ibarra que tantas lecciones ha querido dar a los demás se autoconcedió ese afortunado retiro aprobándolo en un Consejo de Gobierno presidido por él un mes antes de dejar la política al filo de las elecciones autonómicas de 2007. Ibarra, que tras dejar la presidencia de la Junta disfrutó unos años de un despacho que costó dos millones de euros a los españoles, debe dar explicaciones. Lo que merece duros calificativos es su comportamiento, no que sea conocidoMariano Rajoy llegó a dar el visto bueno
Rato sí negoció con Fainé la fusión con CaixaBank
RODRIGO RATO aseguró ayer que no ha mantenido contacto alguno con Isidro Fainé para fusionar Bankia con CaixaBank y que él no ha estado con Rajoy en La Moncloa para hablar de este asunto, como informaba EL MUNDO. Nuestro periódico se ratifica hoy en lo publicado y aporta nuevos detalles: Rato reveló sus planes a Rajoy el 23 de noviembre, aunque es verdad que lo hizo en su despacho de la calle Génova y no en La Moncloa. El líder del PP dio su visto bueno y Rato y Fainé se reunieron en Madrid el 7 de diciembre para perfilar los detalles de la fusión e intercambiar documentos. Fainé fue a ver a Artur Mas por esas fechas y le contó la operación. Pero a partir del 20 de diciembre la posición de Rato se enfrió y empezó a mudar de opinión. El presidente de Bankia rompió la negociación al entender que la entidad podía sobrevivir con sus propios recursos. Se entiende que a Rato no le interese ahora esa fusión, pero lo que no puede cambiar es lo que sucedió en un pasado reciente
Más de 500 víctimas en cinco días
Asad apuesta por la represión en Homs
TODOS los testimonios imparciales coinciden en que el ejército del dictador Bashar Asad está masacrando la población de Homs desde el pasado fin de semana. Algunas fuentes indican que la artillería de Asad, que tiene cercada la ciudad, ha provocado más de 500 víctimas. Ayer murieron una veintena de bebés al sufrir daños el hospital en el que se hallaban. Las pocas imágenes que llegan a los medios muestran una devastación a gran escala, con decenas de edificios convertidos en escombros. Asad sigue aplicando una cruel represión a los opositores, pese a las sanciones diplomáticas de EEUU y la UE. Y ello es posible porque todavía conserva el apoyo de Rusia y China, cuya realpolitik es bochornosa e indigna. Está claro que Asad, como sucedió con Gadafi, no va a abandonar voluntariamente el poder ni va a convocar unas elecciones democráticas, por lo que el único camino es que la UE y EEUU endurezcan las sanciones y presionen a sus aliados para que hagan lo mismo





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