ECONOMÍA: Obama las recorta, mientras los fracasados Zapatero y Brown las amplían para salir de la crisis

EMERGENCIA ECONÓMICA / Caminos diferentes
Las medidas de estímulo a la economía dividen a EEUU y Europa
Obama las recorta, mientras Reino Unido y España las amplían para salir de la crisis
PABLO PARDO. ESPECIAL PARA EL MUNDO
Washington
EEUU está saliendo tímidamente de la crisis económica y su presidente lo sabe. Barack Obama, en las últimas semanas, ha optado por ir retirando algunas de las medidas de estímulo a la economía, una senda que aún no se atreven a iniciar gobiernos europeos como el británico o el español, que siguen profundizando en las ayudas para salir de la crisis.
Ayer, en el diario Financial Times, Chris Rupkey, del Bank of Tokyo-Mitsubishi, hacía una valoración de la decisión del banco central de EEUU de subir el tipo de descuento que carga a los bancos por créditos a corto plazo, del 0,50% al 0,75%. «La Reserva Federal puede decir lo que quiera acerca de que se trata de un movimiento técnico y no un cambio de política [monetaria], pero el mercado ve esto como una forma de tantear el terreno».
La decisión es fundamentalmente simbólica, dado que esa ventanilla es apenas utilizada por las entidades estadounidenses. Pero eso no quiere decir que no tenga significado: es la primera vez en tres años y ocho meses que EEUU encarece el precio del dinero.
La medida llegó justo cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI), que se ha convertido en una especie de secretaría técnica del G-20 y del G-7, emitía un informe en el que recomendaba a los países más ricos que mantengan los tipos de interés a su nivel actual hasta finales de año. No parece una recomendación que nadie vaya a romper. De hecho, los fondos federales, que son los que de verdad señalan el precio del dinero en EEUU, siguen a entre el 0% y el 0,15%, y nadie considera que vayan a subir al menos hasta el cuarto trimestre del año.
Ayer, la tesis a favor de una política monetaria laxa recibieron un nuevo impulso con la publicación del IPC de enero, que cayó dos décimas, al 2,6% interanual. La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles del índice, registró su primer crecimiento negativo desde la recesión de 1982. Así pues, no parece que haya peligro de inflación en EEUU.
De hecho, y aunque la Fed haya empezado a subir tipos, hay que recordar que la tasa de descuento se mantiene todavía en niveles históricamente muy bajos. Tradicionalmente, ese instrumento de la política monetaria ha estado un punto por encima de los tipos oficiales, los llamados fondos federales. Pero, incluso tras la subida del jueves, el diferencial apenas se sitúa entre 0,75 y 0,60 puntos, ya que desde hace más de un año los fondos federales oscilan entre el 0% y el 0,15%.
Pero lo que parece claro es que desde Washington se ha optado ya por ir eliminando progresivamente los estímulos para dejar que, poco a poco, la primera economía del planeta recupere su pulso de crecimiento.
Pero al otro lado del Atlántico, las grandes economías europeas siguen aplicando más y más medidas de apoyo ante la persistencia de la crisis. La decisión del Gobierno británico de retrasar el recorte del gasto hasta 2011 y mantener las medidas de estímulo fiscal ha dividido a los economistas entre los que reclaman que se adelante el ajuste fiscal para reducir el déficit y los que apoyan la medida del Ejecutivo de Gordon Brown de retrasar los recortes del gasto para no poner en riesgo la recuperación.
Brown se alinea así con el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea, que consideran que hay que mantener los planes de estímulo, al menos, durante este año.
Claro está que, mientras EEUU comienza a recuperarse, ni en el Reino Unido ni en España se atisban aún, ni por asomo, mínimo indicios de recuperación. Y la crisis sobre los problemas de la economía griega no ha hecho más que empeorar la situación. De hecho, los expertos esperaban que el BCE comenzaría a subir los tipos de interés en la zona euro en el entorno del verano, idea que ahora está en entredicho. Una subida de tipos agravaría aún más la situación de la deuda de Grecia, con lo que el organismo que dirige Jean-Claude Trichet podría posponer la medida
EMERGENCIA ECONÓMICA / La cooperación europea
Contra el paro juvenil, más becarios
Zapatero y Brown promoverán un contrato de aprendizaje en empresas de ambos países. El presidente viaja a Londres para pedir ayuda al 'premier' británico contra el desempleo
EDUARDO SUÁREZ. CORRESPONSAL
Londres
El presidente Zapatero no sólo viajó a Londres para arremeter contra los especuladores. También lo hizo para pedir ayuda en la lucha contra el paro al primer ministro británico, Gordon Brown. Una ayuda que se concretó en cuatro iniciativas tangibles que los dos presentaron ayer juntos ante la prensa en el número 10 de Downing Street.
De las cuatro medidas, la más destacada es la voluntad de ambos gobiernos de promover contratos de aprendizaje en empresas presentes en los dos países. Británicas como Astra Zeneca, Barclays, BT, KPMG, Lloyds o Vodaphone. Españolas como Telefónica, Ferrovial, Iberdrola y Santander. Que Zapatero haya recurrido a Brown tiene cierta lógica. Y no sólo porque les unan los lazos ideológicos sino porque España y el Reino Unido son economías interdependientes, cada vez más unidas por lazos laborales y empresariales. El Reino Unido exporta a España dos veces más que a China y cinco veces más que a Brasil. Y alrededor de 700 firmas británicas están presentes en España. Incluidas entidades como RBS y HBOS, salpicadas por la burbuja inmobiliaria.
En el otro lado de la balanza, las empresas españolas, que invierten en el Reino Unido más que en cualquier otro país de Europa. Y no sólo multinacionales como Ferrovial, Telefónica o el Santander. También firmas pequeñas que han abierto oficinas aquí atraídas por el idioma, la fiscalidad atractiva y un entorno legislativo propicio para crear empleo.
En ese contexto económico cabe interpretar el acuerdo de ayer entre Zapatero y Brown, que se proponen aprovechar las sinergias de sus países para reducir el paro juvenil y promover ideas innovadoras. «No podemos triunfar por separado», explicó Brown, «sólo si trabajamos juntos podemos impulsar el comercio, promover las exportaciones y lograr que nuestras economías vuelvan a moverse».
No es difícil ver en las frases de Brown el lamento de un náufrago. Y no sólo porque las últimas cifras de paro le hayan sido esquivas sino porque encara un horizonte político incierto. Los sondeos indican que perderá las generales de la primavera y entregará el testigo al joven líder conservador, David Cameron.
Así las cosas, al acuerdo de ayer cabe atribuirle una importancia limitada. Al menos hasta medir la química entre Zapatero y Cameron, difícil si tenemos en cuenta sus divergencias políticas, económicas y en torno a Europa.
Pero los contratos de aprendizaje son sólo una de las cuatro medidas conjuntas anunciadas ayer por Brown y Zapatero. De las otras tres, la más interesante es la creación de un organismo bilateral de empleo juvenil que se reunió por primera vez esta semana y que se propone ahondar en los vínculos entre formación y puestos de trabajo y compartir la experiencia británica en el uso del sector privado en el campo de la búsqueda de empleo.
Zapatero y Brown anunciaron también que sus ministros de Trabajo -Celestino Corbacho e Yvette Cooper- presidirán en marzo en Madrid una cumbre de empleo que reunirá a empresarios de los dos países y se propone atajar el paro juvenil.
Por último, lanzaron un concurso de ideas innovadoras para jóvenes emprendedores de España y el Reino Unido con el fin de promover el pensamiento creativo sobre la economía verde y las nuevas tecnologías. «Los ganadores recibirán becas y ayudas para poner en marcha sus negocios», aseguró Brown.
Al margen de las propuestas, Zapatero se llevó de Londres el respaldo inequívoco de Gordon Brown, que elogió su gestión de la crisis y dijo: «Admiro las decisiones que has tomado para sacar adelante a la economía española. Y tengo ganas de seguir trabajando con España dentro del G-20 en el futuro». Un último deseo que no parece que Brown vaya a poder seguir haciendo realidad. Y no porque España no siga colándose de tapadillo en las cumbres de la institución sino porque todo apunta a que el premier británico es un muerto viviente. Salvo que se produzca un milagrosa resurrección electoral.
Más información en página 4
Una 'pobre' cartera de acuerdos
>Contratos de aprendizaje de empresas. Los gobiernos de España y Reino Unido han decidido promover contratos de aprendizaje para aquellas empresas nacionales que estén presentes en ambos países. Así, las británicas Astra Zeneca, Barclays o BT. Y las españolas Telefónica o Ferrovial.
>Organismo bilateral de empleo juvenil. Ambos países han creado ya un organismo que ahondará en los vínculos entre formación y puestos de trabajo, aprendiendo de la experiencia británica en el sector privado para buscar empleo.
>Premios económicos. España y Reino Unido lanzarán un concurso para premiar con apoyo financiero a quienes tengan intención de crear empresas con bajas emisiones contaminantes.
>Concurso para emprendedores. Lanzaron un concurso de ideas innovadoras para jóvenes emprendedores con el fin de promover el pensamiento creativo sobre la 'economía verde' y las nuevas tecnologías.
«Admiro tus decisiones para sacar adelante a la economía», dice Brown a Zapatero
Las entidades extranjeras acreedoras se reparten Colonial
CARMEN LLORENTE
Madrid
Tras muchos meses de hacer números y arduas negociaciones, los bancos acreedores han optado, finalmente, por transformar la enorme deuda de Colonial en acciones y convertirse en los principales propietarios del grupo inmobiliario.
La dirección de Colonial ha llegado a un acuerdo con los bancos acreedores para la reestructuración de la totalidad de la deuda financiera, que asciende a 4.960 millones de euros, 20 veces más que la capitalización bursátil de la inmobiliaria. Lo harán mediante ampliaciones de capital, la capitalización de parte de la deuda y la conversión de los actuales bonos en circulación en acciones.
En total, la inmobiliaria aumentará capital en más de 3.300 millones de euros y reducirá la deuda en 1.850 millones de euros, hasta 3.110 millones.
En concreto, Colonial llevará a cabo una primera ampliación por un importe aproximado de 1.950 millones de euros a un precio de 0,12 euros por acción, un 29,4% por debajo de como cotizaban las acciones el jueves, antes de que se anunciara la reestructuración.
En esta ampliación, los actuales accionistas tendrán derecho de suscripción preferente.
La segunda ampliación por un importe aproximado de 1.900 millones se realizará por los bancos acreedores, mediante el canje de deuda por acciones, en la misma proporción de una acción, igual a 0,12 euros.
Además, la compañía cancelará anticipadamente prácticamente todas las obligaciones convertibles en acciones, que en la actualidad están en circulación por un importe adicional de 1.400 millones de euros.
Estas medidas convertirán a los bancos acreedores de Colonial, principalmente entidades extranjeras, en grandes accionistas. En concreto estamos hablando de Royal Bank of Scotland, Eurohypo, Calyon y Goldman Sachs, además de los fondos Colony Capital y Orion Capital, que con seguridad pasarán a controlar más del 50% de la compañía.
No se sabe si los bancos españoles que actualmente están en el capital de Colonial acudirán a la ampliación preferente o dejarán diluir su participación. La Caixa y el Banco Popular controlan el 24% de la empresa desde que en 2008 ejecutaron la deuda de Luis Portillo, ex accionista de control de la empresa.
La inmobiliaria, asesorada por Lazard en la operación, dijo que esperaba que el conjunto de operaciones propuestas se materializarían no más tarde del 31 de julio.
El acuerdo alcanzado con los bancos acreedores permite al grupo aplazar a cinco años (hasta finales de 2014) el endeudamiento con que se queda. El plan no contempla desinversiones, pero sí queda hipotecado (en prenda) todo el patrimonio inmobiliario del grupo y sus participaciones en la filial francesa Société Foncière Lyonnaise (SFL) y Riofisa.
Junto a la reestructuración financiera la compañía va a llevar a cabo una segregación de sus negocios en dos. Por un lado el principal y en el que se centrará el grupo: en el negocio de patrimonio.
Paralelamente, la inmobiliaria creará una filial participada al 100% en la que integrará el negocio del suelo y la actividad promotora, con una deuda financiera de 1.015 millones.
Colonial se quedará así directamente con el negocio de alquiler de edificios de oficinas y la deuda vinculada al mismo (un total de 2.095 millones de euros). Esta tercera parte del plan contempla que este pasivo tenga un vencimiento a cinco años (diciembre de 2014) y se atienda con lo que ingrese de los arrendamientos y con los dividendos de la participada francesa.
Los tres mecanismos
>Ampliación. Para dar oportunidad a que los actuales accionistas no diluyan su actual participación en Colonial, la compañía llevará a cabo una ampliación de capital con derecho preferente.
>Capitalización. Los bancos acreedores transformarán parte de su deuda en acciones de la inmobiliaria, que aumentará capital en 3.300 millones de euros.
>División. Colonial centrará su actividad exclusivamente en la gestión patrimonial , mientras que creará una filiar centrada exclusivamente en la promoción y el suelo.
Bruguera: «Misión cumplida»
C. LL.
«Teníamos una deuda no sostenible en el tiempo y claramente por encima de lo recomendable y pasaremos a tener un pasivo sostenible y una estructura de capital reforzada», aseguró ayer en rueda de prensa el consejero delegado de la empresa, Pere Viñolas. «Misión cumplida», apuntó a su vez el presidente, Juan José Bruguera, al indicar que entraron en la empresa para «sacarla del 'impass' en que se encontraba y darla visibilidad» y ya lo han hecho.
Sin embargo, tanto el presidente como el consejero delegado de la compañía, aseguraron que su intención inicial es seguir llevando las riendas de la inmobiliaria, aunque reconocieron que su permanencia en el grupo dependerá de como quede el accionariado tras la reestructuración y las ampliaciones de capital. «Es razonable pensar que más del 50% del capital de la compañía puede acabar en manos de su acreedores», reconoció Viñolas, indicando que éstos tendrán voz y voto en las decisiones de la inmobiliaria en un futuro
La inmobiliaria Fbex, insolvente con una deuda de 600 millones
Barcelona
La inmobiliaria Fbex se ha declarado insolvente en los juzgados de Barcelona, en un momento en el que acumula una deuda de unos 600 millones con la banca a la que no puede hacer frente. También adeuda varias decenas de millones a proveedores, informaron a Europa Press fuentes jurídicas.
Con esta maniobra, que avanzó ayer La Vanguardia, la inmobiliaria evita que en los próximos tres meses ningún proveedor le declare concurso necesario, y podrá aprovechar este tiempo para negociar con la banca, más un mes adicional para presentar propuesta de convenio anticipado de acreedores.
Si no consigue acordar la refinanciación de la deuda, deberá presentar concurso, situación que evitó en noviembre de 2008, cuando refinanció su deuda de 600 millones de euros con la banca. Entonces, logró un aplazamiento de tres años para pagar el principal, pero debía seguir pagando los intereses.
Las entidades financieras acreedoras le concedieron una póliza de crédito para hacer frente a los intereses del primer año, pero la inmobiliaria no puede hacer frente a los pagos, por lo que ha optado por declararse insolvente ante el Juzgado Mercantil número 8 de Barcelona. La inmobiliaria, que continúa con su actividad, facturó 158 millones de euros en 2007, un 6,5% menos
Camps y Bill Gates, unidos por un proyecto
El fundador de Microsoft, Bill Gates, y el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, pasearon ayer y charlaron por las dependencias de la sede del coloso informático en Kirkland, Estados Unidos. Allí acudió Camps para cerrar la ubicación definitiva en la Comunidad Valenciana, del primer centro mundial de innovación en tecnología sanitaria de la multinacional de Redmond





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