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domingo 7 de agosto de 2011

EDITORIALES: El PP, decidido a impulsar 'grandes pactos' tras el 20-N

El PP, decidido a impulsar 'grandes pactos' tras el 20-N

Zapatero embustero
LOS GRAVES problemas que debe afrontar España han hecho que Rajoy tenga decidido «proponer grandes pactos nacionales» si gana las elecciones generales. Así lo desvela hoy Javier Arenas a EL MUNDO. Los acuerdos en los que piensa el PP no se circunscribirían únicamente al ámbito financiero y al mercado laboral, sino que abarcarían otras áreas que van desde la reforma de las administraciones a la Sanidad, pasando también por la política antiterrorista.

Zapatero embusteroLa sensación de que estamos ante una encrucijada que requiere de un esfuerzo conjunto ha empezado a calar en la clase política después de que la opinión pública lleve meses expresándose en ese sentido. El viernes era José Bono quien pedía un Gobierno de concentración entre populares y socialistas. Esa posibilidad debería haberse explorado hace tres años, cuando estalló la crisis. Pero entonces Zapatero restó gravedad a la situación y prefirió llegar a acuerdos con todos menos con el PP. Ahora, en vísperas de elecciones, lo primero es dejar que las urnas aclaren el nuevo mapa político.

Tras las manifestaciones del presidente del Congreso reaccionaron ayer CiU y PNV. Los nacionalistas coinciden a la hora de reclamar acuerdos, pero entre todos los partidos, tomando como referencia los Pactos de La Moncloa firmados durante la Transición.

Duran Lleida recordó que ya lanzó esa idea al inicio de la legislatura «y si se hubiera hecho, la situación económica sería completamente distinta de la que tenemos, más positiva». Iñigo Urkullu, por su parte, abogó por la colaboración entre las formaciones con representación en el Parlamento «en el formato que fuera» y como ejercicio de «responsabilidad». El presidente del PNV admite que la crisis no sólo es financiera sino también «política e institucional» y de «modelo de Estado».

Pero mientras se estudian posibles acuerdos para después del 20-N, Zapatero tiene que ser consciente de que no puede dejar correr el calendario de brazos cruzados, como ha sugerido Rubalcaba. Quedan más de tres meses hasta la cita con las urnas y el Gobierno debe escuchar los mensajes que le llegan desde Bruselas y acabar las reformas pendientes

Los tropiezos de EEUU avivan la inestabilidad mundial

LA FECHA de ayer puede ser una de esas que terminen pasando a los libros de Historia sin que los contemporáneos seamos conscientes de su importancia. La coincidencia de la rebaja del rating de la deuda de EEUU por primera vez en 70 años con el mayor revés militar de sus soldados en Afganistán así lo indica.

Washington está perdiendo peso como superpotencia económica mundial y también está siendo derrotada en la guerra contra los talibán. Son estos los lances que marcan un cambio de tendencia en ese guión de la crónica del poder que establece que hay un auge y declive para todos los grandes imperios.

La paulatina caída de EEUU es algo que viene percibiéndose en los últimos años. Aún no hace dos semanas, la NASA cerraba toda una era de la carrera espacial al retirar el Atlantis, poniendo así punto final a los transbordadores. Es muy sintomático que en los próximos lustros, para poder llevar un astronauta al espacio, EEUU tendrá que alquilar una plaza en las naves rusas, las únicas que van a seguir operando y dando apoyo a la Estación Espacial Internacional.

Que la situación de hegemonía estadounidense se desvanezca no quiere decir que su liderazgo vaya a hundirse de hoy para mañana. Pero la gran pregunta es qué va a pasar con el actual orden mundial si EEUU no es capaz de sostener su primacía económica y su poderío militar.

Por lo pronto, el deterioro de la solvencia de EEUU que ayer reflejó la agencia de calificación Standard & Poor's hizo saltar las alarmas en los cinco continentes. Aunque los analistas coinciden en que el dato no es para rasgarse las vestiduras, sí se suma a los indicios de ralentización económica a ambos lados del Atlántico.

La noticia causó especial preocupación en China, el país que más ha invertido en bonos del Tesoro estadounidense: hasta 1,2 billones de dólares. Desde el país asiático, los medios de comunicación oficiales criticaron la «adicción a la deuda» de Washington, le pidieron «sentido común» y exigieron -con un descaro rayano en el tuteo- los cambios necesarios para «garantizar la seguridad de los activos chinos en dólares», atreviéndose incluso a indicarle el camino al criticar su «gigantesco gasto militar».

Ahora queda por ver cómo reaccionan mañana los mercados, cuando vuelvan a abrir las Bolsas. Europa ha cerrado una semana negra con grandes caídas por las turbulencias financieras y los ataques a la deuda española e italiana. Ya hay quien reclama una cumbre de las grandes potencias en previsión de que los mercados acusen las malas sensaciones que llegan de EEUU y la inestabilidad y el fantasma de la recesión se extiendan a todo el mundo.

Pero al margen de las decisiones que haya que tomar a escala global, Obama va a tener que reaccionar de puertas adentro. Si el lunes el Congreso acordó un recorte del déficit de un máximo de 2,5 billones de dólares en 10 años, Standard & Poor's le instaba ayer a llegar a los cuatro. Sobre la mesa tiene además la amenaza de Pekín de dejar de comprarle más deuda.

Los apuros de EEUU son hoy los de todo el mundo. Y sus tropiezos de ayer en el terreno económico y militar hacen más vulnerable la estabilidad global

CARTA DEL DIRECTOR / PEDRO J. RAMÍREZ: El extravío de Europa



>CARTA DEL DIRECTOR / PEDRO J. RAMÍREZ

07/08/2011

El extravío de Europa

Zapatero embusteroHagan suyo el estupor de los querubines mediterráneos en El rapto de Europa que pintó Tiziano y ha inspirado a Raúl Arias. Nada nuevo bajo la bandera estrellada de la Unión. Cuando hace más de medio siglo se negociaron los contenidos y reglas del juego de la Comunidad Económica Europea fue muy comentado el portazo euroescéptico de uno de los comisionados británicos: «Ustedes nunca se pondrán de acuerdo en nada y si se ponen de acuerdo no se cumplirá y si se cumple será un desastre».

Esta triple maldición de hada despechada parece haberse abatido sobre la eurozona desde el inicio de la actual crisis económica y muy especialmente desde que el primer rescate de Grecia abriera una etapa de convulsiones en el mercado de la deuda soberana que dura ya año y medio. Baste como último ejemplo lo difícil que resultó llegar a los acuerdos del 21 de julio sobre el segundo rescate griego y la compra de bonos de países en dificultades -Merkel no quería ni celebrar la reunión-; la frustración de nuestro gobierno y del propio Durão Barroso por la reticencia alemana a aplicar lo pactado; y los malos augurios que pronostican que eso tampoco servirá de mucho.

Han sido tantos los errores cometidos por el Ejecutivo de Zapatero, Rubalcaba y Salgado en la parte álgida de la crisis, pasando del negacionismo inicial al disparate


del desaforado gasto público para demostrar que había una salida socialista que hacía innecesarios los sacrificios y desembocando en las trampas en el solitario de unas reformas tan trompeteadas como inanes, que la mayoría de los españoles no quiere ni oír hablar del contexto internacional.

«¡Que se vayan de una vez estos inútiles!», es la acuciante receta que brota estos días en cualquier debate de altos o bajos vuelos, sin reconocer siquiera el empeño de un presidente en retirada que ha pasado toda la primera semana de agosto en su despacho -cumpleaños incluido- tratando de mantener el barco a flote.

Pero estos «inútiles» desaparecerán dentro de poco más de 100 días de escena -esperemos que los tres- y el probable nuevo gobierno popular, más allá de cuán crítica sea la situación que herede, se encontrará ante problemas derivados de las equivocaciones cometidas en el proceso de construcción europea, de imposible solución unilateral.

Quienes hace 20 años advertimos de los riesgos que conllevaban unos tratados de Maastricht por los que se introducía la moneda única sin un proceso previo o al menos paralelo de unificación política, tenemos alguna legitimidad para la autocita melancólica.

El 6 de septiembre del 92 planteé en esta misma página la objeción de fondo a lo que estaba en marcha: «Hemos permanecido impasibles mientras Felipe González y el resto de los líderes europeos sustituían lo que debía haber sido un pausado proceso constituyente, en el que todo hubiera sido discutido con luz y taquígrafos, por un fulminante mecanismo de carta otorgada… ¿Se imaginan que en 1977 Adolfo Suárez se hubiera encerrado un fin de semana con González, Fraga, Carrillo, Pujol y Tierno en cualquier Casa de la Pradera y a la salida nos hubiera comunicado que España ya tenía una nueva Constitución y que tan pronto como las Cortes la ratificaran entraría en vigor?».

Y avisé de los riesgos concretos que se avecinaban en términos que ya entonces debieron atraer al menos la atención de Rajoy: «Cualquier aficionado al ciclismo sabe que cuando un corredor demasiado joven -o peor dotado, o menos disciplinado- trata de subir los grandes puertos al mismo ritmo que Indurain y Chiapucci lo normal es que termine reventado en la cuneta, llegue con el control cerrado y hasta arruine su futuro deportivo».

Porque -añadía dos semanas después, el domingo del apurado del referéndum francés- «cuando la moneda no es, en definitiva, sino el fusible de la economía de un país, resulta un sarcasmo escuchar que de haber estado en vigor el Tratado de Maastricht, ni la peseta se habría devaluado, ni la libra y la lira habrían tenido que abandonar el SME. Desprovistas de esa válvula de seguridad que es el control de cambios, España, Italia e Inglaterra tendrían antes o después la casa en llamas, a menos que recibieran de Alemania recursos mucho más ingentes de los que eran precisos para haber aplacado esta tormenta».

La experiencia de esa crisis de comienzos de los 90, resuelta dentro del Sistema Monetario Europeo mediante las preceptivas devaluaciones competitivas, fue definitiva para apuntalar la decisión británica de quedarse fuera del euro. España e Italia llevaban el mismo camino pero no porque no quisieran entrar sino porque no cumplían los requisitos para hacerlo. Prodi sugirió incluso a Aznar que apostaran juntos por la Europa a dos velocidades y salió malparado al encontrarse con un líder del PP resuelto a no dejar escapar de ninguna manera el tren del euro.

También Aznar sigue diciendo ahora las mismas cosas que entonces, y así en un reciente artículo en el Times ha situado el origen de todos los males de la UE en la ruptura del Pacto de Estabilidad que impedía a cualquier país de la eurozona pasar del 3% de déficit presupuestario. ¿Pero cómo iba a perdurar esa constricción cuando el G-20 apostaba por las políticas de estímulo y existía encima el precedente de que se había consentido nada menos que a Francia y Alemania soslayarla en los propios años de bonanza?

Es cierto que una cosa es incumplir el Pacto de Estabilidad y otra pasar en poco más de dos ejercicios del equilibrio presupuestario a un déficit del 12% como les ocurrió a Zapatero y este alter ego que ahora se presenta a las elecciones como si no fuera corresponsable directo de que los españoles seamos los ciudadanos del mundo desarrollado más castigados por la crisis y encima le dice al presidente que «pase lo que pase en el mundo» no haga nada de aquí al 20-N que pueda molestar a la UGT.

«La clave de todo está en que tú debes ser virtuoso aunque los demás no lo sean», me decía el otro día un Aznar consternado ante lo que ya ve como pérdida irreversible de la autonomía económica de España. Nunca sabremos cómo se las habría arreglado un gobierno presidido por él para mantener el crecimiento sin el tirón de la construcción, pero de lo que estoy seguro es de que no se le habrían desbocado el gasto público y la deuda. ¡Quién no habría prescindido de la sonrisa de Zapatero y mantenido su rostro avinagrado a cambio de haber conservado la disciplina fiscal en los peores momentos!

Pero el hecho de que el caso español pruebe que se pueden hacer las cosas regular, mal o rematadamente mal, y en definitiva sean decisiones españolas las que nos hayan hundido hasta el fondo del pozo en el que estamos, no empece para que el erróneo diseño de la Unión Monetaria haya quedado en evidencia con motivo de estos shocks asimétricos. Porque si la moneda es de todos pero cada uno puede hacer su propia política económica, la divisa común queda al albur de la irresponsabilidad, la demagogia electoralista y los compromisos de cada cual. O mejor dicho es el resultante de lo que sumen los gobiernos austeros y eficientes y lo que resten los manirrotos y torpes.

A los pigs ahora nos llaman educadamente «países periféricos» pero la frivolidad del endeudamiento público y privado ha hecho honor a nuestra fama de suciedad y desaliño financiero. ¿Por dónde se han roto las costuras del euro? Pues por el mercado del crédito, o sea por la asfixia del crecimiento, o sea por el empleo. Cualquiera podía preverlo como de hecho yo lo hice en mi carta del 17 de diciembre del 95: «A falta de la capacidad de devaluar la peseta, las sucesivas pérdidas de competitividad de nuestras empresas sólo podrán desembocar en destrucción de empleos o recorte de salarios».

Había un antídoto, aplicado con intensidad durante los años de Aznar, que eran las reformas estructurales. La llamada «agenda de Lisboa» del año 2000 las convertía poco menos que en hoja de ruta de la UE para el siglo XXI y el resumen del resumen consistía en desmontar el insostenible Estado del Bienestar para impulsar el bienestar dentro de los estados, talando burocracia y favoreciendo el crecimiento.

Para un gobierno asociado durante seis años con los zopencos sindicales -¿se acuerdan del «vicepresidente Méndez»?- y obsesionado ahora por apaciguar a los enragés del 15-M eso era como hablar en chino. Lo que a Zapatero le ponía era implantar una Ley de Dependencia que con el motivo o pretexto de la atención a los mayores creara un segundo PER clientelar en la España deprimida. O el Plan E, o los cheques-bebé o las ayudas a parados de larga duración: gasto, gasto y gasto. Es sólo ahora, cuando ya tiene un pie en su casita de León, cuando Zapatero se lamenta -léase mi última conversación con Jano- de haber destinado cantidades ingentes a un seguro de desempleo que no estimula la búsqueda de trabajo.

El consejo de guerra sumarísimo al que le sometieron los demás miembros de la Unión Monetaria en mayo de 2010 -¿no se había dado cuenta de que estaba disparando con pólvora de Europa?- le hizo cambiar rotundamente de discurso pero sólo parcialmente de conducta. Superado el apuro a costa de funcionarios y pensionistas, Zapatero ha continuado atenazado por prejuicios ideológicos de forma que aunque su mente parecía estar en orden de combate sus pies se resistían una y otra vez a llevarle en la dirección que marcaba su inteligencia. La abdicación de facto en Rubalcaba cuando le nombró vicepresidente supuso el final de esa escapada apenas esbozada y ahí está la clave de las bofetadas que nos han dado esta última semana: es imposible hacer reformas impopulares y dar alas a la vez a la candidatura de un viejo demagogo.

Teniendo en cuenta que en países como el nuestro es mucho más probable que ganen las elecciones personajes amables y fantasiosos como Zapatero que personajes ásperos y rigurosos como Aznar -sin los crímenes de Estado, el latrocinio de los amigotes de Glez. y la ola de devaluaciones no se hubiera producido el milagro del 96-, si yo hubiera asistido a su encuentro del otro día en La Moncloa le habría dado la razón al actual presidente en cuanto al camino que debe adoptar Europa si quiere sobrevivir como Unión Monetaria.

Relanzar el compromiso con el Pacto de Estabilidad como sugiere Aznar sólo sería efectivo si cada miembro del euro lo incorporara drásticamente a su Constitución. Seguir fiándolo todo a un mecanismo de sanciones no serviría de nada. Y puestos a adoptar esa discutible autorrestricción de soberanía tendría mucho más sentido encaminarnos claramente hacia una confederación europea como propone Trichet con el aplauso de Zapatero, con su Ministerio de Economía común, su Tesoro común, sus eurobonos y su canesú.

Ésa sí que sería una criatura robusta capaz de tener algo que decir en un nuevo orden mundial en el que Estados Unidos -degradado por Standard and Poor's, para que digan de las agencias de rating…- ya nunca volverá a ser lo que era y el emergente poder de China necesitará contrapesos de mucha mayor envergadura que los actuales Estados-Nación.

Hay que dejarse de eufemismos: Europa no necesita «gobernanza», qué palabro, sino gobierno. Pero para relanzar esa Unión Política que quedó como asignatura pendiente en Maastricht es preciso que la señora Merkel asuma sus responsabilidades, ejerza su liderazgo y les diga a los alemanes la verdad sobre los riesgos y oportunidades de la construcción europea, en lugar de continuar dejándose arrastrar en medio de la ciénaga por el extraviado mugido de los acontecimientos.

pedroj.ramirez@elmundo.es

Siga todos los días, durante el mes de agosto, el Twitter del director de EL MUNDO en: https://twitter.com/pedroj_ramirez

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INELUDIBLE RESCATE DE ESPAÑA, salvo adelanto electoral o reestructuración de la negociación colectiva, de las Cajas que faltan y de las CCAA

B. MONTAÑO / J. E. MAÍLLO / Madrid

07/08/2011

España, sacudida por el diferencial

El récord de la prima de riesgo salpicará a todos los estratos de la economía: la subida del transporte o la restricción de los servicios sanitarios son consecuencias directas
Zapatero embusteroLa subida de la prima de riesgo hasta asentarse en el entorno de los 400 puntos básicos, donde ha estado instalada durante la última semana, tiene una cascada de repercusiones sobre el conjunto de la economía española.

La conclusión es sencilla. Un diferencial de tipos con Alemania de 400 puntos indica que nuestro país paga por cada 1.000 millones que debe captar en el mercado 40 millones más que la primera economía de la zona euro. España se hace más pobre por el mero hecho de que los inversores desconfían de ella.

Los mercados dudan del Estado, de las comunidades autónomas, y eso tiene consecuencias para el sector privado. Desde el 31 de mayo no ha habido emisión alguna de los bancos españoles en los mercados: cero euros en junio y julio, a los que se sumarán los cero de agosto, mes inhábil, frente a los 4.261 millones colocados en mayo. El Tesoro ha tenido que paralizar la colocación del déficit de las compañías eléctricas, dejando en el aire 7.000 millones. Estas son las grandes cifras, pero también los ciudadanos lo notan a pie de calle.

Cataluña, que no puede obtener financiación en los mercados, ha tenido que cerrar este verano 1.000 de las 4.000 camas de sus hospitales y numerosos consultorios médicos para ahorrar y reducir el déficit; las comunidades de Madrid, Valencia, Extremadura, Galicia y Canarias han prescindido de casi 3.000 docentes para ahorrar; el billete sencillo de metro en Madrid ha subido de un euro a 1,5 euros; en Canarias, por primera vez en la historia, se ha generado paro en el sector turístico en julio.

Suma y sigue. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria sólo pudo colocar en julio 1.750 de los 3.000 millones previstos. Si no hay dinero para los bancos, menos aún para sus clientes: en mayo pasado, el número de hipotecas concedidas cayó un 32,2% frente a mayo de 2010, mientras que el interés al que se concedieron subió un 4,1%; tampoco hay dinero para los autónomos, que se quejan de que la falta de financiación ahoga sus negocios. Y mientras España continúa con casi cinco millones de parados. Éste es el panorama que se sufre en la calle, en los hogares, en las sucursales bancarias, en las fábricas y en las pymes, por la asfixia financiera del país.

Arriba, lejos de la ciudadanía, los mercados financieros se han convertido en verdaderos verdugos de los países más débiles como Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y también España, que ya se ha instalado en la cota psicológica de los 400 puntos de prima de riesgo y una rentabilidad de la deuda anclada por encima del 6%. Esta situación impide al Reino de España financiarse a precios razonables, y a sus agentes económicos (empresas, bancos...) les cierra el camino hacia el mercado de deuda. Si se abre, será a precios exorbitados.

El BBVA ha hecho un primer cálculo. Si España se ancla en los 400 puntos básicos de diferencial durante un tiempo prolongado, se esfumarán casi medio millón de empleos y la economía perderá más de 37.000 millones de euros. La recuperación económica quedará en el aire

Zapatero embustero

EDUCACIÓN Y SANIDAD

RUBÉN GONZÁLEZ / Madrid

07/08/2011

Recortes en libros y camas de hospitales

Farmacias

Tras el estallido de la crisis económica, el mantenimiento de los servicios públicos y las inversiones en sanidad y educación se convirtieron en los objetivos prioritarios, casi irrenunciables, de todas las administraciones públicas.

Ahora, con mucha deuda y poco crédito, hay quien ya se ha atrevido a reabrir el debate del copago, un tabú hasta hace poco tiempo. El primero en hacerlo fue el presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel, quien señaló la necesidad de que los ciudadanos asuman «parte de los costes» en educación y sanidad, «en el porcentaje que sea».

La propuesta de Valcárcel aún no ha cuajado, pero sí han comenzado los recortes en estas dos parcelas. Así, el Govern de Artur Mas inició en junio un cierre progresivo de camas hospitalarias, en principio sólo hasta octubre, que afectará a más de un millar, un 25% del total.

En Andalucía, la reducción estival no será tan elevada, aunque superará el 10%, y en la Comunidad Valenciana, el Gobierno de Alberto Fabra ya ha anunciado un recorte sanitario de 69 millones de euros, así como el ahorro de más de 150 en materia educativa.

A su vez, Galicia suprimirá 67 centros educativos de Infantil y Primaria, mientras que Madrid ha eliminado las ayudas a los libros de texto para Infantil, reducido las de Secundaria y congelado las de Primaria. Más recientemente, Esperanza Aguirre ha quitado también las tutorías en los institutos.

>Las farmacias de Castilla-La Mancha han pedido permiso para cerrar el jueves. Reclaman que el Gobierno autonómico haga frente a los 125 millones de euros que les adeuda

SERVICIOS PÚBLICOS

R. G. / Madrid

07/08/2011

'Tarifazos' en la luz, el butano y el agua

El 'billetazo'

Aunque el concepto de prima de riesgo puede parecer algo muy lejano para la mayoría de españoles, lo cierto es que su negativa evolución también afecta a sus bolsillos.

Porque la imposibilidad de obtener financiación por otras vías ha llevado al Gobierno, las regiones y los ayuntamientos a encarecer servicios públicos para obtener ingresos extraordinarios.

Posiblemente el caso más sangrante es el de la energía. Al tarifazo de enero, que elevó un 9,8% el precio de la luz, el Gobierno central añadió el 1 de julio un nuevo incremento, en este caso del 1,4%. Una subida que acompañó a la establecida ese mismo día para la tarifa de último recurso de gas natural y la bombona de butano, que fue del 5,7%.

Superadas las elecciones del 22 de mayo, gobiernos regionales y locales se han sumado a esta moda de incrementar sin previo aviso tanto los servicios públicos como las tasas municipales. El Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, decidió en su primera Junta de Gobierno poselectoral subir un 5,7% el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y su homólogo emeritense encareció un 8% las tarifas del servicio de taxi.

Por su parte, el Parlament catalán aprobó el 21 de julio un aumento del 8,5% en el precio del agua (una subida inferior, no obstante, al 9,5% anhelado por el Gobierno de Artur Mas). Y dos meses antes, el Ejecutivo andaluz también había encarecido el agua, en este caso un 7,5%.

>Precisamente mañana entra en vigor el 'billetazo' aprobado por la Comunidad de Madrid, que encarecerá en un 50% (de uno a 1,50 euros) el billete sencillo de Metro y autobús

VIVIENDA

VÍCTOR MARTÍNEZ / Madrid

07/08/2011

Mayor dificultad para obtener una hipoteca

La prima de riesgo española amenaza con ser la puntilla de un sector ya machacado por la crisis como el inmobiliario. Según los expertos, que el diferencial con el bono alemán ronde los 400 puntos endurece el acceso a una hipoteca y dificulta, aún más, la compra de un inmueble.

«Las dificultades que los bancos tienen para financiarse en un contexto de tensión en los mercados se trasladan a sus créditos. El número de hipotecas descenderá y sus condiciones serán más rígidas», explica Javier Martínez, gerente de la Asociación Empresarial de la Gestión Inmobiliaria (Aegi).

Precisamente, el Banco de España avisaba el viernes de un «endurecimiento» en la concesión de créditos hipotecarios en el segundo trimestre de 2011. El supervisor vinculaba estas restricciones con el aumento de los costes de financiación de las entidades y su menor disponibilidad de fondos para prestar.

Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística apuntan en este sentido y avisan de una caída en mayo del 32,2% en el número de viviendas hipotecadas y un 35,2% en el volumen de capital prestado.

La situación no afectará tanto a quienes ya están pagando estos créditos. Sólo si aumenta la inflación -y en respuesta el Banco Central Europeo (BCE) sube los tipos de interés- se generaría un aumento del Euribor, el indicador al que están vinculados la mayoría de estos créditos.

>La inestabilidad en los mercados amenaza con arrollar a las inmobiliarias, que pronostican que la venta de viviendas continúe cayendo en los próximos meses

EMPRESAS

B. MONTAÑO / Madrid

07/08/2011

Sin liquidez y con el 'lastre' de ser español

Sin opciones

Los mercados financieros están cerrados para las empresas españolas desde finales de mayo. Hay gigantes del Ibex como Telefónica, Iberdrola, Gas Natural, Repsol, Ferrovial, FCC y Abertis, entre otras, asiduas en los mercados de deuda, que han tenido que paralizar sus planes de financiación y aparcarlos para otoño próximo. Aprovecharon en los primeros cinco meses del año para captar cash, cuando los mercados aún ofrecían ventanas de oportunidad, pero el verano se queda en terreno baldío por culpa directa de la prima instalada en el entorno de los 400 puntos y la rentabilidad de la deuda en el entorno del 6,3%.

Es más, hay inversores internacionales que advierten que el desprestigio de España, en parte provocado por los ataques especuladores, hace que sea más seguro y atractivo invertir en emisiones de empresas españolas en el exterior que comprar deuda soberana española (se considera el producto más seguro de un país). Es el llamado lastre de la marca España.

El Fondo del déficit eléctrico, avalado por el Estado, ha tenido que suspender sus emisiones (en el aire se quedan unos 7.000 millones). El Tesoro no sólo teme no colocarlo, sino tener que pagar desorbitadas rentabilidades para que lo compren. Y las pequeñas empresas, las que no pueden acudir a los mercados, están aún más asfixiadas y con el grifo de los bancos cerrado.

>'Gigantes' del Ibex como Iberdrola, Telefónica, Gas Natural, Repsol, Abertis y otras tantas, no pueden acudir al mercado desde mayo. Sus emisiones están paralizadas

DESEMPLEO

DANIEL VIAÑA / Madrid

07/08/2011

Se hunde el consumo y se dispara el paro

Cae el turismo

Una prima de riesgo en los niveles actuales supone que al Estado le resulta más caro colocar deuda con la que financiarse y por lo tanto tiene menos capacidad para estimular la economía y reactivar el consumo.

Además, las agencias confían menos en la capacidad del país, reducen su nota y en consecuencia la de algunas entidades bancarias nacionales. Un ejemplo es el aviso que la semana pasada dio Moody's poniendo en revisión para una posible rebaja la nota de La Caixa, BBVA y Santander. Si se produce la rebaja, a los bancos les resultará más complicado captar compradores en sus emisiones, lo que les puede ocasionar problemas de liquidez. Por tanto, tendrían una menor capacidad para conceder créditos, lo que sería otro lastre para el consumo.

En este contexto, los ciudadanos tienen un menor poder adquisitivo, por lo que las empresas reducen sus ventas. La salida para ellas son las congelaciones de sueldo, los Expedientes de Regulación de Empleo o incluso el cierre, como en el caso de los 1.700 autónomos de la Comunidad de Madrid que perdieron su empleo en julio. Resulta así afectado el empleo, que sigue por encima de los cuatro millones de parados a pesar de la campaña veraniega. Y es que el turismo no ha creado tantos puestos de trabajo como otros años, en buena parte debido a que el turista español no puede ser tan activo como lo era.

>El sector terciario generó el verano pasado casi 45.000 puestos de trabajo, una cifra que este año no se ha alcanzado ni sumando los creados por todos los sectores (42.059).

MANUEL CONTHE

07/08/2011

¿El éxito del fracaso?

Resulta aplicable a la crisis financiera de la semana pasada -en la que el spread frente a Alemania de los bonos italianos y españoles franqueó transitoriamente los 400 puntos- lo que Rudolf Carnap, el científico y lógico alemán, dijo de muchos fenómenos sociales: «En la vida cotidiana con frecuencia exigimos una única causa de un acontecimiento -por ejemplo, una colisión-. Pero cuando examinamos la cuestión con más cuidado, vemos que se pueden dar muchas respuestas. El ingeniero atribuirá el accidente a que la superficie era resbaladiza; el policía de tráfico a que alguno de los conductores incumplió las normas de tráfico; el psicólogo concluirá que el conductor estaba preocupado… No existe la causa como tal. Hay muchos factores relevantes en una situación compleja, todos los cuales contribuyeron al accidente».

También a esta semana trágica contribuyeron muchos factores, como los temores a un nuevo estancamiento en los países industriales o los retrasos y limitaciones de los acuerdos del Eurogrupo del 21 de julio. Pero tampoco es casual que el temor de los inversores y las ventas especulativas se cebaran en Italia y España. En efecto, desde que entramos en el euro hemos perdido competitividad. Italia no aprovechó para reducir con rapidez su elevada deuda pública, la gran preocupación de Alemania cuando, hace ahora 20 años, debatíamos las condiciones de acceso a la unión monetaria; pero su déficit presupuestario es menor que el español, no ha sufrido la burbuja inmobiliaria y el gran aumento del endeudamiento privado que hemos vivido en España, ni, en fin, tiene un nivel de desempleo tan elevado. Sin perjuicio de esas diferencias, ambos países hemos padecido una misma maldición: disfrutamos plácidamente de los bajos tipos de interés del euro durante casi una década y nos olvidamos de que vivir en una unión monetaria, sin moneda ni Banco Central propios, exige mucha mayor flexibilidad económica y prudencia financiera.

Para cortar el nudo de nuestros problemas serán precisas las dos hojas de la tijera: la disposición del BCE y, más adelante, del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera a comprar nuestros bonos, frenar las oleadas especulativas, y evitar que nuestro coste de financiación se desorbite; y la adopción de reformas que, además de reducir nuestra necesidad de financiación y aumentar el potencial de crecimiento, den tranquilidad al BCE y a nuestros socios europeos -empezando por Alemania- de que su apoyo financiero será excepcional, entrañará poco riesgo y no nos llevará a la indolencia. Por eso, el anuncio del viernes del presidente Berlusconi de que acelerará el ajuste presupuestario y propondrá una enmienda a la Constitución sobre equilibrio presupuestario dará argumentos a quienes, dentro del BCE, preconizan, en contra del Bundesbank alemán, que la institución adopte una política más activa de compra de bonos, al menos en tanto lo hace el Fondo Europeo. Sería pretencioso resumir aquí las reformas que necesitaría España, pero parece claro que incluirán subidas de (algunos) impuestos y recortes de gasto público -incluido el social-, así como una reforma más profunda del mercado de trabajo que favorezca a las empresas. Tan imprudente sería que los partidos detallen esas medidas antes de las elecciones del 20-N como que el Gobierno que nazca de ellas no las impulse con rapidez.

El vapuleo de Italia y España por los mercados financieros esta semana, aunque provocado por muchos factores, es una muestra de vulnerabilidad que, además de dificultar el ajuste presupuestario, lastra la capacidad de financiación de nuestros emisores y ensombrece las perspectivas de crecimiento económico. Por eso, la desorbitada subida de nuestro spread debe ser la señal de alarma que galvanice nuestra voluntad de acometer reformas de fondo, aunque sean impopulares a corto plazo. Algunos éxitos sólo se logran, por desgracia, tras grandes fracasos.

Manuel Conthe es presidente del Consejo Asesor de Expansión y Actualidad Económica, ex secretario de Estado de Economía y ex presidente de la CNMV

ENTREVISTA A: Javier Arenas/ Griñán se plantea el adelanto electoral


LA ENTREVISTA DE ESTHER ESTEBAN

07/08/2011

«Rajoy propondrá grandes pactos nacionales cuando llegue al poder»
JAVIER ARENAS

La entrevista, realizada hace unos días, se actualiza telefónicamente debido a la trepidante actualidad en lo que ya se conoce como «la semana negra del batacazo global». Aunque está a medio camino entre Sevilla y la playa de Tarifa -donde su familia pasa unos días de descanso-, tiene una agenda de vértigo, impropia de las fechas en las que nos encontramos. Pero no se queja. Tiene un discurso de centro-derecha muy bien amueblado que evidencia que la cosa pública le sienta como anillo al dedo, pero ni se confía ni deja nada al azar. Cuando le preguntas que hará si no consigue ganar en su tierra, cruza los dedos, toca madera y señala con una sonora carcajada que de eso ni habla «porque da mal fario».
Zapatero embustero

Pregunta.- La prima de riesgo por encima de los 400, la bolsa hundida, la deuda y el déficit disparados… ¿Estamos a un paso de que nos intervengan?

Respuesta.- Estamos a un paso del precipicio. Nadie desea la intervención, y por eso urge que las elecciones generales sean cuanto antes, que no se espere hasta el 20-N, porque, al final, hay tres palabras clave: credibilidad, confianza y cambio. Sin el cambio no llega la credibilidad y sin la credibilidad no llega la confianza. Estamos en una situación límite, y lo que toca ahora -y el PP lo va a hacer- es ayudar en todo lo que esté al alcance de nuestra mano. José Luis Rodríguez Zapatero nos ha llevado al borde del precipicio, todos sabemos quién nos ha llevado a ese abismo, pero nos tenemos que unir para no caer al vacío.

P.- Resulta extraño que el presidente llame continuamente a Mariano Rajoy, cosa que hasta ahora no había sucedido. ¿A qué se debe?

R.- Ese cambio de actitud de Zapatero es por el miedo a la responsabilidad que tiene. Zapatero se ha caracterizado por romper los grandes consensos nacionales y, si ahora en la recta final está llamando permanentemente a Rajoy, es porque sabe que representa el cambio. Pero el cambio a 110 días supone mucho riesgo para España, porque no tenemos tiempo que perder, y mientras el PSOE siga gobernando no saldremos del abismo.

P.- Mientras, Europa sigue insistiendo en que España no ha hecho las reformas pendientes.

R.- Zapatero ha engañado a todos, y el problema es que se ha mentido también a sí mismo y se ha creído sus propias mentiras. No tiene credibilidad ante la sociedad española, ni ante los ayuntamientos, las CCAA, las fuerzas políticas, los sindicatos, los empresarios… En 30 años de democracia, es la primera vez que los sindicatos piden elecciones anticipadas. En este contexto es imposible que tenga credibilidad ante la UE. Eso sólo se arregla cambiando el Gobierno.

P.- Pues el PSOE dice que el PP es el partido de los banqueros, y que serán esos los intereses que ustedes defiendan. ¿Es así?

R.- Decir que el PP es el partido de los banqueros es humor negro, después de que los hemos visto entrando en La Moncloa como en su casa. El PP es el partido de las pymes, los autónomos, los trabajadores por cuenta ajena y los parados, que saben que de 1996 a 2004 se crearon cinco millones de empleos. Y ahora lo volveremos a hacer. Zapatero ha sido muy fuerte con los débiles, y ahí están los recortes de las pensiones y de los funcionarios y la anulación de las desgravaciones por adquisición de vivienda, y muy débil con los fuertes y los poderosos, sobre todo con las cajas de ahorro.

P.- Vamos, que si ganan, Rajoy será como el bálsamo de Fierabrás, que todo lo cura…

R.- Rajoy no llega con ninguna varita mágica, y los tiempos que vienen serán muy difíciles, gobierne quien gobierne. Pero él es de los políticos más moderados, equilibrados y prudentes que conozco. Es lo contrario al triunfalismo y la demagogia, y va a presentar un programa de investidura muy sólido con grandes acuerdos nacionales que hacen falta para el futuro. Usará el instrumento del diálogo social para afrontar las reformas, como demostramos cuando gobernamos en España.

P.- En resumen, que Rajoy propondrá una especie de pactos de La Moncloa…

R.- Sí, Rajoy propondrá grandes pactos nacionales, se llamen como se llamen, cuando llegue al poder.

P.- ¿Y qué habría que pactar?

R.- Tenemos pendiente la asignatura del terrorismo etarra, la reforma de todas las administraciones públicas -ya que el modelo actual es insostenible-, el gasto corriente. Haría falta un pacto sociosanitario vinculado al futuro de las pensiones y la sanidad. Tenemos que acabar la reforma financiera, despolitizando las cajas de ahorro, reformar la negociación colectiva y hacer una nueva reforma laboral. Todo esto debiera intentarse pactar con la oposición a través de grandes acuerdos nacionales, y también es necesario una política exterior coherente con nuestros aliados occidentales, olvidándonos de las veleidades con Cuba o Venezuela.

P.- Finalmente las elecciones andaluzas no coincidirán con las generales. ¿Eso es bueno o malo? Porque en el PP ha habido mensajes contradictorios.

R.- En el PP de Andalucía siempre hemos dicho que las elecciones separadas, como se hacen en Galicia, Cataluña o el País Vasco, vienen bien a nuestra comunidad. Lo ideal hubiera sido que las elecciones generales se celebraran mucho antes, y que a principios de este otoño hubiera elecciones andaluzas. Ahora bien, no sabemos todavía si serán separadas o no, porque José Antonio Griñán siempre hace lo contrario de lo que dice. Lo último que ha dicho, en un gesto absolutamente absolutista y dictatorial, es que las elecciones andaluzas podrían celebrarse en mayo. Hay que recordar a Griñán que los gobernantes democráticos en España pueden adelantar las elecciones, pero no retrasar un mandato de cuatro años. El cambio en Andalucía es todavía más urgente que en España.

P.- Pues para el PSOE puede ser una oportunidad separarlas, porque, si Alfredo Pérez Rubalcaba pierde, aún pueden tener la baza andaluza.

R.- Griñán no cree en absoluto en el efecto Rubalcaba, no quiere acompañarle en el cartel, porque representa exactamente lo mismo que él: 30 años en cargos oficiales y un relevo fallido. El relevo de Rubalcaba por Zapatero es un cambio fallido, porque los cambios que no significan una renovación generacional están abocados al fracaso. Y, en el caso de Griñán, es aún más grave. Siempre ha sido el compañero de viaje de Manuel Chaves. Griñán, cuando mira a Rubalcaba, se ve en el espejo y dice que, para pasado, bastante tiene con el suyo. Con ese pasado es imposible la conquista del futuro.

P.- Muchos han visto en la fecha electoral del 20-N algo simbólico y un aviso a los votantes de que viene la derecha pura y dura. ¿Es así?

R.- La decisión de la fecha del 20N es una maldad más de Rubalcaba, muy propia de él. Pero yo no le doy ninguna importancia. Los dóberman murieron de rabia con la brutal crisis económica, y al PSOE no le quedan conejos en la chistera. Si el conejo en la chistera es Rubalcaba, arreglados van. La dialéctica de estas elecciones no será de derecha-izquierda, sino de futuro y cambio frente al pasado y el continuismo de las políticas de Zapatero y Rubalcaba, que son las mismas. En estos momentos, lo más preocupante para España es tener una campaña electoral de 110 días. Zapatero debería adelantar aún más las elecciones.

P.- ¿Qué fecha sería buena?

R.- Tendríamos que votar antes de que terminara octubre, como muy tarde. España no está para 110 días de campaña. No tiene ningún sentido abrir las Cortes en septiembre, porque ese mes se dedicará sólo a la demagogia y al interés electoral.

P.- Tal vez, pero, según la encuesta del CIS, Rubalcaba ha recortado tres puntos, y al PSOE le interesaría ganar tiempo.

R.- El efecto Rubalcaba está absolutamente diluido. Él está intentando reinventarse, pero lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Es un político que representa el pasado, lleva 30 años de coche oficial por mucho que llegue un día a un acto montado en su utilitario. Y la encuesta del CIS, que estaba prevista para intentar vender un efecto Rubalcaba que no existe, se ha evaporado a la semana. Esa encuesta ha tenido mucha cocina y condimento, como se ha demostrado con las que han publicado después varios medios de comunicación.

P.- Tal vez sea así, pero Rubalcaba tiene claro que en el PSOE manda él, aunque Zapatero siga siendo secretario general.

R.- Cuando uno tiene que autoproclamarse líder y hablar de lo que manda, mala señal. Rubalcaba debe presumir de algo que no tiene, porque ha sido elegido digitalmente. En el PSOE hay una crisis interna extraordinaria y todos saben que Rubalcaba es un líder de circunstancia. Ese partido probablemente tendrá que refundarse después de las elecciones, y volver a recuperar un proyecto para España que ha perdido.

P.- Hombre, lo que sí puede perjudicarle a Rubalcaba es el caso Faisán, aunque reciba ayudas como la de Javier Gómez Bermúdez, ¿no?

R.- Nunca he hecho valoraciones políticas de la decisión de un juez, tanto cuando las comparto como cuando no. Estoy seguro de que se terminará sabiendo la verdad sobre el caso Faisán. Y, antes de conocerse la verdad judicial, ya existen unas responsabilidades políticas muy claras. Del caso Faisán se derivan responsabilidades políticas que, evidentemente, pasan por Rubalcaba y por el actual ministro de Interior. Es imposible que un chivatazo de ese tipo se produjera sin el conocimiento del ministro, imposible.

P.- Vamos, que la cruz de Rubalcaba será el Faisán

R.- La gran cruz de Zapatero y Rubalcaba son cerca de cinco millones de parados y haber engañado a los españoles sobre la crisis durante un montón de años. Además, el caso Faisán está ahora y estará siempre con una mancha muy negra en el currículo del señor Rubalcaba.

P.- Pues algunos justifican el chivatazo por haberse realizado en plena tregua y con el deseo de acabar con la pesadilla de ETA.

R.- Zapatero ha estado dispuesto a la negociación política con ETA. Lo demostró la legislatura pasada para alcanzar la gran medalla del fin del terrorismo, que tanto deseamos todos. Creo que el PSOE y Rubalcaba nunca han estado ni están al 100% en la derrota del terrorismo, siempre hay un margen para las medias verdades y las medias tintas. Hay líneas que en democracia no se pueden pasar, y el Faisán es una de ellas.

P.- Lo que resulta bochornoso es la actuación de Martin Garitano apoyando a los presos de ETA.

R.- Además de ser bochornoso, vamos a asistir a un escenario que sobrepasa la deslealtad institucional y tiene mucho que ver con la rebeldía de las instituciones en las que gobierna Bildu. Es lo que nos espera en los próximos meses. Desgraciadamente, nada de esto nos sorprende a los que siempre hemos pensado que Bildu es la mano de ETA. Algunos se estarán arrepintiendo de su actitud complaciente con ellos.

P.- Si gana el PP, ¿qué van a cambiar de la lucha contra el terrorismo?

R.- Si gana el PP habrá un presidente, un ministro del Interior, un gobierno y un partido que sólo entiendan a ETA desde la derrota, y sólo entiendan su final con la petición de perdón a las víctimas y la entrega de las armas. Mientras tanto, combatirá a ETA y a todas sus ramificaciones políticas con todas las armas del Estado de Derecho, que son muchas.

P.- ¿Para Rajoy ha sido un alivio que Camps se vaya?

R.- En absoluto. Para Rajoy y para todos nosotros la marcha de Camps ha supuesto una gran tristeza, porque creemos que es una persona honesta. Ha estado a la altura de las circunstancias para no hacer daño al PP, a la Comunidad Valenciana y a España.

P.- Si es inocente, ¿el partido le rehabilitará?

R.- Por supuesto.

P.- ¿Qué le parece lo ocurrido con los indignados y la carga policial contra ellos frente a la sede del Ministerio del Interior?

R.- El PSOE sólo ve el 15-M desde el interés electoral. Han aspirado a controlar ese movimiento desde el primer día. Los derechos fundamentales no son mercancía electoral. Ni los policías entienden las órdenes que les dan sus superiores

ÍÑIGO URKULLU

Bilbao

07/08/2011

El PNV pide reeditar los Pactos de la Moncloa

El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, cree que ha llegado el momento de «reeditar los Pactos de la Moncloa» para abordar la crisis económica en España, así como otras cuestiones como el modelo de Estado. No obstante, el líder nacionalista cree que no se llegará a un rescate de España, y que, de producirse, sería «insoportable» para la UE.

En una entrevista concedida a Europa Press, Urkullu defiende que «sería bueno» que todos los partidos se reunieran ante la actual situación, aunque es consciente de que el PP lo podría usar para atacar al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el PSOE para «retraerse».

Tras criticar la «dinámica de tierra quemada» del PP, advierte a este partido de que, si llega al poder, su Ejecutivo no va a ser la «panacea» porque la crisis no se va a terminar en cuatro años.

Urkullu confía en que «las cosas se vayan tranquilizando» en los próximos días de agosto y, por ello, considera que no se va a llegar a tener que rescatar al Estado español.

El líder peneuvista señala que, en la conversación que mantuvo esta semana con Zapatero para abordar la situación económica, le vio «preocupado» por «la interpretación de alarma que podría estar anidando en la sociedad» y le transmitió la necesidad de que las instituciones europeas se pusieran «manos a la obra». Urkullu le propuso celebrar una cumbre de partidos o convocar la diputación permanente del Congreso.

El dirigente nacionalista vasco cree que, además de una crisis financiera y económica, también hay una crisis política e institucional. En este sentido, alude a diversos problemas, entre ellos, que el gasto público se ve afectado por la «necesaria» reducción del déficit público y la situación de las cuentas de determinadas comunidades autónomas. «Y por eso también estamos escuchando voces de intentos de reuniformización del Estado español, de devolución de competencias de determinadas comunidades autónomas a la Administración Central del Estado de aquellas autonomías de régimen común». Por ello, Urkullu plantea reeditar los Pactos de la Moncloa, que se cerraron durante la Transición. A su juicio, en 2011 serían necesarios «unos pactos que tuvieran en cuenta la crisis económica y el modelo de Estado también a construir, a reconstruir o a modificar».

JOSEP ANTONI DURAN LLEIDA

XIANA SICCARDI / Barcelona

07/08/2011

CiU quiere estar en un gobierno contra la crisis

El candidato de CiU a las elecciones generales y también portavoz de la federación en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, defendió ayer un gran pacto de gobierno contra la crisis. Pero que no sólo esté formado por el PP y el PSOE, sino también por los grupos nacionalistas CiU y PNV. Respondía así a las declaraciones del presidente del Congreso, José Bono, que el día antes apoyaba un gran pacto entre partidos como estrategia contra la crisis, aunque únicamente contando con las dos formaciones mayoritarias.

«Entiendo que sería necesario que llegaran a acuerdos PP y PSOE, pero no sólo ellos dos, sino todos los partidos parlamentarios, o al menos los que constituimos la centralidad del Parlamento», dijo desde Palafrugell (Gerona), donde mantuvo un encuentro con militantes y simpatizantes de Unió.

Recordó, no obstante, que «esto no es una idea nueva». «Yo lo vengo reivindicando desde el principio de la legislatura y, si se hubiese hecho desde entonces, la situación económica sería completamente diferente a la que tenemos, sería más positiva», dijo. «Pero PP y PSOE sólo han primado los intereses electorales y han pasado de los intereses de las futuras generaciones y de la sociedad. Y así nos van las cosas económicas».

Continuando en tono crítico, Duran consideró que «es obvio que, de cara al exterior, no trasladan confianza ni Rajoy, ni Zapatero, ni Rubalcaba, a quien todo el mundo ve como un sucesor de Zapatero». «Y por tanto, y ante esta situación, sería bueno que todos llegásemos a acuerdos», añadió. No obstante, Duran se mostró escéptico: «Si PSOE y PP han sido incapaces de entenderse durante estos tres años y medio con una situación económica tan crítica, dudo muchísimo que pudiéramos llegar a un acuerdo para hacer un Gobierno. Y, si además, este Gobierno pretendiera ser excluyente, sería fatal para España y, por descontado, para Cataluña».

También sobre la actual situación económica, Duran -que aprovechó para reiterar que su intención no es la de ser ministro- lamentó que haya habido «una política económica del Gobierno completamente errática, que durante mucho tiempo ignoró una crisis que era evidente, y un PP silencioso que no ha querido mojarse en política económica», apostando por «defender que cuanto peor, mejor».

CARMEN TORRES / Sevilla

07/08/2011

Griñán ya se plantea adelantar las elecciones

Se ha quedado solo en su afán de agotar la legislatura

Zapatero embusteroEl presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, empieza a plantearse que se ha precipitado en su anuncio de agotar la legislatura y de no convocar las elecciones andaluzas en el mes de noviembre, al amparo de las generales. Las fuertes presiones de la ejecutiva federal, el malestar generado por la falta de «solidaridad» de la principal agrupación socialista con la apuesta por Alfredo Pérez Rubalcaba y las dudas de su propio equipo orgánico en Andalucía le han dejado solo en su afán por convocar elecciones separadas en el mes de marzo.

Desde que la consejera de Presidencia, Mar Moreno, hizo el tibio anuncio de que no habrá adelanto electoral el pasado 29 de julio, la soledad de Griñán no ha hecho más que acentuarse. Ningún secretario general ni voz autorizada del partido ha mostrado su apoyo público a esta decisión, que en el PSOE federal se considera reversible, según las fuentes internas consultadas. De hecho, las presiones no han hecho más que aumentar desde entonces sobre el secretario general del PSOE-A, hasta el punto de que el asunto llegó a tratarse en el último consejo de Gobierno.

En esa reunión, hasta tres consejeros se quejaron de las «intolerables» maniobras emprendidas desde la sede socialista de Ferraz, que empieza a torcer la determinación del presidente.

Uno de las claves de este cambio de opinión es la postura de sus personas de confianza en el partido, la secretaria de Organización, Susana Díaz, y el portavoz parlamentario, Mario Jiménez, que según numerosas fuentes consultadas temen las consencuencias que puede tener una derrota electoral en solitario para su futuro dentro del partido.

Ambos saben que Griñán deberá abandonar el PSOE si pierde las elecciones y que su poder podría reducirse a sus circunscripciones de Sevilla y Huelva, respectivamente, si comparten el destino político del presidente.

En este sentido, son determinantes las encuestas que se están elaborando en estas fechas, y que revelan un recorte de la ventaja del PP sobre el PSOE gracias al «efecto Rubalcaba». Esa diferencia electoral de casi 15 puntos se mantiene inalterable en Andalucía y podría provocar que Griñán sacara peores resultados que el candidato nacional cuatro meses después.

Aunque la soledad del presidente en esta pretensión es cada día más notoria, aún quedan dirigentes del partido que defienden su tesis de convocar elecciones separadas por primera vez desde 1996. Lo hace en privado, por ejemplo, el debilitado secretario general del PSOE de Sevilla, José Antonio Viera, que defiende la situación «extraordinaria» que se vive con la crisis económica para atisbar posibilidades de remontada si los comicios se producen en marzo o en abril.

Esta tesis se basa en dudas razonables frente a certezas. Es decir, todos en el PSOE tienen claro que las elecciones generales de noviembre serán una debacle electoral de castigo a José Luis Rodríguez Zapatero. Frente a ese convencimiento, las expectativas para una convocatoria posterior parecen más propicias a una posible remontada.

Entre los argumentos utilizados destaca que ya se hayan saciado las ganas de «castigo» al PSOE en las generales y la esperanza en que los andaluces vuelvan al «miedo a la derecha» una vez que el virtual Gobierno de Mariano Rajoy empiece a tomar medidas impopulares en materia de educación, salud o recortes del funcionariado.

Estas primeras decisiones del nuevo Ejecutivo también podrían hacer dirigir el Movimiento de indignación ciudadana 15-M hacia el PP y daría tiempo a «desinflar» las listas electorales de la oposición con la exclusión de alcaldes de gran tirón popular como los de las capitales gobernadas por el PP. Todos esos argumentos sustentan la esperanza de mantener el Gobierno andaluz en coalición con IU.

«El presidente está más fuerte que nunca en la idea de que cuanto más tarde mejor. Si es abril o mayo, mejor que marzo», aseguran algunas fuentes, que consideran que todo el tiempo que se pueda ganar jugará a favor del PSOE andaluz.

La respuesta del PP a nivel nacional instando a la convocatoria conjunta no hace más que ratificar estas opiniones: «Está claro que ir por separado les perjudica en España y en Andalucía», aseguran.

En este escenario, el secretario general lleva una semana defendiendo en público su postura. Como lo hizo el propio presidente del Gobierno hasta que el pasado 29 de julio sucumbió a las presiones de José Blanco y Alfredo Pérez Rubalcaba.

Como lo hizo el propio Griñán cuando anunció que no necesitaba relevar a Manuel Chaves al frente del PSOE andaluz y cuando desmentía que fuera a remodelar el Gobierno que había «heredado». De todas esas proclamas solemnes se desdijo sin ningún rubor

JOSÉ CONTRERAS / Sanlúcar (Cádiz)

07/08/2011

Prohibido tomar fotografías de los Zapatero

Los agentes interrogan a los periodistas en Doñana y les piden que no graben

Este verano, José Luis Rodríguez Zapatero está especialmente preocupado con preservar la intimidad de su familia. La noche del pasado viernes, sus dos hijas salieron del Parque Nacional de Doñana (Cádiz) agazapadas en la parte trasera de un todoterreno. Iban a recibir a su padre, que llegaba por fin desde Madrid a la Base Aeronaval de Rota, donde el avión presidencial permanece estos días.

Los guardias exigieron a los periodistas que no filmaran a las chicas, les pidieron sus documentos nacionales de identidad y tomaron nota de las matrículas de sus vehículos.

La noche llegó y un periodista se acercó a la barcaza que cruza el río Guadalquivir de Sanlúcar a Doñana. Salió uno de los empleados, muy veterano. «¿Qué? ¿Le queda mucho al presidente?» El hombre apenas respondió. Tras él bajó un agente de la Guardia Civil: «Yo no sé nada, yo estoy de vacaciones por aquí». Más allá, la conversación en voz alta de otro agente mediante un intercomunicador permitió a los informadores, que llevaban esperando todo el día, saber que el presidente estaba a punto de llegar.

Al final, pasaron dos todoterreno con las lunas tintadas. A bordo iban Zapatero y sus hijas. Apenas se veía en la playa y ambos vehículos subieron la rampa de la barcaza. El patrón encendió todas las luces y emprendió rumbo a Doñana. Un vecino preguntó con sorna: «¿Oye y no estaba prohibido cruzar el río de noche con las barcazas?». El guardia civil pidió los nombres a los periodistas y les interrogó: «¿De qué medio eres? ¿Has tomado imágenes de las niñas? ¿Es tuyo el coche?».

Desde la noche del viernes, Zapatero descansa en el Palacio de las Marismillas de Doñana con su familia, hasta el día 18, en que regresará a Madrid. Serán sus últimas vacaciones como jefe del Ejecutivo. De su agenda fuera del Parque Nacional poco se sabe, excepto que en el PSOE ya conocen que no quiere actos públicos y menos paseos como otros años por el centro de Sanlúcar.

Pero llamó la atención el recibimiento que se le brindó el martes, cuando fue con la idea de iniciar sus vacaciones (al día siguiente tuvo que volver a Madrid, por la situación económica). Ese día alguien tuvo la idea de acotar una amplia zona, aparcamientos incluidos, de Bajo de Guía, con los mismos avisos que se usan para el embarque de las hermandades del Rocío.

Las numerosas cámaras de fotógrafos y operadores de televisión pusieron la nota de morbo. Había decenas de agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, de paisano y uniforme. Cientos de personas con atuendo de vacaciones se fueron concentrando lo largo del paseo marítimo. Parte de la playa fue cortada al baño y al tránsito.

Todos esperando a Zapatero, que llegó casi de noche y fue recibido por buena parte de la corporación sanluqueña, encabezada por su regidora, la socialista Irene García. No falta de nada: buzos, especialistas en desactivación de explosivos, servicio aéreo y marítimo, profesionales de la intervención...

LOS SUPLANTADORES DEL MOVIMIENTO 15-M: Los "redskins" de Rubalcaba a la espera de la 'sede permanente y estable' prometida

Madrid / Málaga

07/08/2011

El Gobierno avala la acción policial contra el 15-M

El PP insta a Rubalcaba a aclarar si es un 'indignado' más o no
Zapatero embustero El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, dijo ayer que la actuación del Gobierno con respecto al 15-M ha sido «equilibrada y correcta», y defendió que lo peor que le puede pasar a este grupo es convertirse en un problema de orden público. En relación a los altercados de los últimos días, el ministro sostiene que el Gobierno pensó que había llegado el momento de evitar que la Puerta del Sol o el Paseo del Prado de Madrid estuvieran invadidos de tiendas de campaña, ya que «no es lógico, no es una imagen correcta de la ciudad y se violentan otros derechos». Jáuregui aseguró a la Ser que ha llegado el momento de desarbolar esa presencia, aunque reconoció, tras permitirse que los indignados entraran de nuevo en la Puerta del Sol, que hay que dejar que las personas se expresen.

El Movimiento 15-M logró el viernes entrar en la Puerta del Sol de forma pacífica, donde celebró una asamblea para condenar los altercados de los últimos días y criticar la actuación del Gobierno. Los indignados fueron ayer a los Juzgados de Plaza Castilla en solidaridad con los detenidos -que finalmente fueron puestos en libertad- y hoy celebrarán una nueva asamblea.

Zapatero embusteroPor su parte, el vicesecretario general de Comunicación del PP, Esteban González Pons, exigió ayer al ministro del Interior, Antonio Camacho, que explique «de una vez por todas» si está «de parte de los indignados o de las Fuerzas de Seguridad del Estado, con los antisistema o con el sistema». Además, instó a Rubalcaba a que aclare si es «un indignado más» o si defiende a la Policía.

Pons criticó que el ministro del Interior, «en función de los intereses de Rubalcaba, persiga a los indignados o los defienda; según le vaya a Rubalcaba la mañana o la tarde. España no está al servicio de Rubalcaba, ni el ministro del Interior debería estarlo, porque los ministros siguen siendo de Zapatero, no de Rubalcaba».

Denunció que el ex ministro del Interior «recoja con una mano las propuestas de los indignados, que han alterado el orden público, y con esa misma mano proponga darles una sede permanente y estable, y con la otra apoye a los policías que han disuelto a esos indignados».

El dirigente popular, que participó en un acto del PP en Estepona (Málaga), dejó claro que «hay que respaldar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o a los indignados, que son los que han armado la revuelta en la calle», pero «no se puede estar con los dos a la vez».

Al respecto, dijo que su partido «lo tiene claro». «Respaldamos la acción de la Policía, porque ésta defiende el orden y a todos y, aunque todo el mundo tiene derecho a la indignación, los ciudadanos tienen derecho a circular en paz, a mantener vivos sus negocios, a hacer turismo y a que las ciudades estén limpias».

Pons señaló que ya «son muchos los españoles que empiezan a estar indignados con los indignados» y, aunque precisó que «todos los jóvenes están indignados con el paro y con el Gobierno de Zapatero, con la ruina que han traído los socialistas, todos los jóvenes no son los indignados», a los que se refirió como «un grupo pequeño, radical, que se está dedicando a complicar la vida a los ciudadanos y a poner en evidencia al ministro del Interior».

Más información en M2


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P. H. / P. B.

07/08/2011

La resaca de la toma de Sol

Los 'indignados' participaron ayer en pequeñas asambleas en la Plaza, y todos los detenidos del pasado jueves salieron en libertad

Zapatero embusteroCalma tras la tempestad y la reconquista. Los indignados no fueron solidarios con los compañeros detenidos y apenas una veintena de jóvenes, amigos de los encerrados, acudieron a la llamada para concentrarse en el Juzgado de Guardia de Plaza de Castilla, a las 12.30 de la mañana de ayer, con un sol de justicia.

Uno de los detenidos, de nacionalidad portuguesa y 36 años, tiene 11 antecedentes, entre los que se cuentan robo con violencia, robo con fuerza, atentado y resistencia. Por otra parte, el valenciano de 20 años no tenía antecedentes. Los dos fueron puestos en libertad alrededor de las cinco de la tarde tras prestar declaración ante el juez de guardia, según Europa Press.

Uno de los indignados presentes, amigo del detenido luso, señaló que «supuestamente» al hombre portugués lo detuvieron por resistencia a la autoridad. Su opinión personal es que fue arrestado «por proteger a los indignados, ya que desde el principio del Movimiento 15-M lo único que ha hecho ha sido calmar a la gente, nada de violencia, ya que él no es provocador».

«Uno de ellos estaba sentado cuando le detuvieron y el otro estaba en la manifestación del jueves 4 de agosto frenando a la gente más enfadada por la carga, y no sabemos muy bien por qué los han detenido», señaló otra de las integrantes del Movimiento llamada Camino Tejera.

Hay que recordar que el pasado jueves se produjeron nueve detenidos durante los incidentes que hubo frente al Ministerio del Interior. Entre ellos estaban el portugués mencionado y un hondureño con ocho antecedentes por robo con fuerza y daños, entre otros delitos.

Un amigo del detenido portugués añadió que «seguirá luchando porque es una injusticia que la Policía pegue», además de añadir que al detenido de 36 años «lo tiraron al suelo sin hacer nada y la Policía cargó contra él y contra la fila de delante, en la que se encontraban el valenciano y el portugués». «Mi amigo es un tío que no es provocador, lo conozco muy bien», destacó.

Por otro lado, según la Comisión de Legal, entre los cinco detenidos se encontraba una chica que tras declarar durante la noche del viernes también fue puesta en libertad con cargos.

Sobre la desaparición del punto de información de Sol, Tejera manifestó que «el problema que tiene la ciudadanía es que está mal informada», por lo que indicó que «todos los lunes se está informando en la asamblea para decidir lo que se hará». «Vamos a seguir haciéndolo», quiso dejar claro.

En la noche del viernes miles de personas acudieron a Sol durante la marcha de protesta por los disturbios del jueves. No encontraron ni resistencia policial ni las vallas que han permanecido de martes a jueves cortando el paso. Por eso, durante la noche se decidió montar pequeñas asambleas.

Éstas se celebraron ayer en pequeños grupos, dentro de la plaza, pero junto a las calles que conducen a ella. Los grupos eran de entre 20 y 50 personas, por lo general, y estuvieron debatiendo toda la tarde sobre las próximas acciones del Movimiento 15-M.

Además, la normalidad fue la noticia en la Puerta del Sol, por donde transitaban con total tranquilidad turistas y madrileños que quieren aprovechar las rebajas sin apenas nada que recuerde a la concentración que tuvo lugar el viernes en el bastión indignado.

Los únicos vestigios del Movimiento 15-M son los policías que todavía durante las primeras horas de este sábado seguían apostados en Sol. Cuatro furgones de la Policía Nacional repartidos entre la fachada de la Comunidad de Madrid y en los accesos por Preciados y Carmen, junto con un coche de la Policía Municipal en el centro de la plaza, constituían el retén de seguridad de la zona.

Durante la noche, agentes de la policía municipal retiraron los carteles que habían dejado los manifestantes que entraron por la noche, tras el abandono de los controles policiales.

A primeras horas del sábado no había presencia alguna de los indignados y la Puerta del Sol estaba completamente limpia gracias a la labor de los técnicos de limpieza del Ayuntamiento, que trabajaron por la zona durante varias horas.

Los únicos percances del día se registraron en Sol y Arganzuela, pero apenas sucedió nada. Hacia medianoche, una pareja de policías municipales fue hacia donde se habían instalado unos manteros y la gente fue a defenderlos. Al final tuvieron que interponerse unos policías nacionales para asegurarles, pero el asunto no fue más allá.

Y por la tarde, la Policía Municipal cortó la proyección de cortos que un grupo del 15-M estaba realizando en el Parque de la Arganzuela. Los agentes alegaron que el cine no era una de las actividades permitidas en el parque por lo que obligaron a los indignados a retirar la sábana que habían colocado como pantallas.

Por otra parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Madrid y CEIM Confederación Empresarial de Madrid-CEOE, Arturo Fernández, expresó su total apoyo a las acciones que defiendan los intereses de los numerosos establecimientos y comercios afectados por los manifestantes del 15-M.

Fernández recordó que el derecho a manifestarse no debe perjudicar la actividad económica de ningún sector. Cerca de 2.000 comerciantes reclamaron, el pasado mes de junio, 30 millones por pérdidas

ETA GOBIERNA por la acción criminal del PSOE: Bildu olvida la gestión y se dedica a hacer gestos al entorno radical

J. M. ALONSO / San Sebastián

07/08/2011

Bildu olvida la gestión y se dedica a hacer gestos al entorno radical

La Diputación guipuzcoana orienta sus tareas de gobierno a las demandas 'abertzales'

Zapatero embusteroDesde el mismo momento que obtuvo el refrendo de las urnas, el diputado general de Guipúzcoa, Martin Garitano (Bildu), ha ido defendiendo el «gobierno del cambio», con «una nueva forma de hacer política» basada en la transparencia y en las necesidades de todos los ciudadanos. «Gobernaré por y para todos los guipuzcoanos», ha proclamado a los cuatro vientos. Pero los hechos desmontan esta realidad porque, transcurridos 45 días, la inacción ha caracterizado al Ejecutivo foral que, a falta de gestión institucional, se ha dedicado a potenciar sus gestos hacia el entorno radical.

Garitano, que se negó a hablar en castellano en la presentación de su equipo de gobierno porque el euskara es la «lengua mayoritaria» en Guipúzcoa, ha orientado sus responsabilidades de gobierno a dar pábulo a las reivindicaciones de la izquierda abertzale y la ilegalizada Batasuna. Se niega a condenar el pasado de ETA y rechaza abordar ahora el tema del sufrimiento causado, y, por contra, lanza exigencias para acabar con «todo tipo de violencia», incluidas las torturas, y defiende los derechos de los presos de la banda pidiendo la eliminación de la doctrina Parot y el fin de la dispersión.

Conforme pasan los días, el diputado general acrecienta los gestos públicos hacia el entorno abertzale, como una recepción pública en el Palacio foral a jóvenes guipuzcoanos que están siendo juzgados en la Audiencia Nacional por su pertenencia a la ilegalizada Segi o su apoyo a los presos de ETA durante el acto institucional en la basílica de Loiola con motivo del patrón de Guipúzcoa.

Por contra, el Ejecutivo de Bildu apenas ha desarrollado su responsabilidad de gestión desde que el 23 de junio Garitano fuera investido diputado general. Desde entonces, los acuerdos que ha ido adoptando el equipo de Garitano son mínimos. El Boletín Oficial de Guipúzcoa (BOG) apenas ha recogido resoluciones del Consejo de Gobierno foral salvo las derivadas de ceses y nuevos nombramientos de directores de departamentos. A este respecto, Garitano se ha ido rodeando de duros de la ilegalizada Batasuna, como el ex alcalde de Pasaia, Juan Carlos Alduntzin (diputado de Medio Ambiente), el ex alcalde de Azpeitia Iñaki Errazkin (jefe de Gabinete) o el ex portavoz de HB en las Juntas Generales, Xabier Olano (director de Hacienda).

En los últimos días, el Boletín Oficial del territorio ha ido recogiendo extractos de los acuerdos adoptados por el Consejo de Diputados durante la época del gobierno en funciones del peneuvista Markel Olano, con la aprobación de dichos contratos. Los diferentes departamentos que conforman el entramado institucional de Bildu apenas han adoptado resoluciones, y son más de carácter técnico o de información pública. Pero el Gobierno aún no ha hecho frente a sus dos grandes caballos de batalla en esta legislatura: la incineradora de Guipúzcoa o el puerto exterior de Pasajes. El Ejecutivo, que está en contra de estos proyectos, aún no ha dado respuesta a sus responsabilidades de gobierno en estas cuestiones.

La anunciada intención de paralizar la construcción de la planta de residuos y de establecer una moratoria de cinco años para estudiar la mejor opción está en stand by porque aún no se sabe qué decisión adoptar, habida cuenta de los costes que supondría esta medida, y que el Consorcio de Residuos de Guipúzcoa cifra en 105 millones de euros.

Con respecto al puerto exterior, el Ejecutivo de Garitano se muestra en contra de su ejecución y apuesta por la regeneración integral de la bahía de Pasajes. Previo a las elecciones, se firmó un acuerdo interministerial entre Fomento, el Gobierno vasco y la Diputación para actuar en esta degradada zona, que está a expensas de lo que decidan los nuevos regidores del Ejecutivo foral y de los ayuntamientos de este corredor, en manos de Bildu.

La oposición ha denunciado su nula capacidad de gestión. El presidente del PNV de Guipúzcoa, Joseba Egibar, censuró el pasado jueves que los dirigentes del Bildu «andan de fiesta y procesiones» y están «paralizados» en sus tareas de gobierno. PP y PSE también son muy críticos con la labor de Garitano. Los populares incluso han ofrecido un pacto para blindar más de una veintena de proyectos estratégicos del territorio, pero el PNV se niega porque no quiere formar un «frente común» contra la coalición abertzale.

Mientras tanto, la actividad pública del Ejecutivo ha sido escasa. La portavoz foral, Larraitz Ugarte, apenas ha comparecido. Y los diferentes diputados no han salido todavía ante la opinión pública, salvo el responsable de Política Social, Ander Rodríguez, de Alternatiba (una de las tres patas de la coalición junto a EA e independientes abertzales).

OORBYT.es

>Vea el análisis de Mikel Moreno sobre el sectarismo de Bildu.

Homenaje a las víctimas... del franquismo. El alcalde de San Sebastián, Juan Carlos Izagirre (Bildu), mostró el apoyo del Ayuntamiento a la memoria de las víctimas del franquismo con una ofrenda floral. A las otras víctimas, las de ETA, todavía no las ha homenajeado

EL DECLIVE DE EEUU: ¿Principio del fin del imperio?

RICARD GONZÁLEZ / Washington
Especial para EL MUNDO

07/08/2011

Un mortífero golpe al orgullo militar

Los talibán lanzan el peor ataque contra las fuerzas de EEUU desde el inicio de la guerra
Mueren en el helicóptero derribado en Afganistán 31 soldados americanos y siete afganos

Zapatero embusteroEs un día negro para Estados Unidos. Los talibán ejecutaron ayer el ataque más sangriento contra las tropas de la OTAN desde el inicio de la guerra de Afganistán, hace ya casi una década. En la provincia de Wardak, al este del país, y a sólo 40 kilómetros de Kabul, se estrelló un helicóptero estadounidense, provocando la muerte de 31 soldados de este país, además de siete afganos. Si bien no existe aún una versión oficial de los hechos por parte de la OTAN, todo parece indicar que el helicóptero habría recibido el impacto de un proyectil propulsado por un lanzacohetes.

El golpe es especialmente doloroso para el Pentágono, pues la mayoría de los fallecidos pertenecían a las Fuerzas de Operaciones Especiales. En concreto, según las declaraciones a la CNN de un responsable del Departamento de Defensa, 22 de los soldados eran miembros de los Navy SEALs, el cuerpo de élite de los marines encargado de llevar a cabo la arriesgada operación que se saldó con la muerte de Bin Laden el pasado mes de mayo en Pakistán.

«Es una gran pérdida para los SEALs. La cifra es muy elevada. Se cree que había casi dos docenas a bordo, además de la tripulación», afirmó el funcionario, que prefirió guardar el anonimato debido a la naturaleza sensible de la información. Así pues, los fundamentalistas islámicos podrán vender esta hazaña como una venganza por el asesinato del líder de Al Qaeda. Sin embargo, según la fuente de la CNN, ninguno de los SEALs fallecidos ayer participó en la operación contra Bin Laden, si bien pertenecían a la misma unidad.

De acuerdo con un primer análisis de los hechos, que el jefe del Estado Mayor de EEUU, Mike Mullen no quiso confirmar, el helicóptero se estrelló cuando volvía a la base después de haber realizado una operación nocturna contra una célula talibán en el distrito de Sayedabad, que en los últimos meses ha registrado un aumento considerable de la actividad de la insurgencia. La zona está controlada por la red Haqqani, una facción de los talibán con estrechos vínculos con los servicios secretos paquistaníes. Los residentes de una de sus aldeas, despiertos para realizar el primer rezo del día en el mes de Ramadán escucharon el ruido de un proyectil, y luego una gran explosión que iluminó el cielo. «Las tropas estadounidenses empezaron a hacer registros casa por casa y bloquearon los caminos de la aldea», explicó a The Washington Post Sana Gal, residente en el pueblecito de Tangi, situado a unos centenares de metros de donde ocurrió el combate.

Zabiullah Mujahid, un portavoz de los talibán declaró a la agencia de noticias afgana AIP que uno de sus soldados abatió el helicóptero con un lanzacohetes después de un tiroteo en el que habrían muerto ocho talibán.

La nave, un Chinook de doble hélice, es utilizada desde hace décadas por el ejército estadounidense para transportar tropas -en su interior caben hasta 50 personas-. Debido a su gran tamaño, es un blanco fácil para los enemigos. Por esta razón en Afganistán sólo se usa en acciones de combate nocturnas.

«Su muerte es un recordatorio de los sacrificios extraordinarios que hacen nuestros hombres y mujeres en el ejército y sus familias, incluyendo aquellos que prestan servicio en Afganistán», dijo el presidente Obama en un comunicado emitido por la Casa Blanca. «Buscaremos inspiración en sus vidas, y continuaremos la labor de resguardar a nuestro país, y defender los valores que ellos encarnaron». Por su parte, el presidente afgano, Hamid Karzai, también lamentó el incidente, y expresó «sus condolencias al presidente Obama, y a las familias de las víctimas».

Éste no es el primer siniestro de un helicóptero estadounidense en Afganistán, ya sea por problemas técnicos o debido a una acción de los talibán. Hasta el día de ayer, el más mortífero había tenido lugar en 2005 en la provincia de Konar, y también tuvo como protagonista un Chinook. En aquella ocasión, murieron 16 soldados que iban a rescatar a un equipo de SEALs atrapados en una emboscada.

Tras el mortífero suceso de ayer, se elevan ya a 374 las muertes de soldados extranjeros caídos en lo que va de año en la guerra de Afganistán, que se ha convertido ya en la más larga de la historia de EEUU. El sangriento ataque llega en un momento delicado para la estrategia de la Casa Blanca, puesto que el pasado mes de julio inició un lento proceso de retirada del país asiático que deberá culminar en 2014, con la transferencia del control del país entero al ejército afgano. De los más de 100.000 soldados estadounidenses desplegados actualmente en Afganistán, el presidente Obama pretende haber retirado 10.000 a finales de 2011, y otros 23.000 antes del mes de septiembre de 2012.

El plan de la Casa Blanca consiste en intensificar la ofensiva militar para forzar a los talibán a la mesa de negociación con el Gobierno de Karzai desde una posición de debilidad. Sin embargo, si en los próximos meses el movimiento fundamentalista es capaz de efectuar golpes de efecto como el de ayer, la percepción pública será que es más bien Washington quien se encuentra en una situación de fragilidad. Los comparaciones con la retirada soviética de 1989, la última superpotencia en morder el polvo en Afganistán, se harán inevitables.

«Los talibán saben que EEUU se retirará en 2014, por lo que no tienen incentivos de sentarse a negociar ahora», declaró a EL MUNDO David Kilcullen, un especialista antiterrorista considerado el cerebro de la estrategia que le dio la vuelta a la guerra de Irak en 2007. «No obstante, no nos queda otra opción que buscar una salida política al conflicto, pues no existe apoyo popular para prolongar la guerra»

FELIPE SAHAGÚN

07/08/2011

¿Principio del fin del imperio?

La rebaja del valor de la deuda estadounidense por Standard & Poor's el viernes y la muerte de 38 soldados -31 estadounidenses y siete afganos- en la madrugada de ayer al ser derribado por los talibán el helicóptero en el que viajaban son dos mazazos históricos al prestigio y a la influencia de Estados Unidos.

Es la primera vez que S&P, fundada en 1860, se atreve a adoptar una decisión tan grave sobre EEUU. Ni siquiera cuando la deuda nacional se disparó en las dos guerras mundiales ni en los años más críticos de la Guerra Fría devaluó la deuda de la primera superpotencia.

Si los mercados responden como en los demás casos y las otras dos grandes agencias de rating siguen los pasos de S&P, Washington tendrá que pagar más a sus acreedores. Sobre todo a China, que ha adquirido ya más de una décima parte de la deuda estadounidense y, por consiguiente, ve amenazado el valor de una inversión que hasta ahora consideraba absolutamente segura. Más importantes aún son la explicación de los datos que han llevado a la agencia a rebajar el valor de la deuda estadounidense y el pacto alcanzado la semana pasada por demócratas y republicanos, del todo insuficiente para hacer frente a la crisis.

Aunque, como dice el Gobierno de Obama, la agencia se haya equivocado en dos billones de dólares, los datos fundamentales del problema de Estados Unidos son irrefutables: ingresos ralentizados por la crisis y por la política fiscal heredada de Bush, y gastos incontrolados por el costo de tres guerras (Afganistán, Irak y Al Qaeda) y por los planes de estímulo de los últimos años.

La respuesta oficial china, por medio de la agencia Xinhua, refleja el malestar y la preocupación de Pekín. «EEUU debe curar su adicción a la deuda» y «aprender a vivir con sus medios», publicó ayer. Y añadió: «Washington debe recortar sustancialmente sus gastos militares y sus inflados programas de bienestar social».

El tono y el contenido de la reacción china, y el golpe sufrido ayer por el ejército estadounidense en Afganistán -con el mayor número de bajas reconocidas en un incidente de este tipo desde que comenzó la guerra, en el año 2001- refuerzan el convencimiento de muchos observadores de que el gran líder del siglo XX, la superpotencia única tras la Guerra Fría, está perdiendo influencia. Se ha anunciado tantas veces el principio del fin de esa hegemonía -frente a la URSS entre 1955 y 1965, frente a Japón en los 80, frente a Europa desde los 60 y en el último decenio frente a una China que sigue creciendo un 9% al año- que resulta difícil aceptar como inevitable el fin de lo que Charles Krauthammer bautizó en 1990 como el «momento unipolar».

Sin embargo, parece evidente, como señaló Lawrence Summers antes de incorporarse al equipo económico de Obama, que «el primer deudor del mundo no puede seguir siendo indefinidamente la primera potencia mundial». Los dirigentes chinos llevan años con las mismas dudas y, desde ayer, con propuestas radicales para no verse arrastrados por la voracidad del gigante americano: «Supervisión internacional de la emisión de dólares y una nueva divisa global […] para evitar una catástrofe».

«A medida que los intereses absorben una cantidad mayor del presupuesto, todo gobernante tiene que cortar y casi siempre acaba cortando los gastos en Defensa», advertía el 7 de diciembre de 2009 en Newsweek (An Empire at Risk) el historiador británico afincado en Harvard Niall Ferguson. De hecho, aunque en números brutos no se haya reducido hasta el año pasado en todo el último decenio, el porcentaje de los gastos en Defensa de EEUU -hoy alrededor del 4% del PIB- está previsto que disminuya al 3,2% en 2015 y al 2,6% en 2028.

«Así es como entran en declive todos los imperios», señalaba Ferguson. «Se empieza con una explosión de la deuda y se termina con la reducción inexorable de los presupuestos del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. Si Washington no logra un plan creíble en los próximos cinco o 10 años, corre un serio peligro de que la crisis de la deuda [cuya solución simplemente se ha aplazado la semana pasada] desemboque en un grave debilitamiento del poder de Estados Unidos».

La España de los Habsburgo se declaró en mora o impago de su deuda 14 veces entre 1557 y 1696, sucumbiendo finalmente a la inflación producida por el exceso de plata procedente del Nuevo Mundo. La Francia prerrevolucionaria estaba gastando un 62% de todos los ingresos de la Corona en el pago de la deuda en el año 1788 (pocos meses antes de la Revolución).

El Imperio Otomano acabó igual: el pago de intereses y la amortización de su deuda pasaron del 15% de su presupuesto en 1860 al 50% en 1875. Sin olvidar el penúltimo gran imperio de habla inglesa: en el periodo de entreguerras, el pago de intereses representaba un 44% del presupuesto británico, impidiendo a Londres rearmarse frente a la nueva amenaza alemana.

La Historia no tiene por qué repetirse, pero se repetirá si los dirigentes estadounidenses no ponen su casa en orden.

Tienen aún tiempo para hacerlo, pero aplazar las medidas necesarias hasta después de las presidenciales de 2012, como acaban de hacer, es un paso importante en el sentido equivocado y Standard & Poor's se ha limitado a recordárselo con el único lenguaje que conoce

ANÁLISIS
AHMED RASHID
Lahore

07/08/2011

La compleja salida del barrizal

Una serie de asesinatos y de atentados brutales han extendido el pánico en el seno de la clase gobernante en Afganistán, han intensificado las tensiones raciales, y podrían poner en peligro la transición que ha de llevarse a cabo en los próximos meses entre las fuerzas de Estados Unidos, la OTAN y las afganas. La ofensiva talibán es en parte una represalia contra las Fuerzas Especiales estadounidenses (US SOF), que se están negando a suspender la ejecución de sus mortíferas operaciones nocturnas.

Desde marzo pasado, en Afganistán han sido asesinados siete altos cargos, tres de ellos en la provincia meridional de Kandahar, que es el centro espiritual y político de los talibán. Entre los asesinados figuran el hermano del presidente Karzai, Ahmed Wali Karzai, y el alcalde de Kandahar, Ghulam Haidar Hamidi, que estaba considerado el cargo público más honesto de Afganistán; ambos fueron asesinados en julio.

La táctica talibán de utilizar a la vez varios terroristas suicidas y milicianos para cometer atentados en diversos lugares de una misma ciudad ha generado asimismo una inquietud creciente. El 27 de julio, siete terroristas suicidas como mínimo y unos cuantos milicianos más fuertemente armados irrumpieron en edificios oficiales de Tarin Kot, la capital de la provincia de Uruzgán, y mataron a 21 personas, la mitad de ellas mujeres y niños.

Importantes cargos oficiales de las provincias y de Kabul han reaccionado enviando a sus familias al extranjero, especialmente a países del Golfo Pérsico, o impidiéndoles que abandonen sus viviendas fuertemente protegidas. El Gobierno efectivo más allá de Kabul es en todo momento débil porque los representantes oficiales están atrincherados sin salir de sus despachos.

Al mismo tiempo, el presidente Hamid Karzai ha de hacer frente a una alarmante crisis parlamentaria (la aplazada sin resolver desde las polémicas elecciones del año pasado al Parlamento), con unos miembros de la oposición que amenazan con destituirlo, a él y a su Gobierno, que todavía no está al completo después de seis meses de retrasos.

Entretanto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los demás países y organismos donantes no han tramitado envío alguno de pagos o préstamos a través del banco central en los últimos cuatro meses por culpa de los escándalos de corrupción de los que Karzai ha sido incapaz de ocuparse hasta el momento. El Banco de Kabul adjudicó a familiares de altos cargos del Gobierno préstamos por importe total de más de 900 millones de dólares sin ningún tipo de aval o garantía, que todavía aguardan a ser reembolsados.

Asimismo hay críticas crecientes de las minorías uzbeka, tayika y hazara a las conversaciones secretas que el Gobierno está manteniendo con los talibán. Los talibán y Karzai pertenecen a la etnia pastún, que es el grupo racial más extendido en el país. El temor a que las minorías no acepten un posible acuerdo de reparto del poder con los talibán podría derivar en graves tensiones raciales, e incluso en una guerra civil, una vez que las fuerzas occidentales hayan abandonado el país.

Estados Unidos y el Gobierno afgano discrepan de manera total sobre el tipo de fuerzas norteamericanas que se quedarán en el país con carácter residual, una vez que el grueso de los efectivos se haya marchado en el año 2014, y sobre la posibilidad de que ambas partes firmen un Acuerdo Marco de Seguridad. Los afganos quieren más dinero y más armas a partir de 2014 de lo que los norteamericanos están dispuestos a comprometer en estos momentos.

Una de las principales razones de la ofensiva talibán (aparte de sus intentos de recuperar la iniciativa perdida en el pasado invierno, cuando los refuerzos de Estados Unidos y la OTAN ocuparon su área de influencia en el sur) es el malestar que las operaciones nocturnas causan entre los taliban y los afganos.

Las Fuerzas Especiales han lanzado miles de ataques nocturnos con la finalidad de eliminar o capturar a jefes militares y combatientes talibán. Un número indeterminado de civiles también han resultado muertos o se han sentido aterrorizados en el curso de estas operaciones.

Las operaciones nocturnas han generado un miedo enorme entre la población y ha habido exigencias tajantes de Karzai y de representantes públicos en el sentido de que hay que acabar con ellas, pero el Pentágono continúa haciendo oídos sordos. Es escasa la información que ha salido a la luz sobre estas operaciones de las SOF, clasificadas como secretas.

Sin embargo, un informe norteamericano dirigido el año pasado a la OTAN, que se filtró al semanario alemán Der Spiegel, daba cuenta de que en los tres meses que iban de mayo a agosto de 2010, se había dado muerte o captura a un total de 365 jefes y subjefes militares de los talibán. No obstante, no ha habido forma de verificar quiénes eran realmente los muertos, si jefes militares, milicianos o aldeanos.

El Pentágono, que se ha mostrado en desacuerdo con el presidente Barack Obama sobre su voluntad de retirar para el próximo verano alrededor de 30.000 soldados norteamericanos, y que no es nada partidario de las conversaciones exploratorias que se están manteniendo entre los talibán y la diplomacia estadounidense, considera las misiones nocturnas uno de sus recursos más importantes para infligir daño a los insurgentes afganos.

En todo caso, la reacción talibán ha sido igualmente feroz durante este verano y el riesgo está en que nuevos asesinatos puedan llevar a la desaparición de la cúpula directiva de una burocracia gubernamental y una policía (los sectores más afectados por esta campaña) que en Afganistán ya es de por sí frágil. En el futuro, los objetivos podrían incluir parlamentarios y empresarios.

Desde la muerte de Osama bin Laden, algunos cargos gubernamentales norteamericanos han puesto todo su empeño en distraer la atención de los problemas que hay sobre el terreno en Afganistán a base de alimentar a bombo y platillo la posibilidad de que Al Qaeda está contra las cuerdas y de que simplemente acabar con otra veintena de sus cabecillas más destacados podría acarrear la desaparición de la organización en Pakistán y Afganistán. Sin embargo, ésa es una apreciación que parece enormemente exagerada.

En la actualidad, el alto mando de Al' Qaeda en el sur de Asia no está integrado de manera predominante por árabes, como lo estuvo en el pasado, sino que incluye un elevado número de paquistaníes y otros originarios de Asia central que toman las decisiones clave, proporcionan protección a los árabes, imparten instrucción a reclutas extranjeros procedentes de Estados Unidos y Europa y maquinan futuros atentados en el extranjero y en Pakistán, la India y Afganistán. El asesinato de Bin Laden fue un golpe duro, pero no ha desencadenado el fin de la organización.

Mientras se deteriora la situación militar sobre el terreno y los afganos empiezan a dudar de que occidente vaya a hacer entrega del testigo en condiciones de seguridad a las fuerzas afganas para que a su vez puedan proteger a la población, se está haciendo cada vez más urgente que los Estados Unidos y la OTAN aceleren el proceso de diálogo con los talibán.

Para ello, la clave consiste en negociar las CBM (Confidence Building Measures, o Medidas de Generación de Confianza) de aplicación sobre el terreno, entre las que podría figurar el fin de las operaciones nocturnas de los norteamericanos a cambio del fin de la campaña de asesinatos de altos cargos afganos que han emprendido los talibán. Luego habría otras futuras medidas de tipo CBM que rebajarían gradualmente el nivel de violencia, lo que facilitaría que las fuerzas occidentales llevaran a cabo la transición.

Según los talibán, ellos no van a obstaculizar la retirada de Estados Unidos de determinadas áreas seleccionadas siempre y cuando los estadounidenses no les ataquen a ellos. Entretanto, consejeros próximos al presidente Karzai afirman que es el dedo de Estados Unidos el que está en el gatillo y que es poco lo que ellos pueden hacer, más allá de rogarles que pongan fin a las operaciones nocturnas.

En lo que se refiere a estabilidad, la responsabilidad recae sobre los norteamericanos pero, si se empeñan en seguir por el camino que llevan, la transición de poder a las fuerzas afganas podría convertirse en un auténtico desastre

La 'niebla de la ciberguerra'

EEUU carece de una doctrina militar contra los ataques a la seguridad informática

Estados Unidos ha elevado internet a la categoría de teatro de guerra, al mismo nivel que la tierra, mar, aire y espacio exterior, pero «todavía no tiene una doctrina militar en este campo». La frase, de un experto en ciberseguridad de una empresa estadounidense que prefiere que este periódico no publique su nombre, resume la situación de desconcierto en Washington en este campo. Y también refleja cómo en esta área de seguridad, el sector privado ya ha tomado la delantera al Estado.

Gran parte de la ciberseguridad estadounidense está subcontratada a empresas, pequeñas y grandes, que tienen más experiencia que el propio Pentágono en esta materia. Al fin y al cabo, éste es un mercado que, sólo en EEUU, ha alcanzado los 10.000 millones de dólares (7.000 millones de euros), según el think tank de Washington Centro de estudios Internacionales y Estratégicos.

Pero, primero, EEUU debe saber qué quiere hacer en materia de ciberseguridad. Y ahí no faltan críticos al esfuerzo de los gobiernos de Bush y Obama. La estrategia del Pentágono es «tapar agujeros en nuestras redes, pero sin castigar a nadie pese al rampante espionaje», según explicaban en el International Herald Tribune Richard Clarke, ex zar antiterrorista con Clinton, y Bush hijo, que ha publicado un libro titulado, precisamente, Ciberguerra.

La «niebla de la guerra» de la que hablaba el teórico militar prusiano Carl von Klausewitz -padre de la guerra moderna- para referirse a «la gran incertidumbre de todos los datos en la guerra» es todavía mayor en un tipo de conflicto en el que el campo de batalla y los objetivos son, precisamente, datos.

Hasta el mes pasado, por ejemplo, EEUU no fue capaz de definir claramente qué tipo de agresión consideraría un acto de guerra. ¿Robar datos? Eso sería espionaje. ¿Borrar el disco duro de ordenadores? Depende de cuántos y de cómo. El Cíber Comando de las Fuerzas Armadas, creado en octubre, ha puesto el listón muy alto. «Si tú colapsas nuestra red eléctrica, a lo mejor nosotros te ponemos un misil en una de tus chimeneas», declaró en mayo un portavoz del Cíber Comando a The Wall Street Journal. El ejemplo no era casual: hace dos años, ese diario informó de que China se había infiltrado en los sistemas informáticos que coordinan la red eléctrica de EEUU.

China, de hecho, está en el centro de la última controversia en la ciberguerra. O ciberguerrilla. O ciberespionaje: la Operación Shady RAT (un juego de palabras entre Operación Rata en las Sombras y Operación de Herramientas de Acceso Remoto en las Sombras, ya que eso significa el acrónimo, que designa a los software diseñados para acceder a información en otros ordenadores).

Según el fabricante de antivirus californiano McAfee, Shady RAT ha sido tal vez el mayor ataque cibernético a redes en EEUU y sus aliados, y ha sido coordinado por un «agente estatal» extranjero que, según el consenso unánime en EEUU, es el Gobierno chino. En total, 49 objetivos en Estados Unidos y 23 en el resto del mundo -sobre todo en Corea del Sur, Japón y Taiwan, tres países que no son exactamente aliados de Pekín- fueron víctimas de ataques on line. Los agresores se llevaron cantidades enormes de información de entidades que abarcan desde el FMI hasta la ONU, pasando por empresas de Defensa estadounidenses, de forma sistemática y a lo largo de años. Sólo de la sede de Naciones Unidas en Ginebra estuvieron sacando información desde 2008.

Compleja infraestructura

La estrategia seguida ha sido la más habitual en estos casos: «Enviar correos electrónicos con documentos adjuntos dirigidos a unos pocos individuos de alto nivel o bien situados en esas organizaciones», según la publicación Security News Daily. Una vez que se abren esos documentos adjuntos, un programa entra en el ordenador del usuario y empieza a robar datos.

En EEUU todo el mundo cree que China -y, en mucho menor grado, Rusia- está detrás de los ataques. Porque, según los expertos, llevar a cabo una ciberofensiva no es algo que pueda hacer un hacker, por muy listo que sea. «Un chaval de 14 años no puede hacer daño a un país. Se requiere una infraestructura compleja», ha declarado a la revista Live Science Sami Saydjari, ex miembro de Darpa -la agencia del Gobierno de EEUU encargada de investigación secreta a la que se atribuye la creación de internet- y presidente de Profesionales por la Ciberdefensa. Paradójicamente, entre las empresas espiadas en el Shady RAT podría estar Lockheed Martin, una de las compañías de Defensa más activas en el área de ciberseguridad

CARLOS FRESNEDA

07/08/2011

La pérdida de la ilusión

EEUU atraviesa uno de sus periodos históricos más difíciles

Dos de cada tres norteamericanos admite que la última década ha marcado el «declive» de su país. El espectro del 11-S sigue vivo al cabo de 10 años, unido ahora a la preocupación por la marcha de la economía, a la creciente rivalidad de China y a los fantasmas de la guerra de que no cesa en Afganistán e Irak.

Estados Unidos atraviesa «uno de los períodos de pesimismo más prolongados de su Historia», según certifica una reciente encuesta de la revista Time, en colaboración con el Aspen Ideas Festival. Habría que remontarse a la crisis de los rehenes de Irán en 1979, con Jimmy Carter en la Casa Blanca, o a la dimisión de Richard Nixon durante el escándalo Watergate en 1974, o a los momentos más críticos de la Guerra de Vietnam bajo el mandato de Lyndon B. Johnson, en la segunda mitad de los sesenta, para percibir un malestar similar en la sociedad americana.

Optimistas por naturaleza, los norteamericanos tienen la merecida fama de sobreponerse a la adversidad y superar las caídas en tiempo de récord. El mazazo del 11-S, que en otro país (o en otra ciudad) habría provocado un cataclismo social y económico, quedó enterrado (temporalmente) bajo las bombas de la guerra contra el terror y bajo la (aparente) placidez económica de la que se beneficiaron sólo los más ricos.

El espejismo de la era Bush se diluyó ya al final, con el terremoto financiero que dejó por primera vez al país al borde del precipicio. Con la recesión haciendo estragos en Europa, con el pesimismo instalado en la mitad norte del globo, los norteamericanos dieron una nueva lección de optimismo, eligiendo al primer presidente negro de su Historia y contagiando a gran parte del mundo la «esperanza» en un cambio real.

Obama llegó al poder con la vitola del mesías global, pero el aura le duró apenas 100 días. Su defensa de la guerra en el momento de recibir el prematuro Nobel de la Paz marcó su simbólico declive. La caza y muerte Bin Laden le reconcilió fugazmente con los norteamericanos, pero la crisis de la deuda ha vuelto a ponerle en su sitio. Con un 40% en el termómetro de la popularidad de Gallup (acercándose a Bush en sus horas más bajas), Obama ha cumplido esta semana los 50 como «el presidente de la resignación».

Puestos a buscar culpables sobre su pesimismo, el 23% de los estadounidenses apunta aún con el dedo hacia George W. Bush, pero el 20% considera ya responsable a Obama y el 16% carga las tintas sobre el Congreso, según el sondeo de Time. Curiosamente, tan sólo el 6% atribuye la responsabilidad a Wall Street.

El 71% de los norteamericanos piensa que las cosas están peor que hace una década, y una proporción similar -de acuerdo con otro sondeo de la CBS- opina que el país avanza «en la dirección equivocada».

Fareed Zakaria, que estos días publica una puesta al día de El mundo post americano, lleva tiempo intentando convencer a los estadounidenses de que ha llegado el momento de «despertar» y reconocer no ya su declive, sino el «ascenso» de otros jugadores en este siglo XXI marcado por las crisis y las turbulencias. Pero los norteamericanos no quieren ceder terreno y siguen gritando como auténticas fieras «¡USA, USA!», cuando llega el momento de defender la omnipotencia de las barras y estrellas (la muerte de Bin Laden fue tal vez la postrera oportunidad). Tan enfrascados están en su propia primacía, que no han sido capaces de ver la autoflagelación causada en las últimas semanas por el pulso entre demócratas y republicanos a cuenta el techo de la deuda.

Habrá quien le eche ahora la culpa al Tea Party -que tuvo al país al borde de la suspensión de pagos- por la rebaja en la calificación de la deuda americana por parte de Standard & Poor's. Pero lo cierto es que el descenso de categoría, por primera vez en 70 años, es una cura de realidad para toda la clase financiera y política, que pretendía seguir ignorando la bola de nieve del deficit.

La caída del helicóptero Chinook en Afganistán -el día más trágico para los soldados norteamericanos desde que arrancó la guerra- se suma ahora a la cascada de eventos catastróficos de las últimas semanas. Los analistas lo comparan con el derribo del Black Hawk en Somalia, o con los momentos más bajos de las guerras de Irak y de Vietnam.

Afganistán vuelve a primera página. La mayoría de norteamericanos, indiferentes durante mucho tiempo al coste humano y económico de la guerra, reclaman con fuerza la retirada. El décimo aniversario del 11-S se acerca, y sólo el 6% opina que el país se ha recuperado. Ocho de cada 10 temen un nuevo atentado.

Carlos Fresneda ha sido corresponsal de EL MUNDO en Nueva York durante los últimos 17 años

PABLO PARDO / Washington
Especial para EL MUNDO

07/08/2011

S&P hace más vulnerable a EEUU

La bajada de 'rating' eleva las dudas sobre la recuperación y arrastrará al sector financiero La Casa Blanca arremete contra la agencia y la acusa de actuar con poco rigor

Zapatero embusteroPor primera vez en 70 años, Estados Unidos no está entre las economías más solventes del mundo. Standard and Poor's (S&P), la mayor agencia de calificación de riesgos por cuota de mercado, ha recortado la calificación de la deuda a largo plazo a la primera potencia mundial de AAA a AA+. Es una decisión con implicaciones económicas, políticas y financieras. Desde el punto de vista económico, porque pone de manifiesto los problemas a largo plazo de la primera economía mundial, exacerbados por la resaca de la mayor crisis financiera desde los años 30. Y, políticamente, porque cuestiona la capacidad del sistema institucional estadounidense para hacer frente a esos problemas.

Finalmente, aunque la noticia no ha sorprendido a nadie, supone un factor de incertidumbre añadido para unos mercados financieros que están pasando por el peor mes de agosto desde que en 1998 suspendió pagos Rusia. Porque los bonos del Tesoro estadounidenses, por su liquidez y solidez, forman gran parte del colchón de capital de bancos, aseguradoras y fondos, y son la referencia (benchmark) de los precios e intereses de un sinnúmero de activos financieros.

Tanto la Reserva Federal como el Tesoro de EEUU han declarado que no van a cuestionar la solvencia de las reservas de bonos de los bancos. S&P, sin embargo, ha matizado que, en el caso de las aseguradoras, sí podría poner en revisión a la baja sus ratings. Y, a ratings más bajos, esas empresas tienen que pagar intereses más altos. Justo lo peor en un momento de nueva ralentización de la economía mundial. Queda, por último, la incertidumbre acerca de cómo reaccionarán a la bajada los fondos de inversión que invierten en estos activos, y que juegan un papel clave en el mercado financiero mundial.

El mismo problema de las aseguradoras se plantea a EEUU. Según Standard and Poor's, su decisión provocará una subida de los tipos a largo de ese país de entre el 0,25% y el 0,50%. Es una cifra minúscula, ya que los intereses de la deuda estadounidense están en mínimos de 60 años. Y con la crisis en la Eurozona, los bonos del Tesoro americanos siguen siendo, de lejos, uno de los activos más atractivos del mundo.

Pero esa mínima subida de los tipos también tendrá impacto en la economía real en un país en el que, por ejemplo, las hipotecas se suelen fijar en función de los tipos a largo. De hecho, según S&P, la rebaja del rating provocará una caída del crecimiento de EEUU de entre el 0,25% y el 0,50%. Eso, en un momento en el que existe peligro de que ese país caiga en crecimiento cero, es otra mala noticia.

Y también, como siempre en el caso de las calificaciones de deuda, la decisión está marcada por la controversia que, en este caso, es cuantificable en números: dos billones de dólares, es decir, 1,4 billones de euros. Ese es el error que S&P cometió al proyectar el endeudamiento de Estados Unidos en 2021, y del que sus analistas sólo salieron cuando hablaron con los expertos del Tesoro el viernes a las dos de la tarde, hora de Washington, para presentarles su bajada de rating. En términos brutos, eso significa que la agencia había inflado su previsión de deuda en un 9%.

La corrección de esas cifras implica que Estados Unidos tendrá dentro de 10 años un volumen de deuda equivalente al 85% del PIB, en lugar del 93% inicialmente previsto. Pero esa reducción de ocho puntos porcentuales no ha sido suficiente para Standard and Poor's, que decidió seguir adelante con la rebaja del rating. Por el contrario, para el Tesoro de EEUU esa equivocación destruye el valor de la bajada del rating. «Un juicio basado en un error de dos billones de dólares habla por sí solo», declaró un portavoz de la institución el viernes por la noche, cuando S&P hizo pública la bajada.

La tozudez de S&P tiene una justificación: la agencia había dejado claro que sólo mantendría la triple A de EEUU si ese país decidía una reducción del déficit de cuatro billones de dólares (2,8 billones de euros) en un plan políticamente creíble. Y ninguna de las dos condiciones se ha cumplido. El plan de saneamiento presupuestario pactado entre demócratas y republicanos in extremis el lunes, y que evitó la suspensión de pagos, sólo prevé un recorte del desequilibrio de entre 2,1 y 2,4 billones de dólares que, además, queda para después de las elecciones de 2012 y sobre el que pende un más que notable grado de incertidumbre política.

Así pues, y después de haber dejado tan claras sus condiciones, quien se arriesgaba a una pérdida de prestigio si no bajaba el rating era S&P. Las otras dos grandes agencias de calificación, la también estadounidense Moody's y la francesa Fitch IBCA, no van a bajar la deuda de EEUU. Pero el debate sigue abierto

P. Pardo / Washington
Especial para EL MUNDO

07/08/2011

La vieja empresa que desafió al imperio

Paradójicamente, Standard and Poor's (S&P) forma parte de una empresa vieja. No sólo con solera -que lo es, como muestran sus 102 años- sino, verdaderamente, vieja. Anticuada. Tan es así que en la actualidad está viviendo una rebelión de accionistas que la quieren partir en dos, o en varios fragmentos.

S&P es una división del conglomerado McGraw-Hill. Los conglomerados son una reliquia de los 60, cuando, por ejemplo, BP tenía una división de pienso o, su rival ExxonMobil otra de tractores y Pearson, la editora de Financial Times, contaba con una petrolera. McGraw-Hill tiene desde la editorial de libros educativos de ese mismo nombre hasta cadenas de televisión, pasando por empresas de análisis de mercado y, por supuesto, S&P, su división más rentable y que ahora el fondo de pensiones de los maestros de Ontario, en Canadá, y el hedge fund Jana quieren segregar del resto de la empresa.

Los conglomerados desaparecieron de casi todos los sectores de actividad -con la excepción de los medios de comunicación- en los años 80 y 90, cuando la presión de los accionistas forzó a los directivos de las empresas a buscar mayores rentabilidades. De hecho, según Jana, McGraw-Hill cotiza con un descuento del 25% debido, precisamente, a que la empresa parece «una colección de activos de un niño rico» un accionista de Pearson en los 90.

McGraw Hill adquirió en 1966 S&P, una compañía de prensa especializada que desde 1941 se dedicaba al análisis financiero. Esa compra acabaría transformando a toda la empresa: a medida que, en las cuatro últimas décadas, empresas y EEUU han ido recurriendo cada vez más a la emisión de deuda en forma de bonos vez de a créditos tradicionales, el análisis de su situación financiera ha ido ganando en importancia. A su vez, los gobiernos y los reguladores han dejado a esas empresas de análisis la tarea de decidir qué emisores de deuda son solventes y cuáles no. Así es como Standard and Poor's ha acabado por comerse al resto de McGraw-Hill, una empresa que, ahora, parece en proceso de desmantelamiento

MICHAEL LEWITT

07/08/2011

No hay nubes tras la envoltura de plata

Los Estados Unidos de América ya no son AAA. Por primera vez desde 1917, el crédito norteamericano ya no se considera a prueba de balas. El pasado viernes, Standard & Poor's lo rebajó desde AAA hasta AA+. Si bien esta rebaja era ampliamente esperada después de que los líderes políticos de los EEUU no lograran aprobar un paquete de medidas para fijar un techo para la deuda que cumpliera con los requisitos de S&P, éste sigue siendo un acontecimiento trascendental. Los expertos y economistas que argumentan lo contrario no entienden la psicología de las economías ni de los mercados.

Esta decisión llega en un momento en que la confianza del mercado es extremadamente frágil. Las agencias de calificación de crédito tienen la pésima costumbre de dar las malas noticias en el peor momento posible, pero en este caso su acción estaba justificada. S&P notificó con suficiente antelación cuáles eran los requerimientos para mantener la calificación AAA. Pero en lugar de aprobar un plan serio para la reducción de la deuda, los líderes norteamericanos han estado virtualmente sonándose la nariz ante la agencia de calificación en lugar de aprobar una ley con un techo de deuda que no incluyera ningún aumento de impuestos (incluso para aquéllos que pudieran permitírselo fácilmente) y en el que el 70% de los recortes de gastos (que en sí son tan pequeños que ni siquiera va a hacer mella en la carga de la deuda de Estados Unidos) ni siquiera comienzan hasta el año 2017. Los líderes de los Estados Unidos han resultado ser sus peores enemigos.

Los EEUU tienen hoy en día una deuda que asciende a 20 billones de dólares, incluyendo las obligaciones de Fannie Mae y Freddie Mac, las dos grandes agencias de la vivienda insolventes cuya conservación está siendo llevada a cabo por el gobierno de los EEUU. Dicha suma equivale al 140% del PIB. En 2020 la mencionada cifra estará mucho más cercana a los 30 que a los 20 billones de dólares y probablemente equivaldrá a un 160% del PIB. Pero la economía de los EEUU no puede crecer lo suficientemente rápido como para mantener este menoscabo, incluso si su clase política fuera capaz de empezar a actuar como adultos, dado que el peso de una deuda tan excesiva aplastaría el crecimiento económico.

La condición debilitada de la economía de EEUU es el resultado de una larga lista de decisiones políticas erróneas que se remontan a mucho antes de las administraciones de los presidentes Bush y Obama. Sin embargo, el deterioro de las finanzas de Estados Unidos se aceleró a una velocidad alarmante en la primera parte de la década de 2000. Cuando se permite que la especulación fiscal y la política de recompensas monetarias y fiscales fijen el camino de la actividad económica productiva, el resultado inevitable es el deterioro económico.

Resulta imposible saber con qué grado de severidad van a reaccionar los mercados financieros ante la decisión de S&P, pero es muy difícil encontrar algún rayo de luz detrás de este nubarrón. Algunas personas argumentan que esto es realmente un toque de atención a los líderes de los EEUU, pero que, ciertamente, también subestima las diferencias políticas profundas que dividen a los partidos Demócrata y Republicano. Este vacío fue una de las principales razones por las que S&P tomó la decisión que ha tomado, y existen muy pocos indicios de que el comedimiento vuelva al gobierno de los EEUU a corto plazo. Las tipos mundiales de interés se verán impulsados al alza por esta decisión, aunque el impacto no se vaya a percibir inmediatamente debido a que la debilidad económica de los EEUU y Europa los están presionando a la baja. Sin embargo, cuando finalmente se hayan notado los efectos inflacionarios de la impresión de dinero incesante por parte de la Reserva Federal de EEUU y del BCE, una baja calificación de la deuda de los EEUU ciertamente no facilita las cosas. Por ahora, sin embargo, la debilidad económica debe mantener las tasas de interés y los mercados de deuda pública bajo control. Empero, a los activos de riesgo como los bonos de alto rendimiento de las empresas y a los bonos hipotecarios no les ha ido tan bien debido a que su desempeño se relaciona no sólo con las tasas de interés, sino con la salud de la economía. La preocupación principal de los mercados de bonos en este momento es la debilidad económica, de la cual hay una más que notable abundancia de ambos lados del Atlántico.

Los mercados de renta variable son otra cuestión. Ya han entrado en una fase de corrección, debido a las preocupaciones existentes sobre el débil crecimiento económico y la falta de confianza en la administración económica global. La decisión de S&P es un golpe a la confianza global en un momento en el que ya es extremadamente vulnerable. Los mercados de valores podrían caer mucho más salvo que se adopten de inmediato medidas concretas para mejorar la confianza. Y si las recientes actuaciones de los líderes del mundo son indicativas de algo, es muy poco probable que eso suceda. Así que la venta masiva de acciones es probable que continúe en la mañana del lunes.

Y, finalmente, ése puede ser el gran problema. El mundo no ha visto otra cosa que una política prudente en los últimos años. Los inversores y los ciudadanos se han enterado del hecho de que los gobiernos no están dispuestos a adoptar las decisiones dolorosas necesarias para hacer frente a los problemas con los que se enfrentan sus economías. El mundo está perdiendo su voluntad de creer en las falsas promesas que le hacen sus líderes. Por supuesto, los ciudadanos deben estar preparados para apoyarlos si ellos deciden optar por seguir un camino mejor. Por el momento, sin embargo, las acciones imprudentes de sus dirigentes no merecen nuestro apoyo. El circo que se ha formado alrededor del acuerdo sobre el techo de la deuda norteamericana demuestra que los EEUU son incapaces de gobernarse a sí mismos. La crisis de la deuda de Europa muestra con cada rescate sucesivo por parte de las autoridades económicas europeas que los profundos problemas estructurales que se encuentran en el corazón de las economías con problemas del continente no se abordarán, dando lugar a esas políticas laborales, fiscales e industriales que retardan el crecimiento y recompensan la especulación. El último anuncio de que el Banco Central Europeo va a comenzar a comprar la deuda italiana es un ejemplo más de ello. Se puede calmar a los mercados por un tiempo breve, pero ello debilitará aún más el balance del BCE y exacerbará la crisis en el futuro. Y los mercados se están dando cuenta de la irresponsabilidad de las políticas.

Los líderes mundiales se enfrentan a una elección de proporciones verdaderamente históricas. Se puede seguir uno de dos caminos. El primer camino les obligaría a admitir finalmente los errores de las políticas anteriores y a emprender una reforma integral de todas las políticas fiscales que afectan a la economía -energía, educación, impuestos, regulación de los negocios, la tecnología y la política científica así como la política industrial- con el fin de dar a su economía la oportunidad de crecer a través de inversiones productivas. (Por cierto, estas inversiones y estas políticas específicas también tienen el beneficio adicional de mejorar la calidad de vida). Pero este camino también exige disciplina al banco central, algo que el modelo de Paul Volcker perdió hace mucho tiempo.

O bien pueden permanecer en el camino actual y seguir convirtiendo en dinero sus deudas con la esperanza de que las generaciones futuras serán capaces de pagarlas con sus monedas devaluadas y que los mercados no las abandonen. La opción es clara. La pregunta ahora es si los líderes tendrán el coraje suficiente de hacer lo correcto y sus ciudadanos la fortaleza suficiente para apoyarlos.

Michael Lewitt es director de The Credit Strategist y autor de La muerte del capital


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Pekín / Madrid

07/08/2011

China pide que el dólar deje de ser la moneda de referencia

Los ministros del G-7 y el BCE analizarán por conferencia el recorte del 'rating'

El Gobierno chino, principal acreedor de Estados Unidos, criticó ayer duramente la «estrechez de miras» exhibida por los políticos de Washington a la hora de resolver sus problemas de endeudamiento y cuestionó que el dólar siga siendo la divisa de referencia de las reservas mundiales. La gran reprimenda del gigante asiático llegó sólo un par de horas después de que la agencia de calificación crediticia Standard & Poor's rebajara de categoría la deuda de EEUU.

En un análisis que ayer publicaba la agencia oficial de noticias Xinhua se insta a una «supervisión internacional» del dólar como divisa global de las reservas y a la consideración de otras divisas.

«EEUU tiene que pagar su adicción a la deuda y las riñas de Washington de tan poca perspectiva», afirma la agencia Xinhua, conocida como la voz del Gobierno de Pekín.

China «tiene ahora todo el derecho a exigir a EEUU que encare sus problemas de deuda estructurales y garantice la seguridad de los depósitos de China en dólares», agrega en su análisis la agencia.

«Estados Unidos, insiste, debería recuperar el principio de sentido común de que uno debe vivir dentro de sus posibilidades», añade en su análisis la agencia de noticias.

Hace unos días, la agencia crediticia china Dagong Global Credit fue la primera en rebajar la nota de la deuda estadounidense de A+ a A. Recorte que contrastó con la decisión de las otras dos principales agencia de rating, Moody's y Fitch, que han mantenido hasta la fecha su calificación AAA para EEUU, aunque Moody's ha advertido que la está «supervisando».

Según anunciaba ayer Xinhua, la agencia de rating china y el resto de las agencias internacionales aplicarán nuevas rebajas a la calificación si Estados Unidos no frena «sus gigantescos gastos militares y sus abultados gastos sociales».

China, además de ser uno de los principales tenedores de deuda de EEUU, tiene también grandes inversiones en deuda privada de las más variadas empresas estadounidenses, que se pueden ver afectadas también por el recorte del rating.

El recorte de la calificación a de la deuda soberana de Estados Unidos va a ser discutido telefónicamente durante el fin de semana por los ministros de Economía del G-7, según fuentes diplomáticas europeas.

La primera conferencia telefónica se podría haber establecido ayer sábado por la tarde, según aseguro la agencia de noticia Dpa. Pero hoy los ministros de las principales economías del mundo tendrán una segunda comunicación. La conferencias estaría auspiciada por el ministro de Economía francés, Francois Baroin, en calidad de representante de la Presidencia gala del G-7 y el G-20, quien había manifestado previamente en una entrevista que todavía era muy pronto para convocar un encuentro de los representantes de las principales economías del mundo.

El recorte del rating a EEUU y las consecuencias que pueden tener en el ya convulsionado mercado europeo ha hecho reaccionar al Banco Central Europeo (BCE). Hoy el Consejo de Gobierno del BCE, con el presidente Jean-Claude Trichet al frente, celebrarán una inusual conferencia para discutir los eventos de la crisis de deuda de la zona euro y la posibilidad de compra de bonos soberanos italianos, aseguraron fuentes del organismo a Reuters.

Las mismas fuentes aseguraron que el consejo sigue dividido sobre si comprar bonos del Gobierno italiano, pero incluso algunos de los que están a favor de la medida dicen que Italia debería hacer más para acelerar las medidas de austeridad.

CARMEN LLORENTE / Madrid

07/08/2011

La decisión de S&P añade más pánico al parqué

Los inversores temen nuevos ataques a las primas de riesgo y más caídas en Bolsa

La decisión de la agencia crediticia Standard & Poor's de rebajar de categoría la deuda de Estados Unidos añade más leña al inmenso incendio que asola a los mercados financieros europeos. Afortunadamente, el recorte se anunció tras el cierre de Wall Street y con un caluroso fin de semana por delante para asimilarlo. Pero sin duda la noticia quitará el sueño a muchos operadores, brokers y gestores de carteras ante la reacción de las bolsas y los mercados de renta fija cuando mañana reanuden de nuevo su actividad.

Los analistas consultados por EL MUNDO temen que la bajada de la nota crediticia a la primera potencia del mundo acreciente aún más la crisis de la deuda, que cada vez se extiende a más países europeos y que esta semana, precisamente, ha alcanzado sus máximas cotas, con Italia y España como principales epicentros de los ataques.

La prima de riesgo española se ha asentado en los alrededores de los 400 puntos; nivel que muchos analistas consideran que, de mantenerse durante unos meses, pondrá a España al borde del rescate. Lo mismo ha sucedido con Italia, que en poco más de un mes ha doblado su riesgo país -el diferencial de tipos con Alemania cerró el viernes en 379 puntos, aunque también llegó a superar la cota psicológica de los 400 puntos-.

El estratosférico nivel que han alcanzando las primas de riesgo de España, Italia y el resto de los llamados países periféricos, a ojos de los inversores pone en peligro la continuidad del euro, un riesgo que está intensificando las turbulencias en los mercados.

«Si en 2007 asistimos a la crisis del sector financiero, cuando ningún banco confiaba a la hora de prestar dinero a sus competidores. Ahora estamos en una crisis de la deuda soberana de incalculables dimensiones, en la que se han disparado las dudas sobre la capacidad de pago de ciertos países, debido a su alto endeudamiento», explica el responsable de inversiones de uno de los primeros bancos españoles.

Y sin duda, esta desconfianza ha estado alimentada, además de por las dudas de los inversores, por los continuados recortes de los ratings aplicados por las tres grandes agencias crediticias: Moody's, Fitch y Standard & Poor's a las deudas soberanas de los llamados países de la Europa periférica.

La turbulencias en los mercados de deuda, además, se han extendido con gran virulencia a la renta variable. Las bolsas europeas han vivido su peor semana desde 2008. Milán se ha desplomado un 13%; Fráncfort, un 12,8%; París, un 10,7%, Londres, un 8,8%; y Madrid, un 9,95%.

También Wall Street se ha visto convulsionada por el elevado endeudamiento de su país y la amenaza de un recorte del rating que ha terminado por producirse. Esta semana el Dow Jones ha perdido más de un 5% y el nivel de los 12.000 puntos.

«Tras el recorte en Estados Unidos, crece el temor a que las agencias de calificación extiendan sus correcciones de notas a más países, con lo que la inestabilidad en los mercados está servida», explica Alberto Roldán, director de Análisis de Inverseguros, que recuerda que ya pesa la amenaza de una nueva rebaja de la nota sobre España por parte de Moody's.

«Me temo que seguimos en tendencia bajista. Hay mucho pesimismo y desconfianza en estos momentos», añade Roldán.

Los más viejos en el mercado recuerdan una vieja máxima bursátil: «cuando Wall Street estornuda Europa coge una pulmonía»

JOSÉ CARLOS DÍEZ

07/08/2011

EEUU es AA+

Leyendo el titular cualquier lector pensará que EEUU ha cambiado de grupo sanguíneo. Pero en la jerga de las agencias de calificación ha perdido el tótem de la AAA. Técnicamente da igual, ya que un AA+ sigue teniendo una probabilidad de impago de su deuda próxima a cero, pero en la práctica los inversores penalizan haber perdido la máxima calificación. Los españoles lo hemos sufrido en nuestras carnes, los costes de financiación aumentan y el Gobierno y las entidades financieras tienen más problemas para captar financiación en el exterior.

EEUU debería haber perdido su AAA en septiembre de 2008, cuando la administración Bush nacionalizó las dos grandes agencias hipotecarias y, de la noche a la mañana, la deuda de los contribuyentes americanos aumentó un 30% de su PIB. Las agencias reciben la mayor parte de sus beneficios en EEUU y el Reino Unido, y esta es la única razón objetiva para mantener el AAA a ambos países. La deuda federal de EEUU supera el 100% de su PIB y los estados y municipios tienen casi otro 20% del PIB en deuda. Si se tiene en cuenta la situación fiscal, hay parecidos con Grecia. Y tienen el doble de deuda pública que España. Por supuesto, EEUU no es Grecia y su renta por habitante y su potencial de crecimiento hacen que el escenario de un impago como el caso heleno esté aún muy alejado.

No obstante, la sociedad americana debe reaccionar. Su política en las tres últimas décadas ha sido «para que voy a pagar impuestos hoy, si los pueden pagar mis hijos mañana». El dólar es la moneda de reserva y no hay mercado alternativo para acoger 14 billones de dólares, por lo que EEUU podrá seguir financiando su posición. Los chinos echan pestes de la clase política americana, pero EEUU es su principal cliente y si le cortan la financiación su modelo colapsará y no podrán seguir reduciendo la pobreza. Esto ayuda a explicar que a pesar de las críticas le siguen regalando el dinero a EEUU comprándoles bonos con tipos de interés próximos a cero.

El problema de EEUU no es el límite de deuda: es el déficit público crónico desde la era Reagan. La causa no es el gasto público, que es muy inferior al promedio europeo, sino su bajo nivel de impuestos, más propio de un país emergente que del líder mundial. La economía americana está pidiendo a gritos la introducción del IVA, pero el presidente que lo haga habrá cavado su tumba política. Además deben disminuir el gasto militar que supone el 50% del gasto en armamento del mundo.

A corto plazo, la medida generará tensión en los mercados, pero los inversores se acostumbrarán a que el país de la moneda de reserva sea AA+. El problema es a largo plazo. Y como advirtió Bernanke, el presidente de la Reserva Federal, en el Congreso americano: «Lo que no puede durar de por vida, alguna vez acaba».

Jose Carlos Díez es economista jefe de Intermoney

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