EL PSOE DEJA A ESPAÑA EN LA QUIEBRA: Más dinero publico para el sucio capitalismo especulador apurando el último día de poder del socialismo

El ICO presta 150 millones a Sacyr sin decirlo al PP
La agencia del Estado acepta refinanciar y no cobrar nada de lo pendiente hasta 2015

El Instituto de Crédito Oficial (ICO) aceptó ayer unirse al sindicato bancario y refinancia 150 millones de euros a Sacyr, pese a las críticas del Partido Popular a este tipo de préstamos. «El Ministerio y el ICO han actuado por su cuenta y sin pactarlo con nosotros», aseguraron ayer a este diario fuentes del PP en el entorno del nuevo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Fuentes oficiales del ICO confirmaron la operación y la enmarcaron en que no refinanciar suponía salirse del acuerdo del resto de bancos. «Se trataba de un tema de unanimidad dentro del sindicato de entidades financieras», aseguraron. El ICO participó en 2006 muy activamente en la financiación del aterrizaje de Sacyr en Repsol. Fue una época en la que el Gobierno apoyó esta operación al igual que la de ACS en Iberdrola o Acciona en Endesa con el teórico objetivo de mantener su españolidad.
El ICO llegó a actuar como uno de los llamados Mandated Lead Arranger, es decir, uno de los cinco agentes colocadores que se encargaron de convencer a otros bancos y cajas para que completaran la financiación que necesitaba Sacyr, dejando patente en el sector bancario el interés del Gobierno. Prestó entonces en la práctica 317 millones equivalentes a un 6,5% del total. Como Sacyr no ha podido devolver ese dinero al ICO en 2011 cuando ha vencido el crédito, la agencia financiera del Estado ha decidido recuperar sólo la mitad y refinanciar otros 150 con un periodo de carencia de tres años. Es decir, hasta 2015 Sacyr no deberá pagar nada, según las fuentes consultadas.
Durante los años de oposición, el coordinador económico del PP, Cristóbal Montoro, se ha opuesto a este tipo de operaciones del ICO sobre todo en un momento en el que pequeñas y medianas empresas se quejan de falta de financiación. El propio presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, expuso el pasado mes al secretario de Estado de Economía saliente, José Manuel Campa, que el ICO no debía seguir participando en préstamos a la constructora.
Pero esta entidad estatal, que preside el socialista catalán José María Ayala, ha decidido continuar. Sacyr anunció ayer que había llegado un acuerdo con entidades bancarias para asegurar la refinanciación de su crédito en Repsol hasta el 31 de enero de 2015 por 2.446 millones de euros. Fuentes financieras señalan que algunos bancos extranjeros han decidido no refinanciar y han decidido cobrar toda la deuda, pero que se trata de entidades extranjeras que representaban apenas el 5% del total del crédito sindicado.
Tras haber recuperado la mitad del dinero continúan como principales acreedores el Santander, Citi, Calyon y Bankia, entre otros, que son los que dirigieron en su momento la operación. El sindicato agrupa a 37 entidades, aunque la negociación ha sido llevada por un llamado G-7, formado por Santander, Citi, Bankia, ING, Royal Bank of Scotland, Crédit Agricole y Société Générale.
Fuentes del sindicato bancario aseguran que, a pesar de la sensibilidad de la operación, «no han existido presiones políticas», pero subrayaron que ha habido «responsabilidad». «Éramos conscientes de que Sacyr no debía entrar en concurso de acreedores y que era un varapalo para la imagen de España, más cuando se ha producido una expectativa positiva con el nuevo Gobierno».
Rajoy y Draghi 'bajan' un 66% el coste de la deuda
España coloca más letras a menor precio por la confianza en el Gobierno y el BCELos inversores inundaron ayer de peticiones una subasta de letras españolas y permitieron al Tesoro sorprender por tercera vez consecutiva al mercado con una colocación de deuda que desbordó en más de 1.100 millones de euros los objetivos máximos previstos. Sin embargo, el mayor éxito de la operación fue que la fuerte demanda de letras se mantuvo muy elevada a pesar de que las rentabilidades ofrecidas por el Tesoro a los inversores se redujeron hasta un 66% frente a noviembre, con lo que los intereses del papel español volvieron al nivel de agosto y septiembre.
Esto permitió colocar en la última subasta del año más de 5.600 millones de euros en letras a tres y seis meses -frente a los entre 3.500 y 4.500 millones previstos- y pagar un 1,73% y 2,43% respectivamente. Hace menos de un mes, el organismo que dirige Soledad Núñez tuvo que ofrecer a los inversores por una operación similar unos intereses del 5,11% para las letras a tres años y del 5,22% para las que vencen dentro de seis meses.
El cambio de Gobierno en España y los nuevos préstamos a largo plazo del Banco Central Europeo (BCE) a l a banca para reforzar la liquidez con el acuerdo implícito de que el sector financiero invierta en deuda soberana explican el cambio de tendencia que ha experimentado la deuda soberana española en los últimos días.
Desde la semana previa a las elecciones del 20 de noviembre, que dieron la mayoría absoluta al Ejecutivo de Mariano Rajoy, la prima de riesgo del bono español a 10 años frente al alemán ha caído cerca de 190 puntos y ayer cerró en 311 puntos.
Junto al efecto del cambio político, el mayor compromiso adquirido por el BCE para garantizar la liquidez de la banca europea está impulsando la compra de deuda española por parte de las entidades financieras, que han encontrado un buen negocio invirtiendo los préstamos al 1% que concede el banco que preside Mario Draghi en deuda pública con rentabilidades muy superiores.
Estas operaciones, conocidas como carry trade, ya provocaron la pasada semana que dos entidades europeas acapararan una subasta del Tesoro al invertir 6.000 millones de euros en bonos a cuatro y 10 años, con una rentabilidad superior al 4 y 5,2%.
Todo apunta a que el sector financiero volvió a repetir ayer esta jugada con las letras españolas. Las operaciones de financiación bancaria a largo plazo puestas en marcha por el BCE «parecen haber alentado la demanda de papel español e italiano en deuda a corto plazo», señaló a Bloomberg un operador de renta fija tras la subasta del Tesoro.
No obstante, al éxito de las colocaciones de letras también están contribuyendo tanto la campaña publicitaria del Tesoro para captar la atención de los inversores particulares, como el hecho de que la rentabilidad ofrecida por la deuda española supere a la de muchos depósitos bancarios y haya despertado el apetito de los ahorradores.
Ayer, después de que la demanda de letras del Tesoro superase los 18.433 millones de euros, la ministra de Economía en funciones, Elena Salgado, afirmó que la subasta muestra cómo la situación se va «reconduciendo hacia la normalidad», aunque insistió en que los intereses que paga España por colocar su deuda todavía «tienen que bajar más», informa Europa Press.
De momento, en diciembre, el coste medio de financiación en las subastas se ha reducido en casi un punto frente a noviembre, hasta el 4,41%, gracias a la tregua que han dado los mercados a España a la espera de que el nuevo Gobierno ponga en marcha las medidas necesarias para recortar el gasto y generar empleo.
La diferencia para las arcas públicas entre refinanciar los 93.800 millones de euros que vencían en el conjunto de 2011 al interés de noviembre (5,34%), frente al de este mes, supone un ahorro superior a los 872,3 millones de euros.
El resultado de la subasta del Tesoro animó al Ibex 35, que ayer cerró con un avance del 2,44%, hasta 8.454 puntos, en una jornada de subidas generalizadas para las Bolsas de Europa y EEUU.
Portugal rebaja el despido hasta los 12 días por año trabajado
El Gobierno portugués anunció ayer su decisión de seguir avanzando en la reducción del valor de la indemnización por despido para los nuevos contratos de los actuales 30 días por año trabajado a entre 8 y 12 días con un máximo de 12 salarios. Esta medida está incluida en el memorándum de entendimiento firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Europea (CE) dentro del programa de ayuda externa de 78 mil millones de euros con el que fue rescatado Portugal.
Según este documento, en 2012 las compensaciones por despido en contratos indefinidos bajarían de 30 a 20 días, con un límite máximo de 12e meses, y en los temporales pasarían a ser de 20. Además, Carlos Moedas, secretario de Estado adjunto al primer ministro, precisó ayer que antes de concluir el primer trimestre de 2012, Portugal debía «equiparar el nivel de las indemnizaciones por despido con el nivel medio de la UE».
Como añadido, hasta el próximo marzo, el Ejecutivo liderado por el socialdemócrata Passos Coelho pretende presentar en el Parlamento un diploma que facilite el despido individual a trabajadores por inadaptación o no cumplimiento de los objetivos de la empresa.
El Ejecutivo luso informó también de que cerrará 2011 con un déficit del PIB del 4%, muy por debajo del 5,9% exigido en el citado memorándum. El ministro de Finanzas luso, Vítor Gaspar, explicó que han logrado un déficit tan reducido gracias a la transferencia del fondo de pensiones de la banca a la Seguridad Social. De no haberlo hecho, el déficit real se habría quedado en el 7,5%, y habría alcanzado el 8%, si no hubieran anticipado la subida del IVA del 6% al 23% para la factura de la luz y el gas, que se aplica desde octubre, pero sólo debía entrar en vigor en enero de 2012.
Recaudar no es ahorrar
El Gobierno catalán presentó ayer su proyecto de Presupuestos para 2012 con un monto consolidado de 29.727 millones y un déficit previsto de 1,3% del PIB. Las cuentas establecen tres nuevas vías para aumentar los ingresos fiscales: un tique moderador del gasto farmacéutico, un aumento del tramo autonómico del impuesto sobre hidrocarburos y una tasa de pernoctación turística. Por las gasolinas, la Generalitat piensa ingresar unos 130 millones de euros. Por el tique y la tasa, esperan unos 100 millones por cada una.
El tique moderador de 1 euro por receta (con un pago máximo de 61 recetas al año) es una medida disuasoria que combate el abuso. Nadie puede creer que con 100 millones la Sanidad catalana va a taponar sus déficit. Se trata de racionalizar el gasto. Es en definitiva una medida de ahorro. Pero las gasolinas y la tasa turística son medidas recaudatorias. Y hay que tener cuidado al combinar ambas, porque su distinta naturaleza causa efectos económicos diversos. Así, el hecho de que el tique y la tasa generen idénticos ingresos dispara de inmediato una analogía mental: ¿se pretende disuadir con esa tasa que vayan visitantes a Cataluña?
La Generalitat dirá que no era ésa su intención. Pero puede resultar que así sea, lo que nos obliga a plantearnos si la tasa no terminará volviendo menos competitivo al sector turístico, poniendo palos en las ruedas de una de las pocas áreas en las que tenemos ventajas. Y entonces habrá que calibrar si para recaudar 100 millones valía la pena perder lo que se dejará de percibir por IVA y por la caída de actividad que se verá agravada por una recesión que ya está aquí. ¿Hay un estudio al respecto? Si lo hay, la Generalitat no lo empleó ayer para apoyar su decisión.
La justificación que dio el consellerAndreu Mas-Colell tampoco fue muy coherente. Dijo que la tasa se aplica en ciudades como Roma o París. Y, como si quisiera hacerse perdonar por el gremio turístico, añadió que la mayoría de lo recaudado se destinará a la promoción del sector. ¡Craso error! Ese argumento equivale a cogerle su billetera al ciudadano y decirle que el Estado sabe gastar mejor su dinero que él. Es un razonamiento intervencionista inaceptable.
Mas-Colell podía haber dicho que su tasa se inspira en razones medioambientales (como sucedió con la desgraciada ecotasa balear) o que le parece justo que los visitantes ocasionales compartan los costes de mantenimiento de las infraestructuras de las grandes urbes. Pero no lo hizo así.
Lo peor es que el sector turístico sospecha, con fundadas razones, que lo recaudado se destine a mantener la ruinosa aventura de Spanair, aerolínea convertida en compañía pública catalana por el tripartito. Artur Mas prometió que se desharía de ella, pero se ve que además de no tener dinero, tampoco tiene prisa.
john.muller@elmundo.es
. MONTAÑO C. SEGOVIA MADRID
Repsol salva a Sacyr de la hecatombe
Brufau compra un 10% a la constructora para autocartera y evita que suspenda pagos
Equilibra el capital de la petrolera al forzar la ruptura con Pemex y la salida de Del Rivero
Cuando apenas faltaban 24 horas para que Sacyr Vallehermoso tuviera que devolver 5.000 millones de euros, sólo quedaban dos escenarios: o aparecía un comprador para, al menos, la mitad de su participación en Repsol YPF o iniciaba el preconcurso de acreedores (primera fase de la antigua suspensión de pagos). La constructora e inmobiliaria no podía afrontar el pago del crédito con el que compró un 20% de Repsol en 2006 y la salvación le llegó desde la propia petrolera.
El presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, con el visto bueno de otro accionista clave como es La Caixa, optó por comprar a Sacyr la mitad, el 10%, como autocartera. Una solución a la desesperada tras no fructificar las últimas negociaciones con la china Sinopec, entre otras. Brufau utilizó esta fórmula, mal vista por los accionistas minoritarios, con el compromiso de que será temporal y ante el temor de que una suspensión de pagos de Sacyr desestabilizara a la petrolera, puesto que es el primer accionista.
No había otra solución. La mayoría de los 40 bancos acreedores dieron un ultimátum a Sacyr en la misma noche del lunes: no iban a acceder a renovar el crédito y sólo aceptarían la refinanciación parcial de éste si la constructora vendía, al menos, un 10%. Brufau, que había reunido a su consejo de forma extraordinaria y en domingo (un día antes del no de los bancos a Sacyr) para afrontar la crisis de su principal accionista, pasó ayer a la acción.
Antes de que abrieran los mercados, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) suspendió la cotización de las dos empresas afectadas, al tiempo que Repsol y Sacyr confirmaron que la primera se hacía con un 10% de sus propias acciones, en concepto de autocartera, por 2.575 millones de euros. La segunda quedaba así a salvo de lo que podría haber sido una de la mayores suspensiones de pagos de la historia de España. Una hecatombe en la actual crisis de la Eurozona.
Pero Sacyr paga un alto precio. Ha tenido que vender a 21,06 por acción, cuando había comprado a 26,7. Es un 21,1% inferior al precio que pagó en 2006, con unas minusvalías de en torno a 600 millones. No sólo ha perdido dinero.
De un plumazo, Brufau ha ganado la guerra que desde Sacyr se abrió contra él hace dos años y se refuerza por ahora en su posición de presidente ejecutivo, mientras La Caixa se queda como accionista principal, con un 13%. El ejecutivo de Mollerusa ha conseguido sortear el acoso de su hasta ahora principal accionista díscolo y lo deja debilitado en el seno de Repsol, con sólo un 10% y con dos consejeros (ver información adjunta) de momento. También se quita del medio a su gran enemigo, Luis del Rivero, que ayer se vio forzado a dimitir como consejero de Repsol ante la pérdida de peso de Sacyr y una decisión de venta que no compartía. Éste se negaba hasta ayer a dejar el consejo de Repsol, pese a que fue expulsado de la presidencia de Sacyr hace dos meses por sus socios Juan Abelló y Demetrio Carceller, por las cajas y por su Bruto particular, Manuel Manrique, amigo íntimo y fundador del grupo que en el último minuto se cambió de bando y lo dejó caer relevándole como presidente de Sacyr.
Ahora en Repsol sólo se quedan como consejeros de Sacyr Abelló y Manrique, sabedores de que le deben una a Brufau. Y para colmo, el presidente de Repsol ha forzado la ruptura de la tan temida alianza entre Sacyr y la petrolera mexicana Pemex, que habían sindicado sus acciones para votar conjuntamente por el 30% que poseían y amenazaban con desbancar a Brufau de la presidencia, o al menos de vaciar de poder su cargo para colocar un consejero delegado de la confianza de los dueños de un tercio de la petrolera.
Brufau tiene manos libres para revender la autocartera entre varios fondos, aunque se propone hacerlo antes de la junta de accionistas del próximo año para evitar protestas.
El precio que paga supone un 5% de descuento con respecto a los 22,175 euros con que cerró el lunes y espera obtener rentabilidad a la operación de rescate de Sacyr. La constructora, por su parte pagará algo más de la mitad del préstamo a cambio de refinanciación. Las acciones de Sacyr y Repsol se dispararon un 8,32% y un 2,48%, respectivamente, a su vuelta al parqué.
El Gobierno 'encaja' el déficit en su despedida
Presenta un 'agujero' del 4,8% en el Estado hasta noviembre
Cuatro horas después de que Mariano Rajoy fuera investido presidente del Gobierno por el Congreso de los Diputados, el Ejecutivo en funciones presentó el dato de la evolución del déficit hasta noviembre. Y precisamente la cifra coincide con el saldo comprometido para el Estado (4,8%) por Salgado a falta de un mes para que acabe el ejercicio oficialmente.
Aunque las cuentas anuales las deberá cerrar el nuevo Gobierno del PP, el secretario de Estado de Hacienda saliente, Juan Manuel López Carbajo, aseguró que los datos de noviembre «permiten anticipar» que el Estado (Administración Central) «cumplirá el objetivo marcado dentro de la senda de consolidación fiscal de las cuentas públicas para el presente ejercicio».
Según Carbajo, ese 4,8% permanecerá invariable en diciembre ya que en este mes, como consecuencia del cambio metodológico incorporado por el INE (Base 2008), se acumularán «más ingresos y menos gasto» a diferencia de lo que ocurría con la metodología anterior (Base 2000). «Vamos en la senda prevista», recalcó, ya que también en este último mes «revertirá» en esta evolución de las cuentas el efecto del adelanto en la ejecución de las devoluciones (de IRPF, IVA e Impuesto de Sociedades) así como el distinto calendario sobre intereses de la deuda pública cargados en noviembre y que se recuperarán en diciembre.
De esta forma, Salgado no quiso dejar el ministerio sin dejar su legado, que tendrá que ratificar su sustituto. El caso es que el ministerio no convocó a los medios informativos hasta que no fue investido Rajoy aunque disponía de los datos desde primera hora. Fuentes del PP calificaron de «descortés» este acto.
Según los datos facilitados, el déficit se situó en 52.385 millones en los 11 primeros meses del año, lo que supone un 4,9% menos que en el mismo periodo del año anterior cuando alcanzó los 55.059 millones.
En términos de caja, que computa los ingresos y gastos que efectivamente se han realizado y que no tiene en cuenta por ejemplo los cambios metodológicos, se observa la vertiginosa caída de la recaudación en los últimos meses como consecuencia del nuevo deterioro de la economía. La recaudación sería ya negativa si no se hubiera adelantado el pago fraccionado de las empresas. Por otra parte, el efecto escalón en los gastos, es decir, su descenso en comparación con los del año anterior, sobre todo por el cambio en el sistema de financiación autonómica, es quien ha evitado peores registros de déficit.
En concreto, los ingresos tributarios, que representan el 92% del total, sólo aumentaron un 0,4% (0,7% en términos homogéneos). La recaudación por impuestos directos creció un 0,2% frente al 1,4% de hace un mes mientras que en los indirectos aumentó un 0,6%, tres décimas menos que en octubre. Lo que confirma el deterioro de la caja.
Por impuestos, la recaudación del IRPF subió un 4,2% por los efectos de la subida tributaria. Sin embargo, la tributación de las empresas resultó de nuevo negativa (11,4%) encadenando 44 meses consecutivos de descensos. Por su parte, los ingresos por IVA subieron un 2,5% (sólo un 0,4% en las operaciones del mercado nacional) por la gravedad del consumo. Mientras, los ingresos por hidrocarburos cayeron un 6,2% por la caída del consumo.
En cuanto al gasto, bajó un 16,3% en su conjunto. Se debió a la reducción en un 64,% de las transferencias a las autonomías y del 25,6% en la inversión pública. Sin embargo, repuntaron un 12,5% los pagos de intereses de la deuda y un 2,5% los de personal por el alza de las pensiones y el afloramiento de cotizaciones pendientes del año anterior.
Nuevo retroceso de la Seguridad Social
Las cuentas de la Seguridad Social registraron un superávit de 6.457 millones hasta noviembre, lo que supone un descenso del 41,8% frente a los 11.100 millones de hace un año. El saldo equivale al 0,6% del PIB, dos décimas por encima del 0,4% del PIB previsto para el conjunto el año. Sin embargo, faltan por imputar gastos pendientes de unos 890 millones una vez eliminado el efecto de las aportaciones de las mutuas. Además, este resultado se reducirá en diciembre debido a la paga extraordinaria a los pensionistas y de la paga de desviación del IPC de las pensiones mínimas (856 millones). El año cerrará con un déficit del 0,1% por la caída de las cotizaciones ante el alza del aro





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