GUARDIA CIVIL EN HUELGA: «La Guardia Civil está para multar, no para advertir», afirma Rubalcaba

C. U. / Madrid
«La Guardia Civil está para multar, no para advertir», afirma Rubalcaba
La protesta de bolis caídos que mantienen agentes de Tráfico desde comienzos de julio tiene cada vez más nervioso al ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. En vísperas de la Operación salida de agosto, Rubalcaba advirtió a los agentes que su «obligación» es imponer multas si detectan cualquier infracción cometida por los conductores en las carreteras.
Si hace un mes el ministro del Interior aseguró que no le constaba ninguna protesta por parte de los agentes de Tráfico, ayer dio indicios de estar más preocupado y admitió que la Guardia Civil está «estudiando la situación».
«La Guardia Civil tiene que cumplir las leyes y cuando un ciudadano se salta un stop, la Guardia Civil le tiene que multar. No basta con decirle que eso no se hace», advirtió Rubalcaba.
Las demandas de los agentes tienen su origen en las diferencias salariales con otros cuerpos de seguridad como la Policía nacional o las autonómicas. Además, el malestar se ha acentuado con las medidas de austeridad presupuestaria impuestas en la Dirección General de Tráfico (DGT), que han reducido los ingresos que perciben y priman el ahorro en gasolina, dietas y horas extra a la hora de controlar la circulación en las carreteras. La respuesta de los agentes ha sido la de mirar para otro lado o reprender verbalmente a los conductores cuando les sorprenden cometiendo infracciones «leves», según ha señalado la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).
Esta asociación difundió a comienzos de esta semana un baremo de puntos con el que se incentiva a los agentes. Según esta tabla, Tráfico prima la imposición de multas a conductores particulares y profesionales sobre otras intervenciones como el auxilio en carretera o la intervención en accidentes. «No vamos a recaudar los 430 millones de euros del año pasado. Se prima la recaudación sobre el servicio al ciudadano», señaló ayer un representante de la asociación. Según la AUGC, las protestas han provocado una caída del 90% en el número de sanciones que habitualmente imponen los agentes de Tráfico. Esta magnitud supondría 120.000 sanciones menos, extremo que negó la DGT.
Interior tuvo así que responder a a denuncias de afán recaudatorio procedentes de agentes de la Guardia Civil en vez de los conductores, como es habitual. Rubalcaba negó de forma tajante que su departamento esté preocupado por el descenso de la recaudación a consecuencia de esa hipotética huelga de bolis caídos y destacó que lo que de verdad importa al Gobierno es la mejora de la seguridad vial y no las multas de tráfico.
Por su parte, el director de Tráfico, Pere Navarro, reconoció las dificultades que atraviesa su departamento e instó a la Guardia Civil «a remar en la misma dirección». Navarro pidió a los conductores atención especial a la carretera en los próximos días y subrayó la necesidad de evitar el alcohol al volante, especialmente entre los más jóvenes. A ellos les recomendó designar un conductor alternativo como mejor manera para evitar problemas en las noches de fiesta.
F. LÁZARO / Madrid
Rubalcaba dice que sí informa
No parece que las leves críticas que se escucharon desde las filas del PP contra su gestión de la política penitenciaria le sentaran bien. Ni las leves tienen un pase para el ministro del Interior, que, de nuevo, negó la mayor. «Nadie puede decir que no hemos suministrado información cuando se ha pedido».
Alfredo Pérez Rubalcaba asegura que sí informa al PP de sus gestiones en la lucha contra ETA. El ministro negó que no se estuviera dando información a los populares sobre el cambio de política penitenciaria con los presos etarras. La queja del PP no era global, no negaba que el ministro contara con ellos, sino que sólo les contaba vaguedades y generalidades mientras desde el Ministerio se ponían los cimientos del nuevo tratamiento penitenciario a los terroristas que cumplen condena en la prisión alavesa de Nanclares de Oca.
Tras presentar ahora el balance de lucha contra el crimen organizado del año pasado, el ministro aseguró que informa al Partido Popular verbalmente y por escrito, de forma «continuada», sobre la política penitenciaria en materia de terrorismo. Según su criterio, la finalidad de esta política es «acabar con ETA cumpliendo escrupulosamente la Ley».
Pese a que las críticas del PP han sido públicas, mostró su «sorpresa» ante la queja: «Hay cosas que me sorprenden muchísimo». Pese a ello, apostó por ser «precavido» y pedir «responsabilidad».
«Siempre he sido prudente, responsable y comedido, pero informar he informado y nadie puede imaginar que habiendo informado a medios de comunicación, no lo haya hecho con el PP», añadió. «Ha tenido información continuada con el nivel de detalle que hemos creído oportuno las dos partes. Cuando han pedido detalles se les han dado, faltaría más, a ellos y a cualquier otro partido que lo pida. Lo he hecho continuadamente, verbalmente y por escrito».





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