EDITORIALES: El uso de Sitel debe ser regulado por ley orgánica

EDITORIALES DEL DÍA
EL USO DE SITEL DEBE SER REGULADO POR LEY ORGÁNICA

Hay ya cinco sentencias del Supremo que avalan la utilización de Sitel en casos concretos en los que el Alto Tribunal constata que se han grabado las conversaciones mediante orden judicial motivada y que la Policía no se ha extralimitado al conseguir las pruebas. Pero el Supremo no ha entrado en la necesidad de regular su uso mediante una ley orgánica.
Quien sí ha manifestado en reiteradas sentencias que el uso de Sitel debe ser regulado es el Tribunal de Estrasburgo, que ha recordado que sólo puede emplearse en la investigación de graves delitos y siempre con motivación y supervisión del juez. Estrasburgo ha recomendado también que el Parlamento español concrete la lista de delitos en los que puede ser empleado.
Por mucho que el ministro del Interior se canse de decir que Sitel se utiliza siempre con control judicial, parece evidente que al tratarse de un sistema que afecta a derechos fundamentales como la intimidad y la privacidad de las comunicaciones tiene que ser regulado mediante ley orgánica, como ha pedido el PP.
Así lo establece expresamente el artículo 81 de la Constitución, que señala que las leyes relativas al desarrollo de «derechos fundamentales y libertades públicas» deben ser orgánicas, es decir, aprobadas por mayoría absoluta en el Congreso. Ésta fue la voluntad del poder constituyente, que consideró que había que reforzar la protección de los derechos básicos.
Nadie niega que Sitel es un instrumento formidable para luchar contra el terrorismo, el crimen organizado y el narcotráfico, pero sus inmensas posibilidades hacen también posibles graves abusos, sea por fallos en el control judicial o porque la Policía se extralimita. De ahí la necesidad de una ley que regule el uso de un sistema que no es ya de interceptación telefónica sino de vigilancia electrónica, con posibilidad de acceder a mensajes por móvil, correo electrónico, cuentas bancarias, ubicación del emisor y del receptor y muchos otros datos que van más allá de las tradicionales escuchas.
Uno de los problemas que plantea Sitel es lo que los juristas llaman «dominio del acto». El juez podía hasta hace poco tiempo controlar con relativa facilidad las escuchas telefónicas convencionales pero la complejidad de la grabación, almacenamiento y selección mediante Sitel requiere una cuidadosa regulación que evite los abusos. ¿Qué se hace, por ejemplo, con la información que se graba y no se destruye? ¿Quién la custodia y dónde? ¿Cómo se puede autentificar un documento original al tratarse de un procedimiento electrónico? ¿Existen garantías de que el material no se puede manipular?
En resumen, los enormes avances tecnológicos y las posibilidades que hoy tiene el poder de controlar la vida privada de los ciudadanos aconsejan una ley orgánica que no sólo regule Sitel sino también los límites que el Estado no puede traspasar en materia de comunicaciones. Esta cuestión va mucho más allá de los intereses partidistas y entra de lleno en la calidad de una democracia, por lo que PSOE y PP deberían hacer un esfuerzo para ponerse de acuerdo en la defensa de esos derechos fundamentales
EL GOBIERNO MUESTRA SU DEBILIDAD EN GIBRALTAR:
Del ultraje a la bandera a la simpleza de Moratinos
EL REINO UNIDO pidió ayer disculpas a España por las prácticas de tiro de la Royal Navy contra una boya con la bandera española en aguas frente a Gibraltar. Aunque el incidente se produjo el martes, el Gobierno sólo reaccionó ayer, convocando al embajador británico en nuestro país, después de que EL MUNDO hiciera públicos los hechos. Estamos ante un episodio grave, porque, además de suponer una nueva violación de nuestra soberanía, es un ultraje a uno de los símbolos más importantes para cualquier Estado. Sin embargo, no parece que el Ejecutivo vaya a actuar con la necesaria contundencia diplomática. Así se desprende de las palabras del ministro de Exteriores, que no tuvo empacho en decir que todo está «perfectamente clarificado», ya que no se disparó contra la bandera, sino contra una boya. Resulta indignante que Moratinos trate, de un modo tan pueril, de restar importancia a lo ocurrido. En lugar de decir simplezas, debería trabajar para que se respete de una vez nuestra jurisdicción sobre las aguas que bañan el Peñón y Gibraltar no se siga riendo de nuestra debilidad
EL TC DEBERá PAGAR POR SUS RETRASOS INDEBIDOS:
El Supremo se vuelve a enfrentar al Constitucional
HOY AVANZAMOS una sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, aún no hecha pública, cuya trascendencia para los poderes del Estado y para los ciudadanos será enorme. Porque, a partir de ahora, el Estado deberá indemnizar a cualquier persona o entidad que acredite un daño económicamente evaluable como consecuencia del funcionamiento indebido del Tribunal Constitucional. El caso examinado por el Supremo se refiere a una demanda por dilaciones indebidas, en las que tan habitualmente incurre el máximo intérprete de la Constitución. El Supremo ha acordado declarar que le corresponde a él fiscalizar si se está o no ante un supuesto de responsabilidad patrimonial del TC, una declaración que, a buen seguro, irritará al Constitucional y provocará un nuevo episodio de enfrentamiento entre ambos tribunales
PRIMERO LAS ORGíAS Y AHORA LAS COMPRAS DE PISOS:
El PP debe pedir cuentas al alcalde de La Nucía
EL ALCALDE de La Nucía (Alicante) saltó a la actualidad en las grabaciones del caso Gürtel, en las que Correa comentaba «una orgía de puta madre» montada por Bernabé Cano «con tías de su pueblo» en un local denominado «el Choco». Pues bien, según publicamos hoy, este mismo alcalde compró dos pisos en primera línea de playa, muy por debajo del precio de mercado, a un promotor que era, precisamente, el propietario del local donde Correa y los demás implicados en la trama Gürtel celebraban sus fiestas. Se da la circunstancia de que el citado empresario resultó beneficiado con adjudicaciones directas por parte del Ayuntamiento de La Nucía. A pesar de que lo que se desprendía de las grabaciones del sumario era un comportamiento impropio de un alcalde, la dirección del PP ni siquiera le pidió explicaciones. Es de suponer que al conocer a través de este periódico los manejos del alcalde, el PP tome cartas en el asunto. Porque mientras no exija a todos sus cargos públicos un comportamiento ejemplar, iniciativas como la de prohibir los regalos a los responsables políticos no serán muy creíbles.
El Mundo en dos minutos
Una actitud malvada e incoherente
























QUE LA ARMADA británica se dedique a hacer prácticas de tiro frente a la costa de Gibraltar y lo haga utilizando como diana la bandera española es una doble provocación que debe llevar de inmediato al Gobierno a pedir explicaciones a las autoridades de las Islas. Llueve además sobre mojado. Tal y como EL MUNDO reveló este lunes, desde el verano han sido frecuentes los casos en los que las patrulleras de la Royal Navy han hostigado a las españolas frente al Peñón. ¿Es casualidad que, sólo un día después de denunciarlo en nuestra portada, las ametralladoras británicas afinaran su puntería en la zona disparando a la enseña de España? 
NI TIMONEL ni rumbo a seguir. La Unión Europea ha vuelto a encallar con la elección del primer ministro belga, Herman Van Rompuy, como primer presidente estable, y de la comisaria británica, Catherine Ashton, como superministra de Exteriores. El acuerdo alcanzado ayer por los líderes de los Veintisiete resulta muy decepcionante, porque confirma el peor presagio: no hay voluntad de crear una UE fuerte. De ahí el nombramiento de una baronesa sin apenas experiencia, que responde a una cuota de género ofensiva para cualquiera -y en especial para las mujeres-, y de Van Rompuy, un político sin carisma y desconocido, que, si bien cuenta con un currículum meritorio, tiene un perfil muy alejado del que necesita Europa para devolver a los ciudadanos la ilusión en el proyecto comunitario. Porque su cargo exige una personalidad con encanto y autoridad para tratar de tú a tú a los líderes mundiales. Pero claro, ni Alemania, ni Francia, ni nadie, quiere dirigentes que les hagan sombra, y con Van Rompuy lo tienen garantizado, a costa, eso sí, de que Europa siga instalada en la irrelevancia internacional




