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sábado, 19 de noviembre de 2011

EDITORIALES: España debe ayudarse a sí misma mañana


España debe ayudarse a sí misma mañana

Rubalcaba embustero

EL PATÉTICO final de este Gobierno quedó escenificado ayer en la comparecencia tras el Consejo de Ministros de José Blanco y Elena Salgado. Allí estaban el ministro que, según aprecian la juez y el fiscal, puede haber cometido delitos de cohecho y tráfico de influencias y la peor ministra de Economía de nuestra historia con el récord de haberse equivocado en todas sus previsiones. Ellos eran la cara y la voz de un Gobierno que ha llevado a España al borde del rescate. Un Gobierno del que fue hasta hace muy poco vicepresidente, ministro y portavoz el candidato socialista que mañana se presenta a las elecciones.

El día en que acababa la campaña, el Ejecutivo recibió un duro varapalo de la Comisión Europea y del BCE, que rechazaron de forma tajante la petición de más ayudas que Zapatero había formulado anteayer. «España debe ayudarse a sí misma», dijo el portavoz de la Comisión tras recordar que las instituciones de Bruselas llevan mucho tiempo colaborando con nuestro país. Más categórico fue José Manuel González-Páramo, miembro del comité de dirección del BCE, que subrayó algo elemental: que «la responsabilidad sobre la deuda es de los países». «Lo fácil es acordarse del BCE y eludir la responsabilidad», señaló.

Rubalcaba embusteroAmbos tienen razón porque el Gobierno de Zapatero no ha consultado a nadie a la hora de endeudarse. Ahora no puede pedir que la factura la paguen otros. Más bien debería estar agradecido al BCE por las compras de deuda española, que, como volvió a suceder ayer, fueron decisivas para bajar la prima de riesgo. González-Páramo tuvo también que recordar a Zapatero que el control de las cuentas públicas y las reformas estructurales son competencias suyas y no de ninguna institución europea.

La tesis de que debe ser Europa la que pague por los errores del Gobierno ha sido defendida a lo largo de la campaña por Rubalcaba, que ayer insistió en ella. «Lo que hay que hacer es decir al BCE que actúe, que actúe y que actúe», afirmó el candidato socialista, que ha propuesto retrasar en dos años el ajuste que necesita la economía española en unos momentos en los que urge hacer lo contrario.

No hace falta insistir en que las propuestas de Rubalcaba pondrían a la economía española en un callejón sin salida y conducirían a un seguro rescate. Por todo ello, sería deseable que los ciudadanos castigaran al PSOE en las urnas y dieran una mayoría holgada a Rajoy. Nos parece que lo mejor para España sería que el PP ganara ampliamente estas elecciones por muchas razones. La primera es que ello permitiría al Gobierno disponer del margen de maniobra que necesita en el Parlamento para sacar adelante las medidas de ajuste. El segundo motivo es que el nuevo Ejecutivo necesita una gran legitimación política para llevar a cabo iniciativas que van a ser impopulares. Pero la mayoría absoluta es también conveniente para fortalecer el peso negociador del Gobierno en Europa, algo que va a ser muy importante en los próximos meses. Por último, una mayoría holgada del PP dificultaría mucho a Rubalcaba convertirse en secretario general del PSOE, como él pretende.

El candidato socialista cerró su campaña con un mensaje catastrofista, pidiendo a su electorado que se movilice para frenar a «la derecha más dura» de Europa, mientras Rajoy insistía en la necesidad del cambio. Los españoles deben reflexionar hoy a quién van a dar su voto, pero creemos, como dijo el portavoz de la Comisión, que «España debe ayudarse a sí misma». Rubalcaba lo fía todo a lo que haga Europa, mientras que Rajoy ha puesto sobre la mesa una serie de medidas y reformas que pueden sacarnos de la crisis. La solución depende de nosotros y mañana podremos demostrarlo.

Garantizar el orden en el fin de semana electoral

Interior debe evitar las concentraciones del 15-M

EL MOVIMIENTO 15-M tomó anoche la Puerta del Sol en Madrid y pretende quedarse en ella hasta mañana. «Queremos dar la bienvenida a la jornada de reflexión en la plaza, porque la democracia nace del pueblo», decía ayer uno de sus representantes. Lo que no entienden los manifestantes es que ese pueblo ha elegido unas reglas para la democracia que nadie debería saltarse. Una de ellas es hacer caso a la autoridad. Si la ley impide la organización de actos políticos en la jornada de reflexión o, por ejemplo, una junta electoral prohíbe el uso de la Puerta del Sol durante la campaña, hay que obedecer. El Ministerio del Interior -a través de los delegados del Gobierno- tiene la obligación de garantizar el orden durante este fin de semana electoral. Sería inconcebible que, como pasó ante el Congreso de los Diputados en la noche del jueves, no tenga preparado el dispositivo necesario para asegurar que los españoles podamos votar con absoluta tranquilidad

La telebasura empieza a pagar por sus abusos

Los anunciantes huyen de 'La noria'

'LA NORIA' de Telecinco girará esta noche sin publicidad. Un hecho insólito como consecuencia del boicot de todos los anunciantes, que secundan así una protesta gestada en las redes sociales en repulsa por la entrevista pagada a la madre del Cuco -el menor condenado como cómplice en el caso Marta del Castillo-. Es obvio que los responsables del espacio se equivocaron. Pero no estamos ante el problema puntual de un programa, sino que éste es el síntoma del hartazgo de gran parte de la sociedad con el modelo de negocio de la cadena en que se emite. Telecinco lleva muchos años explotando sin límite una programación basada en demasiados contenidos que atentan contra la ética y la estética, y que degradan al conjunto de la sociedad. Medidas tan drásticas como la adoptada ahora por los anunciantes demuestran el agotamiento de esta fórmula del todo vale

Diez años ya sin Julio Fuentes en EL MUNDO

El reportero fue asesinado en Afganistán

HOY HACE 10 años Julio Fuentes fue asesinado en una desértica carretera cuando se dirigía desde Jalalabad a Kabul, después de enviar a EL MUNDO una crónica sobre una base de Al Qaeda con ampollas de gas sarín. Este periódico perdía así a un reportero de guerra excepcional. Fue el primero. Después caería en la guerra de Irak Julio Anguita Parrado. Seis años después de la trágica muerte de Fuentes, de otros dos periodistas y del conductor afgano, las autoridades ejecutaron a Reza Khan, el supuesto cabecilla de los bandidos que asaltaron el convoy de los periodistas. La muerte del reportero supuso un terrible mazazo para todos los corresponsales de guerra españoles. Tal y como relata hoy en EL MUNDO Gervasio Sánchez, Julio era un referente para todos ellos. Y lo sigue siendo para todos cuantos hacemos este periódico

RAJOY PRESIDENTE: «Estoy preparado para ser el Presidente de todos los españoles»



  • CARMEN REMÍREZ DE GANUZA HUELVA MADRID
  • 19/11/2011
  • 1
  • PORTADA
  • 'El mejor mensaje a los de la prima de riesgo es el cambio'

    Rubalcaba embusteroMariano Rajoy cerró ayer la campaña tal como la arrancó. Emplazó a los españoles, no ya a votarle de manera mayoritaria, sino a hacer del 20-N un auténtico plebiscito nacional para responder a «los de la prima de riesgo», como ayer definió a los mercados. «El mejor mensaje a Europa, al mundo y a los de la prima de riesgo», dijo, «es decir que aquí hay una gran sociedad que apoya el cambio político y que no está de acuerdo con lo que se ha hecho en estos años. Eso es lo que da confianza, dentro y fuera de España».

    Si de Huelva se despidió -no por casualidad, hasta las elecciones andaluzas de primavera- con un exhorto nacional, su adiós a la campaña en Madrid fue, en el mismo sentido, mucho más patriótico y personal.

    «En la historia de una nación no todos los momentos son igualmente importantes. Existen algunos de enorme trascendencia», empezó por decir en relación con la grave crisis de deuda que asola a España en la víspera electoral.

    Y, a renglón seguido, Rajoy se postuló como la solución de un problema histórico para España: «Me presento», dijo, «asumiendo una gran responsabilidad, con la ilusión de cambiar las cosas, de devolver la confianza en nosotros mismos y la prosperidad, arruinada por los malos gobernantes. Llego a este momento clave», insistió, «con la ilusión de resolver el mayor problema en muchos años».

    «Antes no vivíamos preocupados por la prima de riesgo porque había expertos que se ocupaban de ello. Si los políticos irresponsables no se ocupan, al final los españoles se preocupan», volvió a redundar.

    Se trataba, ayer, de redoblar la retórica para escapar de las polémicas sobre los ajustes pendientes. En Huelva, como en Madrid, repitió el mensaje sin apartarse ni un ápice de su estrategia de campaña, encaminada a no asustar. El recuerdo de David Cameron, castigado en sus expectativas de voto por acceder en el último momento a concretar algunas de sus reformas, ha pesado de manera definitiva en Rajoy, cuya determinación en la ambigüedad ha resistido no ya frente al discurso de campaña del PSOE en este mismo sentido, sino a la propia presión de los mercados. Si la escalada del precio de la financiación de la deuda llevaba algún propósito implícito de que Rajoy concretara sus reformas más inmediatas, es obvio que no sirvió de nada.

    Ayer, nada más conocer que la prima había superado los 500 puntos, ironizó en Onda Cero con que confiaba en que los mercados le dieran algo más de «media hora» de margen, una vez elegido, para empezar a actuar. Y aún por la noche, en el mitin, siguió pidiendo tiempo: «No se arreglarán las cosas de la noche a la mañana»; «no amanecerá el lunes con todo en orden, como por arte de magia».

    Su equipo aseguraba que Rajoy no lanzará mensajes claros sobre sus planes de ajuste hasta haber contado y guardado en la cartera todo su capital de votos. A la espera, pues, de la noche electoral y del comité ejecutivo que previsiblemente se celebrará el próximo martes, Rajoy se regodeó el último día en las grandes frases. «Le vamos a pedir el voto a los españoles», dijo en Huelva, «para romper el pesimismo. Contamos con todos. Esto no es un problema de partidos sino de nación».

    «Nuestros objetivos son muy claros», añadió en este sentido, «no queremos dividir ni darle vueltas al pasado, ni pelearnos con nadie, sino sumar españoles a un proyecto político para el objetivo de recuperar la confianza como país, dentro y fuera de España; para crecer, crear empleo y mejorar las políticas sociales».

    Y entre la retórica, dos mensajes claros. Uno: Pese a Europa, más Europa; y dos: Lo hicimos, y lo volveremos a hacer. Este último le sirvió a Rajoy para desmentir el discurso del miedo y recordar que, lejos de bajar el sueldo de los pensionistas como en la campaña del 96 vaticinó González, el Gobierno del PP pagó con un crédito las que por la herencia económica socialista no podría haber pagado. Además, Rajoy presumió de haber desmentido al PSOE con la ley que revalorizaba anualmente las pensiones y con la puesta en marcha del Pacto de Toledo.

    El equipo económico de Rajoy, además, recordaba ayer que la prima de riesgo ya había alcanzado los 500 puntos en 1996, incluso después de tres devaluaciones, cuando el PP llegó por primera vez al poder.

    Rajoy, sin embargo, no se molestó siquiera en recordarlo. A falta de moneda y política monetaria propias, consciente de que su suerte está en manos del BCE, redobló ayer su apuesta por el euro, hasta el punto de lanzar un órdago. No sólo prometió cumplir con Europa y con los mercados, sino hacerlo en convergencia con Alemania. Y, como dijera días atrás, sin aceptar órdenes: «No queremos que en Europa nos miren mal y nos digan lo que tenemos que hacer. Queremos estar entre los mejores porque somos de los mejores».

    La gravedad, la emergencia de la situación económica y financiera afectó a la despedida de la campaña. No sólo determinó los discursos sino también la propia puesta en escena. El PP de Madrid volvió a lograr la gesta de reunir a 17.000 devotos en el Palacio de Deportes de Madrid. Pero, a diferencia de ocasiones anteriores -la última en la víspera del 22-M-, aquello no parecía del todo una fiesta. No era euforia lo que allí se palpaba, siete años y medio después, y a «dos días» -como tantas veces repitió María Dolores de Cospedal desde la tribuna-, de que los populares puedan volver al poder.

    La propia anfitriona, Esperanza Aguirre, contribuyó al ambiente con un cambio de tono. La que fuera una de las mayores agitadoras de la moral de la militancia moderó y acomodó su discurso al de Rajoy, hasta reducir su caricatura de los socialistas a la de las «momias que han paseado en campaña». La presidenta de Madrid puso toda la movilización del partido al servicio del protagonismo de Rajoy, al que comparó con el Cid en relación con España: «¡Dios, qué buen vasallo, si tuviera buen señor!»

    Curioso también fue cómo el señor presumió de «ilusión» y a ella apeló, en presencia de su predecesor, José María Aznar, cuyas palabras en la última campaña de las generales probablemente Rajoy no habrá olvidado: «¡Votad a Mariano, aunque no os entusiasme!, clamó entonces. «Fui elegido», dijo ayer Rajoy, «en un congreso que tenía este lema: España, la ilusión que nos une: No hay mejor ilusión que vencer a la crisis y volver a arrancar el motor económico de España».

    Y es que el Mariano, que ayer cerró la campaña en «la hora de la verdad, la hora de los españoles», era otro Mariano. Pese a que el ambiente no llegó al éxtasis político, el líder del PP -acompañado por su mujer y sus hijos- recibió un multitudinario apoyo, e irradió convicción y trasladó un mensaje que trascendió lo político, para hacerse personal. «Estoy preparado para ser el presidente del Gobierno de todos los españoles», solemnizó: «No soy mejor que nadie, pero tampoco peor que ninguno. Daré lo mejor de mí mismo. Ha llegado el momento de exigírmelo todo».

    Y así, en clave patriótica, Rajoy firmó su plebiscito: «Ha llegado la hora de escribir una nueva página en la Historia. Id a votar con la fuerza de saber que con vuestro voto va a cambiar la actual situación; un mensaje de una nación que le va a decir al mundo que aquí se van a hacer las cosas bien, y que el hecho de que un Gobierno no haya estado a la altura es sólo un paréntesis en la Historia de España».

    >Vea hoy en EL MUNDO el Diario de Campaña de Casimiro García-Abadillo.

  • CASIMIRO GARCÍA-ABADILLO
  • 19/11/2011
  • 4
  • ESPAÑA
  • Alfredo 'Che' Rubalcaba

    Rejuvenece oír al candidato socialista. En sus mítines de ayer apelaba a la izquierda como si estuviera en la facultad, en los 70, en una asamblea contra el agónico franquismo. Ahora se trata de «parar el poder absoluto de la derecha, la derecha más dura de Europa». Y les decía a los que le escuchaban: «Ya sé que confiáis en mí, pero os pido que llaméis a vuestros amigos para que también lo hagan». Es el mito de la muralla, ese poema de Nicolás Guillén que tanto juego dio en los años de la Transición: «Para hacer esta muralla, tráiganme todas la manos...».

    Era el último intento por atraerse el voto fronterizo con IU. Es decir, una llamada a la desesperada para evitar el desastre que auguran las encuestas.

    Uno de los problemas de la no muy brillante campaña del candidato socialista ha sido la renuncia de principio a ganar el voto de centro. Lo que en España significa dar las elecciones por perdidas. Rubalcaba, aficionado al fútbol, tendría que saber que ningún equipo gana un partido si cede el centro del campo al contrario. Pues él lo ha hecho, porque desde el minuto uno se ha considerado perdedor y, al mismo tiempo, víctima de Zapatero.

    Sin duda su partido es otro. Su jugada es la de ganar el control del PSOE tras el 20-N. Y asumirá la derrota con la cabeza alta. Les contaré una anécdota. Cuando el PSOE perdió estrepitosamente las elecciones de 2000, a las que acudió de la mano de IU, Almunia ni siquiera acudió a la Ejecutiva (dimitió la misma noche electoral), pero Rubalcaba, que apoyó sin reservas el pacto, sí. ¿Qué les dijo a sus compañeros?: «Menos mal que hemos ido con IU, porque, si no, nos habríamos hundido».

  • VICTORIA PREGO
  • 19/11/2011
  • 5
  • ESPAÑA
  • El mazazo final

    El desarrollo de esta campaña ha tenido un mucho de ensimismamiento estéril, una especie de partida de cartas que los contendientes han estado jugando ante un público compuesto por millones de personas, metidos todos -jugadores y espectadores- dentro de un bote a la deriva y en medio de una tormenta salvaje. Mientras el viento aullaba y el cielo se encendía, uno de los dos jugadores ha estado insistiendo una y otra vez en acusar a su contendiente de hacer trampas y de guardarse cartas en la manga para poder vencer.

    El otro jugador ha hecho oídos sordos a tales acusaciones y ha seguido barajando impávido, como si no quisiera enterarse de tales acusaciones y como si, además, prefiriera que el público no se fijara tampoco en la magnitud de la amenaza de los rayos y truenos que estallaban alrededor. Y, efectivamente, ese público, que es todo el censo electoral, se ha mantenido hasta hace bien poco entretenido en observar el desarrollo de la partida. Hasta que la tormenta ha caído sobre todos y ha empapado hasta al apuntador.

    Las circunstancias financieras de nuestro país son ahora mismo de tal gravedad que dejan fuera de lugar las polémicas electorales clásicas entre derecha e izquierda. El Ejecutivo saliente del PSOE, presidido por Zapatero, ha tenido que tomar desde mayo de 2010 -bien es verdad que forzado por la UE- numerosas medidas de ajuste del mismo modo que las habría tomado un gobierno del PP presidido por Rajoy, con la diferencia de que éste las habría adoptado mucho antes y sin que Bruselas se hubiera visto en la necesidad de empujarle a ello.

    Y, por mucho que el votante de izquierda siga sosteniendo hoy lo contrario, no había ayer, ni hay hoy, alternativa más allá de su oportunidad en el tiempo y en la hondura de las decisiones que se han venido adoptando.

    Por eso hay dos cosas que resultan estériles y que han sobrado en esta campaña, estando como estamos metidos hasta el cuello en una operación de supervivencia para todos, incluida la supervivencia de los capítulos relativos al Estado de Bienestar.

    Ha sobrado la introducción de iniciativas innovadoras que en este momento nadie, de entre quienes mandan en la UE, contempla. Han sobrado las propuestas de moratoria de dos años para que España reduzca su déficit. Sobran las reclamaciones para que el BCE se haga cargo de nuestros problemas y acuda a resolver nuestras cuitas como si la culpa de lo que nos sucede fuera suya y no nuestra. Sobran los reproches que se están haciendo a ese organismo, porque lo que ocurre, justamente, es que en la práctica está acudiendo al rescate de España ante los desconfiados inversores para que nuestra prima de riesgo no se desborde y nos hunda.

    Lo que no ha sobrado, sino todo lo contrario, han sido compromisos. Ha faltado la asunción de responsabilidades. Y sólo uno de los contendientes ha expresado con claridad su determinación para encarar nuestra realidad y meterse a enderezarla.

    Lo único que los españoles pueden esperar y deben reclamar de sus dirigentes son compromisos, no reclamaciones. Ése ha sido el mazazo final que ayer mismo nos mandó Bruselas en forma de frase lapidaria: «España debe ayudarse a sí misma». Ya sabemos a qué atenernos y, sobre todo, ya lo saben quienes han intentado encajar a otros la tarea de resolver los males que nos aquejan.

    Y hoy, víspera de las elecciones, ya sabemos también que vamos a acudir a votar con un ojo puesto en los ojos con los que nos mira Bruselas y con el otro ojo puesto en los ojos con que, de ahora en adelante, nos van a mirar los mercados. El debate derecha-izquierda está muy bien. Pero mejor lo dejamos para cuando escampe.

    CORRUPCIONES SOCIALISTAS:


  • SEBASTIÁN TORRES ANTONIO SALVADOR SEVILLA
  • 19/11/2011
  • 16
  • ESPAÑA
  • La Junta prejubiló a mineros pese a admitir que no tenían derechos

    Trabajadores que alertaron del fraude fueron beneficiados pese al informe en contra

    Rubalcaba embusteroLa Junta de Andalucía prejubiló a los mineros de Chaves a pesar de que un informe de la Consejería de Empleo determinó que no podía hacerlo. Se trata de los mineros que hace ocho años informaron al entonces presidente andaluz, Manuel Chaves, de la existencia de intrusos en los ERE de la Faja Pirítica de Huelva y que solicitaban el mismo trato para ellos.

    En lugar de investigar los hechos, la Junta de Andalucía terminó prejubilando también a estos trabajadores, después de que el propio Manuel Chaves reenviara el escrito de los mineros a su consejero de Empleo, José Antonio Viera, indicándole que se trataba de una denuncia, pero no de fraude en los ERE, sino de «discriminación».

    Los trabajadores fueron despedidos de la Mina de Tharsis entre 1996 y 1998, y fueron recolocados en las empresas agrícolas Citrasa y Sol Lepe, que recibieron ayudas públicas por ello. Estas empresas los despidieron al cabo de tres años -el plazo mínimo pactado con la Junta- y, cuando se firmaron los acuerdos de los ERE de la Faja Pirítica en los años 2002 y 2003, fueron contratados por Egmasa, empresa de gestión medioambiental de la Junta.

    Estando contratados por Egmasa, los mineros se dirigieron a Chaves y al Defensor del Pueblo Andaluz denunciando que habían sido excluidos de las prejubilaciones cuando otras personas en su misma situación, o incluso «sin haber visto la mina ni por dentro ni por fuera», estaban prejubiladas.

    El Defensor pidió un informe a la Consejería de Empleo, que respondió el 3 de marzo de 2004 que esos antiguos mineros podrían prejubilarse, recibir formación o ser recolocados «sólo en el caso de que no se hubiera destinado presupuesto de la Junta de Andalucía, de manera directa o indirecta, es decir, indemnización
    personal o ayuda a la recolocación en empresas».

    Sobre aquellos trabajadores que, excepcionalmente, habían sido contratados por Egmasa, como era el caso de los que reclamaron ante Chaves, el informe dejaba claro que «están excluidos de los distintos acuerdos firmados, sin que ello [su contratación por la empresa pública] pueda suponer su inclusión en los colectivos acogidos» a los ERE.

    En febrero de 2005, 11 meses después del informe de la Junta de Andalucía, y pese a la negativa inicial de la Consejería de Empleo, cinco de esos mineros aparecían ya como beneficiarios de la póliza 1.096 de la compañía Vitalicio Seguros, pagada por el fondo de reptiles de la Junta de Andalucía.

    Cada uno de ellos ingresa actualmente una renta mensual de 1.316,32 euros, que percibirán hasta pasar de los 60 años y, en un caso, hasta cumplir 61 años y dos meses. El más joven de ellos estará cobrando rentas hasta octubre de 2018, con un incremento anual del 2%.

    Esta póliza de rentas, en la que están incluidos al menos 61 beneficiarios y cuyo tomador es la Federación Estatal de Industrias y Afines del sindicato UGT, parece un caso claro de ilegalidad en el manejo del fondo de reptiles. Así se desprende de otro informe fechado el 14 de marzo de 2011 por funcionarios de la Consejería de Empleo, en plena investigación interna por el escándalo de los ERE.

    Los autores del informe señalan en su escrito que «no constan los acuerdos en virtud de los que se suscribió la póliza y donde se supone que deben contenerse los criterios para la determinación de los beneficiarios».

  • S. T. A. S. SEVILLA
  • 19/11/2011
  • 16
  • ESPAÑA
  • «Dadme nombres y los saco de los ERE»

    Un alto cargo pidió ya en 2003 identidades de intrusos, pero los mineros se negaron

    El delegado de la Consejería de Empleo en Huelva conoció en agosto de 2003 la existencia de intrusos en los expedientes de regulación de empleo pagados con fondos públicos. Los mineros que denunciaron los hechos ante el entonces presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, y ante el Defensor del Pueblo Andaluz así lo cuentan en una de las cartas en las que exigían para ellos el mismo trato que a los demás.

    En una misiva remitida al Defensor en marzo de 2004, después de que éste archivara su queja al entender que no tenían derecho a prejubilarse, los mineros relatan que, en agosto de 2003, mantuvieron una reunión con el delegado de Empleo en Huelva, Manuel Alfonso Jiménez, pero «se cerró a todo derecho por parte de nosotros y es quien nos dejó fuera» de las prejubilaciones.

    Según cuentan los mineros en su escrito, este alto cargo de la Consejería de Empleo quería que le dieran «nombre y apellidos de los compañeros que se habían colado tanto en las prejubilaciones como en la bolsa de trabajo para quitarlos». Pero la respuesta de los trabajadores fue la siguiente: «Nosotros estamos aquí reclamando unos derechos, no a quitarle el cacho de pan a ningún compañero».

    Queda de manifiesto, pues, que el escándalo no pilló por sorpresa a la Junta de Andalucía, ya que lo conocía desde el verano de 2003. En aquella reunión, según los mineros, había otras personas, entre ellas el dirigente de la Federación de Industria y Afines de UGT Luciano Gómez, candidato en la lista del PSOE al Congreso de los Diputados en las elecciones de mañana.

    Además de al delegado de Huelva, los mineros informaron también a Manuel Chaves, pero el presidente andaluz tramitó su escrito como una denuncia de «discriminación» y no como la revelación del fraude en los ERE de la Faja Pirítica onubense.

    El propio Manuel Alfonso Jiménez, una vez cesó en su cargo en febrero de 2004 para ir como candidato en las listas del PSOE en las elecciones autonómicas de aquel año, dio la orden de informar al entonces viceconsejero de Empleo, Antonio Fernández -luego consejero nacido para el ERE-, de la inclusión de al menos tres intrusos en los ERE de la minería de Huelva.

    Un año después, en 2005, la Delegación de Innovación en Huelva también informó al delegado de Empleo de entonces, Juan Márquez, de 41 casos de irregularidades en el expediente de la minería

    Griñán recurre el auto que le implica en ayudas ilícitas

    La Junta de Andalucía ha recurrido el último auto de la juez que investiga los expedientes de regulación de empleo (ERE) sólo en lo referente a la supuesta autorización que debían realizar los ex consejeros de Hacienda José Antonio Griñán -hoy presidente autonómico- y Carmen Martínez Aguayo para la «concesión ilícita de ayudas públicas».

    En su recurso, el letrado de la Junta dice que la petición que realiza la juez «es imposible porque, sencillamente, la norma que regula el régimen de aprobación de las inversiones en el seno de la Agencia IDEA en ningún caso exige la autorización del titular de la Consejería», como afirma el auto judicial, informa Efe.

    La Junta, por ello, sólo recurre la parte del auto en el que el Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla acordó que la Agencia IDEA le remita la autorización del consejero de Economía y Hacienda, previa a la aprobación por el Consejo de Gobierno de las operaciones de endeudamiento igual o superior a 1.200.000 euros en relación a 21 empresas.

    La juez Alaya incluyó dicha petición dentro de su investigación sobre «la concesión ilícita de ayudas públicas durante más de una década, ya por la total carencia de procedimiento, ya por la concesión a determinadas personas».

    Dice el recurso que la juez puede haber incurrido en un error, pues primero habla de los «límites cuantitativos» que determinan la competencia para realizar pagos, y la parte dispositiva de su auto sufre una «sustancial variación» y pide la autorización que existiese en el caso de «operaciones de endeudamiento», que «son conceptos antitéticos».

    «Hubiera bastado la mera lectura del decreto y de la Ley General de Hacienda Pública para comprobar que no cabe una diligencia sobre un hecho que, referido a un trámite administrativo, no prevén dichas normas», sostiene el letrado de la Junta. La concesión de ayudas no requería «la previa autorización» del entonces consejero Griñán

    Blanco acusa a Dorribo de jugarle una «mala pasada»

    'CASO CAMPEÓN'

    El ministro de Fomento y cabeza de lista del PSOE por Lugo, José Blanco, confesó ayer que se siente «dolido personalmente» porque el empresario Jorge Dorribo, imputado en la conocida como operación Campeón, le «jugó una mala pasada», al verter contra él «unas falsas acusaciones» en relación a un supuesto cobro de comisiones ilegales a cambio de interceder ante ministerios para obtener subvenciones o agilizar trámites.

    «Yo siempre fui una persona cercana, siempre traté de ayudar en aquello que podía suponer progreso, bienestar o creación de empleo para esta provincia y esta persona me jugó una mala pasada, aunque eso no me preocupa porque no hay nada mal», afirmó Blanco en una entrevista concedida a la cadena Ser Radio Lugo y recogida por Europa Press.

    Blanco califica como «una circunstancia extraña» lo que está ocurriendo. «Lo único que hice fue escuchar a una persona que quería presentar un proyecto a un ministerio», aseguró acerca de la reunión que mantuvo en una gasolinera de Guitiriz (Lugo). Pese a que el también portavoz del Gobierno reconoció que ésta ha sido «una campaña difícil», se mostró convencido de que «al final la verdad prevalecerá sobre la mentira».

    LA BATALLA ELECTORAL DE...: Sevilla


    J. CARO ROMERO SEVILLA
  • 19/11/2011
  • 15
  • ESPAÑA
  • Al PSOE se le escapa su último refugio

    >LA BATALLA DE... SEVILLA

    Rubalcaba embusteroSi el dominio político en Andalucía es para el PSOE algo más que una cuestión electoral, su hegemonía en Sevilla alcanza casi la categoría de seña de identidad. Sevilla es la cuna de los dos principales referentes del socialismo, Felipe González y Alfonso Guerra, precisamente los dos actores principales de la campaña electoral que Alfredo Pérez Rubalcaba ha diseñado como candidato a la Presidencia del Gobierno. Y es el territorio desde el que el PSOE ha venido forjando ininterrumpidamente desde el inicio de la democracia todas y cada una de sus mayorías en Andalucía. Hasta ahora.

    Cuando llegaron las municipales de mayo, Sevilla era el punto de referencia que mediría la situación electoral del PSOE en Andalucía. La imponente mayoría absoluta (con casi el 50% de los votos) que el PP logró en la capital encendió todas las alarmas en las filas socialistas. Máxime cuando aquella victoria abrumadora en la capital provocó que la distancia electoral entre el PSOE y el PP en la provincia se redujese en esos comicios a menos de dos puntos. Y tuvo también buena parte de culpa de que el PP ganase, por primera vez, las elecciones municipales en la comunidad autónoma.

    El domingo, todos los ojos mirarán otra vez de manera especial a Sevilla. Porque si todas las encuestas dan por hecho que el PP será el partido más votado en Andalucía, el que la victoria pueda decantarse también en Sevilla en favor del partido que preside Javier Arenas obligará, irremediablemente, a catalogar la derrota socialista en términos de catástrofe. Y con las elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina, serían palabras mayores. Hasta el pasado fin de semana, los sondeos mantenían al PP como primera fuerza en todas las provincias andaluzas salvo Sevilla, que parecía aguantar el arreón electoral del PP. Las encuestas de los últimos días pronostican ya el sorpasso también en este territorio.

    Sería la primera vez que una lista encabezada por Alfonso Guerra resulta derrotada en las urnas. El ex vicepresidente del Gobierno amagó esta vez con la retirada, pero el PSOE sevillano volvió a confiar en él para que liderase su candidatura el 20-N. Es el único diputado español que ha ocupado un escaño en el Congreso ininterrumpidamente desde 1977, siempre por la circunscripción de Sevilla.

    Como número dos le acompaña el secretario provincial, José Antonio Viera, ex consejero de Empleo de la Junta y señalado como presunto responsable de los tejemanejes de los ERE, un escándalo que también parece estar haciendo mella electoral en el PSOE en esta provincia.

    En las filas del PP, sí dijo su adiós definitivo a las contiendas electorales la ex alcaldesa Soledad Becerril, y el partido apostó por Cristóbal Montoro, un jiennense sin vinculación política alguna a Sevilla -ni casi a Andalucía, aunque rece como vicepresidente del PP-A- con el que su formación pretende mostrar, más que cercanía, la imagen de su principal oferta electoral: soluciones para la economía y el empleo.

    Sevilla pone en juego el 20-N una docena de escaños al Congreso. En 2008, el PSOE se impuso al PP por nada menos que ocho diputados a cuatro y más de 25 puntos de diferencia. Los últimos sondeos vaticinan un vuelco con seis diputados para el PP por cinco del PSOE. El último escaño en discordia sería para Izquierda Unida, que ha situado en su lista sevillana a otro desconocido en la provincia, el actual secretario general del PCE, el malagueño José Luis Centella. Sevilla es, junto a Málaga, otra de las circunscripciones con las que IU espera reforzar su presencia en el Congreso

    CAMPAÑA ELECTORAL 20N:


  • LUIS ÁNGEL SANZ MADRID
  • 19/11/2011
  • 8
  • ESPAÑA

  • Díez pide miles de «votos críticos y libres»

    Espera tener «un grupo parlamentario fuerte» para «coger de la solapa» a PSOE y PP

    Rubalcaba embusteroRosa Díez cerró ayer la campaña electoral de Unión Progreso y Democracia (UPyD) apelando a los ciudadanos a depositar en las urnas el domingo miles de «votos críticos, libres y útiles». Pidió a cada simpatizante o votante que haga «un último esfuerzo», que «hable con la gente que le rodea para animarla también a votar», porque «muchos son de UPyD y todavía no lo saben». Esos votos, concluyó, «conseguirán que cambie España» y «serán los ciudadanos los que ganen las elecciones».

    «Hay mucha gente que se niega a ser calificada de izquierdas o de derechas, que se niega a elegir si es más español que vasco o más aragonés que español», dijo.

    La diputada auguró en su mitin final en el Círculo de Bellas Artes de Madrid que tendrá grupo parlamentario en el Congreso -necesita un mínimo de cinco diputados y un 5% de los votos en toda España- y que será «importante y fuerte», lo suficiente como «para agarrar de la solapa a los dos partidos viejos y obligarles a defender el interés general de todos los españoles, el Estado, la igualdad y la justicia».

    Ante su público más entusiasta, el madrileño, que la interrumpió varias veces con gritos de «¡presidenta, presidenta!», adelantó que UPyD representará en el Congreso «al conjunto de los españoles, no a una región frente a otra», porque las Cortes son «las cámaras donde reside la soberanía nacional».

    La diputada reiteró todos los mensajes que ha ido desgranando en la campaña: la reforma de la Justicia, de la Ley Electoral, la prohibición de que haya imputados en las listas... porque ésa es «la España que quiere la inmensa mayoría de los ciudadanos, una España donde haya pasión por la libertad y por la democracia».

    Y cambiar el país, aseguró, «no es tan difícil si tomamos conciencia de que podemos hacerlo», porque «no estamos condenados a vivir en esta mediocridad».

    Díez estuvo arropada por los miembros de su lista por Madrid y por el dramaturgo Albert Boadella, que volvió a pedir el voto para UPyD porque «es el único partido que defiende la igualdad de los españoles y que concibe España con la totalidad de sus hectáreas». Los demás, aseguró el intelectual catalán, «están dispuestos a dividir España en parcelas». Por último, remachó, UPyD es «el único partido capaz de dinamitar el bipartidismo, lo más cercano al partido único».

    UPyD abarrotó el Salón de Columnas del Círculo de Bellas Artes, que se quedó pequeño para albergar a los simpatizantes madrileños de la formación. Díez estaba ayer cansada tras una campaña agotadora para un partido pequeño, con pocos medios y que sigue funcionando gracias a miles de voluntarios. Y lo hizo en Madrid, la circunscripción más importante, donde las encuestas le dan entre dos y cuatro diputados. En otras provincias, todas las esperanzas de UPyD se centran en Valencia, con el actor Toni Cantó como candidato, y Murcia

    IU equipara a PSOE y PP: «La derecha ya está aquí»

    Pide el voto a los jóvenes porque no basta la lucha en la calle

    Para desmontar el argumento del socialista Rubalcaba, que ha pedido el voto para que no se divida la izquierda y no gobierne la derecha del PP, el líder de Izquierda Unida utilizó ayer una crítica rotunda: «La derecha ya está aquí, ya está en el Parlamento».

    «¡No se pueden hacer las cosas con la derecha y decir que viene la derecha!», proclamó Cayo Lara en el mitin-fiesta de fin de campaña.

    Esa derecha que «ya está en el Parlamento» la integran, según Lara, tanto el PSOE como el PP. Y, para demostrarlo, desgranó un rosario de medidas que los dos partidos han adoptado juntos y que no tienen nada de izquierdas: la reforma laboral, la modificación urgente de la Constitución, el escudo antimisiles de Rota, bajar los impuestos «a los más ricos» y oponerse a la propuesta de IU contra los desahucios, entre otras muchas.

    Como ha venido diciendo durante toda la campaña, anoche insistió en que muchas personas que votaron al PSOE «porque era de izquierdas» y ahora se sienten «defraudadas» porque ese partido ha aplicado políticas de derechas ahora deben votar a IU.

    A Lara le sorprende que, tras haber cambiado tanto, los socialistas «no se ruboricen» cuando piden el voto «a la izquierda que han despreciado, a los trabajadores a los que han defraudado» y a los que han recortado el sueldo, congelado pensiones o abaratado el despido.

    Considera, también, que «a algunos [socialistas] se les tenía que caer la cara de vergüenza por pedirle el voto a UGT, cuando estaban tomando medidas y la UGT estaba en la calle luchando precisamente contra esas medidas».

    «Han puesto el BOE al servicio de los banqueros; ahora que les pidan el voto a los banqueros», dijo. «Con los votos de la izquierda han hecho el trabajo sucio a la derecha, para que Rajoy llegue a La Moncloa sin ningún esfuerzo», añadió.

    Frente a ese cambio del PSOE, presumió con orgullo de que Izquierda Unida tiene «una mochila llena de trabajo, de esfuerzo y de honestidad». Recordó expresamente la labor que ha hecho el diputado Gaspar Llamazares en el Congreso, y levantó el aplauso más intenso y prolongado de la noche.

    En el último mitin no podía faltar un llamamiento al voto de los jóvenes. «Os han quitado la esperanza», les dijo, porque más del 40% está en paro, «y ahora os quieren quitar la dignidad. Vamos juntos a recuperar la esperanza».

    Pero también se dirigió al Movimiento 15-M, «a los jóvenes rebeldes, a todos los indignados, los de ayer y los de hoy». Insistió en que quedarse hoy en casa o votar en blanco o nulo no sirve para cambiar el sistema de sociedad actual, como reclaman. «El voto es un arma muy poderosa con la que se pueden cambiar las leyes, no basta con la movilización y la lucha en la calle», afirmó.

    Ayer por la mañana, en un encuentro con mujeres, Lara dijo que es «incomprensible» que el PSOE, además de no haber cumplido en la última legislatura su compromiso electoral de aprobar una Ley de Libertad Religiosa, «haya dado más subvenciones a la Iglesia católica para que ésta siga ejerciendo de represora sobre las mujeres».

    La Iglesia ejerce esa represión, dijo, porque recomienda votar al PP, «partido que va a cargar contra los derechos de las mujeres».

    Cayo Lara terminó la campaña satisfecho, por el ánimo que ha visto en sus seguidores, por los votantes del PSOE que se le han acercado y por las encuestas

    Zapatero reivindica el «talante» y se va «con la misma sonrisa»

    Presume en su adiós de que «España ha resistido sin ayudas»

    Ayer se fue. La persona que ha marcado la vida pública española durante la pasada década celebró anoche en su ciudad de acogida, León, el que puede haber sido su último mitin como político en activo. Fiel al personaje de optimista antropológico que ha ido caracterizando desde que accedió en 2000 a la Secretaría General del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero aseguró que se va«con la misma sonrisa» que ya lucía entonces, cuando llegó.

    El todavía jefe del Ejecutivo, a quien su propio partido ha mantenido alejado del primer plano durante toda la campaña, reivindicó el «talante» como su legado político, y destacó que en él quedará la huella del respeto democrático, que «servirá a las próximas generaciones».

    «Sabíais que iba a estar aquí, en esta campaña difícil pero en la que, por primera vez, no existe la amenaza de un atentado terrorista». Con estas palabras arrancó el acto de Zapatero en su tierra. El presidente del Gobierno enarboló el fin de la lucha armada como uno de los logros de su etapa ante los 2.500 comensales que se citaron en la plaza de toros de León para asistir a su despedida.

    Pero la crisis pesa, y mucho, en la situación del país y Zapatero no la soslayó, aunque echó balones fuera argumentando que se originó en Estados Unidos, se expandió por Europa y ha afectado a todos los países.

    No quería dejar un poso amargo entre sus paisanos y sacó a flote su irreductible optimismo para decir sin ruborizarse que, a pesar de todo, según él, «España ha sabido resistir, pese a la falta de ayudas, y su solvencia está garantizada».

    Aunque el panorama económico lo ha ensombrecido todo, Zapatero no olvidó que estaba en un acto electoral y desgranó las conquistas de su etapa pese a los recortes y a la «lucha titánica» que asegura ha tenido que mantener para combatir la crisis económica. Y dijo que las políticas sociales no han sufrido ninguna merma y que se han subido las pensiones

    'Sólo un PSOE fuerte parará a la derecha más dura de Europa'

    Es un clásico en los manuales de Ciencias Políticas. Cuando todo está perdido, sólo queda arriesgar. Y la estrategia explicativa y didáctica de Alfredo Pérez Rubalcaba ha derivado en la recta final de la campaña en utilizar las dos fórmulas habituales del PSOE para movilizar a sus votantes: llamar al voto útil y usar el miedo a que viene la derecha. Rubalcaba lo resumió en una sola frase: «A esta derecha sólo la para un PSOE fuerte. Hay que concentrar los votos de la izquierda, frente a esta derecha dura, la más dura de Europa», afirmó.

    No obstante, tras esta estrategia política se esconde también un claro gesto de debilidad del PSOE, que ya sólo llama al voto no para ganar las elecciones mañana domingo, sino para evitar la mayoría absoluta del PP, que se ha convertido en su mayor objetivo político.

    De hecho, en la última jornada electoral, en la que Rubalcaba realizó cuatro actos electorales -suspendió uno en Huelva por una avería en su avión-, su mensaje central fue el mismo: un llamamiento al voto de los electores socialistas para frenar a un PP que el domingo puede obtener en España el mayor poder político que ha tenido un partido en toda la democracia. Ni siquiera el PSOE de Felipe González acaparó tanto poder institucional en 1982.

    Por ello Rubalcaba, en Punta Umbría (Huelva), en Jerez (Cádiz) y en el cierre electoral en Fuenlabrada (Madrid), repitió por activa y por pasiva este mensaje: «Sólo el PSOE puede parar el poder absoluto de la derecha».

    Y, en esta línea, advirtió de que frente a la fragmentación del voto de la izquierda sólo puede nacer una derecha muy poderosa. «Y si hay ciudadanos que critican el bipartidismo, deben pensar que se puede ir a un terrible monopartidismo de la derecha».

    En opinión del candidato socialista, «si el PP tuviera el poder absoluto, recortaría absolutamente».

    Rubalcaba se dejó la poca voz que aún le queda en gritar que «juntos los progresistas somos mucho más fuertes» y en pedir el reagrupamiento del voto de izquierda bajo las siglas de su partido.

    Tampoco se cansó de pedir en cada acto a los militantes que se involucren hasta el último minuto en pedir el voto y les instó a aprovechar para ello cada hora de las que restan hasta la apertura de los colegios electorales el próximo domingo.

    Rubalcaba, además, utilizó una y otra vez la frase de María Dolores de Cospedal en la que advertía de que habrá manifestaciones y huelgas en cuanto el PP llegue al poder y tome medidas. Para el candidato del PSOE, ésta es la frase de la campaña electoral del PP, y pidió a los suyos: «No esperéis al 21, impedidlo el día 20, en las urnas».

    Y todo ello aderezado con lo que ha sido la idea-fuerza de la campaña del PSOE, presentarse como el garante del mantenimiento de la Sanidad y la Educación públicas; de las pensiones dignas; de las prestaciones por desempleo tal y como están, y de la Ley de Dependencia. Todo ello, frente a un PP que, según ha denunciado una y otra vez Rubalcaba, quiere socavar los pilares del Estado de Bienestar.

    Luego, arremetió contra el propio Mariano Rajoy, a quien acusó de indolencia política una y otra vez, un clásico en toda la campaña en los mítines del PSOE. Rubalcaba se centró ayer en criticar la frase del presidente popular de que la campaña ha sido muy larga. El candidato socialista ironizó con este comentario del líder del PP. «Para él la campaña ha sido eterna, porque no tenía nada que decir, pero a nosotros se nos ha quedado corta, porque hemos tenido una triple tarea: explicar nuestro programa, un programa serio que dice claramente lo que vamos a hacer y cómo lo vamos a pagar; explicar el suyo, lleno de ambigüedades, y explicar que tienen más cosas en la cabeza que no han puesto en el programa, porque saben que si lo cuentan van a perder votos, algo que en democracia no es admisible», dijo.

    Y dado el éxito de la frase, Rubalcaba siguió con la ironía, bromeando incluso con la situación del país y el pago de su deuda: «¡Cómo es este Rajoy! En 2008 quiso llegar a la Moncloa de la mano de una niña, y ahora quiere llegar de la mano de una prima».

    Fue todo lo que dio de sí la última jornada electoral, más allá de escuchar por enésima vez que «si Pablo Iglesias levantara la cabeza no... no entendería nada, pero reconocería el programa del PSOE»; «que Rajoy calla, pero Esperanza otorga»; «que el PSOE es el partido de los valores y los principios»; «que los ajustes solos no bastan»...

    No obstante, el PSOE se fue a dormir satisfecho en el cierre de campaña. Por el trabajo realizado y por la respuesta de su militancia. Cierto es que han llenado en todos sus actos, y en algunos de ellos se ha quedado mucha gente fuera, pero también es verdad que no han ido a los lugares míticos a los que acude el partido cuando se siente fuerte.

    En esta campaña no se ha pisado la plaza de toros de Zaragoza, ni el pabellón conocido como la hamburguesa de Tenerife, ni el emblemático Sant Jordi de Barcelona. En el PSOE siempre se ha dicho que cuando convocan en estos tres espacios y se llenan, las elecciones están ganadas. Esta vez no ha sido así.

    Sin embargo, los socialistas todavía confían en esos indecisos que, según dicen, son todos suyos, y en la alta bolsa de voto oculto que no han detectado las encuestas publicadas hasta ahora.

    Como se suele decir, la esperanza es lo último que se pierde. Pero todo se sabrá en pocas horas. Y el fantasma del inmediato Congreso del PSOE tras las elecciones sigue sobrevolando Ferraz, aunque los socialistas se empeñen en desmentirlo. Lo cierto es que todo dependerá, fundamentalmente, de cuál sea el resultado electoral mañana para decidir el futuro líder del PSOE

    No pienses en una gaviota

    Si te invitan a no pensar en un elefante, serás incapaz de apartarlo de tu mente

    No pienses en un elefante es el título del libro de Lakoff sobre lenguaje político. Sostiene su autor que los marcos de referencia son las estructuras mentales que conforman nuestra manera de interpretar el mundo que se trasmite a través del lenguaje. Si algo es la política es palabra y las palabras son los guardianes de las ideas, la representación del pensamiento. Se convence con palabras y nos decantamos por quien nos persuade con las suyas.

    En campaña electoral, los políticos conforman una lista de palabras, las key words, alrededor de las cuales gira después su mensaje: Pelea por lo que quieres o Súmate al cambio. Juegan con sus significados -explícitos e implícitos- y siempre barren hacia su propio terreno. En ocasiones llaman a las cosas por su nombre y casi siempre lo hacen por el que no son. ¡Seducir con eufemismos a cualquier precio! Si una palabra sirve, la usarán, y si mañana han de cambiarla, intentarán convencer sin rubor al auditorio de su significado distinto. Y así el talante se convierte en mal talante, en ¡vaya talante!, en está mal de talante o en se acabó el talante. ¡Prestidigitadores de la palabra en aras de la seducción!

    Por este motivo, los partidos deben plantear cuidadosamente sus marcos de referencia (frames), elaborando con el tiempo un imaginario propio, un universo simbólico y una lista de palabras que, convertidas en características y exclusivas, sean capaces de desactivar el discurso del adversario.

    Muy conscientemente, el PSOE ha elaborado ese acervo corporativo a lo largo de la historia con términos como progreso -nosotros somos progresistas ergo ellos son el retroceso- o futuro, colocando al rival en el pasado. Nosotros representamos el cambio frente a ellos, que simbolizan el inmovilismo.

    Ahora bien, a veces las palabras se desgastan con el tiempo. Van archivando sus propios matices, porque no sólo significan, las palabras recuerdan, evocan y almacenan por el camino su propia carga emocional. Un día, no sirve el término talante porque su abuso lo desgastó. El cambio ya no nos pertenece, y el futuro, ese traidor, ha cambiado de acera. En ese momento urge encontrar un nuevo marco de referencia, pero, si no se aparta el pensamiento del elefante -una gaviota o un albatros, en versión española-, se renuncia al marco propio.

    «No hay que pensar en un elefante», dice Lakoff, y no hay que discutir con el adversario utilizando sus marcos porque es tanto como jugar en campo ajeno. Pensar en el elefante, símbolo del partido republicano americano, y aún peor, pensar continuamente en la gaviota, icono popular español, es lo que le está ocurriendo a Pérez Rubalcaba.

    Los socialistas, desencantados consigo mismos, no han tenido claro cuál era su tema central. Hace tiempo se les cayó del cartel el puño y la rosa, y fue el propio Ramón Jáuregui (EL MUNDO, 29/12/1998) el encargado de explicar el redimensionamiento del puño -naturalmente a la baja- y de desdibujar la rosa, en «una apuesta por la modernización». Se trataba de presentar un símbolo que aunara voluntades. También se cayeron las palabras «revolución, marxismo y lucha obrera…»; y ahora, tras Zapatero, resuelven con dificultad la defensa de los asuntos sociales y reivindican como marco filosófico de la izquierda algo tan intangible como el «optimismo antropológico». Llevan tanto tiempo utilizando las palabras con el nombre que no son, que han perdido por el camino el hilo y la coherencia. Has de hacer creer en tu mensaje, pero primero has de creer tú. Difícilmente puedes trasladar marcos de referencia que todavía no has encontrado.

    En el debate con Mariano Rajoy, Pérez Rubalcaba no dejó de pensar un solo minuto en su particular elefante -transmutado en gaviota-, aunque intentara, menos hábilmente de lo que a priori todos suponíamos, neutralizarlo.

    Le ha pasado en sus mítines y comparecencias, donde dice tener que hablar de lo que va a hacer el otro, abandonando el terreno de su propio imaginario. Y al olvidar el marco, se le desdibuja el cuadro. Tener un discurso propio, enmarcarlo oportunamente y defenderlo con entusiasmo y persuasión es la actitud que caracteriza a un ganador. No es buen consejo dedicar al adversario el siempre escaso tiempo de campaña de que un candidato dispone, porque si desdibujas tu cuadro, terminas perdiendo tu verdadero perfil.

    A Rubalcaba le ha jugado malas pasadas el elefante que lleva dentro.

    Palma Peña es profesora de la Universidad Rey Juan Carlos y del Máster en Comunicación Institucional y Política (Máster CIP) de Unidad Editorial

    La ley prevé Gobierno para el 21 o 22 de diciembre

    La Constitución, la Ley Orgánica del Régimen Electoral General y el Reglamento del Congreso establecen los plazos

    El acoso de los mercados a la deuda soberana española, redoblado en vísperas de las elecciones generales, ha suscitado en la arena política el debate acerca de la posibilidad de acelerar al máximo los plazos de constitución del nuevo Gobierno que surja de las urnas a fin de no dejar margen que pueda ser interpretado como de vacío de poder. Sin embargo, apenas hay resquicios que permitan pensar en un adelanto de las fechas previstas que fijan la formación del nuevo Ejecutivo el 21 o 22 de diciembre.

    El proceso queda regulado por la Constitución (artículos 115; 68.6 y 99), por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (artículo 42.1) y por el Reglamento del Congreso de los Diputados.

    El calendario a seguir se inició el pasado 27 de septiembre, cuando se publicó en el Boletín Oficial del Estado el decreto de Disolución de las Cortes Generales y de Convocatoria de Elecciones.

    Puesto que la disolución de las Cámaras fue anticipada, dicho decreto incluía expresamente la fecha de los comicios (20 de noviembre, es decir, 54 días después de la convocatoria electoral), así como la fecha y la hora de la sesión constitutiva de las nuevas Cortes (13 de diciembre a las 10.00 horas).

    Esta última fecha cumple con lo establecido en el artículo 68.6 de la Carta Magna, según el cual el Congreso electo deberá ser convocado dentro de los 25 días siguientes a la celebración de las elecciones.

    En estos 25 días se incluyen los plazos fijados por la Ley Electoral para confirmar oficialmente, previo escrutinio general, los resultados de las urnas y proceder a la proclamación de electos. Estos trámites cuentan a su vez con plazos diversos para la posible presentación de recursos de impugnación y su correspondiente resolución.

    Así, pues, el martes 13 de diciembre, tal y como se fijó en el decreto de convocatoria de elecciones, se celebrará la sesión constitutiva de las nuevas Cortes Generales que estará presidida inicialmente por el diputado electo de mayor edad de los presentes, asistido, en calidad de secretarios, por los dos más jóvenes.

    Será entonces cuando se proceda a la elección de la Mesa del Congreso. Para elegir al presidente de la Cámara, cada diputado escribirá en una papeleta un solo nombre. Será elegido el que logre la mayoría absoluta de los votos. En este trámite también se contempla la posibilidad de que sea necesario más plazo para proceder a una segunda o tercera votación.

    Una vez constituido el Congreso, su presidente debe informar al Rey a fin de que el Jefe del Estado abra una ronda de consultas con los representantes de los partidos políticos con representación parlamentaria a fin de proponer al candidato a presidente del Gobierno.

    En paralelo, a partir de la fecha de constitución de las Cortes se abre un periodo de cinco días para la formación de los grupos parlamentarios. Este plazo está pensado, fundamentalmente, para aquellas fuerzas políticas que hayan obtenido menos de cinco escaños, nivel de representación a partir del cual pueden conformar grupo propio. Si hubieran logrado cuatro o menos de cuatro diputados pueden pactar con otras formaciones en la misma situación, a fin de constituir grupo. En caso contrario, pasarán a integrar el llamado Grupo Mixto.

    De este modo, el plazo para cerrar la constitución de los grupos finalizará el lunes 19 de diciembre y abrirá la puerta a la llamada sesión de investidura del nuevo presidente del Gobierno que podría iniciarse el día 20.

    La sesión de investidura, tal y como establecen los artículos 170, 171 y 172 del Reglamento del Congreso, se abre con una intervención, sin tiempo tasado, del candidato en la que explica el programa político del Gobierno que pretende formar y solicita la confianza de la Cámara.

    Tras hablar el candidato, interviene, por 30 minutos, un representante de cada grupo. El candidato puede tomar la palabra cuantas veces estime oportuno y los representantes de los grupos cuentan con derecho de réplica. Este proceso suele alargarse como mínimo una jornada completa, de manera que la votación de investidura se celebraría el día 21. Tras ser investido, el nuevo presidente hará pública la lista de miembros de su Gobierno, que deberán jurar o prometer sus cargos ante el Rey y tomar posesión de sus ministerios, previsiblemente el día 22. El viernes 23 podría celebrarse el primer Consejo de Ministros

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