CORRUPCIONES SOCIALISTAS: Montoro reclama a la Junta de Andalucía que «ponga la casa en orden»

Montoro reclama a la Junta que «ponga la casa en orden»

Las cuentas andaluzas fueron ayer objeto de polémica entre el Gobierno y la Junta de Andalucía. El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, reclamó al Gobierno andaluz que «ponga la casa en orden», «no saque pecho» y atienda a la «lista de proveedores» con los que mantiene una deuda desde hace años.
«Cuando se tiene tanto compromiso sin cumplir y tanto aplazamiento de pago, se tiene un problema», advirtió el ministro Montoro al presidente de la Junta, el socialista José Antonio Griñán.
El ministro respondió de esta forma a la carta de protesta anunciada por Griñán, después de que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, expresara el pasado viernes la «gran preocupación» del Ejecutivo central por el estado de las cuentas andaluzas.Durante la clausura del foro del PP andaluz Una administración austera, eficiente y moderna, Montoro pidió a la Junta transparencia en sus cuentas y que «reconozca la realidad» que «todo el mundo conoce» de la «lista de proveedores» sin pagar, porque «detrás de tanto aplazamiento de pago hay un tejido empresarial ahogado».
La Junta, por su parte, trató de contrarrestar los mensajes negativos sobre sus cuentas públicas. La Consejería de Hacienda emitió un comunicado en el que asegura que la Junta materializa «puntualmente el pago del servicio de la deuda a vencimiento» y garantiza sus compromisos futuros. Además, pide al Gobierno central «lealtad y rigor» en sus apreciaciones sobre la solvencia de las cuentas públicas.
El propio Griñán acusó al Ejecutivo de «mentir» sobre la situación financiera andaluza para «crear una sensación de catástrofe» y aprovecharla con fines electorales. El presidente andaluz dijo que «no se puede mentir» con hechos «comprobables y constatables» sobre la deuda andaluza, y subrayó que Andalucía «no ha pedido un euro ni un aval» al Gobierno, mientras que hay comunidades «a las que ha tenido que socorrer».
Temor a la cárcel
Los malos administradores de caudales públicos, que ejercen -o desean ejercer- un cargo político, ante el riesgo de terminar en una prisión, se consuelan recordando el conocido sarcasmo de Bretón de los Herreros: «Dice uno: 'Me envía aquí el carcelero'. Y el otro replica con un interrogante: '¿Cómo te llamas, buen hombre?». Pero este alivio momentáneo no sirve para olvidar las numerosas descripciones de las cárceles como lugares lúgubres. Por ejemplo, la de Cervantes: «Se engendró en una prisión, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación». Las cárceles, en efecto, son sepulturas de vivos, probanza de amigos y venganza de enemigos. Y los políticos españoles que ahora temen ir a la cárcel es que no deben tener buena conciencia: deben saber que se comportaron mal. SECONDAT





Links to this post:
Crear un enlace
Home