TROPELÍAS ECONÓMICAS DE LOS GOBIERNOS SOCIALISTA: La subida de la deuda se come las pensiones/Hacienda prepara la reforma de las tasas del tabaco

MARÍA VEGA / Madrid
27/06/2011
La subida de la deuda se come el ahorro de las pensiones
El efecto que está teniendo la crisis griega sobre los costes de financiación del Estado es demoledor. Este año el Tesoro pagará 1.571 millones de más como consecuencia del encarecimiento de las emisiones.Cuando, el pasado viernes, la vicepresidenta del Gobierno anunció que el techo de gasto de los ministerios para 2012 se reduciría al 3,8%, se preocupó de deslizar una importante salvedad: todo dependerá de hasta dónde asciendan los intereses de la deuda. Sucede que el sobrecoste de la financiación de la deuda española que está provocando la crisis de Grecia está destrozando todas las previsiones.
Desde que estalló la crisis de deuda europea, en la primavera de 2010, el precio de financiación del Estado español se ha disparado cerca de un 37%, según se desprende de los resultados de las últimas subastas realizadas por el Tesoro Público.
Este sobrecoste de la deuda soberana pasará en los próximos meses una factura de 1.571 millones de euros a las arcas públicas. Esto significa que el Estado gastará más de lo que ahorrará en 2011 con la congelación de las pensiones (1.530 millones de euros) o más del doble de lo que recaudará este año con el impuesto sobre el tabaco (algo más de 780 millones) en cubrir las necesidades financieras del segundo semestre.
De aquí a final de año, el Tesoro tendrá que hacer frente a unos vencimientos de deuda por valor de 79.879 millones de euros, según datos de Bloomberg recogidos por este diario. A esta cantidad, habrá que sumar otros cerca de 30.000 millones de euros de deuda neta que el Tesoro deberá emitir en la segunda mitad del año (según sus últimos datos oficiales, que corresponden al 30 de abril).
Por colocar en el mercado los cerca de 109.879 millones de euros de deuda que España necesita para financiarse antes de que termine diciembre de 2011, el Estado tendrá que pagar más de 1.571 millones de euros más que hace un año y medio, cuando el mercado y Europa desconocían la situación real de las finanzas griegas.
En aquellas fechas, el diferencial entre el bono español a 10 años y su homólogo alemán (utilizado como referencia en Europa) era de tan sólo 70 puntos básicos, frente los 288 puntos que alcanzó el pasado viernes, tras experimentar una fuerte subida en una jornada de tensión. Es decir, colocar bonos españoles con vencimiento dentro de una década cuesta hoy más de un 2% más que en febrero de 2010 y comprar deuda española con vencimiento en 2021 garantiza a los inversores obtener el doble de rentabilidad que con el mismo producto emitido por el Estado alemán.
Tomando como referencia una media entre los intereses que el Tesoro paga por sus principales instrumentos de emisión (letras a 3 y 6 meses, bonos a 5 y 10 años y obligaciones a 30 años), el tipo marginal medio que hoy se paga por emitir deuda en el mercado es del 3,85%, frente al 2,42% aproximado que se ofrecía por esos productos antes del rescate griego.
Aunque el Gobierno español trata de calmar los ánimos recordando periódicamente que la demanda de compra en las subastas de deuda del Tesoro Público muestra que hay interés en los mercados por tener en la cartera de inversión papel español, también es una realidad que la desconfianza en la marca España está obligando al Estado a afrontar un coste extraordinario en un momento en el que el recorte de gastos ha obligado a reducir partidas en prestaciones sociales y al mismo tiempo, aumentar los impuestos.
Las medidas de austeridad fiscal adoptadas por Zapatero a instancias de la UE el pasado año, junto con los ingresos extraordinarios que el Ministerio de Economía espera obtener este año con la privatización de una parte de Loterías y Apuestas del Estado (LAE) y del gestor de aeropuertos Aena, han rebajado las necesidades de emisión de deuda nueva española en 2011.
En el conjunto del año, el Tesoro tenía previsto unas emisiones netas de 47.200 millones de euros, lo que supone 14.700 millones de euros menos que en el año anterior.
Sin embargo, el coste de colocar bonos y letras entre los inversores se está comiendo parte de ese ahorro y la situación podría empeorar si el diferencial entre España y Alemania continúa con su escalada y supera la barrera de los 300 puntos, lo que significaría que España estaría ofreciendo más de un 6% por vender su deuda a 10 años y situaría al país en una situación que los analistas compararían con la de Grecia, Portugal o Irlanda antes de sus respectivos rescates.
OORBYT.es
>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el análisis sobre la crisis de la prima de riesgo española, por Francisco Pascual.
CARMEN LLORENTE / Madrid
27/06/2011
Hacienda prepara la reforma de las tasas del tabaco
El nuevo secretario de Estado de Hacienda, ex director general de la Agencia Tributaria, Juan Manuel López Carbajo, más sensible que sus antecesores a todo lo que rodea a la industria tabacalera, ha decidido que es hora de abordar una reforma de la fiscalidad y frenar la gran caída de la recaudación que acumula el Estado en lo que va de año.
López Carbajo ha convencido así a la vicepresidenta Elena Salgado, hasta ahora contraria a cualquier reforma de la fiscalidad del tabaco, según aseguran fuentes de Hacienda.
El impacto en las arcas públicas de la guerra comercial que estalló el pasado mayo será de unos 200 millones de euros, explican en la industria tabacalera. Y si a esta cifra se le une la caída de la recaudación provocada por la nueva ley del tabaco, las pérdidas anuales pueden superar los 1.000 millones.
Las tabacaleras llevan años pidiendo al Gobierno un cambio en la estructura de los impuestos que gravan al sector. Prácticamente el 90% de la imposición fiscal es variable. Es decir, se fija un porcentaje sobre el precio de venta de la cajetilla, mientras que el impuesto específico, el fijo, es apenas del 10%.
Esta estructura contrasta con el resto de Europa. En la zona euro, el impuesto variable es del 53,4%, mientras en la UE-27 se acerca al 60%. «Con la actual fiscalidad, las tabacaleras en España no tenemos alicientes a la hora de subir los precios ya que, cuando lo hacemos, la mayoría de la ganancia se la lleva el Estado», se queja British American Tobacco (BAT), fabricante de Dunhill, Kent, Lucky Strike y Pall Mall.
En épocas de bonanza económica, la fórmula de imposición española, creada para defender el antiguo monopolio de Tabacalera, hoy Altadis, ha funcionado y contribuido a aumentar los ingresos del Estado. Sin embargo, la crisis económica, el desplome del consumo y las continuadas subidas de los impuestos están causando importantes caídas de las ventas de tabaco -un 24% hasta marzo- y un trasvase de los consumidores hacia las marcas y tipos de tabaco más baratos.
Las empresas reaccionaron el pasado mes de mayo emprendiendo una sangrienta guerra de precios, especialmente en las marcas más caras. Así, las cajetillas de Marlboro, las más caras, cuestan hoy 3,85 euros, 40 céntimos menos que hace sólo un mes; en el caso de Chesterfield, el abaratamiento ha sido aún superior, 45 céntimos por paquete.
Con esta guerra, además, potentes multinacionales como Philip Morris, JTI y BAT están forzando al Gobierno a cambiar la fiscalidad. Aunque no es ésa la única razón para que el Ejecutivo se replantee la fiscalidad de los cigarrillos. A Hacienda le han salido mal las cuentas este año. Tenía previsto recaudar 780 millones de euros más con los impuestos especiales del tabaco, gracias a las subidas fiscales aplicadas. Sin embargo, la caída de las ventas ha reducido hasta abril los ingresos del Estado en 160 millones respecto a 2010.
Claro que la industria sufre también en carne propia la guerra de precios. Según los cálculos de Citigroup, las tabacaleras ganarán 470 millones de euros menos en un año. Y los estanqueros tampoco están contentos: perderán 37 millones por la contienda comercial.





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