PARTIDOS Y EL CULEBRÓN DE LA SUCESIÓN EN EL PSOE: La 'doctrina Botín' prende en el PSOE y desinfla el comité federal del sábado 2

MARISA CRUZ / MANUEL SÁNCHEZ
Madrid
La 'doctrina Botín' prende en el PSOE y desinfla el comité federal del sábado 2
Los más fieles a Zapatero han acogido la filosofía de Emilio Botín como una constatación de sus propias tesis, y los que deseaban un anuncio de despedida rápido, como un aviso, sobre todo después de que el propio presidente afirmara que el calendario político es «secundario» y no debe interferir en ningún caso en la agenda económica.
Con estos mimbres, se desinflan las expectativas generadas en torno al comité federal del próximo sábado en el que, según muchos y muy destacados socialistas, Zapatero tenía planeado desvelar el secreto sobre su futuro. A saber, que no repetirá como candidato.
Ahora, tras las palabras de Botín y la posterior respuesta del presidente, el número de quienes creen que el anuncio se mantiene en pie ha descendido mientras se incrementa el de quienes aseguran que «éste no es el momento de la sucesión».
Pese a todo, fuentes muy cercanas a Zapatero aseguran que éste acudirá a la cita del máximo órgano del partido entre congresos dispuesto a hacer «un discurso potente» en el que dará «claves». Estas fuentes descartan que el presidente revele su futuro, pero sí afirman que probablemente marque una hoja de ruta lo suficientemente clara como para apaciguar el debate a medio plazo. Y ¿qué es a medio plazo? En Moncloa sugieren el mes de septiembre, cuando las reformas económicas hayan adquirido «velocidad de crucero».
En cualquier caso, ayer fueron muchos los que se prestaron a afirmar públicamente que el debate sucesorio «no toca».
El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, aseguró que no volverá a pronunciarse sobre la posible sucesión de Zapatero. «Todo lo que sea enfrascarnos en asuntos internos nos podrá ocupar y preocupar a nosotros, pero a los ciudadanos les preocupa bastante poco». Vara cree que ahora «hay que trabajar para intentar resolver la situación y presentar un proyecto a los ciudadanos».
El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, que ayer se reunió con el presidente en La Moncloa, no dudó en defender que «el debate se centre en salir de la crisis», lo cual, en su opinión, «está muy alejado del debate sucesorio», y casi parafraseando a Zapatero añadió: «Hay que sacar de en medio el debate político» y centrarse en impulsar las reformas económicas.
En línea similar se expresó el vicesecretario y portavoz del PSC, Miquel Iceta, quien recalcó que entre los socialistas catalanes hay unanimidad en que ahora no es «momento para incertidumbres» y, por tanto, que ésta no es la mejor ocasión para abordar la eventual sucesión.
Para la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, una de las personas más fieles al presidente, Zapatero no tiene intención de «anunciar previamente» cuándo desvelará su futuro y, además, quiere centrarse en sus responsabilidades de Gobierno.
Padre e hijo
Botín tiene seis hijos dedicados a la banca, y Zapatero bien podría ser el hijo político. No es nada raro que el presidente del Santander esté muy satisfecho con las reformas que está llevando a cabo el presidente del Gobierno desde su repentina transfiguración de la que en mayo se cumplirá un año. Entre los clientes con hipoteca y los bancos, Zapatero ha optado por estos últimos en el convencimiento de que, si no lo hace, España se irá al garete. Lo sorprendente es que Botín nunca abandonó a Zapatero, ni siquiera cuando era un hijo descarriado que creía que nunca le iba a fallar a su electorado y que la tierra sólo pertenecía al viento. El banquero defendía al muchacho contra todo el mundo. «Cuidadme al presidente». Como el padre preocupado de que el chico viva solo en la gran ciudad derrochando su capital político en cosas rentables sólo a corto plazo. Si no le abandonó entonces, mucho menos lo va a abandonar ahora, que ha vuelto a casa cual hijo pródigo y arrepentido después de haber malgastado su capital político.
«La prima de riesgo es un marcapasos que sigo todos los días», dijo Zapatero. No está mal para el jefe del Gobierno más a la izquierda que ha tenido España. La frase tiene que sonar a música celestial en los oídos de Botín y del resto de los grandes banqueros y empresarios, cuya preocupación por la crisis es macroeconómica, ya que ellos tienen los mismos sueldos y siguen viajando en jet privados para ir a las reuniones. A diferencia de los pequeños empresarios y autónomos, que han tenido que cerrar la persiana porque los que se reúnen con Zapatero han cerrado a su vez el grifo del crédito.
Sería una chiquillada que Mariano Rajoy y sus colaboradores se cabrearan con Botín por esta tontería. Muy al contrario, deberían estar encantados de la vida. Lo que le faltaba al PSOE es que fuera Botín quien decidiera cuándo y cómo debe retirarse Zapatero. Bien es verdad que los partidos españoles siempre han tenido una querencia algo insana con los banqueros. Menos Suárez, el poder siempre ha querido ser amigo del dinero.
M. S. / Madrid
Tomás Gómez va primero en el Hipódromo del PSOE
Gómez, que ya tuvo una sorprendente arrancada la pasada semana, llegó a tener ayer porcentajes del 25% de los votos, pero fue bajando y cerró como primero con el 17,7%.
En segundo y tercer lugar seguían Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón, aunque la ministra de Defensa ha entrado con menos fuerza esta semana. Rubalcaba se mantiene sólido, con el 14,9%, y Chacón le sigue a tres puntos mientras que la semana pasada acabó a menos de uno.
Otra sorpresa es que una nueva amazona, la ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar, se ha situado sólidamente en la cuarta posición, con más de un 8% de apoyos. Pese a no ser militante del PSOE -lo que le impediría optar a la candidatura oficialmente-, el último gran fichaje de los socialistas parece que tiene tirón en el partido. «No es de nuestra sangre, pero es un pura sangre», comentó el domingo en Alcázar de San Juan un dirigente socialista tras escucharla en el mitin.
En el trío de cola aparecen tres jinetes que siempre han estado más cerca de la cabeza que de las últimas posiciones. Con porcentajes de entre el 5% y el 6%, Javier Solana, José Luis Rodríguez Zapatero y José Bono demuestran que les empiezan a fallar las fuerzas. Quien no ha entrado bien en carrera ha sido la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, que ocupa la última posición con poco más del 4%. Pero la semana es muy larga.
A. M. / Madrid
El PP «no llevará nunca en sus programas» el copago sanitario
Hace días que el runrún se extendía desde distintas esferas, pero ayer alcanzó mayor fuerza toda vez que Ramón Luis Valcárcel, presidente de la Región de Murcia, hizo alusión a la necesidad de que los ciudadanos asuman parte de los costes derivados de la sanidad y la educación ante su jefe máximo, Mariano Rajoy. En otras palabras, el copago estaba, una vez más, encima de la mesa del debate político autonómico y nacional en época preelectoral. Y buena prueba de ello fue la enorme confusión que provocaron las palabras de Valcárcel en su propio partido.
En la mañana de ayer, el responsable del Ejecutivo murciano había aprovechado su presencia en un coloquio organizado por ABC para explicar que Sanidad y Educación son servicios que «no pueden ser soportados sólo por el presupuesto de una región o de una nación». Por ello, y teniendo en cuenta los serios problemas de contención del déficit que tienen algunas autonomías, como la murciana, explicó que «es necesario plantear que los ciudadanos también tengan que asumir parte de estos costes, en el porcentaje que sea», según informa Europa Press.
Pese a ser competencias transferidas a las autonomías, el presidente de Murcia quiso ir más allá y otorgarle entidad nacional afirmando, precisamente ante Rajoy, que «a lo mejor hay que plantear medidas muy valientes que no tengan que ver con un partido u otro, sino que sean fruto de la reunión responsable de todos los partidos para decidir cómo pagamos lo que tenemos que pagar». Es decir, puso encima de la mesa un posible pacto nacional en el que podría contemplarse el copago.
Aunque el presidente de los populares no se manifestó al respecto, sí lo hicieron Esteban González Pons, vicesecretario de Comunicación del partido, y Javier Arenas, vicesecretario de Política Territorial.
El primero aseguró en Zafra (Badajoz) no ser «partidario de establecer el copago ni en Sanidad ni en Educación», pues «deben ser universales y gratuitas para todos». Advirtió, eso sí, que espera que la «mala política» y los «errores de Zapatero» no acaben «obligando a los españoles a pagar por lo que tienen derecho».
Y Arenas, en Melilla, dijo no ser partidario de los copagos aplicados de «forma indiscriminada» y aseguró, según Efe, que el debate, de darse, debería ser una cuestión nacional y no autonómica, a la que se tendría que llegar por consenso.
Tuvo que ser Ana Pastor, responsable de Sanidad del Partido Popular, quien fijase a última hora de la tarde la que, de acuerdo con Génova, es la postura oficial del partido en relación con este tema; es decir, que está «en contra» del copago sanitario y que «ni lo ha llevado ni lo lleva ni lo llevará en sus programas electorales».
Poco después de conocerse las palabras de Ana Pastor, el Partido Popular de Murcia emitía un comunicado en el que se afirmaba que «el presidente murciano nunca se ha referido al copago para financiar la Sanidad, sino a otras fórmulas de participación de los ciudadanos con 'medidas valientes' como el céntimo sanitario».
Los populares murcianos aseguraron haber emitido la respuesta «ante la posición del Comité Ejecutivo Nacional del PSOE» -tachó lo dicho por Valcárcel de «reducción de derechos del Estado de bienestar»-, que demuestra, en su opinión, «que están muy nerviosos ante su propia incapacidad para aportar soluciones».
En el comunicado, los populares afirman que el presidente de Murcia defendió «la necesidad de un pacto de Estado para solucionar el problema de financiación de los servicios fundamentales, como la sanidad, la educación y la dependencia», toda vez que en la región «sigue creciendo la población y que hay que prestar esos servicios esenciales a los nuevos murcianos».
LUIS ÁNGEL SANZ / Madrid
Rajoy y los 111 pequeños empresarios
Mariano Rajoy y su equipo quisieron ayer contrastar los amplios salones de La Moncloa con un local algo destartalado en pleno centro de Madrid; y a los 42 más grandes empresarios de España que se reunieron el sábado con José Luis Rodríguez Zapatero, con 111 pequeños emprendedores y autónomos, desde quiosqueros hasta abogados, que se encontraron ayer con él.
La idea que quería transmitir el PP estaba clara: Zapatero se reúne con los más grandes y Rajoy atiende a los pequeños, que son más, dan más votos e incluso ayer le aplaudieron y aclamaron en reiteradas ocasiones.
Como les dijo Rajoy, en alusión velada al cónclave de Zapatero, «sin pequeñas empresas nunca habría grandes empresas». Además, les aseguró que será «muy difícil» que en un futuro haya grandes empresas si no se empieza por «apoyar, estimular y hablar bien» de las pymes. «Al pequeño empresario le ocurre como a los deportistas famosos: cuando pierden, nadie lo ve y no aparece en los periódicos», bromeó.
Sentado en una silla muy alta y con todos los empresarios escuchándole desde un nivel inferior, el presidente del PP les reiteró su programa económico, basado en la austeridad, «un plan a cuatro años y no 40», y en las reformas necesarias para crear empleo. Además, les anunció su intención de presentar pronto en el Congreso de los Diputados un proyecto de ley de emprendedores para facilitar la creación de empresas, reducir sus costes y bajar su fiscalidad, entre otros objetivos.
Tras casi una hora de charla, animó a los empresarios a que le hicieran preguntas, aunque sólo hubo tiempo para escuchar a cuatro de ellos, que le interpelaron entre aplauso y aplauso.
Rajoy les expuso, entre otras medidas, una propuesta para aprobar bonificaciones del 100% en las cuotas a la Seguridad Social que abonan las pymes para contratar a jóvenes y mujeres durante su primer año de trabajo. Eso serviría, aseguró, para atajar lo que consideró «el problema capital» de España: una tasa de paro del 20%.
El dirigente popular también reclamó que la reforma de la negociación colectiva que los agentes sociales prevén terminar en abril permita, especialmente a las pymes, el descuelgue de los convenios colectivos.
En el caso de que los empresarios y los sindicatos no se pongan de acuerdo para el descuelgue, Rajoy planteó recurrir, si se dan las causas económicas y técnicas que lo justifiquen, a la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos o al órgano tripartito de carácter autonómico para fijar las nuevas condiciones de trabajo. Además, volvió a poner el énfasis en potenciar las inversiones y conseguir que las entidades financieras vuelvan a dar créditos.
La citada Ley de Emprendedores que explicó también instará a fortalecer la flexibilidad interna de la empresa para evitar despidos e impulsar la estabilidad en el empleo.
Rajoy se felicitó por «el buen rollo que me he encontrado aquí, tal y como está el patio», y calificó el encuentro -en el que nadie le planteó ninguna dificultad ni pregunta incómoda- como «muy reconfortante».
AGUSTÍN YANEL / Madrid
Llamazares tilda a Zapatero de «mayordomo» de grandes bancos
El coordinador federal de IU, Cayo Lara, Llamazares y el eurodiputado Willy Meyer criticaron en una rueda de prensa ese acuerdo, del que Zapatero informará mañana al Congreso, porque lo consideran «un pacto contra la Europa social y contra los derechos laborales y sociales de los trabajadores».
Lara afirmó que Zapatero se ha olvidado de «los trabajadores que le dieron los votos para llegar a La Moncloa» y se ha convertido en «el representante de las grandes empresas y de la banca». «Le han dicho: 'Estás haciendo bien las cosas, chaval, continúa por esta dirección y no convoques elecciones», subrayó.
Willy Meyer anunció que IU va a presentar iniciativas parlamentarias y otras acciones para reclamar un referéndum en Europa sobre el pacto del euro, porque éste requiere modificar las Constituciones y el Tratado Europeo. «Hay que darle la palabra al pueblo, para que diga si ésta es la manera de salir de la crisis», añadió, «y estamos convencidos de que dirá que no».
DAMIÁN VILLEGAS / Toledo
Corresponsal
El PP protesta con carteles porque el PSOE rechaza hablar de empleo
El presidente de la Cámara, Francisco Pardo, decidió suspender la sesión por considerar «contraria a cualquier uso parlamentario» la actitud del PP, que calificó de «bochornosa e intolerable», mientras que los diputados socialistas, con el presidente castellano-manchego a la cabeza, abandonaron el salón de plenos.
Una vez que se reanudó la sesión, y ya con los escaños populares vacíos, Barreda acusó a María Dolores de Cospedal de haber ordenado a sus diputados que exhibieran pancartas mientras ella «ha preferido tomarse un café en la cafetería», porque es consciente de que esa actitud es «intolerable» y «no es aceptable». Sabe que «se lo reprocharían en Madrid», afirmó.
El jefe del Gobierno, José María Barreda, satirizó a De Cospedal comparándola con el capitán Araña -conocido personaje de cómic-, que acostumbraba a enviar a los demás a luchar. Ella se ha quedado fuera, añadió, para no pasar el «bochorno» de sus compañeros de escaño. Él mismo se ofreció para defender en el Congreso de los Diputados la proposición de Ley del Agua, que fue aprobada sólo con los votos socialistas, y su grupo lo aceptó.
Posteriormente, el diputado popular Leandro Esteban denunció en rueda de prensa que Barreda ha tapado la boca al 25 % de mujeres desempleadas y al 44 % de jóvenes parados de la comunidad, «porque no ha dejado que su voz se escuche en estas Cortes Regionales».
Dijo que «hoy [por ayer] ha sido la última y enésima vez que, en esta legislatura, estas Cortes, como la inmensa mayoría de las instituciones de esta región, han sido utilizadas de manera partidista, de manera sectaria, de manera improcedente y han sido, más que una institución, el cortijo de quien está acostumbrado al poder omnímodo durante 30 años, quien no oye la voz de la calle y quien da la espalda a los verdaderos problemas de los ciudadanos de esta tierra: José María Barreda».
El portavoz de los diputados socialistas, José Molina, justificó la negativa a incluir el debate sobre el empleo en el orden del día porque «no sólo hemos hablado en muchas ocasiones sobre empleo, sino que también hemos estado trabajando sobre este asunto».
Acusó al PP de «montar el numerito» nuevamente, y añadió que, con su actitud, los populares han despreciado a las Cortes regionales «sólo y exclusivamente para intentar evitar, otra vez, que se sepa que De Cospedal, cuando se trata de agua, no habla».
«Con este nuevo numerito se demuestra que Valcárcel es quien manda [en el PP] en materia de agua, y que la orden era que nuestra ley se boicoteara, porque es la que nos concedería las competencias y la participación, dijo, «y eso no lo va a tolerar Murcia porque va en contra de sus intereses».







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