EDITORIALES: La Fiscalía cierra los ojos ante Batasuna

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La Fiscalía cierra los ojos ante Batasuna

La crisis lusa impone acelerar las reformas


porque Portugal está mucho más cerca que Irlanda y Grecia y no sólo desde el punto de vista geográfico. La exposición de la banca española a nuestros vecinos es de 74.000 millones de euros, sumando la deuda soberana y la contraída con entidades privadas -más que los bancos franceses y alemanes en conjunto- y muy superior al riesgo asumido en Grecia -970 millones- y en Irlanda -13.200 millones- en los momentos de sus intervenciones.
De producirse el rescate, España se quedaría ya sin ningún escudo protector ante los mercados. Por eso se entiende que el Gobierno muestre su preocupación y esté en permanente contacto con las autoridades comunitarias, el BCE y otros países de la UE para intentar controlar la situación. Aunque los expertos dicen -con razón- que somos too big to fail, es decir, que el propio sistema tratará por todos los medios de evitar un salvamento de España porque no podría pagarlo, las primeras semanas de 2011 son cruciales para el Gobierno, que debe acelerar -e imponer si es preciso- las reformas que necesita la economía española. El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, volvió a quejarse ayer de que la lucha contra el déficit público en la UE «es poco ambiciosa y no va lo suficientemente lejos».
Pero el presidente debería aplicar la misma contundencia en otras medidas que se han quedado a mitad de camino y que precisamente por eso siguen lastrando la credibilidad de su Gobierno ante los inversores. Tiene que finalizar la reforma laboral con el reglamento que acote las causas para los despidos de 20 días y con la modernización del sistema de negociación colectiva. Además, debe emplearse a fondo en el saneamiento del sistema financiero. Se ha avanzado en el proceso de privatización de las cajas, pero no lo suficiente. Las llamadas fusiones frías se han puesto en marcha a última hora y de forma forzada. Todavía no cuentan con equipos cohesionados, no tienen una estrategia de crecimiento, apenas han iniciado los inevitables recortes de costes que lleva aparejada cualquier fusión… y los políticos siguen campando a sus anchas en los consejos de administración de las nuevas entidades. Y lo que es peor, no sabemos la situación real de sus cuentas ni su exposición efectiva al negocio inmobiliario. Por último, pero no menos importante, Zapatero debería convocar ya a los partidos para plantear una redefinición del Estado de las autonomías, verdadera causa del descontrol presupuestario y por el que nos castigan con fuerza los mercados.
La consultora británica CMA situaba ayer a España como el séptimo país del mundo con mayor riesgo de impago de su deuda. Es la primera vez en la historia que nuestro país entra en el top ten de esta clasificación. Otro síntoma más de que el tiempo de las reformas ya no se mide en meses o en semanas. En estos momentos, unos días adicionales de retraso pueden ser letales.
Sondeo: debacle socialista en Andalucía
La joya de la Corona también pasaría al PP
LA ÚLTIMA entrega de la encuesta de intención de voto, sobre las elecciones andaluzas, dibuja un auténtico desastre para los socialistas. Desde la Transición, el PSOE jamás ha perdido las elecciones en Andalucía y siempre ha gobernado sólo o en coalición. Pues bien, si se confirman los datos, los socialistas dejarán de gobernar la comunidad después de las próximas elecciones, que coincidirán con las generales. No sólo perderán, sino que el PP podría ganarles por goleada. Ni en sus mejores sueños imaginó Javier Arenas la mayoría absoluta holgada que pronostica el sondeo: de 56 a 64 escaños. El líder del PP parece próximo a recoger el fruto de su tesón y acierto estratégico. Una horquilla de entre 10 y 25 diputados más que el PSOE, que lograría de 41 a 46. Los socialistas descenderían 12 puntos y el PP remontaría desde el 38,6% de los votos que sacó en 2008 hasta el 49,3%. La tendencia sitúa al PP como el partido ganador en todas las provincias, excepto en Sevilla. No es exagerado calificar de «histórico» este vuelco. Si el PSOE se queda sin su joya de la Corona, casi se vería obligado a su refundación.
Dice que es el partido quien tiene que decidir
González empuja a ZP hacia la salida
FELIPE GONZÁLEZ afirmó ayer de forma velada en un acto en Málaga que es el partido el que tiene la última palabra sobre si Zapatero debe ser el candidato en las próximas elecciones generales. González subrayó que existe «la libertad de decidir» para ser o no ser candidato, pero que «serlo depende del funcionamiento orgánico y democrático del partido». O sea que es el partido quien tiene que ratificar o rectificar lo que decida Zapatero. Sus palabras suenan a invitación a marcharse, máxime teniendo en cuenta que el felipismo ya tiene otro candidato mucho más afín: Rubalcaba. Lo que González está haciendo es señalarle la salida a Zapatero, al que cada vez los felipistas están dejando menos margen de maniobra. Las encuestas indican que los votantes socialistas prefieren a Rubalcaba como candidato, lo que debilita a Zapatero cada día que pasa.










Además, el Ayuntamiento de Marbella abrirá otro expediente al mismo restaurante por infracción grave de la Ley Antitabaco, que puede suponer una sanción de entre los 601 y 10.000 euros.



