
Decenas de miles de personas se echaron anoche a las calles para congregarse, indignadas, en las principales plazas de España. Espontáneamente, los ciudadanos, de todas las edades y condiciones, plantaron cara a la prohibición de la Junta Electoral Central y desafiaron al poder político. El Gobierno perdió la batalla. Derrotado por el hartazgo y el malestar de la gente, desconcertado por la fuerza de un movimiento que se le ha ido de las manos, el Ejecutivo claudicó y no se atrevió a imponer la decisión de la JEC.
El vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, se arrogó el poder de desobedecer el acuerdo de la Junta que, el jueves por la noche, había declarado las concentraciones de los indignados «contrarias a la legislación electoral». Para Rubalcaba, este pronunciamiento no resultó definitivo. El Ejecutivo, atemorizado por las posibles consecuencias de un desalojo a la fuerza, estaba decidido a no disolverlas.
El vicepresidente aseguró que su decisión última se tomaría en función de lo acordado por la Junta y otras tres leyes: la de Régimen Electoral General, la Reguladora del Derecho de Reunión y la de Seguridad Ciudadana.

Manejando estas tres normas, los caminos del Gobierno confluyen en una teoría: el derecho de reunión, recogido como fundamental en el artículo 21 de la Constitución, debe ser protegido por encima de lo demás -y aquí se incluye el acuerdo de la Junta Electoral para salvaguardar de interferencias los días de reflexión y votación-, salvo que existan razones fundadas de alteración del orden público con peligro para las personas y los bienes.
En este sentido, el Ejecutivo estaba decidido a no proceder al desalojo de los espacios públicos ocupados y, en especial, de la Puerta del Sol, convertida en epicentro de la protesta, y ello pese a que los congregados ya habían lanzado su desafío y habían anunciado su intención de mantenerse en las plazas hasta mañana por la noche, justo cuando finaliza la jornada electoral.
La decisión, en última instancia, se justificará echando mano del artículo 16 de la Ley de Seguridad Ciudadana, que establece las circunstancias en las que pueden disolverse las reuniones y manifestaciones.
Dicho artículo señala: «Las autoridades, por medio de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, podrán disolver, en la forma que menos perjudique, las reuniones en lugares de tránsito público y las manifestaciones, en los supuestos previstos en el artículo 5 de la Ley Orgánica Reguladora del Derecho de Reunión».
Los citados supuestos son los siguientes: las reuniones o manifestaciones que se consideren ilícitas de conformidad con las leyes penales (por ejemplo, las celebradas para cometer un delito o aquellas en las que sus asistentes porten armas); cuando se produzcan alteraciones del orden público con peligro para personas o bienes y aquéllas en las que los reunidos hagan uso de uniformes paramilitares.
Con estos argumentos, el vicepresidente se muestra convencido de poder afirmar ante la opinión pública que el Gobierno «ha cumplido la ley». «La democracia es un conjunto de reglas que los españoles nos hemos dado y no hay democracia sin cumplimiento de la ley», recalcó.
Según Rubalcaba, este acatamiento y cumplimiento se ha producido a lo largo de toda la semana, incluido el miércoles, cuando el Gobierno optó, pese a que la Junta Electoral Provincial había declarado ilegal la concentración de la Puerta del Sol, por no dar la orden de desalojo.
Ayer evitó pronunciarse expresamente sobre las intenciones del Ejecutivo, pero todas las explicaciones que proporcionó y las leyes que citó conducían a la misma conclusión: no habría disolución de los congregados pese al acuerdo de la Junta Electoral Central, ratificado nuevamente ayer por la tarde por la Junta Provincial de Madrid, que también decidió prohibir la concentración que se inició a las 20.00 horas.
El vicepresidente, que decidió por la mañana suspender su participación en los actos de cierre de campaña para seguir los acontecimientos desde el Ministerio, recalcó que el papel de las Fuerzas de Seguridad respondería, en cualquier caso, a los criterios de «oportunidad, congruencia y proporcionalidad», cuidando siempre de «no crear dos o tres problemas donde sólo hay uno».
La afluencia era de tal magnitud -cerca de 19.000 personas contabilizadas por la empresa Lynce para Efe a las 20,36 horas- y tan variopinta -había tantos niños que incluso se improvisó un servicio de guardería- que parecía difícil imaginarse una intervención de la Policía sin que se produjese algún incidente.
Rozando la medianoche, la Puerta del Sol estaba abarrotada y la multitud se extendía por las calles y plazas adyacentes, en las que se vivía un ambiente pacífico y festivo, amenizado por conciertos y batucadas y presidido por una gran pancarta que representaba un sol, adornada con globos blancos y amarillos.
La expectativa de los organizadores, que aseguraron haberla recibido de un portavoz policial, era que se produciría un despliegue de efectivos minutos antes de la madrugada, para comunicar una sanción administrativa a los convocantes. Como nadie consta como tal oficialmente, la comisión legal que asesora al Movimiento 15-M recomendó por megafonía que nadie recogiese ningún documento que le entregasen los agentes. No sólo no se produjo la citada comunicación, sino que la Policía Nacional retiró los furgones que tenía desplegados en la plaza de Callao y en la calle de Alcalá y mantuvo una vigilancia muy discreta, sin hacer, al cierre de esta edición, ningún movimiento que hiciese sospechar que tuviese intención de intervenir.
Los indignados insistieron ayer en su voluntad de desafiar la decisión de la Junta Electoral. «Vamos a seguir aquí», proclamaron. Según expusieron, contra el criterio del organismo competente, su protesta «no vulnera la legislación electoral, porque prevalece el derecho de reunión» y así lo ha decidido el Tribunal Constitucional, afirmaron, «en situaciones semejantes».
Eso sí: matizaron los términos. No hay ninguna manifestación «convocada» -afirmación que provocó una protesta de la asamblea, que el día anterior había votado eso-, sino una «invitación a compartir una jornada de reflexión». A las 23.45 horas, miles de personas participaron en un acto de protesta «mudo», consistente en taparse las bocas con cinta adhesiva, papel o lo que tuviesen más a mano. Tras sentarse todas a la vez y sumirse durante 15 segundos en un sobrecogedor silencio, lanzaron un grito unánime y atronador: «No nos representan», exclamaron.
Cuando faltaban pocos segundos para la medianoche y, por tanto, para el inicio de la jornada de reflexión, los asistentes comenzaron a agitar los brazos -la forma asamblearia del aplauso- y, a las 12.00 horas en punto, corearon: «El pueblo unido jamás será vencido», seguido de otros lemas como «Lo llaman democracia y no lo es» y «Estamos reflexionando, oé, oé, oé».
Durante el día, se habían reiterado los consejos para que, a partir de la medianoche, nadie emitiese «consignas políticas dirigidas a partidos, ni a pedir la abstención, ni el voto en blanco», para evitar una hipotética intervención policial. «Ni siquiera 'PP y PSOE la misma mierda son'», precisó un portavoz en la asamblea. Luego, fue el grito más coreado.
El debate más extendido a lo largo de la jornada fue el de si se podía permitir a los medios hacer su trabajo, muy entorpecido durante todo el día, especialmente a las televisiones. La asamblea concluyó que «no se puede consentir que lo hagan para sacar las cosas de contexto». Al final, la autoerigida «soberanía nacional» tuvo a bien permitir que los periodistas trabajasen, siempre que se comprometieran a no tomar imágenes en cuatro puntos de una plaza que antes era pública.
CASIMIRO GARCIA-ABADILLO
21/05/2011
Caminando hacia Utopía
Han ganado la batalla de la propaganda. Frente a los argumentos prácticos y aburridos de los grandes partidos, ellos, como decía Julio Anguita, han galopado «hacia Utopía». Están en la calle, han robado las portadas de los medios a Zapatero y Rajoy a 24 horas de la cita clave de mañana, cuyos resultados cambiarán el rumbo político de este país.
La izquierda ha sido históricamente más hábil en el cartel, en la consigna, en la agitación. Y el #15M lo ha vuelto a demostrar. Como buenos propagandistas no se han limitado a la constatación del mal (el paro, la corrupción...), sino que han identificado y demonizado a su causante: el sistema.
Los grandes partidos son responsables de estar «al servicio de los banqueros», proclaman y piden más banca pública, contrapunto al «especulador» Botín (presente en muchos de los carteles de Sol).
En España, la mitad del sistema financiero ha estado en manos públicas: las cajas. Los desmanes que se han cometido en esas entidades no tienen parangón. El despilfarro y la mala gestión han obligado al Estado a inyectar 12.000 millones de euros en su saneamiento. Pero nadie habla de ello. Ese mal no existe porque las cajas no están en manos privadas.
Se pide la reforma de la Ley Electoral (algo que tiene sentido), pero su principal beneficiario (IU) es el grupo que más se ha volcado en la protesta. Se pide la abolición de la Ley de Partidos y, ¡oh casualidad!, uno de los abogados asesores del #15M trabaja para la izquierda abertzale. Podríamos seguir.
Gente de buena fe, galopando hacia Utopía, asume consignas que benefician a grupos y partidos concretos. Demasiados pescadores en este río revuelto.
VICTORIA PREGO
21/05/2011
Izquierda Unida llenará su cesto
La campaña ha terminado y esta vez de verdad, oficialmente, cumpliendo la ley, no como otros. Pero en los últimos ocho días los dirigentes de todos los partidos han ido como el judío errante, de convocatoria en convocatoria electoral, lanzando sus mensajes sin que los medios de comunicación se fijaran en otra cosa que no fuera averiguar si fijaban o no posición sobre el asunto de los acampados en las plazas públicas de muchas ciudades de España.
Todo lo demás, el rollo de que viene la derecha, lo de que el Gobierno ha sido el que mayor gasto social ha hecho en toda la historia de la democracia e incluso el rollo de que cuando lleguemos a gobernar vamos a resolver los problemas que de verdad le interesan a la gente, todo eso ha pasado a un segundo o tercer plano. No sólo en las informaciones de los medios sino en las conversaciones de los ciudadanos.
Y ahora todos los ojos están puestos en el Gobierno para ver qué hace: si se queda quieto y desobedece definitivamente la orden de la Junta Electoral Central, dejando a los acampados que le doblen el brazo limpiamente y sigan con sus reuniones. O si, por el contrario, encuentra una fórmula para hacer cumplir la ley, no perder su autoridad y no convertir tampoco el hipotético desalojo de los acampados en un enfrentamiento violento. Eso es lo que el ministro del Interior tiene que haber resuelto ya a estas horas.
Pero como lo probable es que no haga nada y que las concentraciones continúen el tiempo que sus participantes decidan según su real gana y a mano alzada; mientras sigan ahí, que seguirán, podemos entretenernos leyendo el contenido de los acuerdos que, poco a poco, van alcanzando en sus asambleas. Recomiendo su lectura porque da una idea de lo que a estos ciudadanos les importa y de lo que no les importa nada. Ni una mención a la legalización de Bildu, por ejemplo. Ni a las víctimas del terrorismo. Muchas a la banca, mucha nacionalización, mucha expropiación, mucha alergia a la empresa privada y ninguna simpatía a los medios de comunicación, sicarios del enemigo natural que son los patronos.
Pero conviene apuntar que en adelante el Ministerio del Interior va a tener muy difícil impedir que todo grupo que lo desee organice manifestaciones y concentraciones por cualquier motivo sin pedir permiso ni aceptar órdenes de desalojo.
Tampoco tendrá autoridad para disolver esas acciones porque siempre existirá un elemento de comparación con lo sucedido en esta campaña electoral que hoy termina. Y no sólo comparación con lo sucedido, también con lo declarado. Se recordará, sin duda, la inacción de la autoridad gubernativa y las justificaciones legales a las que el ministro ha recurrido para no hacer nada y no crearse problemas políticos en un momento tan delicado.
Por lo que se refiere a los efectos políticos de este episodio, no es probable que favorezca electoralmente al PSOE y tampoco que le perjudique, pero sí es muy posible que suponga un claro incremento de votos procedentes del sector abstencionista en favor de IU, que ha tutelado paternalmente las concentraciones.
Y, por superados que se sientan los socialistas ante un escenario que se les ha ido de las manos, más de uno estará calculando con los dedos de la mano cuantos pactos PSOE-IU podrán apalabrarse a partir del 23 de marzo en los gobiernos autonómicos y locales si, quedando el PSOE lejos de la opción de poder, acude en su rescate el partido de Cayo Lara súbitamente reforzado por los votos de muchos abstencionistas cabreados y ahora animados tras el episodio de las plazas. Recordemos que Lara ya dijo hace días que el PP nunca gobernará en ningún lugar en el que IU pueda impedirlo. Así que a lo mejor al PSOE se le despeja al final el panorama del poder, que tenía más bien negro.
Madrid
21/05/2011
Las 16 propuestas aprobadas
1. Cambio de la Ley Electoral para que haya listas abiertas y con circunscripción única. La obtención de escaños debe ser proporcional al número de votos.2. Derecho a una vivienda digna; sanidad pública, gratuita y universal; derecho a la libre circulación de personas, y refuerzo de una educación pública y laica.
3. Abolición del Plan Bolonia, la 'Ley Sinde' y la Ley de Extranjería.
4. Reforma fiscal favorable para las rentas bajas; reforma de los impuestos de patrimonio y sucesiones, y supresión de los 'paraísos fiscales'.
5. Retirada del sueldo vitalicio a los políticos.
6. Listas electorales limpias de imputados por corrupción.
7. Reducción del poder del FMI y del BCE. Nacionalización de todas las entidades bancarias que hayan tenido que ser rescatadas por el Estado.
8. Desvinculación verdadera entre la Iglesia y el Estado.
9. Acceso popular a los medios de comunicación, que deberán ser éticos y veraces.
10. Verdadera regularización de las condiciones laborales.
11. Cierre de todas las centrales nucleares y la promoción de energías renovables y gratuitas.
12. Recuperación de las empresas públicas privatizadas.
13. Efectiva separación de poderes ejecutivo, legislativo y judicial.
14. Reducción del gasto militar y cierre inmediato de las fábricas de armas.
15. Recuperación de la Memoria Histórica.
16. Transparencia de las cuentas y de la financiación de los partidos.
MARÍA PERAL / Madrid
21/05/2011
TS y TC rechazan revisar a la Junta Electoral Central
No admitieron a trámite los recursos presentados por IU y un abogado

El criterio de la Junta Electoral Central de que son contrarias a la ley las concentraciones que el colectivo 15-M celebre durante la jornada de reflexión y el día de la votación motivó ayer la presentación de recursos ante el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional.
Izquierda Unida impugnó el acuerdo de la Junta Electoral Central ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo, que, en torno a las 22.00 horas, notificó la inadmisión a trámite del recurso.
La Fiscalía presentó un escrito en el que argumentó que el recurso de IU no debía ser admitido a trámite, ya que ni fue esta formación la que pidió el pronunciamiento de la Junta Electoral ni es ella la que proyecta ejercer el derecho de reunión, por lo que «pretende arrogarse el derecho de otros», señalaban las alegaciones redactadas por el fiscal de Sala Antonio Narváez.
El Ministerio Público añadía que Izquierda Unida sabe que, en cuanto partido, tiene limitado por ley los derechos de reunión y expresión durante la jornada de reflexión y el día de votación. No es IU la que «ha convocado concentración, reunión o manifestación alguna en estos dos días, por lo que no tiene el carácter de interesado [en el proceso ante el Supremo] en la medida en que no es el titular del derecho de reunión que ahora pretende ejercitar en nombre de otros».
Por su parte, la Junta Electoral Central sostuvo que su acuerdo no era susceptible de impugnación, ya que sólo fue la respuesta a una consulta de la Abogacía del Estado. La Junta no se pronunció en el marco de un procedimiento contencioso contradictorio, sino en el ejercicio de su potestad de unificar criterios interpretativos.
En el parecer de la Junta Electoral Central, los acuerdos contra los que cabe recurrir son los que adopten las juntas electorales provinciales en relación a las manifestaciones que se produzcan en sus respectivos territorios. El criterio establecido por la Junta Electoral Central vincula a las juntas provinciales y las decisiones de éstas son recurribles ante los juzgados de lo Contencioso-Administrativo.
Por su parte, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional acordó, poco antes que el Supremo, no admitir a trámite el recurso del abogado murciano José Ríos. La demanda incurría en el defecto insubsanable de no haber agotado la vía judicial, ya que los actos de la Junta Electoral Central son recurribles ante el TS, «lo que impide acudir directamente al TC», indicó este tribunal en una escueta resolución
ÁNGELES ESCRIVÁ / Madrid
21/05/2011
Un 'probatasuno', abogado de los concentrados
Endika Zulueta les orienta sobre la Ley de Partidos y la Audiencia Nacional
Sorprendió que los indignados de la Puerta del Sol se centrasen en dos asuntos concretos en sus largas noches de discusión asamblearia: el alcance y las consecuencias de la Ley de Partidos, que ha permitido que los tribunales llevasen a cabo 12 procesos de ilegalización contra partidos continuadores de Batasuna a las órdenes de ETA, y la existencia de la Audiencia Nacional.
Y más chocante resultó que unos jóvenes que adolecen de unas carencias en cuestiones de teoría política que reconocen y que han asegurado querer superar con la ayuda de expertos denunciaran exactamente a la Audiencia como la «prolongación del Tribunal de Orden Público».
Sonó demasiado preciso. Sin embargo, puede haber explicación. El abogado Endika Zulueta, hermano de Arantza Zulueta, una de las letradas de ETA acusada de pertenencia a la organización terrorista, es uno de los asesores jurídicos de los asambleístas de la Puerta del Sol.
Endika Zulueta participó en el juicio del 11-M en defensa de Osman El Sayed, El Egipcio, y es conocido en los juzgados de Madrid principalmente por su defensa de los okupas y de los jóvenes antisistema. Pero también es sabida su militancia a favor de la izquierda abertzale. En el juicio contra varios miembros de Jarrai, las juventudes de ETA, defendió a Amaia Maestre, y esta experiencia profesional le hizo constatar «que realmente existe un importante sector de la juventud vasca que lucha por una sociedad más justa y no se la va a hacer claudicar». Tras ensalzar a los jóvenes de Jarrai se congratuló de haber «tenido el privilegio de compartir estrados con Arantza Zulueta, Jone Goirizelaia e Iñigo Iruin, abogadas y abogados que se crecen ante las dificultades».
Endika Zulueta participa en primera línea en las asambleas generales organizadas por los jóvenes de la Puerta del Sol y su nombre viene en la puerta de la rudimentaria tienda de campaña destinada a la asesoría jurídica de los concentrados. Es uno de los cuatro sitios donde las cámaras no pueden entrar, para preservar el trabajo de los asesores.
Ayer, el portavoz de la asamblea política relató que la madrugada anterior los miembros de este grupo totalmente permeable, en el que cualquiera puede ingresar y plantear sus ideas, estuvieron debatiendo hasta las 6.00 horas de la mañana. Hablaron de si los políticos debían tener sueldos vitalicios y de la ausencia de la separación de poderes. Incluyeron la Ley de Partidos, y aquí, prudentemente, no tomaron una determinación porque no todos coincidían. De modo que anunciaron: «Pediremos un informe de su alcance al departamento de juristas».
JOAQUÍN MANSO / Madrid
21/05/2011
Las viejas recetas de la nueva revolución
Los activistas de Sol quieren extender lo público y estigmatizar la iniciativa privada
Los ciberactivistas de Sol, recién proclamada sede de la «soberanía nacional» en pleno 2011, quieren hacer su revolución con las viejas recetas del asambleísmo, la estigmatización de todo lo que tenga que ver con la iniciativa privada y, paradójicamente, la invasión por los poderes públicos de ámbitos ahora reservados a la libertad individual y el miedo cerval a la libertad de información.
El Movimiento 15-M no acabará el 22-M. Para el próximo sábado 28 ya han convocado asambleas populares en todos los barrios de Madrid, en la universidad y en los colegios, y se han recogido miles de cuentas de Twitter y de correo electrónico para garantizar el éxito de la iniciativa.
Además, su comisión legal está preparando actuaciones concretas para llevar sus propuestas al Congreso de los Diputados, bien sea a través de la promoción de iniciativas legislativas populares -para lo que necesitará 500.000 firmas- bien a través de escritos dirigidos a los grupos parlamentarios.
«No nos vamos a conformar con migajas. No vamos a parar hasta que nos lo concedan todo y, si los grandes partidos rechazan lo que proponemos, habrá más movilizaciones», declaró a EL MUNDO uno de los organizadores de la manifestación del domingo pasado, que desembocó en la acampada de Sol.
La plaza que representa el corazón de Madrid se convierte todos los días, a partir de las 20.00 horas, en punto de encuentro de gentes de todas las edades, con una mentalidad transversal y una inquietud común de recuperar su capacidad de expresión política, que consideran hurtada.
Pero el resto de la jornada, cuando funcionan las decenas de comisiones y subcomisiones en las que se han organizado los acantonados para sustanciar las propuestas concretas que quiere plantear el Movimiento, Sol se convierte en una inmensa asamblea de las que se montaban antaño en la Complutense: el discurso rancio y perenne de las asociaciones de estudiantes vinculadas a la izquierda más alejada del liberalismo político monopoliza los debates, y la única diferencia con aquellos encuentros puntuales -y festivos- está en la vocación irreductible de permanencia y en la fe inquebrantable que manifiestan los protagonistas en la posibilidad de universalizar su mensaje.
En la asamblea de la mañana de ayer se presentó un resumen de las conclusiones que habían ido alcanzando durante la noche los distintos grupos de trabajo. Las que siguen son sólo algunas de aquéllas que se presentaron como fruto de un «consenso»; es decir, no aprobadas por mayoría absoluta ni por mayoría simple, sino por aclamación: «Elegir a los consejeros del Banco Central Europeo por sufragio universal»; «Establecer un salario máximo y un salario mínimo interprofesional de 1.200 euros»; «Reducción de los sueldos de los directivos para poder crear empleo y reducir la jornada laboral para poder dedicarle tiempo al ocio y otros bienes»; «Nacionalizar los servicios públicos esenciales: agua, sanidad, educación y telecomunicaciones»; «Poner los medios para que las cooperativas de trabajo tengan preferencia frente a la empresa privada»; «Nacionalizar la banca rescatada»; «Eliminación de las subvenciones a las empresas que declaren beneficios o cuyos directivos cobren primas».
Hubo más: «Imponer un derecho real de acceso a la vivienda a un coste proporcional a la renta del trabajador»; «Crear impuestos especiales para la gente que tenga dos o más viviendas». «Fuera bancos y empresas privadas de la universidad»; «Descenso progresivo de las tasas universitarias hasta garantizar su gratuidad»; «No a los bachilleratos de excelencia»; «Asegurar una educación de calidez y no de calidad»; «Universalizar la educación pública y suprimir los conciertos educativos». «Separación real entre el Estado y la Iglesia y suprimir su cuota de poder en los centros educativos».
Después se produjo un debate que duró una hora acerca de la conveniencia de expulsar o no a los medios de comunicación de la asamblea. «Son los órganos de propaganda de la patronal», dijo uno, y le aplaudieron.
Luego, otro propuso que sólo la propia organización pudiese grabar y distribuir las imágenes que seleccionase. Hubo un tercero que les advirtió de que eso era «peor que el franquismo». Por fin, el individuo que llevaba hora y media actuando como portavoz de la asamblea, hablando desde un micrófono en medio de un corro de medio millar de personas en la plaza a la que el todo el mundo mira, concluyó: «Vale, pero aviso de que a mí me jode un huevo que me graben».
OORBYT.es
>Pedro G. Cuartango analiza cómo afecta el 15-M en la campaña electoral.
VICENTE LOZANO
21/05/2011
La paradoja de la '#spanishrevolution'
Linkedin salió a bolsa el pasado jueves y se revalorizó ese día un 109%. Es decir, el que invirtió 1.000 euros en la compañía antes de que empezara a cotizar, recuperó esos 1.000 y ganó 1.090 en una sesión. Una gran inversión. Twitter es semejante a Linkedin, pero no igual. Linkedin es una conversación virtual que se desarrolla en los despachos profesionales, oficinas de cazatalentos o aulas de las universidades... Twitter es una amigable charla de café, un saludo de vecinos, el comentario habitual entre familiares y compañeros de trabajo. Son los principales exponentes, junto con Facebook, de lo que en castellano se denomina una red social en internet.
Linkedin, Twitter y Facebook son empresas privadas, nacidas y desarrolladas en el más puro liberalismo económico de EEUU. Sus fundadores son jóvenes emprendedores, idealistas quizá en sus comienzos, pero ahora multimillonarios y enclavados en el sistema. La fortuna de Mark Zuckerberg (que cumplió 27 años el pasado día 14), fundador de Facebook, supera los 15.000 millones de dólares. Acaba de cambiar su piso alquilado de estudiante decorado con muebles de Ikea por una mansión de 7 millones de dólares en Palo Alto (California). El valor de la participación de Red Hoffman (44 años), creador de Linkedin, en la compañía es de 1.600 millones. Es cierto que ni Evan Williams (39 años) ni Jack Dorsey (37), los padres de Twitter, se encuentran todavía en este nivel, pero todo llegará. Está claro que el adjetivo social de las redes tiene que ver con lo colectivo y popular, pero nunca con lo caritativo o asistencial.
En definitiva, Twitter es un negocio. Cada tuit que se lanza al espacio para protestar contra los mercados financieros aumenta los beneficios de sus accionistas, protagonistas en esos mercados. Se calcula que el Movimiento 15-M genera más de 500 mensajes por hora y cuenta con decenas de miles de seguidores en las páginas y perfiles que se han creado desde que se iniciaron las acampadas. Facebook convoca a más de 240.000 amigos de las protestas sólo en España. Si atendemos a la demagogia que parece imponerse entre los acampados en las plazas españolas, estas cifras se traducirían en dinero que sale de los ciudadanos de a pie para entrar en el bolsillo de unos pocos ¿capitalistas? privilegiados.
Los jóvenes que exigen una banca pública y detestan lo privado lo hacen desde un móvil que han comprado a un precio asequible gracias a la competencia que genera el mercado. Les sale barato transmitir porque las compañías telefónicas pelean entre sí con tarifas económicas para conseguir clientes. Y usan una red social gratuita gracias a que la publicidad le permite sostenerse sin cobrar cuotas a los usuarios. Es la paradoja de la #spanishrevolution: necesita el mercado para atacar al mercado.
Los manifestantes tienen razón en muchas de sus reivindicaciones. España precisa de una profunda regeneración política y ojalá que en estos días se estén poniendo las primeras piedras del edificio que mejore nuestra calidad democrática, pero es una boutade absurda y trasnochada ir más allá. Es imposible derrocar el sistema con las herramientas que proporciona el sistema cuando esas herramientas son las que perpetúan el sistema.
Madrid
21/05/2011
Acampados de norte a sur
'DRY' supera a PP y PSOE
Los 'indignados' mantienen actos y concentraciones en diversas ciudades

La acampada pasiva contra políticos y banqueros mutó ayer en marcha protesta en algunas ciudades. Los
indignados también empezaron a marcar posiciones ante la prohibición de manifestarse hoy, en la jornada de reflexión.
VALENCIA. Los indignados de la plaza del Ayuntamiento, en Valencia, abandonaron su punto de concentración para llevar su mensaje por las calles del centro, según informa Sergio Moreno.
Cientos de personas dirigieron sus pasos y sus gritos a las centrales del Banco de Valencia, el Santander, el BBVA y Bancaja, donde hicieron un alto que los curiosos aprovecharon para hacer corrillo y sumarse a la protesta. «Esto es bueno que pase. Estábamos muy dormidos», comentaba una joven.
En la sede del Banco de Valencia, los indignados fueron más allá; traspasaron el umbral y montaron una sentada hasta que fueron desalojados. Efectivos de la Policía Local y los antidisturbios de la Nacional acompañaron a la comitiva de vuelta a la plaza, arengados por muchos conductores que mostraron su adhesión a golpe de claxon.
MURCIA. Similar modus operandi articularon los jóvenes de Murcia. Unos 300 invadieron la sede bancaria de Cajamurcia. Los acampados junto al Ayuntamiento se dirigieron hacia la sede central de Cajamurcia pronunciando consignas como «ni desahucios ni embargos», informa Javier Adán.
Uno de ellos leyó un manifiesto que denunciaba las políticas de embargos de viviendas y animaba a los trabajadores a seguirlos. No se produjo ningún incidente y la protesta continuó después hasta El Corte Inglés, las oficinas del Inem y la sede del Gobierno.
ALICANTE. Los concentrados en la plaza de la Montañeta de Alicante acordaron dividirse en grupos de, como máximo, 19 personas desde la medianoche para evitar un posible desalojo por parte de la Policía. El portavoz de los manifestantes alicantinos, Jesús Bustos, aconsejó eliminar todas las pancartas y carteles que contengan «alusiones directas a partidos políticos determinados».
SANTIAGO. Los 200 jóvenes acampados en la plaza del Obradoiro manifestaron ayer su «respeto» a la decisión de la Junta Electoral y aseguraron que no convocarán hoy «ningún tipo de manifestación en apoyo a ningún partido político». En cambio, han convocado lo que denominaron «diversos actos lúdicos y culturales», informa Europa Press.
BILBAO. Más de 2.000 personas abarrotaron ayer la céntrica Plaza del Teatro Arriaga de Bilbao tras cuatro días de reivindicaciones sin incidentes. Los improvisados portavoces de la filial bilbaína de Democracia Real Ya anunciaron que hoy celebrarán un «acto festivo» para protestar «en silencio» y así evitar un posible desalojo por parte de la Ertzaintza, informa Javier G. Negre. También en Vitoria, la plataforma cívica, secundada por varios centenares de indignados, desconvocó la manifestación prevista para hoy. En San Sebastián, unas 300 personas tomaron el bulevar donostiarra.
BARCELONA. Varios cientos de indignados se mantuvieron ayer en la plaza de Cataluña, convocando permanentes asambleas y reuniones para decidir el rumbo a seguir durante este fin de semana. La consigna que pactaron fue que no se marcharían de la plaza aunque les desalojase la policía, y que se mantendrían allí hasta, por lo menos, el domingo por la noche, informa Xiana Siccardi.
Los manifestantes de Barcelona se enfrentaron ayer a dos contratiempos: un grupúsculo que apareció entre la multitud repartiendo folletos que instaban a emprender acciones violentas si la Policía los desalojaba -que fue contestado desde la web de la acampada asegurando que se «desvinculaba de este tipo de acción, que ni consentimos ni toleramos»- y el intento de robo de la recaudación de 3.300 euros.
ZARAGOZA. Los acampados desafiaron la prohibición de la Junta electoral con una cacerolada a las 00.00 horas.
ANDALUCÍA. Las concentraciones, al menos de Málaga y Huelva, seguirán en la jornada de reflexión. En la plaza onubense de las Monjas la noche tomó forma de vigilia. «Aunque se produzca una orden de desalojo, la voluntad es quedarnos acampados», dijeron, y anunciaron una nueva movilización para el lunes poselectoral. También en Málaga aseguraron que permanecerán en la plaza de la Constitución «para reflexionar».
>El colectivo Democracia Real Ya ha logrado congregar a más de 37.000 seguidores en la red social Twitter, superando así a la suma de los que tienen las cuentas que el PSOE y el PP manejan desde sus sedes nacionales.
>Ayer había 37.427 'followers' adscritos al perfil de Democracia Real Ya, frente a los 20.054 que siguen al PSOE y los 16.786 que reciben mensajes del PP.
>En Facebook, las adhesiones a Democracia Real Ya llegan a 238.454
SALVADOR SOSTRES
21/05/2011
Siempre pasa algo
Siempre que la derecha está a punto de ganar unas elecciones pasa algo. En 2004 fueron acampadas ante las sedes del PP de toda España y hoy son acampadas en la Puerta del Sol, que con lo grande que es Madrid ya es casualidad que se hayan instalado enfrente de la sede del Gobierno que preside Esperanza Aguirre.
Siempre que la derecha va a ganar pasa algo. A veces lo organiza Rubalcaba y a veces Rubalcaba se intenta aprovechar de ello. La complicidad, complacencia o silencio tacticista del resto de partidos con estos acampados es una muy mala noticia, tal como la atención acrítica que les presta la mayoría de los medios de comunicación. Azuzar a la masa con la intención de poder controlarla luego, o de poder sacar provecho de ella, es siempre peligrosísimo. No hay nada más temible que la masa envalentonada, crecida, y así empiezan todos los fascismos.
Sólo hace falta ver cómo reclaman que se les respete cuando ellos son los primeros incapaces de respetar la decisión de un organismo independiente como la Junta Electoral Central. Reclaman democracia real y se saltan una de sus normas fundamentales, que es la jornada de reflexión.
Y, por cierto, hablando de democracia, que se basa en una cuestión cuantitativa, me parece un poco exagerado considerar que 4.000 o 5.000 acampados son los depositarios de la soberanía popular. Partidos políticos que tienen muchos más militantes y votantes que los ilegales inquilinos de la Puerta del Sol reciben mucha menos atención mediática. No hay nada que degrade tanto una democracia como dejarse llevar por el último capricho de la masa.
Siempre habrá descontentos y todos estamos en cierto modo descontentos. Pero lo contrario de la libertad es el caos; y el tan criticado sistema, con todos sus defectos, nos ha procurado la más brillante era de paz y de prosperidad de nuestra Historia. Todo es perfectible, pero nunca nos había ido tan bien, y esto también tiene que considerarse.
Las normas están para cumplirlas y no se trata tanto de entrar a lo bruto a desalojar la plaza, sino de que estos chicos entiendan que la convivencia nos incumbe a todos, y que respetar a los demás es la primera condición para poder exigir que los demás te respeten.
Todos estamos descontentos, todos pensamos que las cosas podrían ir mejor. Pero si los que no acampamos nos tomáramos la justicia por la mano, y decidiéramos, por ejemplo, no pagar nuestros impuestos, ahora que estamos en plena campaña recaudatoria, ¿qué sería de los que no trabajan cuando quisieran acudir gratis al hospital?, ¿cómo podrían pagar el colegio público de sus hijos?
Hicimos un trato y ese trato no es baladí. Hicimos un trato y la democracia es, fundamentalmente, una cuestión formal. Existe un descontento y este descontento es en gran medida razonable. Pero el respeto se basa en respetar, la masa encabritada nunca ha llevado a nada bueno, el protagonismo que se ha concedido a unos pocos miles de ciudadanos ha sido infantil y desproporcionado, y las soluciones nunca están en el tumulto amotinado, sino en las inteligencias individuales y razonadoras que son capaces de amansar a las fieras y de conducirlas por el camino del orden civilizado
MARÍA RAMÍREZ / JUAN M. BELLVER Bruselas / París
Corresponsales
21/05/2011
El Sol de los expatriados
Cientos de jóvenes españoles protestan en Bruselas, París y otras ciudades europeas
Al grito de «Sol aguanta, el pueblo se levanta» o «Los expatriados también estamos invitados», estudiantes, funcionarios europeos, periodistas y parados montaron ayer una cacerolada en una plaza junto a la embajada de España en Bruselas.
No tenían permiso de manifestación, pero algo más de medio millar de personas convocadas por Facebook, Twitter o e-mail llenó un jardín junto a la embajada, donde la Policía los dejó estar cerca de una hora antes de empezar a amenazarlos con multas.
Cantaban, leían manifiestos y gritaban: «No hay pan para tanto chorizo». Pacíficos, exhibían pancartas sobre los rescates de la UE y con algún guiño al adverso tiempo local: «El sol también sale en Bruselas».
Cuando los echaron del jardín, se mudaron a Schuman, la plaza donde se toman las grandes decisiones de la UE, sede del Consejo de la UE y de la Comisión Europea.
«Bruselas es el corazón de Europa. El problema no es sólo del Parlamento español, sino del Parlamento Europeo. El 80% de la legislación que se aprueba en España viene impuesta desde la UE», explicaba Marc Lancharro, enfermero catalán en paro de 31 años que llegó a Bruselas hace 15 días en busca de trabajo. Algo nervioso por la atención de las cámaras, el cabecilla animaba a «no votar a los partidarios mayoritarios», hablaba de «refundar la democracia» y defendía la financiación pública de los partidos «para no acabar como Estados Unidos».
Tatiana, abogada sevillana de 33 años, protestaba con su bebé: «No querría volver. No veo que mi hijo tenga ninguna oportunidad allí».
París no quedó ajena a la protesta. Ahora que Saint-Germain es pasto de las tiendas de moda y la alta burguesía, el símbolo del nuevo regeneracionismo sesentayochista en Francia es la plaza de la Bastilla. Más de 300 personas tomaron al asalto las escalinatas de la Ópera en la tarde de ayer, convocados por Democracia Real Ya París, que ya tiene lugar en Facebook y en Twitter: @Acampadaparis.
«Mientras haya alguien en Sol, nosotros estaremos aquí apoyándolos», afirmó a Efe Mónica Sala, una joven investigadora que inició la protesta francesa en Facebook.
Una gran pancarta en las escaleras y una tienda de campaña en lo alto rendían homenaje a la protesta de Sol. Se entonaron canciones en español y en francés -ya que, entre los manifestantes, se encontraban muchos nativos-, en un ambiente festivo en el que destacaba el color amarillo de los girasoles, escogidos como símbolo de esta iniciativa.
Ahora la mecha ha prendido y los seguidores parisinos preveen continuar la campaña hasta más allá del domingo y extenderla a otras ciudades como Marsella o Lyon.
También la tranquila Edimburgo acogió una protesta de 400 personas. Los emigrantes españoles se concentraron, además, en Roma, Viena, Praga, Budapest y Varsovia, aunque en grupos más reducidos.
Fidel Castro pone la puntilla
> El ex presidente cubano Fidel Castro se refirió el pasado jueves a las manifestaciones españolas y se preguntó si la respuesta serán los bombardeos de la OTAN, como ocurrió en Libia.
> «¿Qué pasará en España, donde las masas protestan porque hasta el 40% de los jóvenes está desempleado?». «¿Acaso van a iniciarse los bombardeos a ese país de la OTAN?», preguntó