FIRMAS: Federico Jiménez Losantos, Raúl del Pozo, Carmen Rigalt Santiago González, Erasmo, Pedro G Cuartango, L A Villena
Día de la Matonería
F. Jiménez Losantos
Publicado el Miércoles, 29 de septiembre de 2010
Hoy es el Día de la Matonería, la jornada en que bandas organizadas de sindicalistas violentos, organizadas y pagadas por el Gobierno, impedirán a los ciudadanos ejercitar su libertad de trabajar o no trabajar, buscar o no buscar empleo, tomar o no tomar el tren, el autobús o el Metro, decidir libremente si van al sitio al que quieren ir o si no quieren ir a ningún sitio.
"Hoy los jenízaros de la silicona, los piquetes de fusilamiento laboral, dirán que la calle es suya"
Hoy es el día en el que el Poder supuestamente legítimo, que se deslegitima por despótico, va a renunciar a proteger las libertades de unos ciudadanos a los que esquilma fiscalmente, a fin de que sus matones sindicales les recuerden que hay algo peor que no poder pagarte un buen hospital: que te hospitalicen por intentar pagártelo. Hoy, los jenízaros de la silicona, los piquetes de fusilamiento laboral, las hordas organizadas de amigos del Gobierno le recordarán a la media España que no vota a la Izquierda que la calle es suya.
No lo era del todo cuando Fraga presumía, es decir, exageraba, sobre el presunto control policial. Lo es ahora, cuando la policía actúa como al final del franquismo: se retira o la retiran para que actúen los matones del régimen contra los disconformes, y reaparece si alguien reacciona, no sea que aporreen a la Banda de la Porra.
En aquellos años del tardofranquismo, la represión actuaba a tres niveles: la Policía, la Brigada Político-Social o policía política y los llamados Guerrilleros de Cristo Rey. Digo llamados porque a veces eran policías de paisano o sociales que veían más eficaz presentar ante la masa como pelea de extremistas lo que no era sino rebelión contra el Régimen y represión del Régimen contra los rebelados. El protocolo de actuación, insisto, era siempre idéntico: la BPS sabía dónde se iba a producir una algarada o salto y en ese lugar, por lo común una esquina, se presentaban la Policía o los Guerrilleros, según conviniera a la eficacia represiva.
En la calle, los militantes de extrema derecha sorprendían a los militantes de extrema izquierda (no encontré nunca a un militante de extremo centro) y los apaleaban. Si los izquierdistas resistían y contraatacaban, los ultraderechistas huían y en el camino de los subversivos aparecía la policía de verdad, que los ponía en fuga. Hoy, los policías de Rubalcaba no aparecerán para proteger las libertades sino a los matones de ZP. Ah, y el Rey se declara neutral entre los matones y sus víctimas. Como entonces.
Hoy es el día
Raúl del Pozo
Publicado el Miércoles, 29 de septiembre de 2010
"No salimos para empatar el partido sino para ganarlo", dicen los dirigentes de la huelga general, Toxo y Méndez. Y añaden: a pesar de que están amenazando a los trabajadores con el despido, la huelga triunfará. No estoy tan seguro, no hay ambiente. No atruena la razón en marcha como en la estrofa de La Internacional. Hoy los esquiroles no son pandillas de lúmpenes en camionetas o gorilas con bates de béisbol sino rompehuelgas ideológicos. Si triunfara la huelga sería la suya una proeza inverosímil en medio de la ascensión irresistible de un fascismo sonriente.
Llega en un instante histórico en el que el calcetín de la Revolución Industrial se vuelve del revés. La economía está acabando con la política: ya no mandan los parlamentos ni los diputados, sino una alianza de bancos mundiales, centrales, agencias de rating y bolsas de valores. El despotismo de los mercados, después de la recesión, lleva al movimiento obrero a una derrota histórica. La Europa del Estado del Bienestar está en decadencia luego de alcanzar el apogeo de la democracia, los derechos humanos, el confort; como profetizaron los europesimistas, Europa se encamina hacia su ruina.
Es imposible que triunfe totalmente esta huelga, aunque sea en legítima defensa, cuando ya se oye el tintineo de las cucharillas del Tea Party, cuando ya apenas quedan gobiernos socialdemócratas ni en Suecia. La gente ha empezado a odiar a los sindicatos, a los impuestos, a los progres, a los progresistas, y ha presenciado cómo el socialismo español se ha ahorcado en vivo y en directo con el cable de su correa de transmisión. Como cuando el 29, el pulso se les ha parado en la Bolsa, pero ya no hay como entonces poetas de biberón que cantaban: "Un fantasma recorre Europa y el mundo. Nosotros le llamamos camarada".
Este miércoles mucha gente se quedará sobando en la mermelada comunicativa del fútbol y la telebasura, los dos alimentos espirituales de las nuevas masas. No sé quién dijo que imaginar que algún día habría tantos lectores de Mallarmé como aficionados al fútbol era una ingenuidad. Tenía razón: la carne y el futuro son tristes. Ya no hay élites ni clérigos de la cultura. Eso es lo único bueno. Como escribe Miguel Roig en el libro Belén Esteban y la fábrica de porcelana, la heroína es hoy un personaje de la irrealidad del antiguo barrio proletario que rompe el mutismo social y se expresa en nombre de todos aquellos que no se sienten representados.
En el programa se come y se bebe como en un cuento de hadas trash. La cenicienta del siglo XXI apuntando hacia la cámara tiene acceso a la gloria, según el baremo que instaló Andy Warhol.
Madrid, capital de la gloria
Santiago González
Publicado el Miércoles, 29 de septiembre de 2010
La huelga general se ventila en la batalla de Madrid, como siempre; Madrid, capital de la gloria, en palabras de Alberti; rompeolas de todas las Españas, en las de Machado, que las luchas sindicales tienen su fundamento estético, a pesar de los vídeos de Chiquilicuatre. Los sindicatos avanzaban hacia el Palacio de Invierno con zapatillas de ballet, como pisando huevos, y hete aquí que la presidenta de la Comunidad se les apareció vestida de zarina para anunciar un casus belli en forma de servicios mínimos. No llegarán Méndez y Fernández a dirigirle los terribles versos del poeta de El Puerto contra su propia hermana: "Suponte tú que un día amanecen las calles rojas de banderas / y la Internacional remonta los palacios, / sube las escaleras de los templos, / donde te encuentras tú, / contraria, / frente a mí, / ciega, / obstinada, / postrada a los pies de Jesús Sacramentado", pero les ha venido muy bien.
Los sindicatos no están para abstracciones y la huelga necesitaba encarnadura. Les faltaba el enemigo de clase y era evidente que el hombre de Rodiezmo no daba la imagen. Rajoy podría haber sido el villano, como en los tiempos del proceso de paz, y el par sindical haber repetido la conseja que corrió por internet en aquella legislatura: "Si me engañas una vez, la culpa es tuya; si me engañas dos veces, la culpa es mía. Si me engañas tres veces, la culpa es del PP". Pero Rajoy ha aprendido a ponerse de perfil egipcio y se deja mecer por las encuestas, convertido en un blanco móvil imposible de acertar. Y en esto llegó Esperanza. La huelga será, pues, contra Esperanza Aguirre y su éxito o su fracaso se decidirá en Madrid.
Hay que tener en cuenta que, una vez constatado que Méndez no es Alberti, las querellas fratricidas son mal trago. Lo pasó también Arzalluz cuando el PNV convocó su primera manifestación contra ETA el 25 de octubre de 1978. En un mitin en Tafalla lo dijo así:"La manifestación no es contra ETA [...]. Madrid sólo entiende un lenguaje, el de la fuerza. La manifestación es para pararle los pies a Madrid".
Hay que pararle los pies a Madrid, "por las buenas o por las malas". Rubalcaba debería garantizar el derecho de los trabajadores a hacer huelga o trabajar, según su voluntad. Si no sabe cómo, puede preguntarle a su colega vasco, Rodolfo Ares, que a las dos semanas de jurar el cargo aguantó una huelga general declarada por ELA y LAB. ETB transmitió unas imágenes muy pedagógicas: un piquete informativo en la planta baja de El Corte Inglés de Bilbao. Detrás, dos ertzainas que oyeron a los piqueteros informar a los dependientes sobre la huelga e invitarles a sumarse a ella. A continuación, les acompañaron hasta la calle. No es difícil, pero no sé si Rubalcaba tendrá mucho interés en limitar la acción de los piquetes en una huelga contra la política económica de Esperanza Aguirre.
Ahora toca trabajar
Pedro G. Cuartango
Publicado el Miércoles, 29 de septiembre de 2010
Me parece injusta la campaña de demonización que han sufrido los sindicatos en estos últimos meses. Las centrales sindicales juegan un papel fundamental de contrapeso en una economía de mercado, en la que los gobiernos, las patronales y los representantes de los trabajadores mantienen un equilibrio inestable.
Es cierto que la representación se ha profesionalizado y que los líderes obreros ya no tienen nada que ver con gentes como Redondo y Camacho, que compatibilizaban su trabajo con la actividad sindical. Pero también los dirigentes políticos se han convertido en profesionales de los aparatos de los partidos y nadie dice ni una palabra.
Aun con todos los errores que hayan podido cometer, los sindicatos se han comportado de forma razonable y han contribuido al crecimiento económico que se ha producido en España desde la Transición. Tuvieron grandeza de miras al firmar los Pactos de La Moncloa en 1978 y luego han llegado a importantes acuerdos con todos los gobiernos democráticos, incluyendo varias reformas laborales. Por eso no se merecen las descalificaciones ni son justas las campañas de desprestigio personal que están sufriendo Méndez y Toxo.
Recuerdo perfectamente la huelga de 1988 contra Felipe González en la que UGT y CCOO pararon el país. Yo salí a la calle como periodista de Diario 16 para hacer un reportaje y recuerdo que no había nadie y todo estaba cerrado. Aquella huelga estaba más que justificada en la llamada España del pelotazo, cuando Solchaga decía que este era el país donde uno podía hacerse millonario más rápidamente.
Pero tengo muchas más dudas sobre la convocatoria de hoy porque España atraviesa la crisis más dramática de su último siglo, no sólo con cuatro millones y medio de parados sino además con un endeudamiento insoportable y una pérdida de competitividad que nos coloca en la cola de Europa. Estaría de acuerdo en hacer esta huelga si la rectificación de la política de Zapatero sirviera para mejorar las cosas. Pero desgraciadamente no creo que se pueda salir de esta crisis sin duros ajustes, sin esos sacrificios que los sindicatos se niegan a asumir porque consideran injustos. Un ejemplo: por muy impopular que sea el alargamiento de la vida laboral, resulta indispensable teniendo en cuenta el envejecimiento de la población española. Es una cuestión aritmética.
Otra cosa es de quién es la culpa, quién es el responsable de habernos llevado a esta situación. Yo creo que la desregulación de los mercados y la especulación financiera tienen mucho que ver ello. Pero esa no es la cuestión. Cuando uno se está ahogando en un río, no se pone a pensar en el desgraciado que le ha empujado al agua. Nada y trata de ganar la orilla. Eso es lo que nos toca ahora y, por ello, esta huelga me parece que sólo va a servir para empeorar un poco más nuestra situación.
Gafas
Erasmo
Publicado el Miércoles, 29 de septiembre de 2010
Desfile de justiciables: Caso Malaya. Todas/os con gafas de sol. Cual aquel spot inolvidable, vampiros al sol, inmunes al efecto exterminador de la luz por sus gafas (Ray Ban). O las de concha que popularizó Jack Nicholson, para los que ocultaban sus pupilas desbordadas: esnifaban hasta el tambor del detergente, las líneas discontinuas de las autovías. Mas, en Marbella: su comparecencia es síntesis y compendio para una fenomenología del antifaz: les aterra esa fotosíntesis mediática de la TV. Juez Torres: algo habrán hecho. (Costa del Sol).
El lujo cotidiano
Carmen Rigalt
Publicado el Miércoles, 29 de septiembre de 2010
Días atrás se inauguró en Madrid la nueva calle Serrano, símbolo de los primeros niños pijos y actual centro neurálgico de la milla de oro. Viene a ser lo mismo, pero con distinto nombre. De los antiguos pijos se decían cosas muy pintorescas, como que olían a volante y hablaban con una pelota de ping pong pegada al paladar. Qué cosas. Hoy oler a volante es una cutrez y hablar con una pelota pegada en el paladar, un dislate que sólo conduce al logopeda.
"Hoy oler a volante es una cutrez y hablar con una pelota pegada en el paladar, sólo conduce al logopeda"
Hubo un tiempo en que el lujo se asociaba a los palacios de las mil y una noches, a los mármoles y los oros despiadados. En cambio, ahora es algo que se sirve en las millas de oro con el logo de una marca famosa. Algo cotidiano, como unos zapatos o unas gafas de sol. Algo valorable, eso sí; no en vano lleva una etiqueta en la que figura el precio. Ese lujo tiene a veces apariencia desgastada, tirando a grunge, lo que en moda ha dado en llamarse trapillo. Y es que la estética también vive de excentricidades. Un trapo de lujo suele ser más caro que una prenda lustrosa.
De vez en cuando el lujo sirve como arma arrojadiza para desprestigiar a gentes de izquierdas. El truco es recurrente. Se le coloca el calificcativo de lujosa a cualquier cosa que posean (una vivienda, un coche), y que corra la bola. Unos días antes de la huelga, a Fernández Toxo y a Cándido Méndez quisieron sacarles los colores con veleidades caras. En el caso de Toxo, la veleidad era un crucero, y en el de Méndez, un par de restaurantes de cinco tenedores. Quien elevó estas anécdotas a categoría ideológica sufría sin duda una calentura mental. Hoy los cruceros son las vacaciones preferidas de las clases medias. El all included seduce a todo el mundo, incluido Toxo, caso de que la información fuera cierta. A Cándido Méndez lo señalaron por haber comido en algún restaurante muy fino. Él lo desmintió, pero si no hubiera sido así cabría preguntarse: ¿acaso es delito?
También publicaron que la ministra Chacón posee una vivienda de lujo en el Caribe. No osaron decir un palacete porque la casa -de la que se adjuntaba foto- parecía un bungalow-choza, con tejado de palma y aspecto coqueto, abarcable. Tengo un pálpito: seguro que el instigador de la malicia anunció pisos en las vallas de los extrarradios durante el tardofranquismo, cuando la palabra lujo era el gran camelo publicitario. Si un baño estaba alicatado hasta el techo, la vivienda ya era de lujo. Hoy estas cosas no son simples errores. Son mala fe, que es peor
Fina y 'La Cuba secreta'
Luis A. de Villena
Publicado el Miércoles, 29 de septiembre de 2010
Fina García Marruz (La Habana, 1923) fue y sigue siendo una de las poetas o poetisas más secretas, más íntimas de Cuba, además de (si no me equivoco) la decana ahora mismo de sus letras vivas, tras la muerte -hace casi un año, en España la noticia pasó bastante desapercibida- de su marido y compañero Cintio Vitier. Las veces que fui a Cuba nunca vi a Fina, aunque sí llegué a ver a Dulce María Loynaz, tan viejita. Amigos o cercanos te traían recuerdos en conferencias o lecturas (Antón Arrufat, Rafael Alcides, César López): Fina te envía muchos saludos, siente no poder venir. Fina. Sobraba decir los apellidos...
Fue la única mujer del mítico grupo poético de la revista Orígenes, el de Lezama Lima, Gastón Baquero, Eliseo Diego, el padre Gaztelu, el propio Vitier, ese grupo de poetas y ensayistas (el ensayo cuenta mucho también entre los origenistas) al que María Zambrano, cuando vivía en Cuba, llamó en un texto La Cuba secreta. Como el texto es de 1948, todavía el título podía aludir a que se trataba de una gran riqueza conocida de pocos. Pero iba más lejos porque los poetas de Orígenes, empezando por el propio Lezama o siguiendo por Virgilio Piñera, siendo la gran modernidad de Cuba, han tenido siempre -incluso en sus biografías- algo de secreto. Que en cierto modo llega al máximo en Fina García Marruz, cuya obra sólo ahora (alrededor de sus 87 años) va declarándose, con el premio Pablo Neruda que recibió en Chile hace dos años, o con la amplia antología que aquí acaba de publicar Pre-Textos, El instante raro, muy bien seleccionada y prologada por Milena Rodríguez Gutiérrez.
Fina García Marruz publicó sus primeros textos en los inicios de los años 40, pero su primer gran libro será Las miradas perdidas (1951), que es con el que se abre esta importante antología, que casi nos la muestra como lo que es, una ilustre desconocida. Una mujer frágil y hacia dentro, que ve salvación en la poesía, y que ha vivido y escrito -acaso protegida sin saberlo- por la religión, la pobreza y el desaliño, como señalan varios críticos. Religión porque como muchos origenistas se ha situado más que bajo ningún credo, bajo el hecho religioso en sí, del que puede formar parte la poesía ("Poesía, ven,/ refrescadero,/ única luz/ de mi juventud...").
En cuanto al "desaliño" no alude sólo a la fácil voluntad de ciertas rimas o a un idioma vuelto sensible y sensitivo -cerca JRJ- pero siempre sencillo, algo franciscano, pese al cultismo. En cuanto a la "pobreza" (no menos franciscana asimismo) es vivir con lo elemental, buscar el retiro interior -algo epicúreo al mismo tiempo- y no ansiar sino la propia iluminación de una palabra trascendente. Una poeta llena de misterio claro y extrema sensibilidad, a la que -inevitablemente, aunque siempre haya vivido allá- uno ubica mal en el clima del castrismo, sobre todo en sus años más duros. Como se ubicaba mal Lezama, aunque nunca quisiera dejar su cubanía.
Demos la bienvenida a Fina (ahora soy yo quien le envía saludos). Gastón Baquero, uno de los primeros exilados por Castro, hablaba bien de su misterio, de sus poemas iluminados de hondura. Y aunque como decía Zambrano, "los misterios verdaderos no consienten en ser desvelados", el lector tiene en El instante raro la singularidad de descubrir en esta mujer lúcida y anciana a una poeta absulutamente verídica. Bienvenida
Etiquetas: Firmas







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