CAMPAÑA ELECTORAL 20N: El PSOE ya se lía hasta con sus listas y es incapaz de no pisar un charco que se le cruce por el camino

El PP reduce su convención «programática» a una loa a Rajoy
El PP redujo ayer su gran convención «programática» a una simple ceremonia de loa a su líder, Mariano Rajoy. En las puertas de su muy probable vuelta al poder, Génova vació de apuestas concretas y hasta de contenido político el cónclave popular, definitivamente convertido en su jornada central en un escenario dominado por los rumores sobre las listas y los eventuales ministerios.
Por el atril del plenario del Palacio de Ferias de Málaga pasaron todos cuantos cabía esperar. Barones autonómicos y dirigentes sectoriales se sucedieron al micrófono en lo que se dio en llamar mesas de debate, pero que no pasaron de ser breves y corales tomas de palabra. Uno a uno, todos hablaron de su libro: José Antonio Monago e Ignacio Diego, de las «facturas en los cajones» que se encontraron en Extremadura y en Cantabria; Ramón Luis Valcárcel, de Murcia y del agua; Luisa Fernanda Rudi, que ya venía «llorada de casa» por lo de las facturas, de que Aragón también necesita agua...
Federico Trillo, de la reforma para la cadena perpetua revisable y de la vuelta a la elección judicial de los vocales del CGPJ, que el PP ya llevaba en su programa de 2008; y a las números dos y tres del partido, María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría les tocó, fundamentalmente, repartir estopa contra Rubalcaba, «el vicerresponsable de la destrucción de empleo; el viceimpulsor de los recortes sociales; el viceculpable de la congelación de las pensiones; el vicecausante de la subida del IVA...».
Pero sobre las recetas de Gobierno a aplicar contra tanto desastre, poco más que nada. Como terminó diciendo Cospedal tras su encendido y largo elogio a Rajoy, «no necesitamos saber más» que el hecho de que será él -el hombre elevado ahora a la peana del elogio colectivo y que ya no es el de la falta de carisma y la crisis de Valencia- quien lidere la salida de la calamitosa situación económica. «Sabemos que tú dirás la verdad a los españoles, que impulsarás el crecimiento de la economía, que revitalizarás el empleo...». Y así.
Claro que Cospedal estuvo cañera y, de paso que defendía su dieta en Castilla-La Mancha, replicó al PSOE su lema de precampaña: es el PP, dijo, el que «garantiza» con sus ajustes «los servicios sociales básicos», amenazados por la «bancarrota» socialista. Un eslogan también en boca de Pons: es el PSOE el que «pone en riesgo el Estado de Bienestar».
A falta de novedades, la noticia de la convención estuvo en una reunión a puerta cerrada, en la que los barones cantaron a Rajoy la traviata de su asfixia presupuestaria. «Estamos trabajando sin luz y sin red», simbolizó uno de los veteranos, que en presencia de miembros de la dirección del partido y de Cristóbal Montoro advirtió de su cabreo: «El problema no es el techo de gasto, sino el suelo de ingresos. La falta de Presupuestos nos deja en pelotas. ¡Esto es un cachondeo». Rajoy calló.
Pero la propuesta del PP más llamativa, por la polémica que ha despertado siempre que se ha enunciado, fue la de reformar el Código Penal para incluir la cadena perpetua revisable. La formuló su responsable de Justicia, Federico Trillo, que la justificó con el argumento de que «14 países europeos ya cuentan con esa pena máxima y la apoya el 82% de la opinión pública».
En realidad, la intervención de Trillo, muy dura, fue prácticamente una enmienda a la totalidad del modelo judicial que heredará el PP si el 20-N se cumplen los sondeos electorales. En primer lugar, se comprometió a regresar al sistema original de elección de vocales del Consejo General del Poder Judicial, para que 12 de sus 20 miembros sean elegidos «de entre y por jueces y magistrados». El PSOE lo modificó en 1985 para que todos los vocales fuesen elegidos por el Congreso y el Senado, y el Gobierno de Aznar lo mantuvo.
Además, Trillo anunció que el PP recuperará el recurso previo de inconstitucionalidad, que suprimió también en 1984 el Ejecutivo de Felipe González, y que los populares ya habían reclamado con motivo de la aprobación del Estatut de Cataluña, para evitar que el Tribunal Constitucional tenga que enfrentarse al conflicto de legitimidad que supone anular un texto estatutario que los ciudadanos han respaldado en un referéndum.
El PP también devolverá el Estatuto del Ministerio Fiscal al estado anterior a la enmienda Bermejo, por lo que el fiscal general del Estado estará otra vez vinculado a los informes del Consejo Fiscal para hacer los nombramientos más relevantes. Trillo cargó contra Cándido Conde-Pumpido, de quien dijo que ha sido «nefasto», y señaló que estos últimos años han sido los de «mayor sectarismo y partidismo» en el ámbito fiscal y que el 65% de los cargos más relevantes los ocupan «los más próximos» al fiscal general
VICTORIA PREGO
08/10/2011
Mucho 'qué' y poco 'cómo'
Al contrario de lo que sucedió hace sólo una semana en la Conferencia Política del PSOE, donde casi todos los asistentes venían de una recientísima derrota, aquí los asistentes son sobre todo ganadores y de lo que se ha tratado es de recrearse en el éxito y de seguir calentando músculo para acometer la conquista final, la del Gobierno de España.
Este partido viaja subido en la carreta de los vencedores y parece que no tiene prisa por retratarse ante los votantes con la exposición detallada de su programa electoral. Porque aquí, con algunas excepciones, se han escuchado deseos, propósitos, objetivos. Es decir, mucha descripción sobre qué queremos hacer y adónde queremos llegar , pero poco sobre cómo vamos a hacerlo. Quizá todo se haya preparado en este tono bajo para dejar el terreno despejado a la intervención de hoy de Mariano Rajoy. Puede que la Convención Nacional no sea más que eso, un escenario desplegado para realzar la actuación estelar del líder. Hoy lo veremos.
Esteban González Pons y Ana Pastor, además del contundente Aznar del acto de inauguración, han sido algunas de las excepciones a ese aire inconcreto que ha sobrevolado la quedada popular. El vicesecretario de Comunicación del PP se decidió a entrar en la controversia sobre el Estado de Bienestar. Los socialistas, dice González Pons, creen que se puede apuntalar con más impuestos; los populares creen que sólo se hace creando puestos de trabajo. Y algo más: Pastor y Pons comprometieron al PP en su apuesta por la sanidad -que hay que reestructurar a fondo, explicó Pastor- y por la educación públicas y de la máxima calidad, además de asegurar las pensiones. «No a los recortes», clamaron.
El caballo de batalla a cuya grupa ya está subido el PSOE es precisamente éste. Al grito de «el 20-N nos jugamos el futuro del Estado del Bienestar», los socialistas esperan movilizar a sus votantes de antaño. Nada que objetar a eso, pero la obligación del PP es intentar asegurarse un número de votos cuanto mayor, mejor. Y ese será el gran debate.
Federico Trillo hizo otro anuncio concreto: el PP va a defender la implantación de la cadena perpetua revisable, al modo de otros países de la UE. Un asunto para la controversia, sin duda. Pero, en términos generales, a esta Convención se le podría aplicar la frase que González Pons dirigió al Gobierno socialista en lo que fue un reproche al fracaso de su gestión: menos predicar y más dar trigo.
Entreveradas en el desfile de ¡todos! los presidentes autonómicos hablaron Cospedal y Sáenz de Santamaría: dos buenos discursos destinados principalmente a sacudir al PSOE, a motivar aún más a la ya muy motivada parroquia y a dejar la alfombra roja desplegada para el líder del PP. Quedamos, pues, a la espera de escuchar hoy a Rajoy: puede que él acabe por afinar los compromisos que se esperan de su partido. Sólo así adquiriría auténtico valor la exhibición de tan amplio poder y su cabalgada hacia la victoria.
L. Á. SANZ
C. REMÍREZ DE GANUZA / Málaga
08/10/2011
Aguirre da vía libre para que Gallardón vaya en las listas del Congreso
La decisión final sobre si Ruiz-Gallardón irá o no en la lista de Madrid está sólo en manos de Mariano Rajoy. Algunos de los más veteranos del entorno del presidente del PP ponían ayer en duda que el mandatario gallego le vaya a incluir en la candidatura. Pero tanto el alcalde y sus más próximos como Esperanza Aguirre y sus personas de confianza lo daban ayer por seguro. Y los que le ponen número le sitúan ni más ni menos que en el cuatro, sólo detrás de Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría y Ana Mato.
La propia presidenta regional da por descontada su inclusión. Lo contrario sería una sorpresa, aunque su entorno asegura que no tiene la confirmación de Rajoy ni de ningún miembro de la dirección nacional. Esta vez, Aguirre ha decidido que no pondrá ningún obstáculo a que su compañero de filas sea diputado.
En 2008, Aguirre se opuso a que Gallardón fuera en las listas en solitario. Para impedirlo, se ofreció a ser incluida también ella, lo que conllevaba su dimisión como presidenta de la Comunidad de Madrid. Según explican varias personas próximas a la baronesa, el momento político de 2011 no tiene nada que ver con el de 2008. Entonces, Aguirre temía que la «ambición» del alcalde por ocupar un escaño en el Congreso de los Diputados obedecía al deseo de situarse y optar a la sucesión de Rajoy en el caso de que perdiera las elecciones, como finalmente ocurrió. Por eso, la entonces lideresa no quería quedarse fuera de juego.
En 2011, ya nadie habla de suceder a nadie porque todos dan por hecho que el PP ganará holgadamente las elecciones. Y que es muy probable que Rajoy incluya a Ruiz-Gallardón entre su equipo, dirigiendo un ministerio de primer orden. Se habla especialmente de Interior.
La propia presidenta, en conversación con este diario, confirmó ayer que no pondrá ninguna traba a la inclusión de Ruiz-Gallardón. «Por supuesto que no la pondré, pero tampoco la puse en 2008», dijo. Hace tres años, como explicó Aguirre, Gallardón se ofreció a ir en la lista «para ayudar a Rajoy a llegar a La Moncloa, y yo hice lo mismo». «Hoy no es necesario que ni Ruiz-Gallardón ni yo le ayudemos», zanjó.
Rajoy solucionó entonces el conflicto interno de forma salomónica y decidió que los dos estaban muy bien donde estaban -alcalde y presidenta- y que podían ayudarle a ganar las elecciones desde sus respectivas responsabilidades y no desde la candidatura. El regidor, absolutamente contrariado cuando salió del despacho de Rajoy, estuvo a punto de abandonar la política. Llevaba meses pidiendo públicamente su inclusión.
La estrategia del alcalde esta vez ha sido la contraria. Hasta ahora, ha permanecido en silencio. Aunque a medida que se acercan los días en los que se cerrará la lista, el entorno del alcalde vuelve a transmitir confianza en su paso a la política nacional. Según las fuentes consultadas, Gallardón no abandonaría la Alcaldía por el escaño, y sólo lo haría en el caso de que fuera llamado por Rajoy al Gobierno.
Pero éste, precisamente, es uno de los reparos que los veteranos del partido encuentran a las altas expectativas creadas. En opinión de varios parlamentarios, Rajoy no necesita hacer diputado a Gallardón para llevárselo al Gobierno -lo que sí dan por seguro-, ni mucho menos la polémica que se crearía con la duplicidad de funciones.
Ayer, el alcalde -al que unos ven «alegre» y otros «nervioso»- presidió la mesa La Administración, motor de cambio, y en la misma apostó por dar un «giro radical» a la gestión de las administraciones públicas, ya que «si entras en una empresa privada, te parece que estás en el siglo XXI, pero si entras en un juzgado, te parece volver al siglo XIX».
OORBYT.es
>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el análisis de Carmen Remírez de Ganuza
LUIS ÁNGEL SANZ / Málaga
08/10/2011
Rosa Díez aspira a cinco diputados
El optimismo de Díez y su equipo es palpable. La diputada explicó a este diario que éstas son «las primeras elecciones en las que no se discute si entraremos o no, sino que se da por descontado». Y como también recuerda, las encuestas por primera vez son buenas, «pero ahora también se quedarán cortas», apunta.
El mejor de los sondeos conocidos hasta ahora -el de El Periódico de Catalunya- da a UPyD un 5% de los votos y entre cuatro y seis diputados. Hace tan sólo cinco meses y según la mejor encuesta de las autonómicas de mayo, su partido no entraba siquiera en la Asamblea de Madrid porque no llegaba al 5% de intención de voto. Al final, UPyD consiguió un 6,3%, grupo parlamentario y ocho diputados.
Distintas fuentes de la dirección consultadas por este diario hacen oscilar sus pronósticos entre los tres diputados, los más conservadores, y ocho escaños en el mejor de los casos. Aunque algunos apuntan incluso la posibilidad de que se produzca «un vuelco» por hundimiento de los socialistas y porque el PP alcance su techo, con lo que UPyD podría ganar más de 10 parlamentarios, aseguran.
Madrid se presenta, como siempre, como la mejor circunscripción para UPyD por su alto porcentaje de apoyo y porque en ella se elige a 36 diputados. En esta provincia, Díez y su equipo esperan ganar entre tres y cinco diputados. Según las mismas fuentes, las encuestas de los dos grandes partidos les dan ahora cuatro escaños por Madrid.
Además, en UPyD citan como casi seguro que Toni Cantó conseguirá escaño por Valencia y señalan que también están cerca de conseguirlo en Murcia, con Manuel Hernández, y en Málaga.
Hoy, el Consejo de Dirección aprobará todas las listas de UPyD al Congreso y al Senado. Los nombres incluyen pocas sorpresas, como ha podido saber EL MUNDO. Sus integrantes no son, en su inmensa mayoría, políticos con experiencia, sino personas poco conocidas en general, excepto en su ámbito profesional. Hay excepciones, como el actor Toni Cantó en Valencia, comprometido desde hace años con UPyD; o Rubén Múgica, hijo del concejal socialista asesinado Fernando Múgica, que será número uno por Guipúzcoa.
En la lista de Madrid el más que probable número dos de Rosa Díez será Carlos Martínez Gorriarán, fundador de UPyD. Antes, participó en la creación de los movimientos cívicos vascos Foro Ermua y Basta Ya. Desde la creación del partido hace cuatro años, el político donostiarra ha sido el número dos oficioso de la formación y el cerebro que ha dirigido su estrategia electoral.
Entre los primeros cinco puestos de la lista madrileña habrá un catedrático, Rafael Calduch (el cinco), doctor en Políticas y catedrático de Relaciones Internacionales de la Complutense, e independientes como la escritora y periodista Irene Lozano (la cuatro).
En las próximas semanas de precampaña, Díez recorrerá 9.800 kilómetros y más de 30 ciudades, dando la palabra a los ciudadanos tras su intervención
AGUSTÍN YANEL / Madrid
08/10/2011
IU pide a quien vota al PSOE que se rebele ante Zapatero
En su escrito, afirma que habrá un incremento del gasto militar -aunque el Gobierno dice que se crearán 1.000 puestos de trabajo- y denuncia que Zapatero se ha acostumbrado a adoptar decisiones de enorme trascendencia «en el último minuto», sin consultar a las Cortes ni a la ciudadanía.
Lara presentó ayer la asamblea que IU ha convocado hoy y mañana, con la asistencia de más de 700 personas -una tercera parte no afiliadas-, para ultimar su programa electoral y aprobar las candidaturas para las elecciones.
IU celebra esta asamblea con optimismo, no sólo porque en los últimos meses han participado más de 15.000 personas en muchas reuniones abiertas, para debatir las propuestas que incluirán en su programa electoral, sino porque las encuestas les dan una subida en votos y en escaños
MANUEL SÁNCHEZ / Madrid
08/10/2011
El PSOE se lía hasta con sus listas
No hay barones con fuerza para imponer ni dar la batalla. No hay grandes luchas internas por encabezar candidaturas. La confección de las listas debía haber sido un proceso rápido, claro y eficaz en el que, al menos, se hubiera visualizado un partido sin fisuras en torno a su candidato. Pero el PSOE ya se lía hasta con sus propias listas y es incapaz de no pisar un charco que se le cruce por el camino.
Por ello, a las puertas del Comité Federal de hoy, el PSOE todavía no ha comunicado oficialmente las listas, y hasta ha retrasado una semana más la configuración final del programa electoral.
La Comisión Federal de Listas seguía recibiendo a personas hasta ayer a las 21.00 horas, y no garantizaba que se conociera su dictamen esta pasada madrugada. Al cierre de esta edición, continuaba el debate.
Todo, por un empeño del equipo del candidato de que haya más mujeres como cabeza de cartel, y por algunos cambios de menor calado en puestos de nula relevancia política o que no serán revulsivos electorales.
Esto, según algunos veteranos dirigentes, está provocando un gran malestar porque entienden que se está crispando a las federaciones socialistas sin necesidad alguna, con decisiones que no cambiarán un voto ni aportarán nada al candidato.
Las discusiones fundamentales son dos: incluir más mujeres al frente de las candidaturas -a lo que no obliga la Ley de Igualdad- y recolocar a dos o tres personas en puestos de salida. Al final, habrá 19 mujeres -siete más que en 2008-, pero sin cumplir el objetivo del 40%.
Pero el mayor problema ha estallado en Madrid, por la decisión de Ferraz de colocar al diputado Pedro Sánchez -estrecho colaborador de José Blanco- en los últimos puestos.
Al parecer, Blanco y Tomás Gómez habían llegado a un acuerdo para que Sánchez ocupara el puesto 11 -en lugar del 14-, y corriera la lista. Los sondeos apuntan a que el PSOE estará en Madrid entre 10 y 12 escaños. De esta forma, el diputado de Izquierda Socialista (IS) Juan Antonio Barrio pasaría al puesto 12, y Manuel de la Rocha al puesto 13.
Pero el líder del PSM, Tomás Gómez, se ha sentido engañado porque, en lugar de correr la lista, el representante de IS ha sido intercambiado en el puesto con Pedro Sánchez. Es decir, que irá en el número 14. Gómez cree que una corriente histórica como Izquierda Socialista debe tener representación, y está dispuesto a votar en contra.
El resto de conflictos -tras la mala gestión que se hizo del caso del ministro del Interior, Antonio Camacho- es por asuntos menores. Pero el PSOE está empantanado. Como dijo un dirigente socialista territorial, «tal y como estamos, no es momento de líos por las listas». Pero los socialistas son así






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