
El pacto entre socialistas y
populares que llevó a Patxi López a Ajuria Enea se asoma al abismo. Las informaciones aparecidas ayer sobre la celebración de una reunión entre los socialistas José Antonio Pastor y Alfonso Gil y los
abertzales Rufi Etxeberria y Jone Goirizelaia llevó a los dirigentes del PP vasco a exigir una cita urgente de la comisión de seguimiento de dicho acuerdo, al entender que se habría producido «una violación grave» de lo pactado.
El presidente de los populares alaveses, Alfonso Alonso, manifestó su «profunda preocupación» por las informaciones que apuntaban a un encuentro en el que los representantes de Batasuna habrían transmitido a los socialistas vascos su estrategia de apostar por una vía exclusivamente política. Una información que se apresuraron a desmentir todos los supuestos implicados en la misma: el PSE, el PSOE, el Gobierno vasco y la izquierda abertzale.
Los socialistas vascos negaron «tajantemente» que se celebraran dichos contactos y aseguraron que mantendrán la actitud de «firmeza democrática» que ha hecho posible que la izquierda abertzale «se empiece a mover». Consideraron necesario realizar estas aclaraciones para «no confundir más» a la opinión pública, en un momento que exige «prudencia y responsabilidad». Tanto el lehendakari, Patxi López, como el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, recalcaron ayer que su política «no ha variado un ápice», «ni lo va a hacer».
López comentó que todavía no había podido entrevistarse con el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, pero que distintos miembros de su Gobierno sí se habían puesto en contacto con el líder de los populares vascos. El lehendakari, que se encontraba de visita en Éibar (Guipúzcoa), afirmó no tener «ninguna pega» en acudir a una reunión con sus socios preferenciales para hablar sobre el pacto que posibilita el gobierno de los socialistas en Euskadi, aunque sería para manifestar «lo mismo» que ya había explicado.

Basagoiti, por su parte, señaló que tiene en cuenta que durante el día de ayer se sucedieron «desmentidos» del supuesto encuentro entre el PSE y la izquierda
abertzale. Sin embargo, consideró necesario que el
lehendakari «salga de su letargo» y diga «si reunirse con Batasuna-ETA o ayudar a Otegi es legitimar o deslegitimar el terrorismo».
Distintos políticos socialistas refrendaron a lo largo del día el comunicado elaborado por la Comisión Ejecutiva del PSE negando la reunión. Así, el presidente del partido en Euskadi, Jesús Eguiguren, dijo atenerse al mismo; es decir, negó los contactos, aunque opinó, durante una entrevista en ETB: «Tampoco me habría parecido tan grave que se produjera ese encuentro».
«Son cosas de la vida política que todos los días hay contactos y reuniones que no tienen esa trascendencia que se les quiere atribuir», dijo. El problema, según él, es que «se escandalice el PP haciendo de hechos intrascendentes grandes problemas para agitar y hacer oposición», aunque puntualizó que «los 'populares' vascos están actuando con tranquilidad».
Por su parte, el vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó que «no hay grandes novedades en esta semana, ni en el último mes, ni en los últimos dos meses», por lo que «no hay que cambiar la posición» de la política antiterrorista.

La izquierda
abertzale también desmintió en un comunicado que se haya celebrado algún encuentro con la delegación socialista. Señaló que, en los últimos meses, han mantenido «una importante interlocución» con distintos partidos y grupos vascos, nacionales e internacionales, como los catalanes ERC e ICV, pero que el encuentro con los socialistas «no se ha producido».
Además, la izquierda vasca radical expresó una «rotunda crítica» a lo que entiende como «constantes intentos de condicionar la situación política mediante la filtración de informaciones e intoxicaciones», y reclamó a partidos y medios de comunicación que «actúen con el nivel de responsabilidad que el actual momento político exige».
ANTONIO RUBIO / LUIS ÁNGEL SANZ
FERNANDO LÁZARO / Madrid
Rubalcaba se reúne con la cúpula judicial anti ETA
Almorzó junto al 'número 2' de Interior con Ángel Juanes, Grande-Marlaska, Bermúdez, Pedraz y el fiscal Zaragoza

Alfredo Pérez Rubalcaba mantuvo ayer un encuentro con los máximos representantes de la cúpula judicial en la lucha contra el terrorismo, con motivo de las últimas condecoraciones de Interior a los jueces. El vicepresidente compartió mesa con el presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes, el fiscal jefe, Javier Zaragoza, y los magistrados Gómez-Bermúdez, Grande-Marlaska y Pedraz. Sigue en
página 6 Editorial en página 3
El vicepresidente y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, está desplegando a lo largo de toda esta semana una intensa agenda de contactos con distintos actores políticos relacionados con el nacionalismo vasco e, incluso, con la cúpula judicial. Y algunos encuentros son privados y otros, secretos.

Ayer, Rubalcaba, junto a su cúpula de Interior, mantuvo un distendido almuerzo con los máximos responsables del flanco judicial de la lucha antiterrorista. El encuentro, privado, se produjo cuando los rumores políticos sobre los movimientos de la izquierda
abertzale se han disparado, cuando el ruido sobre posibles contactos entre el Gobierno y el PSOE con Batasuna es cada vez más intenso, y justo en el momento en que con más fuerza se está hablando otra vez de un supuesto y posible «final dialogado de ETA».
A la vez, el mundo abertzale está realizando movimientos para conseguir un pronunciamiento más explícito de la banda terrorista que satisfaga al Gobierno. El objetivo de Batasuna es presentar una nueva marca electoral que consiga concurrir a las próximas elecciones municipales e iniciar un nuevo proceso de paz con el Ejecutivo.

Rubalcaba estuvo acompañado por su número dos, el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, y por el director general de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez. Por parte judicial, entre otros, estaban los magistrados que han recibido recientemente la medalla al mérito policial con distintivo rojo por parte de Interior: el presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez, y el magistrado Fernando Grande-Marlaska. También acudió el juez Santiago Pedraz. Estuvieron acompañados por el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, y por el presidente de esta instancia Ángel Juanes. Asimismo, asistió también al almuerzo -que se celebró en un conocido restaurante madrileño- el también condecorado fiscal de la Audiencia Vicente González Mota.
Según explicaron a este periódico fuentes cercanas al equipo de Interior, el almuerzo se produjo para celebrar las medallas otorgadas por el Departamento de Rubalcaba a los representantes del mundo judicial, todas pensionadas. Pero no sólo a ellos: también estuvieron algunos miembros de la Policía destinados en la Audiencia Nacional, que recibieron también medallas. Estas mismas fuentes precisaron que la factura corrió a cargo, a partes iguales, de todos los que recibieron las preseas policiales.

Pero este encuentro no es el único que levanta suspicacias sobre los movimientos del Ejecutivo. Como ha podido saber EL MUNDO, Rubalcaba excusó el miércoles su asistencia a una importante cena con distintas personalidades del Estado, a la que también iba a acudir la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado. El brusco cambio de agenda se produjo en el último momento y por encargo directo del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Rubalcaba cenó en Madrid con el presidente del PNV, Iñigo Urkullu.
Fuentes conocedoras de la cena confirmaron a este diario que en la misma se constató la sintonía que existe entre los dos dirigentes. En el encuentro hablaron de la nueva etapa de colaboración política entre el Gobierno y el PNV, tras el pacto alcanzado para aprobar los Presupuestos. Pero la lucha antiterrorista y los movimientos que se están produciendo en la izquierda abertzale ocuparon también buena parte de la conversación, cuyo contenido concreto no ha trascendido.
Eguiguren: «Otegi quiere la paz»

El presidente del PSE, Jesús Eguiguren, aseguró ayer que Arnaldo Otegi, actualmente en prisión por pertenencia a banda armada y enaltecimiento del terrorismo, es un hombre que «quiere la paz» y «sería mejor que estuviera fuera de la cárcel haciendo política; pero como se mete en tantos líos, en tantos juicios...».
«Es un hombre convencido de que la lucha armada ya no tiene sentido, de que hay que actuar en las instituciones, de que hay que hacer la paz en Euskadi», como «la gran mayoría de Batasuna», añadió el líder de los socialistas vascos, que adujo que tiene la obligación legal de testificar en el juicio a Otegi porque ha sido llamado a declarar.
Eguiguren también justificó la resistencia de la izquierda 'abertzale' para asumir los mínimos democráticos, alegando que «vienen de donde vienen y pueden tener esquemas a veces difícilmente compatibles con ese deseo [de la paz]».
ANTONIO SALVÀ
Carta abierta al presidente del Gobierno
Mi muy querido sr. presidente:

En la presente carta me permito recordarle la conversación que tuvimos ante los cadáveres de mi hijo Diego y su amigo Carlos, los dos guardias civiles asesinados por ETA hace casi un año y cuatro meses en Palmanova, Calviá.
En aquella ocasión sólo le dije, textualmente: «En este momento tengo una preocupación: si no tengo un cáncer y vivo 20 años más, ¿veré yo a los asesinos de mi hijo y de Carlos por la calle? ¿Podré cruzarme con ellos?». Su respuesta fue taxativa: eso no sucederá.
Entonces, le interrumpí aludiendo al caso de De Juana Chaos y usted continuó explicándome que esto había sido posible por una ley franquista, ya derogada. En ese momento, el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba, con el dedo índice, gesticuló que no; interpreté que quería decir lo mismo que usted.
Menos mal que a las víctimas de Txelis no les dio su palabra, ya que entonces usted no era presidente.
Como confío totalmente en su palabra, en caso de que sean detenidos, espero que no me suceda lo mismo que a estas víctimas.
Aprovecho la ocasión para expresarle tanto a su Gobierno, especialmente al ministro Rubalcaba y a usted mismo, todas las muestras de afecto y apoyo de mi familia.
Atentamente.
Antonio Salvà es el padre de Diego Salvà, guardia civil asesinado por ETA en Calviá (Mallorca) en julio de 2009
MANUEL MARRACO / Madrid
Voces contra el Terrorismo pide al tribunal que mantega a Otegi en prisión
Alcaraz asegura que el «devenir político» no libra de la responsabilidad penal

El tribunal que debe resolver sobre la libertad de Otegi ya tiene desde ayer los dos informes que había reclamado. Si el jueves fue la Fiscalía la que se opuso, ayer fue la asociación de víctimas Verde Esperanza-Voces contra el Terrorismo la que ha enviado a la Audiencia Nacional los argumentos contra la excarcelación del dirigente abertzale.
«El devenir de los acontecimientos políticos», dice la asociación liderada por Francisco José Alcaraz, «no son ni excusa ni pretexto para la solicitud de libertad. ETA es una banda asesina, no puede existir negociación con los asesinos. Las víctimas sólo esperan saber cuándo se entregan las armas y cuándo asumen todos y cada uno de ellos sus responsabilidades, penales y civiles, por todos sus actos».
Uno de los elementos clave de su escrito es que Otegi ha insistido en poner en marcha el frente político de ETA cada vez que ha quedado en libertad provisional. Esa reiteración delictiva le llevó a prisión en el sumario de Bateragune por el mismo delito terrorista que años antes le había valido su procesamiento en el de Batasuna. «Si lo ha hecho dos veces, lo puede hacer tres o más», dice el escrito firmado por los abogados Juan Carlos Rodríguez Segura y Manuela Rubio.
En cuanto a los motivos humanitarios aducidos por Otegi -la salud de su padre, principalmente-, las víctimas oponen los suyos propios. «Las víctimas, muchas de ellas, sólo pueden ver a sus familiares en el cementerio. Cada uno debe asumir sus acciones. La enfermedad de un familiar no es motivo de libertad existiendo otras personas para su cuidado», afirma el escrito . Y la asociación deja caer una circunstancia que le ha llevado a organizar una manifestación: «A ellos se les puede visitar en prisión, teniendo en cuenta que incluso

están cerca de sus domicilios». Se trata de una referencia a los acercamientos al País Vasco y excarcelaciones autorizados por Interior, incluida la de Txelis, ex número 1 de ETA. Verde Esperanza-Voces contra el Terrorismo ha convocado una manifestación de protesta el sábado 6 de noviembre a mediodía en la plaza de Colón de Madrid para mostrar su protesta. «Ha llegado el momento de mostrar nuestro más absoluto rechazo a todas y cada una de las cesiones que ha realizado Interior a los etarras». El lema será No más mentiras, no más treguas-trampa.