ZAPATERO Y EL CAMARADA-COMPAÑERO GORILA CHÁVEZ, PROMOTOR DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI: Moratinos desmiente a Zapatero

No hay respeto
SANTIAGO GONZÁLEZ
Sólo a partir del caos conceptual y geoestratégico que habita en el ministro Moratinos se puede comprender el nivelón de nuestras relaciones exteriores, cómo es posible que el líder planetario del Atlántico occidental sufra en una semana un quebranto de imagen por la no condena de la muerte de Orlando Zapata y su humillación por Hugo Chávez, después de que un juez de la Audiencia Nacional haya imputado al espadón complicidad con ETA y las FARC.
El 10 de noviembre de 2007 se celebró en Santiago la famosa cumbre del «¿Por qué no te callas?». Recordarán los lectores -y si no, para eso estamos- que Chávez acusó al ex presidente Aznar de implicación en el golpe de estado contra él del 13 de abril de 2002. Fue un discreto éxito de Moratinos, que en el programa '59 segundos', y en vísperas de una visita de Chávez, (22-11-2004) había lanzado la acusación. Unas horas más tarde, el dictador puso altavoz a la misma, mientras los Reyes viajaban a entrevistarse con Bush en el Rancho Crawford para tratar de componer el roto de nuestra relación con EEUU. Justamente 12 días antes, el 11 de noviembre, Zapatero había cenado en La Moncloa con un empresario venezolano amigo de Felipe González para pedirle mediación con la Casa Blanca. El hombre, Gustavo Cisneros, fue el gran beneficiario de la expropiación de Galerías Preciados, la perla de Rumasa, que le fue adjudicada en Consejo de Ministros (4-12-1984) por 1.500 millones de pesetas, después de un saneamiento que costó 48.000. Apenas tres años más tarde, (8-10-1987), Cisneros la vendió a una sociedad británica por 30.600 millones. Es perfectamente comprensible que el tal Cisneros guardase un tierno sentimiento de amistad con un tipo capaz de esos detalles. Su nombre estuvo entre los empresarios que patrocinaron la citada intentona golpista contra Chávez.
¿Lo desconocía Moratinos o lanzó la especie contra Aznar precisamente porque lo sabía y quería difuminar la cena del día 11 con Zapatero? Misterios del alma humana, pero en aquella cumbre tocó suelo el papel de España en el mundo, con Chávez llamando «fascista» a un ex presidente español. La débil reacción de Zapatero: «No seré yo quien esté cerca del presidente Aznar, pero Aznar fue elegido por los españoles y exijo…». «Dígale lo mismo a él, presidente», a lo que Zapatero respondió: «Por supuesto». Fue entonces cuando intervino el Rey. Al límite de su papel constitucional, pero alguien tenía que decir algo.
El juez Velasco ve indicios de que Chávez ha apoyado la unión temporal de empresas ETA-FARC, ha tenido como alto cargo al tercer etarra detenido en Francia el domingo pasado (Ayestarán, 10 asesinatos a su espalda) y escupe a nuestro presidente del Gobierno que si quiere explicaciones se las pida a Moratinos, quien se la envaina con la más obsecuente de sus sonrisas. Al tiempo que todo esto sucedía, España entregaba a la Armada Bolivariana de Venezuela el primero de cuatro buques de vigilancia del litoral en los astilleros de San Fernando. Ah, la diplomacia española, justo al revés que Ignacio Sánchez Mejías: qué duros con las espigas, qué blandos con las espuelas. Madre, qué vergüenza
LUCHA ANTITERRORISTA / El conflicto con Venezuela
Moratinos desmiente a Zapatero
Dice que pidió a Chávez «información» y no «explicaciones» sobre su relación con ETA
ANA ROMERO
Barcelona

Así, a la vuelta de su gira por el Cáucaso del Sur en representación de Lady Ashton, el ministro de Asuntos Exteriores español relató a los periodistas la historia de este último enfrentamiento con Venezuela que algunos en su Departamento comparan ya con aquel famoso «¿por qué no te callas?» que en 2007 le espetó el Rey a Chávez.
La historia comienza el lunes, cuando Moratinos y Zapatero aterrizan en Hannover para reunirse con la canciller Angela Merkel y asistir a una feria tecnológica mundial. En ese momento, el jefe de Gabinete del ministro, el diplomático Agustín Santos, le alerta de que en las ediciones digitales de los periódicos estaba colgado el auto del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco que revela una supuesta relación entre el Gobierno venezolano y los terroristas de ETA y las FARC. Exteriores no tenía conocimiento previo. Moratinos avisó a Zapatero y éste le pidió que hablara con los venezolanos.
«Con mucha suerte», según el ministro, su Gabinete logró ponerle al teléfono con Nicolás Maduro, su homólogo venezolano, que estaba en Montevideo en la toma de posesión del presidente uruguayo José Mujica. Moratinos «previno» a Maduro de la actuación judicial en marcha en España, y le dijo que quedaba a la espera de la «reacción» de Venezuela.
A iniciativa de Maduro, Hugo Chávez se puso al teléfono con Moratinos. El ministro español volvió a transmitirle lo mismo a Chávez. El presidente venezolano se mostró «correcto» y en ningún momento se molestó. Lo único que hizo fue negar tajantemente las acusaciones del juez Velasco. «Me pidió que le recordara al presidente Zapatero que lo único que han hecho ellos desde el pasado ha sido colaborar con nosotros en todo lo que les hemos pedido en este tema», señaló Moratinos.
Pero después de estas dos conversaciones tuvo lugar una rueda de prensa de Zapatero en Hanover. Ahí fue cuando éste «pidió explicaciones» al Gobierno venezolano y añadió que Moratinos ya había hablado con sus dirigentes. Zapatero dio a entender que Moratinos había exigido esas «explicaciones» cuando, en realidad, lo que había hecho había sido pedir «información».
Para el ministro, lo ocurrido se debe a un «problema semántico». En un país caribeño como Venezuela, «pedir explicaciones» tiene un contenido muy agresivo, poco más o menos como poner las manos en jarras o «hablar desde una posición de mando», según fuentes diplomáticas.
Ahora, Moratinos no quiere «entrar al trapo» con Chávez y prefiere zanjar el asunto «colaborando con el juez Velasco y punto». ¿Llamar a consultas al embajador de Venezuela en Madrid? «En absoluto. Se trata de una actuación judicial provocada porque hay indicios de colaboración con ETA, pero nada más», declaró Moratinos, quien no ocultó su sensación de déjà vu ante lo sucedido. Para el ministro, «es mucho más importante el bienestar de los 150.000 españoles que viven en Venezuela [la mayor colonia en el exterior junto a la de Argentina] y los numerosos intereses económicos allí, que un absurdo enfrentamiento así».
Como ejemplo, el ministro citó el caso del Banco Santander, que llegó a un buen acuerdo con Chávez tras la nacionalización de la banca el año pasado. «Ellos [los venezolanos] están cumpliendo con sus compromisos. Cada uno tiene su línea, y nosotros mantenemos las buenas relaciones con Venezuela», agregó.
¿Es difícil mantener una política que muchos españoles no entienden? «Hay un sector político que no está de acuerdo, pero la mayoría de los españoles lo que quiere es tener buenas relaciones y que sus intereses estén protegidos», concluyó Moratinos. «Somos un Gobierno tranquilo y sereno, y nos oponemos a las escaladas verbales».
Así que a Chávez han tenido que contestarle desde dentro. El alcalde mayor de Caracas, Antonio Ledezma, le pidió ayer que deje los «insultos y las descalificaciones» contra «los poderes autónomos de España» y actúe de forma diligente para que «despeje dudas» sobre su relación con ETA y las FARC, según informa Jaime López.
El alcalde opositor recomendó a Zapatero revisar sus relaciones con Venezuela y dejar a un lado los criterios estrictamente económicos. «Más importante que los pozos de petróleo, los contratos de gas y las ventas de equipos antimotines es la democracia venezolana», aseguró.
Protesta en la Asamblea Nacional
>La Asamblea Nacional venezolana, de mayoría gubernamental, aprobó ayer un «pronunciamiento» para rechazar el auto del juez Velasco en el que relaciona al Gobierno de ese país con ETA.
>Un parlamentario dijo que Moratinos «retrocedió» al decir que no pidió explicaciones a Venezuela, sino simple información.
>Otro diputado 'chavista', pidió que la respuesta a España no sea «sólo de papel» y que se revisen las relaciones comerciales entre los dos países, aunque luego lo retiró.
>Los diputados llamaron «traidor» a un miembro del partido opositor que dijo que Caracas debía aceptar los planteamientos del juez.
ELMUNDO.es Vídeoblog:EL MUNDO en 2', por Pedro J. Ramírez Vídeo: Las palabras de Rajoy
LUCHA ANTITERRORISTA / La persecución de los criminalesEl fiscal pide la extradición del etarra que Hugo Chávez quiso nacionalizar
Ayestarán podrá ser juzgado, al menos, por cuatro asesinatos que cometió en 1980
JOAQUÍN MANSO
Madrid
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha reclamado al juez Fernando Andreu que pida a Francia la extradición del etarra José Lorenzo Ayestarán -a quien el Gobierno de Venezuela refugió e intentó nacionalizar en 2006- por cuatro asesinatos de los 10 que se le atribuyen y que habría cometido a principios de los años 80.
Fuentes del Ministerio Público, que se felicitaron por la «buena noticia» de que este terrorista aún pueda ser juzgado en España por sus crímenes, aseguraron que todavía es posible que se solicite su entrega por alguno de los otros seis asesinatos de los que está acusado, pero que otros han prescrito definitivamente.
Ayestarán, alias Fanecas, fue arrestado el pasado domingo en la localidad francesa de Cahan junto al número uno del aparato militar, Ibon Gogeaskoetxea y su compañero Beinat Aguinagalde, supuesto asesino del empresario Ignacio Uria y del ex concejal socialista Isaías Carrasco.
La Fiscalía que dirige Javier Zaragoza reclama la extradición de Ayestarán por el asesinato en 1980 de los guardias civiles José Vázquez, Avelino Palma y Ángel Prado, que habrían sido tiroteados por el acusado y un compañero de comando cuando dirigían una carrera ciclista durante las fiestas patronales de Salvatierra (Álava). Los datos que facilitaron el crimen fueron entregados por el sacerdote de la localidad.
La fiscal Ana Noé defiende que esta causa no está prescrita porque en 2000, antes de que se cumpliese el plazo extintivo de 20 años, el Ministerio Público denunció a Ayestarán por ese atentado tras las declaraciones inculpatorias que hizo el etarra Miguel Lopetegui, según informa Servimedia.
Además de esos tres asesinatos, la Fiscalía reclama la entrega de Ayestarán por un cuarto: el del comandante Eugenio Lázaro Valle, jefe de la Policía Municipal de Vitoria, en abril de 1980, de un tiro en la nuca. Por este delito, el terrorista fue procesado en 1995, resolución judicial que devolvió al punto cero el plazo de 20 años.
Ayestarán, de 57 años, es un veterano miembro de la banda terrorista, que fue detenido en mayo de 1984 en Francia y deportado a Venezuela, donde permaneció prófugo de la Justicia hasta 2006. En esa fecha, el Gobierno de Hugo Chávez suscribió un «acuerdo amistoso» con este acusado y otros tres etarras en su misma situación para agilizar los trámites con el objetivo de que les fuese reconocida la nacionalidad venezolana, lo que hubiese evitado en cualquier caso su extradición a España. Finalmente, el Ejecutivo de Zapatero presionó con éxito a Caracas para que no se cumpliese ese propósito. ETA habría pedido después a Ayestarán que se reincorporase a los comandos en Francia ante la dificultad para encontrar terroristas con la preparación adecuada.
La Policía lo considera autor de otros seis asesinatos: en 1980, el del jefe de los Miñones, Jesús María Velasco, esposo de la ex presidenta de la AVT Ana María Vidal Abarca; en 1982, los del delegado de Tabacalera en Vizcaya, Alberto López, y el brigada de Marina Emilio Fernández Arias, y en 1983, los del propietario del bar Nicolás de Algorta, Domingo Javier García, el policía Francisco García San Miguel y el ex legionario Ángel Martínez Trelles
LUCHA ANTITERRORISTA / El conflicto con Venezuela
Rajoy: «Poner en su sitio a Chávez»
CARMEN REMÍREZ DE GANUZA
Madrid
El presidente del PP, Mariano Rajoy, emplazó ayer a José Luis Rodríguez Zapatero a «poner en su sitio» a gente como Hugo Chávez y los hermanos Castro.
Rajoy no sólo reprochó en Telecinco al jefe del Ejecutivo sus «amistades peligrosas», sino que calificó de «grotesca» la reacción de Chávez a la petición de explicaciones por parte de Miguel Ángel Moratinos sobre la presunta colaboración de su régimen con ETA y las FARC.
«Es que encima, el señor éste», dijo en referencia al presidente venezolano, «acaba de decir que el ministro de Exteriores le ha llamado poco menos que para pedirle disculpas, lo cual es absolutamente grotesco». «Cuando está uno con Chávez o con Castro te pueden pasar cosas como ésta», ironizó.
«Ahora», insistió Rajoy en su emplazamiento al Ejecutivo español, «el Gobierno tiene la obligación de llamar al embajador y exigir explicaciones». Y, en segundo lugar, recordó que también debe darlas al Congreso el propio ministro español de Exteriores.
Según Rajoy, las afirmaciones de Chávez «se comentan solas» y «no tienen un pase». En cuanto al contenido del auto de la Audiencia Nacional, lo calificó de «muy grave». «¿Por qué dice un juez que Venezuela colabora con ETA?», preguntó: «O tiene razón el juez, o la tiene este señor», contestó, «y yo creo mucho más al juez de la Audiencia Nacional».
Por su parte, el portavoz 'popular' en el Senado, Pío García-Escudero, preguntará el próximo martes a Zapatero por «su estrategia de entendimiento complaciente con países que no respetan los derechos humanos»
LUCHA ANTITERRORISTA / La acción de la Justicia
El CGPJ reprueba el «ataque» de Chávez al juez Eloy Velasco
La AVT pide que no se permita entrar en España «a ese bárbaro»
Madrid
La portavoz del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Gabriela Bravo, reprobó ayer las manifestaciones del presidente venezolano, Hugo Chávez, sobre el auto del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco en el que se denuncia la «cooperación gubernamental» del Ejecutivo de Caracas con grupos terroristas como ETA o las FARC.
Preguntada por este asunto tras inaugurar las jornadas Justicia y Comunicación, que se celebran en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Bravo señaló que respeta las críticas a las decisiones judiciales, pero que no «comparte» aquéllas que, «más allá de manifestar su disconformidad con una resolución judicial, puedan considerarse un ataque personal o descalificativo a alguno de los titulares del Poder Judicial».
Bravo eludió pronunciarse sobre el contenido del auto. «Estamos hablando de una resolución judicial, y cualquier manifestación que desde el Consejo se hiciera en torno al fondo de la cuestión jurisdiccional podría entenderse como una injerencia en la propia independencia de los jueces y magistrados de este país».
También ayer, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) reclamó que no se deje entrar en España al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para asistir a la Cumbre Unión Europea-América Latina y Caribe, programada para el próximo mes de mayo en Madrid con motivo de la Presidencia española de la UE.
En declaraciones a Europa Press, la vicepresidenta del colectivo de afectados, Ángeles Pedraza, defendió que «no se puede permitir que ese bárbaro venga a España». «No se le puede abrir nuestro país. Ha dado cobijo a etarras que han matado y no se puede admitir que entre en España», insistió.
En este sentido, exigió también que el Gobierno llame al embajador de Venezuela en España para «ponerle las cartas sobre la mesa» tras conocerse el auto de la Audiencia Nacional.
Pedraza defendió que el Ejecutivo debe pedir explicaciones y ser «contundente» en obtener una respuesta al auto del juez Eloy Velasco. Además, se mostró indignada al conocer que el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha pedido a Venezuela «información», en lugar de explicaciones, y preguntó si el Gobierno «no se fía de la Justicia española».
«Si el juez ha dicho que Venezuela es un santuario y ha acogido etarras, ¿qué más información quiere pedir?», se preguntó





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