e-pesimo Auxiliar 1

Auxiliar1, Auxiliar2, Auxiliar3 y Auxiliar4 son Blogs auxiliares de epesimo y de e-pesimo

Actualización de madrugada

Mi foto
Nombre:
Lugar: Cantabria, Spain

sábado, 12 de marzo de 2011

EDITORIALES: Después de las declaraciones de los 'tedax', las víctimas confían en reabrir el juicio del 11-M

Después de las declaraciones de los 'tedax'

Las víctimas confían en reabrir el juicio del 11-M

Zapatero embustero

EL SÉPTIMO aniversario del 11-M se celebró ayer con la ausencia de miembros del Gobierno en los actos de homenaje y en un clima de división entre las víctimas, motivado -sobre todo- por las ansias de protagonismo de alguna de ellas. Pilar Manjón acusó al vicealcalde de Madrid de haberle dicho una barbaridad - «cualquier día tendremos que hacer un monumento también a las putas de la Montera»- cuando su asociación fue a pedirle la construcción de un recuerdo permanente en la Estación de El Pozo, que ayer se inauguró. Manuel Cobo no ha querido decir nada por respeto a las víctimas, pero sí se sabe que Manjón no participó en ninguna reunión con el vicealcalde, por lo que su acusación no es verosímil. Al margen de polémicas interesadas, la presidenta de la AVT expresó su esperanza de que las declaraciones de los tedax ante la juez puedan permitir a las víctimas solicitar la reapertura del juicio. Los agentes que declararon ayer señalaron que Sánchez Manzano no había cumplido los protocolos en la recogida de muestras en los focos de las explosiones.

ETA vuelve a quedar descabezada

Sin bajar la guardia contra los terroristas

Zapatero embustero

LA DETENCIÓN por Francia de parte de la nueva cúpula militar de ETA la pasada madrugada, unida a la del sanguinario comando Otazua a comienzos de mes, son dos golpes fundamentales contra la banda terrorista y muestran claramente el camino que tiene que seguir el Estado de Derecho: la persecución policial implacable para eliminar cualquier capacidad operativa a los terroristas. En esta ocasión hay que reconocer de nuevo la diligencia de las autoridades francesas, que han hecho ya causa propia de la lucha contra ETA. La detención de terroristas hasta conseguir la desaparición de la banda es el mejor antídoto contra las intenciones de la izquierda abertzale de reintegrarse a la política. Sortu o sus sucesores no deberían tener sitio en el sistema hasta que ETA deje de existir. Por eso, si sus intenciones fueran honestas deberían ser los más interesados en su desmantelamiento.

Acepta a los rebeldes como interlocutores

Aunque tarde, la UE cierra el cerco a Gadafi

Zapatero embustero

SARKOZY consiguió ayer que el Consejo Europeo aceptara -aunque sin reconocerlo oficialmente- como interlocutor de la UE al Consejo Nacional Libio de Transición, «Gadafi ya no es válido», dijo el presidente francés. Aunque llegue tarde, hay que celebrar que Europa diera el primer paso coordinado para intentar atajar la crisis que vive el país. La UE pidió también una reunión con la Liga Árabe y la Unión Africana porque quiere asegurarse el apoyo de los países de la región ante posibles ataques armados en Libia. Eso sí, el Consejo dejó bien claro que la creación de una zona de exclusión aérea o cualquier otra intervención militar deberá ser llevada a cabo bajo los auspicios de la ONU. Los 27 acordaron también la imposición de sanciones económicas al régimen libio. Esta respuesta conjunta es un intento de recuperar la iniciativa después de que el sangriento contraataque de los leales al dictador haya puesto en peligro el levantamiento popular. Veremos cuánto dura, porque ayer mismo Merkel rompió el consenso al mostrarse escéptica sobre la creación de esa zona de exclusión aérea.

Japón o cómo la Naturaleza nos aplasta

Zapatero embustero

JAMÁS los habitantes del planeta habíamos contemplado en directo una devastación como la que produjo ayer el terremoto en Japón, el quinto mayor de la historia, que provocó gigantescas olas que arrasaron centenares de kilómetros cuadrados en torno a la ciudad de Sendai, poblada por más de un millón de habitantes.

No es todavía posible hacer un balance de las víctimas del tsunami, pero todo indica que podría haber causado miles de muertos que fueron arrastrados por la fuerza imparable de esas gigantescas olas. Una extensa zona de la isla de Honshu, la principal del archipielago japonés, quedó dañada por el desastre: carreteras destruidas, edificios hundidos, incendios y redes eléctricas y de telecomunicaciones seriamente dañadas. En Tokio, a casi 400 kilómetros de Sendai, se vivieron también escenas de pánico y el seísmo, de una magnitud de 8,9 puntos según la escala de Richter, dejó sin suministro eléctrico a cuatro millones de hogares y obligó a paralizar los transportes públicos y a cerrar sus dos aeropuertos, algo sin precedentes.

Si todavía no es posible calcular las víctimas humanas, tampoco ha habido tiempo suficiente para evaluar el coste económico de la destrucción, que puede resultar astronómico, ya que estamos hablando de una de las mayores catástrofes naturales en los últimos 100 años.

Japón es un país con infraestructuras preparadas para resistir terremotos, lo que hasta ahora había servido para minimizar los daños. Pero lo que vimos ayer es la devastación en estado puro, resultado de una combinación imparable de las fuerzas naturales del mar y la tierra. Ninguna acción humana podría haber detenido esa gigantesca ola que se llevaba, según mostraron las imágenes de televisión, un gran barco atracado en Sendai como si fuera una pluma.

El tsunami en el Océano Índico de 2004 fue también espantoso, ya que perecieron casi 200.000 personas. Pero como se trataba de zonas subdesarrolladas, había pocas imágenes grabadas, simples fragmentos de la tragedia, que tardaron días en ser difundidas por los medios de comunicación. Ayer pudimos ver en tiempo real cómo el agua arrasaba una aldea, escenas de incendios y destrucción e imágenes que nunca habían sido contempladas por el ser humano, que parecían mucho más una película de ficción que la realidad.

Pero la lección más terrible de lo sucedido es que nada se podía haber hecho con anterioridad para paliar las consecuencias de este desastre, que demuestra que no existen medios materiales ni tecnología para contener a la Naturaleza cuando se desborda.

Japón es el país más industrializado del mundo, con inmensos recursos técnicos y humanos, con unas infraestructuras envidiables y una renta per cápita muy superior a la de España, pero nada de ello ha servido para amortiguar las consecuencias de un desastre que ha arrasado la mayor de sus islas, cuyo aspecto recordaba ayer el de sus ciudades devastadas por la Segunda Guerra Mundial.

Todo ello refrenda la fragilidad de la vida humana en un planeta a merced de catástrofes que son imposibles de prever y que pueden causar daños a una escala todavía mayor de lo que hemos presenciado en Sendai. No deja de resultar una paradoja que esa gran aldea global unida por internet que es hoy nuestro mundo pueda verse amenazada por fuerzas tan primarias como las de la tierra y el mar, que son capaces de acabar con la más sólida construcción humana. La tragedia de Japón es, entre otras cosas, una plasmación de la fragilidad de nuestro mundo.

11-M: Homenaje en el séptimo aniversario del 11-M




F. L. / Madrid

La AVT acusa a Interior de comprar silencios

Ángeles Pedraza hace un llamamiento a los 'tedax' para que colaboren con la juez

Zapatero embustero

La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, denunció ayer que desde el Ministerio del Interior se han concedido «jubilaciones» y «ascensos» a policías que intervinieron en el 11-M para que «no hablen».

Pedraza entiende que aún hay muchos puntos oscuros de la matanza y reclama que todo aquel que sepa algo «colabore con la Justicia».

En declaraciones a este periódico, la presidenta de la AVT hizo un llamamiento a los especialistas que intervinieron en la recogida de muestras de los trenes donde estallaron las bombas «para que cuenten todo lo que sepan». «Yo hago un llamamiento al corazón de los tedax para que se pongan en nuestra piel, para que piensen por un momento que los que han muerto en el 11-M son sus hijos e hijas y que acudan ante el juez con la voluntad total de aportar los datos que conozcan» sobre la masacre.

Zapatero embustero

Pedraza expresó su esperanza de que puedan pedir la reapertura del juicio por los atentados del 11-M tras las declaraciones judiciales de los tedax que intervinieron en el traslado de los restos de los explosivos.

Así lo indicó ayer tras el acto de conmemoración del séptimo aniversario de los atentados que acabaron en 2004 con la vida de 191 personas y que la AVT desarrolló en el Bosque del Recuerdo del parque de El Retiro de Madrid, según informa Efe.

«Tenemos mucha esperanza en que a alguno se le remueva la conciencia y podamos pedir la reapertura del juicio», señaló la presidenta de la AVT, que aseguró que sobre los atentados del 11-M «se tiene que investigar casi todo».

Pedraza, que agradeció que, por primera vez, hayan acudido representantes de todos los partidos al acto organizado por su asociación, echó en falta que asistiera el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, porque «hoy es un día importante para que el presidente estuviera con las víctimas».

Durante su discurso en el encuentro conmemorativo, Pedraza señaló que para las víctimas del 11-M la Justicia nunca será completa hasta que no se sepa «toda, toda la verdad».

«Las víctimas del terrorismo reclamamos a todos los que tienen responsabilidades públicas que nos miren a los ojos y se atrevan a decirnos que el 11-M es un caso cerrado. No lo es: el 11-M es un caso abierto», ha recalcado la presidenta de la asociación.

Zapatero embustero

Pedraza ha dicho que no van a aceptar «ningún grado de impunidad», ni en el 11-M ni en un supuesto final de ETA.

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, expresó su respaldo a las declaraciones de la presidenta de la AVT sobe la reapertura del juicio del 11-M si los tedax aportan nuevas pruebas.

Cospedal declaró tras asistir al homenaje a los asesinados el 11-M organizado por la asociación de Pedraza: «La presidenta de la AVT ha hecho un discurso en representación de las víctimas del terrorismo, que es lo que piensan todas las víctimas del terrorismo y los que estamos con ellas».

También afirmó que «no hay recordatorio posible ni recordatorio con dignidad si no hay verdad y si no hay justicia». «Todo eso lo tenemos que reivindicar», enfatizó.

AGUSTÍN YANEL

«Fueron juzgados y condenados»

El ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, dijo ayer -al preguntarle por la petición de algunas aso- ciaciones de víctimas de que sea reabierto el proceso sobre los atentados del 11-M- que el Gobierno y el Ministerio del Interior «colaboran con cualquier línea de investigación que sea necesaria». Pero recordó que «los culpables de esos hechos fueron juzgados y fueron condenados por sentencia firme». «Y están penando sus responsabilidades y sus culpas en la cárcel», subrayó.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que ofreció él por enfermedad de Rubalcaba, el titular de la Presidencia expresó «el recuerdo y solidaridad» del Gobierno para víctimas y familiares.


Los ministros no acudieron por estar reunidos en el Consejo y al acto de por la tarde tenía previsto asistir la titular de Sanidad, Leire Pajín

M. BELVER / P. BLASCO / Madrid

Manjón polemiza en el homenaje a las víctimas

Acusa al vicealcalde de Madrid de despreciarla por pedir un monumento

Madrid amaneció ayer gris, exactamente igual que hace siete años, aunque las lágrimas de entonces se enjugaron esta vez con agria polémica. La presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Pilar Manjón, arremetió contra el Ayuntamiento de la capital a cuenta del nuevo monumento en memoria de las víctimas instalado en la estación de Cercanías de El Pozo.

«Cuando entramos en la reunión a pedir que se realizara, se nos contestó que si veníamos por otro monumentito para el 11-M, que cualquier día iban a tener que hacer uno para las putas de la Montera», denunció ayer entre sollozos Manjón durante el acto conmemorativo que se celebra cada año en Atocha. A continuación, puso esta declaración en boca del vicealcalde madrileño, Manuel Cobo.

En ese preciso instante, el aludido participaba, en presencia de la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, en la primera inauguración, la oficial, del megalito conmemorativo de El Pozo, donde las bombas arrancaron la vida de cuajo a 68 personas. Por la tarde, en una muestra elocuente de disensión, el conjunto escultórico fue reinaugurado, esta vez con la convocatoria de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo y sin apenas autoridades posando para la foto.

Las diferencias de opinión entre ambas organizaciones han abierto una brecha insalvable que se ha trasladado de forma ostensible a los actos de homenaje a la víctimas de este año. Para la AVT, «la justicia nunca será completa hasta que se sepa toda la verdad» de los atentados, mientras que según el colectivo de Manjón «la verdad se conoce en sus trazos fundamentales tras un juicio serio y justo».

La confrontación con epicentro en las asociaciones, y con sus paradojas de inaugurar dos veces un mismo monumento para evitar coincidir con quien resulta incómodo, tuvo también su correlato en la escena política. El presidente de la delegación socialista española en el Parlamento Europeo, Juan Fernando López Aguilar, señaló ayer que lo que «lo que le dolió al PP no fue el atentado ni el dolor de la gente, sino el perder el Gobierno de España».

A replicar sus duras palabras salió rápidamente el secretario de Comunicación de los populares, Carlos Floriano, que calificó al ex ministro de Justicia de «persona con malos principios» y «bajos instintos». «Sólo alguien que es capaz de hablar en esos términos muestra que por dentro hay algo peor que una pésima persona», señaló, según informa Europa Press.

Por su parte, el secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, aprovechó la efeméride para criticar a los que siete años después del atentado cuestionan su autoría dentro de «la estrategia de la confusión y de algunos medios de comunicación y sectores de la derecha».

El que optó por el silencio durante toda la jornada fue el vicealcalde Manuel Cobo, que prefirió no responder al trato de «menoscabo y desprecio» que le atribuyó en público Pilar Manjón. Sí se refirió al peliagudo asunto el candidato de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) a la Alcaldía de Madrid, David Ortega, que exigió el «cese inmediato» de la mano derecha de Alberto Ruiz-Gallardón por haber proferido el «insulto más hiriente que se ha hecho nunca a las víctimas del terrorismo».

Leire Pajín, ministra de Sanidad Políticas Sociales e Igualdad, fue la única representante del equipo de José Luis Rodríguez Zapatero que ayer acudió a alguno de los actos oficiales por el 11-M. Lo hizo en la inauguración bis del monumento de la estación de El Pozo, a las siete de la tarde, que congregó a numerosos vecinos de este barrio obrero de Madrid.

Por la mañana, en el homenaje institucional que se celebró en ese mismo sitio estuvieron presentes casi más políticos que ciudadanos. María, que perdió en los trágicos trenes a su nuera Pilar, embarazada de tres meses, fue uno de los contados familiares de las víctimas a los que la comitiva oficial pudo dedicar palabras de consuelo.

Por la tarde, ya sin alfombra azul sobre el suelo, la presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo dio las gracias a todos los que aquel día se implicaron en la tragedia, obviando mencionar a las instituciones madrileñas. Mientras, en Madrid caían lágrimas de lluvia. Eso sí que fue igual que en 2004.

9.00 h. El primer acto del día tuvo lugar en la Puerta del Sol, donde la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, colocaron una corona en memoria de los fallecidos.

10.30 h. Primera inauguración del monumento de la estación de El Pozo, diseñado por José María Peridis. Acudieron representantes de todas las fuerzas políticas en el Ayuntamiento de Madrid.

12.00 h. Ofrenda floral y lectura del manifiesto «en defensa de la verdad, memoria, dignidad y justicia», a cargo de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, en el Bosque del Recuerdo del Parque del Buen Retiro.

19.00 h. Reinauguración del monumento de El Pozo, organizada por la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo de Pilar Manjón. Contó con la presencia de la ministra de Sanidad, Leire Pajín.

Etiquetas:

11-M, CUANDO EL DELINCUENTE ES EL MINISTERIO DEL INTERIOR: La camarilla infringió los protocolos



MANUEL MARRACO / Madrid

El 11-M no se siguió el protocolo

Zapatero embustero

'Tedax' de Madrid dicen que los restos no debieron ir directamente a la unidad de Manzano
No pudieron levantar acta de todo lo recogido en su propia sede como hacían siempre

Los tedax de la Brigada de Madrid que recogieron restos del 11-M en Santa Eugenia y El Pozo afirmaron ayer ante la juez que la mañana de los atentados no se siguió el protocolo habitual.

Los artificieros explicaron que la rutina seguida hasta entonces en los atentados incluía que trasladaban a su sede de Moratalaz los vestigios seleccionados, y que sólo una vez elaborada el acta identificando qué es cada resto, dónde se ha recogido y por quién, se enviaban la Unidad Central, entonces dirigida por el imputado Juan Jesús Sánchez Manzano. Lo que sucedió el 11 de Marzo, relataron, fue que Manzano ordenó que miembros de su unidad los trasladaran directamente a la sede de Canillas, por lo que a ellos les correspondía inventariar lo recogido.

Según fuentes jurídicas presentes en las comparecencias, el resultado fue que en Santa Eugenia sí les dio tiempo, al menos, a meter los restos en bolsas y clasificarlos -no a elaborar el acta-, mientras que en el Pozo no llegaron a eso. Uno de los tedax que estuvo en este último foco explicó que habían amontonado el material en un lugar concreto para trasladarlo posteriormente a su unidad y que, en un momento dado, se dieron cuenta de que ese montón había desaparecido. Cuando indagaron lo sucedido, les explicaron que los miembros de la Unidad Central se lo habían llevado.

Por contra, los artificieros que pertenecían la Unidad Central declararon que no se había producido nada «anormal», según las mismas fuentes, aunque indicaron que ese día el «caos» podía explicar una variación en la rutina habitual. Siguiendo esa línea, la abogada de Sánchez Manzano, María Ponte, afirmó, tras las declaraciones de la mañana, que los tedax habían dicho que se había seguido el protocolo.

Los tedax también respondieron preguntas de la juez Coro Cillán y del fiscal del caso. En concreto, el fiscal les preguntó en numerosas ocasiones si habían detectado algo fuera de lo normal aquel día, lo que dio pie a las explicaciones de los tedax de Madrid sobre lo sucedido.

Zapatero embustero

En realidad, la intención de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M era interrogar únicamente a los miembros de la Unidad Central que, además, hubieran participado en el traslado de los vestigios hasta Canillas. Sin embargo, la contestación de Interior fue que «no podía precisarlos con claridad», por lo que remitió todos los números tedax de cuya participación en la recogida de muestras tenía constancia. La juez inmediatamente les citó a todos y desechó la petición de las asociación de reducir las citaciones a una veintena. Algunos de los que declararon ayer ya lo habían hecho en esta misma causa. En esos casos, los interrogatorios fueron más breves.

Sorprendentemente, sólo falló uno de los 24 citados. Incluso uno de los policías de la Unidad Central que declaró en la línea favorable a Manzano llegó a la declaración proveniente de Moscú, donde tras el 11-M fue nombrado jefe de seguridad de la embajada, según fuentes del caso.

Pese a la abundancia de tedax, finalmente ninguno de los interrogados que el 11 de Marzo estaba bajo mando de Manzano dijo haber participado en esa tarea de traslado. Además, negaron saber quién de entre sus entonces compañeros podía haberlo hecho.

El abogado de la asociación, José María de Pablo, explicó que si con las comparecencias de ayer y del lunes no se logra dar con los responsables del traslado de los restos, pedirán al juez que haga un nuevo requerimiento a Interior.

La intención de la asociación es aclarar qué sucedió con la inmensa mayoría de los vestigios y rastrear su cadena de custodia. Pese a que los tedax de Madrid explican que recogieron multitud de restos, a los peritos de la Audiencia Nacional sólo les llegaron 23.

Las víctimas atribuyen a Sánchez Manzano los delitos de omisión del deber de perseguir delitos, encubrimiento y falso testimonio. A su juicio, tanto la desaparición de los vestigios como el hecho de que no fueran remitidos a la Policía Científica entorpeció la investigación e impidió conocer con claridad qué explosivo se empleó.

De acuerdo con la resolución de la juez, 12 de los policías que comparecieron ayer pertenecían a la Brigada de Madrid, y otros tantos a la Unidad Central. El lunes están citados otros 24 tedax, -también repartidos a medias entre los de Madrid y los de la Unidad Central- que estuvieron en los focos de Atocha y la calle Téllez.

M. M. / Madrid

Presión «inadmisible» a la magistrada

Las víctimas reprochan que el imputado le insinúe que puede acabar como Garzón

La Asociación de Ayuda a Víctimas del 11-M ha pedido a la juez Coro Cillán que rechace la petición de archivo y el resto de alegadas presentadas esta semana por Juan Jesús Sánchez Manzano y la perito tedax también imputada.

El escrito del abogado José María de Pablo también niega que los hechos investigados ya fueran revisados antes por otro tribunal, lo que cerraría la vía a una nueva causa. Sobre las decisiones de la Audiencia Nacional, resalta que se dirigían contra los autores de la masacre, no contra Manzano. Y en cuanto al juzgado de Madrid en el que recayó una querella anterior, destaca que ni siquiera la admitió a trámite, «por lo que tampoco cabría hablar de cosa juzgada».

«El objeto del presente procedimiento es el esclarecimiento de la desaparición de varias toneladas de piezas de convicción de los atentados del 11-M, la no remisión de los restos a la Policía Científica, así como el presunto falso testimonio cometido en un momento concreto del juicio», precisa el letrado.

De Pablo también ironiza sobre la petición del jefe de los Tedax en el 11-M de considerar que en realidad se le atribuye un delito de colaboración terrorista, por lo que la causa debería pasar a la Audiencia Nacional. «De momento, nadie ha imputado a los ahora querellados ningún delito de colaboración con grupo terrorista, aunque, si su defensa entiende que existen evidencias de que el Sr. Sánchez Manzano colaboró con los autores del 11-M en la colocación de las bombas (como parece apuntar en su escrito), está a tiempo de aportar esas evidencias ahora, en cuyo caso esta acusación no tendrá problema en ampliar su imputación».

Zapatero embustero

También considera «inaudito, desproporcionado e intolerable» el recado que el escrito de defensa mandaba a la juez: que está siguiendo los pasos que han llevado a Garzón al banquillo. Es decir, que está cometiendo un delito de prevaricación por investigar un asunto para el que no es competente. «El hecho de que las resoluciones que dicta el juzgado no sean del agrado de la defensa no significa que se esté prevaricando. La contraparte tiene expedita la vía de los recursos (no utilizada hasta ahora, por cierto) si no está de acuerdo con alguna resolución [...] Y si cree que ha existido prevaricación, la parte puede ejercer las acciones que crea convenientes, pero es inadmisible que una parte en un procedimiento amenace por escrito a una juez con el fin de presionarla para que resuelva en un determinado sentido», concluye.

Etiquetas:

CUANDO EL DELINCUENTE ES EL MINISTERIO DEL INTERIOR: El juez Ruz reclama a la Policía el «informe final» sobre el chivatazo


FERNANDO LÁZARO
MANUEL MARRACO / Madrid

El juez Ruz reclama a la Policía el «informe final» sobre el chivatazo

Fija un plazo de 15 días para que la Guardia Civil también haga otra pericial de la cinta

Zapatero embustero

La investigación judicial del caso del chivatazo policial a ETA sigue con paso firme y a velocidad de crucero. El instructor, Pablo Ruz, pretende que la máquina no pare y quiere cruzar la meta en un plazo lo más breve posible. De nuevo un viernes, ha vuelto a dar otro importante empujón a la causa y ha decidido que este caso, que ha despertado una enorme expectación pública, no quede traspapelado. Y de nuevo otro viernes, ha puesto negro sobre blanco nuevas actuaciones.

En esta ocasión, además, el tercer juez instructor del caso ha decidido empezar a poner plazos a la Policía para que aporte «un informe final de conclusiones». Y fija sólo 15 días. Es decir, el equipo investigador debe presentar su informe de conclusiones al juez y, a partir de ese momento, el reloj judicial correrá con más celeridad.

Será el equipo dirigido por Carlos Germán el que presente al juez este informe. En sus diferentes escritos desde que se destapó el chivatazo, en 2006, el ya comisario y sus subordinados han mantenido siempre la misma tesis: el chivatazo fue ordenado por el director general de la Policía al jefe superior del País Vasco, quien se ayudó del inspector de Vitoria Ballesteros para llevarlo a cabo. Pero, además, incluían a otros dos mandos policiales; una inspectora jefe destinada en el País Vasco y cercana al jefe superior, a la que acusan de proporcionarle la información para perpetrar el chivatazo, y al jefe de la brigada de Bayona, un comisario del que se presume que actuó también en Francia con el fin de torpedear la actuación contra el entramado de extorsión etarra. Finalmente, el juez mantiene como imputados del chivatazo en el bar Faisán al director García Hidalgo, al jefe superior Pamiés y al inspector Ballesteros. En los informes nuevos aportados por el equipo de Carlos Germán y que permanecen secretos se aporta un nuevo estudio del vídeo grabado la mañana del 4 de mayo de 2006 en el Faisán, en el que se ve a Ballesteros en dos ocasiones, una de ellas saliendo del bar de Joseba Elosua.

El juez, para tratar de despejar todas las dudas sobre los cortes en la grabación de esa cinta, ha encargado una nueva pericial a la Guardia Civil, que trataría de completar la realizada por la Policía Científica. Se trata de analizar grabaciones realizadas entre el 1 y el 8 de mayo para ver si hay cortes similares a los que existen en la del día 4. La Policía Científica ya advirtió que, efectivamente, había cortes muy parecidos.

El juez Ruz reclama de nuevo a la Policía para que, también en el plazo de 15 días, aporte una recreación de cómo presumen los investigadores que se produjo el chivatazo. Se trata de la «confección de un plano o croquis identificativo de la zona investigada y la confección de una infografía animada que refleje la secuencia de los hechos investigados», detalla el último escrito de Ruz.

Además, reclama a los mismos investigadores otro informe sobre las llamadas en la zona del Faisán. Recuerda que peritos de telefónica indicaron que en esa zona «existe cobertura de operadores franceses».

LOS ACUERDOS ENTRE la "organización socialista" ETA y el Gobierno socialista:



J. M. ALONSO / San Sebastián

Los 'abertzales' dudan de los planes de ETA

Txelui Moreno no pide la desaparición de la banda al ser «un agente político más»

El golpe de efecto dado por Sortu para contrarrestar los informes de la Fiscalía y la Abogacía del Estado contrarios a su legalización, al rechazar el «presunto» atentado contra el lehendakari y los recientes actos de violencia, se topó ayer con el viejo discurso de la ilegalizada Batasuna de no realizar ningún tipo de condena bajo el argumento de que estos casos responden a diferentes «hipótesis policiales».

Es más, el portavoz de la izquierda abertzale, Txelui Moreno, dudó de la veracidad de las informaciones existentes, conocidas en base a «filtraciones periodísticas interesadas», y puso en entredicho los supuestos planes de ETA para acabar con la vida de Patxi López, los episodios de kale borroka en Vitoria e, incluso, el hecho de que los miembros del comando Otazua, autores de 16 atentados, entre ellos dos asesinatos, guardaran 200 kilos de explosivos en el momento de su detención.

Frente a estas «hipótesis», Moreno sostuvo que lo único que es veraz son los «casos sangrantes» de las «brutales torturas denunciadas» por los cuatro miembros de ETA detenidos en Vizcaya la pasada semana. «¿Quién está utilizando la violencia últimamente? Que nosotros entendamos, el Gobierno español, que no ha parado de cometer detenciones, incomunicación y tortura», censuró.

En el proceso de pacificación, Moreno sostuvo que la izquierda abertzale no tiene que exigir a ETA nada más allá del alto el fuego decretado a principios de enero. «¿Que más se le puede pedir? ETA ya ha respondido, ha hecho su apuesta por el proceso y estamos comprobando cómo mantiene día a día su palabra», resaltó. Por ello, defendió que no exigen la desaparición de la banda terrorista, al igual que no piden «que desaparezca el Estado español», porque «es un agente más dentro de la política de ese país», de modo que exigió al Gobierno que mueva ficha e «intente habilitar una vía de contacto con ETA».

EA denuncia torturas a etarras

>EA demandó ayer que no se torture a los etarras que detienen las Fuerzas de Seguridad y anunció que llevará a ayuntamientos y juntas una iniciativa para que se personen en los procesos abiertos por malos tratos.

>Por su parte, Aralar dijo que los arrestos demuestran que «nunca» se acabará con ETA por vías policiales.

LUIS ÁNGEL SANZ / Madrid

Interior crea un nuevo grupo antiterrorista en Galicia

El auge, sobre todo desde el año pasado, del terrorismo independentista gallego, aunque a pequeña escala, ha llevado al Ministerio del Interior a crear un nuevo grupo policial dentro de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de Galicia formado por 50 funcionarios destinado específicamente a combatir estos delitos.

La preocupación del departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba por este fenómeno en alza se demuestra también en que el Cuerpo Nacional de Policía aumentó un 20% en 2010 sus funcionarios destinados a unidades de información para combatir éstos, según ha explicado el propio Gobierno en una respuesta parlamentaria a una pregunta del Grupo Popular en el Senado.

En la misma respuesta, Interior también detalla que «las investigaciones en curso para la erradicación del terrorismo independentista gallego han dado lugar a la apertura de diversos procedimientos judiciales y a la detención de varios individuos implicados en estas actividades».

Estas medidas de carácter preventivo permitieron, según la información del Ejecutivo, la detención de dos individuos vinculados al terrorismo independentista gallego en Pontevedra. Cuando los presuntos terroristas fueron detenidos, pretendían atentar contra una estación eléctrica en Pontevedra con un artefacto explosivo y un cóctel molotov que les fueron intervenidos.

Colocación de explosivos

La respuesta del Gobierno es consecuencia de la pregunta escrita de la parlamentaria gallega del PP María Jesús Sáinz, que alertó de que en los últimos tiempos grupos nacionalistas radicales han colocado explosivos en sedes de partidos o contra determinadas personas. Estos hechos, para la senadora popular, son «inadmisibles e impropios de un Estado democrático». Por eso, preguntó al Ejecutivo por las medidas que está tomando «para colaborar en la eliminación de grupos nacionalistas radicales en Galicia».

El Gobierno de España, a través de la Secretaría de Estado de Asuntos Constitucionales y Parlamentarios, también explica en su respuesta que «para proteger la vida, la integridad física y los bienes» de quienes han sido o pueden ser perseguidos por los terroristas, se han adoptado «medidas de vigilancia y protección dirigidas a impedir la materialización de ataques violentos».

En concreto, la Policía y la Guardia Civil están vigilando viviendas, sedes de partidos y lugares de trabajo, así como itinerarios, desplazamientos y vehículos de posibles víctimas de los radicales.

FERNANDO LÁZARO / ÁNGELES ESCRIVÁ / Madrid

Un detenido, implicado en el asesinato del gendarme

El Gobierno francés relaciona a uno de los etarras con la muerte del primer policía galo abatido por la banda terrorista

El Gobierno francés implicó ayer a uno de los cuatro terroristas detenidos en la operación en la que fueron arrestados los dos cabecillas de los aparatos militar y logístico de ETA, Alejandro Zobarán Xarla y Mikel Oroz Peru, en el asesinato del gendarme francés, Jean Serve Nerín, en marzo de 2010. El ministro del Interior galo, Claude Guéant, manifestó que el etarra involucrado, del que no reveló el nombre, «no necesariamente fue el que disparó, ni necesariamente estuvo en el lugar de los hechos», pero sí «tiene relación» con el grupo que desencadenó lo ocurrido.

Nerín, el primer gendarme asesinado por la banda, fue herido en el tiroteo que se produjo después de que un numeroso grupo de etarras intentara robar varios coches de un concesionario, en una operación sin precedentes. Falleció una semana después.

Zubarán y Oroz, al frente del aparato militar y de logística de la banda, según informó ayer el Ministerio del Interior, fueron detenidos cuando mantenían un encuentro orgánico con sus dos subordinados, Iban Sáez y Urko Labaca, para determinar los planes de la banda terrorista en el caso de que se decidiera en un futuro la ruptura de la tregua. Éstas son las conclusiones iniciales a las que han llegado algunos de los agentes de la Policía tras arrestar en la noche del jueves a estos cuatro etarras y propinar de este modo un potente golpe a la organización, que todavía se estaba doliendo de la desarticulación del comando Otazua.

Los arrestos se produjeron en una casa rural de la localidad francesa de Willencourt, que los terroristas habían alquilado únicamente para mantener este encuentro, que estaba previsto que se prolongara desde el pasado día 8 hasta el lunes 14. Según relató su casero, Michel Crouet, los detenidos le aseguraron que «venían a hacer turismo», pero «el vecindario se dio cuenta de que no se movían para nada durante el día mientras que se oían movimientos durante la noche, algo un poco raro en unos turistas».

La operación, efectuada tras una denuncia, fue más complicada de lo que estaba previsto. A diferencia de lo que suelen hacer los dirigentes de la banda cuando son sorprendidos por los agentes franceses, Alejandro Zobarán, que como el resto de sus compañeros, se encontraba armado, se resistió de modo violento y tuvo que ser reducido por los gendarmes.

No es la primera vez que Zobarán tiene un comportamiento poco habitual y que resulta sorprendente incluso para los suyos. Había pertenecido al comando Donosti, bajo cuya cobertura colocó varias bombas, pero en 2007 se vio obligado a abandonar el comando Urederra porque no soportaba la presión.

Uno de los miembros del comando, Julen Larrañaga, tras ser detenido por la Guardia civil relataba cómo «el último sábado de enero de 2007, Xarla se tuvo que ir a Francia, ya que no se encontraba bien. Estaba nervioso, no comía, no bebía y se encontraba en un estado permanente de ansiedad». Como consecuencia de su comportamiento, sus compinches de comando tuvieron que abandonar la casa en la que estaban, porque no la podían pagar, y refugiarse en casa de una amiga.

Los miembros del Urederra se habían dedicado a «realizar informaciones sobre un policía nacional; un individuo llamado Chofo [un confidente]; sobre Fernando Savater; dos ertzainas que patrullaban a pie por Tolosa y sobre intereses del Estado». Zobarán sufrió esos síntomas severos de ansiedad cuando esperaban las órdenes de la dirección.

De algún modo, esta anécdota ilustra la situación de la banda en la que, según los expertos, apenas hace un año -que es el escaso tiempo que a Xarla le ha durado el cargo-, en la época de Txeroki, Ata o Fernández Iradi, estos dos dirigentes (que comparten dirección con Iratxe Sorzabal e Izaskun Lesaka) eran subordinados de segunda fila.

De Mikel Oroz se tiene documentada su estrecha relación con los comandos -y, por lo tanto, su relevancia interna- porque consta que ordenó a Faustino Marcos Álvarez que crease un laboratorio de explosivos en Barcelona buscando un piso adecuado para ello, plan que nunca pudo ejecutar al ser detectado y detenido por la Policía Nacional.

Los expertos de la lucha antiterrorista explican que la zona en la que fueron detenidos, casi en la frontera con Bélgica, es muy poco frecuentada por los etarras, motivo por el que, desde el principio, se pensó que se trataba de miembros relevantes de la organización.

CORRUPCIONES SOCIALISTAS: Una nueva trama socialista que roban hasta a la Cruz Roja



DAVID VIGARIO / Mérida

Cae una red ilegal de comida para necesitados

Los alimentos eran derivados por Cruz Roja a dos empresas cercanas al PSOE

Corresponsal

Zapatero embustero

La Guardia Civil se incautó este jueves de un camión de alimentos excedentes de la Unión Europea cuyo destino inicial eran los más necesitados en Extremadura, pero que eran derivados a dos empresas con vinculaciones con cargos socialistas que a su vez los vendían a los ayuntamientos.

La confiscación se produjo en la localidad de Fuenlabrada de los Montes (Badajoz), pero los servicios abarcaban a una veintena de ayuntamientos de toda la región. De hecho, la delegada del Gobierno en Extremadura, Carmen Pereira, tras la denuncia del PP sobre los hechos, admitió que la Guardia Civil también había intervenido en un centro de día en la localidad cacereña de Bohonal de Ibor.

En algunos casos, los consistorios llegaban a pagar 4.000 euros por el servicio. La Policía Judicial investiga la trama y no se descartan detenciones en las próximas horas, a pesar de la fuerte presión política que está habiendo sobre el caso, según ha podido saber EL MUNDO.

Zapatero embustero

Los alimentos eran desviados en camiones de Cruz Roja para dar servicio de comidas a centros de mayores, centros de día, guarderías, pisos tutelados y otros locales similares. Las empresas Red de Servicios Sociales y Día recibían, a cambio de los alimentos, una contraprestación económica aún sin determinar, según denunció este viernes el presidente del PP de Extremadura, José Antonio Monago.

Ambas compañías están vinculadas al socialista Carlos Macías Martínez, ex coordinador de Cruz Roja de Extremadura, que también pertenece a la asociación Acodam, cuyo presidente es Gabriel Montesinos, ex alcalde de Badajoz, y que tiene como vocal a Julio César Fúster, actual concejal del PSOE de Mérida y ex coordinador de Cruz Roja en la capital extremeña.

Macías también está vinculado a Juan Manuel Rodríguez Tabares, director general de la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional. En los últimos tiempos, algunos ayuntamientos habían rescindido su relación con estas empresas porque no pagaban a sus trabajadores.

ZAPATERO ABOCA A ESPAÑA A UNA QUIEBRA INSUPERABLE:



MARÍA RAMÍREZ / Bruselas

Zapatero a la defensiva ante la UE

Corresponsal

Zapatero embustero

«¿Quién mejor que el Banco de España para saber cómo están las cajas?». José Luis Rodríguez Zapatero defendía ayer así, enfático, los datos oficiales sobre las necesidades de la banca nacional frente a las estimaciones de Moody's en una charla con José Manuel Durão Barroso. Sigue en página 38

Viene de primera página

España y Portugal fueron los primeros en comprometerse ayer a más reformas a cambio de que Alemania aceptara, por fin, ampliar el fondo de rescate y permitir que compre deuda pública a los Estados en apuros cuando emitan sus bonos.

Tras ocho horas de negociación hasta la madrugada en una cumbre de la zona euro, la canciller Angela Merkel premió a quienes quisieron atender sus demandas. A España y Portugal, por sus reformas y recortes, con más dinero y flexibilidad para la bolsa de préstamos europea; a Grecia, por sus nuevas privatizaciones, con una rebaja en el tipo de interés de sus créditos y una extensión del plazo para devolverlos, hasta siete años y medio. En cambio, Irlanda, que se resistió a tocar su Impuesto de Sociedades, se quedó sin reducción en sus préstamos.

El presidente Zapatero se presentará el próximo día 24 ante la canciller Angela Merkel ya con nuevos deberes cumplidos, y por ello presiona a los sindicatos para que acepten ligar los salarios a la productividad y dejen que la negociación se haga empresa por empresa.

El Gobierno español ya ha elegido su primer objetivo dentro del menú de reformas acordado anoche para los 17 de la moneda única, y es justamente el que más gusta a su colega germana.

Zapatero se comprometió por escrito a «eliminar las rigideces de las economías domésticas» y, según explicó, «esto implica prestar atención al mercado laboral, alineando salarios y productividad». En rueda de prensa, el presidente destacó que la decisión depende de la negociación colectiva, pero apremió a sindicatos y patronal a llegar a un acuerdo y destacó la importancia de la bajada de los costes laborales, aunque la inflación también siga siendo un elemento de la subida de sueldos porque no hay que atenerse a «fórmulas reduccionistas».

Fuentes de Moncloa se inclinan más hacia la posición de la CEOE, por ejemplo en la opción de firmar convenios de empresa, y no territoriales, para que la productividad se considere compañía a compañía.

El Gobierno recuerda que los interlocutores sociales tienen de plazo hasta el próximo día 19, porque Zapatero aspira a presentar esta reforma en la cumbre de la UE de los días 24 y 25 de este mes. El presidente español está dispuesto a elegir varias medidas del pacto -ya ha cumplido con el retraso de la jubilación y parte de la reforma laboral- y aboga por casi todas ellas. Así, insistió anoche en que también está dispuesto a reforzar la legislación para obligar al Estado y las comunidades autónomas a reducir su déficit público.

Ya que ha cumplido su parte del trato y presentará nuevos «compromisos concretos» en dos semanas, Zapatero logró que Merkel respetara la parte del suyo: el aumento del fondo de rescate del euro para intentar tranquilizar a los mercados.

Así, los socios de la moneda única aumentarán la reserva del fondo de rescate para que pueda prestar los 440.000 millones prometidos el pasado mayo (la capacidad efectiva ronda ahora los 250.000 por las elevadas garantías que hay detrás de cada préstamo) y concederán créditos a un interés más bajo a los alumnos buenos. Además, pese a las reticencias durante meses de Berlín, el fondo podrá comprar las emisiones de deuda de los Estados directamente en el mercado primario, es decir sin necesidad de que las compren los bancos. Ésta es una manera de asegurar financiación a los países en dificultades sin que tengan que acudir a grandes rescates traumáticos.

Merkel explicó que el anuncio ayer de más recortes en Portugal fue de «gran ayuda» para su decisión. El primer ministro, José Sócrates, sorprendió con el cuarto paquete de rebajas para el Estado del Bienestar y la inversión en infraestructuras equivalente al 0,8% del PIB portugués. En la línea española, el socialista también confirmó que habrá una reforma laboral para reducir los costes del despido.

Se espera que el refuerzo del fondo calme a los mercados de deuda. Las dudas sobre España parecían despejadas en las últimas semanas, pero la rebaja de calificación de Moody's el jueves volvió a disparar el interés del bono a 10 años que encarece las emisiones del Tesoro.

Aunque no se debatió formalmente, Zapatero defendió los números del Banco de España sobre las necesidades de las cajas en una conversación apasionada con Barroso. Según fuentes diplomáticas, antes de la reunión con sus colegas de la UE, el presidente español explicó, enfático, al portugués que «cómo no se van a creer» los datos del Banco de España, que considera que los bancos necesitan 15.000 millones frente a los 50.000 que calcula Moody's.

Ordóñez defiende en EEUU sus cifras

>El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, acompañado de Elena Salgado, viajó ayer a Nueva York para explicar el plan de recapitalización del sistema financiero.

>Ordóñez trató de convencer a los inversores de que la banca española no esconde pérdidas. Pero ha permitido que el saneamiento se haga contra patrimonio, sin pasar por la cuenta de resultados.

>«Las entidades no están escondiendo exposiciones potencialmente problemáticas, ni las cifras de pérdidas o de provisiones son pequeñas o alejadas del justo valor de los activos», afirmó.

>Confió en que las nuevas exigencias «deberían contribuir a despejar las dudas sobre la situación actual del sistema financiero español y sus perspectivas a medio plazo».

B. P. R. / Madrid

CCOO y UGT rechazan la «injerencia» del Gobierno

Toxo advierte a Zapatero de que si «irrumpe» en la reforma de la negociación colectiva, «habrá empezado a suicidarse»

El clima de entendimiento recuperado tras la firma del Acuerdo Económico y Social el pasado 2 de febrero corre peligro. La apuesta del Gobierno por fijar los salarios según la productividad, expresada negro sobre blanco en la carta que el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, envió el pasado día 3 al presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, ha encendido las alarmas en los sindicatos. UGT y CCOO temen que el Ejecutivo «irrumpa como un elefante en una cacharrería» en la reforma de la negociación colectiva que ambos debaten contrarreloj con la patronal.

«No sé si el Gobierno pretende llevar a una ley la fijación de los salarios o si nos recomienda [a la CEOE y los sindicatos] que renegociemos el acuerdo salarial», conjeturó ayer en RNE el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, aludiendo al Acuerdo sobre Negociación Colectiva suscrito en febrero de 2010 y que estableció subidas salariales de entre el 1% y el 2% para este año. A su juicio, si al Ejecutivo «se le ocurre establecer cómo deben fijarse los salarios o las jornadas, habrá empezado a suicidarse». Porque el Gobierno, explicó a Servimedia, «no está en su mejor momento para tomar estas decisiones».

De «injerencia en la autonomía de los agentes sociales» tachó ayer el número dos de UGT, Toni Ferrer, la declaración de intenciones de Rodríguez Zapatero, y de «profunda equivocación», que quiera ligar salarios y productividad. Ferrer niega que el sistema de fijación salarial en España sea «inflacionista», tras recordar que desde 2002 ese modelo tiene en cuenta ya, además de la inflación prevista, la productividad. Fernández Toxo puso el acento en la dificultad para medir ese concepto en un sector o en una empresa concretos. También destacó la paradoja de que, si estos dos últimos años se hubieran vinculado los sueldos españoles a la productividad -que aumenta en tiempo de crisis al crecer el desempleo-, los salarios habrían subido más que en los años de bonanza económica.

La carta de Zapatero a Van Rompuy, que el presidente remitió también a los máximos responsables de UGT, CCOO, la CEOE y el PP, se da a conocer a sólo una semana de que expire el plazo dado por el Ejecutivo a empresarios y sindicatos para reformar la negociación colectiva. Si el próximo día 19 no hay acuerdo, la reforma la redactará el Gobierno.

Sin embargo, los obstáculos con que están tropezando los negociadores invitan a una «prórroga», en palabras de uno de ellos, que el Ejecutivo estaba dispuesto a conceder en un principio. La propuesta de la CEOE para que los empresarios decidan unilateralmente medidas de flexibilidad interna -modificación sustancial de condiciones de trabajo, traslados, movilidad funcional, suspensiones de contrato, formación y cualificación profesional- sin dar más margen de participación a los comités, ha atascado las conversaciones. UGT y CCOO consideran que limitar su presencia a las medidas de carácter temporal, como quiere la CEOE, y dejar al empresario tomar esas decisiones sin más control que el judicial merma los derechos de los trabajadores.

La patronal pretende también limitar temporalmente la ultraactividad o prórroga automática de los convenios caducados. Si no hay acuerdo para renovarlos, propone acudir al arbitraje o dejarlos sin efecto y mantener las condiciones de trabajo a título individual. Además, mientras los sindicatos no quieren que los convenios de empresa empeoren las condiciones fijadas por los sectoriales, la CEOE prefiere que éstos no las regulen al detalle y defienden el descuelgue «sin limitaciones» de la empresa de los convenios de ámbito superior.

VIRGINIA LÓPEZ / Lisboa

Portugal se ajusta por cuarta vez

Especial para EL MUNDO

El Gobierno portugués ha presentado su cuarto plan de ajuste para garantizar que cumple su objetivo de reducción presupuestaria. Con las medidas de contención que empezarán a aplicar ya a partir de este año, el Ejecutivo de Lisboa pretende reducir este año en un 0,8% adicional el déficit público, hasta llegar al 4,6%. Para ello, habrá más recorte en el gasto público -sanidad, educación, empresas públicas y administración regional- y más impuestos.

El ministro de Finanzas luso afirmó ayer que se trata de medidas de «precaución adicional», con las que el Gobierno quiere esquivar a toda costa la ayuda externa. Fernando Teixeira dos Santos anunció que, a semejanza de la medida que entró en vigor el pasado 1 de enero para los sueldos de los funcionarios públicos, los jubilados portugueses también sufrirán recortes de entre el 5% y el 10%, cuando se beneficien de pensiones superiores a 1.500 euros.
También se revisarán los impuestos sobre el consumo y se reducirán los beneficios fiscales para todos los contribuyentes. En el ámbito laboral, el Gobierno rebajará las indemnizaciones y revisará los requisitos para obtener el paro.

La Comisión Europea ha reaccionado bien, afirmando que estas medidas parecen suficientes para garantizar que Portugal reduce el déficit en los plazos previstos y supera la crisis de su deuda soberana, cuyos intereses alcanzaban ayer nuevos máximos: a cinco años rozaban el 8% y a 10 años superaban el 7,5%.

DAVID TAGUAS Y CARMELO TAJADURA

Cajas y discrepancias

Desde hace meses, parece existir una competición entre bancos de inversión y analistas para evaluar la necesidad de capital de las cajas. El promedio de las estimaciones se ha situado alrededor de 50.000 millones de euros, como recientemente la de Moody's, y algunas han superado incluso los 100.000 millones, que contrastan con los 14.077 estimados por el Banco de España.

Toda estimación se basa en unos supuestos que caracterizan un escenario, en el nivel de pérdidas y en la exigencia de capital. Las divergencias provienen de escenarios diferentes y de estimaciones de pérdidas y de necesidad de capital también distintas. Ello se debe a que los activos de las entidades financieras españolas son créditos, que no tienen un valor objetivo de mercado, mientras que los activos malos de las entidades extranjeras eran títulos (representativos de hipotecas) con un valor de mercado, en los que resulta más fácil establecer un valor objetivo. Los escenarios en los que se basan las estimaciones plantean algunos interrogantes.

Primero, si a 31-12-2010 está provisionado el deterioro real producido. Coexisten entidades que han estimado debidamente la pérdida esperada en los activos con otras que probablemente no han dotado todas las provisiones necesarias. Si las provisiones eran insuficientes, se debería haber completado el saneamiento y solo después plantear la recapitalización. La decisión de fijar niveles de capital más altos que los exigidos por la norma internacional aborda esta insuficiencia.

Segundo, se sobrevalora el riesgo del crédito hipotecario, como consecuencia del desconocimiento del sistema financiero español y de la historia de pago del crédito para la adquisición de vivienda que, en la crisis de los 90, deparó tasas de morosidad muy contenidas. Así, se diseñan escenarios de aumentos de morosidad y necesidades de provisiones por los créditos vivienda que carecen de sentido. Resulta más razonable limitar las pérdidas severas al riesgo promotor, incluyendo no sólo los créditos que no están al corriente (mora) sino también los que han sido refinanciados y/o tienen alguna debilidad (subestándar), o han sido canjeados por inmuebles o valores. Aunque en buena parte del suelo, y en bastantes promociones marginales, sí es necesario estimar pérdidas muy relevantes.

Tercero, no tiene sentido exigir un capital elevado después de considerar un escenario extremo. El Decreto Ley del Gobierno parte de la situación real existente al finalizar 2010 pero conviene considerar escenarios de stress y evaluar sus efectos. Ahora bien, diseñar un escenario de tensión no debe conducir a que, incluso en ese caso extremo, las entidades deban tener un capital del 8%, como consideran algunas instituciones. En este punto radican buena parte de las discrepancias en las estimaciones. Exigir un nivel de capital alto sólo está justificado si se maneja un escenario normal. Pero, si se considera un escenario de estrés, menos probable, se deben exigir niveles de capital más reducidos. Como va a hacer la Autoridad Bancaria Europea (EBA), que parece que lo reducirá al 5% en su próximo ejercicio. Y ello porque el capital de las entidades financieras está precisamente para afrontar las pérdidas inesperadas.

En definitiva, la necesidad de capital estimada por el Banco de España, en una foto fija, es muy razonable. Sin duda, las entidades tendrán que dotar más provisiones en el futuro, tanto por el deterioro adicional que se vaya produciendo como por el cierto déficit existente a 31-12-2010. Pero, probablemente, podrán irse cubriendo, al menos en su mayor parte, con la generación de resultados de explotación.

Desde luego, los inspectores del Banco de España conocen mucho mejor las entidades españolas que los bancos de inversión o las agencias. Y, si se corrigieran las estimaciones de algunas de estas instituciones suponiendo un mejor comportamiento del crédito hipotecario de vivienda y exigiendo menos capital en escenarios de estrés, desaparecería una parte muy significativa de las discrepancias. Ahora sí estamos al principio del fin del problema y las instituciones y los mercados deben entenderlo así, aunque para ello debamos explicar estas diferencias disipando las últimas dudas que persisten en los observadores.


D. Taguas y C. Tajadura son presidente y director financiero de Seopan.C. LL. / Madrid

Moody's recorta la nota de cuatro autonomías por su elevado déficit

Dice que Castilla-La Mancha, Cataluña, Murcia y Valencia tienen problemas de liquidez

Zapatero embustero

Si el jueves, la agencia líder de calificación de solvencia Moody's anunciaba a los inversores de todo el mundo la rebaja el rating de España, ayer hacía lo mismo con cuatro comunidades autónomas: Castilla-la Mancha, Cataluña, Murcia y Valencia. Además, amenazaba con futuras bajadas a otras cinco, al situarlas en «perspectiva negativa».

En concreto, la agencia de calificación ha rebajado la nota de Castilla-La Mancha a A2, desde A1, igual que en el caso de la Comunidad Valenciana y Murcia pierde la nota Aa3 y recibe una calificación de A1.

Pero la peor librada es Cataluña, que baja a una nota de A3 desde la anterior de A2, lo que la convierte en la región con menor de solvencia en todo el país.

Moody's justifica esta decisión, que encarece el crédito internacional para las cuatro autonomías, debido a la gran desviación de los objetivos de control del déficit establecidos para 2010, lo que hace muy difícil lograr los objetivos marcados para el presente ejercicio y 2012.

La rebaja, continúa la nota de la agencia, refleja la debilidad mostrada en los últimos años para controlar el gasto, aunque reconoce que estas cuatro comunidades autónomas han comenzado, en los últimos meses, a hacer algunos esfuerzos para corregir las desviaciones.

Ninguna de estas comunidades autónomas ha logrado subir la recaudación fiscal en 2010, por lo que se han desviado del objetivo de déficit público marcado por el Gobierno central (2,4%) y han comenzado a tener problemas de liquidez, aseguraba Moody's ayer.

Y lo peor es que no hay perspectivas de una mejora en los próximos meses, ya que las elecciones autonómicas de mayo en Castilla-La Mancha, Murcia y Valencia dificultarán la adopción de reformas estructurales, especialmente en la sanidad y la educación.

Pero no toda la culpa de la rebaja del rating es de estas autonomías, Moody's explica que el hecho de mantener la perspectiva negativa refleja, además de las debilidades propias de cada región, «las débiles expectativas de crecimiento de la economía española y la contracción del mercado de crédito, que afectará las bases fiscales de las regiones, dificultando el cumplimiento del reequilibrio presupuestario».

La propia Comisión Europea duda de que España crezca lo suficiente para rebajar el déficit hasta el 6% del producto interior bruto (PIB) en 2011 y al 4,4% en 2012, tal como ha previsto el Gobierno español.

Por su parte, el consejero de Economía de la Generalitat de Cataluña, Andreu Mas-Colell, quitó hierro ayer a la rebaja de la calificación de la deuda de Cataluña. «Ya estaba descontado, especialmente desde ayer, cuando se recortó el rating al Reino de España», indicó.

Pese a ello, Mas-Colell ha querido reiterar su compromiso en sanear las finanzas públicas de la Generalitat, «con un fuerte recorte de gasto», para tener en 2013 unas «finanzas sostenibles».

Pero Moody's ha rebajado también en un escalón la nota del municipio de Barcelona, que pasa a Aa2 desde Aa1 con perspectiva negativa.

Por otro lado, la agencia de calificación mantuvo las notas del País Vasco, Andalucía, Castilla y León, Extremadura, Galicia y Madrid, eso sí no modifica la perspectiva negativa, con lo que advierte que tienen que seguir haciendo los deberes para reducir el déficit.

Por lo que respecta al País Vasco, que mantiene su calificación en Aa1, Moody's señala la elevada autonomía fiscal con la que opera el Gobierno regional gracias al concierto vasco, que le permite desarrollar una eficaz política fiscal y no depender tanto como otras regiones de las transferencias del Gobierno central.

También destaca los aceptables niveles de deuda del Gobierno vasco y su probada capacidad presupuestaria, que se han deteriorado desde el comienzo de la crisis pero que Moody's considera que volverán a niveles aceptables en los próximos dos o tres años.

BELÉN FERRERAS / Bilbao

González pide medidas al Gobierno porque «España no puede continuar así»

El presidente del BBVA reclama un pacto que implique a todos los agentes del país

El presidente del BBVA, Francisco González, advirtió ayer de que «España no puede continuar así» e instó a que se reaccione «rápidamente y con decisión» para poner en marcha las reformas que sean necesarias para atajar la crisis económica y salir de «esta situación inaceptable».

Durante la Junta de Accionistas celebrada ayer en Bilbao, el presidente del BBVA afirmó que «España no crece los suficiente. Y no podemos continuar así, con 4,7 millones de personas sin empleo y una tasa de paro juvenil de casi el 43%».

Por ello, instó a llevar a cabo un gran pacto social en el que se implique «toda la clase política, todos los partidos, todos los agentes sociales, todos los ciudadanos» para poner en marcha un Plan Estratégico de Modernización en el que se incluyan todas las reformas necesarias para «sacar a España de esta situación inaceptable».

«Si lo hacemos, habremos transformado la crisis en una gran oportunidad para todos», indicó González, que no dudó en afirmar que en ese proceso el Gobierno contará con el apoyo de los empresarios.

En su intervención ante los accionistas, González se mostró muy crítico con la situación de la economía española: «Tiene problemas», sentenció. Y aunque consideró que se han dado «algunos pasos para corregir sus deficiencias» y «recobrar confianza en los mercados» consideró imprescindible que las reformas que se han puesto en marcha, como la del sistema financiero, se lleven a cabo con la mayor rapidez posible.

Valoró el que se hayan dado «algunos pasos para corregir las deficiencias más importantes» que tenía la economía con determinados acuerdos, como el destinado a la reforma de las pensiones. Pero resaltó que queda mucho por hacer en otros ámbitos, como el laboral, donde la reforma es «insuficiente».

El presidente del BBVA lamentó que la situación de la economía española penalice directamente al banco. «La desconfianza sobre nuestra economía ha afectado al valor de nuestra acción» y el precio de la misma no se ha correspondido con los resultados obtenidos por la entidad. Unos resultados que calificó de «muy buenos», de 4.606 millones de euros, pese a la crisis económica.

González recordó, en este sentido, que el BBVA ha mejorado su solvencia, alcanzando un ratio de core capital del 9,6%, mientras que la mora ha bajado al 4,1%. Y defendió ante los accionistas que el BBVA tiene su «propio estilo» a la hora de asumir riesgos y que, por lo tanto, «vamos a ir a por todas, pero sin jugarnos el banco» para conseguir una mayor rentabilidad de la acción. «Nunca nos vamos a jugar el banco mientras este presidente esté aquí», indicó González, en respuesta a un accionista que le recriminó el mejor comportamiento del dividendo y la acción del Santander desde 1999.

El presidente del BBVA citó entre los retos de futuro la adquisición del 24,9% del banco turco Garanti, que se completará en el segundo trimestre de este año. De cara a este año los «retos son enormes», pero «estamos ante la mayor oportunidad histórica que este grupo haya tenido o vaya a tener en el futuro» para convertirse «en el mejor banco universal del mundo» y aumentar un 50% por ciento su cuota en España en los próximos tres años.

Los accionistas del BBVA aprobaron por mayoría aplastante todos los puntos del orden del día de la Junta, entre ellos mantener el dividendo anual en 0,42 euros por título y dar la opción de cobrar en nuevas acciones dos de los cuatro pagos que hay en 2011, los que el banco abona en abril y octubre.

Además se dio el visto bueno a las cuentas anuales y al informe de gestión del grupo, así como al programa de retribución variable en acciones de BBVA para los miembros de su equipo directivo, incluyendo consejeros ejecutivos y miembros de la alta dirección. Este nuevo sistema de retribución variable supone que al menos el 50% del total tiene que ser en acciones y el pago se distribuye en tres años.

ANÁLISIS
ÁNGELES ESCRIVÁ / Madrid

Sortu: racaneando decencia

El viernes de la semana pasada, el vicepresidente Rubalcaba se vio en un pequeño aprieto: un periodista le afeó algo molesto la rotundidad con que la Abogacía del Estado había afirmado que Sortu era un instrumento de ETA, sin tener en cuenta los indudables avances que la izquierda abertzale ha demostrado con el rechazo a la violencia de ETA.

Rubalcaba pudo responderle que si la Abogacía se había mostrado tan convencida en sus argumentos era porque consideraba probada la mano de ETA y porque creía insuficiente el contraindicio presentado por Sortu. Al fin y al cabo, el Tribunal de Estrasburgo sostiene que el contenido de unos estatutos no es prueba bastante para una legalización, y ni la izquierda abertzale ni los promotores de Sortu han pedido abiertamente la disolución de ETA, han condenado los 858 asesinatos de la banda o han pedido perdón por haber contribuido a cometerlos. Condiciones todas que un partido que aspire a integrarse en un sistema democrático debería asumir motu proprio, las exija o no la ley.

El ministro del Interior resolvió simplemente que la actitud de la Abogacía había que entenderla en el ámbito de la presentación de una demanda ante el Supremo. Como si en esa circunstancia cupiese cierta impostación, cierta exageración que no tenía por qué tener consecuencias proporcionales.

Lo cierto es que la actitud del Gobierno vasco y central ha ido cambiando en los últimos meses y se ha producido una alternancia y en ocasiones un reparto de papeles.

Desde aquellas declaraciones en las que se aseguraba que «el único comunicado que esperamos de la banda terrorista es el de su disolución», hasta las de Patxi López manifestando su actitud «esperanzada» tras la presentación de Sortu e insistiendo en que «si este partido es legalizado será un triunfo de la democracia», ha habido una indudable evolución. Previsible y muy estudiada.

Previsible porque los socialistas la han ido comentando en privado, y estudiada porque responde a determinadas convicciones sobre el modo de conseguir que ETA deje de atentar pero también a necesidades políticas coyunturales. Cualquiera puede recordar el distanciamiento escenificado con Jesús Eguiguren cuando en una carta dirigida al lehendakari le pedía que liderase el proceso y hablaba de una mesa de negociación y de una salida para los presos. Se le presentó como un verso suelto, pero algunos de sus planteamientos generales, de actitud, han demostrado no ser tan marginales. Para empezar, el Gobierno, ya entonces, había permitido que la izquierda abertzale tomase fuerza a condición de que consumiese desde dentro a ETA ( mientras las Fuerzas de Seguridad golpeaban sus estructuras operativas), en una decisión táctica bastante arriesgada.

En realidad, en septiembre, cuando la banda hizo público el primero de los comunicados, tachado entonces oficialmente de «insuficiente», el Ejecutivo ya tenía asumido en su argumentario privado que ETA y la izquierda abertzale no son exactamente lo mismo y que el proceso Bateragune por el que Díez Usabiaga o Arnaldo Otegi ingresaron en prisión, podía tener escaso fuste jurídico. Simultáneamente, algunos miembros del Gobierno consideraron que había que tener en cuenta que las siguientes elecciones se iban a dirimir en el País Vasco, donde la opinión pública premia a los dialogantes y alegaron que la imagen de intransigencia que la izquierda abertzale les reprochaba podía perjudicarles. Decidieron que el modo de contrarrestarlo era suavizar el lenguaje y mostrar una mayor receptividad a los pasos dados por Batasuna.

Esta evolución tuvo un momento especialmente claro tras la presentación de Sortu porque, efectivamente, la combinación de la necesidad de la izquierda abertzale por estar en las instituciones, la presión y las conversaciones en secreto con los dirigentes de Batasuna habían obtenido resultado. Sin embargo, al ser detenidos los asesinos de Eduardo Puelles y Luis Conde, el hecho de que el nuevo partido aplazase su respuesta hasta ser legalizado y de que EA y Aralar se exhibiesen impúdicamente criticando unos arrestos que estimaron contrarios al proceso, demostró que toda esta estrategia podía quedar en evidencia.

El martes, el presidente Zapatero mandó un recado para reconducir la situación. La izquierda abertzale no será legalizada si ETA no desaparece, vino a decir. Esta es una advertencia política sin respaldo jurídico estricto. La Ley de Partidos fue redactada para combatir a la banda, no necesariamente para derrotarla, y ni esa ley ni la reforma reciente de la Ley Electoral incluyen la condición de la desaparición de ETA para que una formación abertzale pueda ser legalizada. Pero los representantes de Sortu, pendientes de la decisión del Supremo y del Constitucional, en cuya independencia no creen, captaron el mensaje. Del mismo modo que entendieron que su resistencia a pronunciarse en contra de los detenidos había sido incluida como prueba ante el Supremo.

Rufi Etxeberria ya había vaticinado que «si se les pide algo más, lo harán». Y lo hicieron, pero de un modo cuidadosamente estudiado y una vez más insuficiente: publicaron el comunicado que habían aplazado y rechazaron los planes de matar al lehendakari. Es otro paso que se han visto obligados a dar; pero de Puelles y de Conde, ni palabra.

Y siguen racaneando la condena de ETA y de los 858 asesinados.

Han hecho algo más: para proteger a Sortu, se han repartido los papeles. Los impulsores del nuevo partido, los dirigentes de Batasuna, no sólo no han suscrito públicamente ese comunicado, sino que su única comparecencia ha sido para condenar las torturas que atribuyen al Estado. Siguen pesando las declaraciones de Etxeberria horas después de presentar los estatutos de Sortu: «ETA tiene unas bases y tenemos que cumplirlas».

TERREMOTO Y TSUNAMI EN JAPÓN :


DAVID JIMÉNEZ / Tokio

La naturaleza ataca Japón

El quinto mayor seísmo de la Historia, de 8,9 grados devasta el tercio norte del país, deja más de 1.000 muertos y desaparecidos y 1.500 casas destruidas

Enviado especial

Zapatero embustero

El transporte por tierra, mar y aire paralizado. Centrales nucleares apagadas, cercadas por el fuego y alguna con problemas de fugas y refrigeración. Pueblos enteros desaparecidos en apenas unos segundos. Ni siquiera la nación tecnológicamente más avanzada del mundo pudo defenderse de la fuerza del quinto mayor terremoto jamás registrado y las olas de más de 10 metros que desencadenó. Cuando golpeó la costa noreste de Japón, el tsunami se llevó por delante coches, casas e incluso fábricas como si fueran de juguete. «¡Está avanzando, está avanzando!», decía el locutor de la televisión japonesa NHK mientras las cámaras transmitían desde helicópteros y en directo el avance del maremoto.

El terremoto de magnitud 8,9 se produjo a las 14.46 hora local (6.46 hora española) en el Océano Pacífico, a 130 kilómetros de la península de Ojika y a una profundidad de 10 kilómetros. Al igual que sucediera con el gran tsunami del Índico de 2004, olas gigantes se dirigieron a velocidades superiores a los 500 kilómetros a la hora en dirección a la costa.

La alerta de tsunami, que fue anunciada en radios y televisiones, llegó demasiado tarde para muchos: un millar de personas murieron y muchas más se encontraban desaparecidas al cierre de esta edición. Entre las víctimas están los 100 pasajeros de un barco que fue arrastrado por las aguas en la costa oriental. Sigue en página 22

Editorial en página 3

Las olas gigantes también arrasaron por completo localidades costeras como Wakabayashi o Arahama. Un tercio del país puede haber sido devastado. El terremoto provocó una alerta de tsunami en países bañados por el Pacífico y evacuaciones en varias zonas costeras, desde las islas Kuriles a Hawai y desde las Islas Galápagos a Filipinas, donde las imágenes de lo sucedido en Japón y el anuncio de que el tsunami se dirigía hacia su territorio provocaron escenas de pánico.

Miles de japoneses trataron de salvar la vida subiéndose a los tejados de sus casas -1.500 quedaron destrozadas, según los primeros balances- y anoche esperaban la llegada de ayuda pidiendo socorro y haciendo señales con pañuelos blancos. La fuerza del mar en su avance hacia la costa volcó buques de gran tonelaje, arrancó viviendas del suelo y arrastró a personas que corrían en busca de un monte o un árbol al que subirse para ponerse a salvo.

El aeropuerto de Sendai, la mayor ciudad en la región de Tohoku, la más golpeada por el tsunami, quedó sumergido tras ser embestido por olas de 10 metros de altura. Aviones y vehículos destrozados se encontraban esparcidos por la pista de aterrizaje. Barcos, pequeños y grandes, fueron arrastrados hasta el casco urbano, estrellándose contra edificios públicos y viviendas particulares. «Tememos cientos de muertos sólo en Sendai», aseguraba un portavoz gubernamental.

Columnas de humo surgían de decenas de localidades de la costa este japonesa, incluida Tokio, donde la mayor parte de edificios soportaron los temblores y apenas medio centenar de personas resultaron heridas.

Los bomberos trataban de apagar el incendio de la refinería de la cercana ciudad de Chiba y a primera hora de la tarde de ayer habían controlado el fuego provocado en uno de los reactores de la central nuclear de la prefectura de Miyagi.

El Gobierno declaró el estado de emergencia atómica y cerró 11 reactores en todo el país, pero trató de tranquilizar a la población asegurando que no se habían detectado «materiales radiactivos fuera de las instalaciones». Sin embargo, la agencia oficial Kyodo informó de que en la planta nuclear Fukushima Nº 1, en la prefectura de Fuskushima, la radioactividad era mil veces superior a la normal por una posible fuga tras haberse colapsado su sistema eléctrico, lo que obligó al gobierno a evacuar a 45.000 residentes en 10 kilómetros a la redonda.

El experto en temas nucleares Robert Álvarez, quien ocupó un alto cargo en el Departamento de Energía de EEUU en los 90, declaró que el terremoto podría haber ocasionado daños en la infraestructura del suministro de agua refrigerante de la planta. La carencia de refrigerante en el reactor puede tener en un período de 24 horas consecuencias severas, incluida la fusión del núcleo de barras de uranio de la central. «Es una carrera contra el tiempo realmente atemorizante», dijo Álvarez.

Washington envió un portaaviones a Japón con un cargamento de líquido refrigerante, y Obama anunció que otro ya se encontraba en aguas niponas. Un buque más se dirigió a las islas Marianas.

Al cierre de esta edición, además, una segunda central nuclear situada en la misma prefectura y de nombre Fukushima Nº 2 registraba problemas de refrigeración, al haberse estropeado tres de sus reactores. Las autoridades ordenaron la evacuación de 2.000 habitantes en tres kilómetros a la redonda.

Todos los puertos del país, los aeropuertos de Narita y Haneda en Tokio y el tren bala Shinkansen quedaron fuera de servicio mientras el primer ministro Naoto Kan convocaba una reunión de emergencia para coordinar la respuesta. «Pido a todos los ciudadanos que mantengan la calma», aseguro el líder japonés. «Las fuerzas de Autodefensa ya están movilizadas en varios lugares. El Gobierno está haciendo todos los esfuerzos para minimizar el daño».

En Tokio el temblor inicial no provocó apenas reacción en una población acostumbrada a sufrir constantes temblores, en cuyos edificios de oficinas se llevan a cabo periódicos ensayos de evacuación y todo se construye para soportar los más severos seísmos. «Pero nunca había vivido nada parecido a esto. No terminaba nunca. Pensé que todo se vendría abajo», aseguraba Teiko Nishi, que se vio sorprendida por el seísmo cuando se encontraba en un banco del barrio de Shinjuku. Cuatro millones de hogares quedaron sin luz. El tradicional orden que impera en la capital se vio alterado con la suspensión del transporte público.

Las autoridades pidieron a los comercios de la ciudad que ofreciesen provisiones a los afectados. En algunas localidades se impuso la prohibición de utilizar electricidad.

Japón no es sólo el país mejor preparado del mundo para afrontar terremotos y tsunamis, también tiene los mejores planes de recuperación de desastres, según los expertos. En parte se debe a la experiencia.

El último gran terremoto en golpear el país destrozó la ciudad de Kobe en 1995.

OORBYT.es

>Análisis de María José Jurado, investigadora del CSIC.

OFELIA DE PABLO / Tokio

«Los rascacielos se doblan como cañas de bambú»

Una española que vivió el seísmo cuenta que los edificios parecían «de chicle»

Especial para EL MUNDO

Las agujas del reloj se detienen a las tres menos cuarto. De repente, las lámparas de la planta 34 del hotel Conrad, en pleno centro de la capital japonesa, empiezan a agitarse. Cada vez más fuerte. En el pasillo se oye un altavoz cuyo sonido encoge el corazón: «Estamos sufriendo un terremoto, por favor quédese donde está; si es en el ascensor, baje en la próxima planta».

Fuera se ven rascacielos que se doblan como cañas de bambú, parecen de chicle. Algo que recuerda a lo que uno estudió de niño sobre los edificios flexibles. Todo cruje, oscila, parece que se va a partir en dos, pero increíblemente ni siquiera se va la luz.

Las mujeres de la limpieza se agarran unas a otras, hechas una piña, y lloran bajo una de las vigas. Han dejado las habitaciones abiertas y las puertas se abren y cierran con violentos golpes. Nadie se atreve a respirar. El bamboleo aumenta.

La mayor de las mujeres no recuerda haber vivido nada igual y dice tener mucho miedo. La altura es peligrosa. Las demás intentan tranquilizarla, pero nadie sabe realmente el alcance de lo que está pasado. Pasan segundos que parecen horas. Los rostros empalidecen.

El temblor se aquieta. Parece que ya ha pasado lo peor. Los inquilinos del hotel se asoman atónitos a las ventanas. Algunos edificios han empezado a arder, pero el mar desde aquí se ve como una balsa de aceite.

Una encargada del hotel se acerca corriendo. Cierra de golpe todas las persianas y me agarra para que la siga escaleras abajo. El edificio continua temblando. Dice que lo peor es el fuego, que hay varios edificios ardiendo pero que éste parece no haber sufrido daños.

En el lobby, el jefe de bomberos, megáfono en mano, pide a todo el mundo que se aleje de las ventanas. Una nueva réplica está a punto de llegar, que se prevé será más fuerte. El jefe de cocina, Jose Rodríguez, parece tranquilo. Es mexicano y está curtido en terremotos. Vivió el de México DF en 1985: «Allí todo quedó arrasado, pero esto es Japón: están preparados, no hay que asustarse». Sus palabras de confianza se mezclan con el ruido de vasos y cristales cayendo.

«¡Todo el mundo al suelo!» -grita el jefe de bomberos- «los cristales pueden estallar!». Un joven, Masumi, se pone a rezar agarrado a su móvil última generación. Al fondo Joao, que viene a la Tokio Fashion Week, comienza a sollozar al ritmo en que las sacudidas aumentan hasta que estalla en lágrimas.

Todos los extranjeros están tirados literalmente en el suelo junto a los hombres de negocios japoneses y parte del personal del hotel. El que más y el que menos tiene cara de pánico. Toriko, un trajeado ejecutivo, esconde su cara entre las manos.

Una mujer llora mientras su marido se desespera intentando localizar a su familia por el móvil mientras todo tiembla. Otro minuto terrorífico y parece que el seísmo para.

El problema, dice Noriko, encargada del hotel, es que «al estar tan altos los hidráulicos que mueven el edificio mientras oscila tardarán un rato en dejar de moverse, así que seguiremos temblando un poco más». El jefe de bomberos habla por el walkie talkie: «El fuego es lo que temen», dice el chef de cocina. La estructura parece que ha aguantado, pero el fuego es el peor enemigo en estos casos».

Frente a los inmensos ventanales la bahía sigue en calma, pero otro de los edificios ha empezado a arder y la parte superior estalla en una nube de gas. Nadie se atreve siquiera a respirar. Vuelven los eternos segundos y el jefe de bomberos anuncia que el edificio esta intacto. «Milagro», exclama Yumiko -una joven ejecutiva de viaje de trabajo -. «Este edificio es nuevo, si se cayera, tened por seguro que Tokio estaría completamente arrasado».

Silencio. Todo el mundo tiene la vista fija en el inmenso ventanal. Varios helicópteros sobrevuelan sin cesar los edificios que están en llamas y las pequeñas embarcaciones parecen regresar a puerto en medio del caos absoluto.

El edificio poco a poco deja de moverse y la gente se va relajando. En el hotel reparten mantas. La vista sigue fija en la ventana. El suelo vuelve a temblar, las cortinas y las lámparas del lobby se bambolean, pero esta vez todo queda en un suave movimiento. Las noticias llegan con cuentagotas y alguien dice en alto que se espera un tsunami de menos de un metro en la bahía. Aún así el hotel respira. «Parece que hoy toca seguir en pie», bromea el chef mientras se aleja a arreglar el caos que ahora espera en la cocina.

ARITZ PARRA / Shanghai

«Era como ir en un avión con turbulencias»

Los testigos de la tragedia cuentan cómo vivieron el seísmo y sus réplicas

Especial para EL MUNDO

Zapatero embustero

«Hoy pudo haber sido mi último día, sentado en un ordenador controlando la cotización del yen. A partir de ahora debería aplicarme mejor eso de 'vive hoy como si fuera tu último día'». Kwon Hyuk-tae es surcoreano, tiene 22 años, y vive en Roppongi, el corazón financiero de Tokio. O más bien, como muchos salarymen en Japón -los sufridos hombres-salario, esclavos encorbatados- casi ni vive. Porque en las multinacionales de las finanzas, los juniors trabajan a destajo. Ayer, la sacudida le pilló con los mercados en plena ebullición, a 14 minutos del cierre del parqué.

«La señal de alarma parpadeó en los monitores que seguimos y corrimos a refugiarnos debajo de las mesas», cuenta desde su oficina, en lo alto del Mori Building. El rascacielos, toda una referencia en la capital, está considerado el más seguro de Japón. Aun así, «se tambaleaba de izquierda a derecha», dice Kwon, «pero fue peor cuando empezó a moverse de arriba a abajo».

El surcoreano ha perdido la cuenta de los terremotos que ha visto ya. Quienes residen en este archipiélago, un polvorín tectónico, han aprendido a convivir con los seísmos. Tokio, sin ir más lejos, se levanta sobre la junta de tres placas que se han frotado en varias ocasiones para sacudir con fuerza a la ciudad. La última vez, en 1923, se contaron 142.000 muertos. Otro desastre similar, tal y como vaticinan los expertos en seísmos, sería aún más devastador ahora que la población en el núcleo urbano alcanza los 13 millones de habitantes y supera los 40 si se tienen en cuenta los alrededores, el área del Gran Tokio.

Tanto es así, que la amenaza ha estimulado una exquisita cultura de prevención. Kwon explica que su empresa realiza simulacros anuales y que todos los empleados saben dónde están los cascos, los kits de alimentos y las reservas de agua en caso de emergencia. «Pero podías verlo en las caras de tus compañeros», cuenta el joven por teléfono desde su oficina: «Éste ha sido el mayor que hemos visto jamás».

Micah Lewis-Kraus y Sydnie Reed, una pareja de estadounidenses que estudian japonés en la capital, salían de una agencia de viajes cuando la ciudad comenzó a dar tumbos. «Al principio era como atravesar unas turbulencias horribles en un avión, pero luego se alargó. Creo que fue un minuto y medio», explica Reed. «He perdido la cuenta de las réplicas que hemos sufrido. Acabamos de hacer nuestro equipaje de emergencia». El chat se interrumpe por un momento. «Ahí viene otra», parpadea la pantalla. Y después de una pausa, Reed retoma: «Nuestro edificio no para de crujir».

La estudiante se sorprende de que, aunque el teléfono sigue bloqueado y el ascensor no funciona, internet vaya como la seda. «Dentro del desastre, la gente comenta que podía haber sido peor. El sistema de alerta de tsunamis ha funcionado a la perfección», asegura.

«Se les nota preparados y curtidos en cuestión de terremotos. La cultura japonesa en estos momentos es admirable», cuenta Pablo Ros desde la capital. «No han perdido el orden ni la calma, aunque Tokio no ha sufrido nada en comparación con las costas afectadas por el tsunami». Este arquitecto catalán afincado en Nueva York recorre durante unos días el país asiático con un grupo de estudiantes de posgrado de la Universidad de Columbia. «Nos ha sorprendido ver lo mucho que se deforma un edificio, pero también la capacidad de resistencia de las fachadas y de las estructuras».

Cuando ocurrió el terremoto, el grupo visitaba los céntricos jardines de Hamarikyu, rodeados de rascacielos de «entre 60 y 80 plantas de altura». Estar en el parque, relata Ros, infundió calma al grupo, aunque se equivocó al abandonar su refugio verde para adentrarse en la ciudad, donde les sorprendió la primera réplica. «Fue muy extraño. Dentro de la propia naturaleza, la naturaleza no te asusta. Pero dentro de la ciudad, el seísmo nos dio pavor».

El arquitecto explica que la magnitud del desastre ha superado todas las precauciones, como «las barreras que han construido para absorber el efecto del tsunami a lo largo de toda la costa». Igual que el resto del planeta, la capital japonesa asistió al mismo espectáculo apocalíptico por televisión. El canal nacional NHK mostró las olas engullendo pueblos enteros en la prefectura de Miyagi. El noticiero contó cómo la noche cayó en Sendai. «No hay luz. Reina una oscuridad absoluta, sólo iluminada por las llamas de algunos fuegos», dijo el presentador.

El país, colapsado. El transporte, paralizado de la mitad del archipiélago para arriba. Sólo Kwon parece seguir trabajando, porque en los mercados, dice, «el tsunami no ha hecho más que empezar». Las bolsas de toda Asia se van contagiando, mientras en Tokio las estaciones de tren se cierran y las autopistas que cosen el área metropolitana permanecen vacías. Colas para autobuses y para taxis. Miles que no podrán regresar a sus casas y que deben acercarse a colegios y centros comunitarios, los edificios más seguros.

Así describe Takashi Ono, de 35 años, el estado de su ciudad natal. «Llevo dos horas y media caminando hacia casa, pero hoy eso es lo de menos», cuenta con un mensaje de texto. Y añade: «Sólo puedo dar las gracias. Estoy bien y mi mujer, que está embarazada, también. Ahora descansamos en un centro comercial viendo las noticias».

Ono añade que los altavoces situados en edificios públicos mantienen informada a la población. Alertan en japonés de la llegada de una nueva sacudida y locutan, una a una, las magnitudes de cada réplica. En la pantalla de NHK, una presentadora se ha agarrado a la mesa y avisa de un nuevo temblor mientras el estudio empieza a dar vueltas a su alrededor: 2011, sin duda, será recordado como el año del Gran Terremoto de Miyagi. «Ha sido el mayor que he experimentado en mi vida», dice Ono. «Por primera vez, he sentido miedo. En Tokio, los daños son relativos. Pero esto podría ser un buen simulacro para el futuro. Para cuando venga el de verdad».

OORBYT.es

>Análisis de Aritz Parra sobre los testimonios de las víctimas

ROSALÍA SÁNCHEZ / Budapest
Especial para EL MUNDO

Tres españoles desaparecidos en el epicentro del terremoto

Zapatero embustero

De los alrededor de 2.000 españoles registrados en la embajada en Tokio, cuatro de ellos figuran como residentes en Miyagi, la zona del epicentro del terremoto y, al cierre de esta edición, tres miembros de una misma familia todavía no habían podido ser localizados.

La ministra española de Exteriores, Trinidad Jiménez, confirmaba anoche en Budapest, donde asistía a un consejo informal de la UE, que «la cuarta persona había salido de la zona apenas unas horas antes de que se produjese el terremoto», por lo que se le ha podido descartar como víctima. Ahora los esfuerzos se concentran en localizar a los tres restantes, de la misma familia, según Exteriores.

El Ministerio de Asuntos Exteriores japonés se ha comprometido a ir informando a todas las Embajadas a medida que vayan apareciendo víctimas extranjeras. En la embajada española no ha sonado todavía el teléfono, pero según Jiménez, «no tenemos constancia tampoco de que se encuentren bien».

La ministra no quería ponerse en lo peor y explicaba que, de acuerdo con los protocolos de actuación en casos de seísmos graves, las comunicaciones por teléfono móvil han sido suspendidas en toda la zona afectada, por lo que la única vía de contacto es la telefonía fija, que «también falla», e internet.

Conexión por internet

«Aún no tenemos ningún tipo de confirmación y estamos en contacto constantemente no sólo con nuestra embajada en Japón, sino también con los familiares de los desaparecidos, en España, porque quizá consigan ponerse en contacto con ellos de alguna manera», añadía la ministra, visiblemente impresionada por las imágenes que iban llegando sobre la zona del terremoto, que calificaba como «terrible, absolutamente dramático, una tragedia de unas dimensiones extraordinarias».

España ha formulado una oferta oficial de ayuda a Japón, según Jiménez. «El Gobierno español ha enviado al de Japón toda su solidaridad (...) y hemos ofrecido también nuestra ayuda. Hemos puesto a disposición toda nuestra capacidad en gestión de emergencias para ir resolviendo aquellos problemas en cuya solución podamos colaborar», insistía la ministra.

Respecto al resto de españoles atrapados, no en el terremoto pero sí en el caos que se ha apoderado de Japón, la embajada en Tokio ha ofrecido sus instalaciones a todos los afectados por la suspensión de gran parte del servicio ferroviario en la metrópolis. También ha establecido un dispositivo permanente de atención para los ciudadanos españoles, disponible las 24 horas del día al menos este fin de semana.

M.G.C.

Una ola gigante en el Pacífico

La ciudad de Sendai es el punto más cercano al epicentro del terremoto y por ese motivo el tsunami ha llegado antes y con más fuerza hasta la costa de Japón. Pero las ondas se propagan por el océano Pacífico en círculos concéntricos hacia todas las direcciones.

Todos los países del Pacífico, desde Chile hasta Canadá han activado sus sistemas de alerta para detectar su llegada y mitigar los efectos de las grandes olas.

Los primeros signos del tsunami al otro lado del océano se notaron en las costas de Hawaii en la mañana de ayer. Pero no causaron grandes daños en las islas.

En California, las olas alcanzaron los dos metros. Las autoridades continúan alerta por temor a una réplica que pudiese provocar daños mayores.

El gobierno chileno puso ayer en marcha un plan de evacuación en las zonas costeras en la Isla de Pascua. La evacuación se realizó con calma para asegurar que las 4.500 personas trasladadas al aeropuerto de Mataveri estuviesen seguras cuando las olas tocasen suelo chileno. Todos los países, lanzaron avisos a la población para que evacuasen playas y otras áreas de riesgo

Madrid

El seísmo puede haber movido el eje de la Tierra 10 centímetros

Este cambio acorta en algunos microsegundos el día, como ocurrió con el de Chile

El devastador terremoto que ayer sacudió Japón podría haber desplazado casi 10 centímetros el eje de rotación de la Tierra, según un estudio preliminar del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia (INGV).

El INGV, que desde 1999 ha estudiado los numerosos fenómenos sísmicos registrados en Italia, como el devastador terremoto de la región de Los Abruzos del 6 de abril de 2009, explica en un comunicado que el impacto del seísmo de Japón sobre el eje de la Tierra puede ser el segundo mayor del que se tiene constancia. «El impacto de este suceso sobre el eje de rotación ha sido mucho mayor que el del gran terremoto de Sumatra de 2004 y probablemente es el segundo mayor, sólo por detrás del terremoto de Chile de 1960», reza el comunicado.

El seísmo de Chile, que tuvo lugar en marzo del año pasado, redujo muy levemente la duración del día y desplazó el eje de la Tierra en ocho centímetros, según los datos de la agencia espacial estadounidense (NASA).

En un artículo publicado en la revista Business Week, un geofísico del laboratorio de la NASA en Pasadena, Richard Gross, indicó entonces que los terremotos pueden desplazar hasta cientos de kilómetros de rocas en espacios muy reducidos, lo cual modifica la distribución de la masa en el planeta y afecta a la rotación de la Tierra. Este pequeño cambio queda englobado «en cambios más grandes debido a otras causas, como la masa atmosférica que se mueve sobre la Tierra», indicó el decano de Geofísica de la Universidad Nacional Central de Taiwan, Benjamin Fong Chao.

A partir de cálculos realizados con métodos informatizados, la NASA constató que esos ocho centímetros suponen que la duración del día se acortó 1,26 microsegundos (millonésimas de segundo).

Tras el seísmo de 9,1 grados de Sumatra, en el año 2004, que originó el mayor tsunami de la historia, el día también se redujo en 6,8 microsegundos. David Kerridge, que dirige el equipo de Investigación Geológica de Reino Unido en Edimburgo lo explica así: «Cuando una patinador sube sus brazos cuando está dando vueltas consigue ir a más y más velocidad. Es la misma idea: la tierra está girando y si cambia la distribución de la masa, el tiempo de rotación cambia».

En el caso de Chile, el profesor británico Andreas Rietbrock, incluso ha detectado que la Isla de Santa María podría haberse elevado unos dos metros como consecuencia de aquel temblor. También podría ocurrir lo contrario: si la presa de Tres Gargantas de China se llenase produciría, por su peso, un aumento del día de 0.06 microsegundos.

El avance de las olas. Esta imagen proporcionada por el National and Oceanic Atmospheric Center de EEUU muestra la previsión realizada por esta institución científica sobre el avance de las olas en el Pacífico a partir de su punto de irradiación en un punto cercano a Japón. Las ondas pueden viajar a un velocidad de 800 kilómetros por hora pero pierden fuerza a medida que se alejan del epicentro.

P&R

HENAR MEJÍAS / Madrid

Las claves sobre el terremoto

Los expertos en sismología explican algunas de las claves científicas para entender el seísmo que ha tenido lugar en Japón.


¿Por qué se ha producido este terremoto?

El país asiático se asienta sobre una zona geológica de subducción activa. En palabras de María José Jurado, investigadora del CSIC, esto significa que en determinados lugares «se produce un movimiento continuo de colisión entre dos placas tectónicas, de modo que una se va introduciendo debajo de la otra». En este caso, bajo el Mar del Japón se encuentra la placa Pacífica, que linda con la placa Asiática.


¿Qué relación hay entre un terremoto y un 'tsunami'?

«Si nosotros golpeamos el centro de un vaso lleno de agua, se producen unas ondas que avanzan hacia el borde del recipiente. Un tsunami es igual», explica Jurado. «Cuando la energía de un terremoto llega al fondo del mar, se crean ondas que, al propagarse, llegan a la costa», continúa la investigadora. A efectos prácticos, esa energía termina llegando en forma de olas gigantescas.


¿Qué va a pasar ahora?

El terremoto puede acarrear réplicas durante meses, aunque esos seísmos más pequeños «ya no tendrán posibilidad de generar tsunamis», afirma Manuel García, experto en sismología. Sin embargo, el tsunami del seísmo principal de ayer tocó tierra en la costa americana del Pacífico «pero sin las olas que se ven en las películas, sino que el nivel aumentó unos centímetros», añade García.


¿Por qué hay muertos si Japón estaba tan preparado?

Éste es el peor seísmo registrado que ha sufrido Japón. El terremoto ha marcado 8,9, en la escala Richter, mientras que el último gran seísmo que sufrió Japón, en 1943, sólo alcanzó 8,3. Esta escala es logarítmica, lo que implica que el terremoto de ayer fue 16 veces más grave. Además, los mayores daños los ha causado el tsunami. Si las ondas se topan con un borde abrupto y alto, es más difícil que se produzca una catástrofe, pero una costa llana facilita la destrucción.

¿Se puede predecir un terremoto de una escala tan elevada?

Aunque los sismólogos monitorizan las zonas en las que se han producido grandes terremotos en el pasado (y en las que se espera que se vuelvan a producir con intensidades similares) actualmente es imposible predecir cuándo se va a volver a ver un terremoto.

JUSTIN McCURRY / IAN SAMPLE

La 'cultura del terremoto' evita daños mayores

Los japoneses saben perfectamente cómo actuar cuando hay un seísmo

The Guardian / EL MUNDO

Zapatero embustero

Si hay algún país capaz de hacer frente a un terremoto de esta magnitud, ése es Japón. Es demasiado pronto para calibrar la magnitud total de la devastación causada por el terremoto y por el gigantesco tsunami que se produjo a continuación. No obstante, aun cuando las olas siguen asolando la costa, ya ha quedado claro que el estado de preparación de Japón lo ha salvado de un destino mucho peor.

Dado que se trata de un país que sufre una quinta parte de los terremotos más intensos del mundo, Japón se mantiene en un estado permanente de preparación por si se desencadena uno grande. Hasta el último de los escolares sabe qué hacer en el momento en que la tierra comienza a temblar: ponerse encima de la cabeza algún tipo de protección acolchada y acurrucarse bajo la mesa que tenga más cerca.

Quienes se encuentren en su casa cuando se produce una de estas catástrofes saben, casi instintivamente, que han de dejar la puerta abierta por si fuera necesario salir corriendo a toda prisa a cielo abierto. Los que se quedan atrapados en los pisos más altos de edificios de oficinas o de viviendas, como les ha ocurrido a muchos en Tokio, saben que todo lo que les rodea, resistente a los movimientos sísmicos, se bamboleará violentamente, pero probablemente se mantendrá en pie.

Los edificios modernos -y la afición de Japón al hormigón significa que la mayoría de los edificios altos son muy modernos- están construidos con cimientos profundos e incluso los más avanzados se sustentan sobre amortiguadores de impactos que permiten que la estructura se mueva con la tierra, en lugar de contrarrestar el traqueteo.

Pese a la cultura del terremoto del país asiático, si el seísmo no hubiera tenido su epicentro tan lejos de la costa de Japón, el daño podría haber sido más grave, según explica Kanoa Koyanagi, geofísico del Pacific Tsunami Warning Centre, situado en Hawaii. «Afortunadamente, estaba a una buena distancia de la costa. Si llega a ocurrir debajo de una ciudad habría sido un problema. Todo lo que esté por encima de una magnitud de ocho grados va a representar un problema monumental si se produce en el subsuelo de una aglomeración metropolitana, por moderna que sea», afirma el especialista.

El precedente de Kobe

En Tokio el ambiente era más de preocupación que de pánico. A pesar de la declaración del estado de emergencia en una central nuclear, parece que Japón ha evitado la amenaza de una fuga radiactiva. Once reactores nucleares se apagaron automáticamente cuando se produjo el seísmo. Y, cuando se produce un seísmo de gran magnitud, los famosos trenes-bala del país asiático reducen la velocidad de manera automática hasta detenerse por completo. En más de cuatro décadas de funcionamiento, la red ferroviaria del Shinkansen [el AVE japonés] todavía no ha registrado ni un solo accidente mortal.

El grado de preparación de cada japonés ante un terremoto varía bastante, pero muchas familias disponen de un equipo básico de supervivencia compuesto por agua embotellada, raciones de comida desecada, un botiquín de primeros auxilios y linternas equipadas con emisores para lanzan llamadas.

Los canales de televisión dejan de emitir la programación normal de manera inmediata y pasan a ofrecer información en directo de las consecuencias de un gran terremoto. La cobertura informativa más impresionante del terremoto del viernes corrió a cargo de la cadena pública japonesa de televisión, la NHK.

La deficiente gestión de las consecuencias del terremoto de Kobe en 1995, en el que murieron 6.400 personas, fue la causa de que se acometiera un replanteamiento no sólo de las normas de construcción de edificios, sino también de la capacidad del país para poner en marcha operaciones de búsqueda y rescate. Más del 80% de las víctimas de Kobe murieron por aplastamiento. Ayer, sin embargo, los muertos se debían a un gigantesco tsunami. A pesar de lo preparados que están contra los terremotos, no había casi nada que los japoneses pudieran hacer para resistir la fuerza del océano.

G. C. / J. G. / Madrid

El petróleo cae, el yen se dispara y las aseguradoras se hunden

Las Bolsas ceden ante el temor de una recaída en la tercera economía del mundo

El principal índice bursátil japonés, el Nikkei 225, apenas tuvo tiempo para asimilar el terremoto, que irrumpió cuando tan sólo quedaban 30 minutos para concluir la sesión. Aún así, en este corto periodo de tiempo perdió cerca de un 2% y los analistas ya dan por hecho que en la apertura del lunes continuarán las caídas. Lo mismo puede ocurrir con el yen, aunque a la inversa, ya que el último precedente, de 1995, la divisa japonesa tocó un récord histórico al alza debido a la repatriación de capitales.

Tras el cierre de las Bolsas asiáticas, la mayoría de ellas en números rojos, los principales parqués del Viejo Continente recogieron las pérdidas ante la incertidumbre que genera el seísmo en la tercera mayor economía del mundo. El sector asegurador fue el más castigado, con desplomes de hasta el 6% en Swiss Re y Hannover Rück, dos de las compañías con más exposición al país asiático. El analista del Banco Espirito Santo Joy Ferneyhough, señaló al diario británico Times que las pérdidas potenciales para las aseguradoras podría alcanzar los 42.000 millones de euros.

La tragedia llega en un momento en el que Japón estaba mostrando señales de crecimiento tras la contracción del último trimestre del año pasado. «Es difícil calcular la magnitud del daño, pero parece devastador para las empresas del norte de país», explica Tsutomu Yamada, analista de Kabu.com Securities.

Miyagi, la región más afectada por el tsunami, representa cerca del 1,7% del PIB del país asiático. Se trata de una zona con grandes áreas industriales, aunque en todo el país numerosas plantas de automotrices, fábricas de productos electrónicos y refinerías se vieron obligadas a cerrar. El terremoto paralizó también el sector de los transportes: varios aeropuertos, como el Narita de Tokio, interrumpieron sus actividades, y lo mismo hicieron los ferrocarriles y todos los puertos del país. Además, los campos están inundados y el abastecimiento energético parcialmente cortado, informa Reuters.

«Hay dos preocupaciones básicas», afirma Macquarie Research en una nota. «La primera es que el frágil ciclo económico no está en posición de resistir un trastorno significativo. La segunda es que la combinación de una economía más floja y la tensión adicional sobre las finanzas públicas causará una presión al alza sobre los rendimientos de los bonos», explican desde la firma japonesa de análisis comercial. En 1995, el diferencial entre el bono estadounidense y el japonés cayó en el corto plazo tras la exigencia de mayor rendimiento a la financiación de la economía nipona, pese a que los tipos de interés bajaron desde el 1,8% hasta el 0,5% en apenas medio año.

El problema es que las tasas de interés de Japón ya están cerca de cero, por lo que el Banco Central y el Gobierno tienen escasísimo margen de maniobra. Probablemente, se verán obligados a inyectar más dinero a la economía, aun corriendo el riesgo de abultar todavía más el enorme déficit fiscal.

El Banco de Japón se limitó a afirmar ayer que continuará haciendo «todo lo posible» para garantizar las estabilidad financiera del país, lo que incluye la provisión de liquidez, y se mostró dispuesto a adoptar las medidas que sean oportunas. El instituto emisor convocó para el próximo lunes 14 de marzo una reunión del comité de política monetaria.

«Todavía no sabemos la escala total del daño, pero podemos esperar que el consumo caiga y esto podría reducir temporalmente el PIB», señala en una primera reacción Yasuo Yamamoto, del Mizuho Research Institute en Tokio. «Seguro que el Gobierno aprobará un presupuesto de emergencia», agrega el economista.

Tras la escalada del crudo del último mes, el impacto del terremoto nipón llevó al barril de Brent a descender dos dólares, hasta las 113 unidades. Japón es el tercer mayor consumidor de materias primas, tan sólo superado por Estados Unidos y China.

FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ

Terror por dentro, dignidad por fuera

La terra trema. Así llamó Luchino Visconti una de sus películas más celebradas. Transcurría en una isla: Sicilia. No se me ocurre mejor título que ése -La tierra tiembla- para aludir a lo que ayer sucedió en otra isla: la de Honshu, en el archipiélago japonés. Las noticias del terremoto, enviadas una a una desde Kioto por mi mujer, me alcanzan en Bangkok. Llegan por el conducto de Skype. Llevo todo el día noqueado, abrumado, estremecido, frente al ordenador. La tragedia acaba de empezar y tardaremos todavía bastante tiempo en conocer la exacta dimensión de una catástrofe que, por desgracia, se veía venir. Los terremotos son en Japón moneda cotidiana. Raro es el día en el que no se produce alguno, aunque por lo general es casi imperceptible. Yo he vivido muchos. Los gatos, escondiéndose como centellas donde podían, me avisaban siempre de lo que estaba a punto de suceder.

Blasco Ibáñez llegó al país en 1923, cuando aún crepitaban los rescoldos de los incendios originados por el gran terremoto de Yokohama, y lo contó en La vuelta al mundo de un novelista. Yo mismo, en l975, yendo en taxi hacia Barajas para coger allí un avión que me llevaría a Osaka, me enteré del pavoroso seísmo que minutos antes había sacudido y, en parte, destruido la ciudad de Kobe.

Los japoneses viven permanentemente aterrorizados por la extrema inestabilidad del suelo que pisan, aunque por decoro, virtud allí tan importante, rara vez lo exterioricen. La procesión va por dentro. La dignidad por fuera. Los rostros son inescrutables.

Mientras escribo esto, Skype grazna y desgrana, una tras otra, casos y cosas cada vez más alarmantes. Hay mucha gente atrapada en los ascensores, en barcos que van a la deriva sin riberas a las que poner proa y en la techumbre de edificios náufragos ante el subidón de las aguas.

Las temperaturas descienden, el invierno japonés es durísimo, nieva en la zona devastada y la calefacción no funciona. Lo peor es el riesgo de fugas nucleares procedentes de la central de la prefectura de Fukushima, donde ha sido preciso apagar el reactor y los mecanismos de enfriamiento no responden. El Gobierno emite un comunicado tras otro para tranquilizar a la población, pero en este preciso instante -son aquí las 20.00 horas, las 14.00 horas en Madrid- me dice mi mujer que están evacuando a quienes residen en un radio de tres kilómetros alrededor de la central. Si algo sucediese allí, sería la tercera hecatombe nuclear sufrida por el único país del mundo en el que los demonios de la desintegración del átomo han convertido en cenizas dos ciudades. Angustia pensarlo.

Me voy hacia el aeropuerto. Intentaré llegar a Japón, pero será casi imposible. Tomaré, al menos, el pulso de las calles de Bangkok. No es imposible que el tsunami llegue a Tailandia. Otra pesadilla recurrente. Muge de nuevo el ordenador mientras me anudo los cordones de los zapatos. Es otro mensaje de Naoko, lacónico y pesimista a más no poder. Siete palabras (¿las de Cristo en la cruz?): «Esto puede ser el fin de Japón». Ojalá se equivoque, pero dicho queda. No cabe, por desgracia, broche que mejor cuadre a esta crónica.

DARÍO PRIETO / Madrid

Fascinación por el 'tsunami' en cine

Zapatero embustero

Directores como Clint Eastwood o Juan Antonio Bayona -quien rueda una película sobre el maremoto en el Índico de 2004- se han inspirado en su poder destructor

Que el ser humano siente fascinación por las fuerzas destructivas de la Naturaleza es algo que queda corroborado con los millones de espectadores e internautas que ayer buscaban imágenes de los efectos del terremoto y posterior tsunami en Japón. La industria del cine conoce esta debilidad humana y la ha explotado desde el principio en películas de catástrofes. Pero también el cine con vocación más cultural ha utilizado las consecuencias de los maremotos para explorar la capacidad del ser humano de sobreponerse a la tragedia.

Dentro de este último apartado, el referente más directo es el de Más allá de la vida, la última película de Clint Eastwood. El director de Mystic River quiso hacer una película coral sobre experiencias cercanas a la muerte y, entre las historias escogidas para pintar este fresco, destacó la de una periodista que vivió en Tailandia el tsunami del Índico en 2004. En una secuencia espectacular, inspirada en las piezas de videoaficionados que grabaron la tragedia, Eastwood seguía el avance de la ola.

El maremoto de 2004 también ha sido la inspiración de la nueva película de Juan Antonio Bayona. El director de El Orfanato acaba de regresar de Tailandia, donde ha estado rodando su segundo largometraje, que lleva el título de Lo imposible y que está protagonizada por Ewan McGregor y Naomi Watts. El rodaje, que pasó por Madrid hace unas semanas, recrea aquellas Navidades de hace seis años, centrándose en la experiencia de un matrimonio europeo y sus tres hijos. Pero, más que centrarse en el espectáculo de la catástrofe, la película de Bayona pretende aproximarse a ésta de una forma «profunda y conmovedora», como aseguran desde su productora.

Desde el otro plano, el del espectáculo de la destrucción, existen numerosos ejemplos. Resulta destacable la obsesión del director alemán Roland Emmerich por las olas gigantescas. En su película El día de mañana (2004), se dedicó a inundar la ciudad de Nueva York y a destrozar la Estatua de la Libertad con un monstruoso maretazo de 100 metros de altura. En realidad, nada nuevo, pues seis años antes la película Deep Impact se imaginaba las consecuencias del impacto sobre la tierra de un gran meteorito que, al caer sobre el mar, provocaba una enorme masa de agua que barría igualmente la mayor ciudad de Estados Unidos.

No contento con su orgía de destrucción virtual, Emmerich reincidió en 2009 con su película 2012, en la que, siguiendo las predicciones del calendario maya, lanzaba ingentes masas de agua que llegaban a superar a las cumbres más altas del Himalaya y que incluso impulsaban tierra adentro a un portaaviones, que llegaba a aplastar la Casa Blanca.

Dentro del propio Japón, conscientes de la peligrosa ubicación del archipiélago, también se han producido largometrajes sobre la posibilidad de un desastre de proporciones apocalípticas. El más conocido es El hundimiento de Japón (Japan Sinks, 1973), basado en la novela homónima. La película plantea la posibilidad de un maremoto tan fuerte que provoca que Japón, literalmente, se hunda.

Es más, se podría decir que el tsunami está tan incrustado en el imaginario colectivo de los japoneses, que es un tema recurrente en las películas infantiles. Así, aparece frecuentemente en las de la saga Godzilla, y se puede encontrar una bonita metáfora sobre la ola gigante en Ponyo en el acantilado, de Hayao Miyazaki.

MANUEL HIDALGO

Terremoto

A principios de los años 70, Hollywood, en su primera intentona por neutralizar el consolidado embiste de la televisión contra el cine, fue lanzando una serie de películas, llamadas de catástrofes, que pretendían ofrecer un plus de espectáculo y emoción que no fuera accesible desde las limitadas condiciones de la pequeña pantalla.

El público respondió con entusiasmo, pero la crítica -en particular, la europea-, que estaba patrocinando a los cineastas nacionales más personales y renovadores, realistas y comprometidos, fue tremendamente hostil a este género sobrevenido -que tenía antecedentes distintos en las tragedias de la ciencia-ficción-, un género que amenazaba con taponar -como en parte sucedió después- a los propios directores norteamericanos más innovadores de esos mismos años.

Películas como El coloso en llamas, La aventura del Poseidón, Aeropuerto o Terremoto fueron un hito y una tendencia, que los espectadores españoles más jóvenes y cinéfilos de entonces recibimos con hostilidad y desagrado por su carácter evasivo -decíamos-, por sus efectos especiales y por su curiosa tendencia a reunir a grandes estrellas en fase de declive.

He vuelto a ver estas películas y otras similares en televisión, en veladas nocturnas, y me han proporcionado un entretenimiento no culpable -hoy-, tanto por su buscada y lograda espectacularidad inocente como por sus ingredientes vagamente -o no tanto- humanistas como por sus emociones genuinas o por el encanto e ingenio de sus muy trabajados efectos, que hoy son auténticos incunables o arte primitivo en comparación con los resultados que actualmente se obtienen con los procedimientos digitales.

Pienso en esto, como es fácil de adivinar, a propósito del terremoto o tsunami de Japón y de su ola expansiva, aún por calibrar cuando escribo estas líneas.

Lo ocurrido ayer impresiona grandemente, pero, al mismo tiempo, queda en parte neutralizado por dos factores que interesa consignar. Uno es, sin duda, la propia persistencia de la televisión -como recurso para hacerse valer a sí misma- en ofrecer a toda hora imágenes duras, más anecdóticas o menos, sobre sucesos ocurridos cada día, descartando siempre las noticias sobre la normalidad -que parecen no ser noticias- y provocando una saturación que vacuna y que lleva a pensar que todo y cualquier cosa terrible es más de lo mismo.

Por otro lado, el cine ha llegado a cotas de artificiosidad y espectáculo tan altas -con sus trucajes tecnológicos- que, cuando algo atroz ocurre de verdad, lejos de planteamientos apocalípticos y milenaristas de raíz mágica y religiosa, nos parece poco, en parte, ya que no puede competir o compite difícilmente con el indiscriminado goteo habitual de las televisiones o, no digamos, con los alucinantes espectáculos que el cine ofrece en las grandes pantallas.

Todo ello supone que es muy difícil mantener la noción de realidad y distinguir entre realidad y ficción. Y esa es la mayor catástrofe, justo porque emborrona los límites entre víctimas y espectadores

luIS ANTONIO de villena

Arte vario tras la galerna

La ancestral y refinada cultura del Japón ha estado siempre muy volcada a la observación minuciosa de la naturaleza. Podemos encontrar cientos de antologías de poemas catalogados por las estaciones del año y los fenómenos atmosféricos que las caracterizan. ¿Cómo es, pues, que en un país de terremotos (y consiguientemente de maremotos) estos apenas aparezcan en el arte japonés? Está claro que la costa estaba antiguamente menos habitada que ahora, y aún con ello queda la pregunta...

La palabra tsunami es japonesa y significa «gran ola». En principio no tenía que ver con maremotos, sino con mar arbolada, pero hoy se ha convertido en la palabra universal de una desgracia desoladora. Imagino que la idea proviene de un famoso grabado del pintor Katsushika Hokusai (1760-1849) titulado La gran ola de Kamagiwa y que es una de las imágenes de su afamada serie 36 vistas del monte Fuji. En efecto, en 36 perspectivas diferentes, vemos la célebre montaña cubierta de nieve. Pero en La gran ola..., el Fuji es sólo una pequeña imagen al fondo, cuando el espectador ve esa ola gigante que es ya un icono del arte japonés (tan admirado por los impresionistas) y ahora también del desdichado tsunami como maremoto.

Hokusai, que nació y murió en Edo -el nombre antiguo de Tokio-, pintó muchas escenas marinas y no pocas de mar brava, pero ninguna comparable a La gran ola de Kamagiwa, imitada por otros pintores del ukiyo-e (o escenas del mundo flotante) que es como se denomina su escuela y que llegó hasta a ser una moda en los tatuajes. En el Japón dieciochesco, tatuarse de un modo barroco era una señal de elegancia, y curiosamente hay tatuajes que reproducen (al menos en parte) esas grandes olas, con sus crestas rizosas. En cuadros de hombres desnudos -tatuados- de un pintor tan moderno y atrevido como Sadao Hasegawa, pueden verse estos tutuajes vueltos actualidad, en dibujos de los finales años 80.

De otro lado (y aparte de los efectos devastadores que conocemos) la voz tsunami ha servido para metaforizar una moda que arrasa. Así, en el propio Japón, la moda mundial del arte manga -ese peculiar y extendidísimo estilo del cómic nipón- ha producido la expresión «el tsunami del manga», que refleja la expansión mundial de un arte popular y algo esteticista.

En su afán de estudiar los cambios del clima y los diversos estados anímicos que comporta, podemos hallar en el haikú algo que evoque el tsunami. Por ejemplo en este otoñal del clásico Shiki: «Oscurece/ La tormenta se afianza/ Mi miedo crece». O en este otro del más clásico Bashó: «Hasta las peñas/ de Asama mueve la borrasca/ de montaña». Y nos decimos ¿qué no moverá, entonces, la borrasca del mar? Sin embargo el sentido fuertemente estético de la cultura japonesa, hace que incluso después del paso devastador de una galerna, que todo lo ha arrasado, algo nos recuerda la belleza siempre en peligro de la vida. Así en este bello haikú de Buson (que no en balde también era pintor): «La hermosura/ de esos pimientos rojos/ tras la galerna». Sí, nada ha quedado en pie, pero ¿como no fijarse en la perduración de lo hermoso? El Japón budista sabe que todo en la vida es perecedero, todo tan frágil como gota de rocío, sin embargo... Dice Issa: «Este mundo de rocío,/ mundo, sin duda de rocío,/ aunque siendo de rocío...».

La ola de Hokusai y el haikú de Issa no son dos entidades incomunicadas o diferentes. Ahora que el desastre golpea Japón y las costas del Pacífico, recordemos con templanza y reflexión que la pintura de la ola gigante y las consideraciones en verso sobre la fragilidad y la belleza del mundo perecedero, pertenecen (como la palabra tsunami) a la misma refinada cultura. Y eso es lo humano frente a la galerna, lo que colora y eleva. No lo olvidemos.

Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis

Visitor Map
Create your own visitor map!