LA BORDE DE LA MINISTRA MORDAZA: La Ministra se pone borde porque han tumbado su ley para el cierre de webs
LUIS MARTÍNEZ / PAULA JUAN
Madrid
Sinde amargada: 'Los artistas me han dejado sola'
Ángeles González-Sinde compareció ayer ante los medios de comunicación en la tradicional recepción (o copa) de Navidad. Lo hacía un día después de la tormenta en el Parlamento que tumbó la ley que luce su apellido y que, de haberse aprobado, permitiría cerrar, previa autorización judicial, webs que vulneren la Ley de Propiedad Intelectual. «Es un momento excitante el que estamos viviendo en este momento», dijo apenas entrar ante el primero de los foros improvisados. La cita, en la agenda desde hace más de una semana, arrancaba así con un guión muy diferente del imaginado por sus programadores: con morbo. Pero ella llegó, saludó y se reafirmó.

La ministra también se pronunció sobre el rechazo de la Ley Sinde en el Congreso este martes. «Uno nunca sabe cómo van a salir las votaciones, en eso consiste la democracia» a lo que añadió que «cada grupo político expresa sus convicciones y toma sus decisiones hasta el último momento». Si en algo se mostró clara fue en que «todos los partidos estaban de acuerdo en que hay que encontrar alguna solución a la compatibilidad de los derechos de todos en la red».
Así pues, tras dejar claro que ni por mientes piensa dimitir, la Ministra analizó la derrota de ayer con buen ánimo y gesto decidido. Eso sí, con ojeras. «Tenemos claro que éste es el camino», continuó sin, eso sí, ofrecer pistas de cuál será el próximo movimiento. Lo que sí dejó claro, sin embargo, es su decepción con el mundo de los artistas, con parte de él, con los que ayer callaron: «Pocos son los que han dicho algo y esta ley es para ellos, no para mí». Las palabras servían en realidad para subrayar la actitud de «los valientes». El mismo atributo que Alejandro Sanz echaba en falta ayer desde su twitter en la clase política. «Es admirable lo que ha hecho gente como Alejandro Sanz, Miguel Bosé o Álex de la Iglesia», comentó en referencia a la guerra de declaraciones, twitteos y canutazos que se vivieron en la balacera de la jornada de ayer. Los mentados salieron en defensa de la ley y se expusieron a cuerpo limpio a la retahíla de comentarios y contestaciones de rigor. ¿Y los otros? «Especialmente valiente ha sido Álex que, con una película en cartel y con el riesgo que eso supone, no dejó de salir en los medios». Y añadió para que todo quedase claro: «En Inglaterra, por ejemplo, si sale Lily Allen a protestar contra la piratería, los jóvenes le escuchan. Eso no ha ocurrido aquí. Es necesario que salgan más creadores a protestar».
¿Y no comparten acaso algo de culpa los que se niegan a adaptarse a la situación cambiante que ya, y para siempre, ofrece internet? «No. El camino es el contrario. Primero hay que crear las condiciones para que sea rentable montar un negocio. No se puede pedir a El Corte Inglés que abra una sede en el Oeste». El Oeste, entiéndase, es internet. Y dicho lo cual, se despidió. «Me voy a Ciudad Real que es una maravilla y tranquilo». Allí le espera una biblioteca por inaugurar.
OORBYT.es
>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el análisis de Luis Martínez sobre Ángeles González-Sinde.
Ángeles González-Sinde compareció con un mensaje: no cejar. Eso sí, se quejó de su soledad, admitiendo que únicamente la apoyan tres creadores. «¿Dónde hay alguien aquí que proteste contra la piratería como ha hecho Lily Allen?». Todo un signo de su amargura.Sigue en pág. 56
Detenidos dos 'piratas' del cine
La Policía Nacional detuvo ayer a dos propietarios de web de descargas de estrenos cinematográficos que dirigían los principales grupos de 'screeners' -personas que graban en cines las películas- de Andalucía y la Comunidad Valenciana, y que podrían haber copiado este año más de 100 películas, informa Efe.
Durante la operación, según confirmó la Policía, fueron arrestados también dos 'screeners' que, en horarios de baja afluencia de público, realizaban las grabaciones en alta definición con los soportes adecuados para fijarlas y obtener imágenes, o bien de grabadoras de audio también en la misma calidad. Las grabaciones eran montadas y subidas a seis sitios 'web' por los detenidos en cuestión de horas.
DARÍO PRIETO / Madrid
SGAE contraataca... y es atacada de nuevo
El presidente del Consejo de Dirección de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) remitió ayer una circular a los socios de la entidad en la que los animaba a ser beligerantes contra la piratería en internet. «No nos debe coger por sorpresa que, una vez más, haya que luchar por nuestros derechos y, desde luego, no será esta la última ni la más dura de las batallas. Pero, como hombres y mujeres de la cultura, la respuesta ha de ser meditada, diseñada y, sobre todo, inteligente y ponderada», arranca la arenga.
«Si has leído hasta aquí», interpela Bautista al socio, «es que entiendes el desafío y estás dispuesto a salir del cómodo anonimato o del silencio de los corderos. Piensa y plantea, comprométete con el resto de compañeros y compañeras, pide explicaciones serenas y respetuosas, pero firmes y argumentadas, de por qué nos quieren privar de unos derechos que están siendo reconocidos en la mayoría de países de nuestro entorno, convirtiendo a España y a los españoles en una anomalía inexplicable».
Y plantea medidas de actuaciones: «Escribe a políticos y medios de comunicación, manifiéstate en las redes sociales, comparte con amig@s y colegas esta frustración de sentirnos ciudadanos de segunda, privados de los mismos derechos que disfrutan los trabajadores manuales o los profesionales liberales».
Poco después de la remisión de la misiva, las páginas web de la SGAE (www.sgae.es) y del Ministerio de Cultura (www.mcu.es) se caían, supuestamente, por un ciberataque de los opositores a la Ley Sinde.
De forma paralela, la Coalición de Creadores envió un comunicado en el que confirmaba lo que anunció el lunes si se caía la Ley Sinde: «La Coalición trabajará con las oportunas instancias europeas para conseguir la armonización de la lucha contra la piratería en internet, en línea con la adoptada en países de otros estados miembros».
Los afectados por la piratería dan la cara tras el primer escollo para la 'Ley Sinde'
>Álex de la Iglesia
El realizador y presidente de la Academia de Cine se muestra intranquilo ante «la falta de acción». «Me preocupa que no se haga nada cuando se comete un delito», afirma. «Muchos políticos no la entendían y les daba miedo discutirla. Yo les insistí: 'haced enmiendas, discutidlo, que la ley se adapte a internet'». El problema, en su opinión, es que se intenta enemistar «a los creadores con los internautras y nunca ha habido tal enfrentamiento. Yo soy internauta (ha estado twiteando todo lo relacionado con la nueva ley) y he cambiado de opinión, porque hay gente con la que se puede hablar. Lo terrible es que los políticos no sepan hacer política, llegar a un acuerdo y ceder».
>José Luis Carrera Peláez
El presidente de la Asociación Española de Videoclubs (AEVIDEO) estaba «convencido de que salía adelante porque nos habíamos reunido con los principales grupos políticos». Añade que «los internautas, solo quieren películas gratis». Y se pregunta: «¿A quién queremos parecernos a China o a Alemania? Parece ser que a China, que son piratas. En Alemania, con una ley mucho más dura, ha crecido el mercado de alquiler físico y online, creando puestos de trabajo».
>Daniel Diges
El cantante se muestra «muy enfadado» con las descargas ilegales. «Es un robo a mano armada a la música, a los músicos y a los compositores». «Las páginas de música gratis deberían estar prohibidas porque nos están quitando dinero a los artistas y cada día es más difícil vivir de esta actividad». «Una cosa es pagar por un servicio [como el streaming] y otra grabarte canciones en un CD para el coche». «La música tiene que existir pero hay que alimentar a esas personas».
>Eduardo Campoy
«Me parece un auténtico desastre. Con ello, los parlamentarios han perdido una oportunidad de regular la sociedad de la información. Es absurdo que se permita el robo de la propiedad intelectual, ya que no hay ni un político ni un ciudadano que esté a favor de que no se pague por ella», afirma el productor cinematográfico, en declaraciones recogidas por Jessica Nieto.
>Manuel Vilas
«Todo el mundo quiere cosas gratis y quiere forrarse. Es el problema fundamental. Imagino que la 'Ley Sinde' debería ajustar estos dos deseos, hacerlos viables, simultanearlos. En España cabe recordar que tenemos una asignatura pendiente: hacer respetar la cultura. El único respeto posible pasa por pagar la cultura. Pero no a multinacionales sino a quien la hace», sentencia el poeta.
>Antonio Guisasola
Al presidente de la Asociación de Productores de Música de España (Promusicae) la ley le parecía «un poco corta porque se concentra en la piratería comercial pero se olvida de la conciencia de los usuarios». «Había un cierto acuerdo entre partidos y, por causas partidistas, parece que no han sido capaces de mirar el fondo del asunto».
>Carlos Sánchez Almeida
El abogado habla de las formas de financiación. «No descarto ninguna. He defendido, incluso, la necesidad de imponer a las operadoras de telecomunicaciones que contribuyan al mantenimiento de la creación. Esa contribución no debe ser atribuida a los usuarios, sino con un impuesto a favor de la creación que deberían responder con sus beneficios las operadoras».
LUIS ÁNGEL SANZ / Madrid
El PP exigió la retirada del canon e impidió el acuerdo
El Gobierno y el Grupo Socialista intentaron hasta el último momento salvar la Ley Sinde del descalabro. Más que la ministra de Cultura, la batuta la llevó el titular de Presidencia, Ramón Jáuregui. El ministro habló sobre las 17.00 horas con el portavoz adjunto del Grupo Popular, José Luis Ayllón, y le transmitió la intención del PSOE de negociar las enmiendas del PP, aunque faltaban muy pocas horas para la votación. Tras la ruptura de las negociaciones con el PNV y CiU, el principal partido de la oposición se convertía en la única opción para aprobar la ley.
En la misma negociación se implicaron después el portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, la del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, y el diputado popular José María Lassalle. El PP planteó al Ejecutivo dos asuntos que considera «clave»: la autorización judicial como última instancia para cerrar las páginas web y eliminar el canon. «Nuestra propuesta es un modelo completo», explicaron ayer a este diario fuentes de la dirección del Grupo, «por eso era imprescindible eliminar una figura pseudoretributiva como el canon, además de introducir seguridad jurídica para no dar al Ministerio de Cultura la potestad de cerrar páginas».
Los socialistas podían aceptar la autorización judicial, como confirmaron fuentes parlamentarias, aunque entienden que la ley quedaba entonces desvirtuada por la complejidad de cerrar los sitios que promuevan descargas ilegales.
Lo que sí rechazaron es vincular las descargas y el canon, ya que el PSOE los considera asuntos diferentes. Aún así, propuso al PP una enmienda que incluía el estudio de la eliminación de esa tasa que los populares no aceptaron «abstracta y carente de compromiso».
El PSOE, según fuentes socialistas, terminó aceptando casi todo lo que proponía el PP, salvo la eliminación del canon. Con lo que el acuerdo fue imposible y la negociación se rompió ya entrada la noche.
Sin embargo, ayer hubo voces dentro del PP que criticaron que la dirección del Grupo Parlamentario no haya sido capaz de llegar a un acuerdo con el Ejecutivo para perseguir las descargas, ya que los populares están absolutamente en contra de esta actividad ilegal. Sin embargo, ninguna trascendió en público.
Ahora, el PSOE dispone de dos meses para retomar la negociación con CiU y PNV y aprobar el texto en el Senado. Sin embargo, en la Cámara Alta, la mayoría socialista es más exigua que en el Congreso, con lo que los socialistas tendrían que cerrar allí un pacto a varias bandas, con CiU, PNV y CC como mínimo, para que su reforma salga adelante.
El portavoz del PP, Esteban González Pons, exigió ayer la dimisión de la ministra, Ángeles González-Sinde, por «el fracaso» de su ley. «Ese fracaso es la constatación», dijo contundente, «de que la ministra no sirve para nada».
González-Sinde se negó posteriormente a hacerlo y, contrariada con el periodista que le preguntó, le contestó muy molesta: «No, no he pensado en dimitir, ¿y usted?» La ministra aseguró que en las próximas semanas trabajará para buscar un modelo «satisfactorio para todos».





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