SONDEO EL MUNDO SIGMA DOS 20N: Reparto de escaños/ El PP arrolla en 42 provincias

El PP gana en 42 provincias y el PSOE sólo se impone en 5
PRIMER 'TRACKING' CON ATRIBUCIÓN DE ESCAÑOS POR CIRCUNSCRIPCIONES
Los 'populares' mantienen 16,4 puntos de ventaja y lograrían 191 escaños ante 119 de los socialistas que sólo quedarían por delante en Cataluña y el País Vasco
El próximo 20-N el mapa político de España experimentará un cambio de signo radical. El PSOE se bate en retirada mientras el PP alcanza un triunfo sin precedentes. Mariano Rajoy arrollaría con una mayoría absoluta de 191 diputados (47,4% de los votos), en tanto que Alfredo Pérez Rubalcaba descendería hasta los 119 escaños (31% de los sufragios). Acercando el foco, el panorama que se pinta es el de un país dominado casi en exclusiva por el color azul: 42 provincias de 50 estarían gobernadas por el PP, además de Ceuta y Melilla; el PSOE vencería en sólo cinco, y CiU, PNV y Amaiur lograrían el triunfo en una.
Por comunidades, los populares triunfarían en 15, más las dos ciudades autónomas. Sólo en Cataluña, el PSOE se mantendría como fuerza más votada, aunque acusando un enorme descenso respecto a 2008, y en el País Vasco empataría con el PNV en porcentaje de votos, pero se situaría por delante con un escaño más. Éstas son las conclusiones más importantes de la macroencuesta realizada por Sigma Dos para EL MUNDO.
El ascenso de los populares en todas las autonomías es espectacular. Ninguna queda al margen del efecto PP. Incluso en los caladeros históricos socialistas -Andalucía, Extremadura y Cataluña-, Rajoy sube como la espuma.
En las dos primeras, vuelca los resultados y conseguiría batir al PSOE por nada menos que 11,9 y 17,9 puntos, respectivamente. En la tercera, los socialistas se mantendrían como primer partido, pero los 29 puntos que obtuvieron de ventaja en 2008, se reducirían ahora a sólo nueve. De hecho, el PP catalán conseguiría situarse como segunda fuerza más votada, por delante de CiU.
Con estas previsiones, no resulta extraño que Rajoy haya decidido dedicar varios actos de su campaña electoral a los dos graneros de votos tradicionales del PSOE: Cataluña y Andalucía. Se trata, en ambos casos, de consolidar unos datos que soplan a su favor. En el primer caso, escalando puestos, y en el segundo, instalado en las mieles de la victoria.
Ni el discurso de la catalanofobia, ni el de los recortes a los parados, con el que el PSOE ha pretendido frenar el ascenso de Rajoy y los suyos en estas dos comunidades, parecen haber surtido efecto. A estas alturas de la carrera, para los votantes sólo está meridianamente clara una cosa: intentar superar la crisis con un cambio de fórmula.
La cosecha del PSOE, por el contrario, será escasa. Únicamente se impondría en cinco provincias: Sevilla, Barcelona, Lérida, Tarragona y Álava. En todas ellas, con descensos muy acusados. Así, por ejemplo, en Sevilla perdería dos diputados, que se van a PP y a IU, y descendería 14 puntos en intención de voto respecto a las elecciones de 2008.
En Barcelona caería de 16 a 11 o 12 diputados, que se trasladarían a PP, CiU e IU-ICV, y pasaría del 46,8% al 32-33%. En Tarragona, bajaría de cuatro a dos escaños, que pasarían a manos de PP y CiU, y caería desde el 45% del voto al 30-31%. En Lérida, mantendría sus dos representantes, pero descendería del 37,2% de los votantes al 30-31%. Y, por último, en Álava, donde también lograría mantener a sus dos diputados en el Congreso, pero con un descenso de sufragios de 10 puntos.
CiU conseguiría, por su parte, ser la fuerza más votada en Gerona; el PNV lo lograría en Vizcaya, y Amaiur, en Guipúzcoa, una provincia en la que los abertzales desplazarían de un plumazo a PSOE y PNV del primer y segundo puesto político.
En cuanto a los datos globales, recogidos en la séptima oleada de sondeos de EL MUNDO, se aprecia la consolidación de una ventaja que oscila entre los 16 y los 17 puntos -en concreto, esta entrega arroja una distancia de 16,4 puntos- a favor de los populares.
Queda así amortizada la ligera subida que registró el PSOE en la sexta oleada, cuando se le otorgaba un 31,3% de la intención de voto y 121 diputados. Ahora, vuelve a descender para situarse en los 119 escaños, exactamente la misma previsión que existía justo antes de conocerse el anuncio del «cese definitivo de la actividad armada» por parte de ETA.
Tras hacerse pública la declaración de la organización terrorista, la intención de voto de los socialistas registró un leve empujón de seis décimas en porcentaje previsto de voto, lo que se tradujo en un salto de dos escaños hasta situarse en 121. El efecto se ha diluido en apenas unos días.
No ha sucedido lo mismo con la rentabilidad que del anuncio etarra consigue sacar Amaiur, la coalición de la izquierda abertzale de la que forma parte Bildu. Amaiur parece estabilizarse definitivamente con cuatro escaños en el Congreso, tres que lograría en el País Vasco y uno que obtendría en Navarra. De esta forma, los abertzales podrían, con el acuerdo de los republicanos catalanes de ERC, a los que la encuesta otorga dos diputados, constituir un grupo propio en el Congreso.
Se concluye, por tanto, que el comunicado de la banda, a efectos electorales, sólo ha generado beneficios para los radicales vascos que ahora, tras la legalización de Bildu, exhibirán en las urnas un músculo que hasta la fecha se mantenía oculto. Los socialistas vascos y el PNV serán los principales perjudicados, porque parte de los votos que ahora recabará Amaiur procederán de sus filas.
Así, por ejemplo, los nacionalistas vascos de Iñigo Urkullu, con el 1,1% del total de sufragios, tendrían que conformarse con cinco escaños, frente a los seis que han ocupado esta legislatura. Por su parte, el PSE sólo enviaría al Congreso seis diputados frente a los nueve que han formado parte del Grupo Parlamentario Socialista en los últimos cuatro años.
Repasando las comunidades, la mayor ventaja de los populares sobre los socialistas se registraría en Murcia. En esa autonomía, la diferencia en favor del PP llegaría hasta los 43 puntos. No obstante, la brecha será en casi todas enorme: por ejemplo, en Aragón, donde en 2008 los socialistas lograron una ventaja de 4,2 puntos, ahora cambian las tornas y el PP abre una distancia de 17.
O en Andalucía, feudo histórico del socialismo, donde el PSOE pasa de haber ganado por 13,7 puntos de diferencia en 2008, a verse superado por el PP en 11,9 puntos.
Similares son los casos de Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria y Extremadura: lo que antes era ventaja socialista ahora se multiplica pero a favor de los populares.
De la pérdida de votos del PSOE, también sacaría partido Izquierda Unida que apuntala con solidez un grupo propio en el Congreso de seis diputados obtenidos en Madrid, Valencia y Sevilla. Por su parte, UPyD pasaría de un representante a tres, todos ellos logrados en Madrid.
>Vea hoy en Orbyt el análisis de Pedro G. Cuartango.
Etiquetas: Sondeos





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