FIRMAS: Federico Jiménez Losantos, Raúl Rivero, J Sinova, S González, J Müller, D Torres, R del Pozo, R Navarro-Valls

F. JIMÉNEZ LOSANTOS
30/09/2011
Tijeras y guadañas
Sin embargo, Rubalcaba, Blanco y Tomás Gómez, los tres tenores afónicos, se empeñan en criticar al PP por los «recortes» que piensa hacer y por venir con «la guadaña» en ristre: cuando la alternativa en España no es cortar, que es forzoso, sino en cómo se corta: a tijera, a navaja o a guadaña. La situación financiera de lo que Aznar llama los «17 estaditos» es terrorífica, y la de no pocos grandes ayuntamientos, también. En cuanto al Estado Central, la duda es si Rajoy nos rapará el déficit al cero o al uno. Sólo el que no piensa gobernar ni ahora ni en mucho tiempo puede dudarlo.
La mejor sorpresa de los últimos comicios es la llegada de una nueva generación de políticos del PP que se ha tomado en serio la ruina heredada y, tal vez porque la rica Comunidad Balear era el paradigma del despilfarro y la corrupción, mi barbero favorito es Bauzá. En un día se ha cargado más de la mitad de las empresas públicas, que a veces se limitaban a gestionar nóminas de paniaguados políticos. Alberto Fabra, aunque sea para poder trabajar por la noche, debe ahorrar y pagar la luz. La doctora Rudi sólo espera el último análisis y el instrumental del doctor Biel para operar a vida o muerte al enfermo aragonés, que está en las últimas. Cantabria y Asturias yacen también en el hule. Y lo de Arenas en Andalucía parece más de autopsia que de cirugía. Lo que necesitan nuestras tres ruinas -central, municipal y autonómica- son tijeras, pero como guadañas
Obama y los siete enanitos
Es una situación bastante parecida a la creada en 1992, cuando a un Bush padre en la cumbre de su popularidad le disputaron la presidencia siete demócratas casi desconocidos, de entre los que, sorprendentemente, salió el nuevo presidente. Bill Clinton fulminó a un humillado Bush, que sólo 18 meses antes contaba con un 90% de aprobación. Curiosamente, para los republicanos esas serían ahora las elecciones perfectas. Un mediático presidente como Obama derrotado por uno de esos inofensivos precandidatos. Los comicios perfectos para los demócratas serían como aquellos en los que Ronald Reagan destruyó al demócrata Walter Mondale. Para los republicanos actuales su héroe sería, pues, Clinton; mientras que el modelo para los demócratas sería Reagan. El mundo al revés.
Hoy por hoy, la posición de Obama de cara a las elecciones de 2012 es superior a la de sus adversarios republicanos. Un motivo destaca sobre cualquier otro: un candidato a la presidencia en EEUU es un rehén del dinero y es conocida la notable capacidad del presidente afroamericano para recaudar fondos para sus campañas. En el segundo trimestre de este año, en cuanto anunció su candidatura para la reelección, Obama generó casi 90 millones de dólares. Junto a los miles de pequeños contribuyentes, se han sumado como grandes mecenas los empresarios de Silicon Valley y los estudios de Hollywood, algo menos volcados con Obama que en la campaña anterior pero todavía decisivos. Para acelerar el proceso de recaudación, Obama acaba de terminar una gira por tres estados ricos solicitando más fondos: California, Washington y Colorado. Probablemente alcanzará la cifra de 750 millones de dólares, que es lo que gastó en la campaña de 2008.
En el mismo espacio de tiempo, el precandidato republicano que más fondos ha obtenido ha sido Romney, con 18 millones. Los restantes aspirantes quedan muy rezagados: la congresista por Minnesota y estrella del Tea Party, Michele Bachmann, 3,63; el empresario afroamericano de Georgia, Herman Cain, 2,55, aportados en casi su totalidad por él mismo; dos millones ha recaudado el ex presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich; Rick Santorum, ex senador por Pensilvania, ha recaudado 582.098 dólares; el antiguo embajador en China, Jon Huntsman, y Ron Paul rondan los cuatro millones. Y sobre el gobernador de Texas, Rick Perry, el último incorporado a la batalla, todavía no hay datos fiables.
Hay otras razones que explican la ventaja de Obama sobre sus adversarios republicanos, como por ejemplo su sobreexposición mediática, apabullante en comparación con los precandidatos del partido del elefante, que empiezan ahora débilmente a abrirse paso en la tormenta periodística de cada día.
Es verdad que la aprobación del inquilino de la Casa Blanca ha caído en septiembre al 42,9%. Esa tasa de popularidad se elevaba al 63,3% cuando tomó posesión. Sin embargo, las mismas encuestas le dan a Obama tres puntos de ventaja sobre Romney y ocho sobre Perry y Bachmann. Y cuando se les pregunta en quién confían más para manejar la economía, los ciudadanos siguen prefiriendo a Obama (42%) sobre los republicanos (39%).
Estos datos son muy significativos, pues se producen cuando ya está disipándose el efecto Bin Laden y cuando la minoría hispana -el grupo de electores de mayor crecimiento en todo EEUU- comienza a sentirse inquieta con Obama: el apoyo latino ha caído al 49% desde el 63% que votó por él en 2008. Sin embargo, los sindicatos y la minoría afroamericana parecen seguir firmes. De hecho, Obama ha zanjado las dudas de esta última pidiendo que dejen de «quejarse» y le ayuden a presionar al Congreso para aprobar su plan de empleo, en el que ellos serían los primeros beneficiarios.
El problema es que trabajadores y afroamericanos voten en 2012. Suele decirse que EEUU vota republicano hasta las cinco de la tarde. A partir de esa hora, los trabajadores que regresan a casa dudan si pasarse o no por las urnas. Si lo hacen, ganan los demócratas.
Por último, otra aparente ventaja para Obama es que su amenaza de veto contra la hipotética admisión de Palestina como Estado en la ONU le ha granjeado definitivamente la lealtad del influyente lobby judío.
El problema más serio para Obama es el desempleo. La crisis destruyó más de ocho millones de puestos de trabajo en EEUU, y a pesar del ambicioso plan de choque la tasa de desempleo oficial sigue siendo muy alta (9,1% en septiembre, con 14 millones de parados). Los republicanos le llaman «presidente cero» por su nula capacidad para crear empleo, y ningún presidente ha sido reelegido con un paro superior al 7,5%. Esto explica que los llamados swing voters (electores que cambian de preferencia en votaciones distintas) castigaran a Obama en las elecciones midterm, volcando el Congreso hacia los republicanos. Los seguidores del presidente se consuelan de nuevo con el ejemplo de Reagan. En las elecciones de medio mandato de 1982, el septuagenario presidente fue duramente castigado porque la tasa de desempleo rondaba el 11%. Sin embargo, logró bajarla al 7,2%, manteniéndose fácilmente en el poder tras las generales de 1984. Por lo demás, Roosevelt tuvo que enfrentarse con una realidad económica parecida y aun así se mantuvo 12 años en el poder.
Así las cosas, se entiende que los cañones de los aspirantes republicanos hayan apuntado a la economía en las tres ocasiones que han debatido ante las cámaras. En el primer debate, otra Michelle distinta de su esposa apareció en la vida de Obama. Me refiero a la citada Michele Bachmann, cuya intervención comenzó con el bautizo de Obama como «presidente de un solo mandato». Bachmann fustigó la política sanitaria y económica de la Casa Blanca, y pidió a los votantes que libraran a EEUU de esa calamidad. En un panorama de candidatos republicanos no especialmente atractivos, la súbita aparición de esta congresista de 55 años con cinco hijos, desenvuelta y con carisma, ha llevado a que los grandes electores mediáticos de la costa Este comenzaran a fijarse en ella. Para The New York Times y The Washington Post, Bachmann es una candidata presidenciable. Su estrategia es clara: lanzará toda la artillería sobre su Iowa natal, donde presentará oficialmente su candidatura. Al ser un Estado con mayoría conservadora y el que inicia la larga carrera de las primarias, vencer allí le haría ponerse a la cabeza de los candidatos. Después… ya veremos.
De momento, sin embargo, cabe reiterar que quienes encabezan las encuestas del pelotón republicano son Romney y Perry. El primero es un político de la vieja escuela, precandidato en las elecciones de 2008 y al que apoya el establishment republicano. Con experiencia de gobierno -fue gobernador de Massachusetts- suele subrayar que durante su mandato (2003-2007) eliminó el notable déficit del Estado sin subir los impuestos. Para él, «Obama ha arruinado América con sus políticas a la europea». Multimillonario, tiene fama de flip-flopper (chaquetero). Como gobernador de un Estado liberal como Massachusetts, se mostró partidario del aborto y la investigación con células madre, aunque en las primarias de 2008 su mensaje había sido provida. Estos cambios de rumbo lo hacen sospechoso para el Tea Party, y tiene otro grave problema: la ley de reforma sanitaria -tan criticada por los republicanos- se parece mucho a la que él impulsó en 2006 cuando era gobernador.
unas veces delante, y otras inmediatamente detrás de Romney, en los sondeos aparece Perry, 11 años gobernador de Texas y un ex demócrata converso al republicanismo. Su candidatura -presentada hace sólo un mes- conmocionó el curso de las primarias invisibles, pues tiene el historial preciso y la carga ideológica necesaria para ser exactamente lo que desean muchos republicanos. No ha perdido una sola elección desde 1987. Su principal atractivo es que durante sus años de gobernador Texas ha creado más empleo que cualquier otro Estado en la última década. Es un halcón proisraelí en política internacional y un conservador en materia social. El equipo de Obama cree que Perry sería un rival más débil, precisamente por la dificultad que tendría para hacerse con el centro político. Algo que sí logró Reagan, con el que algunos intentan compararle. Por lo demás, Larry Flynt, el fundador del imperio pornográfico Hustler, la ha tomado contra Perry y ha ofrecido un millón de dólares a quien aporte pruebas de «una relación inapropiada» del gobernador. No es la primera vez que lo hace. Aunque con Clinton pinchó en hueso, Flynt logró arruinar la carrera política de Bob Livingston y David Vitter, dos políticos de Luisiana.
Luego vienen los candidatos de segunda división: Jon Huntsman, ex embajador en China de Obama, y Newt Gingrich, azote de Clinton en el Congreso pero muy erosionado por los líos en sus tres matrimonios. El problema de ambos es que han sido abandonados por los directivos de sus campañas, descontentos con el modo de llevarlas. Los comparsas son el congresista afroamericano Herman Cain, el ex senador Rick Santorum, que perdió la reelección en su estado en 2006 , y Ron Paul y Gary Johnson, ya mencionados.
No es nada fácil echar de la Casa Blanca a un presidente después de su primer mandato. En el último medio siglo sólo tres presidentes no han sido reelegidos: Ford, en 1976; Carter, en 1980 y Bush padre, en 1992. Muy mal tendría que hacerlo Obama en los 14 meses que quedan hasta las presidenciales y muy bien el candidato republicano para consumar el cambio en Washington.
De todas formas nada es imposible, y Obama todavía tiene que lidiar con una economía muy inestable. Los contrarios al presidente pueden consolarse con un vitriólico libro que acaba de publicar el periodista y premio Pulitzer Ron Suskind, quien, citando a un consejero de la Casa Blanca, coloca en la espalda del presidente nada menos que este juicio de sus colaboradores sobre él: «En el Ala Oeste estamos solos: no hay al frente un adulto responsable». Tal vez por eso David Axelrod, principal gurú de Obama, ha calificado de «lucha titánica» la batalla por lograr la reelección.
Rafael Navarro-Valls es catedrático, académico y autor del libro Entre la Casa Blanca y el Vaticano
raúl Rivero
30/09/2011
Cerca de Cuba
No hay espacios para las teorías y los estudios profundos de la realidad. La sociedad soporta un huracán diario de confusiones y atropellos. Un soberano arroz con mango, como se dice allá. Un esquema de violencia que se combina con el anuncio de algunas medidas de aperturas económicas para que no se vayan a espantar de pronto las esperanzas.
Esta semana la policía organizó un mitin contra 34 Damas de Blanco que, después de un té literario, quisieron caminar hasta la iglesia de las Mercedes en La Habana. Las pandillas paramilitares rodearon la casa de Laura Pollán, una de las portavoces de esa agrupación de familiares de presos políticos. Les impidieron salir de la vivienda y las atacaron cada vez que quisieron alcanzar la calle. Siempre al ritmo de un coro de ciudadanos indignados que coreaban esta consigna patriótica y viril: «Machete, que son poquitas».
El Gobierno quiso refrescar la atmósfera, desviar la atención y acentuar el desconcierto. Anunció que, después de medio siglo, autorizaba la libre compra- venta de autos. Ganó muchos titulares, pero la letra pequeña reveló los detalles del truco. «Se permitirá comprar autos nuevos en entidades comercializadoras a los cubanos que obtengan ingresos en divisas o pesos convertibles -equivalente al dólar- por su trabajo en funciones asignadas por el Estado o en interés de éste, para lo cual deben tener permiso del Ministerio de Transporte».
La economista Martha Beatriz Roque denunció el miércoles que agentes de la seguridad del Estado le patearon los senos, el vientre y las piernas en un episodio en el que fue arrestada junto al ex preso Arnaldo Ramos Lauzeriques y la Dama de Blanco Berta Soler.
Represión pura y cambios con efectos especiales. Una convivencia enfermiza y sin porvenir. Y los cubanos prisioneros en esa cerca de púas.
OORBYT.es
>Vea de martes a sábado el videoblog de Carlos Cuesta La escopeta nacional. Sólo en Orbyt, hoy: Cuando Bildu tenga nuestros datos
DAVID TORRES
30/09/2011
La risa de Bilbao
Hablo del idioma que dio a luz al Arcipreste de Hita y al Lazarillo, de la literatura que comprendió que un pobre viejo medio loco que luchaba contra molinos de viento y pellejos de vino era el único héroe posible. Cuando Kundera escribió que la novela es el arte de la risa y Batjín la definió como la forma carnavalesca por excelencia, pensaban, claro, en el Quijote y en la picaresca. Y sin embargo aquí, en la patria de Cervantes, siempre se ha entendido el humor como lo contrario de la seriedad cuando es justo al revés: es el reverso del tedio. Cuatro siglos de educación católica, rimbombante y necia, resumidos en aquella brillante parábola del monje ciego de Umberto Eco que quema la única copia superviviente de un estudio aristotélico sobre la comedia.
Menos mal que, como una especie de justiciero monje medieval o de goliardo posmoderno, ha llegado Juan Bas y se ha inventado algo llamado La Risa de Bilbao, un festival literario dedicado al humor, unos cuantos días consagrados a la filosofía del descojone, el ejercicio más sano que existe. Recetado por médicos y recomendado por dentistas, el sentido del humor es tal vez el único específicamente humano y sin duda el que mejor nos sienta. No hay cosa que no mejore con humor, desde un sermón a un libro, desde un ligue a una boda y desde un parto a una agonía. Amén de una buena cena, una alegre sonrisa en los rostros de las esqueléticas modelos es lo único que haría que las pasarelas de moda dejaran de parecer danzas de la muerte.
Juan Bas, un tipo con el que me he revolcado de risa en vivo y en leído, ha abierto por segunda temporada la veda del cenizo en Bilbao. Y qué mejor sitio que Bilbao, que está en todas partes, para recordarnos que el humor es una cosa muy seria
ERASMO
30/09/2011
De huevos
SANTIAGO GONZÁLEZ
30/09/2011
Coincidencias
Hay en este punto dos problemas de concepto. El primero es la reinserción, cuestión que siempre fue una opción personal de los reclusos y ahora, al parecer, se transforma en derecho colectivo. Por otra parte, a uno siempre le ha parecido que en la sociedad vasca quienes necesitan la reinserción de verdad son las víctimas, no sus asesinos, y que, aun dando por bueno el equívoco concepto, las probabilidades de que a un terrorista le sobrevenga voluntad de reinserción estará en proporción directa al cuadrado de la distancia que le separe del lugar en que vio su luz primera, en el que dio sus primeros pasos, de la cuadrilla, de las fiestas de su pueblo y del entorno en el que echó raíces.
El diputado alkartasuno Arrizabalaga, embrión del futuro grupo parlamentario de Bildu, interpretó dicho punto como un primer paso en el camino de sus reivindicaciones y el que le sigue, como un avance en el programa de legalización de Sortu, derogación de la Ley de Partidos y así. O sea, un detalle con los presos que expusieron estas reivindicaciones el pasado fin de semana. El parlamentario agradeció la intención, «va en la buena dirección» y, ya con el improbable lenguaje de la Logse, «progresa adecuadamente».
Arrizabalaga no era el interlocutor. El lehendakari competía con el jefe de su oposición parlamentaria, Joseba Egibar, por el interés de un asistente que no tenía escaño en la cámara, sino que estaba sentado en la tribuna de invitados: el diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, aparente destinatario de la parte final del discurso, que estaba orientada hacia el fin del terrorismo, y de la réplica vespertina del portavoz nacionalista.
El diputado bildutarra valoró a mediodía los planes del examinando con juicio benévolo: el discurso tiene partes que suenan «distinto», pero el compromiso adquirido por el lehendakari resulta «insuficiente». La izquierda abertzale, la paralegal Batasuna, expresó el mismo juicio en un comunicado sobre las palabras y las propuestas de Patxi López: «Representan un paso en la buena dirección, pero a todas luces insuficiente». Interesante, ma non troppo. ¿Inédito, pero insuficiente, como diría Rubalcaba? ¿Casualidad?, ¿o coincidencia?
Les Luthiers lo explicaban en una parodia shakespeariana sobre Enrique VI: «El Poder, el Trono, el Trono o María,/ al fin y al cabo, el Trono lo quiero para posarme sobre él,/ y satisfacer mis deseos,/ los más sublimes y los más perversos./ En cambio a María la quiero para .... / caramba, ¡qué coincidencia!»
JUSTINO SINOVA
30/09/2011
Mal comienzo
Se ha establecido en la política española una tolerancia inaudita con la mentira. Durante la contienda electoral se disculpa especialmente esta infracción de una norma elemental de la convivencia, con la coartada de que en campaña hay que permitir a los candidatos algunas efusiones caprichosas, en línea con la grosería desleal de Tierno Galván («las promesas se hacen para no cumplirlas»), que algunos además le rieron y que nunca se lamentará suficientemente. Pero lo que esa lenidad genera es recompensar al transgresor y ensuciar el campo de la política, que se hace desapacible y peligroso para quienes quieren respetar un básico catálogo de entendimiento.
Si la deriva que ha iniciado su equipo electoral sigue adelante, veremos cómo el candidato Rubalcaba enfatiza cargos aparentes contra el Partido Popular para crearle una imagen de enemigo social. La inicial ruptura del fair play puede derivar hacia el objetivo de hacer creer a la sociedad española que la sanidad pública, la enseñanza gratuita y las pensiones poco menos que desaparecerán de España con Rajoy en el poder. Pero las insinuaciones e imputaciones se han expuesto hasta ahora sin pruebas. Si las pruebas existen, muéstrense.
Da la impresión de que el Partido Popular, que ha sido objetivo de varias embestidas similares, ha empezado a entender que su mejor defensa no es dejar que se olviden con el tiempo las falsificaciones que le imputan sino pasar a la ofensiva, en consonancia con las quejas de votantes suyos por la suavidad con que ha respondido tantas veces a las invectivas. Rajoy alude en sus memorias -En confianza, que dicen más de lo que parece- a las acometidas que ha sufrido su partido para crearle una «imagen agresiva y caricaturesca» que le ha perjudicado en las urnas. La impetuosa réplica del portavoz popular González Pons a Rubalcaba -«caradura», «Alfredo Manostijeras»- permite suponer que el PP no se amilanará esta vez.
Ya veremos si la novedad de la réplica reconduce y anula la táctica de la agresión gratuita, o sea, falsa. Lo útil, en todo caso, para los ciudadanos es un debate de propuestas y un acuerdo para apoyar al ganador y no «inflamarle la calle» en situación tan delicada, como ha pedido con acierto José Bono. Habrá que hacer ajustes y sacrificios para combatir la crisis y el derroche asombroso de algunas administraciones. España se enfrenta a una etapa muy dura de austeridad, en la que el fair play desde ya es más necesario que nunca. Las argucias electorales son una desgracia; ponen las cosas más difíciles
JOHN MÜLLER
30/09/2011
El conflictivo fundador
Juan José Suárez Coppel, el director general de Pemex, sintió que fue arrollado por los demás consejeros, especialmente los ocho independientes, a los cuales consideró muy críticos hacia su pacto con Sacyr y muy poco inquisitivos con la gestión de Antonio Brufau.
Suárez y sus asesores creen que hay dos cuestiones de dudosa legalidad en el consejo celebrado el miércoles. Uno es el hecho de que los independientes venían muy bien organizados. Éstos se reunieron el 20 de septiembre en la sede de Repsol a instancias de Artur Carulla y tomaron varios acuerdos sobre gobierno corporativo que expusieron anteayer. A Pemex y a Sacyr les sorprendió esa unidad de acción. Sin embargo, según los estatutos de Repsol, que ha copiado esta disposición de las buenas prácticas corporativas anglosajonas, es perfectamente legal que parte de su consejo actúe como cuerpo colegiado dentro del cuerpo colegiado.
Carulla es el lead independent director y tiene la facultad de coordinar a los consejeros independientes. Repsol asegura que ni siquiera dio cuenta de la celebración de la reunión en su momento para no mediatizarla. De ella sólo se supo el miércoles.
El segundo punto que irritó a Suárez Coppel es que se le tachara de «consejero conflictuado». El consejo considera, tal como argumentó Repsol ante la Comisión Nacional de la Energía, que Pemex es un competidor relevante, por lo que estaría inhabilitado. Brufau cree que esa inhabilitación afectaría también a Sacyr que ha pactado con ellos. En una línea análoga, muchos cuestionan el carácter estatal de la mexicana.
Pemex se defiende afirmando que siempre ha sido estatal y que durante 20 años ha estado presente en el consejo de Repsol y nadie objetó nada. Para más inri, Pemex junto con el Instituto Nacional de Hidrocarburos (INH) español puede ser considerado un accionista fundador de Repsol.
Los mexicanos recuerdan que fue Adolfo Suárez el que los invitó a invertir en España. En 1979 compraron un 15% del accionariado de Petronor, la petrolera vasca, a través de la Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos española. En 1981 alcanzó el 34,29 del capital de Petronor.
En 1990, cuando culminaba la reorganización del sector previa a su privatización, Oscar Fanjul, presidente de Repsol acordó canjear ese 34,29 de Petronor (a la que de esa forma adquirió) por un 3% de Repsol con una opción para llegar al 5%. Fanjul incluso se quedó decepcionado porque quería que los mexicanos llegaran al 10%, pero estos se negaron en ese momento
RAÚL DEL POZO
30/09/2011
Angela calvinista
El Estado español va a vender hasta el bombo que inventó Esquilache y los niños que cantarán, no serán los de San Ildefonso, sino los chinitos, porque está claro que cuando salga a la Bolsa la Lotería Nacional, ahora de los gitanos, se las quedarán los del imperio de Mao, que son aún más ludópatas que los españoles. Me decía Lola Flores, cuando íbamos a atizar a Torrelodones, que los chinos gafan, pero no era cierto; el casino ha pelado a los ladrilleros, a los descendientes de Godoy y a los reyes del pan de molde y no porque gafen los orientales, sino porque a la ruleta no la pudo trajinar ni Pascal.
Van a privatizar la Lotería, cierran algunos geriátricos y hospitales, y en la escalada de las desdichas nos amenazan, además, con el fin del euro, el fin de Europa, el fin de un sueño. Ni los chinos apuestan ya por nuestros décimos.
Los agoreros decían que podía regresar la peseta, pero hay españoles que piensan que antes muertos que volver a la liendre, a la legaña, a las tetas de Isabel II. Los americanos anunciaban una cascada de quiebras y hasta Obama había declarado que Europa camina hacia el abismo y asusta al mundo; cuando ya doblaban las campanas por el continente de los derechos humanos, se ha puesto al frente de la razón y la conciencia del Viejo Mundo una mujer a la que su padre, pastor protestante, educó en la ética del trabajo y del ahorro recitándole unos versículos de Isaías : «Tus príncipes prevaricadores, compañeros de ladrones, aman las dádivas; no oyen el juicio del mundo ni llega a ellos la causa de las viudas».
También apelaban a Lutero, las Juventudes Comunistas en las que militó la canciller, porque Marx cita mucho a Lutero, incluso en El Capital. Todo anunciaba infortunio, y de pronto, el Bundestag le dio permiso a Angela para el rescate de Grecia, el rescate de Europa, el rescate de la teogonía de la democracia. El aval impidió la cicuta para Atenas y dio esperanza a la Europa latina, sureña y papista, tal vez porque los dos últimos pontífices se han vuelto un poco calvinistas y ya piensan que aquel infierno de tormento y fuego, con un demonio vestido de rojo, no existe, era un invento, ahora el infierno es superar los 400 puntos de la prima de riesgo.
Irlanda, Italia, Portugal, Francia, Grecia y España han recibido el salvavidas del espíritu calvinista con una penitencia que exige menos mangantes, menos santos, menos cantonalistas, menos misas, menos puentes, menos fiestas y menos mierda televisiva. Angela Merkel, la nueva loba de Europa vigila los confines del sur. Si los políticos envenenados de odio no dejan el despilfarro y los ciudadanos insisten en el derecho a la pereza, todos están destinados a ser picoteados como los zánganos y arrojados de la colmena
Etiquetas: Firmas





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