LA PORTADA EMBARGADA: Clemente consiguió un descuento de 3000€ en la compra del coche

El sucesor de Costa compró un Jaguar con ayuda de 'El Bigotes'
Antonio Clemente, el entonces portavoz adjunto en las Cortes Valencianas, acudió con Álvaro Pérez al concesionario en el que éste conseguía los coches. El hoy secretario general del PP valenciano admite que 'El Bigotes' se ofreció para conseguirle un descuento, que finalmente superó los 3.000 euros. Ambos mantuvieron una conversación telefónica sobre la operación cuya transcripción figura en las investigaciones policiales del 'caso Gürtel'
MARISOL HERNÁNDEZ
Valencia
El sucesor de Ricardo Costa al frente de la Secretaría General del Partido Popular de la Comunidad Valenciana, Antonio Clemente, no escapó a la influencia que sobre el partido y sus dirigentes tuvo Álvaro Pérez, El Bigotes. En el verano de 2008, siendo Clemente diputado autonómico y portavoz adjunto, el gerente de Orange Market, la empresa que realizaba todos los actos del PPCV, le acompañó a comprarse un Jaguar.
Según ha sabido EL MUNDO, existe una conversación telefónica entre El Bigotes y Clemente sobre la compra del vehículo que consta en las investigaciones policiales. El propio Clemente ha admitido que Álvaro Pérez, que ya había adquirido más coches en ese concesionario de Valencia, se ofreció para conseguirle un descuento. La rebaja fue de 3.425 euros, que redujo el precio a 57.628 euros. El secretario general del PP ha podido acreditar que está pagando el vehículo.
La participación de Álvaro Pérez en la compra del coche de Antonio Clemente prueba de nuevo que su relación con la cúpula del PP valenciano fue tan intensa que traspasó el plano político para llegar al personal e incluso íntimo. Fue un amigo para Francisco Camps, Ricardo Costa, Víctor Campos y otros muchos. El Bigotes, lejos de conformarse con estos contactos de oro, intentó ganarse el favor de otros dirigentes del partido en la Comunidad Valenciana con el propósito de ampliar el control que ya ejercía en la organización. Y eso era la red Gürtel.
En julio de 2008, Clemente era portavoz adjunto del PP en las Cortes Valencianas, mano derecha de Costa en el Grupo Parlamentario y conocía a Pérez del partido. El actual secretario general ha formado parte de todas las direcciones regionales de los últimos años y es un hombre de la confianza de Camps. No era difícil que se encontraran. El Bigotes campaba a sus anchas por la sede del PP valenciano de la calle Quart como responsable exclusivo de organizar todos los actos de la formación a través de Orange Market.
Posiblemente hablaban poco por teléfono -el poder de Clemente era limitado y no adjudicaba contratos ni en la Generalitat ni en el PP-, pero lo suficiente para que el lugarteniente de Francisco Correa en Valencia se brindara a hacer de mediador y conseguirle un descuento en la compra del vehículo que pretendía adquirir. Clemente, de apariencia siempre austera, quería jubilar su viejo Saab de más de 15 años.
Según fuentes solventes consultadas por EL MUNDO, en una de las grabaciones policiales del caso Gürtel -Álvaro Pérez tenía el teléfono pinchado- El Bigotes le propone acompañarle al día siguiente para comprar el Jaguar. El secretario general del PP valenciano admite que fue al despacho de Orange Market, en la céntrica calle Colón de Valencia, a recogerle y fueron juntos a Británica de Automóviles, uno de los dos puntos de venta de Jaguar en la ciudad. El 16 de julio de 2008, Clemente compró un coche de esta marca modelo XF 2.7D Executive Ultimate B por un precio de 57.628 euros, según la documentación aportada ayer por el político a este diario.
A diferencia de Jesús Sepúlveda, ex alcalde de Pozuelo de Alarcón y ex marido de Ana Mato, a quien Correa pagó un Jaguar que luego matriculó a su nombre, Antonio Clemente ha podido demostrar documentalmente que no existe ningún otro vínculo entre Orange Market y la compra de su lujoso coche. Según Clemente, el vehículo se adquirió a precio de mercado, únicamente con un descuento de 3.425 euros, una rebaja habitual en coches de esta gama. La mediación de El Bigotes le habría resultado así poco beneficiosa pese a que en ese concesionario Pérez compró varios coches, entre ellos uno para su uso privado.
Clemente entregó 7.000 euros a cuenta por el Jaguar y solicitó un crédito a Barclays de 50.000 euros para abonar el resto. El préstamo está suscrito a nombre suyo y al de su mujer, Pilar Collado, que está al frente de la Dirección General de Cooperación de la Generalitat Valenciana. Las cuotas, pendientes hasta 2012, se amortizan todos los meses en una cuenta que el matrimonio tiene en ese mismo banco. La pareja, al margen de sus sueldos, posee una farmacia en propiedad.
En declaraciones a este diario, el dirigente popular explicó ayer que «se trata de una operación privada en la que no existe nada ilícito o ilegítimo, ni, tras aportar toda la documentación, nada que ocultar». Clemente añadió que no ha mantenido ninguna conversación que pueda implicar «irregularidad alguna o conducta impropia» dentro de sus funciones públicas.
Pero El Bigotes se ha convertido en un estigma para el PP valenciano y sólo el hecho de haberse relacionado con él supone ahora una mancha. A Ricardo Costa le costó el cargo su estrecha relación con Alvarito y la presunta participación de la trama corrupta en la adquisición de su Infiniti - un vehículo también de alta gama- conocida tras el levantamiento parcial del sumario que se instruye en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM). Costa siempre negó que Pérez participara en la compra y defendió que lo pagó él.
Clemente había estado al margen del influjo de El Bigotes y siempre se ha presentado como un dirigente impoluto, dedicado a la política con su vida profesional solucionada.
Exclusivo pero no ostentoso
J. S.
Conducir un Jaguar sigue siendo signo de distinción. Lo era, lo es y lo será, pese a que la prestigiosa marca del felino, siempre asociada a modelos premium, de lujo y exclusivos, decidió hace una década poner en el mercado modelos más accesibles a clases medias y altas.
Esto no ocurre con otras firmas que son competencia directa de Jaguar, algunas bastante más caras.
La versión adquirida por Clemente montaba el motor diesel de 2.7 litros y 207 CV, que la firma sustituyó por un 3.0 más potente.
No es el más alto de la gama. Con esa mecánica, el Jaguar XF es capaz de alcanzar los 229 km/h de velocidad máxima y alcanzar los 100 km/h, saliendo desde parado, en poco más de ocho segundos.
El Jaguar XF con el acabado y el equipamiento opcional elegido por Clemente tenía un precio cercano a los 61.000 euros. Los extras elegidos por el diputado son de lo más común. De hecho, apenas sumaron 2.300 euros.
Esta gama tiene versiones deportivas que pueden costar hasta 100.000 euros.
Un hombre de Camps
Antonio Clemente alcanzó la Secretaría General del PPCV de manera rocambolesca el pasado 2 de noviembre, como sustituto de Ricardo Costa. Tras las presiones de los barones provinciales, Camps quiso dejar claro que nombraba a un hombre de su confianza. Los documentos muestran la factura de Jaguar a nombre de Clemente y el acta notarial del préstamo de 50.000 euros





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