LOS PUNTOS NEGROS DEL 'ESTATUT' (IV) / FINANCIACIÓN
Un tercio del dinero, para CataluñaTras la sustitución de Pedro Solbes por Elena Salgado en la Vicepresidencia económica del Gobierno, se desencalló el nuevo sistema de financiación, que aporta más dinero a la Generalitat-->LEONOR MAYOR
¿Es Cataluña insolidaria con otras comunidades autónomas más pobres? Para las fuerzas políticas catalanistas, la respuesta es un rotundo no. El tripartito y CiU denuncian desde hace años que Cataluña está mal financiada y exigen un cambio de modelo, que otorgue más recursos a la Generalitat y le permita, entre otras cosas, construir nuevas infraestructuras y prestar más o mejores servicios sociales. El pasado julio, con un año de retraso, se firmó un nuevo acuerdo de financiación, nacido del contenido del Estatut, que reportará unos 3.800 millones más a las arcas del Govern en el año 2011. Para CiU y Esquerra, este modelo no deja de ser insuficiente, porque está muy alejado del sistema de cupo que opera en el País Vasco y Navarra. En cambio, para el PP, que recurrió el grueso del apartado estatutario referido a la financiación, el nuevo modelo es inconstitucional, porque «ha incrementado la autonomía financiera de Cataluña, sin haber aumentado al mismo tiempo y en la misma medida la solidaridad y la coordinación». Barcelona
Mucho sudor, puede que algunas lágrimas y un año entero de negociaciones ha necesitado el conseller de Economía de la Generalitat, Antoni Castells, para conseguir que el Gobierno central se rascase el bolsillo y aceptase modificar el sistema de financiación de las comunidades autónomas para que Cataluña disponga de más recursos, tal como establece el Estatut.
Lo de la financiación -no se le escapa a nadie-, es la esencia del Estatut, la verdadera razón por la que se impulsó la reforma del texto de 1979. Los impuestos que se recaudan en este territorio son superiores a lo que después el Estado invierte en esta comunidad. Esa diferencia es lo que se ha dado en llamar déficit fiscal, y de su existencia viene lamentándose la mayoría de la clase política catalana desde hace años.
Estos políticos miran con indisimulada envidia el sistema que opera en el País Vasco y Navarra, donde los gobiernos autonómicos recaudan todos los impuestos y se los quedan, con la salvedad de un cupo, que entregan al Estado para contribuir a los gastos comunes. Con idea de imitar este modelo, se redactó el Estatut aprobado por el Parlament en septiembre de 2005.
Pero aquella redacción empezó a bajar de tono una vez llegó el texto al Congreso. El Estatut definitivo dibujó un modelo muy distinto, la llamada cesta de impuestos, por el que la Generalitat se queda con una participación de algunos de los tributos que se recaudan en su territorio: el 50% del IRPF, el 58% de los Impuestos Especiales que gravan el alcohol y el tabaco y el 50% del IVA.
Sin embargo, en la negociación cerrada este pasado verano entre el conseller Castells y la vicepresidenta Elena Salgado, mucho menos reticente al acuerdo que su predecesor, Pedro Solbes, Cataluña consiguió un tercio de los recursos adicionales que el Gobierno puso encima de la mesa para el conjunto de las autonomías. Es una cantidad sensiblemente superior al peso de la economía catalana en el conjunto de la española (18%), a su población (16%) y al porcentaje que recibía con el reparto de la vieja financiación (16%).
La razón es que el nuevo sistema incluye, por ejemplo, el principio de ordinalidad, lo que supone que Cataluña no pierda puestos en el ranking autonómico de recursos per cápita tras contribuir a la solidaridad con otras comunidades, como venía ocurriendo hasta ahora.
El Estatut recoge también la creación de un consorcio tributario, formado entre el Estado y Cataluña, para gestionar, recaudar y liquidar los impuestos que se devenguen en esta comunidad. Por último, el texto insiste en que los asuntos tributarios se traten bilateralmente, o sea, de tú a tú, entre los gobiernos central y catalán.
El PP recurrió el grueso de las disposiciones del Estatut en materia de financiación, al considerar que el nuevo modelo «rompe el equilibrio constitucional consagrado en el artículo 156.1 de la Constitución entre los principios de autonomía financiera, solidaridad y coordinación».
¿Hasta qué punto desarrolla el Estatut el pacto financiero firmado en julio entre Castells y la vicepresidenta Elena Salgado? Las respuestas a esta cuestión son dispares. Para el tripartito, el nuevo modelo garantiza la autonomía fiscal y financiera, otorga capacidad normativa, es solidario, cumple con los principios de lealtad institucional y bilateralidad y situará a Cataluña por primera vez por encima de la media de las comunidades autónomas en la clasificación de recursos per cápita, según se desprende del balance del despliegue del Estatut elaborado el pasado agosto por la Consejería de Relaciones Institucionales, que dirige el ecosocialista Joan Saura.
La opinión de CiU es casi contraria. Los nacionalistas consideran que el acuerdo de financiación se ha saltado a la torera una buena parte de lo que establece el Estatut. El diputado de CiU en el Parlamento catalán Quico Homs hace una lista de los incumplimientos: 1) No se ha firmado el acuerdo en el seno de la Comisión Mixta como manda el Estatuto. 2) La ley establece que la educación, la sanidad y otros servicios sociales esenciales del Estado del bienestar prestados por los diferentes gobiernos autonómicos puedan alcanzar niveles similares ante un esfuerzo fiscal también similar; una cláusula que no recoge el acuerdo. 3) El pacto, sigue Homs, tampoco ha tenido en cuenta la población, rectificada por el coste diferencial de la vida y por la inmigración, como ordena el Estatut. Y 4) En opinión del diputado nacionalista, tampoco se cumple el principio de ordinalidad.
Lo que sí se creó por ley y también por mandato estatutario fue la Agencia Tributaria de Cataluña, aunque la norma se limitó, a grandes rasgos, a convertir la antigua Dirección General de Tributos en la nueva Agencia Tributaria.
El desarrollo estatutario
>El nuevo sistema de financiación. Se pactó el pasado mes de julio con un año de retraso. La Generalitat calcula que Cataluña dispondrá de 3.800 millones de euros extras para el ejercicio de 2011, un tercio de los recursos adicionales del Estado, muy por encima de la aportación de la economía catalana al conjunto de la española.
>La Agencia Tributaria. Se creó por ley la Agencia Tributaria de Cataluña; por el momento, apenas una reconversión de la antigua Dirección General de Tributos, ya que carece de nuevas competencias. Esta entidad debe consorciarse con Hacienda.
LOS PUNTOS NEGROS DEL 'ESTATUT' (IV) / FINANCIACIÓN
«Hemos plantado cara al Estado y hemos ganado»
ERC se vanagloria del nuevo sistema de financiación, CiU cree que incumple el 'Estatut' y el PSC, que es constitucional
-->LEONOR MAYOR
Barcelona
Los independentistas catalanes tienen un argumento muy directo a la hora de defender que el Concierto económico es constitucional: este sistema de financiación opera en Navarra y en el País Vasco sin que nadie lo haya denunciado por ser contrario a la Carta Magna española. Amparándose en esta idea, Esquerra defiende desde hace años que Cataluña debería financiarse con un sistema similar.
En septiembre de 2005, el Parlament aprobó un Estatut que, gracias al acuerdo de CiU y Esquerra, establecía para Cataluña un sistema de financiación muy parecido al Concierto. Eso sí, con unas dosis de solidaridad hacia las autonomías más pobres, que el PSC consideró requisito sin equa non para respaldar el proyecto.
Cuatro años después, la ministra de Economía, Elena Salgado, ha dado el visto bueno a un nuevo sistema de financiación para las autonomías, basado en lo que dispone el Estatut, que está muy alejado de ese modelo vasco y navarro, pero que supondrá un aumento de ingresos para las ahora maltrechas arcas de la Generalitat.
Las opiniones sobre este acuerdo son, como viene ocurriendo con muchas de las aristas del Estatut, más que dispares. El PP lo ha recurrido ampliamente ante el Tribunal Constitucional, al considerar que es insolidario. Los de Esquerra le han dado el visto bueno, tras ser parte decisiva en los últimos días de negociación, aunque han dejado muy claro que su objetivo es el de lograr el Concierto económico.
Para los socialistas catalanes, el nuevo sistema de financiación «es plenamente constitucional» y esa condición se verá ratificada en breve cuando se modifique la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (Lofca) para adaptarla a la reforma. «Muchos de los casos que se critican requieren de una reforma de leyes orgánicas para que estén operativos, lo que les da un plus de constitucionalidad, pues para ponerlos en marcha necesitan de un nuevo visto bueno de las Cortes», subraya el portavoz del PSC, Miquel Iceta.
En el último Consejo de Ministros, se aprobaron los proyectos de ley de financiación autonómica y de modificación de la Lofca «Hemos plantado cara al Estado y hemos ganado», dijo el líder de ERC, Joan Puigcercós.
CiU es, en este caso, la otra cara de la moneda. Los nacionalistas no están satisfechos con el reciente acuerdo de financiación, porque consideran que 3.855 millones extras para Cataluña en 2012 es una cifra insuficiente y calculan que, con el Estatut en la mano, esta comunidad debería recibir alrededor de 5.000 millones de más. CiU critica también que el acuerdo no recoge muchos de los principios pactados en el Estatut.
Mañana: Justicia.
Lo que opinan los políticos
CIU / Quico Homs
> «El acuerdo de financiación que ha cerrado el tripartito con el Gobierno central no cumple el 'Estatut'. El modelo debería haberse revisado en el seno de la Comisión Mixta y tendría que incorporar criterios estatutarios como el mayor coste de la vida o la inmigración. Tampoco respeta el principio de ordinalidad y no contempla la creación del consorcio tributario».
PSC / Miquel Iceta
> «El nuevo sistema de financiación es plenamente constitucional. Ahora hay que modificar la Ley de Financiación de las Comunidades Autónomas (Lofca) para adaptarla al acuerdo, lo que seguramente ocurrirá antes de final de año. El PSOE tendrá que buscar el acuerdo de Esquerra, Iniciativa y algún otro partido para culminar la reforma».
Esquerra / Joan Puigcercós
> «Hemos plantado cara al Estado y hemos ganado», subrayó el líder de Esquerra tras pactar que Cataluña contará con 3.855 millones de más en el año 2012. En el pleno parlamentario monográfico sobre financiación, Puigcercós insistió en que su partido avala el acuerdo, pero recordó que Esquerra «aspira al Concierto económico para Cataluña».
PP / Federico Trillo
> «Consideramos que la comprensión del artículo 156.1 de la Constitución es una clave para entender el modelo existente en nuestra Carta Magna. La autonomía financiera de las comunidades no es un principio aislado, sino que se somete a límites y debe respetar e incluso 'subordinarse' a las exigencias que imponen los principios de coordinación y solidaridad».
LOS PUNTOS NEGROS DEL 'ESTATUT' (IV) / FINANCIACIÓN
Coordinación y solidaridadMANUEL LAGARES
La Constitución establece en su artículo 156.1 que «las comunidades autónomas gozarán de autonomía financiera para el desarrollo y ejecución de sus competencias con arreglo a los principios de coordinación con la Hacienda estatal y de solidaridad entre todos los españoles». La autonomía financiera de las comunidades está sometida, por tanto, a que su financiación esté coordinada con la Hacienda estatal y a que sea solidaria respecto a todos los españoles.
Además, está limitada por el hecho de que la Constitución enumera de forma cerrada las fuentes financieras de las autonomías y establece igualmente que, mediante ley orgánica, podrá regularse el ejercicio de las competencias financieras de las Comunidades Autónomas. La Ley Orgánica de Financiación de las comunidades autónomas (Lofca) ha desarrollado el precepto constitucional creando el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Está constituido por el ministro de Economía y Hacienda, el ministro de Administraciones Públicas y el consejero de Hacienda de cada comunidad o ciudad autónoma, y tiene como competencia la coordinación de todos los aspectos de la actividad financiera de las comunidades y del Estado, lo que se ha venido efectuando hasta ahora mediante acuerdos multilaterales alcanzados en el seno de tal Consejo.
Sin embargo, el nuevo Estatuto de Cataluña ha creado una Comisión Mixta de Asuntos Económicos y Fiscales, integrada por un número igual de representantes del Estado y de la Generalitat, que se define como «el órgano bilateral de relación entre la Administración del Estado y la Generalitat en el ámbito de la financiación autonómica», y al que le corresponden «la concreción, la aplicación, la actualización y el seguimiento del sistema de financiación, así como la canalización del conjunto de relaciones fiscales y financieras de la Generalitat y el Estado». Desde un punto de vista más concreto, corresponde a la citada Comisión acordar el alcance y condiciones de la cesión de tributos con los porcentajes de participación en su rendimiento; acordar la contribución a la solidaridad y a los mecanismos de nivelación; establecer los criterios de coordinación y de armonización fiscal y valorar los traspasos de servicios del Estado a la Generalitat, entre otros.
Se rompe así la multilateralidad de la Lofca para pasar, en el caso concreto de Cataluña, a la bilateralidad. Eso dificulta muy gravemente la necesaria coordinación de ingresos entre la Hacienda del Estado y las comunidades autónomas; y conduce, como de hecho ya ha ocurrido en este ejercicio, a una mayor cesión de recursos de la Hacienda estatal a las restantes haciendas autonómicas para alcanzar un acuerdo multilateral a la vista de lo acordado previamente con Cataluña.
El segundo principio que condiciona la autonomía financiera de las comunidades es el que esa financiación deberá ser solidaria respecto a todos los españoles. Difícilmente podrá alcanzarse esa solidaridad si una comunidad negocia y establece sus recursos financieros tratando de modo independiente y bilateral con el Estado, como ocurre ahora con Cataluña.
Y todo ello sin perjuicio del nuevo principio establecido en el Estatuto catalán de que «el Estado garantizará que la aplicación de los mecanismos de nivelación no altere en ningún caso la posición de Cataluña en la ordenación de rentas per cápita entre las comunidades autónomas antes de la nivelación», criterio limitativo que no aparece en la Constitución ni, por ahora, en ningún otro estatuto de autonomía.
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