EDITORIALES: Fastidiará a los conductores y no arreglará nada

Fastidiará a los conductores y no arreglará nada

El Ejecutivo multará a quien supere esa velocidad de 110 kilómetros, pero no le restará puntos del carnet. A este respecto, se seguirá aplicando la
legislacion vigente, que exige sobrepasar en más del 30% el límite de 120 kilómetros. Eso demuestra que la iniciativa nada aporta a la seguridad vial.
Según los datos del Gobierno, ello supondría ahorrarse unos 18 millones de barriles al año, equivalente a un coste de 1.400 millones de euros. Expertos consultados por este periódico aseguraban ayer que ese cálculo es excesivamente optimista y que la iniciativa solamente permitiría economizar entre un 2 y un 3%.
Sea como fuere, la medida es una improvisación en toda regla, que tendrá un impacto muy pequeño para resolver un gran problema, que molestará a los conductores y aumentará el enfado de la industria con el Gobierno. Aun suponiendo que la limitación sirviera para ahorrar algunos millones de barriles, habría que considerar también la pérdida de tiempo que implica circular a una menor velocidad, lo que también es un factor económico a valorar.
El Gobierno explicó ayer que su decisión es temporal: sólo se mantendrá mientras el precio del crudo se mueva a los niveles de estos días. Anteayer el barril de Brent rozó los 120 dólares por barril, pero luego bajó a 112 tras el anuncio de Arabia Saudí de aumentar su producción.
Resulta difícil de creer que, una vez que la medida haya entrado en vigor, el Gobierno vuelva a restablecer los límites hoy vigentes, entre otras razones, porque ello supondría modificar de nuevo unas 20.000 señales que ahora va a tener que cambiar. ¿Ha evaluado el Ejecutivo cuánto cuesta colocar pegatinas para cubrir esas señales que hay por toda la geografía española?
Otro de los reproches que se le puede formular al Gobierno es que la limitación no se ha adoptado teniendo en cuenta razones de seguridad, que siempre deberían tener más peso que cualquier otra consideración, sino que se ha puesto en marcha para lograr un discutible ahorro económico. Nuevamente el Ejecutivo vuelve a hacer gala de ese prohibicionismo que tanto le gusta, como se ha visto en el caso del tabaco, en lugar de afrontar las causas estructurales del problema que tiene España en relación a la energía.
A lo largo de estos últimos siete años, el Gobierno ha sido incapaz de elaborar un plan energético coherente, ha apostado por subvencionar las costosas fuentes renovables y se ha empecinado en demonizar la energía nuclear. La única medida de ahorro energético fue regalar a los ciudadanos una bombilla de bajo consumo, otra ocurrencia que tampoco sirvió para nada.
De aquellos polvos vienen estos lodos. El problema es ahora gravísimo porque por cada 10 dólares que sube el barril la factura petrolífera se incrementa en 6.000 millones de dólares para España. Un coste que puede agravar todavía más la crisis y afectar negativamente al crecimiento económico, por lo que sería muy conveniente que el Gobierno intentara resolver esta dependencia del crudo no con parches sino con soluciones a largo plazo.
Avala el informe del inspector Carlos Germán
El juez desmonta las maniobras de Interior
EL JUEZ RUZ ha dado un gran paso en la instrucción del caso Faisán al avalar la investigación realizada por el inspector Carlos Germán. La táctica de Interior y de la Fiscalía ha sido intentar desacreditar a este inspector, que en su informe revelaba que el chivatazo a Elosua fue llevado a cabo por órdenes que partían del ex director general de la Policía. Pero el juez ha desactivado las maniobras de Interior al señalar en una resolución que no tiene motivos para «dudar del equipo investigador» comandado por Germán. Ruz no cree en la veracidad de la acusación del comisario Cabanillas, que había testificado que Germán había intentado destruir las cintas del chivatazo. Interior ya empleó esta misma estrategia cuando quiso desacreditar el testimonio de Amedo sobre los GAL o el de Perote en las escuchas del Cesid. El auto de Ruz estrecha todavía más el cerco sobre Rubalcaba.
No se debe perder el tiempo en lo remoto
Antes investigar el 'caso Faisán' que Guantánamo
LA SALA de lo Penal de la Audiencia Nacional, presidida por Javier Gómez Bermúdez, acaba de dar otra muestra de torpeza o, en el peor de los casos, de malicia. Porque se ha mostrado favorable a investigar las presuntas torturas de un marroquí residente en España durante su internamiento en Guantánamo. El caso fue admitido a trámite en 2009 por Garzón, pero fue recurrido por la Fiscalía y los jueces consideran ahora que procede iniciar la instrucción. Esta decisión de la Audiencia, aunque sea conforme a la ley, no es más que un brindis al sol porque un juez español va a tener muy difícil en la práctica investigar Guantánamo. Por eso es inexplicable que cuando a los magistrados de la Audiencia les faltan recursos y tiempo para avanzar en casos clave para España como el 11-M o el chivatazo a ETA, o, por ejemplo, se dilata la reapertura del sumario por el asesinato de García Goena, se pierda el tiempo en causas que no conducen a ninguna parte. Con este tipo de decisiones, la Audiencia Nacional da la razón a los que piensan que no tiene más futuro que su desaparición.
La esposa del acusado le culpa ante las cámaras
El 'caso Mari Luz' pasa de la sala a televisión
EL JUICIO por el asesinato de la niña Mari Luz Cortés quedó ayer visto para sentencia en la sala, aunque no en la televisión, convertida en el supremo tribunal del honor y del deshonor. Mientras el fiscal y la acusación particular sostenían ante los jueces vestidos con toga que Santiago del Valle y su hermana Rosa son culpables «sin ninguna duda razonable», la esposa del acusado confesó en un programa televisivo que su marido mató a la niña en un «trágico accidente». En su declaración ante el tribunal, Isabel García había culpado del crimen a su cuñada, aunque después de un fin de semana en compañía de personal de la cadena de televisión, se vino abajo en antena y acusó a su marido. Posteriormente se dirigió a declarar ante la Policía Judicial. Desde el punto de vista procesal, su declaración tiene escasa trascendencia, salvo que ante la Policía haya aportado pruebas del crimen que no se hubieran conocido en el juicio. Pero el caso Mari Luz está siendo morbosamente explotado por las cadenas en la lucha por la audiencia. Incluyendo la presión hacia una mujer como Isabel García, que sufre retraso mental.






Links to this post:
Crear un enlace
Home