EDITORIALES: La libertad de ir a los toros no va con el PSOE
La libertad de ir a los toros no va con el PSOE

Los argumentos esgrimidos para justificar el rechazo a la iniciativa del PP son falaces a la vez que hipócritas. Valenciano asegura que su partido no quiere «prohibir ni proteger» y está a favor de «respetar la libertad de las personas para acudir o no a las corridas». Precisamente. La dirigente socialista debería aclarar cómo cree ella que se puede garantizar la libertad de los ciudadanos de acudir a un espectáculo que no se celebra porque está prohibido. Parece obvio que a los catalanes se les ha privado de este derecho, del mismo modo que se les ha prohibido elegir la lengua en la que desean educar a sus hijos y de la misma forma que se les multa por no rotular en catalán. En el fondo, lo que late detrás de todas estas normas no es otra cosa que un espíritu censor, un escandaloso intervencionismo que niega a los ciudadanos los más elementales derechos democráticos. Y eso es lo que el Gobierno y el PSOE están respaldando con su actuación.
Igual de absurda resulta la argumentación de Blanco diciendo que «no hay que politizar» los toros. Como si los que han prohibido el espectáculo no fueran los políticos, sino las asociaciones animalistas. Estamos ante un asunto absolutamente politizado por los nacionalistas catalanes -junto con los diputados del PSC que les apoyaron- cuya voluntad no es proteger a los toros -si fuera así prohibirían también los correbous-, sino acabar con una Fiesta profundamente identificada con lo español. Sin olvidar que la decisión de no mover un dedo para evitar la restricción de derechos y libertades también es «politizar» la cuestión, en el peor sentido de la palabra.
Finalmente, el argumento de que los toros «no son una política de Estado» esgrimido por Elena Valenciano ha sido cuestionado por una compañera suya de partido, la ex ministra Carmen Calvo, que ha facilitado al sector taurino el camino jurídico para la declaración de la Fiesta como bien cultural y artístico. «Hay que situar al Estado español ante su propia lógica, ya que si el Consejo de Ministros entrega la Medalla de las Bellas Artes al toreo mediante un acta con valor jurídico, es que esto es cultura», dijo Calvo en el Foro de EL MUNDO. Y según el artículo 149 de la Constitución, el Estado tiene la competencia exclusiva de la «defensa del patrimonio cultural, histórico y artístico de los pueblos de España y los bienes que lo integran». En las antípodas del Gobierno se sitúa el claro respaldo de la Infanta Elena que, ante el acoso al mundo taurino, tuvo ayer el valiente y significativo gesto de asistir a un festejo en la plaza de toros de Mallorca.
La Eurozona crece un 1% por el subidón alemán
Alemania reflota a la UE pero España no se salva
LA LOCOMOTORA tira de Europa con fuerza. Superando las mejores expectativas, la economía alemana ha crecido un 2,2% en el segundo trimestre del año, paradójicamente muy favorecida por la depreciación del euro. Es su mejor indicador desde la reunificación de 1990. Gracias a su impulso, la Eurozona ha registrado una subida media del 1% del PIB, lo que confirma la recuperación. La situación contrasta con la de EEUU, que apenas ha subido un 0,6% y, lo que es peor, retrocede respecto al primer trimestre del año. En cuanto a España, sigue sin caber el optimismo. Primero, porque nuestro país apenas ha crecido el 0,2% -lo que nos sitúa en la cola de las grandes naciones de la UE- y, para colmo, Zapatero alertó el martes de que se espera un tercer trimestre «menos positivo». Además, la divergencia con Alemania ha disparado nuestra prima de riesgo y muchos indicadores revelan que podríamos estar a punto de entrar en una nueva recaída. Por todo, el Gobierno no puede dar un solo paso en falso y debe profundizar en las reformas estructurales.
Ningún fuego provocado debe quedar impune
EL PRESIDENTE de la Xunta de Galicia, Núñez Feijóo, lamentó ayer la «nocturnidad y alevosía» con que se provocó el incendio de Fornelos de Montes. Las llamas en la localidad pontevedresa se cobraron en la madrugada del viernes las vidas de dos jóvenes brigadistas que colaboraban en los trabajos de extinción. Éste es sólo el último episodio de una tragedia que, tristemente, se repite cada verano en España, y aunque gran parte de los fuegos se demuestran intencionados, los culpables suelen quedar impunes. Es difícil sorprenderlos in fraganti y probar su delito, de modo que no hay ninguna condena ejemplar que sirva como advertencia para los pirómanos. Llamadas como la de Feijóo a «poner fin a la actividad criminal en los montes» serán estériles sin un adecuado respaldo legal y judicial. A ello debe sumarse un esfuerzo aún mayor de la Administración en materia de prevención, aplicando las medidas oportunas en invierno para neutralizar los incendios estivales.
El acuerdo con Aena garantiza la paz laboral
La firmeza de Pepiño vence a los controladores
EL ACUERDO al que llegaron ayer Aena y los controladores aéreos es una buena noticia y como tal ha sido saludada por el sector turístico, sobre el que planeaba el posible colapso de los aeropuertos en este mes de agosto. Básicamente, después de cinco meses de tensión, huelgas encubiertas como bajas y la amenaza constante de provocar el caos, los controladores han aceptado el marco laboral impuesto por Fomento a cambio de flexibilizar los turnos. Aunque los 200.000 euros de sueldo pactados sean excesivos, hay que tener en cuenta que hasta ahora estos profesionales ganaban casi el doble. Los controladores han aceptado ahora lo que desde hace cinco meses les venía ofreciendo Aena, lo cual quiere decir que tanto los millones perdidos por la industria turística como las molestias provocadas a miles de viajeros lo han sido en balde. Es evidente que el ministro de Fomento -que se ha mantenido firme en sus planteamientos y ha contado con la complicidad de los ciudadanos- les ha ganado el pulso, imponiendo unas reglas laborales claras a un colectivo de privilegiados que hacía lo que quería.















