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martes 7 de diciembre de 2010

EDITORIALES: El Gobierno Zapatero quiere decapitar la ejecutiva del sindicato de controladores para optimizar el precio en la PRIVATIZACIÓN de AENA

Que tengan su castigo todos los sediciosos

Zapatero embustero

LOS AEROPUERTOS funcionan con normalidad -«el estado de alarma resolvió la crisis en 24 horas», presumió ayer Zapatero-, pero hará falta mucho más tiempo para que el Gobierno salga del pantano donde se ha metido al no disponer de alternativas para sustituir a los controladores. Es obvio que, después de los daños que han ocasionado, los culpables del caos tienen que recibir su merecido. El Gobierno -abriendo 440 expedientes- y la Fiscalía -llamando a declarar el próximo jueves a otros tantos controladores- parecían ir por el camino de exigir todas las responsabilidades. Pero ayer se produjo un cambio de tendencia. Por una parte, el ministro de Fomento habló de «excelentes profesionales» y aseguró que la «inmensa mayoría» de los que generaron el caos en los aeropuertos «obedeció indicaciones» de una «cúpula», a la que hay que identificar, porque son los responsables de la situación. ¿Cómo van a ser excelentes profesionales quienes dieron la espantada? Por otro lado, el fiscal general del Estado señaló que los controladores de base podrían recibir un trato penal más favorable si prueban que fueron coaccionados para abandonar su puesto de trabajo.

Zapatero embustero

No hace falta hacer muchas cábalas para llegar a la conclusión de que el Gobierno pretende endosar las responsabilidades sólo a unos supuestos jefes de la rebelión, aplicando la doctrina de la «obediencia debida». Pero no hay que olvidar que no son militares. La pretensión adelantada por Blanco y Conde-Pumpido recuerda mucho a lo sucedido en el juicio del 23-F, en el que fueron condenados los mandos golpistas del Ejército, pero no los soldados ni los guardias civiles que ocuparon el Congreso o salieron con los tanques a la calle cumpliendo órdenes. El Gobierno de Calvo-Sotelo actuó por un estado de necesidad que, salvando las distancias entre ambas situaciones, puede ser el mismo que ahora atenaza al Ejecutivo. Aena necesita 2.500 controladores para mantener el tráfico aéreo en condiciones de seguridad, por lo que no puede prescindir de 500 de un golpe, ya que carece de sustitutos.

La pretensión de exigir responsabilidades sólo a los cabecillas es inaceptable, ya que el tipo penal que puede ser aplicado a los causantes del caos es individual: un presunto delito de sedición contemplado en la Ley Penal y Procesal de Navegación Aérea de 1964, castigado con penas de prisión, del que tienen que responder todos y cada uno de los que abandonaron el servicio. Es absurdo decir que los controladores se sintieron obligados por sus superiores, puesto que el día de autos eran civiles, no estaban sujetos a una disciplina militar. Por otro lado, es difícil de imaginar que se vayan a producir delaciones en un colectivo tan compacto, que reaccionó como Fuenteovejuna, todos a una. Tanto la justificación de esta conducta como las disculpas apuntadas ayer por el sindicato Usca son una tomadura de pelo. Todos los sediciosos deben recibir su correspondiente sanción penal, lo que no obsta para señalar que si los controladores reaccionan de forma solidaria ante la pretensión de Fomento y la Fiscalía, el Gobierno está perdido.

Y lo está porque -aunque hace varios meses decidió plantar cara a los abusos de esta casta privilegiada- no puso en marcha los mecanismos necesarios para ganarles la batalla. Ni hay suficientes militares formados para tomar el relevo, ni se han tomado las medidas legales necesarias para que los controladores no tengan la llave de acceso a la profesión, ni se ha podido, por tanto, contratar a personal extranjero. Con el estado de alarma resolvió una emergencia nacional, pero carecía de planes para el día después y ahora se enfrenta a un escenario endemoniado. La prolongación de una situación -perfectamente constitucional, pero también excepcional- no haría más que aplazar la solución del problema.

El FMI propone elevar el fondo de rescate

España sigue vigilada a pesar del último ajuste

EL EUROGRUPO, que reúne a los ministros de Economía de los países del euro, debatió ayer la propuesta del FMI de aumentar el fondo de rescate -que ahora es de 750.000 millones de euros- con el fin de poder hacer frente a un posible salvamento de España. Todo un síntoma de que nuestro país sigue en el punto de mira de las autoridades mundiales como un factor desestabilizador, a pesar de la tregua que han dado los mercados en los últimos días. Después de las últimas medidas de ajuste, la crisis de la deuda continúa sin cerrarse y el Gobierno sigue vigilado. Por otra parte, el Eurogrupo rechazó la propuesta de emitir bonos europeos a la que se oponía, con razón, Alemania. La creación de los eurobonos significaría igualar por lo bajo a los países europeos, cuyos gobiernos dejarían de sentirse acuciados para controlar las cuentas públicas si sienten su deuda respaldada por los estados cumplidores. La emisión de bonos europeos tendría razón de ser con un gobierno económico común que dirigiera la misma política presupuestaria y fiscal para todos los países del euro

Insustanciales cables de Wikileaks

Cuando los chascarrillos son noticia de portada

YA DENUNCIABA Larra la gran afición nacional por el chismorreo. Y por mucho que aparezca con el matasellos del Departamento de Estado de EEUU, un cotilleo es un cotilleo. Eso es lo que son prácticamente todas las filtraciones hasta ahora conocidas de cables estadounidenses por parte de Wikileaks. Produce vergüenza ajena ver en alguna portada comentarios frívolos e insustanciales sobre miembros del Gobierno, en relación a los cuales un diplomático tiene la misma autoridad para opinar que el último de los tertulianos. Por cierto, es curioso que sea el amigo de la casa quien salga tan bien parado, mientras sus principales adversarios son ridiculizados. Lo importante en el periodismo no es que aquello que se publica lleve un sello de secreto, sino su relevancia y trascendencia. Si los documentos de Wikileaks sacaran a la luz o aportaran información valiosa sobre cuestiones de Estado, sólo cabría aplaudir su publicación. Pero tachar a Zapatero de «astuto felino» o criticar a Blanco porque no mira a los ojos, retrata tanto a los que escribieron los cables como a quienes consideran y venden esto como noticia.

Bloqueados otros 4,5 millones en Mónaco

La Justicia acorrala financieramente a Correa

LA JUSTICIA española ha logrado bloquear dos cuentas de Francisco Correa, principal imputado por el caso Gürtel, en Mónaco por valor de 4,5 millones de euros, tal y como publicamos hoy. Sumando esta nueva cantidad, se ha encontrado y conseguido congelar dinero de Correa en distintos paraísos fiscales por importe de 23,5 millones de euros. Es el fruto de las investigaciones seguidas por el juez Pedreira para desentrañar el entramado empresarial presuntamente utilizado para blanquear el dinero conseguido de su actividad en España. Se trata de una cantidad muy elevada que expresa a las claras el volumen de dinero que movieron Correa y sus cómplices en sus negocios sucios. Por eso hay que alabar la diligencia de la Justicia en este caso, que está consiguiendo acorralar también financieramente al cerebro de la trama Gürtel.

PRIVATIZAR AENA al mejor precio, o a precio arreglado a los amigotes del partido. Dos supuestos realizables una vez optimizada con la decapitación del



M. RECUERO / A. YANEL / Madrid

El Gobierno sólo podrá castigar a los cabecillas de la sedición

Al no poder sustituir a los 500 que abandonaron el servicio si los despide y acusa penalmente, Blanco dice que «la mayoría son excelentes profesionales y obedecían indicaciones» / Conde-Pumpido: se dará mejor trato a los que prueben coacciones

Zapatero embustero

A por los culpables de la revuelta, pero con tiento. El ministro de Fomento dio ayer un giro a la investigación de la huelga salvaje de controladores aéreos. José Blanco ya no irá a por todos los huelguistas, sino sólo a por la «cúpula» que presionó al resto de controladores y les dio las «indicaciones» para desencadenar el cierre del espacio aéreo español durante 24 horas.

La razón de esta nueva estrategia es que el Gobierno necesita al resto de la plantilla para que los centros de control y las torres de los aeropuertos sigan funcionando hasta que entren nuevos controladores civiles o militares, en proceso de formación. Sigue en página 4

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Zapatero embustero

El ministro contará para ello con el apoyo de la Fiscalía General del Estado, que distinguirá entre los controladores que dirigieron la rebelión y los de base. Es más, facilitará un trato favorable a aquellos profesionales que, pese a ausentarse de su puesto de trabajo, prueben que fueron coaccionados para abandonarlo. En este sentido, la Fiscalía incidirá en la responsabilidad de los cabecillas de la huelga, según explicó ayer el propio fiscal general de Estado, Cándido Conde-Pumpido, en un momento del acto conmemorativo del Día de la Constitución en el Congreso de los Diputados.

En el Ministerio de Fomento tienen «serias sospechas» de que algunos de los máximos responsables de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (Usca) coaccionaron a sus compañeros para que dejaran de trabajar o no se presentaran en las torres de control. Fuentes del Ministerio advirtieron de que esos indicios serán investigados, y apuntaron que si se demuestra la citada conducta, la Fiscalía pedirá un castigo «más duro» para ellos que para quienes se limitaron a no trabajar.

Los responsables de la Usca acudieron a la sede de Fomento hasta tres veces en 15 horas durante el cierre del espacio aéreo. A las 19.00 horas, el secretario general del sindicato, Abel Hernández; el vicepresidente, José Manuel Acevedo; y el asesor jurídico, Francisco Maroto, se reunieron con el secretario de Estado de Transportes, Isaías Táboas, y el director general de Aviación Civil, Manuel Ameijeiras.

A las 03.00 horas de la madrugada del sábado, el presidente de la Usca, Camilo Cela, y el abogado volvieron al Ministerio. Para sorpresa de ambos, se encontraron con el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez. A las 10.30 horas, Acevedo y el abogado regresaron a Fomento con la intención de negociar el convenio colectivo del sector, pero la respuesta fue negativa. El asesor jurídico de Fomento que les recibió les informó de que esa negociación deberían hacerla en la mesa creada para ello.

«Hay que saber quién ha dado las indicaciones», señaló Blanco en una entrevista concedida ayer a Onda Cero, a primera hora de la mañana, en la que destacó que «hay excelentes profesionales que quieren cumplir con su trabajo». «Quien faltó a su puesto tiene más responsabilidades que aquel que no trabajó, pero no abandonó su puesto de trabajo», advirtió el ministro.

Tras evaluar la disponibilidad de controladores por parte de Aena para hacer frente a los aviones que aterrizan y despegan cada día en los aeropuertos españoles -sólo en Barajas se contabilizan más de 1.000 vuelos diarios-, Blanco se preocupó bien de elogiar la «profesionalidad» del colectivo y señaló que «muchas veces se sienten presionados para hacer seguidismo de una cúpula». «No estoy tan seguro de que los dirigentes tengan la misma profesionalidad que la inmensa mayoría del colectivo», subrayó.

En España existen 2.400 controladores aéreos, 47 aeropuertos y cinco centros de control -Madrid, Palma de Mallorca, Barcelona, Sevilla y Canarias-. El pasado viernes, cerca de 500 profesionales decidieron no trabajar en protesta por las condiciones laborales que el Ministerio de Fomento exigió al colectivo. Aena abrió 442 expedientes disciplinarios a presuntos huelguistas.

La situación revela que faltarían controladores en caso de que el Gobierno decidiera sancionar a los 442 trabajadores, a los que podría suspender de empleo y sueldo, o expulsarlos definitivamente de su puesto de trabajo. No obstante, la Fiscalía investigará «caso por caso», en palabras de Conde-Pumpido, pero por la vía ordinaria, no por la militar, ya que desde el momento en que el Gobierno decidió militarizar el control aéreo no se tuvo constancia de que ningún controlador cometiese una ilegalidad.

En el caso de que se pruebe que han cometido un delito contra la navegación aérea, se les pueden imponer dos penas. Una, entre tres meses de arresto y tres años de cárcel por abandonar el puesto de trabajo de manera colectiva y sin justificación. Otra, de tres a ocho años de prisión si esa actitud produce perturbaciones en el servicio aéreo.

Pese a este escenario sancionador, el ministro de Fomento hizo un llamamiento a «pasar página» por la huelga de los controladores y a seguir dialogando sobre el futuro convenio colectivo del sector, que deberá garantizar «los derechos de los trabajadores y el cumplimiento de la ley», apuntó a los periodistas que asistieron ayer al acto conmemorativo de la Constitución.

Para sorpresa de muchos, un portavoz de la Usca -César Cabo, en concreto- se dirigió ayer a la opinión pública para asegurar que el trato que están recibiendo los controladores por parte del Ejército está siendo «exquisito», informa Europa Press. Es más, negó que estén siendo «presionados», como afirmaron en los últimos días varios miembros del colectivo, que llegaron a asegurar que la Guardia Civil entró en las instalaciones amenazándoles con pistolas.

No obstante, no pasó por alto advertir de que, pese a que la plantilla de controladores está trabajando con «aparente normalidad», hay «mucha tensión, porque hay nervios y algunos de los trabajadores incluso han sufrido ataques de ansiedad». En este sentido, subrayó que la huelga salvaje fue «fruto de la presión que el sector lleva viviendo desde hace tiempo».

En lugar de informar sobre los responsables del caos aéreo, Cabo esquivó la culpa del colectivo y denunció que «existe una corresponsabilidad» de la plantilla que «ha saltado al abismo» y de la empresa que le «ha empujado y machacado» desde una gestión «irresponsable». El portavoz de la Usca no dudó al señalar que la reacción de los controladores fue «desmedida», pero reprochó al Gobierno que haya «hecho oídos sordos, apretando más y más», tras las advertencias del sindicato.

«Hay que plantearse qué se le ha hecho a los controladores para que saltaran como lo hicieron el viernes, exponiéndose a una situación como la actual», se jactó César Cabo. El pasado viernes, el Consejo de Ministros aprobó un decreto por el que clarificó la jornada laboral del colectivo, el máximo de horas que debe trabajar y las actividades laborales que no computan como horas operativas de trabajo.

Fomento prepara ahora otra norma que obliga a los controladores a habilitar a los nuevos que entren en las torres. Sin duda, el Gobierno no quiere quedarse sin controladores.

OORBYT.es

>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el análisis de Marisa Recuero sobre la investigación de la huelga de controladores.

MANUEL SÁNCHEZ / Madrid

«Se acertó en cómo, cuándo y quién informaba»

Zapatero defiende la gestión de la crisis en otra semana «dura y difícil» en el Gobierno

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió ayer la gestión de la crisis provocada por los controladores aéreos que ha llevado a cabo el Ejecutivo, y afirmó que la prórroga del estado de alarma estará «en función de cómo evolucionen las circunstancias» en estos 15 días.

En declaraciones en el Congreso, antes de asistir al Día de la Constitución, Zapatero consideró que lograr «restituir la normalidad en una grave crisis del sistema aeroportuario en menos de 24 horas» demuestra que «el proceso de toma de decisiones, el cómo, cuándo y quién debía informar, ha sido acertado», dijo.

Según apuntó, dependiendo de cómo evolucione la situación, el Gobierno decidirá o no prorrogar el estado de alarma decretado en principio para 15 días, y lo hará «teniendo en cuenta la opinión del conjunto de los grupos» parlamentarios, y tras ver su reacción en la comparecencia del jueves.

Zapatero recordó que el Ejecutivo tiene facultades y medios para prever cualquier circunstancia que pueda producirse y aseguró que los Ministerios de Fomento y Defensa trabajan para tener «una nueva capacidad de reacción» si vuelve a registrarse el mismo problema. «Que confío que no», añadió.

Justificó que no compareciera públicamente porque cree que las primeras explicaciones debe darlas en la sede de la soberanía popular y que ha intentado graduar las intervenciones en función del problema y, sobre todo, para no crear alarma social.

Por ello, explicó, primero fue el ministro de Fomento, José Blanco; y posteriormente, Alfredo Pérez Rubalcaba. Rechazó que se critique que haya sido el portavoz del Gobierno quien compareciera ante los medios para explicar la evolución de los acontecimientos. En este sentido, insistió en que la actuación del Ejecutivo «ha dado los resultados buscados y esperados», y recordó que ha sentado un precedente democrático importante, que pone en valor la vigencia de la Constitución.

Zapatero también comentó que no se puede comparar esta semana con la del mes mayo, donde anunció las medidas de ajuste, aunque confesó que también ha sido una semana «dura y difícil».

«En mayo fue una decisión colegiada, en esta ocasión era una decisión de Gobierno, mía, tanto en lo que ocurrió el miércoles, como en el conflicto con los controladores», afirmó el presidente.

No obstante, a Zapatero se le notó bastante satisfecho por cómo se habían resuelto inicialmente ambos problemas.

La cúpula de la Usca

Camilo Cela

>Presidente de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (Usca). Controlador desde 1986. Trabaja en Torrejón.

Abel Hernández

>Secretario general de la Usca. Controlador desde 1982 y docente de control aéreo. Trabaja en la torre de control de Madrid-Barajas.

José M. Acevedo

>Vicepresidente de la Usca. Miembro de la anterior junta del sindicato, con Juan María Gil. Controlador desde 1987. Trabaja en Sevilla.

Francisco Maroto

>Abogado de la Usca desde la llegada de la nueva directiva, hace seis meses, y del Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial .

AGUSTÍN YANEL / Madrid

El Gobierno podría estudiar la prórroga de la alarma el día 17

Adoptará esa decisión si existe peligro de que se repita el caos

El Pleno del Congreso de los Diputados no tendrá que votar, el jueves de esta semana, el decreto por el que se ha declarado el estado de alarma. Ese día, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, explicará a los diputados pormenorizadamente todos los datos referidos a la gestión que ha realizado el Ejecutivo durante el caos provocado por los controladores aéreos.

El líder del PP, Mariano Rajoy, y el diputado de Izquierda Unida Gaspar Llamazares, entre otros, pedirán explicaciones al presidente no sólo sobre estos días de crisis, sino por la gestión del último año, desde que comenzaron los problemas con los controladores.

Pero ese día los diputados no tendrán que votar, porque la competencia para declarar el estado de alarma le corresponde al Gobierno, sin que el Congreso tenga que convalidar el decreto posteriormente.

El Pleno del Congreso sí tendría que autorizar una prórroga de la declaración del estado de alarma en el caso de que el Gobierno considere que es necesaria cuando, dentro de 15 días, concluya la vigencia de la medida que aprobó el sábado el Consejo de Ministros extraordinario.

Ayer, tanto el presidente como varios ministros se inclinaban por la posibilidad de que no sea necesario solicitar esa prórroga, porque esperan que los controladores no vuelvan a abandonar sus puestos de trabajo como hicieron el viernes, tras haber comprobado el perjuicio que puede acarrearles ese plante sin haber convocado una huelga legalmente.

No obstante, tal y como publicó ayer EL MUNDO, todos los miembros del Ejecutivo consultados sobre esa posibilidad indicaron que la decisión de solicitar una prórroga de dos meses del estado de alarma se adoptará en el caso de que las circunstancias lo aconsejen dentro de dos semanas.

En el caso de que existiera la posibilidad de que los controladores repitan un plante como el del viernes, el Gobierno estudiará el caso en el Consejo de Ministros del próximo 17 de diciembre y solicitaría la correspondiente autorización al Congreso.

Paulino Rivero, presidente del Gobierno de Canarias, una de las comunidades más afectadas por el cierre del espacio aéreo, declaró ayer que, en el caso de que fuera necesario solicitar una prórroga del estado de alarma, su Gobierno estaría de acuerdo y la apoyaría. Indicó que lo más importante es garantizar «el interés general», informa Europa Press.

CARMEN REMÍREZ DE GANUZA / Madrid

Rajoy criticará la inoportunidad y la falta de previsión del Gobierno

Tras apoyar el estado de alarma, el líder del PP le exigirá «explicaciones» el jueves

Zapatero embustero

Pocas veces se había visto tan enfadado a Mariano Rajoy como ayer, a su entrada en el Congreso para celebrar el Día de la Constitución. Acababa de recibir la llamada del presidente de la Cámara, José Bono -previamente alertado-, para pedirle disculpas por la entrevista publicada esa mañana en este diario, en la que exhortaba al PSOE a «mimar y colmar de atenciones» a un líder del PP dedicado a «descansar».

Formalmente, Rajoy había aceptado las disculpas y hasta había bromeado con que «no me puedo ofender, porque peores cosas dices de Zapatero». Sin embargo, el líder del PP no abandonó su gesto sombrío, y hasta se mostró hosco con los periodistas, ante los que llegó a enmudecer más tarde, en el tradicional corrillo del Salón de los Pasos Perdidos.

El discurso de Bono no contribuyó a mejorar el clima del festejo constitucional. A los populares les gustó muy poco. Unos y otros calificaron de «inapropiado» que arremetiera contra los controladores aéreos con los mismos argumentos que si fueran terroristas. «Ha defendido una medida de Gobierno, no de Estado», protestaban sotto voce, por si a alguien se le ocurría interpretar que se ponían del lado de los controladores. Además, algún importante miembro del equipo económico del PP críticó en voz alta la «locura» que suponía dedicar la ocasión a criticar el ataque de los «especuladores» contra España.

Pero nadie hizo declaraciones a micrófono abierto. Y mucho menos Rajoy, quien después de su conversación con el presidente del Gobierno dio la impresión de que le habían puesto una camisa de fuerza a modo de pacto de silencio. «Hablaré el jueves», era lo único que decía, en alusión al debate parlamentario para la convalidación del Decreto del estado de alarma.

En lo esencial, Rajoy había fijado su posición a su entrada, al declarar ante las cámaras que «apoyaremos el Real Decreto», pero que «el Gobierno tendrá que dar explicaciones de qué ha ocurrido para que todos los españoles hayamos vivido una situación tan lamentable como ésta».

No obstante, fuentes del Grupo Popular reconocían ayer que la ley obliga al Gobierno a celebrar el debate para la convalidación del decreto pero que no precisa someterlo a votación; osea, que Zapatero sólo necesitaría el apoyo de la oposición si prorroga la alarma pasados los 15 días.

Así, a la espera de conocer si habrá o no un intento de prórrogar la alarma, los populares se reservaron el sentido futuro de su voto y se centraron en la sesión del jueves. Un pleno en el que, según aseguraban, Rajoy acusará al Gobierno de falta de previsión y de oportunidad en la elección de la jornada para promulgar el decreto, en vísperas de un puente festivo. «Yo nunca habría aconsejado a Rajoy que hiciera algo así», corroboraba en corrillos el popular Alberto Núñez Feijóo, después de defender la gestión de su Gobierno en Galicia frente a las huelgas de médicos, y de afirmar como «inaceptable» el abandono de sus puestos por parte de los controladores.

«El Gobierno fue a apagar el incendio con gasolina», insistían las fuentes más próximas a Rajoy, que explicaban que, de momento, éste no tiene más remedio que avalar el estado de alarma o cualquier solución que pase por la reordenación del espacio aéreo, pero que no dudará en reprochar el jueves a Zapatero su afición a gobernar a golpe de decreto, y no de proyecto de ley.

Añadían cerca de Rajoy que tanto él como el partido arremeterán contra la mala gestión del ministro de Fomento, que contaba desde hace ocho meses con el apoyo expreso del PP para arreglar el conflicto con los controladores.

En todo caso, y pese a que la crisis de los controladores seguía copando el interés periodístico, de lo que más se hablaba en los corrillos populares ayer era de la crítica situación de la economía y hasta de los rumores de rescate a España. De hecho, fuentes de toda solvencia en Génova aseguraron a este diario que éste y no otro fue el verdadero tema de conversación entre Rajoy y Zapatero.

Además, otras fuentes populares bien informadas aseguraron que el Gobierno decidió el viernes sumar el decreto sobre los controladores al de medidas de recorte con el objeto de «tapar» el impacto social de la supresión de los 426 euros a los parados de larga duración. Insistieron, tras compartir corrillos con miembros del Gobierno, en que hubo división en el gabinete, y que Rubalcaba se impuso con su decisión a Blanco, que «ha sido el peor parado».

AGUSTÍN YANEL / Madrid

Llamazares pide el fin del estado de alarma

Aunque acusa a los controladores de «abuso», duda de que el decreto sea legal

El diputado Gaspar Llamazares, de Izquierda Unida, no va a apoyar en el Congreso la decisión del Gobierno de decretar el estado de alarma, porque considera que no se cumplen los requisitos que exige la ley para haber acordado esa medida.

No obstante, dejó claro que él no está de acuerdo con la actitud que adoptaron los controladores el viernes pasado. Dijo que lo que ha hecho el Gobierno es «un abuso de la Constitución» frente al «abuso contra los ciudadanos» que han cometido los controladores.

Ayer, al acudir al Congreso para asistir a la conmemoración del XXXII aniversario de la Constitución, pidió al Gobierno que acabe con «la militarización» de los controladores aéreos y reanude las negociaciones con ellos, respetando el Estatuto de los Trabajadores.

Llamazares comentó que, según los especialistas e incluso algún redactor de la ley, la militarización de un determinado colectivo puede acordarse cuando se ha declarado el estado de excepción o el de sitio, pero no por el de alarma, como acordó el Ejecutivo el sábado.

Además, duda de que sea constitucional la declaración de estado de alarma, porque para ello deben darse al menos dos de los requisitos que establece la ley y no sólo uno -el perjuicio a los ciudadanos- como ocurre en este caso.

Por el contrario, el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, declaró en el mismo acto que el Gobierno, al adoptar esas medidas, ha sido «muy eficaz y muy diligente, poniendo coto al abuso de unos profesionales que tienen el monopolio del control aéreo». «Hacen verdaderos chantajes, utilizando como rehenes a los ciudadanos», dijo, algo que considera «absolutamente intolerable».

En su opinión, el Ejecutivo que preside Rodríguez Zapatero «ha hecho muy bien tomando medidas rápidas y drásticas».

El PNV no asiste ningún año al acto conmemorativo de la Constitución. Pero su diputado Emilio Olabarria afirmó ayer que ellos apoyan la declaración del estado de alarma para restablecer el tráfico aéreo, y pidió que se reclamen a los controladores responsabilidades de todo tipo, tanto desde el punto de vista laboral como penal.

En coincidencia con la opinión del socialista Barreda, el diputado peneuvista declaró a la agencia Servimedia que el Gobierno ha actuado «con diligencia» para impedir que los controladores continuaran ejerciendo «un verdadero chantaje» a la ciudadanía.

Frente a esas posturas favorables al Gobierno, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, criticó al Ejecutivo por haber aprobado el decreto que regula la jornada de los controladores el viernes último, día en que comenzaba el puente de la Constitución, que consideró «inoportuno».

En el caso de que Rajoy fuera presidente del Gobierno y se viviera una situación similar, Núñez Feijóo le habría recomendado que no aprobara ese decreto al inicio del puente sino después.

No obstante, afirmó que él y su partido apoyan la declaración del estado de alarma y piden a Zapatero que ofrezca todas las explicaciones en el Congreso.

No estoy aquí para negociar»

Cómo el Ejército sofocó en 24 horas la huelga salvaje de los controladores

En 24 horas, las que fueron desde la tarde del viernes a la del sábado, el Ministerio de Defensa, en general, y el Ejército del Aire, en particular, lograron poner fin a la huelga salvaje de los controladores aéreos y devolvieron una aparente normalidad a los cielos españoles. Fueron momentos de gran tensión en los que, sin embargo, los 400 militares movilizados por el Gobierno se movieron con extrema rapidez y frialdad, afrontando con éxito una situación absolutamente inédita para ellos. Éste es el relato de los pasos que dio Defensa para intervenir y devolver la tranquilidad al país.

VIERNES, 17.00 HORAS. Poco después de que se sepa que los controladores están abandonando sus puestos de trabajo o no incorporándose a ellos, la ministra de Defensa, Carme Chacón, contacta por primera vez con los jefes del Estado Mayor de la Defensa (Jemad) y del Aire (Jema), generales José Julio Rodríguez y José Jiménez. En esos momentos, el Gobierno ya baraja la opción militar como solución al conflicto. Para ello dispone de un plan de contingencia que el Ejército del Aire tiene elaborado desde las últimas crisis con los controladores (febrero y verano de este año). En él está prevista la opción de que se presenten «cero controladores» a trabajar, aunque se considera que es «improbable» y se cree más previsible una huelga del 70% del personal o una huelga de celo. Ante la gravedad de la situación y siguiendo las órdenes de Chacón, los mandos militares movilizan a los efectivos necesarios para aplicar el plan de contingencia y los mantienen en alerta.

VIERNES, 18.00 HORAS. La ministra de Defensa se desplaza al Ministerio de Fomento, donde permanecerá durante toda la crisis. La acompañan el secretario de Estado del Departamento, Constantino Méndez, y el general consejero togado del Cuerpo Jurídico Militar, José Luis Poyato, entre otros. El ministro de Fomento, José Blanco, comparece ante los medios para advertir a los controladores que si no deponen su actitud, el Gobierno pondrá la navegación aérea bajo control militar.

VIERNES, 21.30 HORAS. El presidente del Gobierno firma el decreto que pone la navegación aérea bajo control militar. Acto seguido, el Jema se desplaza al Cuartel General del Aire para dirigir la operación y da instrucciones para que el Ejército acuda a los centros de control aéreo y a las torres de los aeropuertos afectados. Además, se refuerzan las bases militares por si es necesario desviar tráfico a ellas y se pone a la Unidad Militar de Emergencias (UME) en prealerta para ofrecer ayuda a los pasajeros que permanecen atrapados en los aeropuertos.

VIERNES, 23.00 HORAS. Oficiales del Ejército del Aire, todos jefes de escuadrillas de circulación aérea y comandantes aéreos de zona, llegan a los centros de control y a las torres, custodiados por efectivos de la Guardia Civil. Algunos controladores se incorporan a sus puestos en ciertos aeropuertos, pero el espacio aéreo sigue cerrado.

SÁBADO, 2.00 HORAS. El vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba comparece ante los medios para advertir que, si los controladores no cesan en su actitud, el Gobierno decretará el estado de alarma.

SÁBADO, 2.30 HORAS. Tras solicitar un encuentro, ocho representantes de los controladores acuden al Ministerio de Fomento. Esperan verse con representantes del Departamento de José Blanco, pero la reunión la dirige el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez. Los controladores le plantean reivindicaciones laborales, pero Méndez les responde lo siguiente: «No estoy aquí para negociar con ustedes. Vengo a informarles de que el espacio aéreo está bajo responsabilidad militar y de que, si no acuden a sus puestos de trabajo, el Gobierno va a decretar el estado de alarma y van ustedes a pasar a estar bajo control militar». Según algunos presentes, los controladores abandonan el Ministerio con la cara desencajada.

SÁBADO, 8.00 HORAS. El 50% de los controladores se encuentra en sus puestos, pero sigue sin poderse abrir el espacio aéreo.

SÁBADO, 12.00 HORAS. El Consejo de Ministros decreta el estado de alarma. Oficiales del Ejército del Aire se despliegan en todos los aeropuertos y centros de control de España, con una media de tres efectivos por lugar. Informan por escrito y de viva voz a todos los controladores que han pasado a ser considerados personal militar y, por tanto, que están sujetos a la disciplina castrense, y que, si no se reincorporan a sus puestos, se dará parte caso por caso al tribunal togado militar correspondiente. En esos momentos, el Ejército tiene movilizados a 200 militares, unos 150 en aeropuertos y centros y otros 50 en el Cuartel General del Ejército del Aire, además de los efectivos de la UME y de la Guardia Civil.

SÁBADO, 17.00 HORAS. 24 horas después del inicio de la huelga, el 98% de los controladores se encuentra en su puesto de trabajo. Se reabre el espacio aéreo.

SALVADOR SOSTRES

Contra el derecho de huelga

El derecho de huelga no tiene ningún sentido en una democracia perfectamente instalada en un Estado constitucional. El derecho de huelga es una antigualla del siglo XIX que carece de justificación en una sociedad que, como la nuestra, posee un completísimo sistema de garantías. El derecho de huelga es propio de sociedades cuyos trabajadores no tienen otros derechos, y éste no es de ninguna manera el caso de los trabajadores españoles, que tienen todos los derechos del mundo -demasiados-, a menudo menos obligaciones de lo que sería razonable y cauces perfectamente legales para expresar su disconformidad con sus circunstancias: desde las elecciones generales hasta la negociación de sus convenios. En democracia, en un Estado de derecho con garantías y oportunidades, toda huelga es un chantaje.

A partir de ahí, la de los controladores aéreos no es ni más ni menos justa que una huelga de empleados de cualquier otro sector, y es mezquino y fruto del resentimiento social que tan profundamente sienten y propagan los socialistas negarles a unos los derechos que les reconocen a otros en función de su salario. No tendría que haber derecho de huelga en España, pero mientras exista tiene que ser igual para todos, como cualquier derecho fundamental, y el ministro Blanco se comportó como una chacha resentida cuando criminalizó el viernes la huelga de los controladores por que cobran una media de «30 millones de las antiguas pesetas».

Me pareció encantador el gesto de militarizar los aeropuertos, pero por los mismos motivos se tendría que haber militarizado el Metro de Madrid, las cocheras municipales, y cualquier ciudadano tendría que poder asistir a su puesto de trabajo escoltado por el Ejército contra la violencia de los piquetes. Es tan impresentable haber elevado a un sindicalista huelguista a ministro de Trabajo como que mañana se nombrara ministro de Fomento a un controlador aéreo. No hay huelgas más aceptables que otras en función de lo que cobran quienes las protagonizan. Toda huelga es salvaje porque como concepto es previa a la era de la democracia, los derechos y las garantías. La huelga es predemocrática, precivilizada, dialéctica de barbarie.

Los viajeros afectados del viernes y el sábado que alguna vez participaron o secundaron alguna otra huelga o manifestación conocieron lo que ocurre cuando algunos asumen que sus supuestos derechos son más importantes que los derechos de los demás, cuando alguien cree que en nombre de sus reivindicaciones puede saltarse sus deberes y que cuando las normas del juego no te gustan siempre queda el recurso del chantaje.

Espero que fueran capaces de ver más allá de la anécdota y de su perjuicio personal; y de entender la lección fundamental que se desprende de tan funestos acontecimientos. Vivimos en sociedad, y cualquier alteración del orden y de la convivencia conlleva siempre consecuencias penosas.

La libertad tiene que protegerse de sus defectos y de sus excesos. Del islamismo que quiere eliminarla y de los huelguistas que, por egoísmo y falta de respeto por la vida de los otros, igualmente podrían destruirla. Toda huelga es un chantaje y una democracia tiene que caminar erguida, sin doblegarse.

HÉCTOR MARÍN / El Prat de Llobregat

Tensión con los últimos afectados

Los Mossos vigilan a 120 colombianos que protestan por estar bloqueados en El Prat

El sueño y los ahorros de un año entero, por los suelos. Los pasajeros del vuelo AV-019 con destino a Bogotá eran ayer, tras 48 horas bloqueados en el aeropuerto de El Prat (Barcelona), la viva imagen de la desazón. Su salida estaba prevista para el sábado a las 15.40 horas, pero fue cancelado. Algunos de estos viajeros frustrados (familias colombianas que trabajan en Barcelona, Tarragona y la Comunidad Valenciana) se vieron superados por la tensión: la joven Cindy cayó desplomada en la terminal 1, víctima de su segunda crisis de ansiedad desde el inicio de la protesta salvaje de los controladores.

En los instantes previos al desmayo de la chica, una agente de los Mossos d'Esquadra se dirigió al grupo de manifestantes (unos 120 pasajeros) en estos términos: «¿Cómo pueden pretender que les fleten un avión? Con la de millones de euros que han perdido estos días las aerolíneas […] Ésta es una crisis que ha afectado a 600.000 pasajeros, entiéndanlo de una vez».

Los ánimos ya estaban encendidos desde que la operadora del vuelo, Avianca, se puso a vender las plazas libres del vuelo a Bogotá previsto para ayer, en lugar de destinarlas inmediatamente a reubicar a los pasajeros afectados.

La actitud de la aerolínea colombiana enfureció al pasaje. De nada sirvió que a última hora de la tarde del domingo los enviara -después de una noche entera en la T1- a un hotel. «Me han dicho que, si quería salir antes del 13 de diciembre, la única opción era reembolsarme el billete perdido de 1.100 euros y comprar otro por 1.500 euros; que las plazas libres para hoy no van a ser para nosotros», explicaba Joana Pérez, junto a su marido y sus dos hijas.

«Los colombianos somos de sangre caliente y le echamos cojones», advertía Óscar. El pasaje se dividió en dos grupos: unos esperaron en el puesto de información de Avianca; otros, en los mostradores de facturación del nuevo vuelo Barcelona-Bogotá, en el que no habían sido reubicados, para intentar boicotearlo. «Deberíamos ser prioritarios: ya hemos perdido dos días de vacaciones», argumentaba la madre de Cindy, Ángela Espinosa.

Tres horas antes del embarque, agentes antidisturbios de los Mossos d'Esquadra tomaron posiciones. Unos 30 efectivos formaron un cordón de seguridad entre los mostradores 308 y 325 para asegurar el derecho del pasaje de ayer y evitar que los damnificados les impidieran facturar con normalidad. Una imagen inédita en las instalaciones.

La tensión iba en aumento pero la cosa no fue a más. Los afectados se concentraron en tratar de ser reubicados. En pocos minutos, la cola ante la ventanilla se multiplicó.

Unos 10 damnificados lograron asiento en un vuelo Madrid-Bogotá que parte esta tarde. ¿El criterio? Orden de llegada a la fila. «Habiendo bebés y mayores, es cuestionable», criticaba Hugo, un cooperante al que hoy esperaban en Haití.

Una de las afortunadas es Mónica Delgado: «¿Contenta? Más bien decepcionada con Avianca, con las autoridades españolas y con los Mossos, que sólo aparecieron para desalojarnos y no para traernos mantas ni agua», indicó. La mayoría fue derivada a vuelos que saldrán de España dentro de tres o cuatro días. La historia tiene un final surrealista: un 5% del pasaje del vuelo de ayer a Bogotá -los no afectados por el caos- quedó fuera porque «sobrevendimos los vuelos», según fuentes de Avianca. «Me dicen que es algo habitual. ¡Estoy berraquísimo!», expresaba el colombiano Germán Padilla.

A. Y. / Madrid

Pitos a Zapatero, aplausos a Rajoy

Zapatero embustero

El presidente está acostumbrado a que algunos ciudadanos acudan a los actos públicos en los que va a comparecer y le muestren su descontento con gritos y abucheos. Una de las pitadas más sonoras la recibió el pasado 12 de octubre, durante el desfile militar celebrado en Madrid con motivo del Día de las Fuerzas Armadas.

El ministro de Fomento, José Blanco, también escuchó ayer gritos en su contra y abucheos de una parte del público presente. Otras personas, en cambio, le aplaudieron por su gestión en el conflicto de los controladores aéreos.

La ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, fue recibida con abucheos y gritos de «¡Fuera, fuera»! cuando llegó al palacio de la Carrera de San Jerónimo.

Por el contrario, el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy -que llegó al Congreso unos minutos después que Rodríguez Zapatero, acompañado por la portavoz de su grupo en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría-, fue aplaudido y le gritaron «presidente, presidente», a lo que respondió sonriendo.

También recibió algunos aplausos el presidente honorífico del Partido Popular y senador Manuel Fraga. No obstante, hubo quien le gritó «¡Jubílate y deja paso a la juventud».

Como ocurre cada año, muchos ciudadanos permanecieron frente a la entrada principal del Congreso no sólo cuando llegaban los políticos, sino hasta que les vieron marcharse.

Cerca de dos centenares de ciudadanos que se concentraron ayer frente al Congreso de los Diputados, para ver llegar a los políticos al acto conmemorativo de la Constitución, recibieron al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con pitos, abucheos y gritos de «fuera, fuera».

AGUSTÍN YANEL / Madrid

Bono: «Quienes recurren al chantaje para defender privilegios son los culpables»

El caos aéreo de los controladores centra el acto conmemorativo de la Constitución

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, aprovechó ayer el acto institucional conmemorativo del XXXII aniversario de la Constitución para criticar con dureza la actuación de los controladores aéreos. «Un grupo de ciudadanos ha abandonado sus obligaciones y, echando un pulso al Estado, ha perjudicado gravemente a muchos españoles y a España misma», afirmó.

Ante esa actitud, añadió, la Constitución ha vuelto a dar pruebas de que «está viva y plenamente vigorosa», y ha puesto de relieve su fortaleza demostrando a la ciudadanía que «quienes recurren al chantaje para defender privilegios son los únicos culpables», añadió.

«Ni han vencido en esta ocasión, ni vencerá quien lo intente de nuevo. Los culpables deben perder toda esperanza frente a los españoles y la Constitución», subrayó.

Bono dejó bien claro, desde el primer momento de su breve discurso, que la conmemoración institucional de la Carta Magna -que se celebró ayer, como cada 6 de diciembre- no es una de esas «rutinas muertas» que se viven «con indiferencia», sino «un acto vivo».

Por eso, en presencia de Zapatero, de casi todos los ministros y de los máximos representantes de los organismos y altas instituciones del Estado, echó mano del poema de Blas de Otero España, camisa blanca para recordar que la Constitución ha permitido que en España se vive desde hace casi un tercio de siglo «entendiéndonos sin destrozarnos, con un lugar común donde sentarnos y conversar».

«Pese a nuestros empeños en exagerar diferencias, lo que nos une como españoles es mucho más que lo que nos separa», afirmó, antes de dar un toque a los independentistas: «Por mucho que se empeñen algunos en separarnos o en separarse, somos millones los que sabemos que, con la Constitución de nuestra parte, no hay peligro de ruptura», añadió.

Concluyó con un llamamiento al trabajo colectivo: «El presente no es un trabajo reservado a una casta o profesión, y mucho menos a los vaivenes de los especuladores, estén o no en los mercados, o de quienes sólo quieren ganar el titular del día siguiente en el periódico de su referencia, sino la tarea vital de millones de personas que no desean retroceder».

«Ésa es la clave de esta hora, de este día y de esta época: el deseo de avanzar de nuestro pueblo es la garantía de nuestro progreso», dijo.

El año pasado, la entonces esperada sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía catalán fue el eje sobre el que giraron los comentarios en el aniversario de la Constitución. Ayer, el protagonismo fue del caos aéreo que han provocado los controladores al abandonar sus puestos de trabajo sin haber convocado antes una huelga legal, y también de la entrevista con José Bono que publicó EL MUNDO. Incluso las discutidas medidas económicas que aprobó el viernes el Gobierno quedaron en un segundo plano.

En esa entrevista, Bono dijo, entre otras cosas, que Mariano Rajoy, como líder político, es «un tesoro para el PSOE». «Haríamos bien mimándolo y colmándolo de atenciones mientras descansa», afirmó, augurando que no será presidente.

Esas afirmaciones causaron malestar en el PP. Bono, consciente de que esa frase no fue muy acertada, y menos difundida el día de la Constitución, telefoneó a Rajoy para decirle que no había pretendido ofenderle y pedirle disculpas, que el líder de la oposición aceptó.

De los 17 presidentes autonómicos sólo asistieron los socialistas José María Barreda (Castilla-La Mancha) y Marcelino Iglesias (Aragón) y el de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, del PP. El año pasado fue muy criticada la ausencia de todos los presidentes populares.

Tampoco acudió ayer el lehendakari vasco, Patxi López, que en 2009 fue noticia porque era la primera vez en 31 años que asistía un presidente del Gobierno vasco. Estuvo representado por la consejera de Educación, Isabel Celáa.

Del PP madrileño no asistió ni su máxima dirigente y presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, ni el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón. Sí estuvo el líder de los socialistas de Madrid, Tomás Gómez.

Como todos los años, no acudió a la conmemoración de la Carta Magna ningún representante del PNV, ERC, ICV y Na-Bai.

MANUEL SÁNCHEZ / Madrid

Lección de cómo el Gobierno defiende en zona

La hoguera de las vanidades se enciende cada 6 de diciembre en los salones del Congreso en cuanto el presidente de la Cámara Baja acaba su discurso, dando rienda suelta a una auténtica pelea de codazos por buscar hacerse sitio delante del mejor postor. Todo ello, además, con bandejas de canapés de por medio que dificultan la movilidad, pese a la gran habilidad de los camareros, y donde la palabra que más se escucha es: «Perdón».

Pero hay que situarse, porque es como un partido de baloncesto. Unos defienden en una zona 2/3 -donde abren mucho las piernas y los brazos, además de sacar codos para ocupar y cerrar espacios- y otros intentan moverse rápido y buscar un tiro cómodo desde la línea de tres. Así se actúa en la recepción del Día de la Constitución. Entre políticos y periodistas -ya sólo van políticos y periodistas- unos juegan a defender en zona, y otros a atacarla. Aunque, ayer, sin duda, ganó la defensa del Ejecutivo.

José Luis Rodríguez Zapatero, en el centro, empezó ignorando a los periodistas. Sus asesores le recomendaron hablar con otra gente, no encerrarse en un corro endogámico con la prensa que siempre se hace eterno. Así lo hizo. Charló con Gregorio Peces-Barba, con María Emilia Casas, con Francisco Rubio Llorente. Todo, para defender la canasta. Eso sí, el primero al que le dedicó su atención fue a Mariano Rajoy. En la esquina del campo del salón de los Pasos Perdidos presidente y líder de la oposición, por una vez, parece que se entendieron. Fue una jugada sin peligro.

Más tarde, tuvo que llegar un periodista de peso para intentar romper la zona blindada. Se colocó en medio, cuando Zapatero estaba rodeado de Tomás Gómez y Álvaro Cuesta. Las ayudas de estos suplentes en la zona baja funcionaron, entre otras cosas, porque el espacio seguía cerrado por la Ley de Newton.

Pero como parecía que el presidente del PSM se despistaba en la defensa levantando la vista en busca de un fotógrafo -que no había-, volvieron los titulares. José Bono se hizo con el balón. Con la habilidad que le caracteriza, el presidente del Congreso se llevó a Zapatero a su despacho, al que acudió segundos después su compañero del cinco titular, Alfredo Pérez Rubalcaba. Y ya no volvieron más.

La defensa en zona había funcionado porque, previamente, en la bombilla ya habían parado los ataques periodísticos iniciales a José Blanco -que ayer fue el rey de los corrillos-, y a su lado Ramón Jáuregui, que no se cansaba de dar explicaciones.

El resto fue lo de siempre. El Gobierno casi al completo -Rosa Aguilar, Trinidad Jiménez y Leire Pajín tuvieron sus grupos-, Soraya Sáenz de Santamaría también ocupó su espacio político, a Gaspar Llamazares no le fallaron sus fieles, y los tres presidentes autonómicos que acudieron al acto: José María Barreda, Alberto Núñez Feijóo y Marcelino Iglesias -en su bicefalia- intentaron aprovechar el viaje.

Manuel Fraga, una vez más, no falló. Tampoco Alfonso Guerra. Estuvo el ex ministro del Interior José Luis Corcuera, acompañado de Txiki Benegas. Alguien echó en falta la presencia de María Teresa Fernández de la Vega, nadie se acordó de la ausencia de los nacionalistas, y se añoró a Sara Montiel o a Juanito Navarro.

ZAPATERO ABOCA A ESPAÑA A UNA QUIEBRA INSUPERABLE: Berlín rechaza aumentar el fondo que debe rescatarnos/ Salgado la 2ª peor ministra del ranking EU



MARÍA RAMÍREZ / Bruselas

El FMI pide a la UE ampliar el fondo de rescate para blindar España

Corresponsal

Zapatero embustero

Mientras la presión sobre la deuda española crecía en los mercados, los ministros de Economía de la zona euro discutían anoche aumentar su fondo de rescate y emitir eurobonos que complementen a las letras nacionales. Estos temas se debatieron abiertamente pese a que la canciller Angela Merkel trató de prevenir la discusión al criticar desde Berlín las dos ideas abordadas en Bruselas. Sigue en página 34

Justo antes de que empezara el cónclave ministerial, la canciller aseguró que el actual Tratado «no permite ningún tipo de eurobono» y dijo que «no hay necesidad» de expandir el fondo de rescate. Pero el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, invitado a la reunión de ministros, recalcó que el fondo europeo es insuficiente para rescates más cuantiosos que los de Grecia e Irlanda.

La zona euro creó en mayo una sociedad para emitir títulos garantizados por los estados hasta 440.000 millones; sin embargo, su capacidad de desembolso es menor, ya que los Gobiernos avalan el 120% de cada crédito y sólo pueden pagar una parte para que estos bonos tengan la máxima nota del mercado. El FMI puede prestar, además, otros 250.000 millones, pero teme que la Península Ibérica o Italia disparen los gastos. Hasta ahora sólo se han comprometido 17.700 millones para Irlanda, pero, por ejemplo, retirar a España del mercado de deuda un año y medio costaría alrededor de 400.000 millones, según explicó a este diario Jennifer McKeown, analista de la consultora Capital Economics.

La ampliación del fondo también fue defendida por la actual Presidencia de turno de la UE, en manos de Bélgica, el tercer país más endeudado de la zona euro y con un Gobierno en funciones desde abril.

La vicepresidenta económica, Elena Salgado, era cauta por miedo a que la decisión se identifique con el riesgo nacional. «España lo que quiere es que, cuanto antes, podamos dar estabilidad a la zona euro», dijo, al ser interrogada por la posible expansión. Salgado tuvo que explicar las últimas medidas de reducción del gasto público anunciadas por el Gobierno, al igual que Portugal. El Eurogrupo valoró el esfuerzo.

Sin embargo, los vecinos ya hacen cálculos. El canciller austriaco, el socialdemócrata Werner Faymann, aseguró que el Gobierno español puede verse obligado a solicitar ayuda exterior. «Los españoles harán todo para evitar recurrir al fondo de rescate. Desafortunadamente, nadie puede excluirlo», dijo a un diario austriaco.

En cualquier caso, los ministros europeos están alterados por el escaso efecto de sus rescates en los inversores. Por ello, Jean-Claude Juncker, el presidente del Eurogrupo, y el ministro de Economía italiano, Giulio Tremonti, relanzaron el debate sobre la emisión de eurobonos para financiar, al menos, una parte de la deuda pública, algo que podría resolver la desconfianza en los títulos ibéricos, italianos, griegos o irlandeses, pero dejaría en peor posición a alemanes o finlandeses, que ahora se benefician de intereses bajos para sus emisiones a costa de la periferia.

Según Juncker y Tremonti, los eurobonos probarían que la moneda única es «irreversible». Los ministros defienden una agencia europea de deuda que cubra la mitad de las emisiones de los estados y que, en caso de emergencia, llegue hasta el 100% de las necesidades de financiación.

El comisario de Economía, Olli Rehn, comentó que la idea es «intelectualmente atractiva», pero de difícil aplicación por la resistencia política de una parte de la zona euro. De hecho, recordó que la noche del 9 de mayo, cuando la Comisión propuso crear un fondo de rescate con emisiones de deuda a cargo del presupuesto comunitario -es decir, lo más parecido a los eurobonos-, Alemania rechazó la solución con contundencia y se inventó la sociedad intergubernamental.

José Manuel Durão Barroso, presidente de la Comisión, pidió ayer más tiempo para estudiar la «viabilidad política» de la idea y recordó que Jacques Delors la defendía cuando ni siquiera existía el euro. A su lado, de visita en Bruselas, el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, afirmó que la posibilidad se debe, al menos, «discutir seriamente».

Según Juncker y Tremonti, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE podrían considerar una agencia emisora de deuda en su cumbre de la semana próxima, si bien sus colegas parecían ayer sorprendidos por la última improvisación. Salgado dijo que la opción de los eurobonos se puede «explorar», pero que es «lejana, muy lejana». Su obsesión era que el debate no se relacionara con la fragilidad española. «Cuanto antes empecemos a pensar en términos del conjunto de la zona euro y del conjunto de la UE, más allá de los intereses de uno o de otro país, muchísimo mejor», recalcó.

Fuentes comunitarias insisten en que se debe estudiar la «viabilidad técnica y legal» y la «posibilidad política» de la propuesta, si bien reconocen que es «oportuna». «Ahora es cuando se está discutiendo el nuevo Gobierno económico», explica un experto europeo.

En cuanto a los cambios en el Tratado, lo cierto es que, por presión de Alemania, el actual texto en vigor se reabrirá para introducir modificaciones que permitan crear un fondo de rescate de Estados estable más allá de 2013, cuando caduca el actual.

M

La segunda peor ministra europea

La ministra española de Economía, Elena Salgado, comparte con su colega húngaro György Matolcsy, la decimoséptima y penúltima posición del 'ranking' anual de ministros de Finanzas de los principales países europeos que realiza el diario británico 'Financial Times'.

La lista la encabeza el alemán Wolfgang Schäuble, por su «reputación por el firme control del gasto» que ha contribuido a la «rápida recuperación alemana», seguido del polaco Jacek Rostowski (por ser Polonia el único país en evitar la recesión) y la francesa Christine Lagarde, muy bien vista desde siempre en la City.

Salgado, la peor puntuada en «valoración económica», tiene como consuelo el estar por delante del irlandés Brian Lenihan, último clasificado por segundo año consecutivo. El rotativo destaca que «al reducir el déficit presupuestario, la ex funcionaria de carrera ha enojado a algunos de los aliados tradicionales de su partido».

Para la valoración política, explica el FT, se tuvieron en cuenta criterios como la «lucidez», la comprensión de los acontecimientos, el impacto de los protagonistas en la escena europea y su eficacia a nivel nacional, informa Efe.

La puntuación económica, en cambio, se otorgó en función de la recuperación del PIB en comparación con los niveles anteriores a la crisis, el déficit en 2010, las previsiones del mismo para los próximos ejercicios, la evolución de la tasa de paro o el desequilibrio por cuenta corriente, indicadores poco favorables para la española.

. VEGA / Madrid

El BCE bate el récord de compra de bonos con 1.965 millones más

La prima de riesgo española sube hasta 229 puntos

Al final los rumores que circulaban por el mercado eran ciertos y el Banco Central Europeo (BCE) confirmó ayer que la semana pasada aumentó sus compras de deuda soberana de los países de la zona euro, hasta 1.965 millones de euros. Siguiendo el ejemplo de la Reserva Federal de Estados Unidos, la institución europea decidió incrementar la compra de bonos en un 46% frente a la semana anterior para tratar de calmar las tensiones que sufren desde hace semanas países como Irlanda, Grecia, España o Portugal y que ya han comenzado a salpicar a Italia y Bélgica.

Con esta operación, el nivel de deuda adquirida por la institución que preside Jean Claud-Trichet alcanza su máximo en 22 semanas, pese a que los datos ofrecidos ayer no incluyen todas las compras realizadas entre el 1 y 3 de diciembre.

Sin embargo, la noticia no logró calmar ayer al mercado y la prima de riesgo española volvió a subir hasta alcanzar los 229 puntos.

Así, la diferencia entre lo que paga España y Alemania por emitir bonos del Estado se sitúa ya en el 5,1%, en favor del país germano.

Ante la presión ejercida por los mercados sobre la zona euro, el BCE empezó a comprar deuda pública de los países que comparten la moneda única el pasado mayo. Desde entonces, el organismo ha gastado unos 69.000 millones de euros en bonos soberanos.

Para neutralizar el efecto de las compras efectuadas la semana pasada y luchar contra la inflación, la entidad monetaria retirará liquidez hoy de los mercados a un tipo de interés variable con una semana de vencimiento, informa Efe.

Pese a los esfuerzos del BCE, el euro volvió a mostrar ayer signos de debilidad y cedió posiciones frente al dólar hasta cerrar con un cambio de 1,3264 unidades.

CORRUPCIONES:


MARÍA PERAL / Madrid

Bloqueados en Mónaco otros 4,5 millones de euros de Correa

Zapatero embustero

Las autoridades judiciales de Mónaco han bloqueado a petición del juez Antonio Pedreira, instructor del caso Gürtel, 4,5 millones de euros que se hallan en cuentas bancarias vinculadas a Francisco Correa y abiertas en el Principado. Este dinero se une a los cerca de 19 millones de euros pertenecientes al responsable de la red Gürtel que se han intervenido en Suiza.Sigue en página 16

El Tribunal de Primera Instancia del Principado de Mónaco y el comandante principal de la Policía respondieron el pasado junio a las comisiones rogatorias cursadas desde el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) en relación con dos cuentas bancarias que aparecieron en la documentación intervenida tras el estallido del caso Gürtel.

La primera comisión rogatoria se remonta a abril de 2009 y fue una de las nueve peticiones de cooperación internacional que en aquella época se tramitaron desde Madrid para aclarar el entramado empresarial internacional de Francisco Correa, presuntamente utilizado para blanquear el dinero obtenido en España gracias a negocios y posibles comisiones ilegales.

Los nueve países a los que la Justicia española solicitó ayuda en aquella primera fase de la investigación fueron Estados Unidos, Holanda, Reino Unido, Colombia, Panamá, la isla de Saint Kitts and Nevis, Islas Vírgenes y Portugal, además de Mónaco.

La comisión rogatoria al Principado tuvo sucesivas ampliaciones, la ultima el pasado marzo, según consta en los documentos del caso Gürtel cuyo secreto se alzó el pasado viernes.

Las autoridades monegascas informaron de dos cuentas presuntamente relacionadas con Correa. La primera fue abierta el 16 de diciembre de 2004 en el Banco de Gestión Edmond de Rothschild a nombre de Fairway International, una sociedad panameña cuyo representante social y beneficiario económico efectivo es un industrial zaragozano.

La conexión con Correa viene por una transferencia de 12 millones de euros efectuada el 21 de diciembre de 2004 a favor de una cuenta de Awberry Ltd., una de las sociedades sobre las que ha pivotado la estructura exterior de Correa. El pasado 16 de junio, el Tribunal de Primera Instancia del Principado bloqueó el saldo positivo de esta cuenta, que se limitaba a 4.598 euros.

La segunda cuenta presenta una vinculación directa con Correa dado que su beneficiaria, la sociedad panameña Adama Holding Group, tiene como representante general y beneficiario económico efectivo al propio Francisco Correa.

Esta cuenta fue abierta el 17 de julio de 2007 en Crédit Foncier de Mónaco y se ha nutrido, sobre todo, de fondos provenientes de las cuentas de otra sociedad de Correa, Chelmi Ltd., abiertas en Suiza y en Singapur.

Su saldo, a fecha de 7 de junio de 2010, es de 5.395.756 dólares USA, equivalentes a unos 4.514.332 euros. También han sido bloqueados.

Las cuentas de Correa en Suiza, por su parte, ascienden a un montante de 18.612.440 euros. Este dinero permanece bloqueado en las cuentas de Crédit Suisse pertenecientes a las sociedades Golden Chain Properties y Mall Business S. A.

Ambas fueron constituidas en Panamá y tienen como beneficiarios, respectivamente, a Francisco Correa y a Pablo Crespo, según los documentos que figuran en la comisión rogatoria cursada a Suiza y que reflejan, sin género de duda, que esas sociedades están vinculadas a ambos imputados en la trama Gürtel, la presunta red de corrupción que afecta al PP.

Los investigadores del caso calculaban hace meses que el dinero ocultado por la trama fuera de España rondaba los 85 millones de euros. Pero el avance de la instrucción parece dejar pequeña esa cifra.

Sólo en Suiza y Mónaco, Correa tiene ya bloqueados más de 24 millones de euros y el juez está a la espera de conocer más fondos depositados en cuentas de otros países.

FIRMAS: Luis María Anson, David Gistau, Raúl del Pozo, Secondat, A. Espada, Erasmo,Victor de la Serna, Secondat, Erasmo,



Recurrir al Ejército

Secondat

Publicado el Martes, 7 de diciembre de 2010

El antimilitarismo ha estado de moda durante algunos años. Se aplaudió incluso la supresión del servicio militar obligatorio. No se tuvo en cuenta que, además de prepararse para servir a España, en aquellos meses de permanencia en los cuarteles los reclutas de los grupos sociales marginados adquirían conciencia de su integración en la nación, así como conocimientos elementales de los que carecían. La semana última, por el contrario, ha habido que recurrir a los Ejércitos para afrontar una delicada situación. Al margen de que sea correcta o no, jurídicamente hablando, la aplicación en este caso de la legislación militar, lo significativo es que todos, antimilitaristas o entusiastas de lo castrense, nos hemos acordado de los Ejércitos. Y es que, como se afirma en el artículo 8 de la Constitución española, las Fuerzas Armadas garantizan cosas importantes, entre ellas el propio ordenamiento constitucional.

El copresidente Rubalcaba se merienda
a Zapatero

Luis María Anson

Publicado el Martes, 7 de diciembre de 2010

La huelga salvaje de los controladores exigía la respuesta que ha dado el Gobierno, manu militari. El copresidente Rubalcaba se dio cuenta enseguida de la situación. Saltó como una pantera de Java a la yugular de los depredadores y se merendó, de paso, a José Luis Rodríguez Zapatero. El copresidente estuvo magnífico en sus intervenciones ante la opinión pública. Firme, prudente, convincente, cauto, sus apariciones en televisión contrastaron con la ausencia zapatética. El copresidente se hizo dueño del cotarro y rubalcabeó con ambas manos a Zapatero y a su ministra Carmina Chacón. Ahora quiere que, durante nueve meses, 500 controladores militares se entrenen en los principales aeropuertos para que puedan sustituir a los civiles si éstos persisten en su inadmisible provocación. Eliminado el chantaje, se acabó la rabia.

Lo más significativo de la crisis, con todo, fue la encuesta que, aprovechando el momento más álgido, publicó el diario adicto. El PSOE de Zapatero se encuentra en el más bajo nivel de voto de la etapa democrática: el 24,3%. El PP le aventaja ya en 18,8 puntos. Conforme a la encuesta de Demoscopia, obtendría en las elecciones generales una holgada mayoría absoluta. La fidelidad de los votantes socialistas se ha derrumbado en un 40%. Zapatero suspende. Sólo el 27% aprueba su gestión mientras el 69% la desaprueba. Rubalcaba le dobla: 55% de aprobación y 34% de rechazo.

Según se desprende de la encuesta del diario adicto, «el desgaste de José Luis Rodríguez Zapatero llega a cifras sin precedentes, consolidando la impresión de fin de ciclo político, a pesar de que, teóricamente, resta casi año y medio para las elecciones generales», mientras «se extiende el pesimismo sobre la solvencia económica de España».

La encuesta esconde otra perla. Mariano Rajoy está todavía peor valorado que Zapatero para la opinión pública. Sólo el 21% le aprueba mientras que el 72% le desaprueba. ¿Qué quiere decir esto? El mensaje lanzado a la clientela socialista parece claro: con Zapatero se pierden las elecciones generales; con Rubalcaba se pueden ganar. Difícil saber lo que va a ocurrir en los próximos meses. Pero si Merkel y Sarkozy deciden intervenir a España; si el PSOE retrocede en las autonómicas y municipales; si explosiona alguna otra crisis dibujada en el horizonte, el diario adicto a Rubalcaba y su copioso grupo mediático se lanzarán en picado para escabechar a Zapatero. Felipe González se relame en silencio, Solana se frota las manos, Almunia frunce el entrecejo, Guerra se solivianta y el gran Bono calla a la espera. Todos saben que Zapatero es un cadáver político. Pero está de cuerpo presente y no será fácil enterrarle, custodiado por las plañideras mayores del reino, lideradas con fervor por Elena, Bibiana y Trinidad.

La firmeza y la seguridad del copresidente contrastan con el decaimiento de un Zapatero atribulado, acosado, inquieto y desconcertado. Las navajas cachicuernas brillan a estallos en las madrigueras socialistas. El hombre de la esquina rosada, el del relato de Borges, acecha ya en los jardines monclovitas. La Lujanera, con la crencha a la espalda, se dispone a cambiar de hombre y duda del Corralero, el de la boca aindiada, la chalina baya y los respingos que produce en el hembraje y los bolaceros. Se escucha ya la milonga «linda al ñudo de la noche», mientras en la esquina rosada aguarda el último cuchillo filoso, la vaina al aire. Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española

Un plebiscito

Arcadi Espada

Publicado el Martes, 7 de diciembre de 2010

Esta gieta de diciembre es un gran momento para releer a Renan y su emocionante ¿Qué es una nación? Sequitur ya ha publicado tres ediciones de su cuidado librito bilingüe. La grieta es idónea porque coinciden la Constitución y la Inmaculada y las dos fabricaron naciones. La pauta religiosa ya no sirve: «Cada uno cree y practica a su antojo, lo que puede y como quiere; ya no hay religión de Estado», escribía Renan en 1882, aunque sin imaginar hasta qué punto, un siglo después, las nuevas teocracias acecharían el pacto laico de Europa. Más interesante, y conflictivo, es saber si la Constitución, a sus 32 años, ha dado modo afirmativo a ese «plebiscito diario» que, al decir de Renan, y una vez liquidadas la etnia, la religión, la lengua, los intereses, el ejército y la geografía, constituiría el qué de una nación. No lo parece, desde luego, dada la permanente discusión española. Aunque esa discusión obvia algo esencial: y es que ese plebiscito diario está aún más lejos de dar el sí en Cataluña, Galicia o el País Vasco respecto a su propia condición nacional, es decir, independiente. Hay discusión en España, ciertamente; pero en el interior de las nacionalidades la discusión ni siquiera ha empezado a plantearse en serio. A nuestra Constitución, en su año 32, se le puede plantear algo más: si ha dado origen a un Estado económicamente sostenible y si tiene mecanismos para corregir la situación financiera que no pasen por su reforma. Pero ir por ese lado me apartaría de la celebración de Renan, y de la mención de un aspecto sustancial de su teoría que formuló así: «El olvido, diría incluso el error histórico, es un factor esencial en la creación de una nación, de ahí que el progreso de los estudios históricos resulte a menudo un peligro para la nacionalidad».

Toda constitución sanciona un olvido y la española de un modo claro y rotundo. Naturalmente, y contra lo que piensa el vulgo profesional, se trata de la representación de un olvido. El sujeto histórico olvida porque recuerda. La traición al pacto constitucional español por parte de los nacionalismos históricos (nunca mejor puesto ese adjetivo) ha sido la traición al olvido. En cuanto los nacionalismos empezaron a tener dinero y competencias los pusieron al servicio de la llamada memoria histórica, es decir, a la activación en clave política del recuerdo. Ni qué decir tiene que en ese relato ellos han gozado siempre del papel de víctima; es decir, de la razón y la legitimidad moral. Y sólo una política profunda y etimológicamente ignorante como la del primer Zapatero pudo poner al Gobierno del Estado al servicio de esta causa general contra el olvido. Y así ha sido como 32 años después España se enfrenta a diario a la perversión de Renan: a un plebiscito imposible sobre su pasado.

CONJETURAS

Del caos

Erasmo

Publicado el Martes, 7 de diciembre de 2010

Congreso, Carta Magna: clamor sobre la gran subasta en Christie's de cabelleras de controlador. Abucheos tremendos (Zapatero, Trinidad Jiménez) y al salir: contra Soraya S. de Santamaría (PP), ¡fuera, fuera!, por su oposición blandengue, simulada, bufa, de frotteur. De Reagan a Zapatero. Calculado, fulminante despido de doce mil controladores USA (1981). Aquí: pocos cientos de controladores militares precisarían semanas, meses, para estudiar cada protocolo de cada torre de control. Y decretan el decreto en el umbral del puente y

Los cables del embajador

David Gistau

Publicado el Martes, 7 de diciembre de 2010

Las revelaciones de Wikileaks que conciernen a España apenas aportan hechos. Sólo abundan las percepciones personales de distintos embajadores a los que en principio no hay que atribuir un mejor manejo de la información ni una capacidad de penetración psicológica mayor que los que pueda tener cualquier comentarista de nuestra actualidad. Es cierto que destapan la tramoya diplomática, restándole brillo formal, pero la exposición es coloquial, propia de una tertulia liviana con la botella de orujo en el centro de la mesa. Es un menudeo de opiniones, basadas en nimiedades como si un tipo mira o no a los ojos al dar la mano, que, una vez expuestas, pierden su único prestigio, el del secreto.

"Lo que reactivaría a la izquierda resignada es cualquier amago de restauración aznarista"

Por las reacciones, se diría que su importancia consiste en que nos permite vernos a nosotros mismos desde la perspectiva norteamericana. Igual que si, para decidir cómo es un torero, necesitáramos que nos lo explicara Hemingway. Los adjetivos endosados a los miembros de nuestro Gobierno, descritos ayer por el diario El País, no contienen otra novedad que la de proceder de fuentes ajenas a nuestra cotidianidad radiofónica -de donde igual hasta fueron reciclados-, y sólo por ello parecen pesar tanto como frases cinceladas en mármol. En el fondo, lo único que queda delatado es cierto espíritu gregario español, demasiado preocupado por el qué dirá la superpotencia.

De este pasatiempo retórico sólo emergen dos hechos cargados de contenido, dos auténticas novedades. La del caso Couso y una frase robada a la privacidad que matiza a Aznar. El primer asunto ni siquiera delata las interferencias políticas que condicionan el cumplimiento de la Ley: eso ya lo sabíamos desde el Guantánamo electoral del fiscal general y las togas manchadas por el polvo del camino del juez estrella. Además de una hipocresía netamente política del actual Gobierno, sí evidencia la tensión que hubo entre señuelos electorales y pragmatismo de Estado, como si Zapatero hubiera sabido siempre que no podía ser un cautivo del personaje que fue votado y que pegó un último fogonazo con la retirada de las tropas de Irak. Ahora acaso no importe, pero estafó a su gente en términos morales.

En cuanto a lo de Aznar y su disposición a volver en caso de desastre, se diría que el expresidente sigue teniendo un concepto tan elevado de sí mismo que no logra dejarnos solos, sino que se reserva la opción de regresar de la isla de Elba para poner orden entre quienes arruinan su legado y su incomprendido ideal de nación. Se equivoca Bono al decir que Rajoy es una ventaja para el PSOE. Lo que de verdad reactivaría a la izquierda resignada es cualquier amago de restauración aznarista.

Más sobre Wikileaks y periodismo

Víctor de la Serna

Publicado el Martes, 7 de diciembre de 2010

Sólo los muy extremistas exigen a estas alturas que Julian Assange y demás responsables (si los hubiere) de Wikileaks vayan, o , a la cárcel: hasta que se demuestre en un tribunal que sus publicaciones masivas de filtraciones incurrían en algún delito, lo que debe prevalecer es la libertad de expresión. Ahora bien, una cosa es que lo publicado no sea punible -y punible podría ser también entonces la posterior publicación de esos documentos- y otra cosa es que, al publicarlo, se haga periodismo.

Esta semana todo el mundo ha opinado al respecto: Harold Evans afirma que, por los pelos, la publicación de la última tanda de filtraciones se justifica... ¡porque dejan bien a la diplomacia norteamericana, y eso no es lo que pretendía Assange! Roger Cohen opina lo mismo (en las páginas del New York Times, uno de los periódicos que han publicado las filtraciones): que todo bien porque su diplomacia sale bien parada. Y, de nuevo en esas páginas, Umberto Eco se lanza a decir que esto corrobora su teoría del progreso negativo, porque ya nunca habrá confidencialidad salvo que los interesados se encuentren en un lugar desierto para hablar, como en siglos pretéritos: lo mismo, según él -pero yerra con tan superficial juicio- que el poder viajar más rápido en un AVE que en un avión es un progreso negativo...

Bueno, valga pulpo como animal de compañía, pero... ¿es periodismo todo eso? El veterano y respetado periodista de izquierdas que es Bernard Guetta se hacía esta pregunta en Libération y respondía que es el "deber" de todo periódico revelar que un Estado manipula la opinión, o que prepara o comete crímenes, pero que "ni uno solo de estos 250.000 documentos prueba el menor delito". Añade: "Ningún deber periodístico imponía publicarlos tras haber sido robados sin un motivo superior y sin que el secreto que los amparaba fuese ilegítimo porque, digan lo que digan los defensores de la transparencia, la exigencia de confidencialidad puede ser fundada", particularmente en la diplomacia.

Pero es que hay algo peor, escribe Guetta. Lo único que hacen los cables diplomáticos robados es comentar noticias ya publicadas por esos mismos periódicos y obtenidas, en ese caso, por procedimientos profesionales; desde el expansionismo turco al miedo árabe a Irán: "La extraordinaria paradoja es que unas cabeceras entre las mejores de la prensa occidental se devalúan a sí mismas haciendo revelaciones sobre lo que sus propias investigaciones ya habían demostrado. (...) Habían hecho su paciente trabajo (...) pero ahora dan la impresión de que ya no creen en su propio oficio, de que le dan menos importancia que a las ilusiones de la transparencia informática. Qué pena...". Pues sí: qué pena

Anida la gaviota

Raúl del Pozo

Publicado el Martes, 7 de diciembre de 2010

Se vio en el aniversario de la Constitución a la casta política con gestos atribulados, ojerosa, elegante, escoltada por ujieres con sus dalmáticas y sus gorras de terciopelo. José Bono, presidente del Congreso, calificó los días que vivimos de inclementes. A la entrada al palacio, sin que los leones cantearan las barbas, abuchearon al presidente y a algunos ministros. Es que, señorías, se acabó aquella izquierda contada a los niños. Ahora gobernar no te hace inmune a los insultos ni a los gañidos de los perros rabiosos.

Mientras la gaviota ya revolotea sobre la tormenta perfecta, el Gobierno sigue rodeado de peligros por todas las partes. La derecha europea nos exige que vendamos algunas joyas que heredamos de los abuelos. A Zapatero le están inyectando el liberalismo económico sin anestesia, un liberalismo, que como pensó Mitterrand cuando le torcieron el puño, es «la última forma de dictadura de clase». Ayer, el presidente, sospechosamente sonriente, como si le fuera la marcha, comentó en los canutazos, que los mercados van tan deprisa como los periodistas. Reconoció que esta semana no ha sido tan cruda como la de mayo, aunque entonces, la responsabilidad era compartida, y ahora atañe en exclusiva al Gobierno.

[foto de la noticia]

Mientras en el Salón de los Pasos Perdidos los políticos se tapan con las alfombras y los tapices, en las vísperas de la Lotería los dromedarios y los almireces van a privatizar hasta las apuestas del Estado. Carlos III dijo que a los españoles les ocurre lo mismo que a los niños pequeños, que lloran cuando se les cambian los pañales. El monarca beato rodeado de volterianos, estableció la Lotería a la usanza italiana para quitarnos el «mierda va» desde los balcones. «Para seguridad de su fondo», ordenó en la pragmática, «constituyo mi Real Hacienda como hipoteca».

Ahora a esta hornada de gobernantes les toca pulir el bombo. Le están metiendo mano a dos pasiones españolas, los toros y la Lotería Nacional que promovió el marqués de Esquilache. No me extrañaría que el Gobierno acabara pregonado como aquel ilustrado ministro, cuando los abuelos de los gatos de ayer gritaban en los pasquines «¡Que se piren Esquilache, la puta de su mujer, los napolitanos y los valones!».

Las tertulias y las calles empiezan a ser frecuentadas por ataúderos y sepultureros. La mayoría está rodeada y el Gobierno en trance de ser despedazado. Las encuestas anuncian no una derrota, sino una tunda, una zurra. Me explican «es la coyuntura»; es decir, la circunstancia.

No se sabe si en el tiempo que resta hasta las elecciones variará esa distancia sideral, pero lo que está claro es que mientras, el Gobierno Zapatero tiene el encargo de Europa y de los mercados de limpiar las cuadras, en las que ya anida la gaviota

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lunes 6 de diciembre de 2010

EDITORIALES: ¿Sabe el Gobierno cómo salir del estado de alarma?

¿Sabe el Gobierno cómo salir del estado de alarma?

Zapatero embustero

MIENTRAS los aeropuertos intentan restablecer una normalidad que aún tardará varios días, empezamos a conocer de qué habla el Gobierno cuando acusa a los controladores de pulso y chantaje al Estado. Durante las horas previas a la militarización del espacio aéreo, el Ministerio de Fomento intentó que los controladores volvieran a sus puestos de trabajo hablando con el sindicato Usca. Pues bien, en la tarde del viernes, cuando Aena cerró el espacio aéreo español porque los controladores habían abandonado sus puestos de trabajo, los representantes sindicales pusieron delante del secretario de Estado de Transportes un documento con sus peticiones: menos horas de trabajo y volver a cobrar 300.000 euros anuales. «Si firmas esto, se acaba el problema». El relato de los hechos que hoy publicamos es suficiente para probar que los controladores están fuera de la realidad, que el abandono de las torres de

Zapatero embustero

control no fue una reacción espontánea y que, en contra de lo que han dicho, sus representantes sindicales no sólo no eran ajenos a la estrategia que sembró el caos, sino que fueron sus inductores. Evidentemente, esta actitud carga de razones al Gobierno tanto para haber decretado el estado de alarma, como para poner en marcha los mecanismos legales necesarios para que lo que han hecho no quede impune. Aena ha abierto 440 expedientes a otros tantos controladores y la Fiscalía ha citado a declarar el jueves a los cabecillas para imputarles un delito de sedición.

Ahora bien, siendo justo y necesario, el castigo a los culpables no solucionará el problema de fondo: ¿cómo piensa salir el Gobierno del estado de alarma? ¿Está en condiciones Aena de sustituir a los controladores que sean despedidos o imputados por otros profesionales con la formación adecuada para garantizar la seguridad del espacio aéreo? El estado de alarma es una previsión constitucional de carácter excepcional. Según publicamos hoy, el Gobierno pretende solicitar la autorización preceptiva al Congreso para prorrogar esta

Zapatero embustero

situación hasta dos meses más, una vez finalizado el plazo de quince días que figura en el decreto del pasado viernes. Ello permitirá pasar las Navidades sin sobresaltos.

Sin embargo, el Gobierno tiene ante sí una complicada papeleta, ya que en esos dos meses debe tomar las medidas necesarias para que las

Zapatero embustero

torres de control funcionen cuando el Ejército ya no pueda obligar a los controladores a trabajar. De acuerdo con los planes que maneja el Ejecutivo, los profesionales que resulten despedidos o imputados pueden ser sustituidos por personal militar que ya está formado para ello. Tampoco esta medida será fácil de aplicar, ya que los suboficiales del Ejército cobran menos de 2.000 euros al mes. No es difícil imaginar que la convivencia acarreará tensiones. Y también es fácil pronosticar que los compañeros de los despedidos o sancionados no aceptarán por las buenas su castigo.

Todo esto es lo que tendrá que explicar el presidente del Gobierno en su comparecencia del próximo jueves ante el Congreso. En principio, no parece que los grupos -con excepción de las críticas de IU, ERC o BNG- le vayan a poner objeciones al estado de alarma. Aunque sí le exigirán explicaciones, como avanzó ayer Soraya Sáenz de Santamaría, en una declaración mucho más acertada que la de su compañero Rafael Hernando, que pidió la dimisión de Blanco por «inepto y malvado». En este momento, reclamar la dimisión del ministro de Fomento está tan de sobra como acusar al PP de connivencia con los controladores, como han hecho algunos dirigentes socialistas, incluido el propio Blanco. En todo caso, la escalada verbal de unos contra otros es una pequeñez, comparado con el desafío que tiene ante sí el Gobierno para impedir que un grupo de trabajadores pueda volver a chantajear al Estado.

Propuesta de Bono en el Día de la Constitución

Es necesario reformar el Estado autonómico

LA CONSTITUCIÓN cumple hoy 32 años, los suficientes como para identificar qué es lo que ha fallado en la aplicación del texto aprobado por los españoles. Aunque ya era evidente mucho antes, la crisis ha hecho puesto de manifiesto la inviabilidad del Estado autonómico en su configuración actual y con su derroche correspondiente. A las voces autorizadas que apuestan por una reforma en profundidad de este sistema se suma hoy en EL MUNDO el presidente del Congreso. José Bono asegura que ha sido un error reproducir el Estado en cada comunidad. «17 defensores del pueblo, 17 Consejos económicos y sociales, 17 Tribunales de Cuentas, 17.000 televisiones... es demasiado», concluye. Recordando que él fue presidente de una autonomía y alguna responsabilidad tendrá, no podemos estar más de acuerdo. Como muestra, un botón. Hoy damos cuenta de que Carod-Rovira -que se despide de su puesto tras la derrota electoral- ha destinado 663.000 euros del presupuesto de la Generalitat a subvencionar deportes catalanes exóticos como fut-tenis,sepak takraw y fistball. No cabe mayor disparate.

Nueva campaña de acoso a Ceuta y Melilla

Así responde Rabat al seguidismo del Gobierno

VÍCTIMA de su propia contradicción, el Gobierno se enfrenta a un momento muy delicado con Marruecos. De nada le ha servido la vergonzosa negativa a condenar la represión en el Sáhara. Al contrario, la debilidad de nuestro Gobierno está siendo bien aprovechada por el insaciable régimen alauí, y dos de sus principales partidos políticos han reclamado que la Comisión de la ONU encargada de los procesos de descolonización debata sobre Ceuta y Melilla. Además, está prevista una manifestación que en los próximos días podría concentrar a miles de personas -alentadas por Rabat- ante la frontera ceutí, lo que supondría un gravísimo escalón en la campaña de provocación y tensión. Como hoy explicamos, el Gobierno tiró hace tiempo la toalla respecto a la viabilidad de un referéndum en el Sáhara, puesto que ni EEUU ni Francia aceptan un Estado saharaui independiente, y ha decidido no enfrentarse a Marruecos por la antigua colonia española. Abrazando la realpolitik, el Gobierno está traicionando a los saharauis, pero, al mismo tiempo, es incapaz de defender los «intereses» a los que aludía Zapatero.

El victimismo del Barça es injustificado

Un club soberbio que ha pecado de soberbia

EL MEJOR equipo de fútbol del momento no puede permitirse dar espectáculos extradeportivos tan lamentables como el de este fin de semana. El presidente del Barça se disculpó ayer por el caótico viaje que los azulgranas realizaron a Pamplona. Pero aunque asumió la responsabilidad, siguió considerando que el equipo había sufrido «una injusticia». Lo cierto es que no hay injusticia alguna; sólo empecinamiento y una nefasta gestión del club, que decidió esperar hasta la tarde para que el equipo viajara en tren y autobús a la capital navarra, cuando podía haberlo hecho la víspera o el sábado por la mañana -como hicieron otros equipos- porque desde la madrugada del viernes estaba claro que el caos aeroportuario iba a ser largo. En ese sentido, es especialmente triste que Guardiola jugara al victimismo catalanista, diciendo la tontería extemporánea de «Somos de un país llamado Cataluña. Pintamos poco».

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