TRAS EL PASO DE LOS RUBALCABAS SOCIALISTAS LA HERENCIA QUE NOS QUEDA ES UN ESTADO EN QUIEBRA: El Rey augura un futuro con «muchas» dificultades

MARISA CRUZ / Madrid
29/09/2011
«No hay que darse por vencidos»
Analiza todos los detalles de la situación con cada uno de los presidentes autonómicos
El Rey, una vez más, se sitúa por encima de las batallas políticas, enconadas ahora por la inminencia de las elecciones generales. En plena guerra entre candidatos a cuenta de los recortes y los ajustes que habrá que asumir en el futuro próximo, Don Juan Carlos se pronuncia: advierte de que habrá que apechar con «bastantes», probablemente «muchos», sacrificios, pero también añade ante todos los líderes de la vida política y económica del país un mensaje de clara confianza en la fuerza y el empuje de los españoles: «No hemos llegado hasta aquí para darnos ahora por vencidos».Don Juan Carlos habló ayer, muy escuetamente, a su llegada al almuerzo de fin de legislatura organizado por el presidente del Congreso, José Bono, al que estaban invitados los representantes de las altas instituciones del Estado. «¿Augura usted dificultades para el futuro?», le preguntó una periodista desde varios metros de distancia. «Bastantes, muchas», contestó el Rey que, previamente, y haciendo gala de buen humor, resumió su estado de salud, tras la reciente intervención quirúrgica que se le ha practicado en un pie, asegurando que se encontraba «muy mal». «Ya lo veis», añadió con una amplia sonrisa.
No hubo más comentarios, pero el vaticinio del Jefe del Estado acerca de los escollos que aún tendrá que sortear el país prendió rápidamente en los medios de comunicación.
En el entorno del Rey contextualizan su advertencia explicando que Don Juan Carlos es «plenamente consciente» de la situación económica por la que atraviesa España, y no sólo porque el presidente del Gobierno y la vicepresidenta económica le mantienen puntualmente informado, sino porque también todos y cada uno de los presidentes autonómicos con los que se está reuniendo desde el pasado día 19 le trasladan los detalles precisos de sus correspondientes territorios. La última entrevista que ha mantenido el Rey se celebró ayer con la nueva presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi.
Don Juan Carlos les traslada a todos un mensaje que, en la Casa del Rey aseguran que reitera constantemente desde hace un año: «No hemos llegado hasta aquí para darnos ahora por vencidos».
Ayer, aseguran fuentes de La Zarzuela, el Rey verbalizó «lo que es obvio para todos los españoles, lo que todo el mundo sabe que va a pasar».
«Conoce muy bien la situación, está al tanto de todo», añaden, «y sabe que gane quien gane las próximas elecciones, la tarea a la que se enfrenta no será fácil y la política que tendrá que poner en marcha no será dulce». «Su papel», insisten, «está por encima del debate político electoral, pero no por ello deja de ser consciente de la realidad. Su obligación es demostrar su máxima confianza en el futuro del país».
Don Juan Carlos traslada este mensaje de confianza y ánimo a todos los presidentes autonómicos con los que empezó a reunirse el pasado día 19. La ronda de contactos se inició con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. La última entrevista se celebró ayer mismo con Luisa Fernanda Rudi. Hasta la fecha, además, han visitado la Zarzuela los presidentes de Asturias, Navarra, Canarias, Extremadura, Castilla y León, Cantabria, Murcia y Castilla-La Mancha.
OORBYT.es
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.A FONDO
CASIMIRO G.-ABADILLO
29/09/2011
El castigo al derroche
Sin embargo, estas cuatro comunidades eran, no hace mucho tiempo, un ejemplo de despilfarro. Durante la época del tripartito, Cataluña hizo una exhibición de derroche. La Generalitat sólo tenía una obsesión: sacar adelante el Estatut. Mientras, abría embajadas, financiaba deportes extraños y pagaba un coche de lujo con reposapiés y televisión al presidente del Parlament.
El Gobierno balear de Antich heredó una Administración manirrota creada por Jaume Matas. Pero, en lugar de podarla, la agrandó, imbuidos sus variopintos gobernantes por el mesianismo identitario.
La Castilla-La Mancha de Barreda era una región en la que se repartía el dinero a manos llenas. La megalomanía se concretó en el aeropuerto de Ciudad Real, pero se podrían dar muchos ejemplos de mala administración del dinero público.
¿Qué decir de Valencia? De la Valencia de Francisco Camps, otro hombre ofuscado con la imagen: Fórmula 1, Copa América, etcétera. Todo se le hacía poco. Los trajes, finalmente, han servido para tapar una de las gestiones más desastrosas al frente de una comunidad autónoma.
Algunos de ustedes pensarán que los ejemplos que he puesto son el chocolate del loro. Pero no, sencillamente son botones de muestra de lo que ha ocurrido en los últimos años en las comunidades que ahora se ven obligadas a recortar servicios a sus ciudadanos.
Las cifras son tal vez más elocuentes que los ejemplos, aunque menos entretenidas.
Lo que está pasando en estas cuatro comunidades es que se recorta, sencillamente, para poder pagar la deuda acumulada en los últimos años.
La velocidad con la que se han endeudado no tiene parangón y pone de relieve que, en lugar de ahorrar cuando llegó la crisis, lo que hicieron fue seguir gastando y financiando ese gasto con más y más deuda.
En 2009 (es decir, ya en plena recesión), la deuda de Cataluña era de 22.455 millones de euros. Es decir, el 11,2% de su PIB. Pues bien, a junio de este año, o sea, dos años y medio después, la deuda se eleva a 38.530 millones de euros, el 19,2% de su PIB. Estos datos pueden consultarlos en la web del Banco de España.
¿Qué ocurrió con Baleares? Algo muy parecido. A principios de 2009, la deuda de la comunidad insular se elevaba a 2.810 millones de euros, el 10,4% de su Producto Interior Bruto. En junio de este año, la deuda suponía 4.561 millones, el 16,9% de su PIB.
En Castilla-La Mancha, la deuda en 2009 alcanzaba los 2.913 millones de euros, el 7,9% del PIB. En junio de este año, se había disparado hasta los 6.267 millones, el 17,2%.
Para terminar, Valencia. La comunidad ya partía con un alto endeudamiento en 2009, pues debía 16.577 millones de euros, el 13,5% de su PIB. En junio de este año, la deuda es de 20.547 millones, el 19,9% del PIB.
El problema que tienen ahora estas comunidades no es sólo que sus ingresos no les permiten mantener los gastos, sino que ya no pueden endeudarse como antes porque su solvencia está por los suelos y nadie se fía de ellas.
Por eso, ante la acuciante necesidad de devolver sus préstamos y no declararse en suspensión de pagos (una de ellas ha estado a punto de hacerlo hace una semana), se ven obligadas a aplicar la tijera en salarios de funcionarios y servicios sanitarios y educativos.
En definitiva, ahora se está pagando la nefasta gestión que se realizó durante los años de la crisis. Sus responsables tienen nombres y apellidos: Montilla, Antich, Barreda y Camps.
Ellos han sido los principales culpables (no los únicos) de que la deuda de las comunidades autónomas se haya casi duplicado en poco más de dos años, pasando de 76.318 millones de euros a 133.177 millones de euros; más otros 16.341 que deben las empresas públicas.
casimiro.g.abadillo@elmundo.es
CARMEN REMÍREZ DE GANUZA / Madrid
29/09/2011
El PP se revuelve contra «Alfredo 'Manostijeras'»
El PP tenía pensado hacer una campaña sosegada y tranquila, centrada en las propuestas y alejada de cualquier crispación. Así lo anunció el pasado lunes el propio Rajoy, para quien la antesala de las elecciones sólo ha acrecentado su convicción sobre la estrategia, inaugurada en esta legislatura, de atraer al electorado desde la moderación.
Pero la campaña de Rubalcaba contra los «recortes» del PP sacó de quicio ayer a los populares. El vicesecretario de comunicación, Esteban González Pons, no se conformó con repetir la réplica de la víspera que el propio Rajoy hizo contra el candidato socialista.
No le bastó con devolverle la acusación y recordarle que fue él quien congeló las pensiones y bajó el sueldo a los funcionarios. Además, le llamó «caradura» y «Alfredo Manostijeras», y le culpó no ya de recortar las políticas sociales, sino de asestarles verdaderos «hachazos».
«Su dedo ha funcionado como una guillotina con los derechos sociales», llegó a añadir en relación con el voto del vicepresidente en el Congreso en favor de sendas leyes. Pocas horas después, el PP difundió un vídeo de Rubalcaba en el momento de votarlas. En suma, el dirigente popular elevó la temperatura preelectoral, no sin asegurar que el rifirrafe de ayer iba a ser por su parte un paréntesis en su declarado propósito de precampaña.
Pero, acusaciones aparte, el boomerang popular contra Rubalcaba llevaba su carga escondida en el reto lanzado al Gobierno de Zapatero. Haciéndose eco de la «sorprendente» promesa electoral socialista, Pons emplazó al propio Gobierno de Zapatero a refrendar o desmentir a su candidato. Simplemente, le instó a aprobar el decreto ley de prórroga de los Presupuestos Generales del Estado de 2011 para el año 2012 y a eliminar del mismo, tanto la congelación de las pensiones como el recorte del sueldo de los funcionarios aplicados este año.
«El Gobierno le obedece cuando le interesa y no le obedece cuando su promesa es una mentira», dijo en rueda de prensa, especialmente convocada al efecto. El emplazamiento del PP, por cierto, llegaba pocas horas después de que el presidente del Principado de Asturias, Francisco Álvarez Cascos, denunciara en Madrid al Gobierno socialista de «insumisión constitucional» por no cumplir con la obligación de prorrogar los Presupuestos.
Claro que, por su parte, González Pons hubo de afrontar ante la prensa el reto de comprometer una postura del PP en relación con las pensiones. El dirigente del PP fue muy enfático en su afirmación de principios y en su promesa a medio y largo plazo.
«Nos comprometemos perfectamente a no volver a congelar las pensiones», fueron literalmente sus palabras. «No vamos a una nueva congelación de las pensiones», insistió.
Sin embargo, lejos de enmendar a Rajoy, que el lunes afirmó que su decisión de enero «dependerá de la situación económica del momento», Pons no aclaró si el Gobierno recién constituido del PP mantendrá o no la actual congelación
M. C. / Madrid
29/09/2011
La última comilona del Rey con quienes han forjado la quiebra económica del Estado y del Estado de Derecho
La asistencia de Don Juan Carlos provocó algún quebradero de cabeza en los servicios de la Cámara, deseosos de ofrecer al Rey un rato agradable. Hubo que probar, por ejemplo, hasta tres tipos de sillas antes de elegir el modelo con la altura más adecuada para que el Monarca, que aún se recupera de su operación, pudiera permanecer sentado durante varias horas sin molestias.
La comida se celebró en el despacho de Bono, desalojado de muebles para instalar la mesa redonda del almuerzo, a base de ensalada de bogavante y rodaballo. Acudieron, además del Rey, Zapatero y Bono, los presidentes del Senado, Javier Rojo; del Supremo y el Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar; el del Constitucional, Pascual Sala y el fiscal general del Estado, Conde-Pumpido






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