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Actualización de madrugada

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Nombre:
Lugar: Cantabria, Spain

miércoles, 21 de julio de 2010

FIRMAS: Federico Jimenez Losantos, Santiago Gonzalez, Raul del Pozo, Erasmo, Pedro G. Cuartango, Rafael Martínez-Simancas, Ana Romero, Luis Antonio Vi



Zapatero embustero

C0MENTARIOS LIBERALES

Zapatero nos vende barato

F. Jiménez Losantos

Publicado el Miércoles, 21 de julio de 2010

El precio de que Zapatero siga en la Moncloa hasta marzo de 2012, además de la propina del Gobierno en funciones para borrar rastros y premiar fidelidades, está claro: dejar al País Vasco en la misma situación de Cataluña. Es decir, con una independencia de hecho, legalizada de facto y políticamente allanada por los dos grandes partidos, PSOE y PP, empeñados en confiar a los separatistas catalanes y vascos nuestro futuro. Si en poco tiempo no vemos la independencia de esos dos Estados nacionalísimos, será por algún cataclismo natural que sepulte media Península Ibérica en el mar o porque en el País Vasco se resistan a su entrega a PNV y ETA, los verdaderos interlocutores de ZP y a los que ofrece trato similar: un Gobierno PSE-PNV o un multipartito izquierdista PSE-EA-Aralar-EB y como se llame la ilegalizada Batasuna, que siempre será ETA. A elegir.

Ni siquiera hoy resistirían los nacionalistas un pacto PSOE-PP de auténtica salvación nacional

Lo curioso es que Zapatero no tendría necesidad de entregarse al PNV, a CiU y a la ETA para seguir en el machito año y medio, límite de su patriotismo hojalatero. Lo hace porque ese plan de desmembración y disolución de España en una vaga confederación de repúblicas ibéricas y cantones de rebote es, en el fondo, el suyo. Ni siquiera hoy, pese al terreno perdido, resistirían los nacionalistas un pacto PSOE-PP de auténtica salvación nacional (que lo sería), bendecido expresamente por el Rey (la situación es mucho más grave que el 23F) y dispuesto a abordar una reforma de la Constitución hasta donde permiten los 2/3 de las Cortes, que es bastante, y a reconstruir el régimen constitucional, incluido un cambio del TC para despejar sus dudas, interpretaciones, recreaciones y falsificaciones. O, sencillamente, su liquidación en favor de un nuevo Tribunal Supremo, independiente y de fiar. Muchos cambios para dos líderes, Zapatero y Rajoy, que sólo aspiran a conservar o alcanzar la presidencia del Gobierno; uno, por dos años; el otro, por poco más, porque la izquierda y los nacionalistas se echarían al monte «contra el fascismo», como 1934. Y ni Mariano es Lerroux, ni Hidalgo será ministro de la guerra, ni Franco Jefe de Estado Mayor. Para añadir ludibrio al bodrio, Zapatero no está vendiendo a los nacionalistas catalanes y vascos su independencia de la España a la que siempre pertenecieron sino que salda la nación española por lo que quieran dar los separatistas. ZP nos vende demasiado barato. Pero si nos dejamos, será que no valemos más.

INSOLENCIA PASAJERA

Adiós al puño

R. Martínez-Simancas

Publicado el Martes, 20 de julio de 2010

Julián Muñoz, Cachuli para la Historia, ha enseñado la pirula por el mismo motivo que Zapatero no va a ir a Rodiezmo, por una cuestión de pose. El presidente no busca la foto con los sindicalistas que le ponían detrás como el público que colocan en el programa de Ana Rosa, esa gente que rellena tan bien. Mejor así, porque el pañuelo rojo le sienta como a un guiri en San Fermín, se nota que no está en la cosa ideológica sino en la estética, como si el asesor de comunicación le hubiera dicho: "¡Levante el puño, jefe!".

Luego está ese lío de todos los años porque salvo Alfonso Guerra los demás no saben si levantar el brazo derecho, o el izquierdo, y así la foto tiene un desangelado aire de sketch de los Tricicle cuando representan que van agarrados a la barra del autobús. No hay creencia en la acción, sólo oportunidad en la foto, y se nota.

Comparado con un minero, ZP es un pijo de capital que va a Rodiezmo a hacerse la foto una vez al año

Otro asunto es que ni Zapatero ni las ministras dominan completa la letra de La Internacional y la ceremonia desluce. Los más listos se ponen cerca de Alfonso Guerra que sí la conoce porque la ha cantado por lo bajinis cuando la ilegalidad y la sigue cantando a estas alturas de la vida.

En cambio, para Zapatero La Internacional es cosa de chunda-chunda, como hace Camacho cuando toca sentir el himno nacional. Es decir, que al presidente le va poco el rojerío porque a la altura de un minero es un pijo de capital que viene a hacerse la foto una vez al año y luego se marcha en el coche oscuro levantando el polvo del camino.

También a Aznar le gustaba la partidita de dominó con los paisanos de Quintanilla de Onésimo, tras la rigurosa visita al monasterio de Silos. La diferencia es que si ganaba en el dominó a los paisanos se le cabreaban igual pero no le montaban una huelga en septiembre. No consta que Aznar haya vuelto a Quintanilla, lo suyo es que ahora quede con ellos en la cinta del gimnasio y luego se tomen unos zumos energéticos que no engordan y ponen mazas.

Cachuli, con su portada en horizontal, lo que hace es tomarse las cosas con más calma. En el fondo, y sin traje de baño, es un hedonista aunque no tenga ni pajolera idea de los epicúreos. Tampoco Zapatero conoce a la izquierda a la que había tomado como relleno en la foto; ahora le basta con unos banqueros y unos dirigentes mundiales para ser feliz. Adiós a la mina, al puño y renuncia completa a la izquierda que, por otra parte, tenía mustia como pirula de Cachuli.

TIEMPO RECOBRADO

El jardín de los dioses

Pedro G. Cuartango

Publicado el Miércoles, 21 de julio de 2010

Dice la leyenda que Corfú fue fundada por el dios Poseidón, que se llevó allí a la ninfa Corcira. No me extraña porque la capital está situada en una bella bahía semicircular, coronada por una fortaleza normanda.

Corfú está situada en el mar Jónico, a la entrada de Grecia si se navega desde el Adriático. De hecho, hay numerosos escudos venecianos en los edificios y las murallas de la ciudad que atestiguan -como sucede en Dubrovnik- que la isla perteneció hace siglos a los dominios de la Serenísima.

Corfú tiene una tierra extraordinariamente fértil donde se cultivan numerosos productos mediterráneos, especialmente el limón, la naranja y el quinoto, importado por los japoneses. Pero también tiene, a lo largo de sus 80 kilómetros, una fauna variada que hizo las delicias de Gerald Durrell, el escritor y naturalista británico.

Durrell llegó con su familia a la isla en 1935 cuando acababa de cumplir 10 años. Allí vivió hasta 1939, fecha en la que volvió a Inglaterra. En sus cuatro años en Corfú, jamás asistió a la escuela y tuvo la suerte de conocer a Theodore Stephanides, científico, filósofo y poeta. Ambos se dedicaron a capturar, observar y catalogar los animales del lugar.

Para quienes busquen una lectura para vacaciones, recomiendo la trilogía de Gerald Durrell sobre Corfú, integrada por tres libros Mi familia y otros animales, Bichos y demás parientes y El jardín de los dioses.

Yo creo que Corfú es efectivamente el jardín de los dioses por su clima, su vegetación, su paisaje, sus gentes y el fantástico licor de naranja que se hace allí. Recuerdo el intenso color azul del mar desde el castillo y su contraste con los extensos pinares verdes.

Gerald y su hermano Lawrence, el de El cuarteto de Alejandría, vivieron en esta isla como si estuvieran en el paraíso. Cuando leía la trilogía, soñaba que algún día yo también podría disfrutar de una casa rural desde la que se viese el mar y que podría contemplar el atardecer bebiendo licor de naranja y hablando con Stephanides, uno de esos tipos que sólo se pueden conocer en Grecia.

Corfú es lo suficientemente grande para que nadie se sienta agobiado y lo suficientemente pequeña para que todo esté al alcance de la mano. La isla, por la que pasaron turcos, árabes, normandos y venecianos, está hoy llena de pequeñas capillas ortodoxas con los iconos del pantocrátor, sus velas y su olor a incienso.

Ahora que el calor extremo nos aplasta sobre el asfalto madrileño, sueño que estoy pescando en una barca en una pequeña cala de Corfú, en la que huele a tomillo y limonero. Cierro los ojos y siento la brisa del mar que refresca mi cara.

Pero la ilusión se desvanece en unos instantes. No soporto más el aire asfixiante de Madrid en julio ni sus noches en las que no corre ni una brizna de viento. Me ahogo en la gran ciudad y sueño con que algún día envejeceré en Corfú.

A CONTRAPELO

Arena de bajamar

Santiago González

Publicado el Miércoles, 21 de julio de 2010

Las resoluciones que sirven de broche a los debates sobre el Estado de la Nación han sido tradicionalmente un amable 'pourparler', nada que vaya a cambiar el curso de la legislatura, ni siquiera el del periodo de sesiones, ni las perspectivas de vacaciones de sus señorías. El año pasado, por ejemplo, se aprobaron 45 medidas, entre las más vistosas de las cuales figuran: la Ley de Economía Sostenible, el compromiso del Gobierno de avanzar en el consenso para desarrollar el Pacto de Toledo o la reducción del déficit público y del paro, un campo privilegiado para las habilidades del presidente, promesas escritas en arena durante la bajamar.

Las resoluciones no son vinculantes, por lo que tanto da que el Gobierno fuera derrotado por el voto del resto de los grupos parlamentarios contra la congelación de las pensiones, que es el curioso procedimiento con el que el va a cumplir este año el desarrollo del Pacto de Toledo que prometió el pasado.

Tal como se esperaba, fueron derrotadas todas las propuestas sobre el Tribunal Constitucional (TC) y el 'Estatut', aunque no se pueda decir que el asunto no produjera frutos políticos muy positivos, un suponer, la unidad táctica y estratégica PSOE-PSC, el fruto real de la España plural y diversa. El PSC votó en el Congreso contra lo que había aprobado en el 'Parlament', pero, ¿no es esto una prueba de la flexibilidad que tanto se le exige al presidente Montilla? CiU salvó el techo de gasto, aunque volvió a amenazar con el 'no' a los Presupuestos, que es lo que, por otra parte, había venido haciendo todos los años anteriores.

El PNV se cobrará su apoyo en términos que no gustarán al 'lehendakari' López

El PNV, la esperanza del PSOE para el lance presupuestario, presentó 11 propuestas que eran otras tantas cuestiones relevantes del Estatuto Político de la Comunidad de Euskadi, más conocido por el nombre del 'lehendakari' que lo impulsó. Eso para empezar a hablar. Lo más notable es que los negociadores socialistas, el maduro Benegas y el novel Madina, se aplicaron con entusiasmo digno de mejor causa a cepillar las propuestas nacionalistas con el fin de dejar el 'Plan Ibarretxe' limpio como una patena.

Seguramente se conformarán con menos, llegado el momento, pero los nacionalistas se cobrarán su apoyo en términos que no gustarán al 'lehendakari' López o no habrá presupuestos por lo que a ellos respecta. El ninguneo del PSE será una parte de la retribución, por mucho que los socialistas vascos defiendan su legitimidad como representantes de una parte importante de los ciudadanos vascos. Con toda la razón la mayor parte de las veces, y otras con alguna menos. La portavoz del Gobierno Vasco, Idoia Mendía, asombró ayer a propios y extraños con una formulación bastante discutible: «El Gobierno vasco decide en última instancia todo lo relacionado con Euskadi». Ése ha sido el sueño hasta ahora de todos los 'lehendakaris' nacionalistas y el motivo de fricción con los presidentes españoles. Es de suponer que quería referirse a las materias que son de competencia exclusiva del Gobierno vasco y se ha expresado mal. Por otra parte, el único peligro para el Gobierno de Patxi López no es el PNV. Tendrá que recordar a Maragall. Y quizá dentro de cuatro meses a Montilla.

CABO SUELTO

Sin control

Erasmo

Publicado el Miércoles, 21 de julio de 2010

Esos controladores, así los maquinistas del Metro madrileño. Cuando el binomio de la pugna sindical (trabajadores versus empresarios) se enjuicia a través de tal interpretación enfermiza en la que, los grandes perjudicados son siempre los usuarios, el pueblo dizque soberano. Y esos sindicalistas supuestos, esperanzados en culminar su farsa y endosar los perjuicios al político de turno al mando del artefacto. ¿Qué hacer? Ronald Reagan: todos despedidos y militarización del servicio. O: Metro diseñado para operar sin conductor y.

EL RUIDO DE LA CALLE

Traperos de Emaús

Raúl del Pozo

Publicado el Miércoles, 21 de julio de 2010

Al final la batalla política se dará en las barricadas de los platós y en las explanadas de papel de los diarios. Por eso surgen zapadores y traperos mediáticos que construyen puentes con la prensa y distribuyen sustancias tóxicas a los adversarios. Ya ni siquiera hay fondos de reptiles. Se paga a escote el salmorejo y el solomillo. La sensación térmica-política es que Zapatero se ha refugiado en el Palacio de la Moncloa que no es el de Cnosos, pero parece tener el mismo laberinto donde el presidente baila entre las ardillas la danza de la perdiz.

En ese horrible palacio, donde por la noche vuelan las ratas con alas o murciélagos del Manzanares, se les va la olla a todos los presidentes en las segundas legislaturas, pero según me cuentan esos zapadores mediáticos, Zapatero ha salido reforzado del Debate de la Nación, ha sosegado a la bancada socialista y se dispone a ganar las terceras elecciones. Me lo aseguran ante el mantel como si fuera Santa Gadea: los sueños de Zapatero serían equivocados, pero ha superado la manta de hostias y puede presentarse ante la nación diciendo: yo he sido el ajuste y ahora volveré a ser el Estado Bienestar.

Ayer los zapadores estaban eufóricos como refrescos después de saber que el Tesoro ha colocado 6.000 millones en las letras a 12 y 18 meses en una subasta que salió redonda. Juran que ningún banco español se hundirá en los tests de estrés, que salen el viernes. Y anuncian: si hay recuperación, Zapatero volverá a ganar a Rajoy.

Se jugarían las cejas (y perdonen la metáfora manida) porque están seguros de que Zapatero atravesará todos los círculos del infierno donde están los arbitristas, los adivinos y los rencorosos. Ahora Moncloa es un lazareto, pero nadie quiere elecciones anticipadas, ni siquiera Rajoy, que necesita el camino despejado de minas para llegar a Moncloa. Siempre les quedará el PNV para los Presupuestos y no descartan que al final Convergència vuelva donde solía. Los de Mas están metidos hasta el cuello y calcinados en el asunto Millet. Necesitarán a Madrid.

No había dos Españas, sino tres, la tercera tiene una gran capacidad de estructurar mayorías. La estabilidad se logra cambiando cajas de ahorro por párrafos de la Constitución. Ellos piensan que Rajoy perderá totalmente Cataluña porque está actuando con cobardía. Ni siquiera se ha atrevido a recoger los jóvenes votos de la marea española que ha surgido después del Mundial. Describen así a los del PP: son los traperos de Emaús que quieren hacerse perdonar las firmas contra el Estatuto y van a quemar las 400.000 firmas que recogieron. Las tienen en un almacén y cualquier día llegarán los coches de bomberos mientras arden las papeletas

EL MUNDO EN CLAVE

Afganistán Año Cero:
empieza la 'entekali'

Ana Romero

Publicado el Miércoles, 21 de julio de 2010

Tiene más de 50 años muy bien llevados, y cuando está en Europa de vaca ciones la confunden con una italiana o con una española. La encuentro en un edificio oficial dentro de la llamada "zona ISAF" o "zona Verde" de Kabul, el búnker de los expatriados en la capital de Afganistán. Aquí tenemos la oportunidad de hablar un buen rato. Aunque no es su verdadero nombre, la llamaremos Amsa Jares porque esta elegante señora tiene un secreto inconfesable por el que pide se proteja su identidad: en su casa de Virginia, en EEUU, guarda una foto suya en biquini y sujetando un vaso de whisky con hielo en la mano. A su lado está su futuro marido, también en traje de baño. ¿Y? La instantánea está tomada en el hotel Intercontinental de Kabul en los años 70, poco antes de la invasión soviética, cuando esta ciudad era todavía un lugar cosmopolita.

¿Dónde está ese Kabul que me describe Amsa? Miro a mi alrededor y veo un infierno de calles cortadas, sacos terreros, bloques de hormigón, blindados y 'rambos' vestidos de negro. Fuera de la zona 'bunkerizada' donde están las embajadas occidentales, el panorama es más desolador: afganos enclenques (éste es el segundo país más pobre del mundo, por detrás de Níger) con una bicicleta como medio de transporte y mujeres con burka azul cielo. ¿Cómo se ha llegado hasta aquí?

En el largo 'trekking' en el que hay que embarcarse para de ir de Madrid a Kabul, Tono Pérez-Hernández -un brillante e insultantemente joven diplomático español- me ayuda a encontrar respuestas al rompecabezas afgano. Están en un libro que acaba de ser publicado en Estados Unidos por el profesor Thomas Barfield, de la Universidad de Boston: 'Afghanistan. A cultural and political history' (Princeton University Press).

Como en otras tantas zonas del mundo, el principal dedo acusador recae sobre los colonialistas británicos. La fecha: 1839. El hecho desencadenante: el comienzo de la primera guerra anglo-afgana. Hasta ese momento, y desde la fundación del país en 1747, los afganos se habían regido por un sistema político que funcionaba. La dinastía Durrani gobernaba a los afganos "como una manada de ovejas" (sic) y la extensa red de hermanos, sobrinos y primos dirimía sus diferencias en familia. Cuando uno quería ser rey y no le tocaba, simplemente mataba al aspirante legítimo. Así fue hasta que en 1839, el arrogante vicerrey de la India, Lord Auckland, hizo caso omiso a su representante en Kabul, el agente Alexander Burnes, y decidió apoyar al rey equivocado. Así, mientras Burnes se decantaba por Dost Muhammad, Lord Auckland insistía en que el mejor era Shah Shuja. En vez de permitir que los afganos dirimieran sus diferencias como lo habían hecho hasta entonces, en familia, los británicos invadieron e impusieron a Shah Shuja.

La primera guerra anglo-afgana terminó con la humillante derrota de los británicos. Lo mismo ocurrió durante la segunda guerra anglo-afgana en 1878. Y otra vez, un siglo más tarde, con la invasión soviética. Para echar a los infieles invasores, los afganos hicieron de su país un lugar ingobernable. El cementerio de los imperios. Pero con esa estrategia también se cargaron el país.

Tras la última invasión extranjera, la del otoño de 2001 que expulsó al Gobierno talibán, Amsa regresó. Se había marchado poco después de hacerse esa foto en el Intercontinental. Durante esas tres décadas de golpes y guerras, se había casado y se había instalado en EEUU. El día que llegó a Kabul, seis meses después de que los americanos echaran a los talibán, recorrió la ciudad en coche. "No paraba de llorar", cuenta Amsa, que se ha instalado en Kabul para asesorar al Gobierno de Hamid Karzai. Ha venido por patriotismo. Es sobrina del rey Amanullah (1919-1929), que tuvo que abdicar tras fracasar en el intento de modernizar el país.

La conferencia terminó bien, sin atentados, y Amsa siente esperanza. Por primera vez, dice, los occidentales están escuchando a los afganos. Como ella piensa el grupo de los optimistas, encabezados por Miguel Ángel Moratinos y Hillary Clinton: (creen que ayer, en Kabul, comenzó la 'entekali', transición en dari). Primera decisión: que el 50% de la ayuda será canalizada por el Gobierno afgano (difícil teniendo en cuenta la corrupción). Segunda: el programa de reintegración y de reconciliación de los talibán defendido. Crucial y más difícil aún. EEUU acepta la reintegración (readmitir en la sociedad a los talibán de base, unos 36.000). El problema es la reconciliación (incluir al liderazgo talibán en el Gobierno). Para EEUU, hay dos nombres anatema: Gulbuddin Hekmatyar y Jalaluddin Haqqani, los mayores terroristas. Pero los servicios de inteligencia de Pakistán exigen a Karzai su integración. Tienen la llave del conflicto afgano. Piensen en ETA en los años 70, cuando se refugiaba en Francia con el beneplácito de Giscard d'Estaing. Pakistán hace lo mismo con los talibán y además les da dinero y apoyo.

La tercera y última decisión -asumir la seguridad en 2014- también es complicada. Nadie en su sano juicio cree que las tropas afganas estarán listas para entonces. Concluye Amsa: "Ahora, más que nunca, necesitamos el apoyo de Occidente".

DECADENCIAS

'El Dios de madera', cine de autor

Luis Antonio de Villena

Publicado el Miércoles, 21 de julio de 2010

La gente de mi generación éramos en general muy cinéfilos y la mayoría no se conformaba, a priori, sólo con ver películas y hacer críticas o escribir de cine. La mayoría, (aunque no lo haya hecho), esperaba también dirigir. Como hijos de una dictadura zafia, teníamos hambre de toda posibilidad de libertad y cultura. Jean Cocteau (que pintó e hizo cine, además de escribir de todo) podía ser un modelo. Yo soy de los que he pintado -a mis horas-, Vicente Molina Foix (algo mayor que yo) de los pocos que ha llegado a dirigir, tras mucho escribir crítica cinematográfica. La verdad es que para los nuevos o los que no tienen gruesos padrinazgos detrás, hacer cine -o teatro- es en España muy difícil en estos momentos. Se diría que nadie cree en los autores noveles si no es el margen, lo alternativo, el 'underground'. Un escritor con ideas fílmicas o teatrales parece que en estos días feos debe mirar, ante todo, al cajón.

Además de Molina Foix sólo se me ocurre otro escritor talentoso y más joven que haya hecho sus pinitos en el cine: Ray Loriga. Nuestros dos escritores-directores parecen antagónicos. La primera película de Loriga (que se adelantó) 'La pistola de mi hermano' (1997) era bastante mejor que la un tanto experimental opera prima de Molina Foix, 'Sagitario' de 2001. Sin embargo la ambiciosa segunda obra de Loriga, 'Teresa, el cuerpo de Cristo' (2007) queda por debajo de las expectativas creadas. A Vicente le ha ocurrido al contrario, su segunda película, la recién estrenada 'El dios de madera' es, con mucho, superior a la primera. Es más, diría que si no fuera porque se trata de una película de presupuesto corto y obligada por ello a cierta sencillez o escasez, 'El dios de madera', bien podría ser una película comercial. Basada en un cuento del propio escritor, 'Satsuma', escrito a mediados de los 90 y convenientemente modificado ahora, 'El dios de madera' trata el tema de la inmigración en la imagen de dos hombres jóvenes, un marroquí y un senegalés, que tras peripecias de azar y huída, recalan en Valencia. Allí encuentran, (cada cual por su lado), a una viuda insatisfecha -papel que borda Marisa Paredes- y al hijo de esta, un chico gay -Nao Albert, un joven actor catalán- que comparten dúplex. Naturalmente la irrupción de los inmigrantes (diferentes hábitos de cultura y vida, incluido la comida y el sexo) cambia por no decir que trastorna -para bien- las vidas distintas de madre e hijo...

'El dios de madera' puede ser una película pobre de medios y en algún momento lenta, pero los actores están muy convincentes y el director (y escritor) muestra el pulso seguro al llevar al cine, en muchos momentos con emoción, una historia de transformación y vivencia de culturas distintas. Como en el famoso poema de Cavafis 'Esperando a los bárbaros' (en el que los bárbaros al fin no llegan y eso es la decadencia), los inmigrantes africanos, vistos por muchos como nuevos 'bárbaros', son en realidad al menos una parte de la salvación, del cambio, que los 'civilizados' estamos esperando... 'El dios de madera' es una película sencilla y eficaz, que merece verse y sostenerse, en este panorama tan poco alentador para los creadores nuevos en cine y teatro. Molina me comentaba que no sabe si hará otra película. Supongo que Ray Loriga andará en similares aprietos. O comercio o cajón, parece decirse. Y sin embargo 'El dios de madera' no está lejos de la emotividad taquillera.

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