EDITORIALES: Que España no necesite su Papademos

Que España no necesite su Papademos
LUCAS PAPADEMOS es doctor en Física y Economía por el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), dio clase en la Universidad de Harvard y ha sido gobernador del Banco de Grecia y vicepresidente del BCE. No ha tenido casi nada que ver con la política, pero es el nuevo primer ministro heleno. Mario Monti se licenció en la Universidad Bocconi -la más importante escuela de negocios italiana- de la que llegó a ser rector tras pasar como profesor por Yale. Monti ha sido comisario de Mercado Interior en la UE y es más que probable que suceda a Berlusconi al frente del Gobierno italiano.
¿Cómo se explica que dos economistas académicos -algo más que tecnócratas a la antigua usanza- vayan a dirigir dos países que se encuentran en una encrucijada histórica? La respuesta es nítida: porque eso es lo que necesitan imperiosamente esas dos naciones europeas. Pero el proceso que ha llevado a la defenestración de líderes elegidos democráticamente y a su sustitución por técnicos expertos en economía requiere una reflexión.
Hay que desterrar cualquier intento demagógico de quitar legitimidad a los gobiernos que se formen en Grecia e Italia. Es cierto que los cambios vienen impuestos por los mercados, porque éstos han dictaminado que la política llevada a cabo hasta ahora lo único que ha conseguido es empeorar la situación. Pero al fin y al cabo, esos mercados no son más que los inversores a los que los países tienen que pedir miles de millones casi cada semana. Ha sido la imposibilidad de ambos gobiernos para conseguir esos préstamos a precios razonables -por no aplicar las políticas adecuadas- lo que ha provocado que pierdan la confianza de sus parlamentos. Y como la situación es de emergencia económica se elige un gobierno de consenso presidido por un economista de prestigio, sin intereses partidistas y del que los mercados se fíen hasta la convocatoria de elecciones. El cambio, pues, se debe a la incapacidad de los políticos para conducir una situación que ha puesto en peligro la estabilidad de la zona euro y de las finanzas mundiales.
Así, Papademos y Monti, si se confirma su nombramiento, están ahí para llevar a la práctica las reformas que la Unión Europea y el FMI exigen a Grecia e Italia, respectivamente. Unas medidas duras que incluyen rebaja de salarios, subidas de impuestos y recortes en el gasto social, como las pensiones, la Educación o la Sanidad. Un duro programa de ajuste que, como se ha demostrado, un Gobierno presidido por un político irresponsable no puede llevar a cabo.
A partir de aquí hay que entroncar con España, que se encuentra en unas condiciones económicas sólo un poco mejores que nuestros socios mediterráneos. En este sentido, sorprende observar la paradoja de una campaña electoral centrada en la crisis económica pero en la que apenas se habla del ajuste que necesariamente tiene que llegar. Mientras que el candidato socialista afirmaba sin rubor en el debate del pasado lunes que quería ir a Bruselas a pedir una moratoria de dos años en la reducción del déficit -por intentar retrasarlo dos días se ha tenido que ir Berlusconi-, el PP se comprometía a revalorizar las pensiones con la inflación el año próximo.
Todo parece indicar que Mariano Rajoy tendrá la responsabilidad de gobernar a partir del 20-N. Cierto que el candidato popular no puede enfocar su campaña en los recortes, pero sí se le debe exigir que tenga un plan definido para aplicar el ajuste de 21.000 millones de euros que la UE pide a España para 2012, equivalente a dos terceras partes de los pagos por el subsidio de desempleo o a las pensiones de tres meses. Porque si no fuera así, antes o después tendríamos que buscar a nuestro Papademos o a nuestro Monti.
Meteduras de pata en la campaña en internet
El PSC retira su macabro vídeo electoral
EL PSC retiró ayer, a petición de Carme Chacón, un vídeo muy desafortunado en el que un joven moría en la cama de un hospital, delante de un maniquí que ocupaba el lugar del médico. Los socialistas catalanes emitieron este macabro anuncio electoral para denunciar los recortes del Gobierno de Mas en Sanidad. El PSC es expertoen ofender con sus anuncios, pero no es el único que ha metido la pata en esta campaña. Una candidata al Senado del PP balear tuvo que renunciar por colgar en Facebook una foto trucada de la ministra de Defensa enseñando un pecho. Y el responsable de Circulación del Ayuntamiento de Madrid ha sido destituido por las groserías contra varios dirigentes políticos que escribió en su Twitter. Internet y las redes sociales -en esta campaña se está demostrando- son una herramienta eficaz para llegar al electorado. Pero también ponen al descubierto la indigencia intelectual de algunos políticos.
Las tres falacias del PSOE para defender a Blanco
Rubalcaba insiste en exculpar al ministro
EL PSOE sigue aferrado a tres falsedades para intentar exculpar a José Blanco. Rubalcaba insistió anoche en Antena 3 en la primera de ellas: que Dorribo carece de credibilidad porque «está en la cárcel». Al margen de que no lo está, existen una serie de hechos y datos objetivos contra Blanco y hay una juez y un fiscal que ven indicios de delitos de tráfico de influencias y cohecho. La segunda falsedad es que estamos ante «un caso electoral», como dijo Rubalcaba. La Justicia no tiene por qué actuar en función del calendario político, por lo que las palabras del candidato socialista suponen una descalificación de la juez. Y la tercera es que la empresa de Dorribo no obtuvo beneficio alguno de Sanidad. Es cierto que Dorribo no logró las autorizaciones que pretendía, pero, tras el encuentro de la gasolinera, un alto cargo ofreció una entrevista a la directora de Nupel y Sanidad sólo paralizó las gestiones seis días después de la detención del empresario
El eterno fantasma del milenarismo revive
Miedo irracional al 11 del 11 del 11
HOY es 11 del 11 del 11. Algunos profetas del catastrofismo predicen que el mundo va a ser asolado por grandes desgracias en estas 24 horas. Pero hay también quien considera la efeméride como un signo de buena suerte. El milenarismo -la idea de que el mundo se acaba en una fecha concreta- está muy arraigado en la cultura occidental. La paradoja reside en que, a pesar de los avances tecnológicos y de la secularización de nuestra sociedad, hay muchas personas que aún creen en estas supersticiones. La prueba es que se han agotado los números para un sorteo especial de la ONCE. Pero, bien mirado, no hay por qué extrañarse de estos miedos irracionales cuando vivimos en una época en la que la dramática crisis resucita en nosotros los peores fantasmas







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