EDITORIALES: ¿Otra vez la camarilla de la policía socialista tratando de dañar a la oposición?

Su casa y su despacho fueron registrados y fue interrogado por la Policía
Interior debe explicar hoy mismo las causas de la detención de Ripoll
LA POLICÍA se presentó ayer a las ocho de la mañana con un mandamiento judicial de registro en el domicilio de José Joaquín Ripoll, presidente de la Diputación de Alicante y líder provincial del PP. Ripoll fue informado por un agente de que estaba detenido. Tras registrar la casa y posteriormente su despacho oficial, la Policía condujo a Ripoll a una comisaría de Alicante, donde fue interrogado por la tarde sobre sus actividades y patrimonio. Los agentes solicitaron en la Diputación el plan territorial de la Vega Baja de Orihuela y el contrato de adjudicación de una
planta de reciclado de basuras. Mientras se practicaba este registro, la Policía procedió a detener a tres concejales de Orihuela y varios empresarios, entre ellos, el presidente del Hércules. Tras ser interrogado, Ripoll fue puesto en libertad a última hora de la tarde. El PP reaccionó a la detención, acusando al ministro del Interior de practicar una operación puramente propagandística. En efecto, lo sucedido ayer suscita una serie de importantes incógnitas que Rubalcaba debería aclarar hoy mismo. ¿Informó previamente el ministro a Rajoy de la operación? ¿Porqué se le dijo a Ripoll que estaba arrestado? ¿Había una orden judicial para detenerle? ¿De qué cargos se le acusa? ¿Quién decidió ponerle en libertad? ¿Supervisó el juzgado de Orihuela competente la actuación policial? A la espera de una explicación de Interior, creemos que un dirigente político de relevancia sólo puede ser detenido en delito flagrante o por orden judicial.
Trato benévolo a los evasores
Una amnistía fiscal encubierta para ricos
LA DUREZA con la que el Gobierno trata en público al colectivo de «los ricos» no pasa de ser un eslogan. La prueba es que a los contribuyentes que cazó en Suiza con 3.000 millones en cuentas opacas se les promete ahora un trato benévolo para que regularicen su situación. Hacienda les ofrece satisfacer una sanción hasta 23 veces inferior a la que se les podría aplicar, a cambio de que declaren todo el capital evadido. Esta decisión apunta a que lo que pretende la Administración es hacer la vista gorda con el fin de recaudar. La medida puede ser discutible, pero no cabe la hipocresía de afirmar que se está contra «los ricos» para apaciguar los ánimos de quienes sufren la crisis, y luego hacer lo contrario de lo que se dice.
Rubio cumplió con su deber
Un fallo ejemplar sobre el derecho a informar
EL JUZGADO de lo Penal número 5 de Madrid absolvió ayer a Antonio Rubio, subdirector de EL MUNDO, acusado de un delito de revelación de secretos. La sentencia señala que «el proceder del periodista estuvo dirigido en todo momento a informar al ciudadano sobre un grave atentado de candente actualidad y que afectaba al interés general». Se trata del tercer pleito sobre el 11-M que gana nuestro periódico, que fue absuelto de la demanda civil presentada por el ex comisario Sánchez Manzano y de otra querella de Rodríguez Ibarra, ex presidente de la Junta de Extremadura. Los jueces han reconocido siempre que EL MUNDO se limitaba a hacer su trabajo, confirmando la verosimilitud de las informaciones.
Por una reforma radical de las cajas de ahorros
Por una reforma radical de las cajas de ahorros
EL GOBIERNO puede dar luz verde este viernes a la reforma de la ley que regula los órganos de dirección de las cajas de ahorros. Se trata de la tercera pata del programa de ajuste inducido por Bruselas a Zapatero: reducción del déficit, reforma laboral y reestructuración del sistema financiero, que se inició con las fusiones frías y la apelación al dinero del Frob para sanear las cajas y los stress tests a la banca. La reforma de la denominada Ley de Órganos de Representación de las Cajas de Ahorro (LORCA) tiene un eje central: su bancarización o, lo que es lo mismo, crear sociedades que sean capaces de competir y crecer en el nuevo sistema financiero internacional que está emergiendo de las ascuas de la crisis.
Con este objetivo, es imprescindible retirar a los políticos de la gestión de las cajas y, a la vez, dotarlas de instrumentos con los que puedan captar capital de calidad -lo que los técnicos denominan core capital o recursos propios básicos-, que en los bancos son las acciones y aquí se denominan cuotas participativas con derechos de voto.Esto significa que si la ley sale adelante como la contempla el Ejecutivo va a permitir que los inversores que pongan su dinero en una caja de ahorros puedan controlar su gestión. Según el borrador, las cuotas podrán alcanzar hasta el 50% del patrimonio de la entidad y, por lo tanto, de los derechos de voto en la asamblea.
Pero para que los inversores tengan más poder en las cajas es necesario reducir el que ahora poseen los políticos. Y este es otro de los grandes cambios que plantea la reforma. Después de un intenso proceso de negociación con el sector, el Ejecutivo ha optado por rebajar del 50% actual al 40% la presencia de instituciones políticas en los órganos de gobierno de las cajas y eliminar totalmente la presencia de cargos electos -diputados autonómicos y provinciales, alcaldes y concejales-. El 60% restante quedará en manos del capital privado -los tenedores de cuotas participativas- y de otras organizaciones que ya están presentes como sindicatos, empresas, cámaras de comercio y otras entidades representativas de la zona de influencia de la entidad.
¿Va bien encaminada la reforma? Indudablemente, porque la crisis financiera ha sacado al descubierto que la supervivencia de las cajas de ahorros -la mayoría de ellas- pasa por no seguir viviendo como si fueran pequeños institutos oficiales de crédito autonómicos al servicio del político de turno.
¿Tiene riesgos? También. La experiencia demuestra que no hace falta que los políticos controlen directamente el 50% del consejo de administración de una caja; pueden hacerlo perfectamente en coalición con alguna de esas organizaciones -sindicatos, cámaras de comercio, universidades...- que se mantendrán en la gestión. Además, porque a pesar de que las fusiones frías han dado lugar a cajas con mayor tamaño, en algunos casos puede ser complicado conseguir inversores privados que apuesten por una entidad si en la práctica no van a tener el control. Y, en tercer lugar, puede darse que los gestores de las nuevas cajas se alíen con un grupo de esos inversores para manejar la institrución a su antojo.
¿Se pone con esto punto y final a la reforma de las cajas? No debería ser así. Este periódico mantiene, como muchos analistas, que el problema de las cajas sólo se resolverá con su conversión en sociedades anónimas tras separar el negocio bancario de la obra social. El Gobierno se acerca un poco más a ese objetivo y el éxito de esta reforma se medirá según sea capaz de preparar el próximo paso hacia el nuevo estatus jurídico del sector. Por eso cabe preguntarse si el Gobierno debería haber ganado tiempo afrontando de lleno ya la solución definitiva de las cajas de ahorros.
Sobre la polémica Ley del Aborto















