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viernes 7 de mayo de 2010

EDITORIALES: Atacar a los especuladores, una excusa de Zapatero para no hacer los deberes



Propone la creación de una agencia de 'rating' pública europea

Atacar a los especuladores, una excusa de Zapatero para no hacer los deberes

Zapatero embusteroEL TESORO emitió ayer bonos a cinco años y tuvo que ofrecer una rentabilidad del 3,58% para colocarlos, un 25% más que la última emisión al mismo plazo realizada hace sólo dos meses. Al mismo tiempo, la prima de riesgo española se disparó por encima de los 160 puntos básicos, la más alta desde la creación del euro. ¿La respuesta de Zapatero ante este deterioro acelerado de las condiciones del país? Lejos de aplicar las medidas razonables de contención del gasto que se le están exigiendo, huye hacia adelante y carga contra unos supuestos especuladores, a los que culpa de los males españoles... y europeos. Así, Zapatero -aliado de Sarkozy y de Bruselas en este tema- va a proponer hoy la creación de una agencia de calificación pública europea que haga frente al oligopolio norteamericano -Standard & Poor's y Moody's-, pensando que, al ser de la familia, esa agencia será más benévola en los ratings de los países de la UE. Ni que decir tiene que si el mercado necesitara esa agencia la iniciativa privada la habría creado, y que Europa ya tiene suficientes ejemplos de empresas públicas transnacionales que no levantan cabeza, como EADS. Y siguiendo con la huida hacia adelante, el esperpento lo puso ayer el fiscal general del Estado al proponer que se pueda perseguir a los especuladores financieros por delitos de «criminalidad económica». O Conde-Pumpido no entiende la especulación o quiere cargarse las reglas del mercado. Esperemos que sea lo primero y que alguien se lo explique.

Aunque no haya sido posible llegar a un pacto de Estado

Gobierno y PP deben negociar puntos concretos para mejorar la Educación

DESPUÉS de varios meses de negociación, el PP se descolgó ayer del pacto de Estado sobre la educación, argumentando que el documento elaborado por el Ministerio «no cambia el modelo de la LOGSE» y no garantiza la enseñanza en español en todas las comunidades. Es de lamentar que no haya sido posible un pacto demandado por la inmensa mayoría de la sociedad, pero es evidente que el PP no podía abdicar de un principio básico como es el de garantizar el derecho de los padres a escolarizar a sus hijos en la lengua común. Y también es obvio que el ministro Gabilondo no ha sido capaz de enfrentarse a las exigencias de los socialistas de Cataluña y Baleares que junto con sus socios nacionalistas impiden el ejercicio de un derecho constitucional. Dicho esto, la afirmación del PP de que la propuesta de Gabilondo «blinda» el sistema de la LOGSE no se ajusta a la realidad. En lo que se refiere a la mejora de la calidad de la enseñanza, el ministro ha hecho una labor apreciable y sólo hay que leer el documento para comprender que se trata de una corrección más que notable de las líneas de fondo que inspiraron la LOGSE. Tanto en el establecimiento de itinerarios, como en la necesidad de garantizar la disciplina y la autoridad del profesor, así como en la puesta en marcha de sistemas de evaluación de la calidad. Aunque no haya sido posible un pacto general, el PP debe acordar con el Gobierno los aspectos del documento que pueden ayudar a solventar el grave deterioro de la educación en España.

Rajoy da la cara por Camps y se la parte al PP

MILES de ciudadanos, y entre ellos muchísimos afiliados del PP, se frotarán hoy los ojos cuando lean las manifestaciones de Rajoy sobre la respuesta que dará a una hipotética reapertura del procedimiento penal de Francisco Camps. La Sala de lo Penal del Supremo debe decidir el próximo miércoles si confirma el archivo del caso de los trajes -por el supuesto regalo de la trama Gürtel al presidente valenciano- u ordena al Tribunal Superior de Justicia de Valencia que siga investigando, lo cual supondría, muy probablemente, sentar a Camps en el banquillo, pues ya es conocido el criterio del instructor.

«Que diga la Justicia lo que quiera, es decir, la Justicia allí no va a condenar al señor Camps el día 12», dijo Rajoy. Y agregó: «Yo voy a apoyar a Camps y va a ser el candidato del PP a las próximas elecciones en Valencia».

La declaración de intenciones de Rajoy no puede ser más desafortunada. La hizo justo después de entrevistarse en Barcelona con el presidente Montilla, en una reunión en la que se presentó como el abanderado del respeto a las decisiones de los tribunales, con el Estatuto catalán como telón de fondo. Está claro que si Rajoy mantuviera su apoyo para que un Camps en espera de sentencia volviera a ser candidato a la Generalitat no estaría contraviniendo a la Justicia, pero sí estaría mostrándole su desdén y, lo que es peor, obligando a los ciudadanos a asumir el riesgo de poder acabar eligiendo presidente a un corrupto.

Pero además, al pronunciarse en esos términos, el líder del PP convierte en papel mojado el código ético de su partido -presentado no hace aún ni cinco meses-, hace trizas su propio discurso y se pone a contracorriente de una opinión pública que exige medidas ejemplares, harta de los continuos escándalos de corrupción. Ya dijimos cuando Rajoy lanzó su propuesta de regeneración política que lo importante no era el nuevo código ético, sino su aplicación, y que pronto tendríamos la oportunidad de constatar su disposición a cumplir los compromisos asumidos. Ya tenemos la respuesta.

Las disparatadas manifestaciones de Rajoy se producen sólo seis días antes de la decisión del Supremo sobre Camps y cuando aún no hace ni una semana que trascendió el contenido de un informe judicial que revela que la Administración valenciana cometió irregularidades para favorecer la contratación de las empresas de la trama Gürtel. Tras conocerse ese informe -que se suma a otro anterior que revela indicios de financiación ilegal- la propia dirección del PP cambió su discurso de respaldo sin fisuras a Camps. De hecho, cuando se le preguntó a la secretaria general qué ocurriría si el Supremo ordena seguir investigando la causa de los trajes, Cospedal se limitó a contestar: «Hablaremos el 12 de mayo».

El bandazo de Rajoy coincide con la campaña que el PP valenciano ha iniciado para sugerir que Camps debería seguir al frente del partido y de la Generalitat, aun cuando la Justicia le sentara en el banquillo. Dentro de esa campaña, el miércoles publicó una encuesta según la cual, con Camps como cabeza de lista, el PP ampliaría su mayoría absoluta en las elecciones autonómicas.

La posición de Rajoy, que supone dar la cara por Camps para partírsela al PP, que proporciona un balón de oxígeno a un Zapatero en sus horas más bajas y que significa un desafío a la opinión pública, sólo parece explicarse por el temor a enfrentarse a uno de sus barones, lo que vendría a confirmar que el PP, como ya ocurre con el PSOE, está dejando de ser un partido verdaderamente nacional y es rehén de sus direcciones regionales. Rajoy debe rectificar hoy sus palabras, aunque sólo sea por instinto de supervivencia. Querer salvar a Camps a cualquier precio supone empezar a cavar su propia tumba.

El Mundo en dos minutos
Intereses partidistas frustran el pacto educativo
Zapatero embustero

ESPAÑA EN QUIEBRA: España cae y Zapatero declara la guerra a los 'especuladores'



M. CRUZ / C. SEGOVIA / Madrid

España cae y Zapatero declara la guerra a los 'especuladores'

Zapatero embusteroLa bajada de la Bolsa llega al 11% en 3 días y el precio de la deuda se dispara a su máximo desde el nacimiento del euro
El presidente propondrá hoy en Bruselas la creación de una agencia de 'rating' europea para no depender de las de EEUU
El fiscal general del Estado considera los «ataques» contra la moneda única como un acto de «criminalidad económica»

La confianza en la economía española se derrumbó ayer en una jornada internacional de alta tensión bursátil. La prima de riesgo que exigen los mercados para invertir en deuda pública española alcanzó ayer el máximo desde la entrada en el euro y la Bolsa cosechó una caída acumulada del 10% en los últimos tres días. La respuesta del presidente del Gobierno es unirse a la primera línea contra los que denomina «los especuladores» y propondrá hoy en Bruselas, junto a otros líderes europeos, la creación de una agencia europea de rating que rompa el oligopolio de las desarrolladas en EEUU.

Zapatero embusteroSigue en página 38

La reunión de los jefes de Estado y de Gobierno de la Eurozona que hoy se celebra en Bruselas para rubricar y dar valor jurídico al mecanismo de rescate de la economía griega, ha sido preparada para convertirse en un debate en profundidad sobre cómo impedir nuevos ataques a gran escala contra el euro. En España, Zapatero, se conjuró ayer con los principales líderes europeos para declarar la guerra abierta a los especuladores.

Madrid, París y Berlín mantuvieron contactos cruzados al más alto nivel para intentar articular una declaración «solemne y de la máxima firmeza» en defensa de la moneda común y de la solvencia económica de la Unión, según explicaron fuentes oficiales del Palacio de La Moncloa.

En las conversaciones mantenidas entre los líderes se ha fraguado la posibilidad -que defenderá abiertamente Zapatero- de crear una agencia de calificación de riesgo propiamente europea, que rompa la hegemonía de las tres anglosajonas (Standard&Poor's, Moody's y Fitch), así como la conveniencia de empezar a articular una tasa sobre operaciones financieras para constituir un fondo de reserva capaz de hacer frente a las crisis del sistema sin que ello repercuta de lleno en el erario público. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, que conversó ayer con Zapatero, es el más decidido impulsor de una fuerte reforma del funcionamiento de los mercados financieros. Fuentes diplomáticas francesas señalaron que esperan que la Presidencia de turno de la UE logre «un consenso rotundo», aunque entendieron que «puede ser incómodo para la Presidencia española abanderar tal iniciativa contra las agencias de calificación siendo, a la vez, parte interesada, puesto que éstas han rebajado sus rating». Pero Zapatero no pareció ayer nada incómodo. Desplegó ayer una intensa actividad diplomática. Mantuvo conversaciones a lo largo del día. Además de con el citado presidente francés, con la canciller alemana, Angela Merkel; con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy; con el de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso; con el primer ministro portugués, Jose Sócrates y con el primer ministro griego, Yorgos Papandreu.

Zapatero embusteroEn paralelo, Sarkozy y Merkel, en representación de las dos principales economías de la Unión, hicieron pública una carta abierta dirigida a Van Rompuy en la que entre otras demandas apuestan por aumentar la regulación de los mercados y abrir una reflexión acerca del papel que han tenido las agencias de rating en la propagación de la crisis. «La decisión de las agencias de calificación de rebajar la nota de Grecia incluso antes de que el programa establecido por las autoridades y el monto total del plan fueran conocidos, nos lleva a considerar el rol de las agencias de calificación en la transmisión de las crisis», aseguraron.

En la misma onda trabajó durante toda la jornada Zapatero, quien pretende no pasar desapercibido en esta ocasión en Bruselas. El presidente, muy preocupado por los ataques que ha sufrido la Bolsa y la deuda soberana de España, especialmente después de que Standard & Poors rebajara la calificación de la solvencia del país, mantiene la posición de que «no se puede consentir este ataque especulativo contra Europa», una arremetida que en su entorno llegan a calificar de «extorsión».

Zapatero concede la máxima importancia al mensaje que emita mañana el Eurogrupo y en el que no deberían faltar, tal y como plantean París y Berlín, una referencia explícita a la necesidad de establecer una reglamentación clara de los mercados y apunte la posibilidad de la imposición de una tasa, a aportar por las entidades financieras, para crear un fondo de garantía, similar al que ya existe en España para hacer frente a rescates bancarios.

Esta última propuesta -en línea con la planteada por el presidente de EEUU, Barack Obama- debería, en opinión del Gobierno español, generalizarse. La intención es trasladar los perfiles que se dibujen mañana a la próxima reunión que celebrará el G-20 en Toronto con el objetivo de alcanzar un acuerdo en torno a la misma en la cita de octubre en Seúl.

Sin embargo, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, se mantiene en contra de imponer tasas a los bancos en un momento en que aún no han resuelto sus problemas financieros. Trichet también se mostró ayer cauto sobre la creación de una agencia pública europea de calificación de riesgo. «Es un tema abierto que está en estudio», dijo en Lisboa.

JOSÉ A. CANO / Granada

Pumpido ve «criminalidad» en los mercados

El fiscal general solicita actuar contra los especuladores y los califica de «mano negra»

Corresponsal

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, consideró ayer que los «ataques especulativos» contra el euro constituyen «una forma de delito económico» que debe ser perseguido por los «graves daños» que puede provocar.

El fiscal hizo estas declaraciones en el marco del Seminario sobre blanqueo de capitales que celebra en estos días Eurojust, órgano judicial de la Unión Europeo que se celebró ayer en Granada.

Conde-Pumpido reclamó la puesta en marcha de una fiscalía europea, que pueda coordinar las actuaciones contra todo tipo de delitos económicos, entre los que también incluyó los «ataques especulativos» contra la moneda, detrás de los que quiso ver «cierta mano negra». En concreto, Conde-Pumpido tachó la especulación de «criminalidad económica».

Conde-Pumpido y el secretario de Estado para la Justicia, Juan Carlos Campo Moreno, aclararon que el proyecto de Fiscalía europea es «una de las prioridades» del Ministerio dentro de la Presidencia de turno, y que en estos momentos «ya han dado los primeros pasos», aunque su establecimiento, previsto en el Tratado de Lisboa, «tendrá su tiempo» en un «plazo razonable».

En cuanto a los paraísos fiscales, Conde-Pumpido cree que se está haciendo un «esfuerzo importante» en el ámbito internacional, en especial después de los atentados del 11-S, y que hoy en día «no es tan fácil esconder una cuenta en Suiza o en el Caribe», aunque evitó pronunciarse sobre Gibraltar.

Por su parte, Campo Moreno insistió en que el Gobierno «no descansa» para acabar con las «bolsas de impunidad», y que «la idea de que los delitos de cuello blanco» no afectan al ciudadano está «completamente superada».

En este sentido puso como ejemplo la reforma del Código Penal, que «afina» la definición de los distintos delitos y procura una «importante respuesta» contra la «lacra de la corrupción».

RICARD GONZÁLEZ / Washington

El FMI insta a España a actuar con rapidez

Dice que es urgente aplicar los planes de recorte del déficit para calmar a los mercados

Especial para EL MUNDO

El Fondo Monetario Internacional ha solicitado a los países más amenazados de un posible contagio de la crisis de Grecia, a saber, España, Irlanda y Portugal, que aceleren la aplicación de sus planes de ajuste fiscal, y la reducción del déficit público. Según el FMI, a pesar de que el déficit público acumulado del Estado español no es especialmente elevado, sí lo es su déficit anual, y preocupa la capacidad del Gobierno de poder recortarlo, ante las previsiones de estancamiento económico para los próximos años.

La demanda al Ejecutivo español llegó ayer a través de Caroline Atkinson, portavoz de la entidad, que ha reconocido que el plan de medidas de choque del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero es «bastante grande», pero ha instado a aplicarlo «rápidamente». «Esos pasos fundamentales son los que probablemente sean más importantes para los mercados», sostiene la portavoz del FMI.

Atkinson tuvo también palabras dirigidas a los gobiernos de los tres países en cuestión: «Pedimos a los países, especialmente a los que han tenido cuentas públicas difíciles, que sopesen medidas y las apliquen rápidamente para alcanzar sus propias metas de reducción del déficit».

A pesar de este toque de atención, Atkinson reconoció que «la mayoría» de países europeos se encuentran en una situación mejor que la de Grecia, pues su nivel de deuda pública acumulada en los últimos años es menor, y sus cifras económicas son más fiables. Y es que no hay que olvidar que Atenas intentó, y consiguió, durante años manipular sus cifras de déficit.

Las declaraciones de la portavoz del FMI llegan una semana después de que la agencia de calificación de riesgos Standard and Poor's rebajara la calidad de los bonos públicos españoles un grado, de la triple A, a la doble A, y lo que es peor, advirtió que podría aún degradar más los bonos en un futuro próximo.

En la rueda de prensa, Atkinson también abordó la situación de Grecia. Según la portavoz del Fondo, la institución cree que el paquete de ayuda cubrirá las necesidades financieras del país durante el próximo año y medio, periodo tras el cual Atenas deberá volver a acudir a los mercados privados de capital.

De acuerdo con Atkinson, el FMI no se plantea realizar el envío de un segundo paquete de ayudas a Grecia, pues prevé que el actual «será suficiente». Está previsto que el Consejo del FMI ratifique el pacto alcanzado con el país helénico este domingo.

. E. MAÍLLO / Madrid

Los bancos despeñan otra vez al Ibex

Un alarmante informe de Moody's lastra al selectivo, que cae un 11% en tres días

Si hay un sector que se ha colocado en el punto de mira de los inversores de todo el mundo en esta oleada bajista de la Bolsa ese es el financiero. Los bancos y, también, las aseguradoras, protagonizan día tras día las mayores caídas. Su efecto sobre el Ibex está siendo demoledor: en los últimos tres días el selectivo español acumula una caída del 11%. Y la tendencia no parece pararse.

El nerviosismo cunde entre los responsables de las entidades. Se suceden las llamadas de teléfono para comprobar si se puede hacer algo para detener la sangría. Es inútil. No es algo de una sola entidad, ni siquiera de un solo país, si bien se observa que los mercados tienen claro que hay algunas naciones en las que es más fácil ganar dinero apostando por los descensos del mercado.

Ayer, por ejemplo, el mercado abrió con una leve tendencia al alza que, impulsada por los grandes bancos, se transformó en subidas que superaron el 1,5% para el Ibex 35. Pero, de repente, algo se torció. El informe de Moody's alertando de riesgos para la banca de España, Italia, Portugal, Grecia, Irlanda y Reino Unido, junto al mensaje del Banco Central Europeo (BCE) de que no aceptará comprar bonos soberanos, generó un cambio de tendencia.

Lo que eran alzas moderadas tornó por abruptos descensos. El Santander, por ejemplo, que llegó a subir un 3,81% en su mejor momento de la sesión, acabó cayendo en el día un 4,59%. Pero es que la entidad que preside Emilio Botín llegó a caer un 6,5%. Esto da fe de la fuerte volatilidad vivida en una jornada en la que los inversores no pudieron separarse ni un minuto de sus pantallas.

Y lo que se dice del primer banco de la zona euro es trasladable a casi toda la banca y las aseguradoras. Por ejemplo, el BBVA cayó un 4,76% y acumula una caída en este ejercicio de más del 34%.

Y entre los bancos con negocio estrictamente doméstico, la palma se la llevó el Banco Popular. La entidad, paradigma de la economía española, se ha convertido en la diana preferida por los inversores bajistas. Cada vez son más los que apuestan por más caídas del valor de la acción del Popular, que ayer se dejó un 5,67%. De nada valen las buenas cifras de la entidad en el primer trimestre del año. El Sabadell, por su parte, retrocedió un 1,97%; Banesto se dejó un 3,94%, y Bankinter el 4,35%. Algo mejor le fueron las cosas a Mapfre, que cayó un 2,84%.

Pero si se levanta la vista hacia Europa, se observa cómo España no es el único país víctima del ajuste bajista de los mercados. Si bien ninguna otra gran plaza europea cayó tanto como el Ibex.

Por ejemplo, los mayores descensos del Eurostoxx 50 los protagonizaron los dos grandes bancos italianos. Intensa SanPaolo se dejó un 7,7%, por un 7,4% de Unicredito. El francés Societe Genérale retrocedió un 7,1% y el holandés ING perdió en Bolsa un 6,7%. Los bancos portugueses Espirito Santo (-5,56%) y BCP (-4,54%) no escaparon de la quema.

Y en Reino Unido, salpicado también por el informe de Moody's, se mojaron Barclays (-6,52%), Lloyd,s (-5,76%), RBS (-4,71%) y HSBC (-3,71%),

Algo más suave fue el descenso de Deutsche Bank, del 4,23%, de Credit Agricole, de un 3,81%, y de BNP, que capeó la sesión gracias a sus buenos resultados y cayó sólo un 2,16%.

Luego está el caso de las aseguradoras, que sufren porque parte de su inversión está en deuda pública de países con problemas. La alemana Allianz (-6,5%), la francesa AXA (-5,49%) y la italiana Generali (-5,27%) fueron las que más cayeron dentro de las grandes compañías europeas.


AJUSTE DE CUENTAS

JOHN MÜLLER

La hora de la verdad para las calificadoras

Me ha escrito Martin Winn, vicepresidente de Comunicaciones para Europa y Asia-Pacífico de Standard & Poor's. Su carta no es cordial. Se queja porque en un artículo sobre la degradación de la deuda española, publicado el 29 de abril, «personalicé» la decisión en Marko Mrsnik el analista principal, relativizando el hecho de que ésta la tomó un grupo de expertos.

Winn dice que la decisión de rebajarnos la nota la adoptó ese comité y no Mrsnik. «La razón de que tengamos este sistema de comités es evitar las presiones públicas (o políticas) indebidas que pueden ser ejercidas sobre un solo analista y proteger así el proceso de calificación».

Le he contestado que lamento su malestar, pero le he hecho ver que el secreto y la falta de transparencia no son la mejor forma de trabajar de cara a la opinión pública. De hecho, le he avisado que si dispongo de las identidades y los currículum de cada uno de los miembros de su comité de analistas los publicaré ipso facto porque pienso que esa información es relevante para nuestros lectores.

Lo cierto es que las agencias calificadoras de crédito tendrán que buscar nuevas fórmulas para proteger la integridad de su sistema de trabajo. Éstas tendrán que ser transparentes, porque no se puede presumir de ir arrojando luz sobre los procesos que ocurren en el mercado instalado en el mayor de los secretos.

El mensaje de Winn me pareció la protesta de un chaval que se queja de la bola de nieve que le han tirado a la cara y no ve la avalancha que se le viene encima. Porque ésta es una simple columna periodística, pero el español que está más enfadado con las agencias de rating es el presidente del Gobierno, que tiene a su disposición el Boletín Oficial del Estado.

Zapatero ha descubierto que puede encontrar apoyos en Europa para su descontento con las agencias, pero su enfado obedece a un interés puntual: el sobrecoste que tiene la financiación del Tesoro después de que S&P degradara nuestro crédito.

Lo que convierte el disgusto del presidente en pataleta es que las críticas contra las agencias siempre se han producido porque no alertaron a tiempo sobre el deterioro de las condiciones del mercado. Nunca se ha criticado a una agencia porque ha rebajado una calificación, siempre se les ha cuestionado porque no lo hicieron a tiempo. Así ocurrió con los productos subprime y así le sucedió a S&P con la famosa calificación positiva de la liquidez de Lehman Brothers sólo cinco días antes de que el banco de inversión quebrara. Por lo tanto, es muy difícil demostrar que la rebaja del crédito de España va contra los intereses de los clientes de S&P.

El malestar europeo con las tres calificadoras (S&P, Moody's y Fitch, todas de origen estadounidense) no es nuevo. De hecho, en septiembre pasado se aprobó en el Parlamento Europeo un reglamento que contiene importantes elementos para regular sus procedimientos.

Entre otras medidas, las agencias deberán informar de los conflictos reales y potenciales de intereses que surjan, aclarar los servicios auxiliares que prestan, describir la naturaleza de sus acuerdos de retribución, cumplir con un estricto sistema de incompatibilidades, estarán obligadas a publicar la lista de sus 20 clientes más importantes, describir con detalles sus procesos de control de calidad y, sobre todo, deberán rendir cuentas sobre los resultados históricos de sus calificaciones.

La reglamentación, que Bruselas comenzó a elaborar en 2008, se fue suavizando en el camino debido al intenso lobby de las calificadores. Por último, se dispuso un periodo de implantación de año y medio por lo que las tres agencias no deberán cumplir este reglamento hasta diciembre próximo. La que sí tendría que cumplirlo de inmediato sería una nueva agencia europea de calificación, una entidad que varios líderes acarician como una solución. El asunto es delicado, porque dicha agencia no podría ser pública y fomentar su nacimiento siempre supondría un baldón para su credibilidad.

john.muller@elmundo.es


CARLOS SEGOVIA/Madrid

El Gobierno pide apoyo a la banca para asegurar la venta de deuda

Zapatero embusteroLa prima de riesgo por invertir en España bate todos los récords desde el ingreso en el euro y el Tesoro sube un 25% el precio de los bonos para salvar una subasta

El Gobierno ha pedido ayuda en privado a la banca española para que las subastas de deuda pública tengan éxito y no debiliten aún más la imagen de España en los principales mercados financieros internacionales.

Según ha podido saber EL MUNDO, una serie de importantes entidades financieras españolas han recibido llamadas del Gobierno en los últimos días para que la subasta de bonos de ayer -la primera desde la última rebaja de la calificación de España- concluyera con un resultado positivo.

«Se ha pedido a las entidades que tengan en cuenta la importancia que tiene para la imagen del país que las subastas de deuda pública salgan bien y que, si es necesario, que acudan a ella y compren títulos», afirmaron a este diario fuentes del sector financiero.

El Tesoro hizo público que había conseguido colocar 2.345,62 millones de euros, pero al precio más alto desde 2008. El Ministerio de Economía tuvo que remunerar la emisión de bonos a cinco años con un tipo del 3,580%. Eso supuso 730 puntos básicos, un 25% más que en la última subasta comparable correspondiente al mes de marzo, en la que aún no se conocía la rebaja de rating de España por parte de Standard&Poor´s.

A ese precio, y tras las llamadas del Gobierno la demanda fue del doble de lo emitido, lo que fue interpretado en el mercado con división de opiniones. «Donde hay humo, hay fuego», afirmó a Bloomberg tras conocer el precio de la subasta Andrew Bosomworth, jefe de gestión de carteras de Pacific Investment Management Co, con sede en Munich.

«Los españoles han tenido que pagar más que en la última subasta, pero podrían haber vendido más si hubieran querido», aseguró Marc Ostwald, de Monument Securities.

Un portavoz del Ministerio de Economía no desveló qué parte de la subasta había quedado en poder de las entidades financieras españolas y cuál había sido comprada por inversores extranjeros, pero aseguró que «la demanda ha estado muy diversificada entre residentes y no residentes». Los llamados creadores del mercado que aseguran la liquidez en este tipo de subastas no tuvieron que ejercer la cláusula de quedarse ellos mismos con títulos de deuda.

Zapatero embusteroLa desconfianza en España aumentó tras la subasta. La llamada prima de riesgo de la deuda española batió ayer todos los récords desde el ingreso de España en el euro. El diferencial frente al bono alemán repuntaba desde los 138 puntos básicos de la víspera a los 166 puntos básicos, un nivel inimaginable y próximo al de la deuda pública italiana. Antes de la crisis financiera que estalló en agosto de 2007, el diferencial entre el bono español y el alemán era prácticamente cero.

Además, el coste de asegurar la deuda pública española, determinado por los llamados Credit Default Swap (CDS) aumentaba a 254 desde 230 puntos básicos.

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, no comentó ayer la evolución de estos datos en la toma de posesión del nuevo director de la Agencia Tributaria, Juan Manuel López Carbajo. Salgado auguró con él «una nueva etapa en la Agencia Tributaria» y elogió «su larguísima trayectoria» en el Ministerio.

Del destituido Luis Pedroche, Salgado resaltó, según Europa Press, su «excelente gestión».

DELINCUENCIAS ZP, EL INCONSTITUCIONAL ESTATUT: Rajoy le ratifica a Montilla que no será cómplice de la voladura de la Constitución



Zapatero embustero

JUEZ SOCIALISTA EN EL BANQUILLO: LA DÁDIVA DEL SANTANDER: «Recibí un sobre de la Universidad remitido por Garzón con el presupuesto»



MARÍA PERAL / Madrid

«Recibí un sobre de la Universidad remitido por Garzón con el presupuesto»

De las Heras, requerido a entregar el «expediente íntegro» del patrocinio del BSCH

Zapatero embusteroEl ex director general del Banco Santander en Estados Unidos Gonzalo de las Heras reconoció ayer ante el magistrado del Supremo Manuel Marchena que Baltasar Garzón le hizo llegar un sobre con el programa de unos coloquios que el juez iba a organizar en la Universidad de Nueva York «y que incluía el presupuesto» de esa actividad.

La afirmación destacó en medio de una declaración en la que De las Heras intentó por todos los medios desvincular a Garzón de la financiación de los coloquios, al tiempo que, asumiendo la autorización del patrocinio, el ex director general quiso servir de parapeto al presidente del Santander, Emilio Botín, que tendrá que declarar el próximo día 19.

Un día antes, el día 18 a las 14.00 horas, vence el requerimiento que Marchena hizo a Gonzalo de las Heras al término de su declaración para que entregue en el Alto Tribunal el «expediente íntegro» del patrocinio del Santander a las actividades que Garzón desarrolló en el Centro Rey Juan Carlos de la Universidad de Nueva York en 2005 y 2006. El pasado 28 de enero, la Sala Penal admitió a trámite una querella presentada por los abogados José Luis Mazón y Antonio Panea por presuntos delitos de cohecho y prevaricación y que se basa en que, a los tres meses de su reincorporación a la Audiencia Nacional, Garzón inadmitió a trámite una querella contra Botín y otros directivos de la entidad que había financiado con 302.000 dólares sus actividades en la universidad neoyorquina.

El Santander ya tuvo que ser requerido por la Sala que admitió la querella a la vista de la insuficiencia de la primera documentación enviada: tres folios mecanografiados, sin membrete del banco ni firma reconocible, con una serie de anexos consistentes en las fotocopias de los cheques enviados a la Universidad de Nueva York y los sucesivos programas que se manejaron en la organización de los Diálogos Trasatlánticos moderados por Garzón.

Tras el requerimiento de la Sala, aparecieron las cartas en las que el juez se dirigía al presidente del Santander en términos de «Querido Emilio», agradeciéndole la financiación de esa primera serie de coloquios y pidiéndole el patrocinio para la segunda, llamada Derechos Humanos y Seguridad Jurídica. «Te mando la propuesta y el presupuesto», escribió Garzón a Botín en enero de 2006.

De las Heras sostuvo ayer ante el instructor del Supremo que fue él quien autorizó «la cantidad comprometida» para ese segundo seminario (100.000 dólares), incluso «sin necesidad de ningún presupuesto», dado que «la relación con la Universidad de Nueva York siempre ha estado basada en la confianza». No obstante, a la vista de la carta de enero de 2006, el testigo matizó que «no descarta que ese presupuesto exista y fuera enviado a Botín».

Respecto a los Diálogos Trasatlánticos, De las Heras dijo que almorzó con Garzón el 21 de abril de 2005 «sin otro objetivo que conocer los términos del programa y sin que se abordara nada relacionado con la cuantía, pues de esto ya se había hablado con James Fernández», director del Centro Rey Juan Carlos hasta 2007.

«Con Garzón jamás hablé de dinero», reiteró. Sin embargo, un día después de esa comida, recibió «un sobre de la Universidad, aunque puede entender que remitido por Garzón, en el que se incluía el presupuesto» de los coloquios junto al programa provisional.

De las Heras invocó su condición de jubilado del Santander cuando el instructor le requirió a aportar el expediente completo de los patrocinios. Curiosamente, y pese a estar apartado del banco desde 2009, De las Heras fue el destinatario de una carta de James Fernández datada en febrero de 2010 en la que se eleva en 25.000 dólares el dinero entregado y se alega que esa cantidad «pasó desapercibida» en una primera revisión del patrocinio.


Segundo asalto

Las tres causas que se siguen al juez Baltasar Garzón conforman lo que, con bastante propiedad, podríamos llamar el horizonte judicial del superjuez: a medida que nos acercamos vemos cómo se aleja. Al menos, la primera de las causas, tras admitir a trámite el juez Varela la recusación de Garzón y pasar la instrucción a Julián Sánchez Melgar, mientras el Supremo resuelve el tema.

Ayer tocaba la segunda. Declaraba como testigo ante el TS quien fue director general del Banco Santander en EEUU. Sabemos, por los documentos, que Gonzalo de las Heras, que tal es su nombre, fue uno de los primeros contactos del juez en busca de financiación para su curso sobre Derechos Humanos y Seguridad Jurídica. Comieron juntos el 21 de abril de 2005, de lo que da cuenta al día siguiente en una nota que el testigo envía a Emilio Botín, antes de que Garzón le escriba dos, no menos transparentes, encabezadas con el confianzudo «Querido Emilio».

En la declaración de Gonzalo de las Heras contrasta el interrogatorio del juez instructor, Manuel Marchena, con la faena de aliño del fiscal, que pone en algunas preguntas un alto contenido en optimismo antropológico. Por ejemplo, al preguntar si el pago se inspiró «por el ánimo de predisponer al juez a favor de la entidad financiera en hipotéticos juicios futuros», a lo que el testigo responde «que nunca se le había pasado por la cabeza».

Llama la atención el protagonismo que parecen cobrar las segundas líneas del banco y la Universidad. El centro del asunto es el declarante, a quien Garzón expone la magnitud del proyecto, pero sin detalles sórdidos. Es James Fernández, director del Centro Rey Juan Carlos de la NYU hasta 2007, quien cuantifica. Faltan las facturas, que el testigo niega haber visto, «aunque la relación con la Universidad siempre ha estado basada en la confianza que le inspira una institución de esa naturaleza, con una contabilidad que está seguro se ajustará a la verdad». Qué tíos, parecen vascos de la añorada época de la plenitud foral: un apretón de manos, una palmada en la espalda; ¿quién necesita más garantías?

Un pequeño desajuste contable es arreglado cinco años después, con una certificación que James Fernández le envía después de la apertura del proceso cuando él está ya jubilado. ¿Tiene sentido que el testigo haya recibido certificación alguna sobre gastos del curso remitida por James Fernández, cuando éste ya no dirigía el Centro Rey Juan Carlos desde tres años antes y el testigo ya estaba jubilado? Nunca debe ignorarse la importancia de las relaciones personales, pero uno creía, en su ignorancia, que los grandes bancos y las universidades modernas tenían un protocolo más institucionalizado para tratar estos asuntos. Un banquero retirado es una figura de mucha utilidad en semejantes tesituras. No tanto como el banquero muerto. Por causas naturales, precisemos, que no hablamos del Banco Ambrosiano y el banquero Calvi. Recuerden los lectores con edad y memoria suficientes el extraordinario juego que dio el finado Pedro Toledo en el caso Filesa.

J. M. / Madrid

Un juez con «imaginación creativa»

Garzón se reafirma en un acto en la postura que Varela reprende en sus autos

Decenas de corresponsales, fotógrafos y cámaras de televisión de medios de todo el mundo siguieron ayer al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón hasta la Casa de América de Madrid, donde el magistrado participó en la presentación de un libro acerca de la Declaración Universal de los derechos de los pueblos indígenas. La expectación de la prensa, que quizá esperaba otro flamear de banderas republicanas de apoyo al magistrado, se topó, en cambio, con una audiencia muy seria, interesadísima en materias como el derecho medioambiental de los indios mapuches.

Y, sobre todo, para su decepción, con el mutismo de Garzón acerca de los procedimientos que le acechan en el Supremo. El juez no hizo ninguna referencia -sólo una, para entendidos- ni consintió ninguna pregunta que tuviese relación con su situación procesal. Ni antes, ni durante, ni después del acto, al que acudió el miembro de la Ejecutiva del PSOE Pedro Zerolo.

Durante su intervención, Garzón advirtió a las empresas que desarrollan actividades extractivas en el Tercer Mundo de que pueden ser acusadas de «genocidio si obligan a una comunidad a un desplazamiento forzado contrario a la legalidad».

La posible alusión velada apareció cuando Garzón se comprometió a aplicar las declaraciones internacionales con «imaginación creativa». En el auto en el que el juez Luciano Varela abrió el camino para sentarle en el banquillo por investigar sin competencia al franquismo se incluye el siguiente párrafo: «El ejercicio de la potestad jurisdiccional no es el ámbito propio de la teorización, como tampoco lo es de lo que algunos denominan imaginación creativa, por muy honesta o bienintencionada que se autoproclame. Menos aún cuando aquella potestad se ejerce en el ámbito penal, que es el que de forma más intensa incide sobre la libertad de los ciudadanos».

EL DESAFORADO INCREMENTO PATRIMONIAL DE BONO



LUIS ÁNGEL SANZ / Madrid

El PP pregunta si el Gobierno ha contratado con la joyería que paga a la mujer de Bono

Zapatero embusteroEl PP del Senado ha registrado dos preguntas para saber si el Ejecutivo ha contratado desde 2004 a las empresas de Bono: a su hípica y a la joyería Tous, que paga a su mujer.Sigue en pág. 14

La polémica por el patrimonio del presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, va a tener tratamiento parlamentario por primera vez en el Senado. El Grupo Popular acaba de registrar tres preguntas escritas dirigidas al Ejecutivo para que el Gobierno aclare si alguno de sus ministerios ha mantenido «relaciones comerciales, económicas o de cualquier otro tipo» con las dos empresas que son propiedad de Bono o en las que trabaja su familia: la Hípica Almenara y la empresa de joyería Tous.

El senador Dimas Cuevas quiere saber si la Administración a la que Bono perteneció como ministro de 2004 a 2006 ha comprado, subvencionado o mantenido cualquier otra relación económica con estas dos sociedades desde 2004, cuando el PSOE formó Gobierno. Bono atribuye a esas dos firmas su importante patrimonio, que ha sido puesto en entredicho por el PP y por diversas informaciones.

Cuevas explicó ayer a este diario que él no «presupone» ni «prejuzga» nada, pero que tiene derecho a preguntar y a exigir al Gobierno y al presidente del Congreso «la transparencia de la que dicen hacer gala, pero que no practican».

«Nosotros pedimos aclaraciones; no acusamos a nadie, pero el presidente del Congreso tiene que dar explicaciones convincentes sobre su patrimonio, igual que en este caso el Gobierno», añadió.

El Ejecutivo dispone ahora de dos meses para contestar, según señala el Reglamento del Senado. Sin embargo, el Gobierno incumple innumerables veces este mandato y se retrasa mucho. A partir de ese plazo, las preguntas escritas se pueden transformar en orales en comisión.

La empresa Hípica Almenara es propiedad en un 80% del propio Bono; el resto es de sus cuatro hijos. En 2008, último año en el que presentó resultados, tuvo un beneficio de más de 310.000 euros y unos activos de más de 2,2 millones de euros. Por su parte, Tous es la firma de joyería en la que trabaja su mujer como representante o responsable en Castilla-La Mancha desde hace años.

El senador del PP denunció ayer que tengan que ser las Cortes las que hagan el trabajo que no hace la Fiscalía. «La inactividad del fiscal y el silencio de Bono», explicó, «son los que nos obligan a pedir explicaciones».

Además, incidió en el que hecho de que la tercera autoridad del Estado -el presidente del Congreso- no tenga que dar cuentas ante nadie, como sí hace el Ejecutivo con el Congreso y el Senado. «Él es el depositario de su propia declaración de bienes», apuntó, «y el Congreso, que preside, no le puede hacer preguntas porque no pertenece al Ejecutivo».

Además, Dimas Cuevas presentó una tercera pregunta escrita en la que se interesa por el viaje de Bono a China justo cuando más explicaciones sobre su patrimonio se le estaban pidiendo. El PP, la misma semana en que participó en la inauguración de la Exposición Universal de Shanghai, anunció que denunciaría su supuesto patrimonio irregular ante la Fiscalía.

Por eso, Cuevas pregunta cuántas veces y en qué ocasiones Bono ha sido designado para presidir una delegación española en un acto en el exterior. Como explicó a este periódico, el senador quiere saber si este hecho es «normal» o si «se trataba de una maniobra de alejamiento» para evitar su presencia en España.

LOGSE, LA EDUCACIÓN SOCIALISTA PARA FABRICAR INCOMPETENTES: Fracasa el pacto de Estado por la educación tras un año de negociaciones



PALOMA DÍAZ SOTERO / Madrid

Fracasa el pacto de Estado por la educación tras un año de negociaciones

Zapatero embusteroGabilondo buscará acuerdos, aunque no garantiza los cambios de la LOE que propuso

La política educativa se impuso de nuevo al problema educativo. Una vez más, las diferencias ideológicas y estratégicas entre partidos han impedido el consenso en una cuestión de Estado. También ha vuelto a constatarse que es imposible abordar como tal la educación porque depende de la gestión autonómica, sus intereses y sus leyes educativas, entre ellas la catalana, esgrimida por el PP como obstáculo a cualquier intento de armonizar políticas.

Pero no sólo el PP dio la espalda al pacto por planteado por Ángel Gabilondo, sino también grupos parlamentarios nacionalistas como ERC o PNV, e incluso, para decepción del ministro, agentes sociales de la comunidad educativa -algunos ni se pronunciaron-. Que casi nadie quedara contento, lejos de dejar mal al ministro, casi hasta le dejó bien, como un Quijote tras la derrota, camino ya de la siguiente batalla.

Él mismo certificó la defunción del pacto. «Cambia el escenario. Ya no hablamos de pacto de Estado», sentenció el ministro por la tarde, cuando concentró todos sus esfuerzos en reenfocar la situación asegurando que va a ponerse «a trabajar inmediatamente para conseguir los 12 objetivos» de mejora del sistema.

«No vamos a perder ni un segundo en lamentarnos», dijo, aunque sí expresó su pesar por que el pacto hubiera sido la vía más «rápida, sostenible y creíble» de dar curso a algunas mejoras del sistema educativo. Ahora, cualquier nuevo programa irá mucho más lento, y las medidas más relevantes, las que implicaban una reforma parlamentaria de la LOE, quedan en el aire.

Aunque el PP se ha ofrecido a apoyar los cambios legislativos que mejoren la situación -como convertir 4º de ESO en un curso puente hacia Bachillerato o FP, o reducir materias en Secundaria-, el ministro no garantizó ayer que vaya a abordarlas. «No serán los partidos que han rechazado el pacto los que vayan a liderar ahora los cambios legislativos que proponía el pacto», advirtió.

Respecto a la financiación vinculada al pacto, aseguró que ese dinero se mantendrá para cofinanciar, con las comunidades, los proyectos que se consigan llevar a cabo.

«Orgulloso» del «esfuerzo» realizado, afirmó haber «acercado» posiciones «en aspectos educativos» y que todo se ha truncado porque el PP ha querido abordar temas sobre el modelo territorial. Bien es cierto que él abrió la puerta a hablar de ello y de la enseñanza en castellano, y que ha preferido no abordarlo finalmente porque, si no, no veía posible consenso alguno para sacar adelante medidas educativas verdaderamente urgentes.

«Me parecen muy importantes todos esos temas y necesario hablar de ellos, pero creo que no son condiciones imprescindibles para la mejora del sistema educativo», justificó.

Por su parte, la secretaria general de los populares, María Dolores de Cospedal, argumentó, tras su reunión de ayer con el ministro, que el documento representa en su mayoría una perpetuación del modelo socialista de la LOGSE, pese a haber quedado demostrado, por todos los indicadores nacionales e internacionales, que «ha fracasado». «Al PSOE no le hace falta ningún tipo de pacto de Estado para ahondar en lo que ya tenemos», afirmó.

El PP no quiere verse cómplice del modelo actual para sentirse libre en materia educativa cuando llegue al Gobierno. «Lo que propone es un auténtico blindaje del modelo actual», ilustraba ayer Cospedal. Y no están dispuestos.

Una vez más, volvió a apelar a la cohesión territorial, a la garantía de enseñanzas comunes, a la libertad de aprender en castellano y para que las familias elijan colegio, a que el profesorado sea autoridad pública y a que los cuerpos docentes sean nacionales, cuestiones que no ve abordadas por Gabilondo. Sin eso, ¿para qué iban a comprometerse? Para cuestiones puntuales, ya dijo Mariano Rajoy por la tarde que «es muy probable» que encuentre el apoyo del PP, pues algunas medidas propuestas le parecen «sensatas». Pero un pacto de Estado es mucho más.

Sin embargo, tras el golpe recibido, el ministro no desprendió mucha disposición a tender puentes al PP como dice haber hecho hasta ayer.

FIRMAS: Federico Jiménes Losantos, Arcadi Espada, Pedro G. Cuartango, Raúl de Pozo, Luis Arroyo,



COMENTARIOS LIBERALES

F. JIMÉNEZ LOSANTOS

Especuladores

DICEN que los culpables de la caída de la Bolsa en España son los especuladores. Algunos, que nacieron y morirán con la boina puesta, añaden extranjeros a la condición de especuladores. La mayoría es, curiosamente, del gremio barcelonés, el de los editoriales unánimes, que vive aplicando la cláusula de extranjería a la mitad de los catalanes y al resto de los españoles, pero no faltan neocarcas y veteroprogres. Viniendo de quien viene la denuncia, uno tiende ya a contemplar con simpatía a los denunciados, pero no nos dejemos llevar por la especulación intelectual. Bástenos la especulación material, también llamada Bolsa de Valores.

Porque todos los que juegan a la Bolsa son especuladores. Todos quieren ganar dinero adivinando las tendencias del mercado en tal o cual sector. Lo hacen jugándose su dinero, así que mientras no se truquen las leyes del mercado o se juegue con trampas, cumplen su justa pretensión y no perjudican a nadie, al revés. Un jugador en Bolsa, o sea, un especulador, cree que una firma o sector están sobrevalorados y se juega su dinero a la baja de esas cotizaciones, vendiendo o no comprando lo que de ellos posea. Pero puede creer que está subvalorado y entonces, siempre con su dinero, lo emplea en comprar esos valores. Si acierta, gana. Si yerra, pierde. Pero, en general, los especuladores apuestan por el verdadero valor de las cosas y no por el aparente, así que no hacen sino contrastar y actualizar la realidad de esa valoración.

En la URSS no había Bolsa y los precios los fijaba el Gobierno. A cambio, había mafia, para que el mercado negro remediase algo la falta de mercado libre; pero los precios también los ponía el KGB. Faltaban especuladores dentro de la ley pero, fuera, sobraban salteadores.

Sin embargo, a diferencia de los salteadores, los especuladores se equivocan. Por ejemplo, cuando hicieron subir a la Bolsa por el rescate a Grecia. Arriesgada apuesta que debieron rectificar dos semanas después. Ni eran malos por apoyar el rescate ni lo son por dejarlo de apoyar. Se juegan, repito, su dinero. ¿Juegan contra una moneda? Basta con que la moneda tenga una gestión solvente por el banco central para que otros especulen en dirección contraria. Cuando Standard & Poor's eran Standard & Rich's para ZP, juraba que eran solventísimos. Cuando se mantenía la inversión en el Ibex, no había un solo especulador; todos eran inversores inteligentísimos. De risa.

Una reunión y una alternativa

El comentario mediático y político a la entrevista de Zapatero y Rajoy en La Moncloa ha abundado en culpar a ambos de una falta de acuerdo. En algunos casos ha predominado el insano recurso de la equidistancia, que consiste en condenar a la derecha tras detectar la culpa en la izquierda. Casi nunca ocurre al revés: que se compense la crítica a la derecha con una imputación similar a la izquierda, porque el truco de la equidistancia suele ser fruto de un complejo de inferioridad ante el llamado progresismo, aunque sea su versión más cutre de salón y whisky. Pero la reunión de La Moncloa no resiste el reparto de culpas. Me explicaré.

La entrevista había despertado la expectativa de un pacto Gobierno-oposición contra la crisis, pero resulta que el objetivo del convocante, Zapatero, era distinto y limitado a sólo dos asuntos: la participación de España en el rescate de Grecia y las fusiones de cajas de ahorro.

En realidad, no hacía falta la representación de una entrevista en la cumbre para tan magro objetivo, porque en el primer proyecto ya estaba comprometida España en la acción conjunta de la Unión Europea y para el segundo era seguro el concurso del Partido Popular, como lo fue para la ayuda a los bancos que Zapatero comunicó en su momento a Rajoy por teléfono. Confiar en un pacto con este temario equivalía a desear peras del olmo.

Cabía, sin embargo, en teoría, que, en el curso de la conversación, Zapatero aceptara debatir sobre asuntos de más calado; por ejemplo, cómo reducir de verdad y no como retoque cosmético el gasto público o bien cómo emprender la reforma laboral tan necesaria. Pero quien conoce la predilección del presidente del Gobierno por la política espectáculo, en la que interesa lo que parece y no lo que es, no ignoraba que había una posibilidad entre 1.000 de que así ocurriera. La razón es bien sabida por todos los que han querido enterarse: Zapatero no desea un pacto con Rajoy sobre estos asuntos claves al menos por tres razones. La primera, porque considera que las recetas de Rajoy están a distancia sideral de las que él maneja.

La segunda, porque su ideología le impide aplicar medidas distintas, por ejemplo las liberales (lo confesó él mismo: su ideología es un límite para su acción política). Y la tercera, porque prefiere la compañía de los sindicatos a la del Partido Popular, en contra de lo que el sentido común y democrático indica: el PP personifica la voluntad de 10 millones de votantes y, junto con el PSOE, concentra el 84% de la representación de la Cámara.

Si no se ha alcanzado un pacto de Estado contra la crisis económica es, sobre todo, porque Zapatero ni siquiera lo ha intentado. No hay dos culpables de ello, sino uno, quien prefiere seguir anunciando cada día la felicidad para mañana -al estilo de ese letrero que se lee en algunos bares: «Hoy no se fía, mañana sí»- y dejar pasar el tiempo en una actitud suicida que ensombrece el futuro.

En estas circunstancias, Rajoy, desdeñada su asistencia, sordo su anfitrión, y sospechando posiblemente la atribución mediática de responsabilidad, optó por presentar su opción. Fue una réplica prudente y razonable, que ofrece la seguridad de que, junto a la fracasada política socialista, hay otro programa. De la reunión no salió un pacto, pero sí una alternativa. Y que el pueblo soberano escoja.

RAÚL DEL POZO

Reino de España

EL RUIDO DE LA CALLE

Me llama Claudio Robin desde Buenos Aires para preguntarme por qué los mercados apuestan contra el Reino de España. Le contesto que no lo sé, aunque estoy seguro de que el Reino de España, para recuperar la solvencia, nos bajará el afore y nos freirá a impuestos. A pesar de que Zapatero tiene alergia a las bombas de humo, terminarán convenciéndole del ajuste duro los de la nueva Santa Alianza, que ya no son el Papa, el zar y Metternich, sino el Banco de España, el Banco de Europa y el Banco Mundial.

El toro de carga de Arturo Di Modica, símbolo de Wall Street, ha embestido al toro de Osborne. Zapatero alucinó al comprobar que los brokers apuestan al negro en la ruleta de nuestra deuda. Sería un despropósito descomunal, pero esas joyitas que miran a la vez muchos relojes y hacen 500 llamadas de teléfono al día, los que gruñen delante de pantallas de números en esta economía de papel, suben el precio de nuestra deuda. Conspiran contra el euro, contra España y contra sus madres si son inversionistas. Es el sistema. Obama y el socialismo me parecen técnicas de marketing para ganar elecciones.

«Si los tártaros invadiesen hoy Europa -escribió Montesquieu en El espíritu de las leyes- costaría no poco trabajo hacerles comprender qué es un financiero». Eso era en el año 1769. Hoy lo tenemos claro. Agentes de bolsa trabajan para banqueros que reciben el dinero de Europa al 1% y lo prestan a los griegos al 5%, para otros que distorsionan los riesgos, engatusan a clientes haciéndoles meter la pasta en derivados que se estrellan o diseñan valores de riesgo sabiendo que van a fracasar con el objetivo de cobrar de los seguros. Todos se quedan con las casas de las hipotecas impagadas que siguen cobrando. Sólo prestan dinero a fondo perdido a los partidos políticos.

Pascal inventó la ruleta de 36 números, sin cero, y Newton jugó a ella en el casino de la burbuja de los Mares del Sur. Fue uno de los primos del primer crack y dijo aquello de: «Soy capaz de predecir el movimiento de los astros, pero no la locura de las multitudes». La burbuja de ahora parece más sofisticada. Se mueve entre la avaricia y los ataques de pánico. El poder va a merced de la viruta sin partida de nacimiento, cuando el rumor tiene más fuerza que la noticia. Se hunden las bolsas a base de mentiras. Las calumnias se alían con la rapiña. Con el dinero se puede comprar un traidor o un asesino; con el rumor se puede hundir un país.

Así que me encanta estar sin blanca, expresión que viene de una vieja moneda de vellón que tenía en una cara el cordero de San Juan.

NUEVAS TENDENCIAS POLÍTICAS / LUIS ARROYO

Atención: 'sofisticados' votando

Un fenómeno político recorre el mundo y ha marcado la campaña electoral británica. Es la movilización de los sofisticados: un grupo nada despreciable de aproximadamente un 5-10% del electorado, de entre 18 y 35 años, desencantados con la política tradicional. Desprecian a los partidos convencionales, aunque no necesariamente la política. Están dispuestos a movilizarse si se les seduce con maneras nuevas. Internet es su punto de encuentro prioritario y allí defienden sus posiciones. Participan con emoción y contagian su activismo al resto de los votantes.

Son jóvenes bien educados, cosmopolitas, y no se dejan convencer con eslóganes simples. Tienen un punto irreverente, independiente e indisciplinado, pero agradecen que se valore su esfuerzo y prefieren un tono optimista en la comunicación. El miedo, que puede funcionar con sus mayores, a ellos no les afecta tanto. Buscan otra forma de hacer política. Construyen su propio material de campaña, y distribuyen vídeos y fotografías que expresan la creatividad colectiva.

Se sienten parte de un movimiento porque no se consideran instrumento del poder. Incluso cuando lo conquistan, como en EEUU, siguen peleando contra los intereses de los políticos tradicionales. Aunque pueden moverse en defensa de alineamientos conservadores, tienen un sesgo progresista por contestatario, y dan por asumidos y defienden los derechos sociales clásicos o nuevos. Son demócratas de nuevo cuño, que creen renegar de los enfrentamientos tópicos según la metáfora izquierda-derecha.

Esos jóvenes sofisticados han alterado el mapa electoral británico en estas elecciones, quedando fascinados con Clegg, un personaje joven y nuevo como ellos, ecléctico y positivo, que contrasta con las opciones rancias de siempre.

En otras partes del mundo ya habían causado esos mismos efectos. Mostraron su fuerza dando la victoria a Obama. Aún hoy siguen apoyándole desde Organizing for America. Los sofisticados prefieren los movimientos y las causas a los partidos y los mítines. En España, fueron ellos quienes lideraron la protesta contra la gestión del naufragio del Prestige, la guerra de Irak y las reacciones entre el 11 y 14 de marzo de 2004.

Hoy algunos de ellos parecen preferir opciones nuevas, como la UPyD de Rosa Díez. En Chile, un joven llamado Marco Enríquez Ominami desafió la política convencional rompiendo con la Concertación. Quedó tercero, fracturó al oficialismo y Frei perdió. Piñera, el ganador, entendió bien la importancia de los sofisticados y por eso hizo una campaña muy centrada en ellos. Su corta victoria muy probablemente fue gracias a ese voto joven imprescindible.

En Colombia, que celebra su primera vuelta presidencial el próximo 30 de mayo, Mockus desafía con su marea verde a Santos, el candidato oficialista, gracias al apoyo de Sergio Fajardo y el joven movimiento alternativo que encabeza.

Y en Perú, el heterodoxo periodista Jaime Bayly podría disputar la presidencia a los políticos convencionales. Para lograr su objetivo necesitará el apoyo de su amplia parroquia de seguidores sofisticados.

En 1962 Everett Rogers publicó La difusión de las innovaciones. Allí explicaba el papel clave de los innovadores, un grupo de un 3%, aproximadamente, que estaba en el origen de la extensión de las novedades tecnológicas.

Los innovadores -que luego el divulgador Malcolm Gladwell llamaría mavens en su libro El punto clave- son los frikis de la teconología. Los sofisticados son los frikis de la política. Son ellos quienes inician movimientos que luego se extienden al resto del electorado. Por eso son tan importantes. Antes los padres decían a los hijos lo que había que votar. Ahora es al contrario.

Nick Clegg podría haber cosechado un éxito aún mayor si hubiera dispuesto de más tiempo para el contagio. Atraer a los sofisticados requiere un enorme esfuerzo de difusión viral. No sirve hacer una campaña publicitaria para captarlos. Los sofisticados acuden a la llamada de otros sofisticados como ellos, no de la publicidad. Además, la web requiere mucho tiempo para que las redes maduren. Con un mínimo en Internet, sus causas subirán más tarde a los medios de masas tradicionales y eso multiplicará también su importancia, convirtiéndoles en objeto de atención por la opinión pública tradicional.

Los sofisticados se mueven con el combustible de las emociones, animados con la causa de la antipolítica y con espíritu constructivo y crítico.

Cuesta seducirlos, pero empiezan a resultar imprescindibles para ganar elecciones en buena parte del mundo.


Luis Arroyo es presidente de Asesores de Comunicación Pública.

VISITA DEL VICEPRESIDENTE BIDEN / ALAN D. SOLOMONT

España y EEUU: socios sólidos

LA VISITAa Madrid del vicepresidente de EEUU Joseph Biden subraya la profundidad y significado de una de las relaciones bilaterales más importantes que tiene Estados Unidos. El vicepresidente se entrevistará con el Rey Juan Carlos, con el presidente Zapatero y con altos responsables del Gobierno español para examinar las múltiples áreas en las que nuestra fuerte relación impulsa nuestros intereses y valores compartidos y promueve la paz y la seguridad en el mundo.

Muchos son los lazos que unen a nuestros países: historia, cultura, tradiciones y lengua compartidas. EEUU es ya el país con la segunda mayor población hispanoparlante del mundo, y los dos países compartimos una larga relación de parentesco con Latinoamérica. Biden tiene una gran experiencia en asuntos internacionales adquirida durante muchos años en el Senado, incluso como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores. Sabe que podemos lograr mucho más cuando nos basamos en valores, intereses y objetivos comunes.

El presidente Obama ha dicho que los problemas del mundo son demasiado grandes para que los pueda resolver EEUU solo, pero ningún problema importante puede resolverse sin EEUU. Por ello, el presidente ha adoptado un enfoque multilateral que procura abordar los retos globales a través del diálogo y el consenso. En cada uno de los aspectos de la política exterior, EEUU ha buscado el apoyo de otras naciones e instituciones, y en cada caso hemos mirado a España como un importante aliado. España ha sido un firme socio bilateral, y especialmente durante su Presidencia de la UE, un líder y ejemplo de la colaboración que es posible cuando existen intereses comunes. El vicepresidente Biden visitará la Brigada Paracaidista que forma parte de la élite del Ejército de Tierra para reconocer sus contribuciones así como las de otras unidades militares españolas a la paz y la seguridad mundial. Aplaudimos el compromiso de España con la OTAN en Afganistán, así como su resolución frente a los terroristas y los extremistas violentos. Ningún Gobierno se toma a la ligera la decisión de interponerse ante el peligro; la participación de las fuerzas armadas en varias misiones internacionales demuestra el liderazgo cada vez más importante de España en el mundo.

Los ejemplos de los nuevos y más estrechos lazos entre nuestros gobiernos van mucho más allá de la visita del vicepresidente, quien ya se reunió con Zapatero en Chile la pasada primavera. El Rey y Zapatero han sido recibidos de forma muy cálida en la Casa Blanca. Muchos ministros españoles se han entrevistado con sus homólogos del Gobierno de Obama, aquí o en Washington, para tratar asuntos bilaterales y globales. Como consecuencia de nuestras buenas relaciones, empezando con nuestros presidentes, España y EEUU están cooperando más estrechamente que nunca en cuestiones como la lucha contra el terrorismo, la delincuencia y el narcotráfico, la seguridad portuaria y el cambio climático, entre otras. EEUU también agradece profundamente la voluntad de España de ayudar en el cierre del centro de detención de Guantánamo.

España es una ferviente partidaria del objetivo de Obama de reducir el número de armas nucleares y detener su proliferación. Fue muy bien acogida la participación del presidente Zapatero en la cumbre de Washington para centrar la atención sobre el peligro de las armas atómicas. España ha brindado un liderazgo esencial a la hora de unir a Europa sobre esta cuestión, y ha sido una voz constante en la UE a favor de una firme respuesta ante el programa nuclear de Irán.

La relación de socios entre nuestros dos países no se limita a los gobiernos: EEUU es el inversor extranjero más importante en España, y la inversión española en EEUU se ha acelerado significativamente en los últimos años, convirtiendo a España en el décimo inversor en EEUU. La inversión crea puestos de trabajo, promueve la innovación, y genera actividad económica y más crecimiento. El auge de la inversión española en energías renovables en más de 20 estados es un ejemplo, ya que combate el cambio climático, promueve la independencia energética y sienta los cimientos para el crecimiento sostenible.

Estamos en tiempos difíciles, y la crisis mundial nos ha afectado a todos. Como ha dicho el secretario del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner, puede que no estemos todos en el mismo barco, pero nos ha sorprendido a todos la misma tormenta. Apoyamos los esfuerzos del Gobierno español para salir de la crisis. España y EEUU trabajan también para hacer frente a retos humanitarios. Compartimos el firme compromiso del presidente Zapatero con la seguridad alimentaria, y España es el segundo contribuyente de ayuda al desarrollo en Latinoamérica, sólo detrás de EEUU. En el terremoto de Haití, España y EEUU dirigieron los esfuerzos internacionales de ayuda y estuvieron entre las naciones más generosas con la ayuda humanitaria inmediata y la ayuda al desarrollo y la recuperación.

Nuestros gobiernos y pueblos comparten objetivos para el mundo en que vivimos. Como embajador de EEUU, tengo la intención de trabajar todos los días para ayudar a alcanzar estas metas para un mundo más pacífico en el que el entendimiento sustituya la animosidad, la prosperidad reduzca la pobreza, y la libertad cree oportunidades.

La visita de Biden reafirma estos intereses comunes, así como nuestro compromiso con una relación de socios más fuerte cada día.


Alan D. Solomont es embajador de Estados Unidos en España.

A DIESTRA Y SINIESTRA

DAVID TORRES

EL DIÁLOGO de sordos entre Zapatero y Rajoy ya ha rebasado ampliamente el nivel de la ininteligibilidad y ha pasado directamente al de la oligofrenia. Con el país al borde del abismo sólo a este par de homínidos se les ocurre seguir echándose la culpa uno al otro y jugando al tú la llevas. El encuentro en la cumbre desembocó más bien en un capítulo de dibujos animados, con Zapatero en el papel de Bob Esponja y Rajoy emulando a Patricio Estrella.

Stephen Hillenburg, el creador de la serie, dice que se basó en uno de esos tranquilos animalitos marinos a los que ha usado de apellido para bautizar a Bob, pero la verdad es que en carácter, sonrisa y expresión, a quien de verdad recuerda es a Zapatero, quien debería interponer una demanda judicial por competencia desleal y robo de imagen. Imaginen un capítulo en que el bueno de Bob Esponja fuese elegido presidente y el atolón estuviera a punto de irse a la mierda: bastaría con poner cualquier discurso del presidente español, cambiar los brotes verdes por algas frescas y esperar a que el desastre se solucione de pura chiripa, como siempre hace Zapatero. En cuanto a Patricio Estrella, no hay más que pintarle barba y gafas y mandarlo a un congreso del PP (si de verdad los hubiera o hubiese) para que arrase en las encuestas.

Abrigábamos la duda de que éste no era un país de verdad sino más bien de chiste o de zarzuela. Después de la reunión del miércoles, ya no abrigamos dudas sino certezas y, para confirmarlas, hemos confiado nuestro destino a dos caricaturas. Ni a Patricio ni a Bob les importa un bledo que más de cuatro millones de personas de las de carne y hueso anden sin un trabajo que echarse a la cara. ¿Cómo van a preocuparse si ellos viven en un mundo de dos dimensiones donde el plancton llueve del mar y los bancos y las cajas de ahorros echan raíces en conchas de crustáceo abandonadas?

Haber entregado el mando de un país a una pareja de dibujos animados lerdos e irresponsables sólo puede degenerar en catástrofe, sí, pero al mismo tiempo resulta muy divertido. Patricio no se decide a echar una mano porque necesita de sus cinco extremidades para hacer puñetas e higas desde la oposición y además sólo espera que el atolón termine de hacerse pedazos para arramblar con lo que quede. Bob Esponja, optimista irrefrenable, anuncia que estamos a punto de salir de una crisis en la que, según él, todavía no hemos entrado. Ya va la décima o la undécima vez que lo anuncia, así que alguna vez acertará aunque sólo sea por mero cálculo de probabilidades.

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jueves 6 de mayo de 2010

EDITORIALES: La inconsciencia de Zapatero nos lleva al desastre



La inconsciencia de Zapatero nos lleva al desastre

Zapatero embusteroLA REUNIÓN entre Zapatero y Rajoy no sólo no sirvió para acercar posturas sino que además puso en evidencia las insalvables diferencias que separan a ambos líderes en la lucha contra la crisis. Las pocas esperanzas que restaban de un gran pacto entre PSOE y PP se esfumaron totalmente. Ello relativiza la importancia del acuerdo al que llegaron en materia de reforma del sistema financiero, por el que se comprometen a completar el mapa de fusiones de las cajas antes del 30 de junio -algo ya impuesto por la UE- y a pactar la reforma de la legislación vigente en tres meses.

La propia redacción del acuerdo es muy cauta. Se habla de «agilizar» el proceso de fusiones y «promover conjuntamente» esos cambios legislativos, pero mientras Rajoy hizo referencia al papel protagonista que debe jugar el Banco de España, Zapatero dejó la iniciativa en manos de las comunidades autónomas.

La música de lo que dijeron sobre apertura al capital privado a través de las llamadas «cuotas participativas» suena bien, pero ahora hace falta ponerle la letra. Pero si en este asuntoZapatero y Rajoy se esforzaron en transmitir al menos una voluntad de consenso, sucedió lo contrario en los demás aspectos de la crisis: ambos se expresaron en términos totalmente opuestos tanto sobre el diagnóstico como sobre las medidas que conviene adoptar.Rajoy insistió en que «el tiempo se ha acabado», «la situación es crítica» y el paro, «dramático», por lo que urge «rectificar y hacer los deberes». El líder del PP afirmó que «España no es Grecia pero hay que rectificar la política económica» porque, de lo contrario, podemos llegar a una situación similar si no hay un cambio de rumbo.

Zapatero aprovechó su comparecencia para marcar las distancias con el PP. En primer lugar, aseguró que «hay motivos para la confianza» porque España está empezando a salir de la crisis, según muestran indicadores como el crecimiento en el primer trimestre, la reducción del paro en abril y el aumento de la producción industrial.

Respondiendo a la petición de Rajoy de un recorte drástico y urgente del gasto público, el presidente afirmó que «una disminución radical podría comprometer la recuperación». Luego contrapuso la reforma laboral «desconocida y por decreto» que propugna el PP con la suya «pactada» con UGT y CCOO.

Sus palabras dejaron muy claro que Zapatero cree que se puede salir de esta crisis a corto plazo, sin ningún ajuste doloroso, manteniendo un elevado déficit presupuestario y evitando cualquier enfrentamiento con los sindicatos. Una actitud inconsciente, temeraria e irresponsable, ya que los datos no avalan -contra lo que él sostiene- que la recuperación esté cercana.

Los mercados volvieron a reaccionar negativamente a su inmovilismo: el Ibex 35 cayó un 2,3% (ya acumula un descenso desde enero de casi el 20%) y el diferencial de la deuda española con el bono alemán alcanzó su máximo histórico.

Por mucho que el Gobierno se quiera refugiar en la tranquilizadora idea de que se trata de ataques de los especuladores, la realidad es que el elevadísimo endeudamiento público y privado y el insoportable déficit presupuestario -estamos gastando el doble de lo que se recauda- nos abocan al riesgo de llegar a una situación tan dramática como la griega.

Ojalá nos equivoquemos y Zapatero tenga razón, pero si no es así y la situación de España empeora y se desliza hacia un colapso financiero, esperemos que el presidente tenga al menos el patriotismo de convocar elecciones anticipadas.

Redobla su campaña contra el TC por el Estatuto

Los disparates y el cinismo de Montilla

AYER, día en que el president Montilla publicaba un artículo en prensa asegurando que no pretende «presionar» al Constitucional, dirigía también una carta a las principales entidades y a todos los ayuntamientos de Cataluña animándoles a que se sumen a la campaña para exigir la renovación inmediata del Alto Tribunal y que éste se declare incompetente respecto al Estatuto. Si eso no es presionar... Pero es que, en el colmo del cinismo, el mismo Montilla que pide que el Constitucional renuncie a su tarea de control afirma en el periódico: «No estamos pidiendo ahora que se cambien las reglas de juego». Y añade: «Tampoco negamos su función, respetuosos como somos de las instituciones [sic]». Tan respetuoso como que, unos párrafos más atrás, afirma que la «imparcialidad» del Tribunal «está seriamente cuestionada» y que sus magistrados actúan como «árbitros parciales». El artículo está lleno de disparates, pero resulta además amenazante: «Que nadie se equivoque: Cataluña es gente y tierra de orden. Pero...». No es el discurso que se espera de la principal autoridad del Estado en Cataluña.



Justifica su imparcialidad en la causa de Garzón

Varela actuó con arreglo a la ley y la doctrina

EL INFORME del juez Luciano Varela dirigido al instructor de la recusación presentada por Garzón vuelve a demostrar, una vez más, que las decisiones procesales del magistrado del Supremo están plenamente justificadas con arreglo a la ley y a la doctrina. Varela afirma no tener «interés personal» en la causa contra Garzón -que le correspondió de forma aleatoria- y aclara que el requerimiento a Manos Limpias y Falange para que subsanaran sus escritos de acusación era una obligación que le imponía la ley y la jurisprudencia del Constitucional, que en una de sus sentencias dijo: «Es una exigencia constitucional que el órgano judicial favorezca la corrección de los defectos que puedan ser subsanados». Además, subraya que lo hizo para favorecer el derecho de defensa de Garzón, que únicamente ha de hacer frente a hechos punibles concretos, no a acusaciones difusas, ni a juicios de valor, ni a las consideraciones ideológicas contenidas en los escritos de los querellantes. «La sujeción estricta a la ley garantiza la objetividad e imparcialidad» de las actuaciones judiciales, asegura, con razón, Varela.



La folclórica se enfrenta a varios años de cárcel

El fiscal no tiene duda de que Pantoja es culpable

LA VIDA de Isabel Pantoja supera la de cualquier alambicada historia de sus coplas. Ayer sumó un nuevo episodio con la petición del fiscal anticorrupción de tres años y medio de cárcel para ella y una multa de casi 3.700.000 de euros, acusada de blanqueo de capitales continuado. El escrito del fiscal es demoledor y aporta muchas evidencias de que manejó 1.800.000 euros de procedencia ilícita, suministrados por su pareja, el ex alcalde marbellí Julián Muñoz. Es obvio que mantiene la presunción de inocencia, más allá del inagotable juicio público al que también está sometida por tratarse de uno de los personajes más famosos de España. Pero lo cierto es que la cantante no ha aportado una sola prueba desde que fue detenida por orden del juez instructor de cómo obtuvo el dinero. Qué duda cabe de que Pantoja ya es, además de una gran artista, uno de los símbolos de la corrupción que tanto ha corroído a este país.

El Mundo en dos minutos
Graves discrepancias entre Zapatero y Rajoy
Zapatero embustero

ESPAÑA EN QUIEBRA: 'España no es Grecia pero...'



MARISA CRUZ /
CARMEN REMÍREZ DE GANUZA /
Madrid

'España no es Grecia pero...'

Zapatero embusteroRajoy no consigue convencer a Zapatero de que «la situación es crítica» y le urge a «rectificar»
El presidente descarta «el ajuste drástico del déficit» y la reforma laboral sin apoyo de los sindicatos
La decepción por el resultado del encuentro agrava la caída de la Bolsa y encarece más la deuda

Cada uno sigue en lo suyo y no hay entendimiento en lo esencial. Zapatero y Rajoy se reunieron ayer durante dos horas y salieron de su encuentro prácticamente igual que entraron. Apenas dos compromisos acerca de la reestructuración de las cajas de ahorro, y a partir de ahí, nada más.

Con la crisis de Grecia y la caída de la Bolsa como telón de fondo de la reunión, el líder de la oposición admitió que «España no es Grecia», pero a renglón seguido advirtió de que «hay que rectificar la política económica».

La fórmula y el ritmo para reconducir el déficit, el desempleo y la deuda, es decir, las tres claves del descalabro económico español, siguen enfrentándoles. Zapatero y Rajoy se mantienen cada uno en sus trece, pensando que es el contrario el que se equivoca. No hay aproximación ninguna entre modelos y recetas.Sigue en página 4

Editorial en página 3

La reunión de ayer, en la que Rajoy repitió su respaldo al plan de rescate griego y en la que se avino a ratificar que nuestro sistema financiero es solvente, debería servir, según sus protagonistas, para «calmar a los mercados»; sin embargo, a la vista de la evolución que siguió la Bolsa, la tranquilidad está lejos de lograrse.

El encuentro de los dos líderes suscitó una enorme expectación y ello a pesar de que desde Moncloa se habían apresurado a acotar el contenido de la discusión a dos asuntos: el plan de ayuda a Grecia, al que España aportará 9.800 millones de euros, y el impulso al proceso de reestructuración del sistema financiero.

Al final, las previsiones se desbordaron y Zapatero y Rajoy acabaron entrando de lleno, como no podía ser de otra manera, en la situación de la economía española, las perspectivas de salida de la crisis, la evolución de los datos y las reformas que son necesarias. En realidad, entró más el líder de la oposición que el presidente del Gobierno, pero el primero no logró convencer con ninguno de sus argumentos al segundo.

Rajoy, tal y como él mismo explicó ante los periodistas, admitió ante el presidente que «España no es Grecia», pero también le previno de la necesidad urgente de «rectificar la política económica y ejecutar las decisiones». «La política económica», insistió, «es un todo. Las medidas aisladas no sirven» y por ello, aunque sea positivo el acuerdo logrado en relación con las cajas, «no es suficiente».

«No podemos seguir así. La situación es crítica», remachó. «El ejemplo de Grecia de esperar a que escampe no conduce a nada. Si tú no actúas otros lo harán por ti y de forma mucho más dura. Ya no valen las medidas inconexas; hay que hacer un plan coherente ya». Y el plan del PP es de sobra conocido porque desde hace meses lo repite sin cesar y siempre con un objetivo «fundamental» que es «crear empleo».

Su modelo tiene tres prioridades, entre las que la reestructuración del sistema financiero sólo ocupa el segundo lugar. Para él, la prioridad «absoluta y capital» es la reducción del gasto público y del déficit, un objetivo que, en su opinión, Zapatero no puede dilatar esperando a 2011 o 2012.

La tercera es la reforma del mercado laboral, un capítulo en el que, según Rajoy, «llevamos dos años perdiendo el tiempo» a la espera de un acuerdo entre sindicatos y empresarios que nunca llega.

A modo de resumen, el líder del PP explicó: «Lo más importante que le he dicho al presidente es que el tiempo se terminó, que se acabó el tiempo de las medias tintas y las vacilaciones».

Frente a la teoría del líder de los populares, basada en la acción rápida y contundente y en la puesta en marcha ya de medidas duras, aunque impliquen sacrificios dolorosos, el presidente del Gobierno se atuvo a las líneas maestras de la que ha sido hasta ahora su estrategia económica.

A saber: la reducción del déficit se hará de manera muy gradual porque, de lo contrario, se pondría en riesgo la salida de la crisis. «Reducción del déficit, sí; drástica, no, porque ello comprometería el crecimiento», recalcó Zapatero quien, no obstante, le aseguró a Rajoy que el Gobierno «cumplirá con determinación» el plan de consolidación fiscal. De hecho, añadió, «ya lo estamos cumpliendo» y, para demostrar su voluntad, aseguró estar dispuesto a informar periódicamente -se entiende que ante el Congreso- de los pasos que se vayan dando en el cumplimiento de los compromisos.

Para que no quedaran dudas de que en este punto las posiciones de ambos son distintas, el presidente remató: «Sobre el ritmo de la reducción del déficit quien está equivocado es el PP».

En cualquier caso, en su opinión, estas discrepancias, así como las referidas a la rapidez con la que debe llevarse a cabo la reforma laboral, no son «desgarradoras».

Por lo que se refiere a la reforma laboral, Zapatero también prefiere seguir dando tiempo al tiempo. Él cree que el acuerdo será posible en breve e insiste en que ahora estamos «en el momento decisivo», pero también aclara que dicha reforma debe lograrse siempre con el acuerdo de los interlocutores sociales porque, de lo contrario, no sería efectiva.

En este terreno, el presidente al menos explicó que la propuesta lanzada en su día por el Gobierno planteando un modelo de contrato a la austríaca, es decir, con una indemnización por despido de 33 días, de los cuales 25 correrían a cargo del empresario y los otros ocho a cuenta de un fondo estatal, «sigue teniendo toda la fuerza», pese a que el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, la desacreditó.

OORBYT.es

>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el análisis de Marisa Cruz y Carmen Remírez de Ganuza sobre el encuentro entre el presidente y el líder de la oposición en La Moncloa.


CASIMIRO GARCÍA-ABADILLO

La lira de Zapatero

A FONDO

El pasado martes, tras el desplome de la Bolsa, algunos de los presidentes de las empresas y bancos más importantes del Ibex 35 llamaron por teléfono a Rajoy para transmitirle su preocupación por la situación económica y pedirle que hiciera un esfuerzo de cara a la reunión que iba a celebrarse ayer a las 10 en Moncloa.

El mensaje era el siguiente: «Tenéis que dar la imagen de que España no es Grecia y de que estáis unidos en la defensa de los intereses del país». O sea, lo que le pedían a Rajoy era un gesto de patriotismo, dejar los intereses electorales del PP a un lado y ejercer como «opositor responsable» que sabe ponerse del lado del presidente cuando el país lo reclama.

Antes incluso de esas llamadas, Rajoy no lo tenía fácil. Cuando la inversión extranjera está saliendo de España y el coste de la deuda aumenta día a día, cuando el efecto contagio de Grecia aumenta nuestro riesgo-país, el jefe de la oposición no puede subirse al carro y decir públicamente que el único culpable es Zapatero. Entre otras cosas porque, acto seguido, lo que debería hacer es pedir la convocatoria de elecciones.

Rajoy, por tanto, acudió ayer a Moncloa con el freno de mano puesto. Queriendo dejar claro que la situación, al margen de Grecia, sí tiene un responsable, que es el presidente del Gobierno, pero ofreciendo su colaboración para salir del atolladero.

Naturalmente, como la cosa no podía quedar sólo en unas declaraciones, Zapatero y Rajoy pactaron la reforma de las cajas, un acuerdo positivo, pero que ya estaba descontado. Desde el punto de vista político, las cajas se convirtieron en el MacGuffin de la reunión. Algo en lo que fijarse para que lo importante pase desapercibido.

Porque lo realmente sustancial, lo que debe preocupar al ciudadano y lo que, de verdad, tienen en cuenta los mercados, es que el presidente sigue sin creerse que estamos en una «situación crítica».

Zapatero piensa que España cumplirá su compromiso de reducir el déficit al 3% del PIB en 2013 sin medidas de ajuste duro. Cree que el crecimiento del primer trimestre, junto con el dato del paro de abril, apuntan ya a una recuperación. Y que, por tanto, las reformas de fondo pueden esperar.

«Los datos, no los rumores, son lo importante», dijo Zapatero. Bien, pues los datos reflejan un paro del 20%, una deuda que crece a un ritmo del 30%, un déficit del 11,2% y un crecimiento para este año (según el dato revisado por la UE ayer mismo) del -0,4%.

El presidente puede seguir engañándose a sí mismo y pensar que la culpa la tienen unos desalmados especuladores que la han tomado con España. Incluso si esa visión maquiavélica de los fondos de inversión y de los hedge funds fuera cierta, el presidente debería saber que la única receta contra los tiburones es tomar las medidas para que la economía no corra el riesgo de entrar en situación de suspensión de pagos, que es lo que le ha pasado a Grecia. Podemos hacer como si no viéramos la realidad, engañarnos con el primer dato que dé la razón a nuestras teorías, pero los hechos son testarudos. Zapatero puede seguir tocando la lira, mientras las llamas de Grecia nos recuerdan que el incendio puede alcanzarnos si seguimos sin hacer nada.

casimiro.g.abadillo@elmundo.es

ZAPATERO

MARISA CRUZ / Madrid

«Hay motivos para la confianza»

El presidente, a la espera del PIB, dice que ya hay «datos positivos»

A la espera de que mañana viernes la Contabilidad Nacional del INE haga público el dato del PIB correspondiente al primer trimestre del año, el presidente del Gobierno empezó ayer a calentar motores dando por hecho que el crecimiento será por fin positivo.

Zapatero se dispone a afirmar con un «dato, que no rumor», en la mano, que la economía española ha salido ya al menos de las profundidades de la recesión.

El presidente sabe, y en su entorno así lo reconocían ayer, que eso no es lo mismo que abandonar la crisis, porque la actividad seguirá siendo muy débil y sobre todo porque las cifras de desempleo se mantendrán aún mucho tiempo en niveles altísimos. Pero como, en su opinión, tal y como recalcó, la «clave está en el crecimiento económico», el viernes está dispuesto a reiterar desde Bruselas su «apuesta decidida por el mismo», sin cejar en su compromiso con el modelo social europeo.

Ayer, anticipándose a la buena noticia, aseguró: «Hay motivos para la confianza». E insistió en que hablaba de datos, de hechos reales y no de bulos u opiniones. Y para redondear el mensaje aseguró que, además del PIB que se conocerá mañana, el Gobierno dispone de más datos -«la inmensa mayoría», llegó a decir- positivos. Se refirió al índice de producción industrial, al que el presidente da gran valor; al consumo, a los ingresos del Estado y a las cifras de desempleo que, desde su punto de vista, empiezan ya a mostrar una «tendencia a la mejoría».

En Moncloa esperan que el conjunto de todos estos datos, coronados por el crecimiento positivo, aunque sea muy pequeño, serán decisivos para apuntalar la confianza en la economía española.


RAJOY

CARMEN REMÍREZ DE GANUZA / Madrid

«Aquí hay una alternativa»

El líder de la oposición escapa de un 'pacto a la portuguesa'

Rajoy tenía ayer dos preocupaciones: actuar con responsabilidad ante la crítica situación de España, pero escapar de un pacto a la portuguesa que Zapatero pudiera instrumentalizar a su favor. Así que hizo dos cosas: elevar el listón de las exigencias en vísperas de la reunión, y atenerse a su rechazo para justificar su desmarque posterior.

Nada de lo que ayer ocurrió en La Moncloa rompió las expectativas creadas por Rajoy y su equipo el pasado lunes. El acuerdo sobre la ayuda a Grecia y sobre la Ley de Cajas estaba sentenciado desde hacía semanas. El PP había fijado ya posición frente a sus barones sobre la eliminación de los vetos autonómicos y el desbloqueo de las fusiones. Si acaso, la única novedad, a decir ayer de los populares, fue el adelanto en la previsión de la ley.

Pero la crisis griega y el hundimiento bursátil del martes hicieron que estas expectativas resultaran todavía más modestas de lo previsto. Consciente de ello, Rajoy redobló su apuesta. No sólo se presentó en la Moncloa con un programa por escrito de «alternativas para la crisis», sino que aprovechó para postularse desde la misma tribuna: «Aquí hay una alternativa dispuesta». Éste llegó a ser, de hecho, su único mensaje de «tranquilidad» a los mercados, en tanto Zapatero renunció ayer a hacer un drástico ajuste del déficit.

Al final, según los populares, la foto le salió mal a Zapatero -que para lo logrado, decían, podía haberse limitado a telefonear a Montoro-; y también les salió mal a los españoles ya que, lejos de calmarse, los mercados «se van a cabrear». A Rajoy lo salvaban los suyos. Sin llegar a «rematar», se mostró «presidente».

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