EDITORIALES: Un desafío nacionalista que el Estado de Derecho debe ganar

Un desafío nacionalista que el Estado de Derecho debe ganar
El Gobierno catalán mantendrá el actual modelo «caiga quien caiga» y no piensa ceder «ni un milímetro», ya que la política de inmersión lingüística goza de «un inmenso apoyo». Homs afirmó que el curso comenzará dentro de pocos días «con toda normalidad» y que está seguro de que el Constitucional avalará el sistema educativo de Cataluña.
Es cierto que el Constitucional consideró legítima la política de inmersión lingüística en una sentencia de 1994, pero lo hizo sobre una ley ya derogada. En su fallo de julio de 2010 sobre el Estatuto de Cataluña, el Constitucional indicaba que «el castellano debe ser objeto de idéntico derecho que el catalán» y debe «disfrutar de la condición de lengua vehicular».
Lo ideal sería que cada familia pudiera elegir la lengua en la que educa a sus hijos. Pero lo que el Supremo dice en la sentencia a la que se refiere el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña es que la educación se tiene que impartir en ambos idiomas. Aunque el Constitucional admitió la política de inmersión, lo hizo estableciendo que era temporal y que ambas lenguas debían equipararse en el sistema educativo, algo que no ha sucedido.
La posición del Gobierno catalán fue apoyada ayer por José Montilla, que aseguró que el PSC defenderá el modelo vigente y aprovechó para arremeter contra el PP. No deja de resultar paradójico ese entusiasta apoyo a la inmersión de un político que lleva a sus hijos a un colegio alemán. Pero, al margen de Montilla, otras muchas voces e instituciones del nacionalismo han pedido al Gobierno catalán que desobezca la sentencia.
Ayer CiU, ERC, PSC, ICV y Solidaritat, el antiguo partido de Laporta, iniciaron las conversaciones en el Parlament para pactar un comunicado de rechazo de la sentencia, solicitando a Artur Mas que no la cumpla. Veremos en qué términos queda redactado. Pero no hay duda de que los dos meses y medio que restan hasta las elecciones van a estar marcados por este enfrentamiento entre el nacionalismo catalán y los tribunales.
Suponiendo, como es probable, que el Gobierno de Mas no acate la sentencia o haga el simulacro de aceptar algún retoque cosmético, el interrogante es cuál será la actitud del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que es el órgano judicial que tiene que velar por la ejecución de la sentencia.
Homs sugirió ayer que la Generalitat podría llevar el caso hasta el Supremo o el Constitucional, lo que indica que estamos ante una batalla judicial que se alargará durante años, que es lo que pretende el nacionalismo catalán. Si CiU y sus aliados se salen con la suya y el Estado de Derecho no vence en este desafío, los nacionalistas habrán asestado un golpe mortal a la unidad de la nación y a los principios constitucionales, que quedarán convertidos en papel mojado
Unos pocos miles de personas se manifiestan en Madrid contra la reforma constitucional
07/09/2011
Fracaso de la convocatoria de UGT y CCOO
07/09/2011die.
5. Reforma del sistema electoral.- El Congreso de los Diputados elevará a 400 el número de sus miembros: 150 diputados serán elegidos por un sistema de representación proporcional con listas desbloqueadas que contabilice los votos obtenidos en todo el territorio como demarcación única y los restantes 250 mediante el sistema mayoritario a una vuelta por distritos uninominales. Los partidos que a nivel nacional no obtengan un 3% de los votos quedarán excluidos de obtener escaños por representación proporcional.
6. El Senado, cámara de representación territorial.- El Senado será la Cámara de representación territorial del Estado con competencias legislativas al respecto. Estará integrado por los presidentes de las comunidades autónomas como miembros natos, por cuatro senadores elegidos por cada comunidad mediante sistema proporcional y por otro representante elegido por cada millón de habitantes de cada comunidad














