e-pesimo Auxiliar 1

Auxiliar1, Auxiliar2, Auxiliar3 y Auxiliar4 son Blogs auxiliares de epesimo y de e-pesimo

Actualización de madrugada

Mi foto
Nombre:
Lugar: Cantabria, Spain

domingo, 17 de abril de 2011

PARTIDOS: Rajoy, contra un Gobierno «de chirigota»


C. REMÍREZ DE GANUZA / Zaragoza
Enviada especial

Rajoy, contra un Gobierno «de chirigota»

Zapatero embusteroRehuye toda mención a Aznar o al Pacto Antiterrorista y habla de propuestas
Ya le puede caer lluvia fina o chuzos de punta. Ninguna de las críticas recibidas del PSOE en los últimos días y horas han hecho mella en un Mariano Rajoy empeñado en hablar de propuestas y en conectar con el centro electoral, ese «80% de la sociedad que no es dogmática ni doctrinaria», según dijo ayer en Zaragoza.

El líder del PP obvió todos los emplazamientos recibidos desde el partido del Gobierno sobre el doble juego del PP en política antiterrorista, o sobre su propia complicidad con Aznar tras la sorprendente y aparente defensa que éste hizo de Gadafi.

Ante centenares de jóvenes de Nuevas Generaciones, que este fin de semana celebraron su congreso, Rajoy dejó claro que todo cuanto sale del PSOE contra el PP hay que interpretarlo en clave interna de partido y que en nada afecta ni interesa a los españoles. Y éste fue su mensaje más claro. Como si quisiera poner a la crisis un farolillo rojo en medio de la tormenta de las primarias socialistas y el rifirrafe de precampaña, el líder del PP subrayó que el PSOE está «enormemente activo contra el PP» y «desorientado y pasivo frente a la crisis», en una suerte de «resignación» en la que el PP no está dispuesto a participar. Así, Rajoy describió al PSOE como «ese Partido Socialista que está envuelto en sus problemas internos» y en el que «parece que da votos» competir por «quién se mete más con Rajoy».

Es curioso cómo el anuncio de retirada de Zapatero ha influido en el discurso de Rajoy. Ayer no le nombró ni una vez, aunque, desde luego, se refirió al «presidente del Gobierno» para reprocharle su traspiés en China. «No es serio que un presidente vaya a China a anunciar inversiones en las entidades españolas, para que al día siguiente le desmientan los responsables de ese fondo de inversiones». Sobre todo, le reprochó el efecto negativo de este incidente, unido a las previsiones económicas del Ejecutivo, contrarias a las de todos los organismos internacionales, en «la credibilidad» y «la confianza» hacia la economía española. «La gente», dijo, «acaba tomándose este Gobierno a chirigota».

Si Zapatero ha desaparecido del discurso de Rajoy, no lo ha hecho así su Gobierno, y en alusión implícita a su ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, protestó por los cinco millones de parados anunciados ayer. Además, y de manera particular, se quejó de que «quizá el Gobierno necesite recurrir al Fondo de Reserva de la Seguridad Social».

En su reeditado no me resigno, Rajoy vendió ante los jóvenes del PP dos cosas: la experiencia de Gobierno con José María Aznar al frente -al que sí nombró en este caso de manera explícita- y su propia alternativa. «Mientras ellos siguen haciendo daño y resolviendo sus problemas internos», dijo, «nosotros estamos con nuestras propuestas». Así, prometió registrar en breve en el Congreso su anunciado proyecto de ley para los emprendedores, y una iniciativa para «suprimir el canon digital».

Enviado especial

Zapatero pide a Aznar que «no ponga a España más zancadillas»

MANUEL SÁNCHEZ / Albacete

Llegado casi directamente desde Pekín, José Luis Rodríguez Zapatero no faltó en la tarde de ayer al mitin previsto en Albacete, al que acudió con un mensaje claro para José María Aznar y, en general, para el PP: que «no ponga a España más zancadillas», ni sobre su solvencia económica ni en la lucha contra el terrorismo de ETA.

Tras recordar las declaraciones de Aznar y Mariano Rajoy, les reclamó «contención en temas de Estado, en asuntos que son de todos. Y no los critico, sólo se lo pido».

Y es que pese al largo viaje, Rodríguez Zapatero llegó con ganas de contestar abiertamente a las últimas declaraciones de los dirigentes populares, especialmente las referidas a su viaje a China.

Zapatero recordó que ha oído decir a Aznar que España no podrá pagar sus deudas o lo tendrá muy difícil, y que Rajoy también le ha criticado por su viaje.

Elevando sensiblemene el tono de voz, afirmó: «Ahora que ya sabéis y saben la decisión que he tomado, les pido sólo una cosa: que me pongan todas las zancadillas que quieran a mí, pero no se las pongan a España en temas de Estado, como es nuestra solvencia en el mundo y nuestro fortaleza económica».

Rodríguez Zapatero recordó que ha ido a China a dar apoyo a empresarios españoles y a traer inversiones que aseguró «van a ser importantes». Por ello, indicó que «cuando un gobernante va a defender eso, y la economía de su país, criticar al Gobierno no ayuda.

«Hay cuestiones en donde hay que tener contención, sentido de la responsabilidad, sentido de país, de proyecto común. Hay cuestiones que son de todos, y todos tenemos que defenderlas, estemos en el Gobierno o en la oposición», afirmó el líder socialista.

Pero, a continuación, hubo otro toque de atención al PP, aunque con el tono conciliador que suele utilizar Zapatero, y fue en materia de terrorismo.

«Tampoco puedo callarme ni aceptar», dijo, «que cuando más estamos derrotando a ETA, el PP todavía utilice la lucha antiterrorista contra el Gobierno. Y no me puedo callar, y puedo decirlo muy alto y muy claro, porque cuando estuvimos en la oposición en mis cuatros años, y los cuatro anteriores, siempre el Gobierno de Aznar tuvo el respaldo en la política antiterrorista pasara lo que pasara, porque está por encima de la lucha de partidos».

En contraposición a esta actitud, el líder del PSOE puso en valor el comportamiento de su partido en este asunto, yen otros muchos, «donde siempre, como ahora, ponemos el interés general por encima del interés del partido o cualquier circunstancia de liderazgo», dijo en una clara referencia a su decisión de no volver a ser candidato en 2012.

Zapatero no dijo ni una palabra del último pronunciamiento público de Aznar sobre la intervención de la comunidad internacional en Libia, pero de criticarlo ya se encargaron varios ministros como el de Fomento. José Blanco emplazó a Rajoy a que dé explicaciones, «hoy mejor que mañana, porque Aznar es el único líder europeo que no apoya lo que se está haciendo en Libia y el único que apoya a Gadafi».

El resto del mitin de Rodríguez Zapatero, que posiblemente sea el único que comparta en esta campaña con el candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta de Castilla-La Mancha, José María Barreda, lo dedicó a explicar, una vez más, cómo su Gobierno ha combatido la crisis y la necesidad de explicar a los ciudadanos qué se ha hecho.

El líder socialista se amarró al discurso de que el PSOE no puede consentir que se le eche la culpa de la crisis ni de la desregulación financiera; «eso no lo vamos a consentir».

Por el contrario, Zapatero explicó que a su Gobierno lo que le ha tocado hacer es combatirla, «y lo hemos hecho manteniendo el Estado de bienestar, ampliando al máximo la protección a los trabajadores que perdían su empleo, mejorando las becas, las pensiones mínimas, la sanidad, defendiendo la Ley de la Dependencia, y manteniendo las grandes leyes sociales que se han hecho en este país».

PABLO PARDO / Washington
Especial para EL MUNDO

La controversia de Aznar sobre Gadafi

Dice que es un «amigo extravagante, pero amigo» y critica que Occidente le ataque
La controversia sobre las declaraciones de Aznar tiene su origen en un vídeo colgado hasta el viernes en una web de la Universidad de Columbia, en Nueva York, y realizado por una cámara de seguridad a la que tuvo acceso EL MUNDO el viernes. La cámara, que funciona las 24 horas del día, y graba lo que sucede en un aula de la Escuela de Negocios de ese centro, recogió la conferencia dictada por el presidente de honor del Partido Popular, el pasado lunes, titulada El ex primer ministro [sic] de España, el señor José María Aznar, acerca de la Unión Europea.

El vídeo, de una hora y 40 minutos de duración, dejó de estar colgado en la web de Columbia ayer. Este periódico trató de ponerse en contacto con los responsables de comunicación de la Universidad para saber la razón por la que la página daba error, pero al cierre de esta edición no había obtenido respuesta. Como suele ser casi una costumbre en las intervenciones de Aznar en Estados Unidos, las declaraciones más polémicas se produjeron en el turno de preguntas y respuestas. Es ahí cuando, tras una hora y 17 minutos de filmación, Aznar afirma: «Gadafi es un hombre muy extraño y extravagante, ¿no? Pero no es estúpido. Lleva en el poder desde 1969, cuando yo era un bebé [Aznar tenía 16 años entonces]». Pero en 2003 pensó: «Esta gente [EEUU] invadió Irak y ahora puede venir aquí y a lo mejor hacen el cambio de régimen en Libia. Y eso significa yo [sic]. Y no me gusta».

«Así que Gadafi dice: 'Desde este momento, yo apoyo todos los esfuerzos del mundo occidental contra el terrorismo'. Y los respeta. 'Y yo elimino o abandono todos los programas de armas [libios]: nucleares, biológicas y químicas'. Y lo abandona completamente». Aznar concluye: «Y se convierte en un amigo extravagante, pero en un amigo, al tomar estas decisiones, y la consecuencia de ello es que los países occidentales le atacan». Cuando llevaba 50 minutos de intervención, Aznar también había afirmado que, con el actual endurecimiento de la política monetaria por parte del BCE, España tiene «muy, muy complicado pagar nuestra deuda».

Las declaraciones de Aznar en Columbia contrastan con las que él mismo había realizado menos de dos semanas antes, el 29 de marzo, cuando fue entrevistado por el director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, en la cadena de televisión Veo7. En aquella ocasión, Aznar defendió el derrocamiento de Gadafi: «Yo apoyo lo que significa una acción de la comunidad internacional. Lo que hay que ser es coherente con todas sus consecuencias», dijo en referencia a la intervención de la OTAN en Libia.

«Todas las guerras son horribles, pero algunas son inevitables», afirmó Aznar en la entrevista, en la que declaró que «es imposible defender a una parte de la población y al mismo tiempo no cambiar el régimen de Gadafi». El ex presidente del Gobierno equiparó la actual intervención en Libia a la invasión de Irak, que él apoyó. «Le voy a decir la verdad: no creo que los iraquíes sean de peor condición que los libios», dijo Aznar a Ramírez. El ex presidente se lamentó de que el actual Ejecutivo socialista, que retiró a las tropas españolas de Irak en 2004, apoye la intervención en Libia e incluso haya enviado tropas de combate a ese país, algo que él no hizo en ningún momento en 2003.

La Fundación para el Análisis de los estudios Sociales (FAES), el think tank que preside Aznar, replicó ayer a la publicación de las declaraciones por ELMUNDO.es emitiendo un comunicado en el que declaraba que «Aznar no considera a Gadafi ningún amigo. Sí dice que, en 2003, después de su renuncia, por miedo a una intervención en Libia, a los programas de armas químicas, biológicas y nucleares que tenía, se convirtió en un 'amigo extravagante' para la comunidad internacional».

En su nota de prensa, FAES también declara que «en ningún caso Aznar ha defendido ni defiende el mantenimiento de Gadafi al frente de Libia. Lo que ha reclamado y defiende es una política que permita pasar de la autocracia a la democracia. Así, el 24 de febrero, en Madrid, aseguró: 'Lo que estamos viendo en el norte de África da la razón a quienes pensamos que la libertad es para todos y que no hay excepciones culturales al ansia universal de libertad'».

LEONOR MAYOR / Barcelona

Mas contrata a más eventuales de los que prometió

Prevé plazas para 148 asesores, pese a que se había propuesto no superar los 130
En el debate de investidura, Artur Mas anunció que el número de trabajadores eventuales de la Generalitat se reduciría de los 218 que contrató el tripartito a 130. Ese compromiso de ahorro se trasladó a un acuerdo de Govern de 18 de enero, por el que el Ejecutivo de CiU reiteraba el techo de 130 eventuales.

Este acuerdo precisaba el número máximo de eventuales que podía tener cada uno de los 12 departamentos de la Generalitat. El tope era de 30 para Presidencia, 12 para Gobernación y ocho para cada una de las demás consejerías.

El Ejecutivo no tardó ni tres meses en superar el límite que se había autoimpuesto. El 3 de marzo, Gobernación colgó en su web un listado de los eventuales previstos para cada Departamento. El total de plazas para cubrir es de 148, y no de 130 como establecía el acuerdo de Govern.

Presidencia, que había situado el listón en 30 plazas para eventuales, ha previsto 47 puestos para este tipo de personal. Cultura, cuyo listón estaba en ocho, ha ampliado el límite a 11 plazas. Economía ha pasado de los ocho iniciales a 12 puestos. Justicia podrá contar con nueve en lugar de ocho y Gobernación ha añadido uno a su lista, por lo que tendrá 13 en lugar de 12 eventuales.

Aunque el número de plazas supera a las prometidas, aún no se han cubierto todas. Pero sí hay dos departamentos que ya han contratado a más eventuales de los previstos. Son Presidencia, que tiene 34 asesores, superando en cuatro el límite, y Cultura, que cuenta con 11 eventuales, tres más de los previstos.

Fuentes de Presidencia argumentan que la promesa de limitar los cargos eventuales no incluía al personal de la Generalitat en las delegaciones en el extranjero o en Madrid, y tampoco a los asesores de los tres ex presidentes de la Generalitat, que disponen de oficinas propias.

Pero incluso descontando a estos empleados, Presidencia contaba ya el 3 de marzo con 31 eventuales, es decir, uno más de los que el president prometió. De éstos, 29 tienen remuneraciones equiparables a funcionarios del grupo A, el máximo consignado por la ley. Los dos restantes pertenecen al nivel C.

El Departamento de Mas cuenta con dos adjuntos al gabinete de protocolo, un jefe de análisis de buenas prácticas, un coordinador de asesores, un asesor de la secretaria de Govern, otro de prensa, otro de protocolo, otro de relaciones institucionales, uno más de la oficina del portavoz y otro de la del presidente. También ha contratado a un responsable de información y a siete encargados de las oficinas territoriales de la Generalitat en Cataluña.

La lista se completa con un responsable de la residencia del presidente, uno de prensa, dos más de protocolo, uno de relaciones institucionales, dos técnicos y cinco secretarias; 31 eventuales en total. En la lista también están los tres responsables de las oficinas de los ex presidentes que, según el acuerdo de Govern, «no computan en el límite». Si se incluyeran, la lista de Presidencia se elevaría a 34, cuatro más de los prometidos.

También Cultura, que dirige el ex socialista Ferran Mascarell, ha superado el límite prometido, ya que el 3 de marzo contaba con 11 eventuales, tres más del límite de ocho.

Links to this post:

Crear un enlace

Home

Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis

Visitor Map
Create your own visitor map!