El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, rechazó ayer con contundencia las «incursiones muy desafortunadas» que, en su opinión, se han escuchado a lo largo de la última semana en relación con la decisión inicial de la Sección Tercera de la Audiencia Nacional de excarcelar al etarra Antón Troitiño, decisión que, al cabo de siete días y tras una aclaración el pasado lunes del método de cómputo de los beneficios penitenciarios por parte del Tribunal Supremo, los mismos tres magistrados de la Audiencia han decidido revocar.
De esta forma, el número dos del Gobierno apuntaba directamente al Partido Popular y a la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), que han insistido en la necesidad de que «alguien», bien sea «un juez o un ministro», tal y como afirmó el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, «asuman la responsabilidad por el caso Troitiño.
Tanto la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, como el presidente del PP vasco, daban por hecho ayer a media tarde, que el histórico etarra había escapado. Pedraza, por su parte, insistió en que la AVT «exigirá responsabilidades» tanto al Gobierno como a los tribunales si finalmente Troitiño no es localizado y detenido.
Rubalcaba, por su parte, no quiso proporcionar información alguna sobre el estado en el que se encontraban las operaciones de búsqueda y captura emprendidas por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, ni tampoco confirmó ni desmintió las informaciones que situaban ayer por la tarde a Troitiño en el despacho de su abogado francés en Hendaya.
Lo que sí hizo el vicepresidente primero y ministro del Interior, además de calificar de «puros dislates» y «retorcimientos del Estado de Derecho» las críticas vertidas contra la actuación de la Audiencia Nacional, fue desmentir que el «defecto» que se registró en la euroorden emitida el martes por la noche para porceder a la detención de Troitiño, tuviera «nada que ver» con la operación de búsqueda y captura. Según Rubalcaba, el citado «defecto» se subsanó de inmediato y la Policía y la Guardia Civil pusieron en marcha «todos los instrumentos para llevarla a efecto».
«Los demócratas», añadió, «tenemos que ser muy respetuosos con el estado de derecho, eso es lo que nos diferencia de quienes no lo son, los retorcimientos del Estado de Derecho no están haciendo ningún favor a la democracia y por tanto a la lucha antiterrorista».
El número dos del Ejecutivo, además, defendió que Troitiño, una vez excarcelado, no estuviera sometido a ningún tipo de control ni vigilancia.
«Fue liberado por un tribunal. A partir de ahí, se convirtió en un hombre libre y con todos sus derechos intactos nos guste más o menos», afirmó. Por eso, si alguien pide que se le vigile, añadió el vicepresidente haciendo referencia al portavoz de Justicia de los populares, Federico Trillo, en realidad lo que está es reclamando que la Policía y la Guardia Civil «hagan algo ilegal».
«Al final»,concluyó Rubalcaba, «el problema con este asunto es el de siempre: la utilización del terrorismo para sacar ventajas políticas».
Al margen de sus críticas al PP, Rubalcaba rechazó hacer ningún tipo de análisis acerca de las posiciones contradictorias adoptadas por la Audiencia Nacional en el curso de una semana. «Los tribunales tienen su propio funcionamiento y reglas de control y lo que toca es acatar y respetar». En su opinión, las decisiones de los magistrados no han estado influenciadas por el «clamor social» que generó la excarcelación del etarra, tal y como consideró la dirigente del PP, Ana Mato.
«Hubo una sentencia y luego otra», recordó el vicepresidente primero, «y el Gobierno las acata y respeta las dos, con independencia de que nos gusten más o menos».
En paralelo a estas posiciones, los socialistas vascos optaron por situarse a medio camino. El portavoz del PSE-EE, José Antonio Pastor, reconoció la «desazón y el desconcierto» que ha generado entre los ciudadanos el caso Troitiño y, en consecuencia, reclamó que los tribunales «unifiquen doctrina» para que no se repitan «espectáculos como éste» y, sobre todo, porque en fechas próximas «va a haber más casos de presos» de la banda «que estarán a punto de cumplir los años máximos establecidos por la legislación española».
Pastor ha insistido en que hay que aceptar lo que decidan los tribunales, pero al mismo tiempo reconoció el «rechazo» que produce en la ciudadanía estas puestas en libertad.
«Ya está en busca de De Juana»
La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) cree que el histórico etarra Antón Troitiño «ya está en busca» del prófugo José Ignacio de Juana Chaos. Su presidenta, Ángeles Pedraza, lamentó ayer que la excarcelación haya sido «una burla» a los afectados. En su opinión, es «sorprendente» que, después de décadas de terrorismo, se siga «cayendo en los mismos errores».
El Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite) señaló directamente al magistrado Alfonso Guevara, de quien recordó que «es el mismo que liberó a Rafael Díez Usabiaga para cuidar de su madre».
MARISA CRUZ / Madrid
Rubalcaba recuerda al PP que la coalición Bildu es «ilegalizable»
Trillo reclama que no se excluya «ninguna posibilidad» de las que proporciona la ley
El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, recordó ayer a las formaciones políticas que han reclamado que se impida a Bildu estar presente en las elecciones municipales y autonómicas del próximo 22 de mayo, que, con la ley de Partidos en la mano, «las coaliciones electorales no son ilegalizables» y Bildu integra en su seno a dos formaciones legales como son Eusko Alkartasuna y Alternatiba, además de una serie de independientes procedentes de los círculos abertzales, sobre los que se centran las sospechas de ser continuidad de Batasuna-ETA.
Cosa distinta es impugnar las listas que presenta dicha coalición por considerarlas contaminadas por la banda terrorista o ilegalizar a los partidos que forman parte de la coalición. De hecho, ayer, el Consejo de Ministros, a propuesta del ministro del Interior, Francisco Caamaño, autorizó a la Abogacía del Estado a proceder, si lo considera oportuno, a la impugnación de las candidaturas presentadas por Bildu.
Para activar dicha impugnación, la Abogacía del Estado contará con informes «exahustivos», según Rubalcaba, elaborados por la Policía Nacional y la Guardia Civil. Un informe policial sobre Bildu fue enviado el martes a la Fiscalía y a la Abogacía del Estado, en tanto que la Guardia Civil les remitirá otro en los próximos días.
No obstante, el vicepresidente primero y ministro del Interior ha insistido en pedir al Partido Popular que «no siembre confusión» sobre el funcionamiento del Estado de Derecho y actúe «con seriedad», no sólo porque Bildu como tal no puede ser ilegalizada, sino porque, además, la ilegalización o no de las listas que presenta la formación no es «responsabilidad» ni de la Abogacía del Estado ni del Gobierno, sino de los tribunales.
Así, Rubalcaba se mostró sorprendido de que algunos dirigentes del PP que tienen, recordó, «la carrera de Derecho e incluso han sacado oposiciones para abogado del Estado, digan notables disparates» pretendiendo responsabilizar al Ejecutivo de lo que suceda con las candidaturas de Bildu.
En su opinión, quienes así razonan no hacen sino dar bazas a los que rechazan la Ley de Partidos sosteniendo que no es sino un instrumento en virtud del cual unas fuerzas políticas pueden ilegalizar a otras.
Ayer, la vicesecretaria de Organización del Partido Popular, Ana Mato, y el eurodiputado y ex presidente del PP en el País Vasco, Carlos Iturgáiz, reclamaron al Gobierno que evite que ETA entre en las instituciones a través de Bildu.
El segundo afirmó además que Bildu es la «plataforma» de la banda terrorista ETA para acceder a las elecciones.
Por su parte, el coordinador de Libertades Públicas y Justicia del PP, Federico Trillo, insistió en no excluir contra Bildu «ninguna de las posibilidades que la ley abre», aunque el Gobierno prefiera la impugnación de listas electorales por considerarla, afirmó, «la vía más rápida».
En declaraciones a Onda Cero, Trillo explicó que el asunto de Bildu es «técnicamente complejo» y añadió que su partido aboga por no dejar de lado ninguna de las vías que ofrece la ley porque, en su opinión, «hay declaraciones y papeles que demuestran» que Bildu forma parte de la estrategia de ETA y Batasuna para seguir presente en las instituciones. También señaló que el Gobierno y su partido tienen una estrategia común que son los pactos antiterroristas.
J. M. ALONSO / San Sebastián
La coalición habla de «caza de brujas»
Cree que no hay razones políticas ni jurídicas para impugnar sus listas electorales
La autorización del Gobierno a la Abogacía del Estado para impugnar las listas de Bildu no ha pillado por sorpresa a la coalición, que ya oteaba este paso como la culminación de las «amenazas» previas. Pero no por esperada la indignación es menor. La plataforma integrada por EA, Alternatiba y la izquierda abertzale respondió con dureza ante lo que considera una «impresentable, gravísima e injustificable» persecución ideológica que «pone en evidencia la calidad democrática del Estado».
La coalición esgrimió la «trayectoria nítida en defensa de los derechos humanos y políticos» de los dos «partidos legales» que sustentan la coalición, por lo que exigió al Gobierno que ponga fin a esta «estrategia de caza de brujas ilegítima e impresentable, política y jurídicamente». Frente a esta actitud, la plataforma reclamó al Ejecutivo de Zapatero el «mismo trato político, judicial, mediático y democrático» que dispensa al resto de formaciones que concurren a las elecciones municipales y forales del 22 de mayo.
La decisión del Gobierno de iniciar el procedimiento que culmine en la impugnación de las candidaturas de Bildu se produjo el mismo día en que los boletines oficiales provinciales publicaron las listas provisionales, y se pudo confirmar que los afines a la izquierda abertzale se han adueñado de la inmensa mayoría de las planchas de la coalición en el País Vasco, liderando las candidaturas de las tres capitales y las Juntas Generales de los tres territorios.
En Guipúzcoa, donde la marca confía en obtener los 14 escaños que llevaron a la izquierda abertzale a ser la fuerza más votada en 1999 a través de la marca Euskal Herritarrok, 68 de las 71 listas están encabezadas por personas próximas a la ilegalizada Batasuna.
EA mantiene el primer lugar en aquellos municipios donde sus siglas tienen fuerza, como Zarauz, Guernica, Zumaya, Amurrio, Laguardia o Bermeo, mientras que Alternatiba, partido escindido de EB, no cuenta con ningún candidato en el número uno.
Su postura crítica con el «atropello» que supone la Ley de Partidos no justifica, según censuró, lanzar la «sombra de la sospecha» ante toda opción «independentista y de izquierdas». Así, Bildu evidenció la «nula base» en la que se fundamentan estas «acusaciones de pura persecución política e ideológica», basadas en la pertenencia de sus integrantes a sindicatos abertzales como LAB, la vinculación con familiares de presos de ETA o con organizaciones a favor del euskara.
Ante la «vulneración» que supone impugnar una lista por el mero hecho de la afinidad a la izquierda abertzale, la coalición argumentó que en «prácticamente todas las opciones políticas, incluido el PSOE», participan personas que «en el pasado militaron o colaboraron» con opciones de esta ideología
J. M. ALONSO / San Sebastián
La coalición habla de «caza de brujas»
Cree que no hay razones políticas ni jurídicas para impugnar sus listas electorales
La autorización del Gobierno a la Abogacía del Estado para impugnar las listas de Bildu no ha pillado por sorpresa a la coalición, que ya oteaba este paso como la culminación de las «amenazas» previas. Pero no por esperada la indignación es menor. La plataforma integrada por EA, Alternatiba y la izquierda abertzale respondió con dureza ante lo que considera una «impresentable, gravísima e injustificable» persecución ideológica que «pone en evidencia la calidad democrática del Estado».
La coalición esgrimió la «trayectoria nítida en defensa de los derechos humanos y políticos» de los dos «partidos legales» que sustentan la coalición, por lo que exigió al Gobierno que ponga fin a esta «estrategia de caza de brujas ilegítima e impresentable, política y jurídicamente». Frente a esta actitud, la plataforma reclamó al Ejecutivo de Zapatero el «mismo trato político, judicial, mediático y democrático» que dispensa al resto de formaciones que concurren a las elecciones municipales y forales del 22 de mayo.
La decisión del Gobierno de iniciar el procedimiento que culmine en la impugnación de las candidaturas de Bildu se produjo el mismo día en que los boletines oficiales provinciales publicaron las listas provisionales, y se pudo confirmar que los afines a la izquierda abertzale se han adueñado de la inmensa mayoría de las planchas de la coalición en el País Vasco, liderando las candidaturas de las tres capitales y las Juntas Generales de los tres territorios.
En Guipúzcoa, donde la marca confía en obtener los 14 escaños que llevaron a la izquierda abertzale a ser la fuerza más votada en 1999 a través de la marca Euskal Herritarrok, 68 de las 71 listas están encabezadas por personas próximas a la ilegalizada Batasuna.
EA mantiene el primer lugar en aquellos municipios donde sus siglas tienen fuerza, como Zarauz, Guernica, Zumaya, Amurrio, Laguardia o Bermeo, mientras que Alternatiba, partido escindido de EB, no cuenta con ningún candidato en el número uno.
Su postura crítica con el «atropello» que supone la Ley de Partidos no justifica, según censuró, lanzar la «sombra de la sospecha» ante toda opción «independentista y de izquierdas». Así, Bildu evidenció la «nula base» en la que se fundamentan estas «acusaciones de pura persecución política e ideológica», basadas en la pertenencia de sus integrantes a sindicatos abertzales como LAB, la vinculación con familiares de presos de ETA o con organizaciones a favor del euskara.
Ante la «vulneración» que supone impugnar una lista por el mero hecho de la afinidad a la izquierda abertzale, la coalición argumentó que en «prácticamente todas las opciones políticas, incluido el PSOE», participan personas que «en el pasado militaron o colaboraron» con opciones de esta ideología.
FERNANDO LÁZARO / Madrid
Dos víctimas de ETA cierran las listas del PP en municipios vascos
Ocupan el último puesto para apoyar a los concejales de Amurrio y Llodio
Durante muchos años, el PP sufría para completar sus listas en el País Vasco, donde figurar como elegible por este partido significa ponerse en el punto de mira de los terroristas. En esa dura etapa, los últimos puestos de esas listas municipales eran ocupados por militantes de otras comunidades sin miedo a que su nombre figurara en la candidatura, algo que todavía sucede hoy.
En esta ocasión, además, en esos últimos lugares se han colocado víctimas del terrorismo, en una forma de reivindicar el papel que durante tantos y tantos años les ha tocado sufrir y en un claro mensaje a los terroristas: siempre estarán en primer plano, siempre estarán dando la cara y siempre estarán vigilantes.
Así, según ha podido constatar EL MUNDO, en el último puesto de la lista popular a Llodio se encuentra Toñi Santiago, que perdió a su hija Silvia, de seis años, en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Santa Pola (Alicante), en 2002. Y en el último de Amurrio está Mari Carmen Álvarez, esposa del que fuera presidente de la AVT Francisco José Alcaraz, que perdió a sus sobrinas gemelas y a su hermano en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza, en diciembre de 1987.
Ambas quieren mostrar el respeto que tienen al PP de la zona de Ayala, que «siempre ha estado con nosotras, con las víctimas», indican en conversación mantenida con este periódico. Las dos quieren devolver lo que han recibido. Sabían que, pese a que ya no son los años del plomo, el partido que dirige en esa comarca Santiago Abascal nunca lo tiene fácil para completar sus listas.
El atentado de Santa Pola fue lo que provocó que el Gobierno y el Ministerio del Interior, entonces dirigido por Ángel Acebes, pudieran dar los pasos necesarios para ilegalizar Batasuna. Toñi Santiago se ha mostrado como una de las víctimas que más alto y que más claro habla. Tal es así que, en la conversación con EL MUNDO, insistió en añadir que este gesto lo hace por los concejales de esa zona, pero no por el PP del País Vasco. Entiende que las víctimas tiene que dar la cara siempre y demostrar a ETA que estarán siempre allí para denunciarles.
Pero, además, cree que hay que ser agradecidos con estos concejales de la zona de Ayala, por los que se han sentido siempre bien arropados y acompañados. No incluye en esta posición a los actuales dirigentes del PP del País Vasco ni a los de ésta formación a nivel nacional.
Mari Carmen Álvarez aún es concejal del PP en Jaén. Explicó a EL MUNDO que, en el mismo momento en que desde esa formación local le dijeron que ya no contaban con ella para sus listas, se puso en contacto con Abascal para que la tuviese en cuenta para lo que hiciera falta.
Así, ambas cerrarán las listas municipales en dos de municipios donde, si no hay medidas de última hora, competirán entre otras formaciones contra Bildu.
MACU ESTEVE / Benidorm
Estará en todo el País Vasco
Por primera vez, el PP del País Vasco tendrá listas electorales en todos los municipios de esa comunidad, según confirmó ayer su presidente, Antonio Basagoiti, de visita en Benidorm. El líder del PP vasco indicó que se debe a que ha crecido el número de 'populares' vascos que se han colocado al frente de una candidatura y a la voluntad de algún militante valenciano, que se han prestado para completar la listas del País Vasco.
Durante su estancia en Benidorm, donde recorrió algunos de los locales de hostelería frecuentados por sus paisanos, Basagoiti pidió a los vascos que acudan masivamente a las urnas y que aquéllos que pasan largas temporadas en Benidorm tramiten el voto por correo. Al tiempo, recordó que en las pasadas elecciones municipales el PP no se impuso en lugares como Vitoria y Guecho por 1.000 y 500 votos respectivamente. El presidente del PP vasco aseveró que, «cuanto más» peso tenga el PP en los ayuntamientos, «más se garantizará» el camino «de la libertad» y más próxima e estará la derrota de la banda terrorista ETA.
MIKEL SEGOVIA / Bilbao
El PNV, en guardia por el «baile de siglas»
La formación se reivindica ante los 'abertzales' como el eje central del nacionalismo
El PNV teme a los suyos, a los otros nacionalistas que, más movilizados que nunca, amenazan con arrebatarle espacio el 22-M. El próximo Aberri Eguna se presenta con un escenario de batalla entre abertzales. Una disputa ante la que quiere reivindicarse como el verdadero eje central del discurso abertzale tradicional «ante quienes desearían sustituirnos». Tiempo para reivindicarse como «el mejor instrumento para la construcción nacional de Euskadi».
El manifiesto hecho público ayer con motivo del Día de la Patria Vasca que se celebra el domingo lo deja claro: es hora de fortalecer el «perfil ideológico» de una formación centenaria ante los «tiempos de confusión, de baile de siglas y de nuevos actores». Más aún ante los «llamamientos a juntarnos» que hacen «quienes desearían sustituirnos». Un recado al electorado nacionalista con el que rebajar la larga sombra del llamado polo soberanista o de fenómenos como Bildu. El PNV se ha propuesto levantar un cortafuegos para devaluar y debilitar ese frente independentista que puede debilitar la primacía peneuvista.
La formación cree que es el momento de «reeducación de espacios» y llama a los nacionalistas a que no se dejen seducir por los cantos de sirena de la ensalada de nuevas marcas electorales: «Nosotros les aseguramos que somos merecedores de su confianza, que seguiremos estando donde estábamos, fieles a nuestros principios y a nuestra forma de entender la política».
Un mensaje en el que el PNV vuelve a enarbolar su apuesta por un nuevo marco político sustentado en el plan Ados. Una propuesta necesaria, recuerdan, ante la aparición de «un nuevo movimiento neocentralista que cuestiona los principios y las aspiraciones legítimas de Euskadi».
Subrayan que el desencuentro favorecido por la violencia complica la normalización política, y señalan a ETA y a la izquierda abertzale. A ésta le instan a sumarse a la confrontación política y a alejarse de la violencia «pero que no esperen ningún recibimiento especial; es su retraso de más de 30 años el que tienen que superar». A ETA le exigen que «anuncie ya» su fin como paso previo a la apertura de «una nueva etapa de convivencia y reconciliación desde el reconocimiento del mal cometido y el respeto democrático a la pluralidad de la sociedad vasca».
El PNV recuerda que el medio siglo de existencia de ETA sólo ha traído sufrimiento y dolor «incluso en su propio mundo». Un drama ante el que las víctimas merecen un «reconocimiento público» y las personas amenazadas de poder « vivir en paz y libertad». En este punto, el PNV llama a la «observancia» de los derechos de los presos y sus familiares.
El documento también aborda los acuerdos alcanzados entre PSOE y PP en materia antiterrorista. Para el PNV, con la aplicación «arbitraria» de la Ley de Partidos sólo se pretende validar el pacto Antiterrorista como «un arma arrojadiza» y utilizarlo para «alterar» el mapa político del País Vasco.