FIRMAS: Luis María Anson, Fernando Sánchez Drago, Raúl del Pozo, Antonio Lucas, Erasmo, Victor de la Serna,

CANELA FINA
Encuestas para tirar cohetes
Luis María Ansón
Publicado el Martes, 20 de julio de 2010
Winston Churchill es, en mi opinión, el gran personaje del siglo XX, por encima de Picasso, de Einstein, de Chaplin, de Strawinski, de Le Corbusier, de Juan XXIII, de Proust, de Heidegger, de Toynbee, de Gandi... Una buena parte de las anécdotas sagaces que se le atribuyen no son verdad pero su ingenio parlamentario ha abonado la mitología. Dicen que Churchill, harto de las camelancias de los sondeos de opinión, afirmó: "Las encuestas son como los trajes de baño femeninos. Es interesante lo que descubren pero todavía es más interesante lo que ocultan". En España, al menos el 50% de las encuestas, por ser generoso en el porcentaje, que tengo hoy el día un poco cabrón, están manipuladas al servicio de quien las encarga. Una vergüenza.
"Yo he perdido credibilidad -dijo Zapatero en el Congreso- pero, según las encuestas, tampoco usted, señor Rajoy, está para tirar cohetes". El presidente popular fue un ministro diez, será un estupendo presidente de Gobierno, es un mediocre candidato. Y las encuestas, al margen de manipulaciones y maniobras torticeras, reflejan su mediocridad opositora, situándole por detrás de Rosa Díez y, casi siempre, de Rodríguez Zapatero, si bien el recorte de distancias desde el año 2005 hasta ahora ha sido considerable.
Rajoy, que en los discursos del Debate de la Nación ganó por goleada a Zapatero, no pasó del empate en las réplicas. Y no supo tirarse a la yugular del presidente dadivoso: "Usted no ha venido aquí a dar fórmulas para salir de la crisis económica -debió decir- sino a intentar la recuperación del terreno que ha perdido en Cataluña por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto. Y seguramente por eso, las encuestas que en el año 2005 consideraban vencedor al PSOE en elecciones generales por 5 puntos de ventaja sobre el PP, hoy le azotan como perdedor por 9 puntos, situando al partido que presido en la frontera de la mayoría absoluta". No supo replicar así Rajoy al despropósito de Zapatero pero las cifras son tozudas.
Las encuestas, consideradas en su conjunto, no sólo permiten al PP tirar cohetes, es que podría inundar el firmamento de fuegos artificiales. El presidente circunflejo está ya in púribus, es decir, en pelota viva, ante la opinión pública. Y si, como aseguraba Churchill, es interesante lo que revelan esas encuestas, más interesante es lo que ocultan: que Zapatero está acabado, que es un cadáver político, si bien de cuerpo presente, pero cadáver político, y que cuanto antes se le sepulte antes saldremos de la crisis económica, potenciada por él en muy alta proporción.
Si la virulencia de la situación económica al presidente socialista se debe en parte considerable, también han sido sus ocurrencias el desencadenante de la galopada secesionista en Cataluña. Recomiendo a los lectores que no lo hayan hecho que lean un artículo perfecto publicado ayer en estas páginas por Jorge de Esteban. Diabólicamente bien urdido titula el profesor su pieza maestra periodística.
Y aunque Mariano Rajoy, aromado por el incienso que en su entorno vierten Soraya y Dolores, no sepa tirar cohetes, las encuestas lo han hecho por él para replicar de forma contundente a José Luis Rodríguez Zapatero. Si hoy se celebraran elecciones, el líder popular desplazaría al presidente de las mercedes por una mayoría abrumadora del palacio monclovita en el que se recrea escuchando los trinos de Sonsoles, mientras desde su despacho roca Tarpeya contempla el esplendor que le rodea. El esplendor del incendio.
Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española.
ÁNGELES ESCRIVÁ / Madrid
Rubalcaba dice que los presos arrepentidos 'ya no son de ETA'
El ministro del Interior borró ayer de un plumazo la calificación de etarras a nueve presos, que si bien ahora se muestran presuntamente arrepentidos, a lo largo de su trayectoria formaron parte de la dirección de ETA -dos al menos- y se implicaron en atentados y asesinatos en nombre de la organización. «En Nanclares» -centro en el que están recluidos- «no hay ningún preso de ETA», aseguró.Sigue enpágina 6
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Este nuevo concepto obviamente necesitó de aclaración y Rubalcaba añadió: «Todos los que están ahí ya no están en ETA» y, además, «han pedido perdón» y están pagando las responsabilidades civiles a las que fueron condenados en su día.
Respondía así a las preguntas sobre los nueve terroristas a los que el juez, previo informe de Prisiones, ha concedido la posibilidad de acceder a 36 días de permiso a lo largo de un año. «Se cumple la ley», se apresuró a precisar, y el PP le dio su respaldo esquivando la neodefinición para los nuevos no etarras con delitos de sangre y reprochándole únicamente que intente rentabilizar con filtraciones una política penitenciaria que consideran adecuada.
Sin embargo, con ser la terminología importante, probablemente lo que tenga mayor interés es lo que pueda ocurrir desde ahora: los citados etarras aspiran a que Prisiones les deje salir todos los días de la cárcel en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento penitenciario (el usado para liberar a De Juana Chaos), y a lograr este estatus tras recibir las visitas de los funcionarios que les agruparon en Nanclares.
Si esto se cumpliese, estaríamos viendo cómo salían (a trabajar o a estudiar), por ejemplo, Kepa Pikabea -implicado en una veintena de asesinatos- o Luis Lizarralde -condenado a 74 años- después de cumplir respectivamente 16 o 18 años de prisión: según algunos expertos, en aplicación estricta del antiguo Código Penal -el que les afecta-, ambos se estarían ahorrando varios años de régimen cerrado y hasta una docena si el criterio fuera la doctrina Parot.
Si el Gobierno les aplica el 100.2 será porque el Ejecutivo pretende utilizar este artículo para dividir a los etarras. En el pasado, estos intentos se saldaron con los presuntamente arrepentidos en la calle y los otros cohesionados. Probablemente Rubalcaba haya calculado que la situación de crisis de ETA puede hacer que el resultado ahora sea distinto y puede que tenga razón pero, en cualquier caso, la aplicación del citado artículo demostraría que al Gobierno le compensa que salgan algunos etarras antes de cumplir toda su condena a cambio de desestabilizar la banda casi hasta el abismo.
Y éstas son eventualidades que plantean muchos interrogantes, éticos y técnicos. Por ejemplo: en estos momentos hay centenares de presos juzgados por el antiguo Código. Si tan sólo la mitad de ellos declarara que la violencia ya no tiene sentido y que están dispuestos a indemnizar a sus víctimas, ¿tendrían derecho a las mismas oportunidades? ¿Son suficientes esas exigencias? ¿Serían lícitos los medios y los fines? El planteamiento sugerido encierra tanta gravedad que merece una explicación.
HOJEANDO/ZAPEANDO
Dos veces en la misma piedra, sí
Víctor de la Serna
Publicado el Martes, 20 de julio de 2010
El hombre es el único animal, como sabemos, dado al famoso tropezón repetido. Y las organizaciones humanas, pues lo mismo. Esta semana hemos tenido dos ejemplos, ambos relacionados -¡ya nos lo barruntábamos aquí!- con el interminable asunto de Sara Carbonero, Telecinco y el Mundial.
Lo más notable ha sido la petición que la esposa del viceprimer ministro británico, la española Miriam González, a 'The Times' para que presentase excusas a Carbonero por haber acusado a la reportera de interferir con el trabajo de Iker Casillas, su novio, y la negativa del periódico británico a hacerlo: «'The Times' cree que al informar simplemente de la reacción en España no cometió error alguno», replicó. Lamentable reacción, y equivocada además: el periódico nunca informó de ninguna reacción. Tras la derrota de España ante Suiza, su corresponsal en Madrid, Graham Keeley, se sacó del bolsillo una supuesta información basada en... nada: «Los aficionados españoles, desconcertados por la derrota de su equipo (...), centraban su ira anoche en una guapa reportera deportiva de la televisión, a la que acusan de distraer al portero. (...) Fue ella -insistían los aficionados- la que le había robado su fuerza al portero de España, haciéndole tragarse lo que parecía ser un tiro fácil».
El comentarista de temas periodísticos de 'The New York Times', Robert Mackey, no tardó en clavar su aguijón en Keeley y en el diario británico al observar que, «curiosamente», su artículo no citaba una sola fuente que demostrase ese supuesto furor de la afición, y que el corresponsal se había contentado con asegurar que los sitios de internet «estaban llenos de comentarios enfurecidos» sobre Casillas y Carbonero. Mackey lo reforzó citando en su 'blog', 'The Lede', todas las reacciones airadas de los medios españoles contra el montaje de Keeley.
Los periódicos que se quejan de su pérdida de credibilidad y de difusión deberían reflexionar sobre estos casos que demuestran una pérdida anterior a aquéllas: la de profesionalidad.
Pero, claro, la versión doméstica de los ataques a Carbonero también conocía su 'revival'. En Pontevedra, el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), Fernando González Urbaneja, negaba haber hecho «ninguna declaración sobre Sara Carbonero» y afirmaba que sólo había criticado la forma «deplorable» de hacer periodismo de Telecinco. Pues sí que había criticado a la periodista («debería saber que no debe implicar personalmente sus emociones»), y el ataque a Telecinco es incomprensible o, en todo caso, injusto: ¿En qué es más digno de elogio el periodismo de Antena 3, Cuatro o La Sexta? Malas lo son... todas. Y la APM nunca lo denuncia.
EL RUIDO DE LA CALLE
Coz al músico
Raúl del Pozo
Publicado el Martes, 20 de julio de 2010
Hubo un concierto-homenaje a Jesús López Cobos que se transformó en un concierto-protesta. Fue en el Auditorio Nacional, esa casa de vecinos que tiene en su interior una caja de música bella y austera. Estalló un callado reproche porque le dieron una coz al mejor director español de todos los tiempos. Han prescindido del alma del Teatro Real, con malos modos de burócrata, cuando tenía proyectos en marcha. En la despedida no había políticos, con lo que a ellos les gusta chupar cámara en los conciertos. Fue un acto de la sociedad civil pura y dura. Vinieron gratis estrellas de todo el firmamento.
La compañera González Sinde ni siquiera perdonó el alquiler de la sala. El ajuste de cuentas llegó hasta el aire acondicionado. Con la crisis nadie suelta un euro para cultura; sólo apoquinaron Mapfre y la Fundación del Banco Santander. Esto no es publicidad sino reconocimiento.
Tuve el honor de escribir el saludo de los programas de mano y expliqué que en el 18 de julio, que tiene más nombre de plaza que de día, se aparecieron en la cazuela del Auditorio Nacional las auras y fantasmas de Wagner, Puccini, El Barbero de Sevilla, Straus, Verdi, los espectros del Orfeón Donostiarra y otros monstruos del vértigo, incluido Jesús. Fue el homenaje a un maestro, que es además genio, aunque parezca una contradicción.
Nada tan humillante como los aniversarios, las estatuas, las calles dedicadas, que suelen ser patadas para arriba en dirección al nicho, pero en este caso el homenaje lo ha dirigido, como si fuera el desembarco de Normandía Aquiles Tuero, un espadachín posmoderno con el anillo de los nibelungos. No lo ha hecho como desagravio o santificación, pero al final resultó una declaración de amor de Madrid a un artista en plena gloria y en plena madurez.
Cuando nació Jesús no se vio a Euterpe tañendo la lira con un libro y una flauta, pero estaba, si no hubiese sido imposible que alguien que naciera en Toro llegara a dirigir la orquesta de Berlín y a llevar la acción catártica de la música, lo único que puede llegar más allá de la poesía, a todos los confines de la Tierra. Ésta es la historia del don y el esfuerzo, la dedicación apasionada de un muchacho de posguerra que aprendió el pentagrama y el latín en el coro de la catedral de Málaga.
El latín o lo enseñan los curas o los romanos. A Jesús se lo enseñaron los curas. Dio mucha gloria a una España que ahora no se lo agradece. En la Edad Media se llamaba, con intención festiva, músico al hombre castrado. Ya en el Siglo de Oro se le trató con más respeto. Sancho le dijo a la Duquesa: "Señora, donde hay música no puede haber cosa mala".
CONJETURAS
Mas I
Erasmo
Publicado el Lunes, 19 de julio de 2010
"La castración física del Estatut es del PP, la química es del PSOE". Dice. Mas, Mas: el lenguaje desvela tales matices insospechados, o la metáfora como seña de identidad. La «castración», previo procedimiento ciertamente expeditivo con deficientes mentales, tullidos, gitanos, judíos, etecé, de cierto nacionalismo extremo, de partido único, de dudosa memoria. Y, además, 'socialista'. Acaso no conoce a aquellos nacionalistas crudamente descritos por el clásico: esos gnomos asquerosos hechos de saliva y papel de periódico y.
EL LOBO FEROZ
Me ahogo
F. Sánchez Dragó
Publicado el Martes, 20 de julio de 2010
¿Qué tal si mañana, en vez de buscar ideas para prohibir, deroga la mitad de sus estúpidas leyes?
Sé de buena tinta roja lo que hace Zapatero cuando se despierta. Saluda a Sonsoles, frunce la frente y se rasca la ceja para averiguar qué puede prohibir a lo largo del día. No le resulta fácil. Ya ha prohibido casi todo. Los socialistas son así. Tienen que salvar nuestras almas para que el demonio nos siente a su zurda y vayamos al infierno. Las tres últimas ocurrencias del Gobierno son las del burka, la bollería industrial y los anuncios de las izas, rabizas y colipoterras cantadas por don Camilo. ¿Por qué se prohíbe a las moras ir como les venga en gana y no, por ejemplo, a Moratinos llevar turbante, a las obesas embutir las mollas en minifaldas de tubo, a los varones de patas peludas pasear con pantalón corto por Serrano, a las nenas de esa calle enseñar la cintilla de la braga y el piercing del ombligo, y a las monjas lucir tocas? Eso es discriminar y meterse, fray José Luis, donde no le llaman. Conste que al hablar del burka también le miro a usted, padre Rajoy, y a sus monagos. Pase lo de los tigretones, porque no es juicioso despachar venenos en la vía pública a quienes, por su corta edad, carecen de instinto de conservación, pero mejor sería que fueran los padres, y no los legisladores, quienes se ocuparan del asunto. Y en cuanto a las putas... Mire usted, Zetaparo, no haga honor a ese apodo poniendo trabas a quienes, por ser dueñas de su cuerpo, se ganan la vida, que está muy achuchada, con él. Si el argumento de la propiedad de lo que hay en la entrepierna, y perdone la crudeza de la alusión, vale para arrojar al exterior por tal conducto fetos procedentes de embarazos enojosos, ¿no servirá también para algo tan inofensivo como lo es echar un polvo por dinero? Ya sé, ya sé que hay macrós, proxenetas y mafiosos, pero son ellos, y no ellas, quienes delinquen. No persiga a las víctimas, suponiendo que lo sean. Si fa, ma non si dice, susurran los italianos, y eso es lo que Sor Bibiana, con su anuencia, Monseñor, nos propone, porque, créame usted, dicho o no dicho, con anuncios o sin ellos, seguirá haciéndose. Lo de follar por pasta, digo. No emule a Savonarola, a Calvino y al padre Astete. No sea meapilas. No esconda bajo el burka de las obras de misericordia lo que sólo es puritanismo. Me ahogo, Dictador. ¿Qué tal si mañana, al despertarse, en vez de buscar ideas para prohibir, expurga todos los códigos y deroga el cincuenta por ciento de sus estúpidas leyes? No lo hará, claro. Los socialistas, ya dije, son así.
Etiquetas: Firmas







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