ZAPATERO SACRIFICA A LA INSUBSTANCIAL MINISTRA RUBIANES para evitar la convocatoria de un congreso que le apartaría del Poder

MANUEL SÁNCHEZ / MARISA CRUZ Madrid
27/05/2011
Chacón se rinde para evitar que Rubalcaba liquide a Zapatero
Carme Chacón ha tirado la toalla antes de empezar el combate. Pero lo ha hecho enviando un mensaje letal a Alfredo Pérez Rubalcaba y saliendo en defensa de la continuidad de José Luis Rodríguez Zapatero, a quien veía en peligro por el golpe de mano dado por el vicepresidente primero del Gobierno esta misma semana.En opinión de la ministra de Defensa, la hoja de ruta que había trazado Zapatero hasta el final de su mandato peligraba y estaba en riesgo la propia continuidad del presidente por la amenaza de la convocatoria de un congreso, solicitado por varias federaciones del partido y, en especial, por el lehendakari, Patxi López.
De haberse consumado el órdago lanzado por los socialistas vascos, con el apoyo de otros secretarios generales, hubiera supuesto el fin del liderazgo de Zapatero en el PSOE y, posiblemente, el final de la legislatura.
Chacón lo explicó así: «La razón que me ha hecho reconsiderar mi intención de presentarme a las primarias socialistas es que en estos días se ha recrudecido el riesgo de poner en peligro la unidad del partido, la autoridad del presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, nuestra imagen colectiva e, incluso, la estabilidad del Gobierno».
Hasta tres veces repitió este durísimo mensaje durante su conferencia de prensa en la sede federal del PSOE, que sorprendió a buena parte de los miembros de la dirección del partido y del Gobierno.
Sólo José Luis Rodríguez Zapatero lo sabía unas horas antes, ya que Chacón le telefoneó estando ambos en el Congreso. La ministra de Defensa confesó que le comunicó personalmente su renuncia a una decisión que tenía tomada desde el pasado 2 de febrero y que, según dijo, le había llevado a recabar discretamente numerosos apoyos políticos en todas las federaciones socialistas.
Previamente, en la Cámara Baja hubo todo tipo de encuentros en torno a José Bono, que se reunió con Alfredo Pérez Rubalcaba. Después lo hizo Rubalcaba con Zapatero y Manuel Chaves. Pero no hablaron en ningún momento los dos que eran teóricos candidatos, Chacón y el vicepresidente, aunque ambos coincidieron en la zona de Gobierno durante unos minutos.
El PSOE estaba en ebullición y hubo una pregunta y una respuesta significativas a la salida de José Luis Rodríguez Zapatero del Congreso:
- ¿Controla usted a su partido?
- Sí, contestó.
Todo ello precedió a la sorprendente comparecencia de la candidata natural del PSOE en otras circunstancias, comunicada por el partido apenas 45 minutos antes.
Fue todo un acontecimiento en el partido. Chacón compareció ante una expectación mediática enorme, con cara de tristeza y dando la sensación de que podía romper a llorar en cualquier momento.
Pero aguantó el tipo con un discurso político muy elaborado. Confesó lo que era un secreto a voces, que quería ser el cartel del PSOE en las próximas elecciones generales y llevaba meses trabajando para ello, buscando contactos en todas las federaciones socialistas. Luego aceptó preguntas tras su comparecencia, aunque sin salirse del guión previo en ninguna de sus respuestas.
Chacón, acompañada por el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, abandonó con la misma cara de tristeza la sala de prensa, sin pararse en ningún corrillo ni contestar a ningún comentario.
Ni que decir tiene que en los círculos de poder del PSOE y de La Moncloa más próximos al presidente del Gobierno se respiró «con alivio» tras el anuncio de retirada de Carme Chacón.
Y es que la decisión de la ministra de Defensa facilita mucho las cosas y saca a Zapatero, de momento, de una situación que podría habérsele complicado.
Aun así, las fuentes consultadas reconocen que el presidente, a partir de ahora, transitará por un camino en el que sabe que ya no cuenta con una parte del partido, que ha estado dispuesto a provocar su caída para alzar, sin impedimentos, al vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Pero Zapatero ha logrado al menos, excepto que hoy haya una improbable revolución de los secretarios regionales con los que se reunirá en Ferraz, salvar su hoja de ruta.
Porque el líder socialista sigue firme en su decisión de agotar la legislatura y ahora esto ya no corre peligro en lo que se refiere al orden interno de su partido. En todo caso, estará en manos de la posición del PNV y si puede aprobar en octubre los Presupuestos Generales del Estado para 2012.
Según ha confesado Zapatero a sus fieles, un congreso habría supuesto su dimisión inmediata y la convocatoria de elecciones generales. Y añadió un reproche a su partido: «Parecían no darse cuenta de que eso habría traído aparejada la muerte pelona para todos».
No obstante, los más cercanos al presidente niegan tajantemente que Zapatero haya presionado a Chacón para que no se presentara a las primarias. «Nunca le pidió nada. Ni en febrero, cuando ella le comunicó su intención de presentarse a las primarias, ni ayer por la mañana, cuando le telefoneó para comunicarle su decisión», asegura una fuente de toda solvencia.
«Eres libre, es tu decisión. Yo la respetaré», fue la frase con la que Zapatero respondió a la ministra, apenas unas horas antes de que ésta compareciera en la sede de Ferraz para hacer público el anuncio de su retirada.
La decisión de Chacón se mantuvo en estricto secreto durante algo más de dos horas, el tiempo necesario para que en Ferraz se organizara su comparecencia, a las 14.00 horas.
Ahora, todo parece indicar que el camino de José Luis Rodríguez Zapatero está despejado.
La intención de la dirección del partido es plantear hoy a los secretarios generales del PSOE un calendario político que, salvo sorpresas, no se alterará.
Así, la idea es que el Comité Federal del PSOE convoque mañana el proceso de primarias, como estaba previsto. Sin votaciones internas y por unanimidad.
La lógica lleva a que Alfredo Pérez Rubalcaba, a lo largo de la próxima semana, anuncie su intención de presentarse. Y, salvo sorpresas, no haya ningún candidato más.
En cuanto a la celebración del Congreso, solicitada insistentemente por el PSE con el argumento de que es necesario abrir un debate de ideas, la dirección federal propondrá una solución alternativa.
Según fuentes consultadas, la propuesta más factible es que se convoque una Conferencia Política Programática para el próximo otoño, que sirva para revisar las líneas políticas de los socialistas y, además, prepare el programa electoral para las próximas elecciones generales.
Además, la Conferencia Política servirá para relanzar la figura de Rubalcaba, al que el todavía líder del PSOE cederá todo el protagonismo político.
Y, como quiere Zapatero, las elecciones serán al final de su mandato. Todo apunta a la fecha del 4 de marzo para convocar los comicios.
Después, cuando toca, se celebrará el XXXVIII Congreso Federal. Será en el verano y se convertirá en la despedida definitiva de Zapatero al frente de los socialistas.
La hoja de ruta está perfectamente diseñada, otra cosa es que con el PSOE nunca se sabe.
OORBYT.es
>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el análisis de Casimiro García-Abadillo sobre el fin del zapaterismo.
Bilbao
27/05/2011
El PSE mantiene su posición
En declaraciones a la cadena Ser, recogidas por Europa Press, Pastor señaló que en el Comité Federal del PSOE de este sábado, el PSE-EE defenderá la celebración de un Congreso para abrir «un proceso de reflexión, un debate de ideas que necesita el PSOE para corregir errores y disfunciones», y para presentarse ante la ciudadanía con nuevas ideas.
El dirigente socialista recordó que cuando en el anterior Comité Federal del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero anunció que no se presentaría a la reelección, los socialistas vascos ya defendieron que «ojalá las primarias tuviesen un solo candidato», al considerar que un procedimiento de primarias en una situación «tan complicada» no era «la mejor oferta electoral» que podrían presentar a los ciudadanos.
«Pensábamos que más importante que quién se presentaba, era qué y para qué. Qué pensábamos de lo que había pasado y para qué nos presentábamos a las elecciones y con qué programa».
CASIMIRO GARCÍA-ABADILLO
27/05/2011
Fin del zapaterismo
En realidad, la propuesta de congreso iba dirigida directamente contra el presidente del Gobierno, dado que en él debería nombrarse una nueva dirección y, por tanto, un nuevo secretario general del partido.
La ofensiva de Rubalcaba, apoyado por José Blanco y por el presidente del partido, Manuel Chaves, tenía un objetivo claro: más importante aún que la designación del candidato a las generales, que hasta los más optimistas dan por perdidas, era la pugna por el control de la dirección del partido.
Un congreso antes de las elecciones garantizaba a la nueva dirección su continuidad fuera cual fuera el resultado.
El ex presidente de la Junta de Extremadura lo dejó ayer bien claro: «Rubalcaba aceptará ser candidato sólo si tiene la garantía de que también será secretario general del partido».
El presidente movió sus fichas y logró apoyos para su propuesta de primarias: José Antonio Griñán, Tomás Gómez, Francesc Antich, José María Barreda...
Zapatero contaba con que los partidarios del Congreso levantarían el asedio y aceptarían algún tipo de pacto. No fue así.
En la reunión que celebraron ayer José Bono y Rubalcaba en el despacho del presidente del Congreso, se constató que los partidarios del vicepresidente primero iban a mantener el pulso hasta el sábado. Es decir, que estaban dispuestos a un Comité Federal a cara de perro.
Chacón, que ayer tenía previsto viajar a Ibiza para supervisar los trabajos de extinción del terrible incendio que arrasa la isla, pospuso repentinamente su vuelo. ¿Qué había ocurrido? Sencillamente, que sus partidarios contabilizaron sus fuerzas y comprobaron que estaban en minoría en el Comité Federal, el órgano que tiene que decidir sobre las primarias o la convocatoria del Congreso.
Chacón sopesó su decisión, habló con el presidente y decidió retirar su candidatura a las primarias.
A renglón seguido, convocó una rueda de prensa en Ferraz. La expectación era máxima.
La ministra de Defensa, visiblemente afectada, compareció ante los periodistas y les dijo que ella tomó la decisión de presentarse en febrero, antes de que Zapatero anunciara, en el Comité Federal del 2 de abril, que no sería el candidato del PSOE. Dio las pinceladas de su ideario político y reveló que, en los últimos días, se había puesto en marcha un proceso que ponía en juego «la unidad del partido, la autoridad del presidente y la estabilidad del Gobierno». Gravísimas acusaciones que señalan con el dedo al vicepresidente primero y sus partidarios.
Su rendición, aunque ahora muchos digan que es una muestra de generosidad, no sólo deja el terreno libre a los que han puesto en riesgo «la unidad del partido y la estabilidad del Gobierno», sino que implica la desautorización más evidente a los deseos del presidente.
Chacón era la esperanza de renovación y la apuesta por la democracia interna. La derrota del 22-M ha significado el fin del zapaterismo.
27/05/2011
El texto que sigue reproduce de manera íntegra el discurso con el que la ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció ayer que renuncia a su propia decisión de presentarse a las elecciones primarias, dando así «un paso atrás para que el Partido Socialista dé un paso adelante».
«Comparezco ante ustedes para anunciarles que he tomado la decisión de no concurrir a las elecciones primarias para elegir el próximo candidato a presidente de Gobierno para las elecciones generales de 2012 del Partido Socialista.
Como ustedes saben, el pasado día 2 de abril, José Luis Rodríguez Zapatero comunicó su decisión de no encabezar por tercera vez la candidatura socialista a las elecciones generales. Desde ese momento, numerosos afiliados de toda España, de todos los rincones de España, me han animado a optar a esa candidatura para abrir una nueva etapa y un nuevo proyecto en el Partido Socialista.
Respondí afirmativamente a esos compañeros, si bien he mantenido una discreción absoluta para cumplir con las reglas que los propios socialistas nos dimos en el pasado Comité Federal del día 2 [de abril].
Quería encabezar un proyecto que recuperara y actualizara las señas de identidad de la socialdemocracia y aplicara la ambición de igualdad y de justicia en un contexto de crisis.
Que movilizara todas las energías del país para combatir el paro y, en particular, para combatir el desempleo de nuestros jóvenes, que les excluye del trabajo, que es uno de los derechos principales de ciudadanía.
Quería encabezar un proyecto que reafirmara la autonomía de la política frente a los grandes poderes económicos y que distribuyera los sacrificios de la crisis con la máxima equidad.
Quería encabezar un proyecto que recuperara la dignidad y el prestigio de la política, tal y como nos han reclamado miles de ciudadanos en las urnas y también en la calle.
Quería abrir espacios de participación, acreditar con hechos que la política democrática y la corrupción son radicalmente incompatibles.
Quería encabezar un proyecto que afirmara nuestra visión de España, unida y plural.
Que mejorara la cooperación y la colaboración entre comunidades autónomas, y quería hacerlo sin renunciar a mi identidad, catalana y española.
Quería encabezar un proyecto que preservara los aciertos de la última década, los avances enormes alcanzados por las mujeres, por los homosexuales, por las personas dependientes…
Un proyecto que, a la vez, corrigiera los errores que hayamos cometido y de los que me considero tan responsable como el que más.
Un proyecto que integrara generaciones socialistas y no las enfrentara.
Un proyecto que tomara el relevo de las grandes transformaciones que han impulsado el avance de España: las del Gobierno, primero, de Felipe González y, después, de José Luis Rodríguez Zapatero.
Sigo creyendo en ese proyecto y seguiré trabajando para ese proyecto, pero considero que hoy debo dar un paso atrás para que el Partido Socialista dé un paso adelante.
Desde el primer momento ha habido quienes, desde el Partido Socialista, se movilizaron contra la celebración de unas elecciones primarias, que son las previstas para elegir candidato en los estatutos del partido. Alegaban que dar la voz a los militantes generaba división y urgían a la designación de un candidato único.
El severo castigo electoral que recibió el Partido Socialista hizo que esos movimientos, en vez de amainar, se recrudecieran.
En los últimos días hemos asistido a una escalada que pone en riesgo la unidad del partido, la autoridad del presidente del Gobierno y secretario general, nuestra imagen colectiva como partido e, incluso, la estabilidad del Gobierno.
Y, justamente, eso era lo único que podía hacerme reconsiderar una decisión que tenía bien tomada: que estuvieran en riesgo los intereses del Partido Socialista, nuestra imagen colectiva como proyecto, la autoridad del presidente del Gobierno y secretario general y, por supuesto, la estabilidad del Gobierno de nuestro país.
Yo ingresé en una sede socialista cuando tenía apenas 16 años. Era apenas una adolescente, pero estaba convencida que quería defender los ideales de justicia, libertad e igualdad… cualquiera que intuyera en aquel momento alguien que era sólo una adolescente. Lo hice porque sabía que estos ideales, sin una organización fuerte y unida que los defienda, no son nada.
Hoy considero que mi mejor aportación es esta decisión en pro de la unidad de mi partido y de una reflexión serena por parte del Partido Socialista. Hay quienes piensan que el futuro se conquista con fuerza, y es verdad. Pero en el Partido Socialista sabemos que el futuro se conquista con fuerza y con generosidad.
Estoy a disposición, como siempre, de nuestro secretario general y presidente, y también lo estoy, sin condición alguna, a disposición de este partido y de quien este partido considere que debe ser el candidato a las próximas elecciones generales de 2012. Muchas gracias».
ROBERTO BENITO / Madrid
27/05/2011
La eterna aspirante que no pudo ser
Hasta hace poco, muchos se preguntaban todavía si Carme Chacón daría finalmente el paso y se enfrentaría a Rubalcaba en unas elecciones primarias, cuando en realidad había respuesta desde hace tiempo: ha sido candidata a suceder a Zapatero al menos desde que, en abril de 2008, fue nombrada por él ministra de Defensa, si no antes.A sus 40 años, Carme Chacón (Esplugas de Llobregat, Barcelona, 1971) lo ha logrado todo en política tras seguir una carrera modélica. Afiliada desde los 18 años a las Juventudes Socialistas, ocupó un acta de concejal en su pueblo y en 2000 apoyó al candidato correcto en el 35º Congreso del PSOE. Pieza clave de la Ejecutiva socialista desde entonces, fue portavoz del partido, adquirió experiencia parlamentaria como vicepresidenta del Congreso y ha ocupado dos carteras ministeriales, la de Vivienda y la de Defensa.
El gran impulso político a su carrera, lo que la situó en todas las quinielas para optar a lo más alto, fue su nombramiento como la primera mujer al frente de los ejércitos en España. Eso, y haber sido miembro ilustre del zapaterismo, cuyas esencias pretende encarnar. Eso, y ser mujer y catalana, como se repite insistentemente cuando se quiere destacar sus virtudes. Eso, y tener 40 años, lo que la convierte en la dirigente política mejor situada de su generación.
Ella conoce a la perfección todas las características que la convierten en potencial candidata y las ha explotado al máximo. Como también es consciente de sus defectos y de los riesgos a los que se enfrenta en un departamento como el de Defensa, que ha gestionado intentando que potencie su carrera y no le afecte lo más mínimo.
Los beneficios de su nombramiento hace tiempo que los cosechó y ahora afronta la dirección de un ministerio en el que cualquier día se puede producir una crisis que haga añicos una imagen pública hasta entonces inmaculada. ¡Qué bien hubiera recibido Chacón un nombramiento el pasado otoño en otra cartera y como vicepresidenta!
No fue así -dicen algunos que por las diferencias que ha mantenido con Zapatero en los últimos tiempos- y le tocó seguir gestionando los asuntos de los ejércitos de la misma manera que lo ha hecho los últimos tres años: con prudencia y discreción, con autoridad y control exhaustivo de todo lo que se cuenta sobre su departamento, con una sonrisa generosa cuando ha hecho falta y una afilada dialéctica contra la oposición cuando ha sido necesario.
Sólo así ha conseguido mantener intacta su imagen y no sufrir apenas desgaste, pese a haber cometido errores, como fue el anuncio precipitado de la retirada de las tropas de Kosovo en 2009, o haber implicado a España, poco dada a aventuras militares, en el conflicto de Afganistán -la ministra ha doblado los efectivos en el país y los ha puesto a realizar una ofensiva en toda regla contra los talibán- y en la guerra contra el régimen de Gadafi.
Todo ello lo ha mezclado siempre con contadas intervenciones políticas, separando su labor como ministra de su figura como dirigente del PSOE. Y siempre, absolutamente siempre, actuando como si el debate sucesorio no fuera con ella. Dejándose querer, dejándose adular, dejándose buscar. Dando señales -como cuando dijo que España estaba preparada para tener una mujer en la Presidencia del Gobierno-, pero no terminando nunca de postularse. Dos pasos adelante y uno atrás, dos adelante y uno atrás. Cultivando con mimo su figura de aspirante a todo.
Realmente, la única vez que Chacón ha hablado claro sobre la sucesión de Zapatero ha sido para anunciar que no optará a ella. Es decir, ayer. Tenía elaborado su discurso desde hace tiempo -un discurso que, en cierta manera, iba a ser contra el Zapatero del último año- y los resultados del 22-M iban a reforzar su candidatura, en el sentido de que los electores habían castigado al partido por su giro a la derecha, por lo hecho desde que Rubalcaba tomó las riendas políticas del Ejecutivo.
Quizá por eso, porque tras las elecciones sus opciones aumentaron, cuando Chacón ya se estaba en su puesto en la línea de salida, se ha organizado rápidamente el cerco sobre ella y ella o no ha sabido o no ha querido defenderse.
Hay algo de falta de coraje en la renuncia que hizo ayer la ministra, de temor a cometer un error fatal que le impida alcanzar el último objetivo político que le queda por delante: liderar el partido y ser candidata a la Presidencia del Gobierno.
La duda que queda es si ésta era su gran oportunidad o si volverá a tener una al menos similar. Su edad y su experiencia invitan a pensar que sí, pero lo cierto es que los próximos años serán duros. La vieja guardia puede atar la sucesión en un congreso; ocurra lo que ocurra en las elecciones generales, es seguro que Chacón dejará de contar con la plataforma política que supone ser ministra de Defensa, y tiene difícil volver a la que antaño era su otra salida política natural, el PSC, que en la campaña del 22-M no la ha invitado a ningún mitin.
Sólo el tiempo dirá si Chacón acertó o no aquel 26 de mayo, si dio el paso acertado para ser la primera presidenta de España o si cometió el error de su vida. De momento, es la eterna aspirante que no pudo ser.
HÉCTOR MARÍN / Barcelona
27/05/2011
Y, además, le roban el coche
El robo se produjo pasada la medianoche del lunes y fue denunciado al día siguiente en la comisaría local de los Mossos d'Esquadra, que trabajan en la localización del coche. Además del vehículo de la ministra de Defensa, los dos delincuentes sustrajeron un casco de moto y unos guantes en el adosado colindante. Tras forzar la puerta del garaje de la casa de la ministra, se llevaron el Volkswagen, explicaron fuentes policiales. Los cacos entraron en dos viviendas de la urbanización.
Chacón, que vive en Madrid y el domingo viajó a Esplugues para votar en las municipales, compró la vivienda en 2005.
SANTIAGO GONZÁLEZ
27/05/2011
Un candidato solo
¿Está preparado un país para ser gobernado por una mujer? Miremos precedentes, no ya en la Europa más desarrollada, sino fuera, en el Tercer Mundo incluso: la elección de Golda Meir en Israel dos años antes de que Chacón naciera. Sri Lanka eligió hace 50 años a Simiravo Bandaranaike; India, a Indira Gandhi en 1966; Pakistán, a Benazir Bhutto en 1988; Argentina tiene una tradición de gobernantas, aunque desastrosas: Eva Perón, Estela Martínez y Cristina Kirchner; Chile estuvo preparado para Michelle Bachelet; Nicaragua para Violeta Chamorro; Filipinas, para Corazón Aquino y Gloria Macapagal; Brasil, para Dilma Rousseff; Costa Rica, para Laura Chinchilla, y Liberia, para Ellen Johnson Sirleaf. Entre otras.
Zapatero, que la aupó, la ha dejado caer y ésa es la verdadera medida de su talento en el ámbito doméstico, en su habilidad para manejarse en un partido que ha conseguido hacer a su imagen y semejanza. Va a conseguir una victoria pequeña, sacando adelante su propuesta de elecciones primarias. La rebelión de los barones que ha encabezado Patxi López reclamando un congreso extraordinario acabará seguramente mañana en el Comité Federal, con la proclamación de unas primarias sin sorpresas: con un solo candidato. No es el dedazo de Aznar: aquí se hacen las cosas democráticamente, con primarias, pero sin aglomeraciones que introduzcan confusión en la foto finish. Alguien, presumiblemente su impulsor, ha dejado caer a Chacón o le ha hecho una oferta que no ha sido capaz de rechazar. Su rueda de prensa de ayer es la demostración empírica de que la pelea le venía grande.
A los congresistas les ofrecerá una alternativa sin: una conferencia política en otoño que elabore el programa para las elecciones de marzo. ¿Qué ganará con esto el saliente? Dejar el partido atado y bien atado. A Zapatero siempre le ha importado más el poder que el objeto sobre el que ejercerlo. De ahí su relativización del concepto de nación, el reparto del Estado entre los nacionalismos periféricos, a condición de que éstos le apuntalaran en el concepto residual. Con el partido viene a pasar lo mismo: serán él y los suyos quienes hagan las listas electorales, el control de lo que quede.
Será un desastre. Unas elecciones en otoño le permitirían presentar los brotes verdes de la hostelería veraniega. Esta opción le llevará a disolver al llegar a Navidad y ya no habrá Parlamento en los tres meses siguientes: con el paro recrecido, enero y febrero van a ser meses muy duros. Ni siquiera sabemos si aguantarán para entonces los acampados de Sol, sobre los que el candidato único no parece tener nada que decir. Ni que hacer.
Madrid
27/05/2011
Ibarra desnuda a Rubalcaba
JUAN CARLOS RODRÍGUEZ IBARRA. El ex presidente de Extremadura cree que Alfredo Pérez Rubalcaba aceptará ser el candidato del PSOE para las próximas elecciones generales si tiene la «garantía» de que será elegido también secretario general del partido «antes o inmediatamente después» de los comicios. «En caso contrario, nos encontraríamos con la sorpresa de que no hubiera ninguno de los dos candidatos que se llevan meses vaticinando», explicó durante una tertulia en RNE recogida por Europa Press. «Si Rubalcaba, o cualquier otro, es sólo candidato y no secretario general, pudiera ser que perdiera las elecciones y fuera un candidato kleenex, que se coge y se tira después de las elecciones. Eso sería una mala operación porque volvería a plantear al PSOE una sucesión y sería volver a empezar la historia».
GUILLERMO FERNÁNDEZ VARA. El secretario general del PSOE en Extremadura opinó ayer que, con su decisión, Carme Chacón demuestra que los intereses de los españoles están «por encima de los individuales o de partido».
JOSÉ MARÍA BARREDA. El presidente en funciones de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha señaló que la decisión de la ministra supone haber «dado un paso atrás para beneficiar la unidad del partido en un momento en el que es importante que así sea». «Yo creo que ha sido una actitud valiente, coherente y que favorece mucho el transcurso de los acontecimientos», indicó.
JOSÉ ANTONIO GRIÑÁN. El presidente de la Junta y secretario general del PSOE andaluz agradeció el gesto «encomiable» de la ministra de Defensa y dijo que ella «sí ha entendido muy bien el mensaje de las urnas». Griñán expresó «en nombre de los socialistas andaluces» su «reconocimiento al gesto de generosidad, de cariño al partido y, sobre todo, de subordinar los intereses particulares a los del partido y los ciudadanos». «He compartido sus reflexiones y lo que una gran amiga mía me ha querido expresar, y yo he dado mi opinión», explicó. Y añadió que el escenario que se abre ahora es el de «un Comité Federal que cumplirá el reglamento y abrirá las primarias, como debe ser en una circunstancia como ésta, porque así está escrito en los reglamentos del partido».
LEIRE PAJÍN. La ministra de Sanidad alabó la «generosidad inmensa» de su compañera en el Gobierno al decidir no concurrir a las primarias socialistas e instó al PSOE a permanecer «unido en torno al candidato que se presente». «Este momento requiere de responsables políticos que antepongan los intereses del país y del partido a los personales, y eso es lo que hemos visto en Chacón».
JESÚS EGUIGUREN. El presidente del PSE defendió la continuidad de Zapatero como líder del PSOE y candidato socialista en las próximas elecciones generales y dijo que, en lugar de debatir entre primarias o congreso extraordinario, «lo que haría sería obligarle a que se replantee su decisión» de retirarse. «Siempre he pensado que Zapatero no tenía que irse. Entonces, esta polémica de ahora no me interesa», añadió. «Yo he estado siempre a favor de Zapatero, Euskadi le debe mucho a Zapatero y parte del desgaste es porque está haciendo la paz en Euskadi».
JOSÉ MONTILLA. El primer secretario del PSC, el partido al que pertenece la ministra de Defensa, censuró lo que entiende como «maniobras en absoluto limpias» dentro del PSOE y la «campaña» desarrollada «estos días». Oficialmente, los socialistas catalanes difundieron un escueto comunicado: «Carme Chacón tiene todo nuestro apoyo. Respetamos su decisión porque Carme Chacón, como siempre, la ha tomado pensando en lo que más conviene al Partido Socialista».
FELIPE GONZÁLEZ. Un día después de la renuncia de Chacón, el ex presidente del Gobierno publica hoy un artículo en el diario El País en el que pide una candidatura de consenso para las elecciones generales y rechaza las primarias. Según defiende, «importa decidir pronto» y evitar «peleas».
ROSAMARÍA ALBERDI. La secretaria de Organización del PSOE balear consideró que la decisión de la ministra de Defensa es la «mejor solución», ya que, a su juicio, el partido está ahora para «unirse y sumar esfuerzos y no para elegir candidatos».
AMPARO RUBIALES. La vocal de la Comisión Ejecutiva del PSOE andaluz Amparo Rubiales puso en valor el «gesto de generosidad increíble» de Chacón, pero lamentó «que siempre seamos las mujeres las que tengamos que dar pasos atrás para dejar el sitio a los hombres».
PSM. El Partido Socialista de Madrid reclamó ayer «sentido común» de cara al Comité Federal del PSOE. Su líder, Tomás Gómez, que declinó hacer declaraciones sobre Chacón, criticó por la mañana a los que sólo defienden las primarias cuando creen que las van a ganar y dijo que él respeta más «a los que nunca han querido primarias».
JUSTINO SINOVA
27/05/2011
Lo mejor para España
El misterio del debate que tiene entretenido al partido bajo los efectos del seísmo electoral es la permanencia o la jubilación de Zapatero, si les merece la pena que siga dirigiendo el Gobierno (es un decir) o resuelven aparcarlo. La polémica entre elecciones primarias y congreso del partido para salir del abatimiento postelectoral es el dilema ZP sí, ZP no. Con las primarias, Zapatero podría seguir controlando el aparato, que es lo que quiere; con un congreso, de Zapatero no quedarían ni las raspas, que es lo que acaricia su hasta ahora fiel sucesor, Rubalcaba, dispuesto a hacerse con las riendas del partido sin disputas de otros militantes (ya ha logrado la retirada de Carme Chacón, cuyo supuesto valor político desdeña). Y no hay más: seguir unos meses con o sin Zapatero, ésa es la cuestión.
Pero el gran asunto no es el futuro inmediato del peor presidente del Gobierno que ha tenido la democracia y, al mismo tiempo, el peor líder que ha tenido el PSOE (aunque esto mejor que lo eluciden sus militantes, sino el destino de España. La discusión sobre primarias en el PSOE con uno o más candidatos o congreso no es de vital interés para los españoles, pero sí la celebración de elecciones generales ya. Porque están en juego el presente, penosamente deteriorado, y el futuro, fácilmente empeorable, de España.
Zapatero pretende prolongar la agonía que preside hasta marzo (o abril) de 2012. Pero ante su débil estado de ánimo, su limitada capacidad de maniobra, su incompetencia para enfrentarse a las dificultades nacionales, su afición a provocar problemas (leyes sobre la muerte, sobre medidas aleatorias para la igualdad...) y el desbarajuste que sufre su partido, dilatar la situación es un grave compromiso que damnifica a España y que sólo beneficia, si acaso, a sus propios intereses y de algunos de quienes le acompañan.
Si Zapatero antepusiera España, se dispondría a una solución rápida para su relevo y aprovecharía para ello el Comité Federal de su partido de mañana sábado, e inmediatamente a disolver las Cortes y a convocar generales para la primera fecha posible, septiembre u octubre. Es incluso la mejor solución para su partido ante la evidencia de que cuanto más tiempo pase con el actual barullo más votos se le escaparán, pero es, sobre todo, la mejor solución para España, y eso es lo que importa.





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