ETA GOBIERNA por la acción criminal del PSOE: ETA alaba el «paso en la buena dirección» del PSOE/ Las víctimas piden al PP que se replantee el pacto c

M. RAMÍREZ / Vitoria
30/09/2011
Oferta de López a ETA para que mueva ficha antes del 20-N
Patxi López sorprendió ayer con los contenidos del plan de convivencia democrática presentado en el Parlamento vasco para abordar el fin de ETA. Enumeró un decálogo en el que incluyó el acercamiento de presos y sugirió la legalización, sin nombrarla, de Sortu, junto a la exigencia «por todos» del final definitivo de la banda terrorista. No explicó si este llamamiento, en el que involucra a la izquierda abertzale, y la solicitud a los presos para que rompan públicamente con la banda son requisitos imprescindibles para que se materialicen los anteriores, aunque su vinculación al conjunto de los 10 puntos parece lógica.Lo que sí es evidente es que el plan del lehendakari se plantea sin que ETA haya desaparecido, tal y como se lo recordaron UPyD y PP. «ETA aún pervive y se pueden cometer graves errores», subrayó el presidente de los populares, Antonio Basagoiti, que advirtió a López de que «no se puede rebajar el listón sin llegar a la meta».
Bildu, que no tiene representación en el Parlamento vasco, contestó de inmediato por boca del diputado general de Guipúzcoa, Martin Garitano, que aunque su discurso es distinto sus compromisos son «insuficientes». Más tarde, la coalición, en un comunicado, incidiría en lo mismo: «Es un paso en la buena dirección, que está en manos del PSOE» y que no llega a ser suficiente, «al menos sin saber si las declaraciones se quedan en un mero titular o se materializan de alguna manera».
EA, miembro de la coalición, lo resumió en la Cámara con una calificación utilizada en la Enseñanza: López «progresa adecuadamente». Y Aralar lo corroboró celebrando que hubiera cambiado su discurso de «deslegitimación» del terrorismo por el de convivencia y concordia.
El decálogo del lehendakari, que empieza por reivindicar la pluralidad de la sociedad vasca y el derecho a convivir, incide en la necesidad de no olvidar el pasado y articular «un relato veraz» sobre el terrorismo y que se acredite de manera pública el dolor padecido por las víctimas.
Tras exigir a ETA una disolución demandada por «todos» y sin contrapartidas, recoge la propuesta de una «orientación consensuada, dinámica y flexible de la política penitenciaria de la forma que mejor propicie la superación del ciclo terrorista». En el consenso incluye «el acercamiento progresivo de los penados», siempre y cuando favorezca el objetivo de la reinserción.
«Todas las sensibilidades políticas que aceptan el sistema democrático y asumen el cumplimiento de la legalidad deben tener un reconocimiento legal», recoge a continuación el decálogo, en el que, como hizo López, se obvia deliberadamente nombrar a la izquierda abertzale o a sus marcas.
Había expectación por conocer el desarrollo del plan del lehendakari tras el comunicado de los presos de ETA -adhiriéndose al Acuerdo de Guernica, que apuesta por las vías políticas-, en una semana en la que se ha conocido también la conformación de un grupo de verificadores internacionales del alto el fuego de ETA. Además, la oferta sobre la banda y su entorno se produce días después de disolverse las Cortes, al inicio de la precampaña electoral del 20-N, que el PSOE afronta en clara desventaja frente al PP.
Sólo el PNV se negó a entrar en los contenidos del plan de López, acusándole de buscar el «titular» con el acercamiento y aprovechando para colar en el debate «el derecho a decidir», prácticamente inexistente en la discusión parlamentaria. Por contra, su portavoz, Joseba Egibar, se dirigió a la izquierda abertzale para exigirle una revisión de su historia y la recuperación de valores democráticos, advirtiéndole únicamente a López que la petición de acercamiento conlleva el reconocimiento expreso de que la dispersión es un castigo.
El pacto solicitado por López parte de la premisa de que la democracia ha triunfado sobre ETA y que el terrorismo que conocíamos ya ha desaparecido al quedarse sin apoyo social. El lehendakari aseguró que no se puede permitir que se convierta en héroes «a quienes fueron verdugos y asesinos» y defendió, frente a EA y Aralar, la necesidad de que haya «vencedores y vencidos».
En el relato a construir sobre el terrorismo admitió, en sintonía con los pasos dados en el Parlamento vasco, la existencia de víctimas de motivación política, fruto de torturas y abusos policiales, sobre todo durante la Transición. E hizo otras concesiones a la izquierda abertzale al no mencionar a Batasuna y referirse a «grupos sociales» que apoyaron a ETA, juntando la experiencia de los amenazados con los torturadores y abordando la necesidad de construir el futuro todos juntos.
El otro gran protagonista del debate parlamentario fueron las medidas socioeconómicas propuestas por el lehendakari para afrontar la crisis, que resucitó en la Cámara el debate ideológico entre izquierdas y derechas. Ni siquiera Joseba Egibar incidió en el debate identitario, que tan sólo quedó en el recuerdo del socialista José Antonio Pastor como declaración de los logros obtenidos por el Gobierno de Patxi López. Salvo el PP, socio preferente de López, la oposición criticó por falta de concreciones los planes del presidente vasco. OORBYT.es>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el análisis de Josean Izarra
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J. M. ALONSO / Vitoria
30/09/2011
La izquierda 'abertzale' alaba el «paso en la buena dirección»
La modificación de la política penitenciaria para «superar el ciclo terrorista» dejó en un muy secundario papel el resto de propuestas del decálogo por la concordia y la convivencia democrática del lehendakari, Patxi López, y acaparó el debate parlamentario en materia de terrorismo. Tanto es así, que su «gran acuerdo por la libertad» sólo fue celebrado por el espectro abertzale, que aplaudió su demanda del «acercamiento progresivo» de los presos de ETA, frente a los duros reproches de PP y PNV.
En el Parlamento, Aralar y EA, como único integrante de Bildu con representación en la Cámara, y desde fuera la antigua Batasuna y la coalición abertzale a través de sendas notas de prensa, ensalzaron la propuesta de López, que representa «un paso en la buena dirección», pese a ser «insuficiente». Por ello, estas formaciones le emplazaron a adoptar medidas «urgentes» para defender en Madrid tanto este planteamiento como su apuesta en favor de «la legalidad de todas las sensibilidades políticas».
El PP, su socio en Ajuria Enea, reprendió la actitud «electoral» del lehendakari, al dar relevancia a los presos de la banda y hacer como que el terrorismo es cosa del pasado. Su presidente, Antonio Basagoiti, advirtió a López de que no es el Gobierno ni determinada política penitenciaria los que «se tienen que mover», sino que «es ETA y sus delincuentes encarcelados» los que tienen que dar pasos, por lo que le emplazó a «no rebajar el listón democrático», ya que «sólo conduce a errores conocidos». En estos «últimos pasos» a dar hacia la libertad, sentenció que no se le «debe atribuir a la banda terrorista un protagonismo que no le corresponde», ni concederle «intenciones que nunca ha demostrado».
El líder popular reclamó a López que no se deje arrastrar «por los objetivos, los ritmos y las necesidades de los que tienen que pedir perdón», porque a estas alturas sería una «irresponsabilidad que, por necesidades electorales o hegemónicas, se cayera en la tentación de recuperar debates que sólo fortalecen el fanatismo identitario».
Por su parte, el portavoz parlamentario del PNV, Joseba Egibar, denunció el «ejercicio de escapismo» de López, que, dijo, se limitó a «hablar de generalidades» y le reprochó que apenas dedicara «un folio y medio» a su decálogo por la convivencia para «introducir un tema que es discutible como la reinserción» de los presos de ETA.
El dirigente nacionalista no quiso «entrar en el juego» del lehendakari al pedir un acercamiento de los presos porque «llega tarde» y sólo pretende obtener un golpe de efecto para «tapar» su falta de iniciativa. «Ya tiene los titulares», le espetó. No obstante, sí quiso evidenciar que esta propuesta es la «confirmación de lo que supone el alejamiento» de los reclusos de la banda terrorista, y que responde a una política «arbitraria, discrecional y de castigo».
De forma separada, aunque con términos similares, la izquierda abertzale y Bildu resaltaron que las propuestas del lehendakari «caminan en la buena dirección», por lo que le emplazaron a dar pasos de «forma urgente» en política penitenciaria y la legalización de Sortu. En esta misma línea, el parlamentario de EA, Juanjo Agirrezabala, instó a López a «tomar la iniciativa», a que «lidere dentro del socialismo español todas las medidas que puedan contribuir a la paz» y defienda ante el Gobierno central sus propuestas contra las «ilegalizaciones y políticas penitenciarias vengativas»
SANTIAGO GONZÁLEZ
30/09/2011
Coincidencias
Hay en este punto dos problemas de concepto. El primero es la reinserción, cuestión que siempre fue una opción personal de los reclusos y ahora, al parecer, se transforma en derecho colectivo. Por otra parte, a uno siempre le ha parecido que en la sociedad vasca quienes necesitan la reinserción de verdad son las víctimas, no sus asesinos, y que, aun dando por bueno el equívoco concepto, las probabilidades de que a un terrorista le sobrevenga voluntad de reinserción estará en proporción directa al cuadrado de la distancia que le separe del lugar en que vio su luz primera, en el que dio sus primeros pasos, de la cuadrilla, de las fiestas de su pueblo y del entorno en el que echó raíces.
El diputado alkartasuno Arrizabalaga, embrión del futuro grupo parlamentario de Bildu, interpretó dicho punto como un primer paso en el camino de sus reivindicaciones y el que le sigue, como un avance en el programa de legalización de Sortu, derogación de la Ley de Partidos y así. O sea, un detalle con los presos que expusieron estas reivindicaciones el pasado fin de semana. El parlamentario agradeció la intención, «va en la buena dirección» y, ya con el improbable lenguaje de la Logse, «progresa adecuadamente».
Arrizabalaga no era el interlocutor. El lehendakari competía con el jefe de su oposición parlamentaria, Joseba Egibar, por el interés de un asistente que no tenía escaño en la cámara, sino que estaba sentado en la tribuna de invitados: el diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, aparente destinatario de la parte final del discurso, que estaba orientada hacia el fin del terrorismo, y de la réplica vespertina del portavoz nacionalista.
El diputado bildutarra valoró a mediodía los planes del examinando con juicio benévolo: el discurso tiene partes que suenan «distinto», pero el compromiso adquirido por el lehendakari resulta «insuficiente». La izquierda abertzale, la paralegal Batasuna, expresó el mismo juicio en un comunicado sobre las palabras y las propuestas de Patxi López: «Representan un paso en la buena dirección, pero a todas luces insuficiente». Interesante, ma non troppo. ¿Inédito, pero insuficiente, como diría Rubalcaba? ¿Casualidad?, ¿o coincidencia?
Les Luthiers lo explicaban en una parodia shakespeariana sobre Enrique VI: «El Poder, el Trono, el Trono o María,/ al fin y al cabo, el Trono lo quiero para posarme sobre él,/ y satisfacer mis deseos,/ los más sublimes y los más perversos./ En cambio a María la quiero para .... / caramba, ¡qué coincidencia!»
Madrid
30/09/2011
Las víctimas piden al PP que se replantee el pacto con López
Ayer, sus palabras en el Pleno del Parlamento regional fueron duramente censuradas por todas las asociaciones de víctimas. A la cabeza de ellas, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), cuya presidenta, Ángeles Pedraza, rechazó de plano el «gran acuerdo para la concordia» propuesto por Patxi López.
Entre otros reproches, la presidenta de la AVT recordó a López que «reinsertar en ningún caso es excarcelar». «Reinsertar», explicó, «es favorecer que un preso pueda vivir en sociedad, una vez que haya cumplido íntegramente su condena».
Para la AVT, hay un claro intento de «manipular la Historia», intentando presentar un País Vasco en conflicto entre dos bandos y, por tanto, en el que se necesita una reconciliación. Y dado que, en su opinión, los socialistas están en esta línea, Ángeles Pedraza reclamó al PP que se replantee su pacto de gobierno con Patxi López, informa Efe.
En la misma línea, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) dijo que acercar a los presos etarras «sería ceder ante el chantaje de la estrategia de ETA» y pidió a López que se dé cuenta de que «lo que las víctimas reclaman no es un final del terrorismo de cualquier manera, sino con vencedores y vencidos», informa Servimedia. Además, el portavoz de Covite, Christian Matías, recordó que Miguel Ángel Blanco fue secuestrado y asesinado porque el Gobierno se negó a acercar presos.
Por su parte, la asociación que lidera Francisco José Alcaraz, Voces contra el Terrorismo, consideró que la propuesta de López es una «traición a las víctimas» y «un paso más» en la negociación con ETA, y pronosticó que la banda «ayudará» al PSOE en las elecciones





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