EMERGENCIA ECONOMICA / La propuesta laboral del GobiernoEl Gobierno no se atreve a presentar su reforma laboral«El Ejecutivo plantea reformas para crear empleo, no para los mercados», asegura Zapatero tras entregar sólo una líneas generales para el diálogoFRANCISCO NÚÑEZ
Madrid El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha optado por una reforma laboral light. El lunes, los mercados financieros darán su veredicto. Ante una CEOE complaciente y la necesidad del apoyo sindical tras su enfado por la propuesta de reforma de las pensiones, el Gobierno elevó a la categoría de reforma la mayoría de las medidas adelantadas por las fuerzas sociales.
La estrella es la ampliación del actual contrato de fomento del empleo estable que consensuó el PP en 1997 con los sindicatos y que permite el despido con 33 días de indemnización. El presidente del Gobierno no quiso ayer manifestar «la propuesta concreta que tenemos» en esta materia. El Ejecutivo pretende además repartir el escaso empleo existente potenciando el contrato por horas.
Zapatero necesita un acuerdo en materia laboral y en el documento de 13 páginas que ayer presentó a los líderes de UGT y CCOO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, no existe ninguna propuesta que pueda levantar el recelo sindical.
También el informe fue presentado a la los presidentes de la CEOE y Cepyme, Gerardo Díaz Ferrán y Jesús Barcena. No existe ninguna modalidad nueva de contrato como habían demandado algunos expertos. La única referencia que hay al despido en el documento figura en la página 5 con invitando a la «reflexión» para diferenciar entre el carácter procedente e improcedente de los despidos económicos.
Y sólo hay un párrafo, también en esta página, que sugiere que el Ejecutivo quiere que en el proceso del Diálogo Social se aborde la flexibilidad laboral de otros países europea. Aún así, Zapatero fue claro: «El Ejecutivo plantea reformas para crear empleo, no para los mercados».
DESPIDO DE 33 DÍAS
Para evitar la segmentación del mercado laboral, entre trabajadores fijos y temporales, el Gobierno quiere que los interlocutores sociales «examinen» las posibilidades de ampliar la utilización del actual contrato de fomento de empleo por las empresas, que permite el despido con 33 días, es decir, 12 días menos que la indemnización prevista en caso de despido improcedente en el contrato ordinario indefinido. Se trata de la modalidad que el PP acordó en 1997 con los sindicatos y que apenas ha tenido resultados. Esta modalidad no ha funcionado porque era muy limitativa para la contratación de jóvenes (sobre todo para mujeres en oficios de difícil colocación), mayores de 45 años y discapacitados.
Aunque Zapatero no quiso concretar cuál era su propuesta en esta materia, la intención es ampliarlo a nuevos colectivos y a prácticamente su generalización. Según el documento del Gobierno, estos contratos han pasado de representar más de un tercio del total de contratos indefinidos entre 2006 y 2007, a sólo el 17% en el último año. Así, en 2009 se firmaron 602.804 contratos indefinidos con una indemnización de 45 días por año, mientras que sólo se sellaron 189.183 contratos con un despido de 33 días por año trabajado.
TRABAJO POR HORAS
El Gobierno quiere repartir el escaso empleo que hay ahora incrementando el contrato a tiempo parcial, una modalidad sobre la que apenas hay demanda en España porque todos los trabajadores quieren trabajar a jornada completa. Según Zapatero, citando al modelo laboral holandés, España está por debajo de la media europea «en 11 puntos» sobre el uso de este contrato y «tenemos que recortar esa diferencia».
En este sentido, el documento del Gobierno insta a los agentes sociales a considerar «una posible reforma» bajo dos modalidades. Una, que fije «un horario de trabajo fijo y estable». Y una segunda, que permita flexibilidad en la jornada para favorecer el proceso productivo. El parado que salga de este mercado no computa en el Inem como desempleado, mientras que si un empleo de ocho horas se cubre con tres trabajadores, los tres computan como empleados. Es una forma estadística de bajar el paro.
MODELO ALEMÁN
El secretario general de CCOO, Ignacio Toxo, se refirió ayer a esta fórmula como «una propuesta de los sindicatos». En realidad, ya existe, pero es poco aplicada por el modelo económico español, muy distinto al alemán con un alto componente industrial. Se trata de que en lugar de que las empresas despidan, presenten un ERE de reducción de jornada. El salario bajará, pero el estado podría correr a cargo con parte de él. Este aspecto es que falta por desarrollar.
CURSOS DE FORMACIÓN
Zapatero quiere implicar a las comunidades autónomas para que realicen «programas específicos» para la formación de jóvenes ante sus dificultades de incorporación al mercado laboral. No aclaró nada sobre esas especificidad, que ya existen porque hay muchas autonomías que trasladan parados y jóvenes a los cursos de formación para que no consten como desempleados. El Gobierno anunció ayer que se mejorará la protección social de los contratos de formación, para que generen el derecho de la cobertura de desempleo que ahora no tienen. Para ello, los trabajadores de menos de 24 años se les formalizará un contrato de trabajo, pero tendrán que dedicar una parte de su jornada laboral a su formación.
MENOS BONIFICACIONES
El Gobierno quiere ahora analizar la amalgama de bonificaciones a la contratación, que suponen un coste de 3.000 millones. La mayor parte procede de las cotizaciones y no de los Presupuestos Generales del Estado ni de las autonomías. Es decir, apenas han puesto en los últimos años un sólo euro para financiar este capítulo.
Zapatero quiere que los sindicatos y la patronal revisen las bonificaciones para «concentrar este esfuerzo de inversión pública en los colectivos con mayores dificultades de empleo (jóvenes, discapacitados y víctimas de la violencia de género).
El Gobierno conviene además en la necesidad de reflexionar sobre las indemnización por fin de contrato temporal (8 días) y los tipos de contratación. La idea es subir las cotizaciones por desempleo a las empresas que utilicen la contratación eventual.
OJO AL ABSENTISMO
Además de adelantar otra reforma de los servicios públicos de empleo (ya figura en el acuerdo de Diálogo Social con los sindicatos y CEOE de 2004), el Gobierno reitera que va a sacar a los inspectores de Trabajo a perseguir actitudes fraudulentas.
En ese sentido, sugiere aumentar la inspecciones para controlar «la contratación temporal o realizada en fraude de ley». Este control de los inspectores se pretende extender «a las prácticas de absentismo laboral injustificado bajo la fórmula de incapacidad laboral temporal». En la reforma de las pensiones también incluye iniciativas en este sentido.
Las explicaciones del presidente
>Contrato de fomento del empleo. «Hay que usar todo su potencial», defendió Zapatero refiriéndose a la ampliación del contrato indefinido de fomento del empleo, con un despido de 33 días por año.
>Reformas. Zapatero explicó que su plan no contempla la creación de nuevas modalidades de contratos. «Se trata de reformar algunas de las existentes con el objetivo de aprovechar cuando antes la vuelta al crecimiento económico para crear empleo».
>Abaratamiento del despido. «La propuesta presentada a los agentes sociales es un marco abierto y negociable para fomentar la contratación indefinida que no contiene medidas para abaratar los costes del despido». Y reiteró que «las propuestas del Gobierno no supondrán una pérdida de derechos para los trabajadores».
>Contrato a tiempo parcial. Zapatero calificó esta fórmula como un «yacimiento de empleo» que hay explotar.
>Jóvenes. «El objetivo es que tengan un contrato de trabajo, dedicando una parte de la jornada laboral a su formación», señaló en referencia a su propuesta de incentivar los contratos de formación para este colectivo, el más golpeado por el paro.
>Incentivos a las empresas. El presidente del Gobierno dijo que es «necesario» evaluar con los agentes sociales la posibilidad de revisar las bonificaciones a la Seguridad Social para concentrar este esfuerzo de inversión pública en los colectivos con mayores dificultades de empleo: jóvenes, discapacitados y víctimas de violencia de género.
>Otras líneas de trabajo. El jefe del Ejecutivo planteó a bordar la mejora de la eficacia de los servicios de colocación, actuando sobre los Servicios Públicos de Empleo, las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) y las agencias privadas de contratación.
>Entrada en vigor. Zapatero no quiso poner fechas y dijo que «sería un poco absurdo» que el Ejecutivo se lo planteara, aunque sí admitió que quiere hacerlo en un «tiempo razonable» para lo que solicitó a los agentes sociales un diálogo «rápido».
EMERGENCIA ECONOMICA / La propuesta laboral del GobiernoEl PP: «Un desaire a los parados»Madrid Las iniciativas presentadas ayer por Zapatero no arrancaron ningún entusiasmo en la oposición. Sobre todo, por la falta de concreción de sus planes para atajar el desempleo. Para el coordinador económico del PP, Cristóbal Montoro, la propuesta del Gobierno supone un «desaire a los más de cuatro millones y medio de desempleados, las pymes y los autónomos», que no necesitan «documentos llenos de buenas intenciones», sino «medidas concretas» que den respuesta a las situación que atraviesa España y devuelvan la confianza a los mercados y a los ciudadanos. «Esa es su responsabilidad como presidente del Gobierno y lo que la situación actual demanda con urgencia», insistió el dirigente popular. Y señaló que Zapatero ha hecho «de nuevo» un análisis «completamente erróneo» de la situación. «Se ha vuelto a equivocar en el diagnóstico, limitándose a poner deberes a los agentes sociales, mientras que él sigue sin adoptar ninguna decisión», criticó. Tampoco se mostraron alharacas desde CiU. El portavoz parlamentario de esta formación política, Josep Antoni Durán Lleida, lamentó que el documento sobre la reforma laboral presentado a los agentes sociales «contenga más música que letra y más filosofía que propuestas». Asimismo, pidió que el jefe del Ejecutivo comparezca «lo antes posible» en el Congreso de los Diputados para aclarar «todas las dudas que han quedado sin resolver». Y consideró que aunque en el documento «se intuyen» muchas medidas que se considera urgentes no contempla «como hacerlas efectivas». «Sólo parece haber una propuesta concreta, la del 'modelo alemán'», dijo
EMERGENCIA ECONÓMICA / La opinión / AJUSTE DE CUENTASTres razones para confiar en el GobiernoJOHN MÜLLER
Con la que está cayendo en las bolsas y los mercados de divisas y ante el indisimulable protagonismo de España, le pido a un alto funcionario del Gobierno que me ofrezca tres buenas razones para confiar en que Rodríguez Zapatero nos va a sacar del marasmo económico en el que estamos metidos. Y me dice: «Uno, tenemos una estrategia clara. Dos, contamos con la complicidad de los agentes sociales. Y tres, existe una gran fortaleza empresarial ante el ataque externo». Le digo que 2 y 3 son evidentes, pero que sobre la número 1 no tengo elementos de convicción. «Te lo tienes que creer», me contesta.
¿Un acto de fe? No sé si los españoles estarán muy dispuestos a los actos de fe, sobre todo aquellos que no han logrado sintonizar con la oración laica del Desayuno de Washington y que han visto como el Gobierno ponía y después borraba propuestas sobre las pensiones que han alarmado a la población.
En fin, concedamos que el Gobierno tiene una estrategia clara que requiere de nuestra fe y analicemos el alcance de los otros dos motivos.
La «fortaleza empresarial» quedó ayer de manifiesto cuando el presidente de Telefónica, César Alierta, dijo que el desplome de la Bolsa se ha debido «a una concentración de todos los bajistas mundiales vendiendo a corto España». La consigna era sumarse al mensaje lanzado por el presidente del Santander, Emilio Botín, respaldando las reformas del Ejecutivo. El presidente de La Caixa, Isidro Fainé, no pudo ser más explícito: «Él (Botín) es el rey y yo soy un vasallo. Lo que diga Botín lo suscribo».
Pero el lenguaje es importante, y en Moncloa hablaban de «ataque externo», porque el Gobierno llegó ayer a la conclusión de que España está siendo el blanco de una agresión especulativa de los mercados. Un ataque contra el euro y contra los países más endeudados por la crisis.
Así lo dejó ver Zapatero de forma muy torera cuando dijo que «el Gobierno plantea reformas para los ciudadanos, no para los mercados» y a continuación sugirió que como está en marcha una proceso mundial de reforma del sistema financiero, los episodios especulativos pueden ser fruto de las resistencias que despiertan esos cambios.
Esa línea argumental es compleja, porque entronca con los dichos de Barack Obama, pero obliga a enajenarse los apoyos de la banca.
¿Y respecto de 2? Bien, los líderes de UGT y CCOO, Cándido Méndez y Fernández Toxo, que hablaron antes que el presidente, no tuvieron problema en atribuir la iniciativa de reformar las pensiones al deseo del Gobierno de contentar a los mercados. Los sindicalistas coincidieron en que ese planteamiento ha crispado a la sociedad y dificulta el diálogo, pero prometieron hacer un esfuerzo para separar ese debate del de la reforma laboral.
Pero excepto este recelo sindical, todos, incluido el presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, y el de las pymes, Jesús Bárcenas, se declararon satisfechos con el documento del Gobierno. Un texto sin propuestas concretas, donde «no hay giros bruscos como con las pensiones» según dijo Méndez, y donde no figura la expresión «coste del despido». Era tan obvio el deseo de los agentes sociales de ofrecer su respaldo al Gobierno que a Toxo se le veía hasta incómodo dando tanto incienso. Las muestras de fe fueron muchas y grandes y en los próximos días veremos si estaban justificadas.
john.muller@elmundo
EMERGENCIA ECONÓMICA / Los agentes sociales / LOS SINDICATOSMéndez: «No repite el giro de las pensiones»CCOO y UGT elogian que excluya un nuevo modelo de contratoBEGOÑA P. RAMÍREZ
Madrid Tanto el líder de UGT, Cándido Méndez, como el de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, se felicitaron ayer por la «orientación» que descubrieron en las propuestas de reforma laboral del Gobierno. Al menos en comparación con el plan de reforma de las pensiones, que como mínimo tacharon de «inoportuno».
A juicio de Méndez, en el documento sobre el mercado de trabajo «no se produce el giro brusco que se dio con el plan sobre las pensiones». Fernández Toxo explicó que el texto carece de «los elementos conflictivos» de la anterior propuesta del Ejecutivo.
De hecho, buena parte de su intervención, tras la reunión de dos horas en el Palacio de la Moncloa, la dedicaron a resaltar su «profundo desacuerdo» con el Gobierno por la propuesta de retrasar la edad de jubilación.
«No compartimos», indicó el líder de CCOO, «que por dar una determinada imagen a los mercados exteriores, se ponga en cuestión la solvencia del sistema de la Seguridad Social. Porque el efecto puede ser positivo al principio, pero es un bumerán, que volverá en forma de una pérdida de crédito mayor de la economía española».
En cualquier caso, ambos representantes sindicales precisaron que los escenarios de discusión sobre las pensiones y sobre la reforma laboral son «distintos». Pero también que si el Consejo de Ministros reconsidera la medida «no hay caso» y, por el contrario, que aunque no han fijado todavía el calendario de protestas anunciado para este mismo mes, lo pactarán tras discutirlo en sus respectivos órganos de gobierno.
Sobre la reforma laboral, Méndez aseguró que las líneas de actuación dibujadas por el Gobierno tienen «alcance y flexibilidad suficientes» como para discutirlas en el Diálogo Social. Y Fernández Toxo coincidió con Díaz Ferrán en asegurar que el acuerdo sobre la negociación colectiva «estará resuelto en unos días».
«La propuesta tiene más literatura de la que esperábamos», casi criticó el líder de UGT, «pero tampoco la calificaría de literatura vacía de contenido». Fernández Toxo elogió que el texto carezca de referencias a un nuevo modelo de contrato o al coste del despido. «Si estuviera escorado hacia un lado o hacia otro, no merecería una valoración tan cautelosa y predispuesta de la patronal y de los sindicatos», concluyó Méndez.
«Consenso nacional»
>Méndez aseguró que el presidente del Gobierno había pedido a los agentes sociales «un consenso nacional» en el que puedan estar «cómodos» sindicatos y patronal.
>Toxo «invitó» al Ejecutivo a debatir «alternativas» a su plan para retrasar la jubilación, a fin de «proteger el sistema de pensiones en el futuro».
EMERGENCIA ECONÓMICA / Los agentes sociales / LOS EMPRESARIOSDíaz Ferrán: «La propuesta va en buena dirección»El líder de la CEOE ve «lógica» la imprecisión de la iniciativaBEGOÑA P. RAMÍREZ
Madrid Las propuestas para la reforma laboral presentadas ayer por el Gobierno van «en la buena dirección», destacó ayer el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, no sólo porque incluyen medidas solicitadas «desde hace tiempo» por la patronal, sino porque, además, es un «documento abierto» que permitirá a los empresarios poner sobre la mesa «otros asuntos imprescindibles para modernizar el mercado de trabajo».
Tras conocer ayer de mano del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, las «líneas de actuación» laboral ideadas por el Ejecutivo, Díaz Ferrán subrayó su «impresión positiva» e incluso calificó de «lógica» la imprecisión del texto.
«Es importante que se deje a la mesa del Diálogo Social tripartito concretar las líneas marcadas por el documento», dijo. Y reiteró su demanda de «reformas profundas y de calado».
También expresó su compromiso de trabajar en esa mesa junto al Gobierno y los sindicatos «con la mejor disposición», de forma que un acuerdo rápido «dé confianza a los inversores del exterior». «Que nos están mirando a todos con lupa», aseguró.
De ahí que su intención sea convocar de forma inmediata a los órganos de gobierno de la CEOE, para que discutan el documento aportado por el Gobierno. Además, mostró su confianza en alcanzar un acuerdo «definitivo» con los sindicatos sobre la negociación colectiva «en breves días». Y negó que la presentación de la propuesta del Ejecutivo haya supuesto una «interferencia» en el diálogo que la patronal mantiene estos días con UGT y CCOO -como adujeron los sindicatos para reclamar un segundo retraso en la publicación del texto-. «Estábamos deseando que el Gobierno nos pasara este documento», recalcó.
También compareció ante la prensa, tras Díaz Ferrán y por separado, el presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas, quien describió el plan del Gobierno como «un esbozo de por dónde tiene que ir la negociación». «Es muy genérico, cuesta trabajo encontrar en él temas puntuales», señaló el portavoz de las pequeñas y medianas empresas. En el documento, aclaró, no aparece la palabra «despido», «pero hay ámbitos para hacer reformas importantes».
Catálogo de intenciones
>Díaz Ferrán se felicitó por el ajuste de 50.000 millones hasta 2013 anunciado por el Gobierno, y se puso como objetivo recuperar la «confianza» que permita volver al Pacto de Estabilidad para ese año.
>Bárcenas se conjuró para no repetir ahora «la experiencia anterior», en referencia a la ruptura del Diálogo Social el pasado verano
EMERGENCIA ECONÓMICA / El análisis / P&RMayor flexibilidad sin modificar un sistema rígidoJUAN EMILIO MAÍLLO
Madrid El documento para la reforma laboral puesto sobre la mesa ayer por el Gobierno no ofrece medidas concretas, pero sí permite atisbar que pretende potenciar las fórmulas más flexibles dentro de un sistema muy rígido.
¿Qué lleva al Gobierno a lanzar esta propuesta ahora?
Zapatero se comprometió a ello el pasado diciembre. Además, la constatación de que la sangría del paro continúa y que los mercados internacionales han empezado a dudar de la capacidad de España para salir de la crisis han forzado al Gobierno a realizar un gesto.
¿Qué objetivos se marca el Ejecutivo?
Plantea cinco grandes ejes de actuación. Favorecer la creación de empleo y reducir el paro; disminuir la dualidad y segmentación entre contratos indefinidos y temporales; generar mayor empleabilidad a los parados; aumentar la flexibilidad interna de las empresas, y un programa extraordinario dirigido a jóvenes, cuya tasa de paro es del 40%. Sin embargo, no ofrece concreción sobre ninguno.
¿Por qué el documento ha recibido un visto bueno inicial de empresarios y sindicatos?
La ambigüedad del Gobierno en muchas de las propuestas permite que todos se consideren satisfechos, ya que muchas de sus pretensiones quedan recogidas en el mismo. Por ejemplo, la palabra despido apenas queda recogida seis veces en los 13 folios de medidas.
¿Se bajará el coste del despido?
Ni sí ni no. El Ejecutivo afirma que no eliminará el contrato con indemnización de 45 días por año trabajado. Pero sí señala que buscará fórmulas para que el más barato de 33 días de indemnización y un máximo de 24 mensualidades (por 42 del otro) se extienda a más personas. Es una forma indirecta de rebajar el coste de los ceses.
¿Se tocarán otros elementos relativos a las restricciones de contratos fijos?
El texto habla de abrir una reflexión que permita una separación más clara entre despidos procedentes e improcedentes cuando hay causas económicas. E incide en que la indemnización de 45 días se toma como referencia inicial a la hora de aplicar ajustes en las empresas y negociarlos con los trabajadores, lo que permite atisbar que al Ejecutivo le gustaría reducirlo. Aún así, la posición de fuerza de los sindicatos y la endeblez del Ejecutivo no augura demasiados cambios.
¿Se aportan ideas para rebajar la contratación temporal?
El Gobierno constata que en España el contrato temporal ocupa el lugar que, en muchos casos, correspondería a otras figuras, como los periodos de prueba de un empleo fijo, los contratos a tiempo parcial, el contrato de formación o las medidas de flexibilidad interna.
¿Se penalizarán los contratos temporales?
Sí. Aunque no se sabe cómo. El documento habla de adoptar medidas que «racionalicen» el uso de la contratación temporal y desincentiven su uso injustificado por parte de los empresarios.
¿Tendrán mayores costes las empresas que generen más precariedad?
Es posible. El Ejecutivo se decanta por valorar el establecimiento de tipos de indemnización adicionales para estos contratos y por hacer pagar más cuotas por desempleo a las empresas que tengan más empleados temporales. Lo apunta porque ha constatado que el mayor coste para el sistema de protección por desempleo proviene de pagos a trabajadores temporales. Se insinúa, asimismo, la implantación de una especie de sistema de bonus/malus que rebaje las cuotas por desempleo a las empresas que aporten más estabilidad a sus empleados y a la inversa con quienes hagan más contratos precarios.
¿Deberán justificar mejor las empresas el recurso al contrato de obra?
El Gobierno quiere que exista una mayor causalidad en la contratación temporal y, en particular, en los contratos por obra o servicio. Incide en la relación que hay entre una empresa subcontratada para hacer unos servicios por un tiempo determinado y el contrato por obra que tienen los empleados de esa subcontrata.
¿Mejorará la regulación del contrato a tiempo parcial?
Sí. Se habla incluso de implantar ayudas para las empresas que hagan estos contratos y den un horario fijo a su empleado que le permita conciliar mejor su vida laboral y familiar.
¿Podrá el sector privado ayudar al Inem a recolocar parados?
Es otra posibilidad que admite el Ejecutivo, pero su servicio deberá ser gratuito y preservar una parte de las colocaciones a colectivos de difícil empleabilidad
EMERGENCIA ECONÓMICAZapatero: «Caben otras propuestas para la reforma de las pensiones»Madrid El proyecto para abordar la reforma del actual sistema de pensiones está todavía en mantillas. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que «caben otras propuestas» a las ya anunciadas y que el Gobierno desea escuchar cualquier iniciativa que se le plantee en este sentido. Así lo puso de manifiesto Zapatero en la rueda de prensa en Moncloa después de presentar a los agentes sociales la propuesta del Gobierno para reformar el mercado laboral, donde aseguró que ha acordado con los sindicatos sentarse a debatir el tema de las pensiones «y todas las que pueda haber encima de la mesa», señaló Zapatero quien recordó que se trata de un debate importante porque el sistema de Seguridad Social es la «columna básica» de los españoles, informa Europa Press.
El jefe del Ejecutivo aseguró que el debate se dará el ámbito del Pacto de Toledo y quiso mandar un mensaje de tranquilidad al recordar que hay «tiempo» para acordar la reforma porque el sistema está garantizado de aquí a los próximos años.
Zapatero admitió que la propuesta del Gobierno ha generado críticas «más o menos fuertes», pero aseveró que parte de un análisis sobre la evolución demográfica, que es un tema «fundamental» para España porque en el futuro aumentará con fuerza el número de jubilados.
En este sentido, explicó que el Gobierno entiende que hay que aumentar la edad de jubilación porque quiere seguir subiendo las pensiones mínimas en el futuro, ya que su actual nivel supone un «auténtico desfase social» en comparación con Europa.
A su parecer, la propuesta que hizo pública el Gobierno la semana pasada sólo pretende avanzar en derechos y fortalecer el sistema de protección social, aunque requiere un acuerdo nacional y un debate. «Todos tenemos que trabajar y hacer un esfuerzo», añadió
EMERGENCIA ECONÓMICA / Los mercadosLa prolongación de la recesión lleva más números rojos a la BolsaEl Banco de España confirma que la economía cerró 2009 en recesiónJUAN EMILIO MAÍLLO
Barcelona Se disiparon las dudas. La economía española continuó en recesión en el cuarto trimestre del pasado año. Lo afirma el Banco de España, quien en su último Boletín Económico cifró en un 0,1% la caída del Producto Interior Bruto (PIB) entre octubre y diciembre de 2009, lo que deja el descenso anual en el 3,1%. De este modo, España acumula siete trimestres seguidos de descenso de su riqueza nacional.
El anuncio de la institución que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez tuvo su repercusión en los mercados. Un día más, las Bolsas registraron números rojos, con un descenso del Ibex 35 del 1,35%, hasta los 10.103 puntos (en algunos momentos de la sesión se llegaron a perder los 10.000 puntos). Por otro lado, el diferencial con el bono alemán, que el jueves se situó en los 91 puntos básicos, se amplió hasta superar el punto porcentual (100,5 puntos básicos).
Pero los datos del Banco de España permiten al Gobierno seguir alimentando su tesis de que lo peor de la crisis ya ha pasado. La caída del PIB en términos interanuales se situó en el 3,1%, esto es, nueve décimas mejor que en el tercer trimestre del año, cuando la riqueza retrocedía a un ritmo del 4%. El peor momento de la crisis se vivió entre abril y junio del pasado año (-4,2%). En todo caso, el descenso registrado en 2009 constituye «la mayor caída de actividad» de las últimas décadas, según el Banco de España.
Hay una parte de la crisis que tiene que ver con el efecto contagio de una recesión que es mundial, pero también con el pago de «los desequilibrios acumulados durante la fase expansiva», incide el boletín económico. El gran responsable del descenso del PIB fue la demanda nacional, que se desplomó alrededor de un 6% el pasado año. Únicamente las Administraciones Públicas rompieron la tónica de caídas, si bien su factura se paga en términos de un déficit público que llegó al 11,4%, según admitió hace una semana el propio Gobierno.
Otro brote verde para el Ejecutivo es que el Banco de España vislumbra que en el último trimestre del pasado año el consumo de los hogares pudo tener una evolución positiva respecto al tercer trimestre, aunque se mantuvo la «tónica de debilidad». Se habría puesto así fin a siete trimestres seguidos de caídas del gasto del sector privado.
Entre las causas negativas que afectaron al consumo de los hogares aparecen el incremento del paro y su impacto en las rentas salariales, la disminución de la riqueza por la caída del precio de la vivienda y la restricción del crédito a las familias por parte de bancos y cajas de ahorros.
Las ayudas a la compra de coches han permitido, por otro lado, mejorar la inversión en bienes de equipo, aunque su caída continúa por la «gran incertidumbre» acerca de la intensidad de la recuperación futura y por los problemas de acceso al crédito de las empresas.
También tuvo un comportamiento algo menos negativo la inversión en construcción. Y se produjo un «freno» en el desplome de la compraventa de casas, lo que el Banco de España atribuye a una mejora de la accesibilidad para compra de vivienda por el ajuste de precios (un 12% ha caído de media el coste de las casas, según este organismo) y porque la caída de los tipos de interés ha reducido la carga financiera asociada a la adquisición de los inmuebles.
Las buenas noticias para la economía española llegan desde el exterior, lo que apuntala la tesis de que serán las economías de nuestro entorno las que arrastren a España en la salida de la recesión.
En concreto, el sector exterior realizó una aportación positiva de dos puntos para el crecimiento económico, si bien fue algo más moderada que en el periodo precedente.
Se produce una mejora en el saldo comercial con otros países gracias, según el Banco de España, a un contexto internacional menos desfavorable. No en vano, los grandes países europeos ya han dejado atrás una recesión que se sigue anquilosando en la economía española