EDITORIALES: Dios nos libre del socialismo

Un Nobel que retrata lo peor del régimen chino

Este episodio ha constatado que, pese a su gran desarrollo económico, China sigue sin tener capacidad ni deseo alguno para avanzar en el respeto de los derechos humanos, a la vez que cuenta con eficaces mecanismos de presión internacional. Así, hasta 18 países se han sumado al boicot del Nobel, casi todos tiranías o regímenes autoritarios como Arabia Saudí, Venezuela o Marruecos, que comparten con Pekín su nulo respeto por las libertades. También Cuba, que ayer demostró que va a impedir a Fariñas salir de la isla para recoger el Premio Sajarov que el próximo miércoles le concederá el Parlamento Europeo en reconocimiento a su lucha por la libertad. Con su deleznable actitud, el régimen castrista demuestra que no ha variado un ápice su naturaleza totalitaria, dejando en evidencia a nuestro Gobierno, empecinado en que la UE varíe su posición común hacia la isla.
El temor a soliviantar al gigante asiático también ha hecho mella en las democracias occidentales. Baste el ejemplo de nuestro país. El Gobierno ha mantenido una actitud vergonzante. Primero, cuando se conoció el Nobel a Xiaobo, se hizo el escurridizo para exigir su liberación, y sólo se acabó sumando, tarde y mal, a la posición común de la Unión Europea. Y, después, Exteriores se negó a confirmar la asistencia de nuestro embajador en Oslo hasta el último momento, y de nuevo escondiéndose tras las faldas de lo que decidiera hacer la UE. Contrasta esta posición con la del Gobierno alemán de Merkel, que ayer volvió a exigir la puesta en libertad inmediata de Xiaobo.
Hubo un tiempo, todavía cercano, en el que eran las democracias las que marcaban el paso de la Historia. Hoy, sin embargo, asistimos a un nuevo escenario geoestratégico en el que China tiene un protagonismo que hace sombra incluso a EEUU. De ahí que no resulte exagerado decir que la dictadura china, con su enorme capacidad de desestabilización, representa ya uno de los mayores peligros para la humanidad en ámbitos como el del progreso social o el económico. China, segunda economía mundial, es, desde el estallido de la crisis económica, el primer inversor internacional. Con la mayor reserva de divisas en su poder, es la mayor propietaria de bonos del Tesoro de EEUU y también un comprador voraz de deuda de países de la UE en situación tan delicada como España. En el último G-20 nadie pudo doblegar a Pekín para que aprecie su moneda, pese a que el yuan está artificialmente infravalorado, lo que le coloca en una posición extraordinariamente ventajosa respecto a Estados Unidos y a la UE.
Con todo, hoy más que nunca, son necesarios símbolos como Xiaobo, que insuflan valor a muchos de sus compatriotas para desafiar a la dictadura en la que viven. Pero también hacen falta líderes mundiales con visión y capacidad para conjugar idealismo y realismo que hagan ver a Pekín que, mientras no avance en el respeto de los derechos humanos, seguirá jugando en una división de segunda, por mucho ruido que haga al agitar el monedero.
Sus propios deseos traicionan al presidente
La 'última curva' también te puede llevar al abismo

Critica el 'desparpajo' de los controladores
El Gobierno se aferra al estado de alarma
SI ZAPATERO fue incapaz de detallar en el Congreso las alternativas que maneja el Gobierno para poner fin a la actual situación anómala en el control del tráfico aéreo, tampoco Rubalcaba pudo despejar ayer ese interrogante. Todo apunta a que el Ejecutivo no tiene un plan alternativo que no sea el de prorrogar el estado de alarma. El vicepresidente se limitó a afear a los controladores el «desparpajo» con el que «se pasean tranquilamente», dando a entender que no están lo escarmentados que a él le gustaría y que teme que, si se retira la situación de emergencia, puedan volver los problemas a los aeropuertos. Pero un Ejecutivo serio no puede tener en permanente excepcionalidad a un sector estratégico como el aeronáutico. Aplaudimos la mano dura del Gobierno a la hora de atajar el problema, pero empiezan a echarse en falta soluciones.
Duro manifiesto de los deportistas 'limpios'
Odriozola no debe seguir al frente del atletismo
LA OPERACIÓN contra el dopaje en el atletismo que llevó el jueves a la detención de Marta Domínguez deja en una situación insostenible al presidente de la Federación, José María Odriozola. Algunos atletas aseguran que el consumo de sustancias prohibidas era un clamor, hasta el punto de que se referían coloquialmente al entrenador de la palentina como «el camello de Eufemiano Fuentes». Y si los atletas lo sabían debería de saberlo Odriozola, que lleva 21 años en el cargo. La frustración de muchos deportistas es que no se atrevían a denunciar sus sospechas ante los directivos. «Si la vicepresidenta está metida en esto, sólo nos quedaba la Guardia Civil», dijo ayer Arturo Casado, campeón de Europa de los 1.500. La operación antidopaje ha sido festejada por los atletas limpios como «el día de la Fiesta Nacional». Un nutrido grupo de ellos firmó ayer un manifiesto en el que se llega afirmar: «Los tramposos han disfrutado de una impunidad desesperante». A Odriozola, que ha dicho que no hablará hasta el lunes, sólo le queda una salida: dimitir.














