MENTIRAS IN-SOSTENIBLES sobre LA SOSTENIBILIDAD: Varapalo al cambio climático/ Varapalo al coche "léctrico" y empujón al coche a diésel

CARLOS FRESNEDA / Nueva York
Varapalo a los expertos climáticos de la ONU
Corresponsal
Una comisión internacional de científicos ha recomendado la revisión a fondo del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) y ha reclamado al organismo de la ONU que se abstenga de «tomar posiciones políticas» y de hacer previsiones mientras no tenga una «sólida evidencia» .
El director del IPCC Rajendra Pachauri -tocado por el escándalo del Climategate y por imprecisiones como la desaparición de los glaciares del Himalaya en el 2035- acató las conclusiones y puso su cargo a disposición de los estados miembros del panel. Pachauri reiteró sin embargo su disposición inicial a seguir en su puesto y poner en marcha todos los cambios recomendados por el así llamado Consejo Interacadémico (IAC, por sus siglas en inglés).
Los científicos han recomendado que, en aras de la independencia y la credibilidad del IPCC, su director desempeñe el cargo por un solo mandato de seis años (Pachauri revalidó su puesto en el 2008, un año después de compartir el Premio Nobel de la Paz con el ex presidente de EEUU Al Gore).
El IAC aconseja cambios notables en el organismo, como la creación de un comité ejecutivo integrado por científicos externos al panel y que puedan corroborar sus conclusiones. Los expertos recomiendan también la renuncia expresa en futuros informes al uso de «literatura gris» (datos no avalados por otros científicos o no publicados en revistas científicas).
«En general, y a nuestro juicio, el proceso de evaluación del IPCC ha sido un éxito y ha hecho un servicio a la sociedad», aseguró Harold Shapiro, profesor de Princeton y portavoz del IAC, durante la presentación de sus conclusiones en la sede de la ONU en Nueva York.
«Aun así, uno de los informes elaborados por un grupo de trabajo contiene conclusiones en las que ha habido una alto grado de confianza con muy poca evidencia», advirtió Shapiro. El informe en cuestión, contenido en el informe del IPCC del 2007, pronosticaba la desaparición de los glaciares del Himalaya en el año 2035.
La arriesgada previsión se basaba casi exclusivamente en el testimonio del glaciólogo indio Syed Hasnain, que ha admitido no tener datos que avalen su tesis. El propio IPCC rectificó meses después y reconoció que la previsión se hizo a partir de datos «pobremente contrastados».
La comisión de científicos pide a los miembros del IPCC que se abstengan expresamente de hacer política. «Tomar posiciones políticas sólo puede herir la credibilidad del IPCC», concluye el informe de la comisión de científicos. «Las probabilidades cualitativas sólo deberían ser usadas para describir la posibilidad de un resultado bien definido sólo cuando existe suficiente evidencia».
El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, que decidió dar máxima prioridad al cambio climático durante su mandato, admitió ayer como «correctas» las conclusiones del Consejo Interacadémico (compuesto por un grupo de científicos norteamericanos, británicos, holandeses y de otros países).
Ki-Moon siguió sin embargo respaldando a Rajendra Pachauri frente a la avalancha de críticas, agradeció su labor para concienciar al mundo sobre los riesgos del cambio climático y recalcó la complejidad de un trabajo como el del IV informe de Evaluación del IPCC, contenido en 3.000 páginas y a partir de 10.000 informes científicos.
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SERGIO PICCIONE / Berlín
Mazda aparca el coche eléctrico y centra su apuesta en el diésel
Enviado especial
En plena época de «lo eléctrico es bello», una marca -la japonesa Mazda- rompe con el clamor general y hace una apuesta pública por los motores diésel.
El protagonista del anuncio es Seita Kanai, vicepresidente responsable de I+D quien, en el curso de un seminario en Berlín, explicó que tras analizar los mercados internacionales, han decidido dejar en punto muerto el desarrollo de eléctricos e invertir en el diésel.
«La mayoría de los fabricantes está invirtiendo fuerte en ellos, pero nosotros, que somos relativamente pequeños, no vemos que se den las condiciones para que los eléctricos, cuya tecnología conocemos, tengan una oportunidad. En los albores del lanzamiento de los primeros, no existe la infraestructura de recarga necesaria y, sobre todo, no son económicamente asumibles por el gran público. Es una tecnología empujada por los políticos y que muchas marcas abrazan como un argumento de marketing. Yo diría que se está engañando a la gente», precisó.
Por otro lado, señaló que «incluso los más optimistas no esperan que, en 2015, las matriculaciones de eléctricos vayan a ser muy superiores al 10% del total. Luego quedaría entre un 80% y un 90% de gente que va a seguir comprando modelos con motor de combustión interna y es a los que nos vamos a dedicar».
Como buen ingeniero japonés, Kanai es consciente que los modelos que lancen deben estar en los que menos consuman y emitan y los que mayor seguridad ofrezcan a sus usuarios. «Y todo, manteniendo ese espíritu deportivo no exento de un toque de confort que siempre ha caracterizado a nuestros coches».
Por eso, desde 2007 han trabajado en una familia de motores llamada Sky (cielo) y que debe ser el alma de una nueva generación de modelos que hasta 2015 -2016 en Europa- reemplazará la gama actual. Son motores gasolina y diésel, aunque estos últimos atraen la atención a corto y medio plazo ya que quieren introducirlos en Japón y Norteamérica, poco sensibles a esta tecnología o, en el segundo mercado, completamente cerrado a ella.
El ejemplo de Europa
«En Japón permanece la idea del diésel poco potente, ruidoso, con enormes vibraciones, que emite mucho humo y es muy contaminante, pero autoridades y usuario están viendo como en Europa hay diésel limpios. Vamos a intentarlo. Quien viaja grandes distancias apreciará nuestro diésel», dice Kanai.
De lo que sí ha tenido buen cuidado es de hacer un motor satisfactorio en prestaciones, consumo y emisiones. Aunque no fueron muy explícitos al respecto, el nuevo motor es un turbodiésel de cuatro cilindros y dos litros, realizado en aluminio (lo que ahorra unos 25 kilos). Tendría entre 170 y 180 caballos y emisiones de CO2 de unos 105 gramos por kilómetro. Además, este bloque tendrá una segunda variante de 1,6 litros y en cada cilindrada habrá al menos dos niveles de potencia.
Aparte, cumple con la futura normativa sobre emisiones Euro VI y no necesita de catalizadores para lograr un bajo nivel de emisiones de óxido nitroso (NOx), un gas auténticamente nocivo.
De hecho, se podría decir que Mazda ha reinventado el diésel ya que si éste siempre ha trabajado con alta compresión, sus técnicos la han reducido un 30% para lograr una mejor combustión y la ausencia casi total de los gases nocivos. Para eliminar las partículas, sí recurren a un pequeño filtro cerámico.
Completando este trabajo técnico y en coherencia con su intención de introducir el diésel en Japón y en EEUU, también han desarrollado una caja de cambios automática imprescindible en esos mercados.





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