EDITORIALES: Recortar antes lo superfluo que lo esencial y sin 'líneas rojas'

Recortar antes lo superfluo que lo esencial y sin 'líneas rojas'
EL ÚLTIMO informe mensual del Banco de España constata que la economía se encuentra en una fase de «atonía» motivada por la «notable» desaceleración de la demanda nacional y el desplome del gasto público. En estas precarias condiciones la única receta para crecer es garantizar un crecimiento del consumo. Pero antes es necesario el reequilibrio de las cuentas públicas porque sin estabilidad fiscal -y eso equivale a reducción del gasto- no hay ninguna posibilidad de estimular la economía y generar puestos de trabajo. El mal que requiere una solución urgente en estos momentos es el descontrol de las cuentas autonómicas y locales, que está poniendo en peligro la consecución del objetivo de déficit previsto en 2011. Los gobiernos que nacieron el 22-M preparan sus presupuestos con severos programas de reducción de gastos y del despilfarro han pasado al recortazo en apenas unos meses. Ayer fueron Baleares y Navarra y anteriormente Madrid, Castilla-La Mancha o Cataluña han anunciado planes de ajuste fiscal que han provocado una cierta contestación social. Mientras, el PSOE, causante en muchos casos del agujero y sin apenas responsabilidades de gobierno ahora, aprovecha la precampaña para centrar sus críticas en el «desguace del Estado del Bienestar» que, según Rubalcaba, quiere llevar a cabo el PP.
Los recortes son necesarios. La situación es desesperada -hoy publicamos que Iberdrola ha estado a punto de cortar la luz a la Generalitat, despacho del presidente incluido- y los Ejecutivos autonómicos no tienen más remedio racionalizar el gasto. Pero un político responsable debe establecer prioridades. Y esto es lo que hay que criticar de algunos programas de ajuste, porque parece que lo superfluo se está preservando a costa de lo esencial, si entendemos como tal el gasto destinado a los servicios sociales básicos.
Así, Gobiernos que andan con la tijera en mano para ahorrarse unos millones de euros en Educación o en Sanidad mantienen 13 televisiones autonómicas -del PP, del PSOE, de CiU...- que en 2010 costaron a las arcas regionales 1.860 millones de euros. También es difícil de explicar que la Generalitat retrase el pago a los asilos cuando gastó 159 millones de euros en 2010 en programas de inmersión lingüística, o destinó 2,2 millones de euros -sin contar las nóminas- ese mismo año a las denominadas embajadas catalanas y nada menos que 28 millones a subvencionar la prensa en catalán y comprar de paso a los medios. Por no hablar de las miles de empresas públicas que se podrían cerrar sin que los ciudadanos notaran su desaparición.
Después de esta limpia, los Ejecutivos autonómicos tendrían que emplearse a fondo también en buscar la optimización de los recursos de la Educación o a la Sanidad, sus grandes partidas de gasto. Y, al contrario de lo que afirmó ayer Rubalcaba, nadie está en condiciones de delimitar «líneas rojas» porque sólo saneando las cuentas públicas estaremos listos para crecer y que muchos de los cinco millones de españoles en paro vuelvan a encontrar un empleo. La alternativa es que el FMI nos ordene cómo tenemos que hacer el ajuste y ya sabemos que ese organismo no entiende de «líneas rojas»
Cinco directivos de la CAM se repartieron 13,3 millones antes de que la caja fuera intervenida
29/09/2011





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