RAJOY RECIBE DEL PSOE UN ESTADO EN QUIEBRA: El FMI ratifica que el país estará dos años en recesión y que el déficit no bajará del 6% hasta 2014

El FMI pide más margen para España
Ratifica que el país estará dos años en recesión y que el déficit no bajará del 6% hasta 2014 Quiere flexibilizar la reducción de los 'números rojos' para que no perjudique al crecimiento
España puede relajar su ajuste fiscal. No mucho, pero el cambio del entorno internacional tras la explosión de la crisis italiana en otoño hace inalcanzables los objetivos de consolidación presupuestaria del Gobierno español y de la mayoría de las economías desarrolladas.Sólo Alemania tendrá unos números rojos menores de lo previsto este año y el que viene.
Eso sí, de las nueve grandes economías que analiza el Fondo Monetario Internacional en los informes extraordinarios que presentó ayer (las del G-7 más China e India), ninguna experimenta un deterioro a todos los niveles de sus perspectivas económicas como España. El Fondo sitúa el déficit del año pasado en el 8% del PIB, en línea con lo anunciado por el Gobierno de Mariano Rajoy y dos puntos más de lo previsto por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.
Los déficits seguirán siendo mucho mayores de lo previsto este año y el que viene. Eso se debe a la recesión: España es, con diferencia, el país en el que más se han deteriorado las expectativas de crecimiento de los 14 que analiza el FMI. Ni siquiera Italia sufre un cambio tan radical.
La institución pronostica nada menos que dos años de recesión para España, que no volverá a crecer hasta 2014. Así, se consolidan las bases de una auténtica década perdida, con un crecimiento medio entre los años 2007 y 2013 del 0,2% anual. De hecho, según el Fondo, 2013 va a ser, con diferencia, el peor año para España desde que comenzó la crisis.
En esa situación, los economistas del FMI juzgan imposible cumplir el objetivo de déficit del 4,4% previsto por el Gobierno español este año. Y así lo declaró ayer el director del Departamento Fiscal del Fondo, Carlo Cottarelli, a Europa Press: «Hay cabida para poder dar lugar al aumento del déficit procedente de un crecimiento más lento».
En otras palabras: en medio de una crisis de este tamaño el ajuste no puede ir muy deprisa. Si se suben los impuestos mucho es, como decía el economista británico John Maynard Keynes, como si una empresa que no vende sus productos subiera el precio de éstos. Y, si se recorta el gasto más de la cuenta, se destruye la base de riqueza -y, por tanto, de recaudación- de la economía. Como dijo ayer el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, el ajuste presupuestario «es un maratón, no un sprint». Y prácticamente ningún país está haciéndolo bien en esta carrera.
Ahora bien, ¿hasta dónde puede permitirse España que crezca el déficit? Cottarelli dio una pista: no hay cabida para «aquel déficit que viene del incumplimiento anterior. Habría que instrumentar medidas para compensar el deterioro que sale de 2011, pero tolerar cierto cambio en el objetivo para 2012 como resultado de ese crecimiento más lento».
Dado que el Fondo estima que el ajuste fiscal de Rajoy anunciado el 30 de diciembre equivale a un 1,1% del PIB, y que el desequilibrio heredado del anterior Gobierno es del 2%, eso permite, estimar a ojo que el FMI no vería con malos ojos otro ajuste algo inferior al 0,9% en los Presupuestos que se aprobarán en marzo.
En este sentido, Blanchar dio un voto de confianza al actual Gobierno al afirmar que está enviando «buenas señales», ya que «está comprometido con hacer lo necesario». Claro que no es menos cierto que el Fondo también decía lo mismo del Gobierno de Zapatero.
Otro factor de incertidumbre es lo que pase fuera de España. A fin de cuentas, el deterioro de la economía en el cuatro trimestre de 2011 se debió en buena parte a la importación de la crisis de Italia.Y ahí el FMI lanzó ayer un mensaje de cautela. En uno de sus informes pide que se expanda el 'fondo de rescate' europeo «a la mayor brevedad posible», reclama más coordinación de la regulación bancaria a nivel europeo y «un aumento creíble» de los ratios de capital de los bancos.
En el caso de España, cifra en unos 26.000 millones de euros las necesidades de capital de las entidades. La institución también recomienda al BCE que siga inyectando liquidez y comprando activos.
De lo contrario, la economía de la Unión Europea podría sepultarse en una crisis mucho más grave. En palabras de José Viñals, director de Asuntos Monetarios y Financieros del Fondo, «hace tres meses, dijimos que habíamos entrado en una nueva fase más peligrosa de la crisis; ahora estamos profundamente dentro de la zona de peligro».
Trabajo no da por bueno el pacto de CEOE y sindicatos sobre convenios
El Gobierno considera insuficiente el acuerdo alcanzado por patronal y sindicatos sobre negociación colectiva. El Ejecutivo celebró ayer que se haya pactado moderación salarial para los próximos tres años, pero desoirá la petición de los agentes sociales de no legislar en materia de convenios. Cambiará el sistema que permite incumplir lo pactado para hacerlo más «ágil y rápido que nunca».
Las organizaciones de empresarios y los sindicatos pretenden que el Gobierno no entre en un ámbito que consideran de su exclusiva competencia: la negociación colectiva, pero el Ejecutivo desoirá su exigencia y legislará también este aspecto clave de las relaciones laborales en España.
El aspecto más relevante tiene que ver con la posibilidad de que una empresa pueda saltarse, ante una situación de crisis, los pactos alcanzados en un convenio, en particular los relativos a salarios y distribución de la jornada laboral.
El problema no son las grandes empresas que tienen representación sindical, pues ahí puede efectuarse una negociación y eso es lo que han pactado patronal y sindicatos. Es algo que lleva funcionando desde que estalló la crisis sin mayor dificultad.
La rigidez del mercado laboral español radica en esas pequeñas empresas sin sindicatos en su seno que no tienen con quien negociar estas medidas de flexibilidad.
En el preacuerdo alcanzado entre CEOE y los sindicatos, se atribuye a los representantes de los trabajadores la potestad de inmiscuirse en empresas en las que no tienen representación.
Pero en el seno del Gobierno no se está conforme con que las centrales sindicales puedan limitar la necesaria flexibilidad de las pequeñas empresas y los autónomos con pocos empleados.
Controlar precios, por encima del poder adquisitivo
El acuerdo apuesta por la contención de rentas como única vía para crear empleo
Los órganos ejecutivos tanto de los sindicatos como de la patronal deben ratificar hoy el preacuerdo sobre moderación salarial y negociación colectiva alcanzado la noche del lunes. El pacto, dicen ambas partes, es fruto de una situación «excepcional», de un desplome que no puede compararse a la crisis de 1929 o de 1994, cuando el paro alcanzó el 24%.
PODER ADQUISITIVO PERDIDO. El acuerdo establece una subida salarial para este año que no podrá superar el 0,5%, ni el 0,6% en 2013. Para 2014, se hace depender el alza del crecimiento del PIB. Los sindicatos admiten que son «conscientes» de que dichos porcentajes se traducirán en «pérdidas de poder adquisitivo, pero las justifican con el argumento de que el objetivo del acuerdo es controlar los precios. Y éstos sólo pueden contenerse moderando salarios y beneficios distribuidos. «Buscamos un compromiso social para que los precios en España crezcan menos que la media de la zona euro y crear empleo», apuntan. De ahí que los agentes sociales pidan al Gobierno que «vigile»los precios regulados -competencia de las administraciones públicas-, contengan los sueldos de los directivos y pongan en marcha una política de vivienda «a precios razonables». Tal es la apuesta por el control de precios que los sindicatos han establecido las cláusulas de actualización salarial pensando en que no operen: «Nos gustaría que no entraran en vigor; significaría que hemos sido capaces de controlar los precios».
PETRÓLEO. El acuerdo incluye un sistema novedoso para calcular esas cláusulas. No son las cláusulas de revisión salarial acostumbradas, precisan. Además del objetivo de inflación del Banco Central Europeo (BCE), el 2%, usado hasta ahora como referencia, se recurrirá al IPC armonizado de la zona euro si la inflación española en diciembre lo supera. Pero hay otra innovación: si el precio medio del
Los expertos reclaman medidas «más valientes»
Valoran el acuerdo salarial pero piden una reforma profunda
Los expertos califican de positivo el acuerdo entre sindicatos y patronal en materia salarial, pero insuficiente en los aspectos que atañen a la negociación colectiva en el ámbito de la empresa. Sin embargo, señalan que sólo se trata de un primer paso y que faltan medidas «más valientes», porque el paro supera los cinco millones, como confirmará el viernes la EPA del cuarto trimestre de 2011, mientras que la economía camina hacia la doble recesión.
«Un acuerdo siempre es bueno», señala Pablo Vázquez, director ejecutivo de Fedea, «pero parece ajeno a la realidad del país, que necesita una reforma laboral que lance la contratación cuando cambie el ciclo», apunta.
Por su parte, Juan Antonio Sagardoy, presidente de la Fundación Sagardoy, dice que «es una buena noticia que se vaya avanzando algo» en el mercado laboral, aunque «queda mucho camino para hacer una reforma estructural seria».
Rajoy ya tiene un acuerdo que llevar el lunes a Bruselas, pero los expertos coinciden en señalar que hace falta legislar en materia de contrataciones, formación, ultraactividad de los convenios y actuar sobre los costes del despido.
Sagardoy dice en este sentido que si los agentes sociales (patronal y sindicatos) «no dan más de sí, debe actuar el Gobierno» haciendo su propia reforma laboral. «Sobre todo para las pymes ya que es un desacierto legislar de forma indiferenciada», manifiesta.
Vázquez va más allá y apunta que «da la sensación» de que los sindicatos y la CEOE han llegado a este acuerdo salarial con alguna flexibilidad en la negociación colectiva de forma temporal para evitar que el Gobierno entre a saco «y cambie su estatus, ya que tienen muchos intereses en la negociación colectiva». Es decir, si la negociación de los convenios se realiza en su mayor parte a nivel de empresa «los agentes sociales tendrían que reinventarse y dar otro tipo de servicios», aclara.
Respecto al acuerdo, Vázquez dice que «sólo se están arañando cambios». «No me creo nada sobre la posibilidad de que las empresas pueden descolgarse de los convenios sectoriales». «Este pacto está lleno de limitaciones», apunta. Y recuerda que el descuelgue ya estaba en el texto en la reforma laboral que realizó en PSOE en 2010. «Pero salió que se limitaba en caso de pacto contrario y no se aplicó en el 75% de los convenios», matiza.
El acuerdo también ofrece dudas para otros expertos. Por ejemplo, dicen que no se sabe qué efectos va a tener a corto plazo ya que no es posible conocer qué número de convenios podrían verse afectados por la posibilidad del descuelgue. Creen que «sólo un 30% de los convenios actuales podrían intentarlo» en plena recesión, ya que dos de cada tres de los 5.000 convenios que se firman cada año son plurianuales. Es decir, están en vigor.
Cae en picado el coste de la deuda
España paga un 74,5% menos que en noviembre por sus letras
A pesar de los malos augurios para el crecimiento de la economía española en 2012, el coste de la deuda emitida por España ha caído en picado desde que Mariano Rajoy fue investido presidente del Gobierno en diciembre del pasado año y el Banco Central Europeo (BCE) inyectó dinero en el sistema financiero para impulsar las compras de deuda soberana. Las líneas de trabajo esbozadas en el discurso del presidente, los ajustes anunciados en el primer Consejo de Ministros del Ejecutivo y los cerca de 500.000 millones de euros que la institución que dirige Mario Draghi puso a disposición de la banca a cambio de más apoyo al papel que emiten los Estados del euro, han disparado la demanda de deuda española en los mercados, al tiempo que han permitido reducir en casi un 75% el coste de algunas emisiones.
Así quedó certificado ayer, tras una subasta de letras en la que el Tesoro colocó el máximo previsto -2.500 millones de euros- tras recibir peticiones por valor superior a 13.600 millones de euros.
España pagó este martes por sus letras a tres meses un interés marginal del 1,33%, frente al 5,22% que llegó a pagar en noviembre por el mismo tipo de papel, es decir, el coste de la operación ha caído un 74,5% en tan sólo dos meses. La buena acogida en el mercado de las letras redujo el coste de la emisión hasta el nivel más bajo desde marzo de 2011, meses antes de que la crisis de deuda europea se agudizase hasta obligar al BCE a intervenir en los mercados secundarios para evitar el colapso financiero de España e Italia en agosto de 2011. También ayer, el Tesoro colocó letras a seis meses a un interés marginal del 1,90%, un 64% menos que en la subasta similar de noviembre. Con las rentabilidades ofrecidas ayer, parece confirmarse un cambio de tendencia en los precios de la deuda española que comenzó el pasado 23 de diciembre.





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