PITORREO DE MARRUECOS: La crisis con Rabat pertenece ya "al pasado"/ Al PSOE no le urge explicar lo ocurrido


MANUEL SÁNCHEZ / Madrid
Al PSOE no le urge explicar qué ha ocurrido en Melilla
La Diputación Permanente del Congreso volvió a servir, un verano más, para un desahogo de la oposición justificado con una batería de peticiones de comparecencias antes de que empiece el periodo ordinario de sesiones, y el rechazo del grupo mayoritario de la Cámara Baja de casi todas ellas.
Así, no comparecerá la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, para aclarar en sede parlamentaria si subirán o no los impuestos. Tampoco lo hará el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, para explicar los múltiples incidentes con la Guardia Civil en Gibraltar ni la situación económica y social de las poblaciones cercanas. Y, en opinión del PSOE, ni siquiera urge que el propio Moratinos y el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, acudan al Congreso para informar de los incidentes ocurridos en los últimos días en Melilla.
Este último punto fue el más polémico de la Diputación Permanente e hizo intervenir a los dos portavoces de los grupos mayoritarios de forma contundente.
Soraya Sáenz de Santamaría, por el PP, aseguró que el Gobierno ha perdido «el sentido de Estado».
Así, recordó que se ha cuestionado la españolidad de Ceuta y Melilla; que ha habido ataques a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y vejaciones a las mujeres; que se ha bloqueado la frontera, «y las únicas palabras gruesas de este Gobierno son contra el PP por recordar que Ceuta y Melilla son ciudades españolas».
Alonso, tras censurar las visitas de José María Aznar y Esteban González Pons a la zona, acusó a los populares de ser «irresponsables y desleales con la política exterior del Gobierno de España», y les instó a que, al menos una vez, «dejen de boicotear» al Ejecutivo.
Hay que decir que el PSOE tuvo el apoyo de los nacionalistas vascos y catalanes, y de los grupos de izquierda, que coincidieron en gran medida con los argumentos expresados por Alonso.
Para que la oposición no se fuera descontenta, se acordó la comparecencia urgente de José Blanco para explicar el rescate de las infraestructuras paralizadas. Eso sí, acudirá a petición propia.
ERENA CALVO / Rabat
La crisis con Rabat, «en el pasado»
Especial para EL MUNDO
Crimen organizado, narcotráfico y terrorismo. Fueron los tres ejes centrales de la reunión que mantuvieron los ministros del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, y marroquí, Taieb Cherqaoui, ayer por la mañana en Rabat. Así lo declaró por la tarde Rubalcaba en la embajada de España en Marruecos al cancelarse, «por motivos de agenda», la rueda de prensa conjunta prevista para después del encuentro.
No hubo referencias a Melilla y, tras ser interpelado por la prensa, Rubalcaba aseguró que «son cosas del pasado». También el ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, decía días atrás que no podía hablarse de crisis.
Sin embargo, Rubalcaba fue recibido ayer por Mohamed VI, escenificando el final de la crisis. El gesto demuestra, según analistas políticos, el alcance de las tensiones entre ambos países en las últimas semanas.
Según afirmó Rubalcaba, el monarca alauí mandó un mensaje de «amistad» y «cariño» al Rey Juan Carlos y otro al Gobierno y al pueblo español: su «voluntad de reforzar la cooperación policial».
En el comunicado conjunto que enviaron ayer los dos ministerios de Interior tras la reunión de sus titulares se insistía, como es habitual en las visitas de España a Marruecos, en «la calidad excepcional de la cooperación» entre ambos departamentos y «las profundas relaciones que mantienen los gobiernos de los dos países y las dos poblaciones».
Sólo unas semanas antes, sin embargo, el Ministerio de Exteriores marroquí emitía cuatro comunicados de denuncia por las presuntas agresiones de agentes de la Policía Nacional a ciudadanos marroquíes en la frontera con Melilla, a la que calificaban de «ciudad ocupada».
Activistas marroquíes, además, organizaron durante las dos últimas semanas bloqueos de alimentos y materiales de construcción a Melilla como señal de protesta por los presuntos malos tratos de los agentes españoles.
Los mismos colectivos convirtieron en blanco de sus quejas a las mujeres de la Policía en Melilla, de las que decían que son las «más agresivas y problemáticas», y a las que trataron de humillar colgando en el paso fronterizo dos fotomontajes en los que aparecían en un vertedero y en una discoteca con las manos ensangrentadas.
Por otra parte, Rubalcaba dijo ayer que la reunión con su homólogo ha servido para acordar la creación de dos comisarías conjuntas en Algeciras (sur de España) y Tánger (norte de Marruecos) -un anuncio que el ministro español ya hizo en Rabat hace más de un año en otra de sus visitas-, además de establecer la celebración de una reunión anual entre los ministros del Interior, y otra de carácter semestral entre los jefes de la Policía de ambos países.
Avances, consideró Rubalcaba, que permitirán «que nuestras relaciones sean más fluidas» y se pueda repasar con cierta periodicidad las agendas conjuntas de ambos países. Para ello, se reactivará además el grupo mixto antidroga, «para establecer cuanto antes una estrategia de acción común».
«Lo que hemos hecho ha sido aprovechar estos incidentes, que los ha habido, para darlos por superados y reforzar nuestra cooperación», concluyó.
OORBYT.es
>Vea hoy en EL MUNDO en Orbyt el análisis de Erena Calvo.





Links to this post:
Crear un enlace
Home