Madrid
La política hace extraños compañeros de cama. El viejo dicho parece de lo más acertado para entender cómo el PSOE logró ayer salvar los Presupuestos Generales del Estado para 2010 y, en buena medida, toda la legislatura, gracias al apoyo de la formación política a la que desalojó del Gobierno vasco hace sólo unos meses.
Y es que ha sido el Partido Nacionalista Vasco -«mis amigos del PNV», como decía Felipe González- el último flotador al que ha podido agarrarse el Grupo Socialista para evitar la devolución de las Cuentas del Estado, a las que ha dado la espalda toda la izquierda parlamentaria.
Con sus seis diputados, más los dos de Coalición Canaria, el PSOE suma 177 escaños en el Congreso, es decir, una mayoría absoluta que le sirve hasta para levantar un hipotético veto del Senado.
El portavoz socialista, José Antonio Alonso, salió más que satisfecho por el resultado de una dura negociación, aunque en el fondo el acuerdo estaba casi resuelto desde que conversaron la pasada semana José Luis Rodríguez Zapatero e Iñigo Urkullu para pactar el blindaje del Concierto vasco. Cuando el martes el PSOE dio su voto favorable a la Proposición de Ley emanada del Parlamento vasco, ya había Presupuestos Generales para 2010.
De hecho, según fuentes consultadas, Zapatero se fue de gira internacional sabiendo que los Presupuestos Generales del Estado estaban garantizados -hizo también el trabajo previo en Canarias-, y dependía de Alonso el resto de los apoyos que pudiera sumar en esta primera fase de negociación.
De hecho, el acuerdo con el PNV se fundamenta en aprobar antes del 15 de diciembre el blindaje del Concierto vasco, porque las otras dos premisas que ponían los vascos eran de menor calado. La devolución del IVA de coches de importación a la Hacienda Foral de Álava se hará, pero es un asunto que está judicializado y la última palabra la tendrá el Tribunal Supremo. Y el traspaso de las políticas activas de empleo es una reivindicación del propio lehendakari vasco, Patxi López, que ya se está negociando.
En cuanto a Coalición Canaria, la cosa ha sido sólo cuestión de «más dinero», aunque el pacto importante ya se hizo durante el pasado Consejo de Ministros en las islas. Alonso no lo quiso cuantificar, pero en síntesis se trata de un «conjunto de actuaciones» en materias de empleo, infraestructuras y políticas sociales.
Tras este apoyo, Alonso no se cansó de decir que seguirá buscando más respaldo parlamentario y que siguen las puertas abiertas en la negociación con IU-ICV, ERC y el BNG. De hecho, el Grupo Socialista aspira a lograr en diciembre 185 votos favorables a los Presupuestos.
El portavoz socialista se jactó de decir que tiene margen de maniobra en materia fiscal, y dio por hecho que está abierto a mantener la desgravación de los 400 euros a las rentas más bajas, al igual que a subir el tipo a los deportistas de elite que no sean españoles.
Que vayan adelante estas medidas dependerá, en buena parte, de la actitud que adopten los partidos de izquierda, pero se da por hecho que el PSOE las llevará adelante como iniciativa política propia, o podría dejar que otros se cuelguen las medallas.
La que parece descartada es la polémica subida de los tipos del IRPF para las rentas más altas, así como la supresión del incremento del IVA acordado por el Gobierno.
Sobre el primer punto, fuentes de la dirección del Grupo Socialista indicaron que nunca estuvo encima de la mesa y que las propuestas de los grupos parlamentarios a este respecto fueron remitidas para ser consultadas con el presidente del Gobierno y la vicepresidenta económica. Nunca hubo negociación concreta al respecto.
Tampoco se modificará las subidas del IVA acordadas por el Gobierno porque, como dijo ayer José Antonio Alonso, a los socialistas les «parecen justas, adecuadas y proporcionadas».
No obstante, todo apunta a que la izquierda parlamentaria, tras el órdago de ayer, flexibilizará sus posiciones durante el trámite parlamentario, tanto en el Congreso como en el Senado.
De hecho, Alonso se ha esforzado en acercar posiciones, aunque más por motivos políticos que por diferencias insalvables, los grupos de izquierda presentaron finalmente su enmienda a la totalidad.
El debate, no obstante, es largo y complejo. Se iniciará el próximo martes con una mujer, por primera vez en la historia democrática, defendiendo los Presupuestos de un Gobierno. Hasta diciembre, quedan muchas emboscadas que ver.
LOS QUE APOYAN
«Logramos las pretensiones exigidas»
VPNV. El portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, advirtió ayer de que el acuerdo alcanzado con el PSOE para permitir salvar el debate de totalidad de los Presupuestos de 2010 garantiza el inicio de las negociaciones, pero no un acuerdo global y definitivo a favor de las cuentas.
Erkoreka justificó el pacto alcanzado porque, según dijo, los socialistas le han dado a su partido «garantías suficientes» de que van a cumplir con las tres «precondiciones» que les habían puesto.
Tras este pacto inicial que permite la tramitación de los Presupuestos, Erkoreka aseguró que su grupo quiere seguir llegando a acuerdos con sus enmiendas parciales, si bien, advirtió, están abiertas «todas las posibilidades» y puede haber tanto «éxito como fracaso».
El portavoz del PNV admitió su satisfacción por el acuerdo alcanzado, que responde a «todas las pretensiones exigidas» por su partido.
Sin embargo, advirtió de que, una vez cumplido su compromiso de votar en contra de las enmiendas a la totalidad, el PNV iniciará la negociación del contenido del proyecto.
«Canarias sale más beneficiada»
CC. La portavoz de Coalición Canaria (CC) en el Congreso de los Diputados, Ana Oramas, informó ayer de que no presentará una enmienda a la totalidad a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) al considerarlos una «buena noticia» para Canarias, con acuerdos que garantizan inversiones de hasta 1.000 millones de euros en las islas, aunque estimó que las cuentas son «manifiestamente mejorables».
Oramas dio cuenta del acuerdo entre el Grupo Parlamentario Socialista y CC sobre los PGE, mediante el cual el archipiélago recibirá, entre otras partidas, 15 millones de euros en el próximo ejercicio para la atención a los menores inmigrantes no acompañados, así como 10 millones para infraestructuras ferroviarias en Tenerife, cantidad que en el caso de Gran Canaria será de 5 millones.
En definitiva, Oramas apuntó que los PGE supondrán una inversión en Canarias «suficiente» para no presentar una enmienda a la totalidad, al tiempo que opinó que las islas salen más beneficiadas que otras comunidades y diagnosticó que las cuentas son «mucho mejores que las de 2009».
LOS QUE NO APOYAN
«PNV y CC son cómplices del paro»
PP. El responsable de Economía del PP, Cristóbal Montoro, advirtió ayer a PNV y Coalición Canaria de que el acuerdo que han alcanzado con el PSOE en torno a los Presupuestos Generales del Estado para 2010 les convierte en «cómplices» de las cuentas públicas «del paro y la resignación ante la crisis económica».
Montoro defendió la devolución del texto al Gobierno por tratarse de unos presupuestos que, desde su punto de vista, confirman «el agujero negro» de un déficit público que hará «insostenible» el sistema de bienestar, contienen la «mayor subida de impuestos de la democracia» destinada a sufragar «el despilfarro del Gobierno socialista», aumentan «vertiginosamente la deuda pública» y restringen el acceso al crédito bancario de familias, empresas y autónomos. Por todo ello, justificó el voto en contra del PP.
«Se va a castigar a las clases medias»
CiU. El portavoz de Convergencia i Unió (CiU) en el Congreso de los Diputados, Josep Antoni Duran Lleida, ya entregó el pasado jueves en el Registro de la Cámara Baja su anunciada enmienda a la totalidad a los Presupuestos Generales del Estado para 2010, tras la ruptura de negociaciones con los socialistas.
Duran Lleida justificó la presentación de la misma mostrando sus discrepancias con el cuadro macroeconómico establecido por el Gobierno en su proyecto, en el que no comparten el déficit previsto, los intereses de deuda y las estimaciones de paro.
Asimismo, apuntó que CiU está en desacuerdo con la política de ingresos, puesto que, según criticó, éstos se concentran en una subida de impuestos «que va a castigar a las clases medias, el consumo y el ahorro, y además va a impedir la generación de empleo».
«Seguimos con la mano tendida»
ERC/IU-ICV. Los independentistas catalanes ya anunciaron el pasado jueves su enmienda a la totalidad y su rechazo a las cuentas del Estado. Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya lo concretó durante la mañana de ayer.
No obstante, ambos grupos, pese a sus discrepancias, mostraron su disposición a seguir negociando con el Grupo Socialista.
Así, el diputado de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, lamentó que no hayan logrado llevar los PGE hacia la izquierda en las negociaciones de los últimos días con el Grupo Socialista. «Ha habido una negociación intensa con el Gobierno y el PSOE para hacer girar este PGE hacia la izquierda, pero no lo hemos logrado», insistió.
A pesar de esto, aseguró que mantendrán la «mano tendida hasta el último minuto» para conseguir un acuerdo presupuestario.
«Tenemos discrepancias profundas»
BNG/UPyD. Aunque por distintos motivos, las dos formaciones pertenecientes al Grupo Mixto formalizaron sus enmiendas a la totalidad.
La diputada de UPyD, Rosa Díez, lo hizo el jueves y afirmó que el Presupuesto «ni es austero, ni reequilibra las cuentas públicas ni favorece el cambio de modelo económico, y es propio de un Estado residual».
El BNG justificó ayer desde Galicia su posición. Su portavoz en el Congreso, Francisco Jorquera, calificó de «absolutamente insuficientes» y de «retroceso» las partidas previstas en el proyecto de Presupuestos para Galicia, y aseguró que no hubo por parte del PSOE «cambios significativos» que permitiesen un apoyo de los nacionalistas. Jorquera reconoció la existencia de «discrepancias profundas» con los socialistas en la elaboración de las cuentas públicas.
El PNV comparte pancarta con la izquierda radical contra los arrestos
Los cinco líderes territoriales protestarán por la detención de dirigentes de Batasuna
MIKEL SEGOVIA
Bilbao
Todos los partidos nacionalistas vascos saldrán hoy a la calle para denunciar la detención, el pasado martes, de 10 miembros de la izquierda abertzale radical, acusados de intentar recomponer la Mesa Nacional de la ilegalizada Batasuna. Cinco de ellos ingresaron ayer en prisión.
El PNV anunció ayer que enviará a los presidentes de sus cinco ejecutivas territoriales a la manifestación que esta tarde se celebrará en San Sebastián y en la que compartirán pancarta, entre otros, con representantes de la izquierda abertzale radical, el sindicato LAB, Aralar, EA y el Movimiento pro Amnistía.
A la marcha, convocada por los principales sindicatos nacionalistas -ELA, LAB, ESK, STEE-EILAS, HIRU y EHNE- bajo el lema Askatasunaren alde, eskubide guztiak guztiontzat (En favor de la libertad, todos los derechos para todos), no está previsto que acuda el presidente del PNV, Iñigo Urkullu. En un nuevo ejercicio de equilibrios, los jeltzales han preferido salvaguardar a su presidente de la fotografía que unirá a sus dirigentes territoriales con significados representantes del mundo radical abertzale.
Quien sí estará será el presidente de la formación en Guipúzcoa, Joseba Egibar, quien tras las detenciones aseguró que los arrestos han sido impulsados por personas «que no quieren la desaparición de ETA», porque encarcelan a dirigentes que apuestan por encaminar al entorno radical hacia vías pacíficas. Egibar añadió el jueves que, con actuaciones como ésta, el Estado «pretende controlar todos los procesos, y los políticos y democráticos que se pudieran sustanciar con ETA desaparecida se escapan al control del Gobierno español», para añadir después que «en otro tipo de escenarios se vive muchísimo mejor».
Declaraciones que fueron calificadas de «miserables» por el consejero de Interior, Rodolfo Ares, quien pidió a Urkullu que se posicionara ante las mismas. El presidente del PNV se ha limitado a afirmar que las detenciones de Otegi, Díaz Usabiaga y las otro ocho personas le suscitan «interrogantes e incógnitas» que le llevan a dudar si esconden «un cálculo político».
Junto a Egibar, el PNV anunció ayer la presencia en San Sebastián de sus presidentes en Vizcaya, Andoni Ortuzar, y Álava, Iñaki Gerenabarrena, así como sus máximos dirigentes en Navarra, José Angel Agirrebengoa, y en Iparralde, Txaro Goikolea. Todos ellos pertenecen al Euskadi Buru Batzar (EBB), máximo órgano del partido.
La detención del que fuera secretario general de LAB Rafael Díez Usabiaga, contra quien ayer Garzón dictó ingreso en prisión, ha llevado a este sindicato a liderar las movilizaciones en los últimos días. La operación ha vuelto a abrir el debate sobre la posibilidad de que sea el preámbulo de una posible ilegalización de la central abertzale, en cuya sede guipuzcoana se produjeron la mayoría de las detenciones. Por el momento, el Ministerio del Interior considera «prematuro» hablar de esta posibilidad.
Precisamente ayer, el PP pidió al departamento de Interior que abra una investigación para esclarecer «el tipo de colaboración» prestada por el sindicato LAB a la ilegalizada Batasuna «para facilitar su actividad».
Ayer, la actual máxima responsable del sindicato, Ainhoa Etxaide, destacó que el amplio número de adhesiones recibidas a la manifestación «demuestran que hay una demanda real en Euskal Herria de iniciativas políticas que encaucen, de una vez y definitivamente, las ganas de trabajar por un nuevo escenario para nuestro país».
Desde la izquierda radical abertzale, el histórico dirigente Tasio Erkizia aseguró ayer que «se equivocan» quienes creen que con las detenciones se «anulará» la oferta política que plantea este mundo. Erkizia afirmó que continuarán trabajando para alcanzar un «escenario democrático en el que se reconozca el derecho a decidir».
Entre las adhesiones a la marcha también figuran las de partidos como Aralar, Hamaikabat, Eusko Alkartasuna, Alternatiba y de un importante número de sindicatos y movimientos sociales
La falsa y cínica De la Vega elogia al PNV y CC y esconde el mercantilismo de la operación
AGUSTÍN YANEL
Madrid
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, celebró ayer el «sentido de Estado y la enorme responsabilidad» de los grupos del Congreso que han alcanzado un acuerdo con el PSOE en torno a los Presupuestos Generales del Estado para 2010, en referencia al PNV y Coalición Canaria. Felicitó a todos los grupos parlamentarios porque, según dijo, desde sus distintas posiciones sobre las cuentas públicas para el año próximo han actuado «con la voluntad de trabajo que se exige a los poderes públicos y a los representantes políticos en un momento de dificultad». «Ahora hay que seguir negociando», añadió.