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viernes, 31 de diciembre de 2010

EDITORIALES: El que se va y el que llega se acercan mucho

El que se va y el que llega se acercan mucho

Zapatero embustero

AYER asistimos a una escenificación del concepto de crisis de Antonio Gramsci, que, al referirse a la Italia convulsa de entreguerras, decía «que lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer». Esta es la situación en la que nos encontramos hoy en España.

En su tradicional balance político del año, Zapatero se mostró como un político que sólo puede reivindicar un pasado que jamás volverá, mientras que Rajoy compareció ante los medios como un dirigente que es consciente de que está muy cerca del poder y que debe realizar un ejercicio de responsabilidad.

Zapatero, que no quiso responder a las preguntas sobre si va a ser el candidato de su partido en las próximas elecciones generales, subrayó los logros sociales de su política, como si importase más lo que hizo en la anterior legislatura que lo que está haciendo ahora. Pero también dejo muy claro que va a continuar realizando las reformas que necesita la economía española. En concreto, insistió en alargar la edad de jubilación a 67 años dentro del proyecto de ley que el Gobierno va a aprobar el 28 de enero, reconoció que hay que culminar la reforma del sistema financiero y también se comprometió a cambiar la legislación en materia de negociación colectiva y expedientes de regulación de empleo.

Zapatero afirmó en su intervención que está dispuesto a pactar con el PP en estos tres asuntos y Rajoy, cuya comparecencia no sólo se solapó en el tiempo sino también en el contenido con la del presidente del Gobierno, coincidió en la importancia de esas reformas y le tendió la mano.

Zapatero embustero

Si el año pasado por estas fechas las formas y el fondo de las intervenciones de ambos sugerían claramente que PSOE y PP no iban a pactar, el panorama ha cambiado radicalmente y ahora todo indica que puede haber acuerdos. ¿Qué ha cambiado en doce meses? Lo que ha sucedido es que la crisis económica se ha ido agrandando y que existe hoy un consenso en la sociedad española de que no habrá crecimiento y creación de empleo si no se acometen esas reformas. El miedo a un deterioro que desemboque en una intervención de la UE pesa también en el ánimo de uno y otro.

Ayer dio la impresión de que Zapatero es plenamente consciente de que el PSOE, con él o sin él, no va a poder ganar las elecciones. Ha asumido por fin que la situación económica es muy mala y que su única opción realista es ahora recuperar su credibilidad y reivindicarse como gobernante acometiendo esas reformas. Por su parte, Rajoy es consciente de que llegará al poder en mejores condiciones y se evitará un amargo trago cuando gobierne si estos ajustes son acometidos en los próximos meses por consenso.

El deterioro de la economía ha sido tan rápido y tan intenso que Zapatero se ha caído del caballo y ya no tiene margen para fantasías. Pero tampoco Rajoy, un político pegado al ras del suelo, puede ya oponerse a todo lo que haga el Gobierno sin dar una imagen de irresponsabilidad que la opinión pública no le perdonaría.

En esta situación, lo más conveniente para el país es que Zapatero y Rajoy fueran capaces de pactar esas reformas antes del próximo verano y que, en otoño a más tardar, se celebraran unas elecciones generales. Pero no hay que descartar que el presidente se empecine en agotar su mandato con la intención de salvar al menos su imagen de cara a la historia.

Suceda lo que suceda, ayer se pudo constatar un acercamiento entre los dos líderes que puede derivar en una colaboración que ha brillado por su ausencia en casi siete años y que resulta hoy necesaria para que nuestro país vuelva a encontrar su rumbo.

Industria debería actuar contra Telecinco

Los pagos a Menéndez retratan a la telebasura

LA JUSTICIA ha retenido dos talones bancarios de 120.000 euros emitidos a nombre de la esposa de Rodríguez Menéndez, prófugo en Argentina. La decisión es acertada pues ese dinero iba a ir a parar a manos del abogado, que no sólo tiene que cumplir condena en prisión, sino que además debe afrontar pagos por responsabilidad civil y una elevada multa como consecuencia de un delito fiscal que en ningún caso ha satisfecho. Pero lo sangrante del caso es que esos cheques han sido emitidos por una productora vinculada a Telecinco como parte del pago que el fugitivo había acordado por sus intervenciones ante las cámaras. Los hechos retratan a la cadena de Vasile y son lo suficientemente graves como para que intervenga el Ministerio de Industria, que tiene poder sancionador sobre las televisiones y ya lo ha ejercido en otras ocasiones. No es de recibo que las cadenas, que funcionan en régimen de concesión del Estado, utilicen esas licencias para pagar a delincuentes con el único objeto de explotar el morbo y difamar a las personas: tienen una responsabilidad que, en casos como éste, hay que exigir.

En la calle no se habría entendido la huelga

Los futbolistas han tenido suerte al perder

LA RESOLUCIÓN de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional declarándose incompetente para decidir sobre la petición de la Asociación de Futbolistas de suspender la jornada de Liga de este domingo debería ser recogida por los perjudicados como una bendición. Los ciudadanos no habrían entendido que un colectivo privilegiado como el suyo fuera a la huelga, más aun en el actual contexto de crisis, cuando millones de familias sufren unas dificultades económicas que no afectan precisamente a la mayoría de futbolistas. Su petición de no trabajar el 2 de enero, podrá estar contemplada en su convenio colectivo, pero resulta de todo punto absurda. Como parte de la industria del espectáculo y el entretenimiento que es el fútbol, lo lógico es que siempre hubiera partidos durante las vacaciones. Así lo han entendido hace tiempo otras ligas, como la inglesa. Igual que no sería imaginable que los teatros de Broadway cerraran en estas fechas, tampoco lo es que los estadios bajen la persiana. Por eso, este fallo puede haber ahorrado a los jugadores recibir una buena bronca de los aficionados.

Condena de cárcel por torturar a dos terroristas

Una lección para quienes desprecian la Ley

LA CONDENA a penas de prisión decretada para cuatro guardias civiles que participaron en la detención de los autores del atentado de la T-4 demuestra que el Estado de Derecho funciona en nuestro país, pese a la propaganda permanente del entorno terrorista de la falta de garantías del sistema. Hasta unos criminales que han acabado siendo condenados por estragos y asesinato están protegidos por nuestras leyes. Por amargo que pueda resultar para muchos el fallo de la Audiencia de Guipúzcoa, lo que éste pone de manifiesto es la superioridad moral de la democracia frente a sus enemigos. No todo vale en la lucha contra el terrorismo, contrariamente a lo que ocurrió en los años de los GAL. Lo que esta sentencia viene a demostrar es que la mayoría de las denuncias de torturas que de forma sistemática alegan los terroristas son falsas, porque cuando éstas se producen realmente los jueces las persiguen.

ZAPATERO ABOCA A ESPAÑA A UNA QUIEBRA INSUPERABLE: El Ibex se va por el sumidero

JAVIER G. GALLEGO / Madrid

El Ibex pierde 55.000 millones en 2010

La Bolsa española se hunde un 17% en un año pese a la subida de los parqués mundiales
En los últimos tres años el Ibex ha borrado prácticamente todo lo que ganó en una década

Zapatero embustero

No fue hasta la cuarta sesión bursátil del año cuando el Ibex 35 se encontró con los números rojos. El prometedor comienzo del selectivo nada tuvo que ver con la realidad de este 2010, en el que el principal indicador de la Bolsa española ha cerrado con un descenso del 17,3% que se traduce en unas pérdidas de capitalización de 55.999 millones de euros en las 35 principales cotizadas españolas. El año acaba con el Ibex 35 por debajo de los 9.900 puntos.

La década que queda atrás tampoco resulta muy prolija en números. Desde el uno de enero de 2001 hasta ayer, el Ibex apenas ha conseguido sumar 749 puntos, equivalentes a 42.050 millones de euros de capitalización. Atrás queda la crisis de las puntocom y el lustro dorado de las cotizadas (2003-2007). El presente, confirmado con este nuevo descalabro, sigue teniendo como protagonista la crisis financiera y económica que estalló hace ya tres años.

Zapatero embustero

Una crisis que ha provocado un desplome del selectivo de más de 7.000 puntos en apenas tres años. Desde octubre de 2007 hasta ahora, la Bolsa española ha perdido todo lo que había avanzado en los siete años previos.

Además, la caída de este ejercicio tiene un significado especial por varios motivos. Uno de ellos es que se trata de la tercera más abultada de la década, sólo superada por la de 2008 y la de 2002, es decir, con las crisis tecnológica y financiera. Además, este año bursátil que ahora termina deja a la Bolsa española al descubierto entre el resto de grandes parqués mundiales. El Ibex es el único gran índice desarrollado que cierra con pérdidas de dos dígitos, frente a los más que dignos cierres del 16% del Dax de Fráncfort, el 10% de la Bolsa londinense o la subida del 10% del Dow Jones de Industriales de Nueva York.

Dentro del Ibex sólo ocho valores han sido capaces de cerrar el ejercicio con plusvalías. De ellos, Iberia ha sido el gran destacado, con una revalorización del 68% después de cerrar su fusión con British Airways (y que se hará definitiva el próximo 21 de enero) y entrar en beneficios después de un nefasto 2009. Inditex es el otro gran valor español que se salva del vía crucis bursátil. La compañía que preside Amancio Ortega ha conseguido anotarse una subida del 29% en un año récord en sus beneficios (1.179 millones de euros entre febrero y octubre) y en su expansión internacional.

La lista de subidas en el acumulado anual se completa sólo con Criteria (20%), OHL (20%), Técnicas reunidas (18%), Repsol (11%), Ebro Foods (10%) y ACS (0,7%). Los otros 27 valores del selectivo cierran el año con pérdidas, algunas tan abultadas como el 50% de Gamesa, cuyo valor en Bolsa ha pasado de los 2.800 millones de hace un año a los 1.400 de ahora.

El sector financiero ha sido sin duda el más castigado en el último año, ya que los especuladores han utilizado a la banca como correa de transmisión entre los temores en el mercado de deuda y los mecanismos para ganar dinero en la renta variable, a través de las llamadas posiciones cortas. Bankinter, con unas pérdidas del 41%, es el segundo peor valor del selectivo. Además, BBVA, Santander y Banesto pierden cada uno más de un 25% de su valor este año. En el último caso, además, la situación se agrava todavía más porque a partir del 3 de enero dejará de formar parte del Ibex. Su lugar será ocupado por Amadeus, que ha conseguido subir un 31% desde que empezó a cotizar el pasado mes de abril.

El mal año bursátil es para casi todos los analistas una consecuencia de la crisis de deuda pública en España, puesto que las grandes caídas del selectivo han sido siempre las respuestas a los incrementos en el diferencial de la deuda pública. Esta desconfianza en la industria española también se ha dejado notar en la industria de inversión colectiva, donde de nuevo se ha vuelto a vivir una importante fuga de patrimonios en busca de otros activos más seguros. Según los datos de VDOS hechos públicos ayer, el patrimonio de los fondos de inversión nacionales se ha reducido un 15,35% en 2010 hasta los 144.539 millones de euros. Sólo en diciembre, los fondos de inversión han perdido 324 millones de euros, ya que los reembolsos netos de 1.917 millones no han podido compensar el incremento patrimonial de 1.593 millones.

OORBYT.es

>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el videoanálisis de Javier G. Gallego sobre la Bolsa en 2010.

PABLO RODRÍGUEZ SUANZES / Madrid

El ahorro de los hogares se reduce hasta el 7,5% de la renta

La riqueza de los españoles cae un 6,1% respecto al año 2005

El año 2010 expira y con él el último resquicio en el que se han apoyado los españoles según transcurría la crisis: el ahorro.

Según los datos facilitados ayer por el Instituto Nacional de Estadística, la tasa de ahorro de los hogares e instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH) descendió hasta el 7,5% de la renta disponible entre julio y septiembre, un desplome de más del 5% respecto a los mismos meses del año pasado.

Como se desprende de las cifras oficiales (ver gráfico), en el tercer trimestre continuó la peligrosa espiral descendente iniciada hace ahora un año. A finales de 2007, cuando se hizo patente en todo el mundo el inicio de la crisis, la tasa de ahorro de los españoles empezó a aumentar, y lo hizo drásticamente hasta finales de 2009. Con el aumento del desempleo, el estancamiento de la actividad económica y las tensiones por el precio del petróleo o los alimentos, las familias redujeron considerablemente el gasto y multiplicaron el ahorro, percibido como un último recurso para los meses posteriores.

Sin embargo, el final de 2010, con los problemas de deuda, las consecuencias de la subida del IVA y el grifo de la banca todavía cerrado, los hogares se han visto obligados a tirar cada vez más de la hucha.

En concreto, el monto global de los ahorros rozó los 12.673 millones de euros en el tercer trimestre, lo que implica 9.293 millones de euros menos en tasa interanual.

Los datos referentes a la capacidad de coseguir préstamos de familias y empresas son también elocuentes. Según el INE, la capacidad de financiación de hogares e ISFLSH fue de apenas 449 millones de euros en el tercer trimes, o lo que es lo mismo «6.460 millones de euros menos que en el tercer trimestre de 2009».

Sin embargo, el INE señala en su publicación de ayer que los sectores institucionales nacionales (sociedades no financieras y financieras, administraciones públicas y familias) tuvieron unas necesidades de financiación de 7.011 millones de euros, lo que supone 2.381 millones menos que el mismo periodo del año anterior.

Las malas noticias para los ciudadanos las completa el Banco de España. En las conclusiones de su Encuesta Financiera de las Familias, que se realizada cada tres años, el organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordoñez asegura que la riqueza neta mediana de las familias españolas ha sufrido una reducción en términos reales «del 6,1% respeto a 2005». En ese periodo, la riqueza neta se incrementó de media un 3,6%, pero la mediana, que establece el punto intermedio de la distribución y resulta más significativa para comprobar la evolución global, bajó más del doble.

En dinero, la mediana de los hogares españoles (incluyendo vivienda, claro) se situaba en 189.800 euros en 2005, pero se redujo a 178.300 en el primer trimestre de 2009. La tendencia ha continuado desde entonces, y por ello los españoles empezarán el nuevo año con menos riqueza, menos ahorros y una subida notable en los precios del sector textil, la alimentación, la energía, la vivienda o los transportes.

Además, en 2010 desaparecerán ayudas como el chequebebé, la desgravación por compra de la primera vivienda o los 426 euros de prestación especial para los desempleados que ya hayan agotado el paro.

Dentro del patrimonio de las familias, el Banco de España señala que «la vivienda es el activo más importante, ya que representa el 61,4% del valor de los activos reales para el conjunto de hogares y un 54,8% del valor de los activos totales. La importancia de la vivienda queda reflejada con otro dato significativo: «el parque de viviendas aumentó en más de 2,3 millones de unidades entre finales de 2005 y de 2008, lo que supone un incremento del 9,7%». Por desgracia para los propietarios, el lento pinchazo de la burbuja se va dejando notar, pues el valor medio de las casas se ha reducido en un 6,9% en ese tiempo.

Pocas razones para el optimismo en 2011

Termina 2010, un año que ha sido muy duro, porque en mayo el presidente del Gobierno se dio cuenta de lo muy equivocado que estaba y eso significa que muchos españoles también aterrizaron bruscamente en la realidad. El profesor Florentino Portero tiene la teoría de que el éxito electoral de Zapatero se debe a que es capaz de identificarse plenamente con el español medio, que es un español imaginario que reúne un poco de todo lo que somos los demás. Por ejemplo, los españoles nos endeudamos más allá de nuestras posibilidades y Zapatero hizo lo mismo con el Estado. Dejamos para mañana lo que se puede hacer hoy y Zapatero hizo lo mismo con la reforma laboral y con otras tareas. Nos disgusta el conflicto y para evitarlo somos capaces de aceptar que la nación es «discutible». En general somos espléndidos y por eso el presidente creó el cheque bebé y los 400 euros.

Desde mayo Zapatero se ha separado de esa línea de actuación. Ahora habla de sacrificios (el suyo y el de su partido) y ayer hasta tuvo resonancias aznarianas cuando lo planteó durante su balance de fin de año. Pero esta identificación puede volver en mayo, cuando Zapatero comience a experimentar el vértigo que han sentido muchos españoles que perdieron sus empleos.

El año 2011 será duro. El proceso de desendeudamiento de empresas y familias continuará. Gran parte de la población que está en el paro consumirá todas las ayudas a las que tiene derecho. La economía no creará trabajo a un ritmo que permita reducir el desempleo. Los precios de las casas se verán presionados a la baja por la desaparición de la deducción fiscal por la compra de vivienda habitual. Los que no tengan casa pensarán que pueden acceder a una en mejores condiciones, pero los que las tienen experimentarán el «efecto empobrecimiento».

Consecuencia inmediata de todo esto: el consumo seguirá plano. 2011 será el año en que nos enfrentaremos cara a cara con nuestro modelo económico: si tomamos el atajo y volvemos a una economía de gasto o cogemos el camino largo hacia una economía productiva.

Como sucedió hace un año, cerramos el ejercicio con todo tipo de vaticinios horribles sobre nuestro sistema financiero. Hemos aguantado dos tormentas sobre el euro y nada nos libra de que podamos recaer en 2011. Pero las necesidades de financiación neta del Estado han bajado a 47.200 millones y si hay privatizaciones, pueden ser menos. Y aunque hay mucha deuda privada, los bancos y cajas precisarán el próximo año 97.506 millones. Lo que hace que en Moncloa y en el Banco de España tengan un punto de optimismo es que casi el 50% de esas necesidades correponden al Banco Santander y al BBVA, dos entidades cuyo crédito es mejor que el del reino de España.

john.muller@elmundo.es

RUBÉN GONZÁLEZ / Madrid

El Euribor despide 2010 en el 1,5% y encarece las hipotecas 200 euros

El precio de la vivienda continuará moderándose durante 2011

El Euribor despedirá el año en el 1,5%, es decir, 0,28 puntos por encima del 1,24% registrado al término de 2009. De este modo, una hipoteca media de unos 120.000 euros, a un plazo de 25 años y con un diferencial del 0,8% pagará de media a partir de enero 527,53 euros mensuales, lo que se traduce en un crecimiento de 17 euros al mes y algo más de 200 al año.

Algo más reducido será el encarecimiento de las hipotecas de revisión semestral, que aumentarán 10 euros al mes y 120 al año.

El indicador europeo, al que están referenciadas más del 80% de las hipotecas españolas, ha experimentado una gran volatilidad en diciembre, lo que le permitirá cerrar el mes por debajo de la cota de noviembre -del 1,54%- y poner freno a la senda de crecimiento iniciada hace ocho meses.

Pese a ello, las asociaciones de consumidores han advertido que el Euribor presentará un recorrido alcista a lo largo del próximo año, lo que puede frenar la reactivación del mercado inmobiliario. Por si esto fuera poco, la desgravación por compra de vivienda sólo se mantendrá en los niveles actuales para las rentas inferiores a 17.000 euros brutos anuales, siendo más reducida para las situadas entre 17.000 y 24.000 e inexistente para las que superen dicha cantidad.

No es de extrañar, por ello, que el Banco de España haya señalado en su último Boletín Estadístico que los ritmos de caída de los precios de la vivienda han sido más leves durante los últimos trimestres del año, como consecuencia del repunte de la demanda por el fin de las citadas ayudas fiscales.

En este sentido, un informe de Facilisimo.com establecía ayer en un 4,58% el descenso medio del precio de la vivienda usada en 2010, es decir, la caída más leve desde 2008. Pese a ello, el portal inmobiliario sitúa en algo más de 2.000 euros el importe del metro cuadrado de segunda mano, una cifra similar a la registrada a mediados de 2004.

De cara a 2011, el Banco de España pronostica continuidad en la moderación de los precios, lo que a su entender se traducirá en que no será necesario un mayor esfuerzo financiero para adquirir una residencia, a pesar de la supresión de las ayudas estatales.

Para justificar ese optimismo, el informe destaca que la inversión residencial en relación al PIB ha pasado de representar el 9,5% hace tres años, al 4,5% en el tercer trimestre de 2010.

Por otra parte, el Boletín Estadístico del Banco de España también hace hincapié en que el excedente de viviendas se ha estabilizado a lo largo del año, hasta situarse entre 700.000 y 1,1 millones de viviendas en el tercer trimestre.

Esta cifra, que supone entre el 2,8 y el 4,5% del parque inmobiliario estimado en España, se irá absorbiendo gradualmente, según el banco emisor, como consecuencia de la disminución de casas terminadas.

ZAPATERO SIGUE JUGANDO A ENGAÑAR A LOS ESPAÑOLES


MARISA CRUZ / OLGA R. SANMARTÍN
Madrid

Zapatero y Rajoy acercan sus posturas sobre las reformas

La necesidad de alcanzar acuerdos, ahora sí, les urge a ambos y aseguran estar dispuestos a ello. Puede ser un «gran pacto» o «pactos individuales», como apuntó el presidente, pero con «espíritu de acuerdo» al fin y al cabo.

Zapatero embustero
Zapatero tendió la mano por segunda vez en apenas una semana e hizo especial hincapié en la conveniencia de que el PP «se moje» y se sume al empeño de las grandes transformaciones. Y Rajoy, por su parte, aseguró estar dispuesto a respaldar las propuestas del Gobierno con la única condición de que sean sensatas.

El presidente insistió una y otra vez en el deseo de diseñar con consenso los cambios que requiere el país para entrar de lleno en la vía de la recuperación y crear empleo neto. Sólo entonces, cuando se cumpla esta última condición, se podrá «certificar» la salida de la crisis, dijo.

«Hay que mirar a largo plazo y no a corto, con el acuerdo máximo de todas las fuerzas políticas, que deben actuar con responsabilidad», afirmó. «Lo digo con toda seguridad, éste es el camino: reformas y protección social». Y, a partir de ahí, insistió en que el 28 de enero presentará el proyecto de ley de reforma de las pensiones, y con ello espera abrir un «amplio debate» que, en su opinión, los ciudadanos entenderán. Después, afirmó que dejará que se agote el plazo de diálogo entre empresarios y sindicatos para pactar la negociación colectiva y, de no cerrase con un acuerdo, «el Gobierno legislará». Por último, urgió a las cajas de ahorros a completar su reestructuración, que, recordó, aún no está concluido porque las entidades deben elevar sus niveles de transparencia y fortalecer su capital.

Mientras, el líder del PP dijo que su partido «va a apoyar todo lo que sea bueno para el interés general de los españoles» y prometió estar «a la altura de las circunstancias».

Se mostró a favor de que las cajas de ahorros se conviertan en bancos porque, en un mundo globalizado, «el pequeño lo pasa mal»; consideró necesario hacer una reforma de la negociación colectiva, y estuvo «dispuesto a escuchar» lo que diga el Gobierno sobre las pensiones.

Rajoy insistió en que «lo mejor» para los españoles es que se adelanten las elecciones generales, pero anunció que, si esta situación no se produce, trabajará para que «la factura que deje el Gobierno a los ciudadanos sea la menor posible».

El ciclo político se acerca a su término. Zapatero se aproxima al final y Rajoy se acerca a la casilla de salida. En este último tramo, con el país todavía hundido, las trayectorias de ambos convergen en un punto: las reformas radicales, duras, con la vista puesta en el largo plazo, son imprescindibles.

Coincidiendo casi al minuto; uno, en La Moncloa, el otro, en la sede de Génova. Y ambos hablando al tiempo de la necesidad de impulsar las medidas urgentes que necesita el sistema financiero para completar su reconversión; abordar de lleno la reforma de las pensiones elevando la edad de jubilación, e incluso acometer los cambios que aún restan en el marco de la reforma laboral, como la negociación colectiva. Cierto es que cada uno pone sus matices -«las diferencias ideológicas existen», reconoció ayer de nuevo Zapatero; «hay acuerdos en algunas cosas y discrepancias en otras», explicó Rajoy-, pero el diagnóstico básico por fin parece común. Sigue en página 4

MARISA CRUZ / Madrid

«Los socialistas estamos dispuestos a jugárnosla por el futuro de España»

El presidente quiere debatir en el Congreso sobre la evolución del Estado del bienestar

No compareció cabizbajo ni haciéndose perdonar como en otras ocasiones. Ayer, Zapatero acudió a su cita anual de balance del año que se cierra y previsiones para el nuevo ejercicio, revestido de la autoridad de presidente. Decidido, resuelto y firme, pese a que no podía ni de lejos presentar un listado de éxitos ni pintar un futuro de colores, y a sabiendas de que en la batalla electoral que se presenta lleva todas las de perder.

En esta ocasión, el presidente no vaciló al afirmar su decisión de poner en marcha, por encima de todo, las reformas estructurales que necesita el país y que, según sus previsiones, requerirán de un plazo de cinco años, por lo que, con toda probabilidad, tendrán que ser culminadas por un Gobierno de distinto color político.

Ayer, a Zapatero no parecieron atenazarle los riesgos electorales. Habló como presidente y fue explícito: «Los ciudadanos saben que cada partido que apuesta por una reforma dura que supone sacrificio, se la juega. Ésa es la realidad y la realidad es también que el PSOE siempre se la ha jugado por España a la hora de hacer reformas, y ahora también. Los demás tendrán que valorar el sentido histórico que tienen en esta cita con su país».

A partir de ahí, insistió una y otra vez en llamar a Rajoy al acuerdo. Sobre todo en las tres grandes reformas que ya están planteadas: la de las pensiones, la laboral y la del sistema financiero. Muy especialmente sobre la primera de ellas: «La reforma», dijo, «es sensata. Rajoy lo sabe y ahora tiene que mojarse».

Zapatero espera abrir, a partir del 28 de enero, un debate con los partidos, con los sindicatos y con los ciudadanos sobre esta cuestión. Y ayer reveló algún detalle más de la posición que mantendrá el Gobierno: la elevación de la edad de jubilación de 65 a 67 años será «flexible y progresiva», lo que implica que contará con un plazo de 15 años para ir instalándose, hasta culminar en 2027. El presidente está convencido de que los ciudadanos entenderán la necesidad de introducir cambios en un sistema que redunda en su bienestar futuro y que, además, es clave «en la estabilidad de las cuentas públicas».

Tan seguro se mostró de que esta reforma y la del mercado laboral son «esenciales» que insistió: «Si es necesario hablar más con Rajoy para llegar a acuerdos, hablaré más». Pero no dijo si estaba dispuesto a citarle en La Moncloa de manera inminente.

Lo que sí anunció fue su deseo de comparecer ante el Pleno del Congreso para debatir ampliamente sobre la evolución de las políticas sociales y el Estado del bienestar, así como los objetivos y las prioridades para el futuro. Y es que Zapatero se resiste a ser recordado como el presidente del Gobierno que «más recortes sociales ha hecho». Quiere reivindicar los avances de su primera legislatura, las subidas de las pensiones y del salario mínimo, las becas, la ayuda a la dependencia..., aunque, después, la fuerza de la crisis le haya obligado a dar pasos atrás. Quiere explicar por qué y aspira a ser comprendido. Pretende trasladar la idea de que los ajustes y las reformas tienen sólo un objetivo: «Mantener y extender los pilares del Estado del bienestar».

Zapatero admitió que la recuperación de la economía española es todavía muy débil, incapaz de crear trabajo, pero se mostró seguro de que en 2011 por fin veremos crecimiento neto de empleo.

No obstante, su mensaje en este sentido fue muy prudente porque reconoce que los peligros que se ciernen sobre España aún no están conjurados, especialmente las tensiones financieras. «Tenemos que estar con todas las alertas puestas», recalcó.

Después se refirió también a otras reformas que deben acometerse sin demasiada tardanza y que ya están esbozadas pero aún no detalladas. Así, por ejemplo, mencionó la reforma energética, ahora en el punto de mira por la «excepcional subida» del precio de la luz. No obstante, en este terreno se mantuvo firme en la defensa de un modelo en el que sigan teniendo protagonismo las energías renovables aun cuando resulten caras porque son, dijo, «una inversión de futuro», y no quiso entrar a valorar la posibilidad de hacer sitio en el mismo a la energía nuclear.

Totalmente centrado en los problemas económicos que afronta el país, el presidente del Gobierno se mostró muy reacio a incluir otros temas en su balance del año y en sus perspectivas para 2011.

Así, rehusó tajantemente hablar de su futuro político. Ni siquiera quiso opinar sobre si el país está ya preparado para tener a una mujer como presidenta. Su hermetismo fue total.

Tampoco quiso dar alas a las expectativas de un hipotético anuncio de alto el fuego permanente y verificable por parte de ETA. Aquí se limitó a recordar que ya no valen «ni subterfugios ni palabras gastadas» y que el Gobierno sólo escuchará una decisión «firme e inequívoca» de acabar con la violencia.

OORBYT.es

>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el análisis de Casimiro García-Abadillo sobre el balance político de 2010

OLGA R. SANMARTÍN / Madrid

«Estaremos a la altura de las circunstancias»

El líder de los 'populares' presenta un paquete de medidas para «recuperar la confianza» y salir de la crisis económica

Cuando el líder del principal partido de la oposición reconoce en público que se lleva bien con el presidente del Gobierno es que los tiempos de beligerancia han quedado atrás. Mariano Rajoy no tuvo reparos en admitir ayer que tiene una relación «incluso buena» con José Luis Rodríguez Zapatero, aunque ambos discrepen políticamente en algunas cosas.

Sus palabras, pronunciadas en Génova durante su balance de un año «duro» y «de malas noticias» -«ha sido el año de los recortes sociales, los mayores de la Historia de la democracia»-, evidencian un punto de inflexión. El presidente del PP tenía, de hecho, un argumentario de significativo título -Agravamiento de la crisis, agonía del Gobierno- lleno de cifras desoladoras, pero no quiso utilizarlas y, a cambio, se volcó en realizar sucesivos llamamientos al «consenso» y al «acuerdo». Que si «el PP va apoyar todo lo que sea bueno para el interés general de los españoles»; que si «hemos hablado con el Gobierno y seguimos dispuestos a hablar»; que si «cuando hay cosas razonables las hemos apoyado, como vamos a seguir haciendo en el futuro»; que si «hay algunos temas en los que es preciso el consenso, sobre todo en algunas reformas»...

Rajoy presentó un conjunto de propuestas para «recuperar la confianza» y salir de la crisis, algunas de las cuales no difieren sustancialmente de lo que plantea el Ejecutivo. Por ejemplo, la reestructuración del sistema financiero, que es, dijo, «la más urgente». «Hemos apoyado todas las iniciativas que el Gobierno ha planteado en esta materia, todas sin excepción», recordó Rajoy, que respondió con un rotundo «sí» cuando se le preguntó si está de acuerdo con que las cajas de ahorros se conviertan en bancos: «Hoy el mundo es muy global y el pequeño lo pasa mal, se necesita tener tamaño», argumentó. Y dijo también: «Cuanto antes se reestructure y se le dé trasparencia al sistema, mejor nos irá a todos».

Otro punto de entendimiento: la negociación colectiva. «El Gobierno nos está diciendo que es fundamental proceder a una reforma de la negociación colectiva. Que lo haga», instó. «Los convenios tienen que adaptarse a las empresas. Esa reforma hay que hacerla y, si no la hacemos ahora, se tendrá que hacer en próximos años».

Tampoco se opuso a ampliar la edad de jubilación hasta los 67 años, como pretende el Ejecutivo, aunque no cree que deba imponerse de forma obligatoria, sino estableciendo «incentivos que hagan atractivo» al trabajador el prolongar su vida laboral. «Estamos dispuestos a escuchar lo que diga el Gobierno», afirmó.

Hasta en la reforma energética expresó su «voluntad de llegar a un acuerdo», que vaya, eso sí, más allá de que «nos llamen para decirnos que se aprueba la subida de la luz».

Rajoy sólo puso ayer una condición: «No nos pidan que apoyemos una cosa y la contraria» (en alusión a anuncios que se hacen y se deshacen, como el cheque bebé). Y prometió: «No les quepa la menor duda de que estaremos, y yo particularmente, a la altura de las circunstancias».

A CONTRAPELO

SANTIAGO GONZÁLEZ

Un discurso de Capra

La Navidad no sería tal si no viniera acompañada de signos laicos que le confieren carácter. Por ejemplo, la lotería, puro azar al que quizá no le quede mucha vida como acontecimiento público y bien que lo lamento. La lotería es una versión seglar de la Divina Providencia (a quien Dios se la da, San Pedro se la bendice) y la DP queda mejor como empresa estatal que privatizada, como aceptarán los más ferviente liberales.

Otro par de signos distintivos de estos días son las películas de Frank Capra y el balance de fin de año del presidente del Gobierno, al que se suma el del líder de la oposición y los de los presidentes autonómicos. Ni el cine de Capra ni el discurso de Zapatero son de un extraordinario rigor descriptivo, pero ayudan a crear la sensación de felicidad un poco boba que nos embarga en estos días a los espíritus integrados, aunque los diabéticos deberían consumirlas en dosis muy moderadas o ponerse a continuación un chute de insulina.

El presidente, un hombre que ayer estaba entre Caballero sin espada y Qué bello es vivir, y el aspirante, estuvieron amables. Ambos mostraban una actitud muy adecuada para el traspaso de poderes. El primero, dispuesto a dejar la tarea razonablemente encarrilada y el segundo, crítico, pero constructivo: recordó las reformas que él propuso en 2009 para 2010, que coinciden bastante con las que el presidente enunció ayer para 2011, a la par que justificaba que él arrima el hombro cuanto sea necesario: «El PP ha aprobado 36 de las 58 iniciativas que ha presentado el Gobierno», mientras «el Gobierno no ha apoyado, prácticamente, ninguna de las muchas propuestas» del PP. Es hora de la responsabilidad y el líder de la oposición no quiere obstaculizar el aparente empeño presidencial de acabar las reformas «me cueste lo que me cueste».

Era como si el presidente hablara ya para la historia con un discurso bifronte: una yuxtaposición de Churchill y el protomártir del optimismo antropológico que nos dejó Voltaire repartido entre el doctor Pangloss y su pupilo Cándido. La parte churchilliana es reivindicar para sí toda sangre, sudor y lágrimas. La candidez (no confundir con candidiasis) está en su radical incapacidad biológica para renunciar a la sonrisa institucional, si bien la imprecisión de su lenguaje lastra notablemente la solidez de su discurso. «Si algo caracterizará a la crisis económica, es el esfuerzo titánico que este Gobierno ha venido haciendo para mantener las políticas sociales». Emocionante lágrima socialdemócrata, pero lo verdaderamente característico está en los datos: crecimiento negativo del PIB, tasa de paro, déficit y, sobre todo, las víctimas que dejará tras de sí. He aquí «datos contundentes», no «el proyecto, las políticas sociales y la coherencia». Eso son actitudes, intenciones o valores, no datos. A partir de estas imprecisiones no es de extrañar que quiera «mantener la extensión y la evolución de los pilares del Estado del bienestar». Seguramente quiso decir fortalecimiento o refuerzo. Los pilares son partes fijas de un edificio o de un proyecto. No evolucionan ni se expanden, ni siquiera en los proyectos con futuro.

PARTIDOS: Rajoy hace todo lo posible por impedir el triunfo del PP en Asturias



JOAQUÍN MANSO / Madrid


Rajoy descarta a Cascos para reforzar el mensaje moderado ante el ala dura


Zapatero embustero

Hace semanas el propio Rajoy había rechazado el plan que Cascos entregó el 21 de junio a la vicesecretaria de Organización, Ana Mato, para celebrar en enero un congreso «bajo la fórmula estatutaria del voto directo de todo el censo de militantes del PP de Asturias». «Es la única fórmula que puede contribuir a despejar todas las incógnitas suscitadas pública y privadamente en los últimos meses», señalaba. Ese planteamiento soliviantó a la dirección regional, que desarrolló una estrategia descarnada de confrontación.


El ex vicepresidente nunca rebajó la exigencia de hacerse con el partido a través de un congreso abierto al voto de todos los militantes, ya que se cree «incompatible» con todos los líderes regionales, lo que disgustó a Génova, que inicialmente era favorable a que encabezase la lista, y más al ver que los sondeos electorales le otorgaban una mayoría mayestática, inédita para el partido en una comunidad tradicionalmente izquierdista.


Rajoy confirmó en julio y en septiembre al propio Cascos que le gustaría que encabezase la lista, aunque le pidió que alcanzara un pacto. El presidente del partido temía que un congreso de esas características sentase un precedente peligroso y sabía que el ex vicepresidente podía ser un peso político indomable si alcanzaba el poder por aclamación.


Pero, meses después, no había acuerdo a la vista. Pese al apoyo expreso de barones como Alberto Núñez-Feijóo o Esperanza Aguirre y de una mayoría de los cargos públicos y de las bases del PP asturiano, el empuje del ex secretario general empezó a decaer en Génova, donde han triunfado las tesis que advertían de un regreso del aznarismo a lomos de las grandes cajas de Madrid y de Asturias. La decidida oposición de María Dolores de Cospedal, enfrentada con Cascos desde el congreso de Valencia, acabó por imponerse.


En la decisión de ayer también ha pesado, según fuentes oficiosas de Génova, una encuesta elaborada por el PP que ofrece un resultado muy igualado sea quien sea el candidato tras el desgaste por la pelea interna, informa Carmen Remírez de Ganuza. También, los buenos resultados que han obtenido candidatos noveles en los comicios autonómicos de Galicia, País Vasco y Cataluña.


El Comité Electoral Nacional del PP fue convocado casi de incógnito con la resolución de Rajoy de excluir a Cascos tomada de antemano, como publicó ayer EL MUNDO, y sin esperar al cauce ortodoxo de que los candidatos fuesen propuestos por sus respectivos comités autonómicos.


En Asturias, la formación vive una situación de parálisis orgánica desde el último congreso regional, de 2008. De hecho, la candidatura de Isabel Pérez-Espinosa fue propuesta en septiembre por la dirección regional y miembros de 33 juntas locales en un cónclave reunido al margen de los órganos regulares del partido que organizó el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, verdadero hombre fuerte del PP de Asturias y uno de los grandes vencedores de la última batalla de una formación lastrada por la falta de cohesión interna.


El PP de Asturias saludó ayer la designación de Pérez-Espinosa como un proceso que no deja «vencedores ni vencidos». Pero la división es tan profunda que sólo un triunfo electoral puede restañar las heridas.


El entorno de Cascos lamentó la decisión como un «desprecio a Asturias, a la democracia interna y a los militantes asturianos». Su equipo se mostró dolido por que la dirección nacional no haya sancionado a quienes insultaron al ex vicepresidente -se le llamó «sexagenario» y De Lorenzo lo equiparó con la kale borroka-. Y advirtió de que «Cascos no defraudará a las miles de personas que lo han apoyado».


El Partido Popular despachó ayer con una escueta nota de prensa de 11 líneas las aspiraciones de ser candidato a la presidencia de Asturias de su más histórico secretario general, Francisco Álvarez-Cascos. En realidad, algunas menos, porque el mismo comunicado que designó en su lugar a la concejal de Oviedo Isabel Pérez-Espinosa confirmó también a José Ramón Bauzá (Baleares), José Antonio Monago (Extremadura) y Santiago Cervera (Navarra). Mariano Rajoy refuerza así aún más a María Dolores de Cospedal, rival del ex vicepresidente en muchos planos, y envía un mensaje de moderación frente a lo que Génova considera el ala dura próxima al aznarismo, que apoyaba sin ambages a Cascos: desde el propio José María Aznar hasta, muy especialmente, Esperanza Aguirre.

JUSTINO SINOVA

Las palabras y los hechos


El inventario de las acciones parlamentarias del PP presentado ayer por Mariano Rajoy demuestra que el Grupo Popular ha desarrollado en 2010 una actividad muy intensa y que ha apoyado un buen número de las iniciativas gubernamentales.


Eso desmiente dos mensajes socialistas muy extendidos: que el PP y su presidente no trabajan lo bastante y que escurren el bulto o «no arriman el hombro» en los asuntos de interés general planteados por el Gobierno. Y convierte en evidencia, al mismo tiempo, que los equipos de comunicación y propaganda del Partido Socialista son más habilidosos que los del Partido Popular.


Es fácil comprobar cómo han calado incluso entre simpatizantes del PP las descalificaciones socialistas. A veces, hasta personas informadas muestran sus dudas sobre algo que deberían tener confirmado, como es la capacidad profesional y política del líder popular y la labor de oposición que realiza su equipo.


El ambiente político y mediático está dominado por la tenacidad machacona de los agitadores socialistas, que no dejan pasar una, y por el apoyo ajeno que suelen encontrar. Tienen una gran ayuda en la desenvoltura de quienes están prontos para condenar las provocaciones de la derecha, aunque sean tan inocentes como llamar «Pepiño» a José Blanco, y toleran con su silencio los insultos a la derecha, como los propinados por el propio Blanco al mismo Rajoy, que no han sido pequeños ni aislados.


El problema para el PP es que ese ambiente artificial tapa con frecuencia sus hechos y sus valores. Ayer quedó claro que la acusación que le hace el PSOE de ser una oposición levantisca y de no colaborar carece de fundamento. Este año, el Grupo Popular ha apoyado 36 de las 58 iniciativas parlamentarias del Grupo Socialista (el 62 %), se ha abstenido en 11 y ha rechazado sólo 11 (el 19 %).


Entre tanto, el Grupo Socialista ha apoyado sólo cinco de las proposiciones populares (el 21 %) y en lo que va de legislatura ha replicado a 24 proposiciones populares con el veto, que es una práctica legal pero limitadora del debate democrático. De igual modo, el mensaje de la inactividad es desmentido por las 30.000 iniciativas del PP en 2010, como también por la contradicción gubernamental de quejarse siempre de la oposición realizada por Rajoy y su gente al tiempo que difunde el mensaje de su pasividad. O una cosa u otra. Pero ganan la agitación y la astucia.


Esa imagen que le construye el PSOE al PP resulta involuntariamente favorecida por el estilo pausado de Rajoy. Algunos sectores de la derecha parecen desear un líder levantisco y contundente. Pero Rajoy dice mensajes consistentes con suavidad formal. Como ejemplo, estas dos frases de ayer: «Para que las cosas puedan mejorar de verdad, hace falta un profundo cambio político en España» y «es el momento de afrontar el futuro con altura de miras». Esto se puede decir con el estilo de la difamación. Pero Rajoy cree que es suficiente ese lenguaje para que se entienda que con Zapatero España no tiene solución. Por supuesto, Zapatero y su corte lo habrían dicho de manera diferente, como quienes gustan, incluso en las filas del PP, más de las palabras, a ser posible gruesas, que de los hechos.

Madrid

Gobierno y PP se culpan del fracaso en la renovación del TC

Bono no abrirá otro plazo si antes no se llega a un acuerdo

El Gobierno y el PP se culparon ayer mutuamente del fracaso de la negociación para renovar el cupo del Tribunal Constitucional que corresponde elegir al Congreso. Ayer se cumplió el segundo plazo dado por el presidente de la Cámara Baja para presentar candidaturas, y José Bono no volverá a abrir un nuevo plazo si antes no se cierra un acuerdo.


El nombramiento de los cuatro nuevos magistrados del TC que eligió el Senado el pasado día 1 de diciembre (Luis Ortega, Adela Asúa, Francisco Pérez de los Cobos y Francisco Hernando) se publicará en el Boletín Oficial del Estado la próxima semana, lo que les permitirá tomar posesión de sus cargos.


El Constitucional quedará constituido, así, por 11 miembros en vez de 12 y, de ellos, tres estarán en prórroga de funciones: los tres que fueron elegidos hace nueve años por el Congreso y que deberían haber sido sustituidos el pasado noviembre. A ellos se une la vacante por fallecimiento de Roberto García-Calvo, que no ha sido cubierta desde mayo de 2008.


Preguntado por el desencuentro que se ha producido en el Congreso, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo ayer que el PP «sabe muy bien cuáles son nuestros criterios, razonados y razonables». Se refería a que los candidatos al TC deben ser juristas de reconocida competencia, condición que, a su parecer, no reúne Enrique López. Para los socialistas, el perfil de los jueces del Constitucional debe ser el de magistrado del Supremo o catedrático de Universidad. Rodríguez Zapatero emplazó al PP a «estar a la altura de las circunstancias».


Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, insistió en que su partido está en condiciones de presentar a sus candidatos, «que cumplen los requisitos establecidos en la legislación vigente». El líder de los populares hizo hincapié en que el PP no veta a los candidatos que presenta el PSOE y dijo que su partido tiene «derecho» -puesto que sus candidatos «cumplen con la ley»- a que el PSOE no los vete «y bloquee la renovación».


A petición de los socialistas, el presidente del Congreso, José Bono, va a enviar una carta a los grupos parlamentarios para comunicarles que no habrá nuevos plazos hasta que las fuerzas políticas estén en condiciones de llegar a un acuerdo.


Penas de cárcel para los agentes que torturaron a los etarras de la T-4 al detenerlos


La sentencia, contra la que cabe presentar recurso ante el Tribunal Supremo, impone penas de prisión de entre dos años y cuatro años y medio a cuatro de los guardias civiles. La Audiencia absuelve, no obstante, a otros 11 agentes que participaron en el mismo operativo.

El tribunal condena a los acusados por torturas graves y lesiones, y además de las diferentes penas de prisión impone 16 años de inhabilitación profesional absoluta al sargento responsable del operativo y ocho años a los otros tres condenados. El texto también fija una indemnización de 18.000 euros para Portu y otra de 6.000 para Sarasola «por el daño físico y psíquico causado», de los que declara responsable civil subsidiario a la Guardia Civil.

La sentencia relata que los guardias civiles condenados insultaron gravemente, amenazaron de muerte y golpearon a ambos etarras desde instantes después de producirse su detención, en los mismos vehículos policiales en que los trasladaban, y continuaron durante los cinco días de incomunicación que permite la legislación antiterrorista.


El fallo señala que la detención se produjo durante la mañana del día de Reyes del año 2008, cuando ambos etarras fueron interceptados en un control de carretera de la Guardia Civil, mientras regresaban a Arrasate (Guipúzcoa) después de haber recogido dos revólveres y munición de un zulo ubicado en el monte Udala de la localidad.


Portu y Sarasola fueron detenidos, esposados e introducidos en sendos vehículos todoterreno, que se dirigieron a una apartada pista forestal de la localidad alavesa de Aramaio.


Durante el trayecto, los condenados y otros, «cuya identidad no ha podido ser determinada», según la sentencia, insultaron y amenazaron a los detenidos con expresiones como «hijo de puta, te vamos a matar» y les «comenzaron a golpear» en la cara y en la cabeza con el puño y con la mano.


Ya en la pista forestal, los agentes bajaron del automóvil a Sarasola, que se encontraba esposado, le colocaron una pistola en la sien y le dijeron que le iban a hacer «como a Mikel Zabalza» [que apareció muerto en el río Bidasoa].


Después le empujaron, le tiraron cuesta abajo y, cuando el detenido estaba en el suelo, le patearon y dieron puñetazos por todo el cuerpo, y le colocaron una bota en la cabeza.


De regreso al todoterreno, le dieron más puñetazos en la cara y patadas en el costado derecho. La sentencia detalla que el sargento encargado del operativo «no actuó, pudiendo hacerlo», para «impedir las agresiones».


A Igor Portu le trasladaron junto a un río, donde fue golpeado antes de introducirle la cabeza en el agua para simular varios ahogamientos.


Ambos etarras presentaron numerosas lesiones, si bien fue Portu el peor parado, con un hemoneumotórax con colapso pulmonar y derrame pleural que tardó 27 días en curarse, cinco de ellos ingresado en un hospital. Sarasola estuvo convaleciente 14 días.


La Sala de la Audiencia guipuzcoana considera que las lesiones de los miembros de ETA «no son compatibles con la dinámica expuesta por los agentes de la Guardia Civil en sus declaraciones», y se inclina a pensar que «Portu y Sarasola sufrieron torturas (...) que tuvieron por finalidad única y última castigarles por un hecho cierto de los detenidos que a los agentes les producía indudable ánimo de venganza: su pertenencia a la banda terrorista ETA».


Cabe destacar que, un mes antes, la banda había asesinado a dos agentes del Instituto Armado en Capbreton.


La Audiencia aclara, además, que los 11 agentes absueltos lo son porque las pruebas «no permiten dotar de certidumbre» la hipótesis acusatoria formulada.


MIGUEL M. ARIZTEGI / Bilbao


La Audiencia de Guipúzcoa condenó ayer a penas de prisión a cuatro de los 15 guardias civiles juzgados por torturar a los etarras Igor Portu y Mattin Sarasola durante y después de su detención el 6 de enero de 2008. Los dos miembros liberados del comandoElurra tienen pendiente una condena de 1.040 años de cárcel por colocar la bomba en la T-4 de Barajas, que acabó con la vida de dos personas.

La fuerza sólo se usó en la detención

Altos mandos de la Guardia Civil remitieron ayer un escrito al Ministerio del Interior en el que afirman que los cuatro agentes condenados «se vieron obligados a utilizar la fuerza para lograr el arresto de los terroristas, que pretendían huir». El escrito explica que los dos terroristas «portaban dos pistolas en una mochila, motivo por el cual intentan huir al ser identificados y sus efectos registrados, teniendo que ser reducidos por la fuerza».


Los mandos destacan que la Guardia Civil ha sufrido más de 200 víctimas mortales a manos de ETA y, sin embargo, «no existe ninguna sentencia judicial condenatoria, ni presupuesto lícito que haga suponer que miembros de la Guardia Civil se mueven por venganza».

¡QUÉ HARTAZGO DE CATALUÑA!: El secesionista Arturo Mas sigue exaltando a la rebelión y el socialista traspasado, también

LEONOR MAYOR / Barcelona

Mas pide una «reacción» colectiva a las «amenazas» a la nación catalana

Asegura que «Cataluña aspira a un trato fiscal más justo, porque valora el esfuerzo»

Zapatero embustero

«Debemos reaccionar ante las amenazas contra nuestra realidad nacional. Hay que hacerlo con serenidad y con firmeza. Y debemos hacerlo todos juntos, mirando más lo que nos une que lo que nos separa». Así aleccionó ayer el presidente de la Generalitat, Artur Mas, durante su discurso de Fin de Año a «los casi 7,5 millones de catalanes, a los que nos corresponde ser dignos continuadores del legado que hemos recibido de la Historia».

Mas no concretó de quién proceden esas «amenazas» contra Cataluña, pero sí se refirió a la «incomprensión» y a la «hostilidad» contra la «identidad cultural y lingüística» catalana. «Cualquier aspiración de mayor autogobierno se presenta como un privilegio, cualquier demanda de un trato fiscal más justo es rápidamente tildada de poco solidaria», concretó Mas, insinuando así que es Madrid quien amenaza a Cataluña.

Y de hecho, es el asunto de la fiscalidad lo que preocupa al presidente de la Generalitat, que ayer se dirigió por primera vez a los catalanes desde TV3 con motivo del Fin de Año. Con estas palabras, Mas empieza a preparar, tanto a Cataluña como al resto de España, para una de las principales batallas que librará en esta legislatura: la de reclamar el concierto económico.

La idea del president es que Cataluña se pueda financiar de una forma similar a la del País Vasco o Navarra. Es decir que la Hacienda autonómica recaude todos los tributos que se devenguen en esta comunidad y dé después una parte al Estado para contribuir a los gastos comunes. El Parlament ya intentó introducir este modelo en el Estatut que redactó en septiembre de 2004, pero el Congreso lo rechazó posteriormente.

Con este precedente, Mas sabe que lo tiene muy complicado para ver culminado su objetivo. El presidente de la Generalitat espera que el partido que gane en las generales de marzo de 2012, sea el PP o sea el PSOE, necesite del apoyo de CiU para gobernar y así poder iniciar la negociación de este concierto económico. No obstante, el dirigente catalán es consciente de que una mayoría absoluta de Mariano Rajoy, que auguran algunas encuestas, daría al traste con sus planes. Aunque Mas hizo ayer mucho énfasis en la reivindicación identitaria, el recién elegido presidente -tomó posesión del cargo el pasado lunes- insistió en que las prioridades de su nuevo Ejecutivo son «la recuperación económica y la creación de empleo».

Así, hizo un llamamiento a toda la población para que se involucre en la «tarea colectiva» de «levantar económicamente» Cataluña y de «crear las condiciones para que haya un empleo digno para todo el que quiera trabajar». No es la primera vez en estos días que el presidente habla de su intención de buscar la salida a la crisis más allá de las fronteras de la política. Durante su discurso de investidura en el Parlamento anunció que ha pedido al presidente del Círculo de Economía, Salvador Alemany, y a otros miembros de la sociedad civil catalana que creen diversos consejos asesores formados por expertos para buscar ideas y mecanismos que permitan a Cataluña salir de una recesión que ya se ha cobrado cerca de 600.000 parados en esta comunidad.

LEONOR MAYOR / Barcelona

«Catalán y español deben igualarse en el cine»

Ferran Mascarell ha dejado atónitos a propios y a extraños al integrarse como consejero de Cultura en un Gobierno de CiU pese a llevar toda la vida afiliado al PSC. Los propios, los socialistas, no se han ahorrado las críticas por lo que consideran una traición. Los (hasta hace poco) extraños, los de CiU, han recibido a Mascarell de buena gana, convencidos de que es el hombre ideal para gestionar la cultura catalana.

Pregunta.- ¿Qué motivos le han llevado a aceptar un cargo en el Ejecutivo de un partido rival al suyo de toda la vida?

Respuesta.- Hay varios factores, desde la crisis, hasta la dificultad de las relaciones entre Cataluña y España, pasando por el desprestigio de la política. El escaso protagonismo de la cultura en la sociedad aconseja cambiar usos y romper esquemas. Cuando Artur Mas me propuso ser conseller encontré que su planteamiento era atractivo y me pareció razonable romper las lógicas de trabajo tradicionales.

P.- Dice el jefe del grupo parlamentario del PSC, Joaquim Nadal, que él se sentiría incómodo en su lugar...

R.- Me pregunto cuántas veces se habrá sentido incómodo Nadal en su propio partido o en las relaciones con otros partidos...

P.- Pero es posible que, en el gabinete de CiU, no tengan confianza en un miembro que procede del, digamos, enemigo político...

R.- No creo que me vayan a retirar la confianza. La confianza se construye con el conocimiento, con el trato. No creo en los prejuicios previos.

P.- Mas ha prometido que su Govern se caracterizará por la austeridad. El Departamento de Cultura ha tenido este año un presupuesto de 313 millones e incluía la gestión de los medios de comunicación, que ahora ha pasado a Presidencia. Imagino que los recursos de su Departamento habrán quedado bastante menguados. ¿De cuánto será el recorte?

R.- Tengo una experiencia acumulada de exactamente 24 horas. No sé todavía de cuánto será la reducción, pero sí le puedo decir que la austeridad se planteará para las políticas de los próximos cuatro años.

P.- Una de las herencias que le deja el tripartito es la Ley del Cine. Una norma que ya está aprobada y, por tanto, debería aplicarse, pese a que ha enfurecido al sector, que considera económicamente inviable doblar al catalán todas las películas que tengan más de 16 copias. ¿Va a mantener esa normativa?

R.- El reglamento de desarrollo ya debería haberse aprobado para que la ley pudiera entrar en funcionamiento, pero el tripartito no lo redactó. Hay un borrador, cuando me llegue lo analizaré. A medio plazo es bueno que el conjunto del cine internacional se encamine hacia la versión original subtitulada. Además, el sector debería proyectarse hacia la producción catalana de calidad. Y, también, hacia un pacto que permita una presencia equilibrada del catalán y el castellano en el cine. Aún no he hablado con los exhibidores, pero intentaré ordenar la cuestión a medio y largo plazo para que todos los implicados estén relativamente cómodos.

P.- Una de las novedades de su Departamento es que también se encargará de gestionar la política lingüística. ¿Tiene previsto modificar la ley tal y como han reclamado algunas voces del nacionalismo?

R.- Éste es un asunto que vamos a ver en los próximos días. De momento, puedo adelantarle que soy partidario de entender la política lingüística como una herramienta de difusión social del catalán. Una vez pasada la fase de democratización del uso del catalán, hay que alcanzar la etapa de la calidad. Se trata de conseguir que la gente lea y escriba y el idioma alcance su máximo nivel de calidad. Quien realmente tiene una tarea pendiente es España. El Estado debería reconocer su carácter plurilingüista y aceptar que lo que no es un problema en Cataluña tiene también que dejar de serlo para algunos políticos y medios de comunicación de Madrid.

P.- Pero, ¿es usted partidario de mantener las multas lingüísticas?

R.- Las del comercio no corresponden a mi Departamento. En cualquier caso, las sanciones son una fracción muy pequeña del problema. De lo que se trata es de mejorar el uso del catalán, una lengua que vive uno de sus mejores momentos. Hay que seguir así para que alcance el mejor momento.

P.- Su antecesor, el republicano Joan Manuel Tresserras, fue muy criticado por haber concedido subvenciones para entidades de los llamados Països Catalans y para la organización de espectáculos y el desarrollo del folklore en, por ejemplo, Valencia o Baleares. ¿Va a continuar usted por esa senda?

R.- Si se revisan esas cantidades, son tan pequeñas que las críticas resultan exageradas o fuera de lugar. No tengo la sensación de que esas subvenciones hayan sido desproporcionadas. Por tanto, no me parece que sea representativo como para decir si vale la pena seguir por esa senda o por la contraria. Aunque, como ya le he avanzado, algo de contención habrá en todas las políticas de la Conselleria.

P.- Uno de los proyectos estrella del tripartito fue la construcción del Teatro Transfronterizo en Perpiñán. Poco antes de convocar las elecciones, el anterior Govern subvencionó esta iniciativa con 1,2 millones de euros. ¿Mantendrá estas ayudas para que los franceses puedan ver teatro en catalán?

R.- La internacionalización debería presidir todos los ámbitos de la cultura catalana, que tiene un alto nivel pero una difusión escasa. Lo del teatro transfronterizo se hizo en un momento en que había más facilidad económica. Ahora se trata de aprovechar lo que ya está hecho y que el teatro catalán pueda incorporarse a los circuitos teatrales franceses. No obstante, insisto en que todavía no conozco las reglas del juego de la austeridad, por lo que no sé cuánto dinero hay para este proyecto.

P.- El anterior consejro impulsó también la creación del Consell de la Cultura i les Arts, un comité de expertos que decide quién se lleva las ayudas del sector. Parece que el invento ha fracasado o, por lo menos, ha recibido unas cuantas críticas. ¿Se plantea remodelarlo o eliminarlo?

R.- El Consell de la Cultura i les Arts está creado por ley y las leyes están para aplicarse. No tiene sentido hablar de eliminarlo. Es cierto que en su primer periodo ha tenido un resultado que no es del agrado de mucha gente. El Consell tiene que apuntalar algunas de sus misiones y también dejar otras de sus atribuciones. La gestión cultural pública en Cataluña debería simplificarse un poco y con ello este consejo.

P.- ¿Cuáles son sus prioridades dentro de los sectores culturales?

R.- El sector audiovisual es estratégicamente clave. También lo es el editorial. Y, asimismo, el teatro. Todos ellos tienen en Cataluña una capacidad notable, por lo que la Conselleria de Cultura debe concentrar sus esfuerzos en estos ámbitos.

JUAN RIERA ROCA / Palma

Tres heridos en una marcha independentista en Mallorca

La obsesión de los maulets por quemar una bandera española como colofón de la manifestación independentista anual con motivo de la conmemoración del 31-D (fiesta de la catalanidad de Baleares, conquistada un día como ese de 1229 por Jaime I) acabó ayer en un enfrentamiento con la Policía, un paseante herido en la frente y dos policías leves, uno en un ojo y otro en una pierna.

Eran las 19.45 horas. La manifestación que cada año convoca la Plataforma 31-D, en reivindicación del derecho a la autodeterminación de los Països Catalans, incluyendo Baleares, había discurrido más o menos tranquilamente desde su salida, una hora antes, desde el Passeig de Es Born.

De allí a la calle Unió, Costa de sa Pols, Sant Miquel -donde un amplio y eficaz dispositivo policial hizo imposible cualquier altercado ante la sede de la Fundación Círculo Balear- y calle Oms, para acabar en la plaza de los Patines donde se leería un manifiesto.

Eso era lo previsto y hacia allí marchó la gran mayoría de los entre 1.500 y 2.000 manifestantes. Pero, como cada año, los manifestantes afines al grupo Maulets (autodefinido como la «organització de jovent independentista i revolucionari dels Països Catalans») se pararon antes para leer su manifiesto.

En ese momento se produjo el altercado: cuando la Policía quiso evitar que se quemara una bandera española, volaron sillas procedentes de un bar, que hirieron a un peatón.

DIOS NOS LIBRE DEL SOCIALISMO:




NAIARA ORTIZ / Bilbao

EA se unirá en coalición con Batasuna para los comicios de 2011 «si la situación lo permite»


Egibar (PNV) reclama su legalización para «consolidar su apuesta por la política»




Zapatero embustero


El secretario general de Eusko Alkartasuna, Pello Urizar, volvió a dejar ayer la puerta abierta a una posible coalición independentista con Batasuna para las próximas elecciones municipales y forales de 2011 «si la situación lo permite». Y esa situación se dará si la izquierda abertzale se decanta finalmente por las vías políticas. «Si la situación en mayo de 2011 es adecuada para un trabajo en común, Eusko Alkartasuna está dispuesta a aportar, pero por ahora no hay suficiente información para garantizar que dentro de cinco meses estará cerrada la vía armada y la izquierda abertzale opta exclusivamente por el trabajo político», declaró el máximo responsable de la formación independentista en una entrevista concedida a Radio Popular.


Pese a mostrar dudas sobre si será el próximo año, Urizar se mostró convencido de que la coalición independentista llegará tarde o temprano. «EA no va a hipotecar un proyecto estratégico a largo plazo por unas elecciones. Si no es en éstas, será en las siguientes», añadió. El secretario general de EA deseó que el año que comienza mañana sea el de la «implicación» del Gobierno vasco y del PSE para acabar con el terrorismo. «Creemos que se tienen que implicar más y, desde luego, 2010 no ha sido el año en el que se haya visto esa implicación. Esperemos que 2011 sí lo sea», manifestó.


También el presidente del PNV de Guipúzcoa, Joseba Egibar, rompió una lanza a favor de Batasuna reclamando su legalización «para consolidar su apuesta por las vías políticas y su exigencia a ETA de un alto el fuego». «Es absurdo supeditar la legalización de la izquierda abertzale o los pasos a dar desde los gobiernos central y vasco a lo que ETA diga o deje de decir cuando sabemos que la izquierda abertzale le ha exigido en la Declaración de Guernica un alto el fuego unilateral, permanente y verificable como voluntad de un cese definitivo», afirmó en una entrevista en Onda Vasca.


El líder jeltzale justificó su ausencia en la firma de la Declaración de Guernica porque «este camino o lo hace la izquierda abertzale sola o no lo hace» porque si le arropan otros partidos, ETA ejercerá un «papel de tutela».


Por otra parte, el coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, afirmó ayer que la persistencia de la extorsión de ETA a empresarios, confirmado el miércoles por la patronal vasca, «no es un dato positivo», pero consideró que «tampoco hay que sublimarlo». «La libertad, igual que la paz, nunca es perfecta, pero hay que trabajar en pro de su perfección», indicó en una entrevista concedida a Radio Euskadi.


Zabaleta aseguró que no se puede hablar de libertad «si hay un ciudadano privado de ella», pero al mismo tiempo «eso no nos priva de decir que hay avances en el camino de la libertad, igual que hay avances en el camino de la igualdad o de la paz».

FIRMAS: Raúl Rivera, Santiago González, Erasmo, Secondat, Justino Sinova, Ana Romero, Raúl del Pozo, J Miravalls, D. Torres


RAÚL DEL POZO

El 'fumeque'

EL RUIDO DE LA CALLE

Se acabó el fumeque, ese veneno sin sentido, narcótico sin placer. Lo trajo Cristóbal Colón, con unos indios que fumaban en pipa, y acabó siendo un tráfico del Estado. Ni siquiera se salvó de esa alienación Carlos Marx que escribió su obra gigantesca en las madrugadas, a base de tabaco y limonada. Le cuenta a Engels «El Capital no dará ni el dinero que me gasté en los cigarrillos que me gasté para escribirlo». Ni siquiera resistieron la tentación los curas que fumaban en las misas hasta que el Papa Inocencio VIII lo prohibió.

Fumar, más que un placer es una neurosis. Lacan piensa que nos agarramos al pitillo como al pezón materno. Hay muchas interpretaciones fálicas, pero lo cierto es que algo terrible debe de haber en esa hierba de la reina, porque aún sabiendo que cada vez que te metes un trujo entre pecho y espalda te estás matando como los espías con polonio, sigues chupando como un estúpido. De todas las adicciones, ésta es la más incomprensible, porque no compensa el gran peligro al mínimo hedonismo.

Pronto se acabará ese rito público de fumar extendiendo el aroma de las hojas lanceoladas que huelen a aventuras equinocciales. Se acabó el culto estético a dos artistas que fumaron con más arte en el siglo XX, Bogart y César González Ruano. Recuerdo a César con los dedos amarillos acercándose al tullido de Carretería, al que vendía caramelos, pirulís, avellanas, muñecas y pitillos sueltos. El escritor pedía Partagás o cigarrillos franceses y el vendedor le contestaba que solo tenía Celtas y caldo de gallina.

Si el tabaco mata habría que felicitar al Congreso y al Gobierno por la Ley Antitabaco que entra en vigor el día 2 de enero. Pero luego lo piensas bien y te molesta que los políticos se hayan convertido en ese pelotón de damas piadosas, un ejército de salvación para las buenas costumbres, mientras nos esquilman. Esa política de la proscripción, tan típica del pensamiento escuálido, también viene de América, como el propio tabaco y la sífilis; es el discurso de la parte más puritana de los predicadores-senadores, que se meten en la vida de los contribuyentes, aunque no han sido elegido para cuidarnos las almas, sino para administrar los deseos.

La cuestión de fumar o durar es individual; que cada cual haga lo que quiera, y si se quiere fumar el pijo, que se lo fume. Me dice un amigo que la Ley Antitabaco le va a provocar abstencionismo electoral. «La prohibición no estaba en el programa electoral, es una ocurrencia de Trini». La Trini, reina del fanatismo de lo pequeño, comodín electoral, se va a llevar un chasco, porque es bien sabido que las prohibiciones estimulan los vicios.


Pocas razones para el optimismo en 2011

Termina 2010, un año que ha sido muy duro, porque en mayo el presidente del Gobierno se dio cuenta de lo muy equivocado que estaba y eso significa que muchos españoles también aterrizaron bruscamente en la realidad. El profesor Florentino Portero tiene la teoría de que el éxito electoral de Zapatero se debe a que es capaz de identificarse plenamente con el español medio, que es un español imaginario que reúne un poco de todo lo que somos los demás. Por ejemplo, los españoles nos endeudamos más allá de nuestras posibilidades y Zapatero hizo lo mismo con el Estado. Dejamos para mañana lo que se puede hacer hoy y Zapatero hizo lo mismo con la reforma laboral y con otras tareas. Nos disgusta el conflicto y para evitarlo somos capaces de aceptar que la nación es «discutible». En general somos espléndidos y por eso el presidente creó el cheque bebé y los 400 euros.

Desde mayo Zapatero se ha separado de esa línea de actuación. Ahora habla de sacrificios (el suyo y el de su partido) y ayer hasta tuvo resonancias aznarianas cuando lo planteó durante su balance de fin de año. Pero esta identificación puede volver en mayo, cuando Zapatero comience a experimentar el vértigo que han sentido muchos españoles que perdieron sus empleos.

El año 2011 será duro. El proceso de desendeudamiento de empresas y familias continuará. Gran parte de la población que está en el paro consumirá todas las ayudas a las que tiene derecho. La economía no creará trabajo a un ritmo que permita reducir el desempleo. Los precios de las casas se verán presionados a la baja por la desaparición de la deducción fiscal por la compra de vivienda habitual. Los que no tengan casa pensarán que pueden acceder a una en mejores condiciones, pero los que las tienen experimentarán el «efecto empobrecimiento».

Consecuencia inmediata de todo esto: el consumo seguirá plano. 2011 será el año en que nos enfrentaremos cara a cara con nuestro modelo económico: si tomamos el atajo y volvemos a una economía de gasto o cogemos el camino largo hacia una economía productiva.

Como sucedió hace un año, cerramos el ejercicio con todo tipo de vaticinios horribles sobre nuestro sistema financiero. Hemos aguantado dos tormentas sobre el euro y nada nos libra de que podamos recaer en 2011. Pero las necesidades de financiación neta del Estado han bajado a 47.200 millones y si hay privatizaciones, pueden ser menos. Y aunque hay mucha deuda privada, los bancos y cajas precisarán el próximo año 97.506 millones. Lo que hace que en Moncloa y en el Banco de España tengan un punto de optimismo es que casi el 50% de esas necesidades correponden al Banco Santander y al BBVA, dos entidades cuyo crédito es mejor que el del reino de España.

john.muller@elmundo.es


PEDRO G. CUARTANGO

Días de muy poca gloria

UNO DE los géneros literarios que más me gustan son las memorias. En casi todas las que he leído, el autor intenta justificar sus errores u oculta los lados oscuros de su personalidad. Esas omisiones son siempre más esclarecedoras que los propios hechos que se evocan.

Las memorias que más me gustan son las de Casanova, Saint Simon y Chateaubriand, verdaderos monumentos históricos que permiten comprender al individuo y su época.

Confieso que sentía curiosidad por leer Los días de gloria, las memorias de Mario Conde. El libro no me ha defraudado porque está muy bien escrito, con sentido del ritmo y repleto de divertidas anécdotas.

La tesis que sostiene Conde es que Banesto fue intervenido en diciembre de 1993 para truncar su carrera política. El ex banquero afirma que hubo un pacto entre Aznar y González para eliminarle de la escena nacional.

Describe con detalle cómo entregó 300 millones de pesetas a Adolfo Suárez, lo cual es rigurosamente cierto, y cómo pagó otra suma de unos 600 millones de pesetas a Antonio Navalón para conseguir las exenciones fiscales de la corporación industrial del banco, por lo que fue discutiblemente condenado en el caso Argentia Trust.

Pero Conde evita en su libro mencionar la sentencia de la Audiencia Nacional de marzo de 2001, por la que fue castigado con 14 años de cárcel por estafa y apropiación indebida. Contra la tesis que sostiene de que el banco era viable y la intervención fue exclusivamente política, el fallo judicial es demoledor. Describe cómo Conde utilizó una serie de sociedades instrumentales para enriquecerse y cómo desvió impresionantes cantidades de dinero a testaferros que no tenían ningún activo.

Un libro publicado por Encarna Pérez a principios de 1993 evaluaba ya en 300.000 millones de pesetas el agujero contable de Banesto, que luego el Banco de España elevó al doble.

La realidad es que Conde se dedicó a engrosar su fortuna mediante una serie de pelotazos, a la vez que pretendía erigirse en una referencia moral para los ciudadanos gracias a los medios de comunicación que controlaba.

El libro que acaba de publicar deja patente su afán de reescribir una historia que no ha sido como él la cuenta. Conde no fue una víctima del sistema sino un tipo listo que pretendió aprovecharse de sus debilidades. Que ahora imparta consejos desde una tertulia sobre cómo se gestiona la economía es sencillamente patético. Tras leer estas memorias, estoy seguro de que le sobra talento para triunfar en el género de las grandes obras de ficción.

ANA ROMERO

El globo al revés: la hora del Pacífico

George Eliot hizo de su capa un sayo. La novelista británica- se llamaba Mary Ann Evans- no sólo escribió como un hombre. Hizo otras cosas vedadas en el siglo XIX a ambos sexos. Como cohabitar de por vida con el crítico y filósofo George Hewes, que estaba casado. Desde la aparentemente aburrida y provinciana Inglaterra victoriana que de forma tan brillante describió, Eliot alcanzó a ver mucho: «De todos los errores humanos, la profecía es uno de los más innecesarios, pero también de los más persistentes».

En esas estamos. Esta medianoche comienza la segunda década del siglo XXI, y uno se empeña en intentar averiguar cómo serán los años que van del 2011 al 2020. Esta semana, me quedé con la idea que compartió conmigo la popular Soraya Sáenz de Santamaría, otra mujer valiente como Eliot, pero de este siglo: «Cuando pienso en esta década, imagino el mundo al revés, como ese mapa que vi en Lourdes y en el que Europa queda detrás».

Hagan la prueba. Giren la bola del mundo, y verán que delante de sus ojos reina, ancho y amplio, el Océano Pacífico. A ambas orillas, los imperios de Estados Unidos y China, rodeada de nuevas potencias como Rusia, Kazajistán, India y los emiratos del Golfo Pérsico (Qatar es el que más crece: un 15% anual). En el centro, el coluro equinoccial: si viajas al este, ganas un día, y si vas al oeste, lo pierdes.

Lo de Europa no es una profecía, sino un hecho tristemente establecido. El Viejo Continente es una zona anciana y llena de achaques por la crisis económica- ¿cómo competir con una China que crecerá al 10% y una India que lo hará al 9%?- pero también por nuestras propias decisiones: ¿recuerdan que a principios de 2010 se puso a Hermann Van Rompuy y a Catherine Ashton al frente?

Peor que la económica es la crisis emocional. Según una encuesta del Pew Research Center, abandonamos la década del terrorismo islámico y la crisis financiera para entrar en otra de total indefinición para Occidente. Estas son las cifras: el 87% de los chinos, el 50% de los brasileños y el 45% de los indios cree que su país va en la buena dirección. Compárenlas con el 30% de estadounidenses o el 26% de franceses que opinan lo mismo. O si no, con el 91% de los chinos que piensa que su economía va bien versus al 13% de los franceses.

A España, con un 41% de sus jóvenes en paro, dejémosla aparte. En nuestro país, una pequeñísima gota en el océano global, tenemos la moral por los suelos. No nos engañemos. Es poco lo que podemos hacer. Me lo cuentan las mentes preclaras de nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores: caminamos de la mano de Europa. Este Gobierno, el que venga y hasta la ministra Trinidad Jiménez con sus gaffes - rueda de prensa con Taieb Fassi-Fihri, foto con Evo Morales en pijama, desafortunada entrevista en Veo7- lograrán escribir algo más que una nota a pie de página en la historia de la década. Los titulares los harán otros: en 2020 China habrá sobrepasado a EEUU para convertirse en la mayor economía del mundo.

Ya lo sabemos. Lo intuimos cuado miramos por el rabillo del ojo a las chinas arrasando en la zona de cosmética de Harvey Nicols. Sí, en el último año, los chinos han desbancado a los rusos en las tiendas de lujo de París y Londres. Francamente, eso nos cuesta. Como nos resulta duro relacionarnos con imperios que no son democráticos.

La primera visita a España en 2011 es la de del viceprimer ministro chino Li Keqiang. Olvídense de Barack Obama. Keqiang es un rey mago cargado de contratos. Por eso lo reciben el rey Juan Carlos, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, la vicepresidenta Elena Salgado y los ministros Miguel Sebastián y Jiménez. Y son pocos.

No se depriman. Lo dice Arianna Huffington, la referencia mediática de EEUU: atención al pensamiento positivo. A los chinos, a los rusos, a los pérsicos, aún les queda. Tienen los bolsillos llenos de dinero y los pies de barro. ¿Cómo les influirá el poder de internet, el gran invento de Occidente? ¿Se sentirán insatisfechos sus millonarios ciudadanos?

Lo cuenta Gideon Rachman en uno de los mejores libros sobre geoestrategia del año: Zero-Sum World. Abandonamos la Edad del Optimismo (1991-2008) y nos adentramos en la de la Ansiedad. La crisis económica envenena las relaciones internacionales. EEUU y China se enfrentan, los países europeos también lo hacen entre ellos (PIGS vs. APES, que diría Diego López Garrido), y hay que olvidarse de grandes acuerdos globales. Antes que Rachman, ya lo escribió hace dos siglos Eliot: «Nadie puede ser sensato con el estómago vacío».

Feliz Año. Feliz Década.

ana.romero@elmundo.es

JULIO MIRAVALLS

¡Ay, que llega el futuro!

Se va 2010, dejando en el ámbito de la tecnología cotidiana la aparición del iPad, que redefine y pone en el mapa del deseo de la gente de a pie el concepto del tablet, que llevaba 10 años ignorado como objeto profesional. Y llega durante el peor debate sobre el futuro del periodismo real.

Un futuro oscuro. Ross Dawson propone un timeline para la extinción de los periódicos impresos (www.futureexploration.net). Su cálculo es que el diario de papel desaparecerá (o se hará irrelevante) en EEUU en 2017. En España, en 2024.

Ojo, es la previsión de un gurú. Y ya ven a dónde nos han traído los gurús que prometieron a todos los editores un paraíso con 40 vírgenes y un río de publicidad, si convertían sus diarios en gratuitos de internet. Luego, ni vírgenes, ni nada.

La tecnología se ha acelerado vertiginosamente y cambia nuestras vidas en una evolución de Homo sapiens hacia un Homo digital, incapaz de recordar cómo eran las cosas antes (¿a qué distancia ponemos el antes?), ni de planificar cómo habrán de ser después. Escribe Van Doren que la civilización egipcia sobrevivió 3.000 años porque sus gentes «se dedicaron con entusiasmo a evitar cuidadosamente cualquier tipo de progreso». Ahora es el otro extremo.

Con el iPad reinando solo en el territorio, los periodistas creen adivinar un futuro, con ese receptor tan ligero, en el que Murdoch ha decidido incluso crear un periódico exclusivamente para la máquina de Apple.

Pero no es prudente fiarse. La semana próxima, en la feria CES de Las Vegas empezará a fluir una catarata de nuevas tabletas. Todos los fabricantes de informática tendrán las suyas, con diversos sistemas operativos y ambiciones. Según el analista Craig Ellis, el año próximo se venderán casi 54 millones de tabletas, de las cuales 36 millones serán iPad. El pasado reciente sugiere que en dos años el iPad será relevante, pero uno más. Por dos motivos: primero, habrá mucho donde elegir; y, segundo, porque la cultura empresarial de Apple, cerrada y exclusivista con sus cosas, no sería aceptable para las autoridades de la competencia (en EEUU, y sobre todo en la UE) como posición dominante en un sector clave para la información. Algo harían.

Y eso nos devuelve al ignoto porvenir. ¿Debe el periodismo repensarse apostando por la pantalla hermosa, vertical y amablemente proporcionada en 4:3 del iPad, o deberá ser más flexible, para las pantallas panorámicas (horizontales por naturaleza) en 16:9, que dominan los androides? O peor: teléfonos con tres pulgadas de pantalla. La mitad de los accesos a internet son ya desde móviles. Quizás en tres años las noticias del periódico las lea de viva voz el teléfono, tras un suave roce de pantalla. O pidiéndoselo con amabilidad. Es tecnología que está ahí. Lo que no se asegura es dónde está el futuro.

a

¡Adiós 2010!

Una tendencia generalizada en los seres humanos es considerar malo el momento presente de su existencia. Edmund Burke hizo unas agudas consideraciones al respecto. Sin embargo, hay días, meses e incluso años que merecen ser olvidados pronto. Tal y como ocurre con este 2010 que ahora termina. Ha sido «un año horrible», que dirán algunos recordando una famosa calificación de reina extranjera, un año de sinsabores y contratiempos. En España hemos padecido un desempleo de dimensiones escandalosas, hemos asistido a espectáculos de desobediencia abierta a jueces y tribunales, con anuncios públicos de proyectos anticonstitucionales llenos de pretensiones independentistas. La clase política ha descendido vertiginosamente en la estima popular. Las estafas y los fraudes han brotado en demasiados sitios. Ni lo económico, ni lo jurídico, ni lo político de este año 2010 pasarán a las páginas buenas de la Historia. Sólo se podrán recordar, como apreciables, los triunfos deportivos. ¡Adiós 2010! Ya teníamos ganas de que terminases de oscurecer nuestro horizonte. / SECONDAT


JUSTINO SINOVA

Las palabras y los hechos

El inventario de las acciones parlamentarias del PP presentado ayer por Mariano Rajoy demuestra que el Grupo Popular ha desarrollado en 2010 una actividad muy intensa y que ha apoyado un buen número de las iniciativas gubernamentales.

Eso desmiente dos mensajes socialistas muy extendidos: que el PP y su presidente no trabajan lo bastante y que escurren el bulto o «no arriman el hombro» en los asuntos de interés general planteados por el Gobierno. Y convierte en evidencia, al mismo tiempo, que los equipos de comunicación y propaganda del Partido Socialista son más habilidosos que los del Partido Popular.

Es fácil comprobar cómo han calado incluso entre simpatizantes del PP las descalificaciones socialistas. A veces, hasta personas informadas muestran sus dudas sobre algo que deberían tener confirmado, como es la capacidad profesional y política del líder popular y la labor de oposición que realiza su equipo.

El ambiente político y mediático está dominado por la tenacidad machacona de los agitadores socialistas, que no dejan pasar una, y por el apoyo ajeno que suelen encontrar. Tienen una gran ayuda en la desenvoltura de quienes están prontos para condenar las provocaciones de la derecha, aunque sean tan inocentes como llamar «Pepiño» a José Blanco, y toleran con su silencio los insultos a la derecha, como los propinados por el propio Blanco al mismo Rajoy, que no han sido pequeños ni aislados.

El problema para el PP es que ese ambiente artificial tapa con frecuencia sus hechos y sus valores. Ayer quedó claro que la acusación que le hace el PSOE de ser una oposición levantisca y de no colaborar carece de fundamento. Este año, el Grupo Popular ha apoyado 36 de las 58 iniciativas parlamentarias del Grupo Socialista (el 62 %), se ha abstenido en 11 y ha rechazado sólo 11 (el 19 %).

Entre tanto, el Grupo Socialista ha apoyado sólo cinco de las proposiciones populares (el 21 %) y en lo que va de legislatura ha replicado a 24 proposiciones populares con el veto, que es una práctica legal pero limitadora del debate democrático. De igual modo, el mensaje de la inactividad es desmentido por las 30.000 iniciativas del PP en 2010, como también por la contradicción gubernamental de quejarse siempre de la oposición realizada por Rajoy y su gente al tiempo que difunde el mensaje de su pasividad. O una cosa u otra. Pero ganan la agitación y la astucia.

Esa imagen que le construye el PSOE al PP resulta involuntariamente favorecida por el estilo pausado de Rajoy. Algunos sectores de la derecha parecen desear un líder levantisco y contundente. Pero Rajoy dice mensajes consistentes con suavidad formal. Como ejemplo, estas dos frases de ayer: «Para que las cosas puedan mejorar de verdad, hace falta un profundo cambio político en España» y «es el momento de afrontar el futuro con altura de miras». Esto se puede decir con el estilo de la difamación. Pero Rajoy cree que es suficiente ese lenguaje para que se entienda que con Zapatero España no tiene solución. Por supuesto, Zapatero y su corte lo habrían dicho de manera diferente, como quienes gustan, incluso en las filas del PP, más de las palabras, a ser posible gruesas, que de los hechos.


SANTIAGO GONZÁLEZ

Un discurso de Capra

La Navidad no sería tal si no viniera acompañada de signos laicos que le confieren carácter. Por ejemplo, la lotería, puro azar al que quizá no le quede mucha vida como acontecimiento público y bien que lo lamento. La lotería es una versión seglar de la Divina Providencia (a quien Dios se la da, San Pedro se la bendice) y la DP queda mejor como empresa estatal que privatizada, como aceptarán los más ferviente liberales.

Otro par de signos distintivos de estos días son las películas de Frank Capra y el balance de fin de año del presidente del Gobierno, al que se suma el del líder de la oposición y los de los presidentes autonómicos. Ni el cine de Capra ni el discurso de Zapatero son de un extraordinario rigor descriptivo, pero ayudan a crear la sensación de felicidad un poco boba que nos embarga en estos días a los espíritus integrados, aunque los diabéticos deberían consumirlas en dosis muy moderadas o ponerse a continuación un chute de insulina.

El presidente, un hombre que ayer estaba entre Caballero sin espada y Qué bello es vivir, y el aspirante, estuvieron amables. Ambos mostraban una actitud muy adecuada para el traspaso de poderes. El primero, dispuesto a dejar la tarea razonablemente encarrilada y el segundo, crítico, pero constructivo: recordó las reformas que él propuso en 2009 para 2010, que coinciden bastante con las que el presidente enunció ayer para 2011, a la par que justificaba que él arrima el hombro cuanto sea necesario: «El PP ha aprobado 36 de las 58 iniciativas que ha presentado el Gobierno», mientras «el Gobierno no ha apoyado, prácticamente, ninguna de las muchas propuestas» del PP. Es hora de la responsabilidad y el líder de la oposición no quiere obstaculizar el aparente empeño presidencial de acabar las reformas «me cueste lo que me cueste».

Era como si el presidente hablara ya para la historia con un discurso bifronte: una yuxtaposición de Churchill y el protomártir del optimismo antropológico que nos dejó Voltaire repartido entre el doctor Pangloss y su pupilo Cándido. La parte churchilliana es reivindicar para sí toda sangre, sudor y lágrimas. La candidez (no confundir con candidiasis) está en su radical incapacidad biológica para renunciar a la sonrisa institucional, si bien la imprecisión de su lenguaje lastra notablemente la solidez de su discurso. «Si algo caracterizará a la crisis económica, es el esfuerzo titánico que este Gobierno ha venido haciendo para mantener las políticas sociales». Emocionante lágrima socialdemócrata, pero lo verdaderamente característico está en los datos: crecimiento negativo del PIB, tasa de paro, déficit y, sobre todo, las víctimas que dejará tras de sí. He aquí «datos contundentes», no «el proyecto, las políticas sociales y la coherencia». Eso son actitudes, intenciones o valores, no datos. A partir de estas imprecisiones no es de extrañar que quiera «mantener la extensión y la evolución de los pilares del Estado del bienestar». Seguramente quiso decir fortalecimiento o refuerzo. Los pilares son partes fijas de un edificio o de un proyecto. No evolucionan ni se expanden, ni siquiera en los proyectos con futuro.


raúl Rivero

Jarabe para marear

GUSTAVO Arcos Bergnes, uno de los hombres que inició, hace un cuarto de siglo, el trabajo a favor de los derechos humanos en Cuba, solía decir cada 31 de diciembre, en la década de los 90, con la marca en su vida de las prisiones de Fulgencio Batista y de Fidel Castro, que se debía esperar el año nuevo con la certeza de que sería el tiempo del cambio definitivo.

Esa ilusión la compartió siempre con el pequeño grupo de hombres que le acompañó al principio. Y con los integrantes de la oposición pacífica que tenía presencia en todo el país cuando él murió, en el verano de 2006.

El veterano rebelde al que, en un momento, le sobraran las sillas de la sala de su casa para su tropa de gente arisca y perseguida, no perdió la fuerza ni en la cárcel, ni en sus periodos de acoso policial en una Habana en la que pronunciar su nombre era un delito político.

Esa filosofía del líder opositor, un lector callado y discreto, tiene en esta época un destello que se puede ver en algunos de los hombres y mujeres que continúan con sus empeños y sus fuerzas entregados a democratizar y liberar Cuba.

Lo enseñaron al mundo en los últimos 12 meses hombres como Orlando Zapata Tamayo, con su huelga de hambre hasta la muerte en una cárcel. Lo hicieron, lo hacen público, las Damas de Blanco, la asociación de familiares de los presos políticos que ha recorrido las calles bajo golpizas, insultos y atropellos.

Reina Luisa Tamayo, la madre de Zapata, acorralada por las brigadas parapoliciales hasta en el cementerio de Banes, el pueblo de oriente donde está sepultado su hijo. Y con una muestra similar de esa fe conmovió al mundo el periodista Guillermo Fariñas, con un ayuno que lo puso a unos centímetros de la muerte.

Creo también que se puede percibir ese espíritu de Arcos Bergnes en los 11 prisioneros políticos cubanos, pertenecientes al llamado grupo de los 75 de la Primavera Negra de 2003. Ellos se niegan a aceptar salir desterrados a España y se mantienen en los calabozos, donde fueron confinados hace siete años, porque han decidido no abandonar su patria y trabajar allá adentro por su ideas.

Ahora que el Gobierno anuncia transformaciones económicas desde el brocal de un pozo negro, los demócratas, los que quieren libertad, desde los sitios más peligrosos y controversiales de la sociedad, sueñan -como Arcos Bergnes- con una modernización radical del país.

Unas medidas que tengan hondura y sustancia. Que no sean un jarabe de marca para que la dirigencia pueda pasar otra vez las 12 uvas de exportación.

DAVID TORRES

El camello hipócrita

LA CAZA al fumador ha alcanzado un punto de histeria, obscenidad e hipocresía intolerable. Para protegernos de nuestra imbecilidad, el Estado desaconseja, prohíbe y sataniza una sustancia legal de la que es el principal beneficiario y único distribuidor. Es como si a un camello profesional no le bastara con lucrarse y regodearse de los pobres imbéciles a los que va asesinando raya a raya, sino que, además de venderles la farlopa a precio de oro, les vetara chutarse en su presencia. Se lamenta por esos pobres yonquis de venas agujereadas, pero no sólo los despluma sino que, mientras trinca la pasta, les echa un sermón por lo alocado de su comportamiento.

El cinismo de los políticos es semejante al de esos traficantes de armas que imparten conferencias de paz subidos a una montaña de cadáveres. Porque por cada cinco euros que un fumador se gasta en tabaco, cuatro son para impuestos. Para que luego digan, después de haberle sangrado minuciosamente durante décadas, que no se ha ganado el derecho a un tratamiento por un enfisema o un cáncer de pulmón, cuando tanto veinteañero borracho se rompe el cuello a bordo de un deportivo llevándose tres o cuatro vidas de propina. Pero los coches (una de las mayores causas de mortalidad y no digamos de tetraplejia) no sólo no se venden con pegatinas de sillas de ruedas en el capó sino que la propaganda nos los sigue ofreciendo envueltos en el glamour de la velocidad y con el lazo de una rubia despampanante con un muslo en el embrague y el otro en la palanca de cambios.

La publicidad del fumeque, en cambio, está prohibida hasta el punto de que un chaval puede llevar una camiseta estampada con vistosas plantas de marihuana, con un kalashnikov o con un pederasta violando niños, pero nunca con una marca de tabaco. Cualquier día los estanqueros acabarán trabajando en las alcantarillas, si no acaban antes en el psiquiatra, atormentados por esas estadísticas que los convierten en responsables directos de millones de muertes. Un estanquero amigo hizo la cuenta entre los estancos de España y las cifras del Ministerio y calculó que salía a quinientos cadáveres al año. Pensó en ofrecerse en una comisaría para que lo detuvieran por genocida ahumado pero, de seguir el caso adelante, no sería más que un pequeño cómplice del gran asesino estatal.

La cruzada humófoba ha llegado al límite de prohibir los clubes de fumadores, lo cual está a un solo paso de vulnerar la ley de reunión. Si el tabaco es tan malo, que lo prohíban del todo, que cierren los estancos y que recauden impuestos sobre la aspirina. Pero, sobre todo, que dejen de darnos sermones, coño.

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