MACROENCUESTA EL MUNDO-SIGMA DOS: Cantabria


FÉLIX VILLALBA / Santander
El PP ganaría con mayoría absoluta
En medio de la mayor crisis política que vive Cantabria desde los tiempos de Juan Hormaechea, el electorado parece querer asegurar un cambio dando por primera vez la mayoría absoluta a una formación. El PP conseguiría hoy, si se celebraran elecciones, 20 de los 39 escaños del Parlamento de Cantabria, con un 48,1% de los votos, la mayoría absoluta por la mínima, según la encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO.
Los populares ganarían tres escaños sobre sus resultados de 2007. El Partido Regionalista de Cantabria (PRC) bajaría de un 28,9% (12 escaños) a un 25,2% y entre 10 y 11 diputados. El PSOE, el tercer partido en la región, descendería de sus actuales 10 diputados (24,3%) a ocho o nueve actas (21,4%).
De confirmarse estos resultados en un año el PP obligaría al regionalista Miguel Ángel Revilla a salir del Gobierno tras su cuarta legislatura consecutiva en el Ejecutivo. La coalición entre regionalistas y socialistas ha acabado por desgastar a ambas formaciones.
El actual presidente gobernó ocho años con el PP y ahora disfruta de su segunda legislatura con los socialistas. Desde que Revilla tocó Gobierno, ha conseguido fagocitar a sus socios. Primero a los populares, de los que heredó un buen número de votos tras compartir ocho años un Ejecutivo en el que él era vicepresidente. Y después a los socialistas, que le dieron la Presidencia dejando en la oposición a la lista más votada, el PP.
El error de la líder del Partido Socialista de Cantabria, Dolores Gorostiaga, se ha hecho patente. Dio la Presidencia a Revilla en 2003, cuando el PRC fue la tercera fuerza, y el que hace poco se autodefinió como «el gracioso de las anchoas» no desaprovechó la ocasión. En las siguientes elecciones (2007), los regionalistas se convirtieron en el segundo partido, relegando al PSOE a la tercera posición.
El PSC-PSOE sigue pagando las consecuencias y continúa su descenso en votos, tal y como refleja la encuesta, aunque no llega a su suelo, que está en siete diputados.
El partido de Revilla no consigue beneficiarse de la fuga de votos socialistas y ahora inicia una caída en sus expectativas electorales, pudiendo llegar a perder dos escaños. El gran beneficiado es el PP, que sólo puede recuperar el gobierno si consigue mayoría absoluta, ya que en las dos últimas elecciones no le sirvió de nada ser la lista más votada.
Lo que hasta hace poco se consideraba casi imposible y que, sin embargo, el presidente del PP regional, Ignacio Diego, ha defendido siempre, empieza a ser creíble.
Revilla escuchaba satisfecho cómo en un mitin de José Luis Rodríguez Zapatero en Santander, en las últimas elecciones generales, los asistentes corearon al verle «¡Ista, ista, ista, Revilla socialista». Puede que ahora le pese, ya que su respaldo sin fisuras a la política de Zapatero le está pasando factura. Ya ha iniciado un rápido distanciamiento.
El fracaso del AVE
El presidente cántabro, que sigue siendo el líder político más reconocido y valorado, no tiene grandes logros que ofrecer en ocho años de Presidencia. Una de sus apuestas fundamentales, la reivindicación de una línea de Alta Velocidad Española (AVE) entre Santander y Madrid a través de Valladolid, se ha convertido en uno de sus mayores fracasos.
Tras siete años aceptando las promesas de Zapatero y sus ministros de Fomento sobre un AVE que forma parte del pacto de gobierno, ha llegado la decepción absoluta para la sociedad cántabra.
Revilla se ha pasado los últimos años pidiendo confianza en la palabra de Zapatero, con el que dijo que no hacía falta firmar ningún papel sobre el AVE. Hace menos de un mes, el ministro José Blanco suspendió el acto de puesta de la primera piedra en Palencia del que iba ser el AVE Madrid-Valladolid-Santander.
Siete años perdidos. Ahora, Fomento ofrece un AVE para ir a Madrid a través de Bilbao, opción rechazada por la mayoría de los cántabros. Revilla ha reaccionado, con la vista puesta en las elecciones, amenazando con romper el pacto. El líder regionalista no ha dudado en aprovechar la cuestión para marcar distancias con los socialistas, justo cuando Zapatero vive sus peores momentos políticos.
Con el Gobierno regional enfrentado y la incógnita de si mantendrá la coalición, el último año de legislatura se antoja una carrera frenética por los votos en la que el PP parte con una gran ventaja.
Etiquetas: Sondeos





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