FIRMAS: Raúl del Pozo, Santiago Gonzalez, Erasmo, Rafael Martínez-Simancas, David Torres, John Müller, Julio Miravalls, Ana Romero, Ferrer Molina

EL RUIDO DE LA CALLE
Shakespeare
Raúl del Pozo
Publicado el Viernes, 30 de julio de 2010
La percha era el gancho donde se colgaban las armas. Después pasó a ser el lugar donde se colocaba la ropa. En el argot de los periodistas se denominó percha al colgadero de los artículos. El artículo ha de tener una percha; si no, es una paja mental. Hago este prologuillo para informarles de que nunca olvido que hay que tener coartada para escribir un artículo, lo mismo que para urdir un crimen.
Para mí es un placer escribir sobre Shakespeare, más que sobre Montilla o Laporta; además, hoy tengo coartada: se ha descubierto que el autor de 'Hamlet' era católico clandestino. Se firmó en el libro de los peregrinos de Roma como 'Guillermo de Stratford', traduciéndose al cristiano el nombre. Tal vez tomó los hábitos.
Una vez más se descubre que la historia es una sucesión errónea de datos, matanzas y creencias. Ahora resulta que Cervantes era erasmista, tirando a protestante y Shakespeare, criptocatólico. Sus vidas son tan paralelas y semejantes que a veces pienso si no serán el mismo. Los dos murieron el mismo día, los dos parece que iban a caballo y a vela, los dos fueron perseguidos, los dos destriparon la Edad Media.
Para referirme al bardo tengo más excusas: se está reconstruyendo 'El Globo', donde el autor tomaba cerveza en jarros de peltre y decía la frase más oportuna en la escena más dramática: «La férrea lengua de la medianoche ha dicho las doce».
Cuando Juan Ramón llegó a Buenos Aires se acercó a casa de Ramón y Ramón le gritó desde la escalera: «No subas Juan Ramón, que escribes Dios con minúscula». Para mí, que desde que leí 'Macbeth' tengo pesadillas, creo que las letras de Shakespeare debieran ser escritas con mayúscula. Descubrió en 33 obras, no 1.800 como Lope, que el poder es el crimen y que el populacho puede transformarse en vil chusma.
Tercera percha: reconstruyen 'The Globe', donde la representación acababa con todos los actores de rodillas rezando por la reina Elisabeth. Mi paisano Astrana Marín dice que sí es cierto que Guillermo fue ayudante de carnicero y furtivo, pero no el que pintan sujetando las bridas de los caballos.
Cuarta percha: en 'Shakespeare para ignorantes' se alerta a un público sin conocimientos previos de la obra del trágico. Como el cerebro es un palimpesto y cada nueva palabra es cubierta por la siguiente, borremos con las metáforas de Shakespeare las tonterías políticas que nos meten, en estas vísperas de vacaciones.
Última percha: un grupo de teatro de Kent ha llevado a cabo el experimento de someter a un grupo de vacas a las obras de Shakespeare para ver si producían el mismo efecto beneficioso que les había producido Mozart. Las vacas dieron más leche que nunca.
AJUSTE DE CUENTAS
Maniatados por la cadena agroalimentaria
John Müller
Publicado el Viernes, 30 de julio de 2010
Los agricultores volvieron a repartir gratis el fruto de su trabajo ayer en Madrid. Al igual que hace dos años, los productores se han puesto en campaña para denunciar «las grandes diferencias» entre el precio en origen y lo que paga el consumidor final: es decir, cómo la cadena de valor del sector agroalimentario básicamente sirve para maniatarlos.
Los agricultores han tenido éxito a la hora de sembrar esta idea entre los ciudadanos. Hace dos años, cuando los limones subieron un 64% en 12 meses y hubo fuertes alzas en precios de alimentos populares ya se abrió el debate sobre qué tramo de la cadena (productores, distribuidores mayoristas, minoristas, grandes superficies o comercio tradicional) se quedaba con la mejor parte. Hoy tenemos mejor información para discutir esto gracias a los estudios del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM). El Gobierno constató que ahí había un asunto explosivo y adoptó un enfoque técnico y exhaustivo, y es así como decidió estudiar con detalle la cadena de valor de los principales alimentos frescos.
Hoy somos el país que más datos tiene sobre la cadena de valor alimentaria
El resultado es que gracias al trabajo de la Subdirección General de Estructura Alimentaria que desempeña José Miguel Herrero, España es hoy el país del mundo que más conocimiento técnico posee sobre la cadena de valor. El miércoles, en un curso organizado en la Universidad Menéndez Pelayo por el Foro Interalimentario (que agrupa a algunos de los productores y distribuidores más importantes del país), Herrero anunció que ya se han publicado los informes de 18 productos. Un asistente apostilló: «Hoy conocemos el impacto que tiene en el precio de un pimiento hasta los decímetros cúbicos que ocupa en su almacenamiento».
Los estudios desmienten los mensajes de los agricultores y desmitifican la idea de que los hipermercados exprimen al máximo en la cesta de la compra y revelan que su beneficio en productos como los cítricos, la leche y el cordero oscila entre el 1,2% y el 3%. Los márgenes de las tiendas tradicionales suelen ser de hasta el 8% en casos como el del cordero.
¿Y cómo se explican las protestas de los productores? Básicamente porque los agricultores quieren recibir un mejor pago por sus productos. «Pero eso no tiene nada que ver con el funcionamiento de la cadena de valor. Los productores deberían separar sus demandas y no implicar a los demás», afirma Ignacio García Magarzo, director general de la Asociación de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados.
El sector agroalimentario en España ha mostrado una notable eficacia. Al consumidor le sorprendió gratamente la reducción de unos márgenes que antes no cuestionaba. Pero los problemas de los agricultores no vienen de aquí. Más pesan la fuerte atomización (un millón de explotaciones, más de 300.000 autónomos y 3.000 cooperativas son números que multiplican con creces a los de los países del norte de Europa) y la dificultad con la que incorporan valor añadido.
«Hoy nos pagan menos que lo que nos pagaban hace 10 años», se queja un productor. Lo mismo pueden decir Steve Jobs de Apple o el consejero delegado de IBM: hoy pagamos mucho menos que hace 10 años por sus productos en términos relativos. El que no innova, muere.
john.muller@elmundo.es
APUNTE LEGO
WikiLeaks, el nuevo modelo
Julio Miravalls
Publicado el Viernes, 30 de julio de 2010
El Pentágono anda buscando un culpable, para 'darle una cornada' (disculpen lo coloquial: nos queda poco de poder usar metáforas taurinas y que se entiendan) por la filtración de unos 91.000 documentos clasificados sobre la guerra de Afganistán.
Sea el responsable o no ese soldado de inteligencia de 22 años, un tal Bradley Manning, al que señalan como sospechoso, esta filtración de documentación secreta se convierte en un perfecto caso de estudio sobre los tiempos digitales que vivimos.
Seguridad digital.- ¿Cómo puede llevarse alguien 91.000 informes sin que se note? Está claro: copiándolos en un 'pendrive' o en una tarjeta SD. La clave está en quién posee una contraseña (legal o robada), para acceder. En otra época, aún con acceso a los documentos, el filtrador habría tenido que ser una hormiguita para fotografiar o fotocopiar los papeles uno a uno y llevárselos en pequeños lotes, para no llamar la atención. Si está digitalizado, se copia en un momento y ni se ve en un bolsillo.
La web que ha difundido los papeles, 'wikileaks.org', ofrece la descarga completa, que cifra en unos 75 megabytes comprimidos. Los chavales se bajan películas a mansalva, con un mínimo de 500 megas por título.
El modelo wiki.- La página filtradora pone todo el material a disposición y pide ayuda a los internautas para analizarlo. Es el modelo de colaboración desinteresada, en el que algunos ven el futuro del periodismo. A día de hoy, 'WikiLeaks' no tiene un solo titular que llame la atención.
La notoriedad.- Probablemente como consecuencia de lo anterior, la página ha optado por recurrir a canales tradicionales para hacer pública la información. O sea, periódicos con un nombre y un prestigio, que son referencia de las noticias: 'The New York Times', 'The Guardian' y 'Der Spiegel'. De paso, esas organizaciones periodísticas también aportan criterios de análisis y selección de la información, basada en metodología y profesionales expertos.
El poder de internet como sistema abstracto de información queda retratado: la descarga masiva de datos hace que lo valioso quede sepultado por el ruido. En el mundo digital la clave siguen siendo los filtros, no los filtradores: sin los datos no hay nada, pero sin la capacidad de ordenación y valoración, lo que queda es caos, rumor y confusión inabarcable.
El que sí ha conseguido notoriedad es el dueño de la página, Julian Assange. De las revelaciones conocidas, parece que la mayor noticia es la propia filtración en sí.
El dinero.- 'WikeLeaks' pide donaciones para sobrevivir. Una iniciativa como esta -libre y libertaria- tiene un valor público, que se reduce a un voluntarismo con dudoso eco, por falta de medios, si no se contamina de un espíritu comercial. Los tres grandes periódicos le habrán dado una 'ayudita'... Es lo mínimo.
EL MUNDO EN CLAVE
Más allá de la pelea,
¿una Tercera República?
Ana Romero
Publicado el Viernes, 30 de julio de 2010
Fue casi por estas mismas fechas, el año pasado, cuando recibimos a Gianfranco Fini en la redacción de EL MUNDO. Durante más de una hora, el presidente de la Cámara de los Diputados de Italia respondió a todas las preguntas que le formulamos en el Foro del periódico. Espigado, tan pulido como bronceado y enormemente cool, Gianfranco Fini ha protagonizado una de las transformaciones políticas más interesantes de Europa. Hace apenas una década, se refería a Benito Mussolini como «el mayor estadista del siglo XX».
Tras su público arrepentimiento, Fini, con 57 años, renació centrista, moderado, discreto, adalid del sentido común y con los pies siempre bien dentro del tiesto. Eso pudimos comprobarlo durante su visita a nuestro periódico. También nos cercioramos de que el cofundador del Pueblo de la Libertad tenía los ojos puestos -y cómo- en el cargo de Silvio Berlusconi, de 73 años. Al despedirnos, lo dejó caer: el próximo encuentro lo tendríamos cuando fuera inquilino del Palazzo Grazioli, esa especie de Moncloa donde Berlusconi obsequia a sus invitados con la famosa pasta tricolor (y el helado).
Por esas fechas vivíamos en todo su esplendor el escándalo de las 'velinas'. En ningún momento, sin embargo, se permitió Fini el lujo de censurar a Berlusconi por transformar el Palazzo Grazioli en una especie de desvergonzado harén.
Esa lealtad acabó poco después. El punto álgido del muy público duelo Berlusconi-Fini llegó el pasado 22 de abril, cuando ambos se pelearon en directo en televisión durante la reunión de la dirección nacional del partido. Primero golpeó Fini, echándole en cara a Berlusconi su dura política de inmigración. Le respondió 'Il Cavaliere' espetándole que dejara el puesto si quería hacer declaraciones políticas. Lívido, Fini cerró el espectáculo increpándole con el dedo: «¿Qué vas a hacer? ¿Echarme?»
Lo que pasa en Italia es mucho más que una lucha de poder
Ayer tocó a su fin este muy sureño drama. Fini le tendió la mano a través de 'Il Foglio' y Silvio Berlusconi se la apartó. Un embajador que el pasado miércoles estaba en Roma escuchando a Berlusconi en la conferencia anual de enviados diplomáticos, describió así al líder italiano: «Se veía que había tomado la decisión de prescindir de Fini y quería tranquilizarnos. Por eso nos dijo que no cabía la posibilidad de cambios en el Ejecutivo».
Lo que está ocurriendo en Italia va más allá de una pelea entre dos hombres por el poder. A un agudo observador italiano afincado en Madrid le gusta describir así lo que más le sorprendió cuando llegó a España: comprobar que los españoles son italianos que saben hacer cola y que respetan las leyes.
La era post-Berlusconi, que se está fraguando ya, puede pasar por una ruptura tan grande como la caída de lo que los italianos llamaron la Primera República (como consecuencia de 'Tangentopoli', cuando el sistema saltó por completo por los aires).
En los últimos dos meses, dos ministros y un alto cargo del ministerio de Economía han dimitido por corrupción. Las investigaciones sobre la logia secreta de adeptos de Berlusconi, llamada P3, destinada a ganar puestos de favor en la Administración continúan. La Segunda República puede dar lugar a una Tercera en la que los italianos sean ya en todo como los españoles: que hagan cola y respeten las leyes.
DE GOLPE
La vaquilla
Ferrer Molina
Publicado el Viernes, 30 de julio de 2010
Pregunto: Si las corridas de toros, espectáculo famoso en todo el planeta, inspiración de tantos artistas, fueran una manifestación cultural exclusivamente catalana, ¿alguien duda de que el Parlament no las hubiera prohibido?
Que los defensores de los animales celebren como una victoria propia la abolición de los toros en Cataluña me recuerda al surfista del chiste que disfruta inconsciente de la cresta de una ola destructora provocada por un tsunami.
Como español periférico que soy, sé que España no ha sabido comprender en ocasiones la sensibilidad catalana. Ahora bien, eso no debería ser una coartada para la desafección ni para la deslealtad que viene practicando el nacionalismo catalán en las últimas décadas con el resto del país.
Desde que Pujol llegó a la Generalitat, en Cataluña sólo se promocionan las emociones y los sentimientos de pertenencia exclusivamente vernáculos y se amputan los españoles, creando así una realidad hemipléjica. Se empezó por que en las películas dobladas al catalán los malos hablaran en castellano y se ha terminado prohibiendo a los niños que puedan ver en los albergues la final del Mundial.
Por eso el Museo de Historia de Cataluña tiene ya entre sus fondos la pancarta que encabezó la manifestación contra la sentencia del Tribunal Constitucional pero no ha movido un dedo para incorporar la camiseta que llevaba Puyol el día que España eliminó con su gol a Alemania.
No creo que decir eso o añadir que las autoridades españolas han abandonado en Cataluña la promoción de los valores compartidos sea tener "una visión preconstitucional del Estado", como escribía Felipe González este lunes en un artículo cojitranco.
Sabina cantaba su tristeza comparándola con la de "un torero al otro lado del Telón de Acero" y hay quien ha visto la ocasión de recrear esa muralla ideológica aquí, en el Ebro. Las corridas de toros serán siempre discutidas, pero son un nexo de unión que no entiende de fronteras ni de clases. Queda perfectamente retratado en esa escena de La vaquilla en la que dos toreros de ambos bandos se disputan al animal al anochecer para darle unos capotazos. El toro ha sido capaz de unir a los españoles incluso cuando se han matado.
El Estado no se rompe ni con el Estatut, ni con la abolición de las corridas. Los trenes siguen funcionando igual y las cafeterías han abierto a su hora. Pero hoy tenemos menos referentes comunes, celebramos menos cosas juntos, tenemos menos con-vivencia.
Para Berlanga, la España real es la vaquilla que al final de la película yace muerta en tierra de nadie, pudriéndose al sol ante las trincheras de los combatientes. Pregunto: ¿Cuántos berlangas necesitan algunos para abrir los ojos?
A CONTRAPELO
Acércate más
Santiago González
Publicado el Viernes, 30 de julio de 2010
«Acércate más, y más, y más, pero mucho más», cantaba Nat King Cole el bolero de Osvaldo Farrés. Algo parecido canta el ministro del Interior a los presos etarras. Últimamente a Idoia López Riaño, por mal nombre 'La Tigresa'. ¿Es un bolero de amor? No, seguramente es un requiebro de conveniencias. La cara de esta terrorista en las primeras páginas de los periódicos recuerda a la de Susan Hayward, Barbara Graham en aquel melodrama negro de Robert Wise, 'Quiero vivir'.
Las dos eran monas, la verdad sea dicha, pero mientras Graham se veía condenada a la cámara de gas por un asesinato, López Riaño lleva 23 cadáveres a su espalda y se ha visto beneficiada por el Ministerio del Interior con el acercamiento a la prisión de Nanclares para que cumpla cerca de casa.
No deberían empeñarse en buscar sucesoras a De Juana Chaos. ¿Idoia e Inés, dos mujeres de paz?
Cualquier noticia acerca de los presos etarras es una cuestión muy sensible para un sector de la sociedad que se articula en torno a las víctimas del terrorismo. Cualquier Gobierno responsable debería tener en cuenta la sensibilidad de las víctimas a la hora de definir su política carcelaria. ¿Quiere esto decir que el Gobierno debe negociar con la AVT cualquier medida antiterrorista antes de ponerla en marcha?
Francamente, no. Hace ya muchos años que la política penitenciaria no tiene como único objetivo dotar de más derechos a los presos terroristas. Cualquier Gobierno responsable tiene la obligación de ahondar la división entre los presos de la banda y de tratar de meter la primera cuña si tal división no existiera. No se ve ninguna contrariedad para convertir los movimientos de presos en un instrumento de esta política, por su carácter perfectamente reversible. Si no da los resultados esperados, siempre es posible enviarlo a El Salto del Negro o a cualquier centro un poco más cercano.
Otra cosa sería que el acercamiento fuera considerado un primer paso para la excarcelación. Aquí sí tendrían algo que decir las víctimas, si se fuera a poner en libertad a los asesinos de sus seres queridos. Según informe de la Fundación de Víctimas del Terrorismo hecho público el pasado mes de junio, más de la tercera parte de los asesinatos de ETA siguen impunes, 330 sobre un total de 858.
Es una cifra más que suficiente. Los familiares de las personas asesinadas por Idoia López Riaño tendrán algo que decir sobre la posibilidad de que sea puesta en libertad esta sujeta. Lo mismo cabe suponer de aquellos a quienes privó de un ser querido Inés del Río Prada, miembro del comando Madrid, empatada a 23 con la anterior, y acercada a la cárcel de Palencia sin mediar explícito dolor de contrición o propósito de la enmienda, que son, como todo el mundo sabe, los ingredientes fundamentales para el arrepentimiento de los terroristas y para el sacramento de la penitencia.
Rubalcaba debería sopesar el hecho de que su cambio de política antiterrorista respecto a la legislatura anterior, le ha permitido restaurar los daños de la negociación. Volver al preámbulo del pacto antiterrorista y al acuerdo con el PP, ha permitido colocar a ETA contra las cuerdas. Un Gobierno responsable no debería empeñarse en buscar sucesoras a De Juana Chaos. ¿Idoia e Inés, dos mujeres de paz?
A DIESTRA Y SINIESTRA
Prohibir el sol
David Torres
Publicado el Viernes, 30 de julio de 2010
El verano es una ordinariez. Un interrogatorio con un flexo en la cara y exceso de taquígrafos. Cosas que habitualmente deberían ir tapadas salen a la luz en una perversión carnavalesca fuera de temporada. Cosas como el ombligo, las cicatrices quirúrgicas, las medusas, Georgie Dann, las bermudas, Joan Puig, las verbenas de pueblo, el sobaco. El verano es una apoteosis del sobaco.
El bañador de moda resulta una especie de hilo dental, una radiografía del tanga. Antes había que apartar el bañador para ver el culo, ahora hay que apartar el culo para ver el bañador. Este cambio de perspectiva puede que satisfaga a nudistas, lujuriosos y miopes, pero reconozcamos que la lencería luce mucho mejor en privado y que ciertos cachos de carne es preferible no verlos.
Por cada Venus de Benidorm hay docenas, cientos de Venus de Willendorf desparramando sus mondongos sin pudor, rebozándose en arena como croquetas de leche solar vuelta y vuelta. Por cada Apolo con el torso tallado en acero hay miles de cromañones peludos con la tableta de chocolate derretido y la papada a la altura del tórax. No puede ser. Hay señoritas, hay señores, hay sacos de colesterol cuya exhibición debería estar prohibida en el espacio público de una playa bajo pena de cárcel. Es imposible mantener la fe en la crisis ante estas muchedumbres unánimes de churrascos y lomos a la plancha, de vagos tumbados a la bartola como diputados al sol.
Ya que nos gustan tanto los tabúes y prohibimos el tabaco por cuestiones de salud, los toros por razones humanitarias, los anuncios de putas por moral y los donuts por grasientos, habría que borrar las playas por todo eso junto: insolaciones, tumores malignos saltando a la comba, tocinos chisporroteando, espaldas disfrutando de su propia tortura, el espectáculo infame y medieval de un matadero expuesto sin vergüenza alguna a los niños como las víctimas de un maremoto emparejadas toalla a toalla. Permitamos a los constructores, esos humanistas del cemento, que concluyan su labor levantando una muralla inexpugnable de hoteles a pie de costa, vedando así la proliferación del alquitrán y la postal hortera de los crepúsculos marinos.
A algún espabilado se le ocurrió vetar el chiringuito de playa pero se quedó corto. Habría que embargar las playas, prohibir el verano, abolir el sudor, coño. En cuanto al sol de España, ese astro hortera, albañil y taurino que hace sudar la gota gorda, ese Alfredo Landa calvorota que silba grosero a las muchachas e invita a una ronda de cerveza mientras pega con su manaza amarilla en el hombro, ya inventaremos un burka. Gafas de ciego obligatorias. Algo.
INSOLENCIA PASAJERA
Obamitas y 'omaítas'
R. Martínez - Simancas
Publicado el Viernes, 30 de julio de 2010
Bienvenida señora Obama a España, tierra que tiene "un papel en el mundo". Seguro que cuando le hayan traducido las palabras de José Blanco habrá tenido dudas de si viene a tumbarse en una hamaca o si le van a dar unas charlas de Historia en la Universidad de Verano de Espartaco Santoni. El factor pelota nos puede; Blanco está dispuesto a llevar a Michelle Obama en palmitas en compañía de Bernardino León, siguiendo el ejemplo de López Vázquez en Atraco a las tres: "¡Fernando Galindo, un admirador, un amigo, un siervo, un esclavo!".
Los guiones de Berlanga son la prolongación de la diplomacia española por otros medios
La visita de la mujer del presidente de Estados Unidos tiene algunos efectos secundarios, entre ellos una pugna identitaria entre Marbella y Benhavis, término municipal donde está el hotelazo en el que se va a alojar con séquito y baúles (quede claro que Michelle no baja a la piscina con cualquier cosa). Estos dos lugares malagueños se pelean por señalar la línea fronteriza de Google maps. Es evidente que los obamitas no se van a mezclar con el pueblo llano, con las omaítas de sangría y chanclas. La que pasa por primera dama del mundo no viene a España para alojarse en un hotelito rural con encanto sino en un establecimiento donde cada noche cuesta un pico que roza con el techo del salario mínimo interanual.
Lástima que no tengamos NODO porque las imágenes del ministro de Fomento recibiendo al séquito norteamericano en el aeropuerto Picasso de Málaga prometen grandes momentos. Se supone que el protocolo de la Casa Blanca se habrá encargado de dejar las pistas libres y habrá limitado el número de pelotas para que no estropeen el ambiente. Lo cierto es que nos pueden los ecos de sociedad y ésta era una ocasión que ni pintada para que Blanco hiciera un papelón de embajador de buena voluntad.
Al margen de la disputa identitaria entre Benhavis y Marbella, pensábamos que el encuentro interplanetario que nos vendieron sería otra cosa y no que los Zapatero se hicieran los encontradizos con los Obama paseando por Puerto Banús mientras comen un helado, que es lo que hace todo el mundo mientras observan yates tan caros como horteras. Jesús Gil le hubiera sacado mucho partido a este asunto, sin duda.
Visto el show que se ha organizado en torno a la visita que no es oficial (pero lo parece), tenemos razones para pensar que los guiones de Berlanga son la prolongación de la diplomacia española por otros medios. Aquí un siervo, un esclavo.
Etiquetas: Firmas






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